12 November 2012 ~ 5 Comentarios

Carlos Alberto Montaner habla de su ficción

por Grace Piney

Montaner

(El Nuevo Herald) Carlos Alberto Montaner es conocido por su actividad política a favor de la democracia en Cuba y por su trabajo periodístico. Pero, además, Montaner ha creado editoriales, revistas y ha trabajado como editor y crítico literario y ha enseñado materias diversas en varias universidades en España, Estados Unidos y América Latina.

Menos conocida hasta ahora ha sido su poesía y su obra narrativa. Esto es absolutamente injusto porque Montaner tiene una formidable capacidad narrativa y una sólida obra que lo atestigua. La causa de ese “desconocimiento” de la que es su mejor faceta como escritor puede radicar en la discontinuidad temporal en la que han visto la luz sus obras de ficción. La diversidad de estilos y registros en los que se ha movido garantizan la sorpresa perpetua.

Tiene publicados dos libros de narrativa corta: Póker de brujas (1968) e Instantáneas al borde del abismo (1970). Luego, se aventuró con la novela: Perromundo (1972) y 1898: La trama, en 1987. El año pasado escandalizó a muchos de sus lectores con La mujer del coronel, por su lenguaje de alto contenido erótico, y este año presenta en la Feria del Libro de Miami 2012, Otra vez adiós, una novela histórica; ambos son títulos de Alfaguara.

Estoy viendo su regreso a la Literatura como una vuelta a los orígenes (después del periodismo y de la política). ¿Qué le ofrece la narrativa?

Creo que ninguna actividad intelectual me produce tanto placer como escribir ficción. Mi primera vocación literaria era esa. El periodismo y el ensayo, a los que he dedicado casi toda mi vida, no son los géneros que más satisfacción me generan. Imaginarme una historia, darle vida a los personajes y desarrollar una trama es un trabajo extraordinariamente grato, aunque exige disciplina.

Sé de la fragilidad de un autor cuando tiene un texto que de por sí le causa inquietud y que no sabe si va a ser publicable. ¿Cómo es la relación con los editores?

Tener un buen editor es muy importante. Alfaguara es excelente. Es muy desalentador escribir y engavetar el manuscrito porque no le interesa ninguna empresa editora. Afortunadamente, Internet ha venido a ayudar. Abre puertas. Muchas veces, autores muy talentosos dejan de escribir por esa razón, porque no encuentran quién les publique. Por otra parte, las editoriales suelen estar inundadas de propuestas. Con frecuencia rechazan obras que ni siquiera han podido ser examinadas. Se equivocan frecuentemente. El más conocido de los errores fue cuando Losada rechazó La hojarasca de García Márquez y el director literario le recomendó que abandonara la Literatura.

Póker de brujas (1968) es un libro de cuentos muy interesante y se agotó inmediatamente. Debería hacerse una reedición…

Fue mi primer libro en prosa. Son cuentos recorridos por un fuerte humor negro. Desgraciadamente, ya no escribo de esa manera. Era divertido. Hubo una edición en inglés y me presentaron como “el maestro de lo macabro”. Años más tarde, una vieja editorial española, hoy desaparecida, Novela y Cuentos, reeditó la obra en una edición de bolsillo. Cuando releo ese breve libro me asombran los temas y la forma de abordarlos. Tal vez algún editor se anime a volver a publicarlos.

Luego, se publicó Instantáneas al borde del abismo (1970). Hábleme de este libro que es, a todas luces, una joyita. Ni siquiera se encuentra en bibliotecas.

Son monólogos que pueden ser interpretados. Norma Niurka lo hizo en Puerto Rico con mucho talento. Francisco Morín, el gran director, montó en Nueva York uno de ellos, creo que Los evangelios según San Judas Iscariote . Lo curioso de este libro es que en Puerto Rico lo utilizaron como lectura obligatoria en un curso de Psicopatología . Tampoco es extraño. Son confesiones de personas al borde del suicidio. Termina con un cuento sobre el suicidio. Se me ocurrió escribir esos monólogos tras enseñar un curso de teatro del Siglo de Oro que comenzaba con un antecedente remoto, La Celestina. Para que los estudiantes sintieran la obra organicé una lectura dramática con ellos y comprobé que disfrutaban más cuando oían el texto que cuando lo leían.

