24 December 2020 ~ 51 Comentarios

Amenazan de muerte por YouTube a un profesor en Miami

51 Responses to “Amenazan de muerte por YouTube a un profesor en Miami”

  1. Orlando 24 December 2020 at 4:21 pm Permalink

    Según leí, fue una amenaza velada. Le dijo que tendría su “mercader” en alusión al asesino de León Trostki.

    • bacu 25 December 2020 at 9:32 am Permalink

      Este inmundo, posiblemente no sea seguros, pero si trabaja para los segurosos, alla en Cuba se dio la lengua con los 5 espías. Aca en Florida y en el mundo hay muchos que sin ser de seguridad del estado, trabajan para ellos, es una emplomaba que no le cuesta nada a Cuba y los pueden utilizar para distribuir propaganda verbal. Son idiotas – útiles que no saben el daño que hacen y para los asesinos que lo hacen. Muchos piensan que son un 007 o algo parecido.

      • bacu 25 December 2020 at 9:34 am Permalink

        Inmundo debería perder la residencia en este pais y catalogarlo como un agente extranjero en USA y devolverlo a donde una vez le dieron patadas por el trasero a las dos manos, es un huele qlo de los castristas. No merece estar en este pais.

        • Julian Perez 25 December 2020 at 9:46 am Permalink

          Antes que a él bien podrían quitárselas a especímenes como Ilhan Omar. Rashida Tlaib, por desgracia, sí nació en USA, (También Benedict Arnold nació aquí)

          • Julian Perez 25 December 2020 at 10:11 am Permalink

            Por cierto, una muestra de lo mal que le caía el presidente Trump a Edmundo Garcia desde el principio mismo de su presidencia. También aprovechó en este programa para hablar flores de Biden, que era tan humilde que iba al trabajo en tren! Se ve que Edmundo García lo ama. Casi llegó al orgasmo hablando de él.

            En eso no tiene tanto conflicto ideológico con CAM.

            https://www.youtube.com/watch?v=DFNN6uBlKh8

            No tengo dudas de por quién botó Edmundo García en estas elecciones: por su amado Colagusano y Dolores Umbridge.

          • bacu 26 December 2020 at 5:23 pm Permalink

            Todavia en ese tiempo, Edmundo no estaba por la calle del medio haciendo sus llamadas pro castristas. En ese entonces CAM lo puso como un tonto en la entrevista, despues de eso se fue a Cuba se junto con los espías y regreso lleno de frenesí por aquellosque lo botaron a patas por qlo de Cuba, asi es la vida dime de lo que te jactas y te dire de lo que adoleces. Este asmerrerir de los castristas terminara en una cloaca, no aqui, en Cuba, cundo un dia regrese y como no les sirve hipara papel sanitario lo desecharan como han desechado a gente comO Ochoa, los la Guardia y otros muchos. Este idiota de Edmundo no se da cuenta que para el regimen asesino castrista, el, realmente no vale un quilo. Tiempo al tiempo. Ya lo veremos en la cloaca del olvido, si llega a la cloaca y no desaparece ante de tiempo.

          • Manuel 26 December 2020 at 6:29 pm Permalink

            Inmundo votó
            Por el que votaron
            China
            Cuba
            Venezuela
            Iran

  2. Orlando 24 December 2020 at 4:24 pm Permalink

    Lo interesante es que Edmundo, regresó a Cuba y parece que no le fue bien por allá. Regresó a provocar. No pierdo mí tiempo es ocuparme de personajes como ese y menos tan cambia casacas, pero lucía muy mal d la cabeza en uno de sus últimos vídeos. Encima, pidiendo ayuda monetaria.

  3. Orlando 24 December 2020 at 4:30 pm Permalink

    El gobierno de Cuba se está demorando muchísimo en su reporte diario de Covid-19. Supongo que tienen que revisar el parte diario con mínuciosidad para esconder las cifras sin que el público se de cuenta de que hay gato encerrado. Algo cada día más difícil de lograr

  4. Orlando 24 December 2020 at 6:00 pm Permalink

    Cubadebate reportó 217 nuevos casos de COVID-19.

    Algo está fallandole a la portenta médica

  5. Orlando 24 December 2020 at 6:29 pm Permalink

    !Que depre!

    Esto no me puede estar pasando a mi, jajaja. Al latín lover

    La veneca a la que le disparé ayer, mientras sacabamos nuestras correspobdientes cédulas en el Registro Civil, no me paró bolas.

    Jajaja. Si, se jamó su emparedado en el Mac Donalds con muy buena conversación, pero nada más.

    En pleno feriado y 48 horas sin mujer. Jajaja

    “Mí” cuencanita, que es lo máximo, está trabajando como cada fin de semana.

    Que si mañana la chica que vino el miércoles me deja plantado como la del sábado pasado, me va a dar algo. Jajaja.

    Bueno. Tengo la opción de llamar a la lojana para que me mande a la gritona o worst Case scenario, busco una matadora de pasiones por la zona de la Chola Cuencana.

