01 January 2017 ~ 33 Comentarios

Cuba y el falso fin de la historia

por Carlos Alberto Montaner

raulcastroviejoPrimero de enero de 2017. Otro aniversario. ¡Qué fastidio volver sobre el tema! Cincuenta y ocho años de revolución y Cuba continúa atascada en el pasado. Permanece condenada a la miseria creciente debido a una cúpula dirigente que un día prometió la libertad, pero eligió el comunismo, arrastró al país en esa dirección, y se niega a revocar aquella nefasta decisión.

¿Por qué esa conducta absurda, mezcla de terquedad y deseo de mantener el poder a cualquier precio? Al fin y al cabo, el comunismo terminó a principios de los noventa con la disolución de la URSS y la admisión del descrédito total del marxismo-leninismo. Ninguna sociedad que lo padeció y pudo sacudírselo ha querido retomarlo.

La justificación de esa extraña parálisis radica en una frase que les gusta repetir a los pocos castristas que quedan en la Isla: “la transición ya la hicimos el primero de enero de 1959 y no hay nada fundamental que cambiar”. O sea, alcanzaron el fin de la historia. El poeta Raúl Rivero sintetiza irónicamente ese comportamiento: “el cubano es la única criatura sobre el planeta que no sabe qué pasado le espera”.

En todo caso, no hay manera de detener el tiempo y Cuba estrena 2017 en circunstancias muy críticas.

Fidel murió en noviembre pasado y con él desapareció el Caudillo sabelotodo que tomaba las decisiones importantes. Aunque llevaba una década apartado de la administración del país, su mera presencia tenía un efecto paralizante en la cúpula dirigente.

Venezuela, a punto del colapso, incluso de la hambruna, víctima de la corrupción y el mal gobierno, tuvo que reducir sustancialmente los subsidios a la Metrópoli cubana que controla el país por medio de Nicolás Maduro.

El tejido empresarial agrícola e industrial sigue siendo tremendamente improductivo e ineficiente porque no funciona el “Capitalismo Militar de Estado” desarrollado por el Comandante en los noventa y regulado por Raúl en sus “lineamientos” a partir del 2010.

El 20 de enero termina el gobierno de Barack Obama y comienza Donald Trump, quien ha prometido revertir algunas de las medidas tomadas por el presidente saliente.

Con la Casa Blanca, el Congreso y el Senado en manos republicanas, lo probable es que continúe el embargo, pero el efecto más dañino de la administración Trump contra el régimen cubano será disuadir a los inversores capitalistas para que no acudan con su dinero y su know-how a ponerle el hombro a una dictadura empeñada en sostener el fracasado modelo del Capitalismo Militar de Estado.

Es el fin del deshielo entre La Habana y Washington. Trump no tiene que proclamarlo a los cuatro vientos (y probablemente no lo hará), sino, sencillamente, aplicar la Ley Helms-Burton, aprobada durante la administración de Bill Clinton, vigente mientras no sea derogada.

En esencia, esa ley establece sanciones económicas y ausencia de lazos comerciales mientras en Cuba no se respeten los Derechos Humanos y se permitan comportamientos democráticos como la libre asociación y el multipartidismo. Es una ley de Guerra Fría contra un país que no se ha retirado de la línea de fuego.

Es verdad que a otros gobiernos como el de China o Vietnam no se les exige lo mismo, pero no son países geográficamente próximos a Estados Unidos, no tienen, como Cuba, un 20% de su población radicada en la nación vecina, no inciden en las elecciones norteamericanas, y no cuentan con tres senadores y cuatro congresistas federales perfectamente alineados en el tema cubano. Es decir, China y Vietnam no constituyen un problema de política interna, como sucede con todo lo que acontece en la Isla.

Barack Obama trató de cambiar la política de Washington hacia La Habana y fracasó.
Como se demostró en las elecciones pasadas, los electores cubano-americanos, que contribuyeron a darle la victoria a Donald Trump en Florida, prefirieron claramente a los políticos de “línea dura”, o de “línea democrática”, como ellos prefieren llamar a los partidarios de combatir por medios pacíficos a los regímenes comunistas, en lugar de tratar de apaciguarlos, hasta que el gobierno de Raúl Castro o de sus sucesores no dé señales de iniciar una suerte creíble de transición.

