17 March 2019 ~ 9 Comentarios

¿A dónde va AMLO?

Por Carlos Alberto Montaner

Han pasado 100 días de la elección de Andrés Manuel López Obrador en México. Como el nombre es muy largo le place que lo llamen AMLO. La costumbre de pasar un primer balance a los 100 días surgió con F.D. Roosevelt y su New Deal. El presidente de Estados Unidos planeaba sacar al país de la Gran Depresión del 29 y en ese breve periodo presentó sus más urgentes medidas de gobierno.

En realidad, es demasiado pronto para sacar conclusiones sobre la popularidad de AMLO. Hoy cuenta con el 80% de respaldo, pero en los primeros cien días los mexicanos apoyaban masivamente a Enrique Peña Nieto, lo que no impidió que terminara con un 17% de apoyo popular y el debilitamiento casi total del PRI. En sus primeros 100 días Vicente Fox era el dios de los mexicanos.

La revista Proceso le dedica a AMLO su portada y consigna algo muy inquietante que nos había advertido unos días antes el politólogo cubano-mexicano Armando Chaguaceda, profesor universitario en Ciudad México: AMLO aprovechará este glorioso periodo de respaldo incondicional para variar las reglas de juego. Tratará de reelegirse.

En cierta medida, es lo que hicieron Hugo Chávez, Daniel Ortega, Evo Morales y Rafael Correa, los gobernantes del “Socialismo del siglo XXI”: cambiaron la Constitución para permitir la reelección inmediata. La dictadura es mucho más fácil de establecer cuando el dictador puede continuar al mando de la nave. El momento idóneo para hacerlo es al principio. Las ilusiones están a flor de piel y todavía los agravios son mínimos.

Después es muy difícil. Evo Morales, cuando se le agotaron los dos mandatos que él mismo había sugerido en la nueva ley electoral, convocó a un referéndum para preguntarles a los bolivianos si podía continuar en el poder. Se celebró en febrero de 2016, hace tres años. Pensaba ganar sí o sí, pero la sociedad civil le impidió hacer trampas y perdió la consulta.

Faltaba la magia inicial. Entonces invocó sus Derechos Humanos (supuestamente conculcados por la voluntad soberana del pueblo) y ganó ante jueces obsecuentes designados por él mismo. Según estos magistrados existía, como uno de los Derechos Humanos, el de ser dictador a perpetuidad.

AMLO, aparentemente, no quiere pasar por el trámite judicial. Sus partidarios prefieren hacer una nueva Constitución. La de Querétaro, de 1917, enmendada y remendada, no les sirve. Todavía resuena en la sociedad mexicana el lema de Francisco Madero con el que derrotó a Porfirio Díaz: “Sufragio efectivo y no reelección”. Tras algo más de un siglo hay que sustituir ese viejo texto por algo más acorde con los nuevos tiempos de crisis de la democracia representativa.

¿A dónde va AMLO? Según el profesor Chaguaceda, no intentará subvertir el orden económico. Como hombre procedente del PRI, tiene (y tendrá) un lenguaje de izquierda, pero una conducta de derecha en lo tocante a la propiedad privada y a lo que los mexicanos llaman “capitalismo de cuates”. Enriquecerá a sus amiguetes y dejará el mercado para los emprendedores independientes. Como suelen decir algunos españoles: “A los amigos hay que darles todo; a los enemigos nada; a los indiferentes: la legislación vigente”.

Dentro de ese esquema, tratará de llevarse muy bien con Donald Trump. Para AMLO las relaciones con Estados Unidos son prioritarias. Además, comparte con el vecino del Norte algunos rasgos, como acusar a la prensa de confabulaciones fantasiosas, como acaba de hacer con el historiador Enrique Krauze, uno de los escritores más prestigiosos de México.

Los efectos más perniciosos de AMLO ocurrirán en la dimensión internacional. Le entregará la política exterior a la señora Yeidckol Polevnsky de 61 años, Secretaria General de MORENA, su partido (Movimiento de Regeneración Nacional), una empresaria muy radical, simpatizante de Chávez y de la Cuba de los Castro, quien deberá domar a los díscolos diplomáticos de Relaciones Exteriores, mucho más felices con la moderación que con el extremismo.