  6. JMB 24 December 2020 at 8:13 pm Permalink

    No creo que Inmundo Garcia fuera infiltrado Castrista, cosa que han dicho los exiliados de linea dura e intolerancia de facto. Y si que tenemos de esos aunque por suerte tambien de los otros.

    Inmundo Garcia mas bien fue victima de su propia mediocridad contaminada por su altruismo de la epoca en que escalo en el aparato cultural cubano, donde uso la formula de loca culta con arrebatos tremedistas para proyectarse como bien pulido y conducir un programa elitista en la TV castrista, por cierto un tipo de programa que elevaba el intelecto y que seria imposible en este lado de la orilla: nadie lo veria. Asi somos los cubanos.

    Llego al exilio y le abrieron las puertas, se encontro empantanado entre los que aprecian la refinacion y el buen gusto (minorias) pero le notaban un tufo artificial a la nueva loca en la escena, y la otra gran masa amorfa de cubanos en el exilio (mayoria), donde hay desde vulgaridad hasta intolerancia Desorientado y sin rumbo, como la loca tropical que siempre ha sido, Inmundo Garcia encontro espacio por donde una vez caminaron Magda Montiel y Ira Kurzban.

    Ahora le da esta perreta de loca roja y se enterara que vive en un pais de leyes. Si para en la carcel, supongo que disfrute recoger el jabon cada vez que se lo pidan.

  7. Orlando 24 December 2020 at 8:29 pm Permalink

    !este año si, coño!
    Hay que pedir: ¡Sacude la mata Díaz Canel! Pin Pon fuera. !Abajo la gusanera! El que no salte es gringo.

  8. Orlando 25 December 2020 at 1:22 am Permalink

    Mañana alguien pregunta

    ? Qué pasó con la mujer de 82 años que estaba en terapia intensiva, reportada de grave? ?Se curó?
    Sí curada. Somos potencia medica.
    Salió del hospital con los pies por delante bailando el cha cha chá.

  9. Orlando 25 December 2020 at 1:35 am Permalink

    Nancy Pelosi intentó aprobar este jueves por unanimidad un aumento de la ayuda a 2.000 dólares, pero si lo aprueban que la cuencanita que dice ser mí mujer no se entere que me los quiere quitar.

  10. Orlando 25 December 2020 at 5:50 am Permalink

    !Ay mamá! La pandemia se fue de control.

    ?Después que nuestro gobierno hizo lo indecible en más de sesenta años de victorias para enseñar al pueblo a que aprenda a vivir contento sin comer que pase esto?

    • bacu 25 December 2020 at 9:28 am Permalink

      El problema de Cuba no es el gobierno es el pueblo. Fidel estuvo trabajando durante años para cambiarlo, pero no pudo. Veremos si Diaz Canel, antes de que lo quiten, hace algo por cambiar al pueblo.

  11. Orlando 25 December 2020 at 5:56 am Permalink

    Y encima nuestro Imbatible Comandante en Jefe ya no está entre nosotros para orientarnos como antes, como hacía ya decrépito con sus reflexiones, aunque desde el paraíso prosiga lógicamente haciendo su vigilancia revolucionaria.

  12. Orlando 25 December 2020 at 6:30 am Permalink

    Y todo, gracias a la ayuda solidaria de nuestros hermanos chinos que ocultaron y expandieron la pandemia desde Wuhan

  13. Orlando 25 December 2020 at 7:01 am Permalink

    Dios. Dame la fuerza y la sabiduría para aceptar las cosas que no puedo cambiar.

    Si. Es cierto que
    “mí muchachita” es una caymana, pero tiene su nobleza, tremenda simpatía, me gusta una barbaridad y me tiene amarrado de pies y manos. Jajaja

  14. Orlando 25 December 2020 at 7:50 am Permalink

    Un consumidor de la provincia de Pinar del Río se ha puesto en contacto con CiberCuba para denunciar que la tienda en dólares (MLC) que está junto a la corporación CIMEX, de la capital pinareña, cerca del hospital León Cuervo Rubio (el viejo), le ‘tumbó’ 19,60 USD y el banco no le ha devuelto aún el dinero.

    Según explica, él tenía en su tarjeta magnética 121,35 USD cuando entró a hacer una compra de 19,60 USD en esa sucursal. Le sorprendió que la primera vez que le pasaron la tarjeta, el operador denegó la operación. Él acababa de comprobar que tenía saldo suficiente.

    En un segundo intento de cobro no hubo problemas y pudo salir de la tienda con su compra. Pero a la salida del establecimiento comprobó nuevamente el saldo que le quedaba en la tarjeta y se dio cuenta de que tenía 82,15, lo que significa que sí le habían descontado 19,60 USD en el cobro que aparentemente había sido denegado.

    Tiques de compra aportados a CiberCuba. Foto: CiberCuba
    Inmediatamente se fue a hacer la reclamación al banco, pero no ha conseguido que le devuelvan el dinero. “Así es como le están robando al pueblo. Hay que alertar a la gente de que cuando salga denegado (el pago) o se caiga la conexión, que revisen su saldo porque se lo quitan”, dice a CiberCuba.

