22 November 2016 ~ 2 Comentarios

Conversaciones con Carlos Alberto Montaner
Invitados: Mauricio Rojas y Roberto Ampuero

2 Responses to “Conversaciones con Carlos Alberto Montaner
Invitados: Mauricio Rojas y Roberto Ampuero”

  1. Samuel Smith 22 November 2016 at 10:46 pm Permalink

    Lo leí y lo consulto constantemente.

    • Ramiro Millan 23 November 2016 at 8:28 pm Permalink

      Es de fundamental importancia comprender que todo el proceso, desde la génesis pasando por la difusión, aceptación, instrumentación y finalmente el inevitable fracaso del comunismo, está originado y dirigido por un instinto o pulsión al que se lo menciona como nuestra naturaleza humana.
      Lamentablemente, se conoce solamente como interviene esta faceta de nuestra naturaleza en el inevitable fracaso del régimen comunista.
      Pero se desconoce su intervención en la formación, difusión y sus justificaciones cuando se ve “a todas luces” que la idea está lejos de funcionar.
      Este INSTINTO que como tal pertenece a nuestra naturaleza humana y por tanto presente en cada uno de nosotros, presiona incesantemente para que nuestro ego sea visible ante los demás, para que busquemos ser siempre competitivos y superemos al otro.
      Si logramos el objetivo impuesto, este fenómeno psíquico nos reconforta con endorfinas euforizantes (imagino la placentera sensación de bienestar de cualquier individuo que se destaca en alguna actividad en un evento donde es reconocido como el mejor para entender el concepto)
      Una consecuencia de la actividad de este instinto lo vemos en la ambición (codicia cuando no) y de ella, nada más y nada menos que el CAPITALISMO como su consecuencia inevitable.
      Hasta acá no hay novedades más allá del generalizado desconocimiento de esta faceta humana.
      Pero tan importante como ésta, es la acción de este primitivo mecanismo cuando presiona para que los que nos llevan ventajas, no las aumenten y si es posible, acercar posiciones.
      Desde este subconsciente sistema, deriva la siempre mayoritaria simpatía por cualquier propuesta que distribuya los recursos mediante la exacción de los recursos de los adinerados.
      Obviamente, el comunismo es una de éstas propuestas y la más radical.
      También es sometido a la presión ejercida por esta pulsión el ideólogo.
      Difícilmente se percate que sus ideas tendientes a lograr la endiosada justicia social, están fuertemente influenciadas por sus instintos que no toleran la presencia en sus vidas de otros individuos mucho más poderosos o ricos que el.
      Más presionados aún se encuentran cuando logran posiciones de poder en un sistema como este, las endorfinas que les hacen saber que es un “gran héroe” son muy abundantes en este estadio del proceso.
      Y cuando, con justa razón, alguien se pregunta ¿como es posible que estos personajes insistan en algo que es evidente que no funciona y produce daños en las personas muchas veces inconmensurables?
      La respuesta está en la RAZÓN.
      Los homo sapiens disponemos de la capacidad de discernir, racionalizar, pensar, pero CUIDADO porque muchas veces esa racionalidad no hace más que trabajar al servicio de nuestros INSTINTOS.
      Ésta razón “instrumental” es la encargada de buscar excusas, justificaciones, elucubraciones que puedan hacer creíble la implementación de la idea.
      Y cuando ésta fracasa, buscar excusas que justifiquen el desastre.
      Recordar que son procesos subconscientes.
      Si desconocemos este fenómeno, los intentos comunistas con la misma u otra cara persistirán.
      La RAZÓN instrumental es una herramienta poderosísima a disposición de este instinto y puede hacer lo inimaginable (calentamiento global, desarrollo nuclear, genocidios terribles) bajo un total dominio de algo tan primitivo como este mecanismo con excusas que pueden convencer a un planeta entero.
      Por suerte, a través del capitalismo, ha demostrado su capacidad de traernos hasta acá y aún con un planeta vivo y con tecnologías tan destructivas como constructivas (en medicina por ej).
      Pero lo más importante de todo es el conocimiento y convencimiento de la absoluta imposibilidad de controlar o suprimir la actividad de esta pulsión.
      Es imposible.
      Es tan imposible controlarla, como intentar suprimir al instinto sexual y querer impedir un orgasmo más a toda una población entera.
      Definitivamente es una “misión imposible”.
      Hasta que no se tenga absolutamente claro este concepto, los intentos comunistas regresarán con la excusa aportada por la siempre presente RAZÓN instrumental a su servicio de que ésta vez si va a funcionar.
      razonvsinstinto.blogspot.com


Leave a Reply