10 December 2011 ~ 12 Comentarios

Cigarras y hormigas

por Carlos Alberto Montaner

Hormiga Laboriosa

(FIRMAS PRESS) Esopo regresa a Europa a lomo de la crisis. Para explicar”  el descalabro del euro, originado por una descomunal deuda pública adquirida por la banca, los expertos recurren a un griego contador de historias del siglo VI antes de Cristo, del que ni siquiera se sabe si existió, aunque algunos aseguran que era un esclavo de origen africano escandalosamente feo.

Su fábula de la hormiga laboriosa y precavida que guarda alimentos para el invierno, mientras la fiestera cigarra se divierte hasta quedar en el desamparo y tener que pedirle ayuda a su vecina, es el ejemplo con que los diarios suelen contrastar a las hormigas del norte ­­–Alemania, Holanda, los países escandinavos—con las cigarras mediterráneas: Portugal, España, Italia y Grecia. Francia, en cambio, es una criatura híbrida. Un centauro mitad hormiga y mitad cigarra. (Descripción, por cierto, que encaja en su dualidad étnica: los franceses provienen de una gran tribu germánica, los francos, que fueron latinizados).

¿Es cierta esta dicotomía? Humberto Aguas, un experto en productividad empresarial, matiza la fábula y la moraleja: “todos –dice—somos una mezcla variable de hormigas y cigarras”. La cultura en la que nos desenvolvemos determinará cuál de los dos bichos prevalece en nuestra forma de abordar la vida. Incluso, dentro de una misma nación varían las proporciones de la mezcla. Los alemanes del sur tienen más de cigarra que los del norte. Algo semejante se dice de los andaluces con relación a vascos y catalanes o de los colombianos de la costa cuando se comparan con los de Antioquia, los laboriosos “paisas”.

En todo caso, parece que la tendencia natural de la especie, como sucede con el resto de los primates, es la de la cigarra: vivir al día y no prever el futuro. Ahorrar,”  aplazar o dosificar el disfrute de los bienes no es instintivo.” ”  Son actitudes que se aprenden trabajosamente o, simplemente, son comportamientos al que nos obligan por presiones sociales o coacciones legales.

Nicolás Sarkozy y Ángela Merkel creen que pueden forzar a las cigarras a comportarse como hormigas. Francia y Alemania son los dos poderes más importantes de la zona del euro y, por ahora, parecen empeñados en querer salvar al euro.”  Entre los dos países poseen un PIB de más de cinco billones de dólares (trillions en inglés) y han hecho bien sus deberes macroeconómicos. Eso les permite dictar la pauta entre los 17 estados que comparten moneda. (El PIB combinado de las cuatro cigarras equivale a menos de cuatro billones).

¿Podrán alemanes y franceses disciplinar a italianos, españoles, griegos y portugueses en el terreno fiscal? ¿Podrán lograr, en su momento, que polacos, búlgaros y rumanos, países que tienen (o tenían) previsto adoptar el euro a corto plazo, se comporten de acuerdo con las reglas dictadas por el Banco Central Europeo? Supongamos que sí. Pero eso es sólo una parte del problema, y tal vez ni siquiera la más importante.

Es perfectamente posible tener una economía razonablemente organizada, con pleno empleo y un mínimo déficit fiscal y, sin embargo, producir relativamente poco y carecer de impulsos innovadores. Las largas dictaduras de Francisco Franco en España (1939-1975) y Antonio de Oliveira Salazar en Portugal (1932-1968) son buenos ejemplos de ello. Cuando murió Franco en 1975, España ya era un país de clases medias que alcanzaba el 80% del PIB per cápita de lo que entonces se llamaba la Comunidad Económica Europea, lo que no estaba nada mal, pero, pese a ello, su aparato productivo, comparado con las naciones punteras –las mismas hormigas de siempre—era mediocre y escasamente creativo.

En definitiva, ¿pueden las cigarras transformarse en hormigas? Tal vez, pero si uno le preguntara a Esopo, el fabulista, con cierto pesimismo, nos contaría su historia de la rana que, cansada de sus dimensiones ridículas quiso convertirse en buey. Para lograrlo, comenzó a inhalar aire con el objeto de inflarse hasta adquirir el tamaño del cuadrúpedo. Al poco tiempo estalló en pedazos. Moraleja: es muy peligroso tratar de convertirnos en lo que no somos.

12 Responses to “Cigarras y hormigas”

  1. José López Mera 10 December 2011 at 9:17 am Permalink

    Es muy cierto, Carlos Alberto, pero si los españoles – los otros no me incumben – quieren vivir en un nivel lo más próximo posible al alcanzado indebidamente, tendrán que ser mucho más hormigas y mucho menos cigarras, al menos buena parte de ellos…
    Yo creo que nuestro pueblo cubano era tan cigarra con los mediterráneos, y, sin embargo, en el exilio americano son miles los que han alcanzado niveles económicos y de éxito personal muy altos…
    Creo que a las cigarras les ofreces el estímulo adecuado Y el “environment” correcto, la metamorfosis es relativamente sencilla…
    Un abrazo

    • Carlos Alberto Montaner 11 December 2011 at 8:11 am Permalink

      Muy de acuerdo. Otro abrazo,

  2. Pedro 10 December 2011 at 4:02 pm Permalink

    En España hay demasiadas hormigas para tan poco cereal, y muchas cigarras que alimentar.