    “Ya fui al banco y no me lo han repuesto. De hecho la aplicación de trasfermóvil me la bloquearon y no me permite revisar el saldo. Ayer lo intenté todo el día y me fue imposible. También le está sucediendo a otros en las tienda, que les ponen productos que no han comprado”, señala.

    Para su sorpresa, en la sucursal bancaria donde interpuso la queja se encontró a otros consumidores en su misma situación. “En el banco otras personas me comentaron algo similar y el que no hace la reclamación o no tiene cómo comprobar la pérdida, pierde el dinero y así es una de las forma de enriquecerse este régimen a costa del sudor de nuestras familias en los Estados Unidos”, añade.

    Las tiendas en MLC han levantado muchas ampollas entre los cubanos que

  15. Humberto Mondejar Gonzalez 25 December 2020 at 6:37 pm Permalink

    Yo lo que no me explico a que nianto americano; se le ha ocurrido vendernos a estos Chupa Grant de Miami como los líderes del pueblo cubano, como las personas que se pueden enfrentar a los castros y libéranos; si al primer susto que le dan los castros se van en diarrea?

    Imaginate tu que a este senor sin recibir ni un dólar;le llegarán todas las mañanas el rosario de amenaza que me llegan a mi?
    Y contra nosotros que defendemos la lucha ViolentaC40 contra los castros y posteamos las acciones Clandestinas que se están haciendo en Cuba; la cosa si no es de mentirita.

    Pues mi consejo es que se vayan acostumbrando o se retiren.

    Un solo periodista castrista le saco las diarreas a Ana Ulema, a los San Isidro y demas pendejones.
    https://www.youtube.com/watch?v=NWN7aEpoQF8&t=959s

  16. Orlando 25 December 2020 at 11:39 pm Permalink

    Fidel no debió de morir, !Ay, de morir!

    En una de sus brillantes reflexiones, había puesto el dedito en la llaga, el punto sobre las ies para alimentar al pueblo: !El cultivo de la moringa!

    Alimento milagroso, tanto para seres humanos como para animales, inclusive avestruces y curieles, un proyecto que con el paso de los años ha quedado en el olvido y solo se recuerda cuando alguien menciona el tema.

  17. Orlando 26 December 2020 at 1:14 am Permalink

    Oye Edu.

    ?De verdad que el socialismo cubano es lo más viable que hay por ahí?

    En la Joven Cuba afirman que unos pocos deciden por millones de cubanos y que el país está prácticamente desintegrado y sumido en un desastre.

  18. Orlando 26 December 2020 at 1:17 am Permalink

    ?Este Edu, será anormal o se hace el bobo?

    El país está destruido y el sigue insistiendo que van por el camino correcto.

  19. Orlando 26 December 2020 at 6:59 am Permalink

    Ayer, me tocó la gritoncita. La verdad, me gusta más “mí cuencanita” Pero está última se ha puesto pesada a pedir exigiendo extras $$$s. Me tiene hostinado.

    Por mucho que me guste, no le voy a aguantar paquetes. Ya dice el refrán que a falta de pan, se come casabe

  20. Manuel 26 December 2020 at 7:29 am Permalink

    HOY LA TECNOLOGÍA SE FABRICA EN CHINA. El 90% de los dispositivos electrónicos, incluidos móviles, portátiles y servidores, vienen de allí. Hasta ahora todo parecían ventajas. Las políticas neoliberales de la década de los noventa desviaron la producción a países subdesarrollados donde la ausencia de regulación laboral favorecía ciclos de vida cada vez más cortos de productos cada vez más baratos. Y el primer mundo se reservaba la inteligencia, en forma de marcas y patentes. El tercero solo ponía el músculo.
    Pero el pasado octubre, una investigación de la compañía estadounidense Bloomberg reveló que las placas base de los servidores de Super Micro Computer, Inc., un hardware habitual en la nube de Amazon, Apple y numerosos ministerios de Defensa, habían sido infectadas con microchips espía del ejército chino durante su fabricación. Las empresas mencionadas negaron haber sido intervenidas. Los especialistas en seguridad internacional y tecnología de vigilancia coincidieron en que el ataque era técnicamente viable y políticamente probable. China es un músculo con dientes… y con cerebro. En mayo de 2017, cuando Ke Jie, considerado el mejor jugador de Go de la historia, fue vencido por AlphaGo –el algoritmo de inteligencia artificial (IA) de Google– en tres partidas, el Gobierno chino tuvo su momento Sputnik. La tecnología los había machacado en su propio juego. Xi Jinping, presidente del país, activó un programa para el desarrollo de la IA que ya se ha puesto a la altura de Estados Unidos. Ha contado con dos grandes ventajas competitivas para hacerlo: un Gobierno totalitario y una cuarta parte de la población mundial.
    A DIFERENCIA DEL HARDWARE, la IA resulta invisible, pero es omnipresente y gestiona todos los aspectos de nuestra vida. Es micro y es macro, existe en lo crítico y en lo banal. El mismo algoritmo que determina el precio de nuestros billetes de avión de forma exclusiva para nosotros en función del mercado, la estadística y nuestro historial de búsquedas es el que decide el precio del suelo en las grandes ciudades. El algoritmo que calcula el valor de nuestro seguro médico es el mismo que condiciona el desarrollo de vacunas contra los súper virus. El mismo asistente virtual que te ayuda a ser más estiloso es el que hace fluctuar el precio del algodón en Bangladés. Se ha infiltrado en los transportes, los hospitales, las finanzas y los mercados. Decide quién merece un trasplante, un crédito bancario o un disparo mortal desde un dron. Con dos potencias mundiales compitiendo por dominar el mercado mundial de esos algoritmos, podemos hablar de una nueva guerra fría

