19 December 2016 ~ 1 Comentario

Colegas proponen a cubanoamericano para embajador de EEUU en la OEA

EL MENSAJERO IDEAL
por PEDRO ROIG*

En América Latina son varios los países que enfrentan graves crisis en materia de desarrollo económico y respeto a las libertades individuales, incluyendo los que a diario violan los derechos humanos de sus ciudadanos. Este tema recurrente necesita ser prioritario en el seno de organismos regionales como la Organización de Estados Americanos (OEA), la institución diplomática más prominente y extensa en miembros activos del hemisferio.

Esta importante entidad panamericana tuvo como objetivos esenciales defender la estabilidad de los gobiernos democráticos, proteger los derechos humanos, la paz y el desarrollo económico. Estos propósitos fueron ignorados por el presidente Obama cuando reconoció la legitimidad de la dictadura militar del general Raúl Castro, en franca violación de la Carta Democrática de la OEA. Este error, que es sobre todo un crimen de lesa humanidad, necesita ser rectificado.

La victoria de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos llega a América Latina con una carga de incertidumbre, desconfianza y temores, consecuencia de sus ácidas referencias sobre inmigración y los tratados de libre comercio con los vecinos al sur del Río Grande.

Esta realidad hace urgente una clara visión regional de lo que se puede esperar de la administración de Trump en sus relaciones hemisféricas, enfocando los conflictos con una visión positiva y la voluntad de lograr unidos las metas de democracia representativa, respeto a las libertades individuales y sostenido progreso económico. Este debe crear fuentes de trabajo que rescaten de la pobreza a millones de personas, para que puedan encontrar en sus países la calidad de vida que buscan en la peligrosa migración a Estados Unidos.

Este proyecto integrador puede ser labor esencial de la OEA con el aporte de todos, teniendo presente el horizonte de lo práctico, de lo posible, de lo que Norteamérica puede aportar, para lograr unidos la riqueza material y las libertades políticas en esta época de adaptación que exigen los vertiginosos cambios de la modernidad, evitando ser víctimas de dogmas obsoletos que confunde la ficción con la realidad.

Año tras año, muchos países en nuestro hemisferio no logran obtener un nivel de desarrollo económico de acuerdo con sus potenciales. Las explicaciones tradicionales culpan factores externos como el precio de las exportaciones en los mercados internacionales, la explotación de países desarrollados, la dependencia de Estados Unidos y más.

Sin embargo, pensadores y economistas empapados en los nuevos conceptos de desarrollo económico, destacan que el crecimiento sostenido depende en gran parte del desarrollo de instituciones políticas inclusivas que apoyen instituciones económicas inclusivas. Por lo tanto, nos dice el Dr. José Azel, “la política exterior de EEUU debe dirigirse a fomentar sistemas políticos abiertos que respondan a las aspiraciones de la sociedad. La ruta hacia la prosperidad no es el apoyo a las tiranías, sino a la articulación política de los derechos y libertades de la ciudadanía, teniendo a la OEA como el organismo integrador del esfuerzo unido del continente americano”.

Vivimos en una encrucijada histórica, que exige análisis profundo, presupuesto racional y acción decisiva. En el caso de la nueva administración del presidente electo, la designación del embajador de Estados Unidos en la OEA es de enorme transcendencia. En este caso el mensajero es de tanta importancia como el mensaje, porque su sola presencia puede contribuir a disipar incertidumbre y temores.

En este caso, luego de consultar con expertos en el tema, le he pedido a mi colega en el Instituto de Estudios Cubanos y Cubano-Americanos (ICCAS) de la Universidad de Miami, Dr. José Azel, que considere que su nombre sea presentado como opción de la Casa Blanca para ocupar el cargo de embajador de Estados Unidos en la Organización de Estados Americanos.

José Azel ha demostrado un profundo conocimiento de los temas que enfrenta América Latina. Posee una serena inteligencia y un temperamento reflexivo, rechazando la intolerancia y las mentiras. José lucha por la afirmación de los valores humanos ennoblecidos en la suprema importancia de la libertad. Sí, creo que José Azel es el mensajero ideal.

*Asesor Senior del ICCAS de UM. Historiador y abogado, es autor de varios libros y veterano de la Brigada 2506.

One Response to “Colegas proponen a cubanoamericano para embajador de EEUU en la OEA”

  1. Ramiro Millan 20 December 2016 at 4:57 am Permalink

    El autor de la nota dice con absoluta razón: “pensadores y economistas destacan que el crecimiento económico sostenido depende en gran parte del desarrollo de instituciones políticas inclusivas que apoyen instituciones económicas inclusivas”
    Sin embargo, para lograr este objetivo clave para el desarrollo de los países, es requisito indispensable e inevitable lograr un objetivo previo.
    Este objetivo es hacer funcional, efectiva y eficiente para el progreso en sociedad a otra institución que precede a todas las demás y que si ella no funciona, las demás tampoco jamás lo harán.
    Me refiero a la INSTITUCIÓN CIUDADANO.
    Una “institución” que debe cumplir las metas necesarias para que las demás también lo hagan.
    El gran problema está en que es fácil modular, articular o cambiar las instituciones políticas, económicas y demás, pero CAMBIAR la institución CIUDADANO, créanme que se trata de una tarea titánica.


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