Con Perromundo (1972) comprobó que podía escribir novelas.

En efecto, Perromundo fue mi primera novela. La releí hace poco con cierto temor, pero no me disgustó. Hoy hubiera experimentado menos con el lenguaje, pero la idea de escribir la historia de un grupo de presos políticos colocados ante el dilema de ceder al chantaje de la reeducación ideológica o morir, me parece que es, además de una inmensa tragedia personal, un gran tema. Es un libro desesperado sobre la libertad. Para el protagonista la única decisión realmente libre es escoger la muerte. La novela tiene algunos elementos biográficos, como toda obra de ficción. Se hicieron varias ediciones, y hasta se hizo una película que llevó el extraño título de Perro de alambre.

Encontré 1898 : La trama (1987) en Cádiz, en una librería de libros antiguos. Aquí ya se aventura un poco más en la Historia sin que llegue a ser densa; se lee en una noche.

Así es. Me fascina la Historia. He escrito varios libros de Historia, pero esta fue mi primera novela histórica. 1898: La Trama. Originalmente, en la primera edición de Plaza & Janés, de 1987, se tituló: Trama. Pero cuando la editó Planeta, en el centenario, quiso recordar el año, un siglo antes, tan importante en la Historia de España. Ahí cuento la historia de cómo y por qué un grupo anarquista hunde el acorazado Maine en La Habana y cambia la Historia de Cuba, de España y de Estados Unidos. Se me ocurrió cuando supe que Julio Lobo, que vivía en Madrid, poseía una declaración jurada de principios del siglo XX en la que los firmantes aseguraban que ellos habían dinamitado el barco de guerra americano. Gastón Baquero, que fue quien me relató la historia, había visto el documento. Eso en cuanto al fondo. En cuanto a la forma, recuerdo haber tenido una conversación con Heberto Padilla en la que convenimos en que sería interesante abordar una novela que descansara esencialmente en la peripecia, en la historia, en la trama, marginando las cuestiones de estilo. Eso hice. Casi todos los personajes existieron. Teddy Roosevelt es uno de esos personajes.

Después de un silencio de dos décadas, regresa a la ficción con un ímpetu inusitado y publica La mujer del coronel (2011) y hora se presenta Otra vez adiós (2012). ¿Qué necesita para escribir?

Tras publicar Trama pensé volver a la ficción, pero poco después vino el derribo del Muro de Berlín y comencé una etapa frenética de viajes y activismo político que me mantuvo muy atareado hasta hace pocos años. Fue entonces, recientemente, cuando escribí La mujer del coronel. Quería contar una historia humanamente interesante, como es la de un complejo adulterio delatado por la policía política cubana al marido agraviado, pero también deseaba explorar el dificilísimo lenguaje erótico.

Otra vez adiós es, por ahora, mi novela más ambiciosa, la más universal. De alguna manera es la historia del siglo XX. Comienza con un joven pintor que le hace el último retrato a Freud en Viena, poco antes de la entrada de los alemanes en Austria, y termina en New York el último día de 1999. Naturalmente, una buena parte de la narración transcurre en la Cuba de los años cuarenta y cincuenta. Batista, por cierto, y Fidel Castro, son personajes menores que pasan velozmente por sus páginas. Es una novela, si se quiere, de aventuras y desventuras, como el siglo que terminó hace unos años.

Para escribir necesito tiempo, un buen tema, deseos de contar y alguna fuerte inspiración.

De sus textos destaco tres valores: la capacidad narrativa, el poder de la palabra y la estructuración de la psicología de los personajes femeninos. ¿Cómo concibe la psicología de sus personajes?

Me interesa mucho la psicología femenina. En todas mis novelas, incluso en Otra vez adiós, los personajes más interesantes son las mujeres. Tienen más matices. Son más perceptivas. Contrario a lo que suele afirmarse, sus códigos de conducta son más racionales.

Los autores suelen decir que la historia se les mete dentro. ¿En qué momento le abandonan los personajes y la historia?