    • Manuel 26 December 2020 at 7:56 am Permalink

      amén del gazapo “cuarta parte de la población
      Mundial”

      Este comentario pone el dedo en las principales
      Variables en juego en la década que empieza
      En una semana

  21. Manuel 26 December 2020 at 7:58 am Permalink

    Transparencia: unico modo de mejorar la sociedad,
    Lo público y lo pribado, todo

  22. Julian Perez 26 December 2020 at 9:42 am Permalink

    Merece ser una historia navideña:

    An old man runs into a younger man who asks: “Do you remember me?”

    When the old man admits he doesn’t, the younger man identifies himself as a former student.

    The old man asks: “What do you do?”

    “I became a teacher. In fact, I became a teacher because of you.”

    “How was I responsible?”

    “One day, another student, actually a friend of mine, came to class with a new pocket watch. I decided I wanted it, so when he took off his jacket, I stole it.

    “A short time later, he noticed it was gone and told you he had been robbed. You then addressed the class, asking that whoever took it should return it.

    “I didn’t give it back. I would have been too embarrassed.

    “You then closed the door and told us all to stand up and form a circle. You were going to search our pockets one by one until you found the watch. But you also told us to close our eyes because you would only conduct the search if we all promised to keep our eyes shut. We did as you asked.

    “You went through all the pockets, and when you came to mine, you removed the watch.

    “When you had completed the search, you told everyone to open their eyes. You said, ‘We have the watch.’ And you handed it back to my friend.

    “You never told on me. That day you saved my dignity forever. It was the most shameful day of my life and you could have made it ten thousand times worse.

    “But that was also the day I decided not to become a thief or to ever do anything shameful again.

    “You didn’t even take me aside for a scolding or to deliver a lecture. But I clearly got the message.

    “Thanks to you, I understood what a real educator needs to do.

    “Do you remember this episode?”

    The old teacher nodded. “Yes, I recall the episode with the stolen pocket watch. I didn’t remember you, though, because I also kept my eyes closed while I conducted the search.”

    • razón vs instinto 26 December 2020 at 11:50 am Permalink

      Conocía el refrán.
      Eso sí, desde una óptica política, el mensaje es de izquierda amigo Julián.
      Bien de izquierda.
      Uno se regenera con esa conducta y 1000 empeoran.

      • Julian Perez 26 December 2020 at 12:51 pm Permalink

        En realidad el mensaje es cristiano 🙂 Se que se parecen y el no saber distinguir la diferencia es lo que hace que aparezcan cosas como la teologia de la liberacion o el papa Pancho.

        La diferencia, en esencia, consiste en que, para la izquierda

        • Julian Perez 26 December 2020 at 12:53 pm Permalink

          Para la izquierda esas decisiones recaen en el estado. Para el cristianismo, en el individuo.

        • Julian Perez 26 December 2020 at 12:55 pm Permalink

          Recuerda la narracion de la redencion de Jean Valjean eh Los Miserables.

          • Julian Perez 26 December 2020 at 1:23 pm Permalink

            En la versión ¨de izquierda¨ de esa historia, el maestro comprendería cuan injusto es que un estudiente tuviera un reloj y otro no. Abogaría por establecer un impuesto para los estudiantes de padres más acomodados de forma tal que, con ese dinero, la escuela pudiera darle un reloj a cada alumno estableciendo una distribución más justa de los relojes.

          • razón vs instinto 26 December 2020 at 1:49 pm Permalink

            Olvida la otra parte de la historia. Para la izquierda la culpa de la existencia de personas ladronas está en la sociedad que no supo darle oportunidades al ladrón y así evitar su existencia. Por tanto el culpable no es el que roba el reloj sino quién lo posee, así que no debe existir pena ni regaño alguno para los ladrones.
            Garantismo le llaman.

          • Julian Perez 26 December 2020 at 2:17 pm Permalink

            Me parece, amigo Ramiro, que con lo que acabas de decir, con lo que estoy absolutamente de acuerdo, tú mismo acabas de corroborar que la historia, en esencia, no es de izquierda. No aprueba ni justifica el robo y le devuelve el reloj a su propietario. Pero le da la oportunidad al ladrón de redimirse. ¿Qué esto ocurrirá una vez de cada 1000, como dices? Sí, pero en este caso se trataba de un muchacho joven, que apenas se iniciaba en el camino del mal y la decisión de proceder así con él es también una decisión individual, del maestro.

