11 February 2019 ~ 13 Comentarios

ALMA MAFIOSA

Por Fernando Londoño

Cuando algún día entre los días se haga balance del daño que el narco tráfico le causó a Colombia, se entenderá que más que los muertos, los desplazados, las niñas violadas, el contrabando, los bosques en ruinas, los ríos destruidos, fue lo peor haberle vendido a todos y a los jóvenes primero, el alma mafiosa.

Para la mafia, para toda ella, la vida no vale nada. Ni la propia, ni la ajena. Mafioso es el que mata sin cargos de conciencia porque matar es  sacar un estorbo del medio, eliminar un peligro, sacar del juego un competidor. Nada más que eso.

El mafioso no tiene en ninguna estima esa cosa que llaman el trabajo. El esfuerzo, la voluntad de ser útil, el amor por una idea o un ideal, son cosas tan extrañas como detestables. Lo que vale es un golpe de suerte, una audacia, un desafío a la fortuna. El mafioso es un tahúr y de los peores. Se  juega todo, la vida, la suerte, el porvenir, el pasado, al albur de un negocio maldito, de un embarque, de una asociación o de una contienda. Para un mafioso, Bolívar, si llega a saber quien fue, y si le agregan que habiendo sido riquísimo murió con camisa prestada, en casa ajena, casi solo y abandonado no pudo pasar de ser un gran majadero. El Libertador lo presentía. Cristo y él serían los dos más grandes tontos de la Historia.

El mafioso tiene su escala de valores, que empieza y termina en la dialéctica de tener, de aprovechar, del disfrute a cualquier precio. El mafioso no respeta nada, ni a nadie. El amor, la compasión, la ternura, la justicia, el respeto a los demás, le resultan conceptos tan extraños y peregrinos que no juegan en el diccionario de su alma. El único argumento que maneja es su fusil y su pistola, la única guía de su conducta es lo que quiere o lo que hace bajo la pena de muerte. El mafioso es un salto de siglos hacia atrás en la especie humana. El regreso a la caverna, a la ley del fuerte, a la violencia como sistema.

El mafioso no estima a nadie que no coincida con esa noción elemental del valor. Las procesiones a la tumba de Pablo Escobar no son accidentes, curiosidades morbosas o simple estupidez. Tienen una lógica profunda, irrebatible. Escobar desafió todo lo que la especie humana tenía por grande o respetable. Amasó una gigantes fortuna, que es el único valor tangible. Hizo con su capital lo que le vino en gana. Compró lo que quería comprar, conciencias, mujeres, tierras, caballos, sin reparar en lo que costaran. Y murió en su ley, con una pistola al cinto y todo el aparato de policía en su búsqueda. Puso en jaque una nación entera. ¿No es eso lo admirable?

Dentro de esa concepción fantástica y diabólica de la vida, todo está en venta. Como el mafioso vende el alma, juzga que no hay nada por fuera del mercado. Hay que acertar con el precio y eso es todo. El policía, el juez, el campesino, el industrial o el comerciante, el cura o el médico el hombre o la mujer, todo está en subasta. Y si algo se opone a esa lógica absoluta, basta un disparo en la cabeza. El muerto era apenas una perversión de la regla única y suprema.

El mafioso anda de prisa, como un hedonista consumado. No sabe y no le interesa esperar. Todo tiene que ser ya, conseguido de cualquier modo. El placer de hoy no lo recupera el de mañana. El alma del mafioso no se llena nunca. Siempre habrá algo mejor en el camino.

El mafioso no siente amores, pero padece de odios ilimitados. Por eso mata sin compasión y carece de cualquier mecánica de arrepentimiento. No detesta a nadie en particular. Detesta a la parte del género humano que no se avenga a su propósito inmediato.

El mafioso no conoce la noción del tiempo. El mañana carece de sentido. Si le proponen ahorrar para la vejez o para mejorar su condición privándose ahora de cualquier cosa que sea, soltará una sonora carcajada. Simplemente no entiende de lo que le hablan.

Pregúntele alguien a quién admira y le dirá que al gran jefe, al gran capo, al que tiene más, al que se hace temer más, al que no le ha temblado la mano para robar, para herir, para ganar sin límites. El mafioso es insaciable en su visión de la vida.

Esa fue el alma que nos vendieron. Esos los ideales que nos inculcaron. Ese el estilo vital que nos impusieron. Y eso es peor que cualquier calamidad, pasada, presente o futura. Un país donde se piense y se obre así, con alma mafiosa, todo está perdido.

13 Responses to “ALMA MAFIOSA”

  1. Julian Perez 12 February 2019 at 2:06 am Permalink

    De este excelente articulo solamente atino a decir una palabra: Amén.

    • Hector l ordonez 12 February 2019 at 11:28 am Permalink

      Yo digo lo mismo amigo Julian,gran parte de la humanidad esta enferma del alma y de valores,tendríamos que buscar las causas de este monstruo que nos acecha a tantos,todo tiene una causa que trae consecuencias,será la pobreza extrema? O será que no hay nivel de cultura propio de los pueblos? O será que
      no tienen a Dios en su corazón? Me perece que las tres cosas,Saludos amigo Julian.

  2. Jaime 12 February 2019 at 6:53 am Permalink

    Un mafioso es un inescrupuloso moral, es capaz de apuñalear a cualquiera para destriparlo y vender las vísceras en las fritangas como morcillas en el parque de Envigado.