  3. Maximiliano Herrera Verdugo 11 December 2011 at 7:50 am Permalink

    Bueno vamos a tomar la ultima frase que cierra este interesante articulo. Lo que somos y no somos.
    ? De lo que deriva lo que somos ?
    La historia, sociologia y sicologia nos ensenan que no deriva en gran medida del codigo genetico,sino de la cultura.
    Claro, la rana geneticamente es muy diferente de un buey, pero el ejemplo no calza.
    No es posible convertir los italianos en alemanes y absorber su cultura en 6 meses ni en 5 anyos, pero en terminos de generaciones su conducta puede cambiar gradualmente a medida de que la sociedad absorbe y digiere ciertos valores.
    Todo es un proceso social. Lo mismo no esperemos que los egipcios y los libios aprendan a vivir en una democracia abierta y liberal despues de las primeras rondas de elecciones. Ellos estan en medio de un proceso que los paises europeos tuvieron decadas y en ciertos casos ,siglos atras.
    Pues por una vez discrepo del Sr. Montaner, el ejemplo de la rana y del buey no calza en este caso.
    Calzaria tal vez si un debilucho chapin guatemalteco de 1.50m entrenara con tal de ganar la marca mundial de los 100m del gigante musculoso jamaiquino Usain Bolt.
    Pero no en el caso de que los europeos mediterraneos tengan un comportamiento mas serio y responsable al fin de mejorar su desenlace economico. Simplemente eso va a tomar tiempo, generaciones y generaciones.
    De otra manera, querido Carlos Alberto, no se explicaria como los norcoreanos y los sudcoreanos, exactamente el mismo pueblo que habla el mismo idioma, tendrian dos sociedades y dos maneras de vivir tan monstruosamente diferentes.
    Que vamos a decir, que no es posible pretender para un norcoreano portarse como un sudcoreano ? Y porque ? Por cuales razones ?
    Son los mismos “bichos”. Todo esta en nuestra cabeza, hombre, aunque no lo creamos , somos muy susceptibles a lo que nuestro ambiente nos “programa” durante nuestros primeros anyos, Cuando el hormigon todavia esta fresco y es posible moldearlo. Tal vez no sea posible inculcar a los italianos adultos la disciplina de los alemanes, pero si va a ser posible a las nuevas generaciones. La genetica no tiene casi nada que ver.

    • Carlos Alberto Montaner 11 December 2011 at 8:09 am Permalink

      Estamos de acuerdo, amigo Maximiliano. La fábula del sapo que quería ser buey es de Esopo, no mía. La cultura es la clave. Con los incentivos correctos cambian los hábitos productivos.

    • gelio 13 December 2011 at 4:55 pm Permalink

      porqué deberían los italianos convertirse en alemanes? ni necesidad, ni gana, los alemanes son incompatibles con Italia. Se queden con sus marcos, euros, salchichas y kartoffeln….

  4. Maximiliano Herrera Verdugo 11 December 2011 at 8:05 am Permalink

    Sabes querido Carlos Alberto, este tema siempre ha sido un punto de discusion (cordial) entre mi padre y yo.
    El esta convencido que ciertos comportamientos sociales estan marcados en el ADN y yo siempre me “enfurezco” tratando de explicarle que esta equivocado y que la historia nos da muchos ejemplos que desmienten ese pensamiento. Mi padre es mucho mas preparado que yo en historia pero no logra captar sus ensenanzas practicas y conectarlas con la sociologia y la sicologia. Si estudiamos y comprendemos a ese genio de Freud profundamente, tendremos la respuesta a casi todas las situaciones sociales actuales.

  5. Jorge 13 December 2011 at 1:56 am Permalink

    Una vez en el “Pre” en Cuba hablabamos de esta fabula, la hormiga y la cigarra y buscabamos como insertar una u otra en la absurda estructura sociopolitica del castrocomunismo, llegamos a la conclusion que ninguna de las dos tiene cabida, al final la parranda bajo el castrismo ni diversion genuina es y por ahi aparecio el bicho que si crecia en Cuba: el grillo. Ya sabran todas las connotaciones, desde brincar a ver si de un salto se cae en otro lado, a chirrear sin muchos motivos para con bulla pasar inadvertido e incluida la tesis que los Castros convirtieron a nuestra nacion en ‘una olla de grillos”.

  6. Josue 16 December 2011 at 2:11 am Permalink

    hola, hace pocos dias, eje un comentario sobre la novela de Montaner: La mujer del coronel. Aparecio un comentario: esperando por discrecion. hoy lo fui a buscar y desaparecio Me pregunto?
    Como puedo poner un comentario sobre esa novela y donde?

  7. benjamingrullo 18 December 2011 at 10:11 pm Permalink

    Me ha encantado el artículo. Muy certero lo del “nacionalismo genital”
    Un saludo.

  8. Puente 4 March 2012 at 1:44 pm Permalink

    Es muy bueno este artículo, te felicito.

  9. Puente 4 March 2012 at 1:44 pm Permalink

    Es impresionante jeje, tienes mucha razón.


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