            La esencia del cristianismo es la de no considerarnos como seres esclavos de las circunstancias. incapaces de elegir porque estamos condicionados por el medio, sino como seres con libre albedrío, capaces de elegir entre el bien y el mal. Es eso lo que nos diferencia de los animales, la capacidad de elegir. En eso creo yo. Y es eso en lo que consiste lo de estar hechos ¨a imagen y semejanza¨ de Dios. No en el sentido antropomorfo, porque Dios no es corporeo, sino en el sentido de que somos seres libres.

            Sé que otros no lo ven así, pero ésa es la esencia de mi cosmología.

          • razón vs instinto 26 December 2020 at 7:40 pm Permalink

            Amigo Julián, no hay dudas de que es posible hacer interpretaciones diferentes y llegar a distintas conclusiones de lo que se ponga delante de nuestros ojos.
            Si bien debo reconocer que soy bastante ignorante de la doctrina social de la iglesia (que es la que supuestamente interpreta lo que Dios desearía para nosotros) aún así veo difícil que una religión como la católica acepte las enormes desigualdades que muestra el mundo sin que nada deba hacerse para hacer un mundo “más justo”. Al fin y al cabo es lo que el Papa no deja de reclamarnos tanto a los ciudadanos como a los gobernantes.
            El conservadurismo o el liberalismo económico considera que es el libre albedrío el que finalmente trae prosperidad para todos (y con razón) pero veo difícil hermanar estos conceptos con las doctrinas religiosas.
            Es difícil creer que una religión acepte que unos posean miles de millones de dólares mientras millones no posean ni para comer sin nada que deba hacerse para evitarlo.
            Ud probablemente sabrá aclarar ésta cuestión

          • razón vs instinto 26 December 2020 at 7:41 pm Permalink

            P/d es un muy buen tema para un post 🙂

          • Manuel 26 December 2020 at 8:11 pm Permalink

            apoyo
            la religión
            Del respeto
            A todo lo diferente
            A todo lo existente

            lo existente que
            Tenga como
            Religión
            el respeto
            A lo diferente

            Toda religion es un cuerpo de preceptos
            que clasifican y gradan
            Provocando y fomentando el odio
            Guerras
            Ignorancia sin límite
            La ignorancia de los fanáticos
            De todas las denominaciones

          • Julian Perez 27 December 2020 at 9:36 am Permalink

            Amigo Ramiro

            La cuestión no es ¨qué¨, sino ¨quién¨. Por supuesto que las enseñanzas de Cristo piden que se ayude a los necesitados, pero si esto se hace a través del gobierno, mediante impuestos que ¨redistribuyen la riqueza¨ por decreto y pretende que la gente sea ¨caricativa a la fuerza¨ se viola un principio más central aún que es el de la libertad de elección.

            Aparte de que cuando los individuos coordinan sus esfuerzos voluntariamente para hacerlo, como los casos del Ejército de Salvación o los Knights of Colombus, a menudo son más efectivos que el gobierno. El mayor resultado de la War on Poverty de LBJ fue incrementar la cantidad de familias monoparentales en la comunidad afroamericana y aumentar sus problemas. Antes de eso y de la acción afirmativa su progreso era más notorio. El gobierno lo estancó.

            Con la religión organizada ocurre lo mismo que con el gobierno: lo sano es que tengan funciones limitadas, que no vayan más allá de lo que les corresponde. En el caso de la iglesia, la extensión de esas funciones fue la razón de todo lo ocurrido en el medioevo. No creo que la iglesia deba de tener una doctrina social.

  23. Orlando 26 December 2020 at 9:45 am Permalink

    Excelente que el gobierno cubano penalice a los que explotan al pueblo con precios abusivos. Empiezan con los privados, pero luego arremeten contra las tiendas de ellos que venden en MLC Después van contra ECTESA

  24. Orlando 26 December 2020 at 12:38 pm Permalink

    Ya desaparecieron otro muerto.

    ? Qué pasó con la mujer de 82 años que estaba en terapia intensiva, reportada de grave? ?Se curó?

  25. Orlando 26 December 2020 at 12:49 pm Permalink

    Mí comentario ha sido recibido en Cubadebate y no publicado
    Aquí. en HavanaTimes.
    ? También censuran?

    Ya desaparecieron a otro muerto.

    ? Qué pasó con la mujer de 82 años que estaba en terapia intensiva, reportada de grave? ?Se curó?

    • Julian Perez 27 December 2020 at 9:41 am Permalink

      He oído que también Fidel Castro se murió de coronavirus y lo ocultaron. Y creo que hasta lo del Ché Guevara fue por COVID. Los chinos llevaban mucho tiempo expèrimentando con él antes de lanzarlo a fondo.

  26. Víctor López 26 December 2020 at 1:14 pm Permalink

    https://youtu.be/kUrxm4z9I-c

  27. Orlando 26 December 2020 at 2:13 pm Permalink

    Ya le regalé dos tabletas de chocolate a la belleza que tengo de nueva vecina y le he sacado conversación tres veces. Jajaja. Su turno. Si me sigue pasando por el lado como hasta ahora, como una bala, no pierdo ni un segundo más en ella

    • Julian Perez 26 December 2020 at 4:43 pm Permalink

      Chocolate? La habian atacado los dementores?