  3. Miguel Torres. 12 February 2019 at 12:44 pm Permalink

    Han habido varios ataques a los medios de comunicación,este ultimo y casi seguro que no será el ultimo,el ataque sobre un periodista de la BBC ya se vuelto muy común ver estos ataques a lo medios de información,jamas visto en la Historia de los EE.UU,ningún Republicano ni Demócrata en sus Presidencias a sucedido estos ataques,Mitt Romney ,comento lo siguiente :Ningun Presidente norteamericano ha vilipendiado
    jamas a la prensa,eso dana a la Democracia,cierto!, Romney.Pero es el perfil de muchos que apoyan al Presidente,después de los sucedido Trump comento: EsTA BIEN <TODO ESTA BIEN,no señor Presidente no todo esta bien.

  4. Danette Noda 12 February 2019 at 1:02 pm Permalink

    https://youtu.be/6-ks1Ir40YM

    patria miseria y hambre hasta la muerte
    esa es la cuba de los robo ilucionario

  5. Ramiro Millan 12 February 2019 at 2:02 pm Permalink

    Lo que moviliza a estos homo sapiens no es el dinero para disfrutar de lo que con él es posible adquirir.
    Tampoco es una venganza hacia nadie y si bien matar, asesinar, destruir, denigrar puede resultarles placentero, no son objetivos sino simples circunstancias obligadas a sobrepasar para llegar al verdadero objetivo.
    Las riquezas, el oro, las propiedades y otras infinitas formas de acumular fortunas no son lo que realmente buscan después de tanto esfuerzos y riesgos vitales propios y de sus familias.
    Nada de esas cuestiones importan como otra cosa que no sean medios para conseguir el verdadero objetivo que es: satisfacer al instinto que les exige ser, sentirse, los más poderoso y ricos de todos los que conocen.
    Son las endorfinas que desde algún rincón del cerebro se liberan como “premio” al saberse cumplido el objetivo produciendo una euforia interminable, día a día, hora a hora, autorecordandoles que son los mejores, los más poderosos, los más ricos, más ricos aún que esos “despreciables multimillonarios” que en su primeros años de pobreza les “refregaban en la cara sus ilimitadas posesiones”, lo que realmente tienen de meta.
    Cada noche, antes de acostarse, den por seguro que se auto estimulan con endorfinas regaladas desde algún lugar con la sensación de poder. De más poder que el de los demás. No importa el poder si no es más que el de alguien. No importan las riquezas si no es comparándola con la de otro u otros ¿Sino para qué acumular más de 300 millones de dólares como los mafiosos de la droga o……..los mafiosos de la política como en un post previo alertaba Montaner?
    Los Chávez, Maduros, kirchners, Correas, Lulas, Ortegas, etc etc etc etc etc ¿Para qué creen que acumulaban o acumulan tantas riquezas? ¿Para disfrutar del poder de compra?
    Jaj. No señor, ni siquiera se les ocurre disfrutar de la vida, son sacrificadisimos. Las 24 hs se dedican a aumentar su poder y riquezas sin descanso alguno.
    El único placer que reciben es cuando el instinto les regala endorfinas euforizantes al percatarlo de su posición tan buscada, el del más rico y poderoso.
    Es nuestra naturaleza animal, nuestros instintos señores, y su enorme poder muchísimo más fuerte e influyente que la fuerza humana, que la razón, la que toma las decisiones más relevantes en nuestra historia.
    Es exactamente el mismo Instinto el que en un ámbito cultural diferente genera emprendedores y empresarios exitosos en vez de narcopoliticos. Genera corporaciones multinacionales de alta tecnología en vez de politicos populistas y asociados pseudoempresarios decadentes multimillonarios. Genera intelectuales, filósofos e inventores en vez de mafiosos, corruptos ladrones.
    Es la cultura política de los pueblos lo que hace que se aprovechen las facetas positivas de nuestras pulsiones evitando las negativas o al revés, se expresen en todo lo negativo les es posible expresarse.
    La cultura política de Suiza o de EEUU son ejemplo de la utilización positiva de nuestras pulsiones dadas sus características culturales que hacen muy propicia la organización y la eficiencia de las instituciones y Venezuela el ejemplo típico donde la cultura política expresa en todo su potencial sus debilidades con un sistema político y económico donde nuestros instintos de poder, de superioridad, se expresan de la manera más negativa posible.
    No incluir a nuestra naturaleza animal y humana en cuanto análisis se haga es carecer de las principales herramientas para llegar al fondo de las cuestiones.
    -“Instinto y cultura, nuestros verdaderos soberanos” razonvsinstinto.blogspot.com-

    • Miguel Torres. 12 February 2019 at 2:17 pm Permalink

      No es ninguna cultura lo que lleva al hombre al negocio del narcotrafico,es la pobreza.la honradez tiene limites,Suiza y EE.UU son punto y aparte y aun así hay narcotraficantes,sus comparaciones son lineas paralelas,jamas se unirán.

      • Ramiro Millan 12 February 2019 at 2:29 pm Permalink

        Justamente la honradez o la ausencia de ella es una de las cosas que caracteriza a las culturas políticas y cívicas de los pueblos.
        Justamente….

        • Miguel Torres. 12 February 2019 at 5:35 pm Permalink

          Le repito la honradez también tiene sus limites,lo demás es retórica señor Millan puede adornarlo con muchas palabras,como cultura política,cívica los nombres que desea agregar,ante una situación extrema se pierde la razón,

  6. Miguel Torres. 12 February 2019 at 9:22 pm Permalink

    Todo se puede justificar desde lo bueno e incluso lo malo también.


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