03 February 2013 ~ 12 Comentarios

Cuba en la era de Raúl Castro

por Carlos Alberto Montaner

Raul Castro

(FIRMASPRESS) Raúl Castro le entregó el pasaporte a Yoani Sánchez. Personalizo la anécdota porque “el gobierno cubano” es una entelequia. Desde hace más de medio siglo ahí se hace lo que desean y deciden los hermanos Castro. Nadie aclaró nada sobre la larga lista de cubanos “regulados” que no pueden salir del país. Le negaron el pasaporte, por ejemplo, a Rosa María Payá, la hija de Oswaldo, el líder democristiano muerto en un accidente de tránsito recientemente. Los Castro son los dueños del rebaño. Pueden hacer lo que les da la gana con sus súbditos.

Sin embargo, es obvio que Raúl Castro desea hacer algunos cambios. ¿Por qué? Porque se da cuenta del horrendo desastre provocado por la revolución. Él no es, como Fidel, un tipo cegado por las fantasías ideológicas. Es más práctico. Tiene los pies en la tierra. Naturalmente, no es mejor que su hermano. Fidel asesinaba u ordenaba asesinatos por cálculos políticos. Raúl mataba como una tarea revolucionaria. Era, creía, su sanguinario deber.

¿Por qué no avanzan las reformas? Lo ha explicado muy objetivamente el economista Carmelo Mesa Lago, decano de los estudios cubanos, en un excelente libro, titulado como este artículo, publicado en España por la Editorial Colibrí: “Las reformas estructurales, que son más complejas y cruciales, mayormente no han logrado un claro éxito hasta ahora, en buena parte debido a trabas y desincentivos (algunos suavizados por ajustes posteriores), pero también por fallas de diseño y profundidad en los cambios. La actualización del modelo económico, con predominio de la planificación centralizada y la empresa estatal, tiene el lastre de 52 años de similares intentos fallidos”.

En Cuba –de acuerdo con la obra de Carmelo– ha habido diez ciclos económicos y numerosas reformas, invariablemente frenadas y revertidas por la obsesión fidelista por el control, el colectivismo y la visión dogmática. Esta vez no es diferente. Es verdad que gobierna Raúl, pero la sombra de Fidel planea sobre los cambios y los impide.

Cuando Raúl les dice a los visitantes que llegan a su despacho que “alguna gente” se opone a los cambios y debe ir muy gradualmente para vencer esos obstáculos, es un penoso eufemismo. “Alguna gente” es Fidel Castro. Allí no hay nadie con autoridad o pantalones para frenar nada o para oponerse, exceptuado el viejo y muy deteriorado Comandante.

Es al revés: entre la clase dirigente prevalece la misma sensación de fracaso y frustración que embarga al propio Raúl. Si mañana el general-presidente, ante la evidencia de que no sirve para nada, se atreviera a admitir que hay que desmontar total y rápidamente ese absurdo disparate, los aplausos lo dejaban sordo.

Pero su subordinación intelectual y emocional a Fidel es absoluta. Gobierna para complacerlo, aunque intuya que se está equivocando. El discurso que Raúl acaba de pronunciar en Chile durante la reunión de la CELAC, donde se refiere a Fidel como su “jefe”, es la penosa demostración de esta enfermiza relación. Ahí están, encapsuladas, todas las seculares tonterías antiamericanas y antieconómicas que mantienen a Cuba en la miseria y a los cubanos soñando con huir de esa pesadilla.

Lo curioso es que Raúl Castro tiene entre sus objetivos restablecer y normalizar las relaciones con Estados Unidos, y sabe que eso va a ser imposible si no comienza una apertura política real.

Se lo explicó el presidente Obama al periodista José Díaz-Balart de la cadena Telemundo: para considerar un cambio radical de la política norteamericana hacia Cuba hay que soltar los prisioneros, aceptar la prensa libre y el derecho a la libre asociación. Es lo mínimo.

Está muy bien que le den el pasaporte a Yoani, pero no es suficiente. Desde la perspectiva de Washington, es la dictadura cubana la que debe renunciar a sus peores rasgos. Es muy interesante que en la Isla todavía rueden autos de hace setenta años, pero es trágico que ese pobre país siga gobernado con el espíritu y las reglas de esa época. Obama dixit.

