05 October 2017 ~ 1 Comentario

EL PRESIDENTE

Por Joaquín Pérez Rodríguez

Carlos Alberto Montaner ha tenido una brillante idea y la ha llevado a un libro ameno, que se lee rápido, y que, lo más importante, instruye: El Presidente, Manual para Electores y Elegidos.

La idea ha sido producir un manual del gobernante para el siglo XXI.  Como Maquiavelo creó el manual del Príncipe a comienzos del siglo XVI especialmente para César Borgia, Carlos Alberto crea el manual del Presidente, ya los príncipes son escasos, para todo aquel que quiera aspirar a participar en elecciones y en los gobiernos, a sus distintos niveles.

Comienza el libro por una clara explicación de lo que ha significado el liderazgo en la historia.  Las características del líder, sus habilidades, sus armas y alianzas, para demostrar que esa ambición por el poder no es algo nuevo y que, por supuesto, no es nada malo.

Desarrolla los temas de la necesidad, en el siglo actual, de la jerarquía.  Explica la arquitectura del Poder y los distintos tipos de sistemas que hoy existen.  Desde la democracia, con sus tres poderes, hasta las monarquías parlamentarias.

Eso, para explicar de que se trata el mundo que espera a todo aspirante electoral.

Después, nos lleva de la mano de algunos expertos, para entender lo que es una campaña electoral.  Sus tiempos, sus instrumentos, sus fases.

Esto es realmente importante porque muchos candidatos, y miembros de los comandos de campaña, raramente han tenido la oportunidad de participar en las mismas.  Se lanzan a un proceso muy complejo, sin experiencias previas, o con pocas experiencias vitales que muy poco han entendido.

Muchas campañas se pierden por esta falta de conocimientos. Los candidatos y los comandos quedan arropados por los eventos diarios y siguen una rutina que no entienden bien porque nadie se las ha explicado.

Veamos por qué.  En América Latina, la oportunidad para participar como candidato a cualquier puesto se suele dar cada cuatro años, en los casos más comunes.  Es decir, en su vida útil como político, aplicando la no reelección como la manera más extendida, un político latinoamericano con su equipo,  puede participar en una campaña cada cuatro años.  En los Estados Unidos esto puede ser más frecuente, pero no mucho más, porque la verdadera campaña es la primera y la última.  Las demás son procesos que a veces ni siquiera se dan por falta de contrincantes.  El actuante (incumbent) tiene todas las ventajas, por lo que no necesita hacer una verdadera campaña. Participar en procesos cada cuatro años no dejan experiencias, ni recuerdos.

Aquellos, que quieren hacer una buena campaña, difícilmente consigan un manual tan práctico y tan al alcance de la mano como este libro de Carlos Alberto que explica lo esencial y lo describe de una manera comprensible.

Una vez que el candidato gana comienza un proceso para el cuál está menos preparado que para la campaña.  A veces pasa días para entender dónde están las cosas en su oficina de gobierno, quiénes son los que lo pueden apoyar honestamente, a quienes hay que sustituir.  En esta lucha del día a día no tienen tiempo, ni cabeza, para pensar qué hacer, para crear una estrategia, para aplicar su programa de gobierno.

El libro es único, porque le dice al aspirante, o al ganador de la contienda, todo lo que podrá encontrar en su triunfo, lo ilustra sobre los poderes fácticos que existen a todo nivel y con los cuales hay que jugar para mantener el puesto.  Le habla sobre la importancia de la economía, de las ideologías, de los peligros de populismo.

En fin, que con su pluma experta, introduce la guía necesaria para todo aquel que quiera regir nuestros destinos.  Cuál Maquiavelo moderno, nos indica como se asesora al Príncipe moderno que en esta época se llama: El Presidente.

One Response to “EL PRESIDENTE”

  1. Manuel 6 October 2017 at 12:35 pm Permalink

    hablando de presidentes malos. Opina Silvio que no todas las personas tiene “ … la misma predisposición a ciertas cosas. Y ya desde que metes a todos, teniendo cada cual su propia característica, en lo mismo, en ese aro, ya ahí estás cometiendo un “genocidio”.
    http://segundacita.blogspot.com/?m=1


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