En realidad, la construcción de un personaje de ficción es una vía de dos direcciones. Vas construyendo al personaje y el personaje va influyendo en ti. En la medida en que tratas de moldearlo, tú también vas conociéndote mejor, variando tus propios puntos de vista. Mi impresión es que los personajes no abandonan para siempre al autor. Se le quedan dentro agazapados y se integran a su personalidad. Flaubert nunca dejó de ser Madame Bovary.

A veces los autores no entienden cuando les digo que sus textos no “corren” (término de la informática, lenguaje de programación). ¿Cómo se logra un texto con contenido y lenguaje erótico?

El propósito del lenguaje literario es afectar al lector de alguna manera. Si es un ensayo sociológico o histórico, el propósito es ponerlo a pensar, discutir con él. Si se trata de un relato doloroso, es que el lector se entristezca, incluso que llore. Si es humor, queremos que ría. Si se trata de una narración erótica, la intención es que se excite, ¿por qué no? La excitación sexual es una emoción muy importante. Mi impresión es que la buena literatura erótica (como el buen cine erótico) es la que tiene, además otros componentes laterales: una historia interesante, personajes creíbles y un lenguaje que se mueva bien en ese terreno minado. Hasta ahora la mejor definición de la literatura erótica es la que se le atribuye a Berlanga, el director de cine: “la buena literatura erótica es la que se lee con una sola mano”.

Se ha hablado de la “neutralidad” lingüística y de su estilo, lo que permite que su narrativa no pueda ser encasillada en los límites de la Literatura cubana. ¿Por qué podría interesarme Otra vez adiós ?

Podría interesarle porque, insisto en ello, es el más universal de mis libros. He vivido 18 años en Cuba y 51 fuera de la Isla. No sé exactamente qué es la Literatura cubana. Leo a los buenos escritores cubanos. Algunos viven en Cuba y otros fuera del país. En Otra vez adiós utilizo algunas anécdotas cubanas para darle sustancia a la historia. Mi personaje escapa de Europa en el barco Saint-Louis. Es uno de los pocos que logró desembarcar en Cuba y salvarse tras ese vergonzoso episodio. Veo la Segunda Guerra Mundial desde La Habana, con los submarinos nazis merodeando la Isla y hundiendo algunos barcos mercantes y al pintoresco Hemingway persiguiéndolos en su yate. Cuento, porque es parte de la trama, la increíble historia del espía alemán “Luni”. Uno de mis permanentes objetivos es que el lector no se aburra nunca. Enmendándole la frase a Ortega, creo que la verdadera cortesía del escritor es el interés que despierta en el lector.

¿Su próximo libro?

Creo que será otra historia en la que Europa y Cuba se enlazan. Le estoy dando vueltas. Todavía no ha madurado el relato, pero antes de que termine el año me sentaré a escribirlo.

Carlos Alberto Montaner se presentan en La Feria del Libro el sábado 17 a las 5 p.m. en el Salón 1261 del Miami Dade College.

5 Responses to “Carlos Alberto Montaner habla de su ficción”

  1. Felix 12 November 2012 at 6:21 pm Permalink

    ¿Cuando se publicará el libro Otra Vez Adios e-book? Lo busqué en Amazon y iBooks, porque quiero comprarlo para leerlo en mi iPad, pero no lo encuentro.

  2. La molécula 13 November 2012 at 1:17 am Permalink

    “El lector es un hombre silencioso cuya atención conviene retener, cuyas previsiones hay que frustrar delicadamente, cuyas reacciones hay que gobernar y presentir, cuya amistad es necesaria, cuya complicidad es preciosa”. Jorge Luis Borges

    Sin lugar a dudas Carlos Alberto Montaner domina esta premisa. Su ficción atrapa.

    Éxitos en la Feria del Libro.

  3. Cubano-Americano 13 November 2012 at 3:07 pm Permalink

    CAM es una enciclopedia viviente….en fin ..su lectura es un premio a nuestras celulas grises cerebrales..

  4. DANILO 18 November 2012 at 9:50 am Permalink

    Mucho exito en este libro, cuando sale el formato e-book?, Donde puedo comprarlo?

  5. DANILO 18 November 2012 at 9:50 am Permalink

    Lo necesito en e-book


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