12 Responses to “Cuba en la era de Raúl Castro”

  1. Julio Cesar Morales. 3 February 2013 at 1:18 am Permalink

    “ Dentro de la Revolución todo, fuera de la revolución nada ”
    Fidel Castro, Junio 1961
    Los principales objetivos de la Revolución que contó con el apoyo de la inmensa mayoría del pueblo, eran restablecer y cumplir con todos los artículos de la Constitución del 1940, incluyendo el Art.90, (referente a la erradicación del latifundio), entragandoles las tierras a los campesinos como PRPIETARIOS y acabar con 7 años de dictadura Batistina.
    La Constitución de 1976, impuesta violando el Art. 285 de la Constitución del 40, la entrega de tierras en usufructos y el mandato del país por una misma familia durante 54 años, están “ fuera de la Revolución”.
    Los contrarrevolucionarios que insisten en seguir “fuera de la revolución” !!! QUE SE VAYAN, NO LOS QUEREMOS, NO LOS NECESITAMOS EN NUESTRO PAIS !!! Fidel, mayo 1980

    • leonardo 7 February 2013 at 10:56 pm Permalink

      Para gobernar un país hay que poner en orden lo cubano: cargo por impuesto a las exportaciones con 5% de impuesto sobre el cobro del impuesto de exportación del mercado nacional, con un 5% de impuesto en el mercado nacional, recoge los ingresos fiscales en un 5% anual de aumento de los ingresos 6000 peso cubano para eliminar la inflación cubano cargo por servicio bancario de 5% anual en el ahorro de Cuba recogerá el tipo de basura de un 5% anual en el ahorro de Cuba para la recolección de basura, recoger a los agricultores cubanos estructura de la instalación en un 20% en sus tierras no se pierda la lluvia, cargo por impuesto a Cuba del 5% anual sobre patrimonio en propridade en la tierra del capital, eliminar el interés nacional cubano, eliminar la tarjeta de crédito de interés de tarjetas de crédito la creación de nacionalidad venezolana en Venezuela, es interesante el gobierno cubano cobrar el impuesto del 30% anual sobre patrimonio público, el patrimonio público y hacer todo generar capital de la Iglesia Católica por fin se va sin gravamen fiscal federal, el gobierno cubano debe tener un peso mínimo salarial de 2000 en Cuba por trabajador cubano.
      También es necesario poner en orden como en el extranjero: La carga de impuestos de importación al impuesto del 45% en impuesto de importación en el mercado internacional con un impuesto del 45% en el mercado internacional, impuesto sobre la renta impuesto al 45% anual en el peso ingreso mayor a 3000 en el extranjero, para eliminar la inflación en el extranjero en Cuba, cargo bancario de servicio de 45% anual en el ahorro extranjero en Cuba, recogerá el tipo de basura de 45% anual del ahorro externo para la recogida de basura, cargue el agricultor siembra de árboles exóticos en un 20% en sus tierras no se pierda la lluvia, cargo por impuesto extranjero del 45% anual sobre patrimonio en propridade en la tierra sobre el capital, cargo por interés nacional del 5% por año para los extranjeros en Cuba, el cobro de intereses por tarjeta de crédito internacional en el extranjero en Cuba, El gobierno de Cuba debe tener un peso mínimo salarial de 1000 para los trabajadores extranjeros en Cuba.

  2. ORLANDO 3 February 2013 at 3:27 am Permalink

    Correcto.El amor por su hermano, no le permite hacer cambios verdaderos deseados,lo cual seria traicionar no a la revolucion que ya no le interesa realmente,sino la ferrea voluntad de el caudillo de no claudicar.Si Fidel muere primero que Raul, entonces el pasara a moverse hacia posturas flexibles porque los que hoy apoyan la autoridad de Fidel, no porque le sean fieles,sino porque le temen terminar en el Combinado del Este, no quieren jugarse esa carta con este que no le resulta nada simpatico a las masas jovenes como ello llaman a las nuevas generaciones y se desequilibrara todo el mando y este para evitar el descalabro tendra de nuevo que aplicar el hacha, tambien contra los compañeros de tricheras de su hermano muerto o lo jubilan a la fuerza por incapaz y otros atributos que le pueden inventar o ser verdaderos.

