21 June 2014 ~ 4 Comentarios

Conversando con Carlos Alberto Montaner

por Hernán Vera Álvarez

Tiempo de canallas

(El Nuevo Herald) Como la joven Scheherezade que todas las noches le cuenta una historia al sultán Shahriar y de esta manera prolonga su estadía en la tierra, el protagonista de Tiempo de canallas, el hispanocubano Rafael Mallo, poeta trotskista preso en una cárcel española, debe escribir sus memorias para el comisario Alberto Casteleiro porque sabe que si no lo hace se le va la vida.

Un día, sin embargo, a Rafael le piden que deje de escribir. Cuando parece que lo peor irrumpirá en su existencia, Casteleiro le informa que esa noche será liberado. Con este enigma, el escritor Carlos Alberto Montaner abre la puerta para que el lector entre de lleno en un vertiginoso thrillerpolítico en el que Estados Unidos y la Unión Soviética (URSS) luchan silenciosamente para dominar el mundo.

“La idea de Tiempo de canallas surgió de mi anterior novela, Otra vez adiós”, explica el autor a el Nuevo Herald. “Escribía un capítulo en el que contaba la visita a Cuba de los españoles Salvador de Madariaga y Julián Gorkín con el propósito de crear uno de los frentes antisoviéticos del Congreso por la Libertad de la Cultura. Se me hizo evidente que el tema era muy importante y merecía ser explorado en una novela independiente. El corazón real de la Guerra Fría fue la lucha por la conquista de la intelligentsia planetaria. Por supuesto, debía insertar en esa batalla una historia humana que despertara el interés del lector de ficción. Tenía que ser creíble”.

En Tiempo de canallas también se narran los inicios de la CIA y cómo el órgano de inteligencia tejió su trama de aliados y el rol que tuvieron los medios de comunicación en Estados Unidos. Algunos por convicción y otros no tanto.

“Era una época en la que muchos periodistas sentían que, además de informar, tenían el deber cívico de defender la libertad y la democracia; eso ha cambiado”, explica el autor nacido en La Habana y residente por más de 40 años en Madrid. “La profesión se ha vuelto indiferente a los fines y valora más los medios. El dilema, anecdóticamente explicado, es este: digamos que un periodista acompaña a una unidad militar norteamericana en una operación contra Al Qaeda y es la única persona que advierte que hay un francotirador enemigo apostándose para matar soldados. ¿Qué debe hacer? ¿Avisarle a “su” gente para que maten al francotirador, convirtiéndose de hecho en un soldado más, o reportar objetivamente cómo el francotirador de Al Qaeda eliminó a media docena de soldados estadounidenses?”

“Durante los inicios de la Guerra Fría casi todos los periodistas norteamericanos sentían que tenían deberes patrióticos. En nuestros días se ha desarrollado una especie de frigidez emocional en torno a esas responsabilidades. Muchos periodistas norteamericanos hoy piensan que no tienen otra obligación moral que contar objetivamente [si tal cosa es posible] lo que sucede y publicar, al día siguiente, cómo murieron sus anfitriones”.

Pero la nueva novela de Montaner no solo se queda en intrigas políticas. Sobre el complejo tablero del mundo hay una oscura historia de amor. Con Sarah Vandor, femme fatale y antigua pasión de Mallo, el escritor confecciona un personaje sumamente atractivo.

“La psicología femenina casi siempre es más compleja e interesante que la masculina”, opina. “Tiene más matices, está menos constreñida por el juego de roles rígidos al que nos sometemos todos los varones. Sarah Vandor es una mujer que se enamora, odia y es capaz de tratar de vengarse de quienes le han hecho daño de una manera muy auténtica, sin dobleces. Disfruta, además, de una sexualidad algo perversa o kinky, como dice ella misma. Me encantó construir y desarrollar el personaje. Y sí, es difícil tratar de meterse bajo la piel femenina”.

Además de la coyuntura inmediatamente posterior a la II Guerra Mundial, en paralelo, por los manuscritos de Mallo, Tiempo de canallas describe un mundo casi de ensueño –aquello que tan bien describió Stefan Zweig en su autobiografía–: París, La Habana, Barcelona, Moscú, México, Nueva York. Y la Guerra Civil Española como primera herida para desembocar en los conflictos bélicos en Europa.

“El mundo de entreguerra es fascinante. Marca la eclosión del surrealismo, del psicoanálisis freudiano, la aparición del cubismo. Es verdad que una de las figuras clave es Stefan Zweig, hoy felizmente rescatado”, afirma el autor de La mujer del coronel. “También es la época de la fascinación por la revolución bolchevique y del enfrentamiento entre fascistas-estalinistas-trotskistas. Con el surgimiento de la URSS apareció el primer intento planetario de conquistar el mundo mediante la difusión de ideas, consignas y métodos de lucha. Por eso Moscú despachó a un número de agentes a construir partidos comunistas en toda partes. Así llegó Fabio Grobart a Cuba, un joven y habilísimo polaco de apenas 20 años. En ese panorama la Guerra Civil Española fue esencial. Fue un parteaguas. Unos mil cubanos fueron a pelear de forma voluntaria a ese conflicto, casi todos en el bando comunista. Por eso mi personaje central, Rafael Mallo, participa en esos hechos”.