Pero Obama fracasó, además, porque Fidel y Raúl Castro no aprovecharon la mano tendida para abrir la sociedad cubana y reiteraron la consabida lealtad a las ideas comunistas, algo que lamentan muchos de sus partidarios, aunque no tengan cómo expresarlo.

Los Castro interpretaron el cambio de actitud de la Casa Blanca como la rendición incondicional de un viejo enemigo al que continuarían combatiendo en todos los frentes, junto a Corea del Norte, Irán, Rusia, China, Venezuela y los países del Socialismo del Siglo XXI, porque, para ellos, como no se cansan de repetir, Estados Unidos seguía siendo la encarnación del mal capitalista al que podrán destruir algún día.

¿Y ahora que hará Raúl Castro? No creo que haga nada. Está viejo y cansado, aunque mantiene fuertemente atada a la sociedad cubana. No ignora que la revolución fracasó, pero no tiene fuerzas ni ganas de enmendar el inmenso error cometido en 1959, cuando irresponsable y traidoramente asumieron el camino comunista.
“El que venga detrás, que arree”. Esa es su secreta consigna. Tiene 85 años y sabe que los más jóvenes están impacientes por desmontar ese disparate. No era verdad que la transición terminó en 1959. No era verdad que la historia podía detenerse. Pero tendrán que esperar a su muerte. La batalla política se transformó en una batalla biológica que Raúl, como todos, acabará perdiendo.

33 Responses to “Cuba y el falso fin de la historia”

  1. piotr sommerfeld 1 January 2017 at 11:18 am Permalink

    Excelente como todo que escribe don Carlos Alberto!

  2. Carlos Varela 1 January 2017 at 12:18 pm Permalink

    Deprimente, pero cierto.

  3. jose gonzalez 1 January 2017 at 12:37 pm Permalink

    Creo que Cuba es un pais muy dificil de entender. La valvula de escape sigue abierta. Los cubanos siguen optando por escapar en lugar de luchar por un cambio. Es un pais “Surrealista”.

  4. Manuel 1 January 2017 at 2:23 pm Permalink

    lo primero q hace un comunista es creae otra Historia, otros parámetros. Ellos se mueven en otro mundo y realidad que sólo puede ser diluído por potentes imagenes audiovisuales. En cuba tienen todo el poder, la economía, y por tanto el control sobre el flujo de la información. Exactamente lo que hacen los no comunistas. Son dos mundos iguales, idénticos, sólo los diferencia el sentido común, la cuantía en que limitan a los hombres.
    Ganarán los no comunistas porque saben hacer mejor uso de las pasiones de los hombres, las canalizan mejor. Los comunistas reprimen y prohíben asfixiantemente. No tienen futuro y Lo saben.

  5. Maria Barcenas 1 January 2017 at 5:04 pm Permalink

    Gracias por el blog, todos los domingos yo lo leo, regularmente en línea a través de El Nuevo Herald, pero cuando rebaso el número de visitas ya no lo puedo hacer y todos los domingos comparto su columna en mi muro de Facebook, gracias al blog puedo seguirlo leyendo. Sr. Montaner he encontrado en usted una voz preclara para conocer el caso cubano y la realidad norteamericana, así como otras realidades latinoamericanas, lectura obligada su columna.

  6. Maria Barcenas 1 January 2017 at 5:08 pm Permalink

    Mi admiracion Dr Montaner por sus amplios conocimientos del caso cubano, en particular, así como el quehacer político y económico del país en el que vivimos y latinoamericano, en general.
    Y lo bien que escribe, muchas felicidades.

  7. Adolfo 1 January 2017 at 6:00 pm Permalink

    Fidel Castro pensaba, junto a su hermano y todos los dinosaurios comunistas, que la caída del muro de Berlin y el repudio de la humanidad al socialismo era solo un pequeño inconveniente en la camino hacia el comunismo planetario. Antes de que fuera incinerada como un trapo viejo, en la ofuscada mentecilla del coma-andante todavía estaba metida esa creencia, de que el planeta entero algún día seria comunista gracias a el y a su revolución. Raul y muchos fanáticos dentro de Cuba lo siguen creyendo. Se basan en que el “socialismo del siglo 21” aun no ha muerto (aunque esta herido de gravedad) y que en muchos países los neo-comunistas, como el partido “podemos” en España, han ganado algo de espacio politico. Creen que si tan solo “resisten” unos 10 o 20 años mas, ocurrirá de manera milagrosa una especie de rectificación, y el mundo entero dará el tan ansiado giro hacia el comunismo. Esta creencia estrafalaria y ridícula ha adquirido en el mundillo de comunistas y neo-comunistas características religiosas. Por lo que en esencia, lo que sobrevive a Fidel Castro es un fanatismo religioso, pero armado hasta los dientes.