  28. Humberto Mondejar Gonzalez 28 December 2020 at 11:25 am Permalink

    Este neo-castrista llego tarde a la pachanga?
    Senor no sea indisciplinado, deje de escribir y póngase a silbar; que ya la pachanga de San Isidro se acabo.
    Fijarse en una cosa, cada dia las pachangas de los Chupa Grant de Miami les duran menos; ante eran anuales, despues mensuales y ahora semanales.
    Por qué?
    Porque gracias a Dios que descubrimos este nuevo paradigma, para salir de esa cosa apestosa y cansina que es la Oposición Rossa y que además el pueblo esta abriendo los ojos tambien sobre su simbiosi descarada con los castros desde 1976.
    ………………….
    1959 Miami: Estamos preparando las maletas de regreso. Comunismo a 90 millas de EEUU? Eso solo dura unas semanas!
    ….+…+….+….+….
    2019 ni Ni1+, a votar por las Constituciones Socialistas… bla, bla, bla,…
    2020 exitoso Paron y se cayó en diciembre,… Bla, bla, bla…
    2021 esten listos para el lanzamiento de la próxima pachanga de la Oposición Rosa y los medio de Miami.
    ………..
    La violencia no es terrorismo; si esa violencia es legal:
    Todos los dias EEUU y demas paises libres usan la violencia contra sus enemigos.
    Por qué algunos adoctrinados por los castros y los medios de Miami creen que nosotros no podemos basarnos en la C-40 para hacer lo mismo que EEUU y demas paises libres contra los enemigos del pueblo cubano?
    Explicame porque ellos si y nosotros no?
    Sos unos hipócritas, unos cara de tabla; emigran a países que usan la violencia contra los delincuentes todos los días para defender los derechos fundamentales de su gente y despues le dicen a los cubanos que hacer lo mismo es malo, que es terrorismo y que hay que derrotar a los tiranos con flores, botellas por el trasero, poemas, partidas de ajedrez,…
    Al confundir al pueblo con esas ideas fracasadas, ustedes son complices tambien de las desgracias que le provocan los castros mi pueblo.
    ========
    https://www.cibercuba.com/noticias/2020-12-28-u191143-e191143-s27068-tania-carlos-luisma-pecado-original-revolucion-cubana

  29. Manuel 28 December 2020 at 7:00 pm Permalink

    A leading Yale psychologist offers FIVE SCIENCE-BASED TECHNIQUES to boost your mood and protect your mental health
    BY LAURIE SANTOS

    AS A PROFESSOR OF PSYCHOLOGY AT Yale and host of The Happiness Lab podcast, I’ve spent the last few years teaching simple science-backed tips to improve our well-being. I know the research inside out—but the giant dumpster fire of a year that was 2020 has had me struggling, too.

    The COVID-19 pandemic has cheated us out of all the good times we live for—the weddings, the vacations, the graduations and celebrations. Our work lives have been upended and our livelihoods threatened. There are people we love who we haven’t seen in months and some we’ll never see again; millions of us are mourning someone close who’s been taken by this awful disease. These overwhelming losses have had a devastating effect on our mental health, with rates of depression, anxiety and even suicidality surging around the world.
    The good news is that there’s a lot to be hopeful for in the new year. With a vaccine on the way, there’s a real hope that we’ll soon be returning to the way of life we miss so much. But we can’t toss out our masks just yet. Even under the best public health scenarios, we’re in for several more months of cancelled plans, social distancing, and skyrocketing COVID cases, all during the coldest and darkest times of the year. For a while at least, 2021 is going to feel like 2020 2.0.

    So how do we get it through it? Most of us realize that we need to take steps to manage our stress and emotions during tough times. The problem is we tend to go about managing those feelings in surprisingly ineffective ways. If you listen to my podcast, The Happiness Lab, you’ll know this is a common refrain. Our minds have really bad intuition about what we should do to become happier and feel better. So even when we put in some work to improve our well-being, we often wind up doing it wrong.

    But there is a better, scientific approach to improving our own happiness. Over the last two decades, psychologists have studied the kinds of behaviors and mindsets that really can boost well-being.

    I started gathering these scientific findings together long before anyone had heard of COVID-19. It was back in 2018 when I had just come face-to-face with a different mental health crisis: the one facing my students at Yale. I had just taken on a new role as a Head of College, which meant living with students on campus and seeing their daily lives up close. I witnessed the high rates of stress and anxiety my students were facing first hand. Too many of the young people I cared about were lonely, stressed about the future and intensely worried about their grades. But it wasn’t just Yale students who were struggling. A 2018 survey of college students nationally reported that more than 40 percent were so depressed it was difficult to function, more than 60 percent had experienced overwhelming anxiety, and more than one in ten had seriously considered suicide in the previous year.