4 Responses to “Conversando con Carlos Alberto Montaner”

  1. Aymee 21 June 2014 at 10:15 am Permalink

    Bueno ya me lei La mujer del coronel y Otra vez adios asi que no me queda otra que leerlo tambien, para luego esperar el siguiente!!

  2. el inagotable 22 June 2014 at 1:13 am Permalink

    Me gustaria leer la novela y tambien que C A M me firme en la caratula. ?Cuando hara la resentacion?

    Comenta JOSE en el blog de Gisselle.

    STA. MORALES:
    Cuente hasta 10, tome una bocanada de aire y por ultimo, exhale. Le ayudara a tener paciencia adicional con algunos lectores
    ——

    Ja Ja Jo Jo Jo Jo Jo Jose. !Es que hay cada gentusa en este mundillo!!!!

    A nuestra amiga Gisselle, citando sus propias palabras:
    no le va a quedar más remedio que tragar en seco; lamentar, como dijera el Gabo, “con el corazón hecho trizas”, que la corrupción de principios haya llegado hasta estos extremos de vertigo….

    Por mi parte, lamento extraordinariamente que en la isla de Cuba – y vuelvo a citar a la sennora Morales que escribe muy bello- la vocación humanista, décadas enteras de estoicismo militante , la solidaridad, la justicia, la dignidad, el decoro… figuren únicamente en los murales del sindicato o en los anuncios televisivos.

    Pero para vuestra satisfaccion, en el imperio – la verdad aunque lastime- el suenno americano es real solo para delincuentes, ingenuos o multimillonarios. Yo, por ejemplo, no la paso bomba estafando a las compannias de seguros o al Medicaid, robando identidades o plantando mariguana en los alrededores de mi casa- Esto se ha convertido em la ultima moda- basicamente por varias razones. Ja Ja, Y para no agotarlos, expongo una sola de ellas:

    No tengo patio privado ni piscina. La piscina de aqui es colectiva. y como estamos hablando de una actividad de jardineria placentera, nada estresante sino mas bien saludable, relajante y financieramente rentable, me imagino que exista una inmensa lista de espera de gente rellenando aplicaciones en la oficina de nuestro condominio para sembrar en la piscina- pudieran, pienso, aprovecharse tambien las areas verdes- varias hectareas de cannabis alla afuera.

    Y no soy aca, en los EE UU el unico quejica de que el suenno Americano se nos haya convertido en agua de borrajas.

    Hace poco lei una encuesta que demostraba que la insatisfaccion laboral anda por las nubes. La misma Pocahontas me contaba hace unos dias que lo mas jodido de su trabajo no era tener que templarse a Raimundo y medio mundo, sino tener que escuchar a los clientes que se lamentaban (Esa palabra va junta) la mentaban significa otra cosa) de sus empleos, Y eso me lo contaba mientras que yo- sentado en la cama- me lamentaba del mio.

    La gerente de un gran supermecado- que acabo de conocer- Y conste que yo no soy p…- se quejaba que de la oficina central no cesaban de exigirle incrementos en sus ventas , y que ella enfrenta 22 competidores en un radio de tres millas. Se quejaba tambien , de que uno o varios empleados picaros le estan robando, y que no hay manera que pueda detectar el origen de los faltantes “Me van a botar, Voy a tener- me dijo mientras yo valoraba sus curvas- que dedicarme a la mas vieja de las profesiones”

    !Y se imaginan que sacrificio debio realizar esta cubana para ocupar esa posicion escalando la escala corporativa! !A cuanta gente ha tenido que joder, que pisarle la cabeza, que chivatear.

    …Continuara.

  3. domingo guayos 11 October 2014 at 11:42 pm Permalink

    hola Carlos Alberto,antes que todo lo saludo y le ofrezco mis respetos,quisiera me ayudara, mi hija me pregunto ayer quien hizo los miserables, si fue Víctor jugó o fue fidel castro,yo estoy seguro fue el caribeño,tengo cientos de argumentos para demostrarlo pero no tengo su verborrea,me ayuda usted por favor?

  4. domingo guayos 11 October 2014 at 11:45 pm Permalink

    hola Carlos Alberto,antes que todo lo saludo y le ofrezco mis respetos,quisiera me ayudara, mi hija me pregunto ayer quien hizo los miserables, si fue Víctor hugo o fue fidel castro,yo estoy seguro fue el caribeño,tengo cientos de argumentos para demostrarlo pero no tengo su verborrea,me ayuda usted por favor?


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