No me gusta jugar al psicoanálisis periodístico, pero la biografía de esta dama da mucho que pensar. Nació y la inscribieron como Citlali Ibáñez, pero le cambiaron el nombre cuando era una niña de 12 años y salió embarazada de su primer hijo, Larry, debido a un caso (no explicado) de “violencia”. Esta historia, por cierto, no me la contó el profesor Chaguaceda. Está en Internet.

9 Responses to “¿A dónde va AMLO?”

  1. Hector l Ordonez 17 March 2019 at 10:34 am Permalink

    No creo que AMLO quiera reelegirse y mucho menos que el nuevo Presidente Mexicano vaya a seguir la linea del pequeño grupo que ya queda de la Izquiera ortodoxa de america Latina,que Mexico opte por una política
    de moderation es posible,pero hasta ahí,

  2. Danette Noda 17 March 2019 at 10:58 am Permalink

    Mexico?

    Pues va a donde van los izquierdosos siempre: AL ABISMO…
    Solo lleva unos meses y ya quiere cambiar la Constitucion para reelegirse eternamente
    AMLO fue del PRI y conoce las marañas de la Dictadura Perfecta…

    Los mexicanos se lo buscaron… alla ellos con su PEO

  3. Víctor López 17 March 2019 at 7:05 pm Permalink

    Cambiando tema. Parece que las cosas se comienzan a prcipitar en Venezuela. Creo que Padrino, ya sin apoyo negoció su salida y se va de una vez. Sería algo así como esos estafadores que antes del desastre le venden la “financiera” a su subgerente más estupido.

  4. Víctor López 17 March 2019 at 7:26 pm Permalink

    Fue un dedazo y subí el texto. Que pausa más asquerosa la que se esta produciendoro ahora. Me recuerda cuando en tiempos de Carter el frente sur alineaba veinte mil hombres para pasar al asalto de Nicaragua. Camiones madereros de avituallamiento circulaban a ojos vista a ocupar posiciones. Aquello era un “secreto” que casi todos conociamos, cuando un periodista despistado hizo saltar la noticia al mundo.

    Casi puedo ver los carros de milicias pasando raudos por las autopistas. Pobre Venezuela, los Dioses de la guerra exigirán su cuota y la sangre habrá de correr.

    Le desconfío al gringo, tal vez me engaño por el recuerdo de Carter. Si a Guaido lo dejan solo fracasará.

  5. Cubano-Americano 17 March 2019 at 7:28 pm Permalink

    Le deseo lo mejor pero le auguro un mal final..nada es un gut feeling..Good luck..

  6. Humberto 18 March 2019 at 1:31 am Permalink

    Lo siento, pero vas a tener que hacer mejor la tarea porque el resquicio legal que usa Evo para reelegirse no es exactamente así.

  7. Humberto 18 March 2019 at 1:31 am Permalink

    Faltaba la magia inicial. Entonces invocó sus Derechos Humanos (supuestamente conculcados por la voluntad soberana del pueblo) y ganó ante jueces obsecuentes designados por él mismo. Según estos magistrados existía, como uno de los Derechos Humanos, el de ser dictador a perpetuidad.
    ….
    Lo siento, pero vas a tener que hacer mejor la tarea porque el resquicio legal que usa Evo para reelegirse no es exactamente así.

  8. Hector l Ordonez 18 March 2019 at 12:38 pm Permalink

    No veo hasta ahora que a Guaido lo vayan a dejar solo,Europa sigue en su posición de apoyo al líder Venezolano,el grupo de Lima igual y EE.UU no veo a cambiado su posición,cual es el siguiente paso del Gobierno Venezolano ,una guerra de desgaste a la figura de oposición,dejarlo hablar,que actué hasta que se desvanezca la figura, que es Guaido y el líder opositor hara lo mismo presionando a la Dictadura con mayor presión social ya sea con desobediencia civil o huelga para debilitar aun mas el aparato productivo del sistema y lo lleve al colapso económico,o sea es una guerra de desgaste,el que resista gana.


Leave a Reply