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    HAPPINESS IN THE TIME OF COVID
    The overwhelming losses people have experienced during the pandemic have taken a devastating toll on their mental health, notes Yale psychology professor Laurie Santos, whose class on the science of happiness is the most popular in the university’s history. Enrollment for the free online version has skyrocketed since COVID, as people search for ways to be happy amid tragedy. An outpouring of thank you letters attests to the course’s success.

    Faced with these awful personal events and or statistics, you have to do something else.

    I decided to create a new class on the science of happiness — one that gave students practical, evidence-based tips for reducing their stress and improving their well-being. And the students showed up in droves. Over a thousand students attended class the first week. We had to move to a concert hall. In the end, it became the largest class in Yale’s history with just under a quarter of the entire student body registered. The popularity of the class prompted Yale to share the happiness class more broadly. We put a six week version of the course—called The Science of Well-Being—on Coursera.org so that anyone in the world could take it for free. Hundreds of thousands of people signed up.
    But that was all before COVID hit. Starting in March of 2020, enrollment in my online happiness class doubled, tripled—then octupled. In the middle of a pandemic, more than three million people signed up to take an Ivy League class about how to feel happier.
    But did it work? Could taking a scientific approach to happiness help people feel better in the midst of a deadly pandemic?
    My team and I are still compiling the results formally, which requires months of careful data analysis and review. But I had a chance to see for myself the powerful impact the class was having on my learners’ well-being. The evidence, it turns out, was there in my university mailbox.
    “Your mailbox is overflowing.” So began the terse email I received from our psychology department administrative assistant. “And there is more mail on the counter, too. Please stop by some point.” With so many COVID restrictions on campus, I had neglected to pick up my office mail for a few months. I expected to be greeted by the normal stack of flyers and junk mail. Instead I found letter after letter from people writing to thank me. I saw just how powerful the lessons I was teaching could be.
    Through happy tears, I read literally hundreds of stories of my students using what I taught them to make it through the anxiety and frustration of the pandemic dark times. But one story in particular struck me, from Susan, an 81-year old retired social studies teacher. Susan had spent most of 2019 nursing her beloved husband before he died that Christmas Eve. They’d been in love since seventh grade. “He was the kindest, sweetest and—I think—most handsome man,” she wrote. Susan was devastated by her loss, and thought things couldn’t possibly get worse. And then COVID hit.
    “Your psychology of happiness was a godsend.” Susan decided to put the evidence-based tips I taught in class into practice in her daily life. Did these new practices fully eradicate the pain of her loss? Of course not. But when 2020 plunged Susan into the darkest time of her life, the five main takeaways of my class really helped. By incorporating these tips into her life, she said, she wound up significantly happier than she otherwise would have been. And that’s the message I heard over and over again from all those letters: scientific research gives us a set of small practices that we can use to make things a little better. And these days, a little bit of happiness counts for a lot.
    So what are these five practices I share with my students? Here are the key ideas that worked for Susan and—as you’ll see from the evidence below—are backed up by science.

    The tips I’ve outlined here won’t make the challenges of the COVID-19 pandemic disappear the moment the calendar switches over to 2021, but research shows these quick practices can boost your mood and give you a bit more resilience—more happiness, even—in the New Year.

    Get Social
    ONE OF THE MANY CRUELTIES OF COVID-19 IS that it has robbed us of one of the primary behaviors we can engage in to improve our happiness: being with other people.
    When psychologists Ed Diener and Marty Seligman looked at people who scored in the highest 10th percentile on happiness surveys, they discovered that there was one activity that set happy people apart from the rest of us—happy people were more social. The results were so strong that these researchers deemed being around other people as a necessary condition for very high happiness.
    We think that solitude feels good, especially when we’re having a tough time, but in truth being with other people will almost always make us feel better. Even if those people are strangers.
    Of course, social distancing has made connecting with other people a lot trickier over the past months. But if you want to feel happier, research suggests you should redouble your efforts to connect with the people you care about. Try a socially distanced walk with a neighbor. Or use online tools like Zoom and FaceTime to connect not just with people who live near us, but friends in far-off time zones. If you put in some work and get creative, the possibilities for social connection are endless, even during COVID. I’ve started a monthly virtual spa night with my college roommates, as well as an online morning yoga practice with some professor friends in four different cities. It requires a bit more of a start-up cost than running into a colleague at the water cooler, but if we put in the effort we can reap the rewards of a richer social life.

    Give Thanks
    ANOTHER WAY TO SUPERCHARGE YOUR WELL-BEING IS WITH A DOSE of gratitude—the simple act of stopping to consider all the good things in your life.
    Now, I freely admit that feeling thankful in the midst of a terrible pandemic isn’t always easy. But research shows that grateful people—those who count their blessings on a regular basis—experience a host of benefits. Grateful people tend to be happier and show lower levels of stress hormones like cortisol. Health care workers who keep a gratitude journal show reductions in stress and depression. And people suffering from chronic pain who practice gratitude show improvements in both sleep quality and mood.
    The good news is that there are easy ways to boost your own gratitude level even if that’s not something that comes naturally. For example, grab a notebook and try jotting down three to five things you’re grateful for every day. It sounds simple, but research shows that this practice can boost your overall happiness in as little as two weeks. Or write a thank-you letter to a loved one, friend or co-worker. Not only do gratitude letters help you to organize all those grateful feelings into words, but they also strengthen your bonds to the people in your life who matter most to your happiness.