  3. Augusto de la Torre Casas 3 February 2013 at 8:40 am Permalink

    De acuerdo, pero hay un detalle que eriza los pelos: los malos están ganando, pues nombrar a Raúl líder de esa CELAC o como se llame, es muestra de que los que mandan en A. L. están con él, o sea, con los malos. Parece que se hace realidad lo que dijo Martí: “los malos imperan donde los buenos son indiferentes”, y en A. L. los buenos, al menos, son indiferentes. Muy indiferentes. Saludos,

    Augusto Lázaro

  4. antfreire 3 February 2013 at 11:35 am Permalink

    Ahora viene un nuevo ciclo. El de hacernos creer que lo unico que hay que hacer es esperar a que Fidel muera y entonces el hermano menor ((que es el bueno)) podra hacer todo lo que el sabe que hay que hacer en Cuba y que Fidel no se lo permite. Y asi seguiremos esperando por que la providencia nos traiga el retorno a una vida civilizada en Cuba. Cuando vamos a entender que si no hay una cuota de sangre, dolor, y lagrimas no va a haber Patria?

    • ORLANDO 4 February 2013 at 1:10 am Permalink

      Tu estas dentro de Cuba, o estas fuera?Si estas dentro, creo que tu sabes que hay muchos haciendo por que cambie aquello.Si estas fuera, donde podrias organizar el ejercito que necesitarias para lograrlo y los hombres que te siguieran?Estos son otros tiempos y los que estan dentro estan obligandolos a que tienen que cambiar por que tanto los que lo apoyan como los que no estan de acuerdo hacen que aquello no funcione, y me parece que es bastante para que fracasen como le esta sucediendo al sustituto del caudillo.Cuba tiene un solo camino y ellos lo saben,lo que pasa es que lo estan haciendo largo y jorobado en la punta para terminar muriendo dentro de la Isla.

  5. Fabian Pacheco Casanova 3 February 2013 at 2:56 pm Permalink

    En realidad leer al profesor y asimilar lo que escribe me deja sin argumento para comentar.. TODO DICHO MAGISTRALMENTE.

    Saludos:- Carlos Alberto Montaner.

  6. Antonio Gómez Sotolongo 3 February 2013 at 4:00 pm Permalink

    Entiendo que no son pocos, además de los Hnos. Castro, los que no estarían muy conformes con reales cambios en Cuba, porque temen que si abren un postigo,la avalancha sería incontenible y el poder le estallaría en sus manos. Por otra parte, aunque pudiera parecer un blof la consigna de que “los cambios en Cuba son para más socialismo”, es una manera de preservar el poder de la clase dominante. Será muy difícil que quienes devastaron la isla hagan los cambios pertinentes para recuperarla, porque el instinto de conservación les ha de decir que con eso corren un gran peligro, primero el peligro de perder el poder y el segundo el de ser juzgados y condenados por las violaciones a los derechos humanos y por los crímenes cometidos durante más de medio siglo. No cambian porque tienen miedo a ser condenados.

  7. APF-CA 3 February 2013 at 4:57 pm Permalink

    Respetado:
    Otórgueme el beneficio de la duda y deme la oportunidad de establecer contacto con usted por una vía más segura. Envíeme a mi correo una dirección electrónica donde pueda escribirle, saludos.

  8. Enrique Padron 4 February 2013 at 5:38 pm Permalink

    Excelente articulo Carlos Alberto,comparto tu opinion 100%.Ahora esperemos que la administracion Obama no quiera hacerle conseciones a la dictadura por el solo hecho de permitir a los cubanos no tener que portar la tarjeta blanca para salir del pais ,ya que segun mi opinion todo este circo armado en Cuba es solo buscando que Washington le levante las restricciones de viajes para garantizar la entrada de divisas norteamericanas una vez que Hugo Chavez muera y Maduro pierda el poder.

    • Cubano-Americano 8 February 2013 at 10:10 pm Permalink

      ..y ojala lo haga…los regimenes totalitarios se destruyen con las aperturas…es mas abogo porque suspendan el embargo ..favorecer las relaciones comerciales incluyendo el turismo con Cuba y que el exilio se acerque mas al pueblo de dentro..Saludos…Excelente analisis Dear Montaner…


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