    Be in the Moment
    THE NEW YEAR IS NATURALLY A TIME OF LOOKING BACKWARDS and forwards. But that’s not the only time our minds tend to move away from the present moment. One study by a team of Harvard psychologists found that we spent more than 40 percent of the time mind-wandering—not paying attention to the here and now. Which is bad news for our happiness levels, because a growing body of research shows that focusing on the here and now makes us feel better.
    So this new year, try getting your mind back on the present moment. If that feels tough, consider developing a meditation practice, something that has worked wonders for me. Studies show that even five or ten minutes of meditation every day can boost not only your daily concentration but also your mood levels.
    A regular meditation practice can also help you realize that your thoughts are just…well, thoughts. The practice of sitting with unhelpful emotions like fear, anger or jealousy—even for a few minutes—can help us start to put them in some perspective, and to notice that they often depart just as suddenly as they arrive in our minds, which can help us avoid letting our negative emotions dictate our actions.
    And if signing on for a regular meditation practice feels like too much during the pandemic, you can take baby steps towards being present by engaging in a bit more savoring. Commit to noticing the taste of your morning coffee or how nice a warm shower feels. The simple act of intentionally noticing afresh what the world around you looks, sounds, and feels like can help you remember that there are good, pleasurable things all around, if you take a little time to pay attention.

    Rest and Move
    WHEN MY STUDENTS ASK ME WHAT’S THE FIRST STEP THEY SHOULD take to be happier, my answer is always the same: Get some sleep.
    We know that sleep is important for our physical health, but research shows that it’s also extremely important for our mental health. Having a solid eight hours of shut-eye is the foundation on which all the other happiness habits rest. The problem is that getting the right amount isn’t easy. For me, there’s always that one last email to send before bed. Or one more quick peak to take on my Twitter feed. Or that new Netflix show to check out.
    So this year, try to embrace healthier sleep hygiene. Ban devices from your bedroom. Instead, read a book or magazine—one made of paper—before bed. And make sure your bedroom is as dedicated to sleep as possible. If you allow your sleeping space to become an office, lounge or home cinema, you end up confusing your body. A pre-sleep ritual (such as a glass of warm herbal tea or a nice bath) can also help reinforce the idea that your waking day is ending and your all-important sleep time is beginning.
    But sleep isn’t the only healthy habit that promotes better mental health in addition to better physical health. Another great healthy happiness boosting habit is exercise. One study found that doing a half-hour of cardio on a stationary bike reduces the likelihood that we’ll feel things like tension, anger, depression, and even fatigue. And the effect was shown to last for over 12 hours.

    Research shows that keeping a gratitude journal reduces stress and depression. Studies also indicate people get happiness from lending others a hand when they need it and engaging in random acts of kindness.

    Jotting down three to five things you’re GRATEFUL for every day can boost your overall HAPPINESS in as little as two weeks.

    Be Kind
    AT TIMES OF CRISIS, WE’RE OFTEN TEMPTED TO TURN INWARD: IT seems like feeling better requires putting our own needs first. Treat yourself, as the current mantra says. But the science suggests that these self-centered inclinations are wrong. In fact, the best way to promote your own self-care is to provide other-care.
    Research shows that we get happiness from doing nice things for other people. The people who self-report being happiest are focused on those in need—they donate more of their time and money to charity and engage in random acts of kindness. So why not bolster your mental health in an evidence-based way by doing something good for another person? If you’re working remotely, donate the money you saved on gas this month to a good cause. Or just check in with a friend who’s struggling. Doing kind things for others is a surprisingly effective way of boosting our own well-being.
    But do be kind to yourself as well. The season of New Year’s resolutions can be a time when it’s easy to beat yourself up. We shame ourselves like an inner drill sergeant by ruminating on how badly we’ve done in the past year and how we need to turn things around for the new year. Or else.
    But research shows that our inner brutal drill sergeant isn’t as motivating as we assume. Harsh self-criticism and unrealistic expectations will destroy your morale and make you give up before you even begin. A better strategy for the new year is to extend yourself some kindness, or what psychologists call self-compassion. Self-compassion means remembering that you’re human and that—just like everyone else on the planet—you’re doing the best you can in some pretty tough times. Giving yourself a bit of kindness doesn’t just feel good. It’s also a surprisingly effective way to meet your new year goals. Research by Kristin Neff and her colleagues, for example, shows that talking to yourself in the manner of a caring and helpful friend helps us reduce procrastination, eat healthier and exercise more. So try doing unto yourself as you would do unto others and give yourself the benefit of the doubt a little more in 2021.

    → Dr. Laurie Santos is a professor of psychology at Yale University and host of The Happiness Lab podcast. To learn more, you can check out her online course called The Science of Well-Being, available for free here: https://www.coursera.org/learn/the-science-of-well-being. ■


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