  8. Fidel García 1 January 2017 at 6:28 pm Permalink

    Y el pueblo de Cuba ni cuenta que triste un pueblo que no toma como participe en su destino. Eso fue lo que creo maquiavélicamente Fidel Castro exilio, encarceló y fusiló a sus contrarios políticos y usando el nacionalismo hitleriano separó al pueblo en dos uno patriótico y al otro traidor y servidor del imperio norteamericano que según el era el único causante del de sastre económico social y general en Cuba por el embargo. Ellos podrán hacer y deshacer pero y el pueblo que? Da pena no ser partícipe de su destino será un pueblo carnero sumiso o espectador de nuevo que lastima. Mi comentario es para el pueblo de Cuba que lastima.

  9. Artur Barrera 2 January 2017 at 5:39 am Permalink

    Hasta ahora se sabe que Luis Miquilena fue el que le cambió a Chávez y seguidores -y no Fidel-, la lucha armada por los votos. Es decir a Chávez, Luis Miquilena le cambió la idea de echar tiros por echar votos en las urnas electorales. En 2do lugar la Constitución de 1999 es hechura con sus errores de la dirección de Luis Miquilena y para nada Castro influyó en ella. Que se sepa lo único que se le pidió a Luis Miquilena de parte de Hugo Vhavez para esa Constitución fue agregarle en nombre de bolivariana y hasta con eso hubo sus encontronazos.
    Luis explicó bien en su momento final, la avieza viveza de Castro para con Chávez. Castro le sabía un hombre recio de convicciones profundas. Ellos Luis y Fidel tuvieron su encontronazo cuando las luchas reivindicativas de los sindicatos de autobuses venezolanos Vs líneas de la Unión Sovietica y Cuba, cuando se negociaban la salida de misiles de Cuyba y Turquía.

  10. antfreire 2 January 2017 at 6:58 am Permalink

    Primero habia que esperar por los marines. Despues porque terminara VietNam. Entonces habia que terminar con Nicaragua primero, despues Venezuela. Que se muriera Fidel, y ahora que se muera Raul. Por que esperaremos cuando muera Raul?

    • MANUEL 2 January 2017 at 9:27 am Permalink

      A que se muera el último comunista en el poder. A que aparezca un gorvachov

    • Julian Perez 3 January 2017 at 3:08 pm Permalink

      >>Por que esperaremos cuando muera Raul?

      Se me ocurren dos buenas posibilidades de espera:

      1- Godot
      2- Las calendas griegas

      • Manuel 6 January 2017 at 1:17 am Permalink

        mejor sería no esperar, no bloquear, no hablar. Hacer Nada. La basura se deja sola, no se le dedica tiempo, pensamiento, energia. Se deja sola.
        Es irónico q eso pidió Che en los 60, q los dejáramos en paz. Pero qué brutos somos! Seguimos sin hacerle caso a lo único que cabe, dejarlos en paz. Ahora están sin amo. Ahora están a su merced, como siempre quisieron. Dejémoslos q recorran ese camino, como ha estado haciendo USA por 240 años. Es ina mierda el camino? Sí, pero es su camino, el de los cubanos. Opinemos, hagamos, “patria es” toda la humanidad, pero dejemos q sigan en esa evolución (además allí el Dominó está trancao por el poder castrense, y sólo Tiempo puede diluir tanta cerrazon y sinrazon. No perdamos mas el tiempo. No pierdas más el tiempo Montaner.

  11. MANUEL 2 January 2017 at 9:27 am Permalink

    In cubaNeither American ATM cards nor American credit cards are usable anywhere in Cuba, effectively meaning that you must travel to the island with the amount of cash you expect to use. Changing money requires waiting in a line. Taxicabs are disproportionally expensive. A 10 minute cab ride will be the same cost as dinner — around $10 to $15 — and is the only available method of transportation.
    The tourism infrastructure is not well developed. Apart from a few blocks in the Old City of Havana and the large tourist hotels, there is little for the average tourist. More adventurous, off-the-beaten-track visitors may find pockets of interest, but, by and large, it is closed off. The few times we ventured into bars and restaurants that operated on “national money” as opposed to “tourist pesos,” I encountered difficult conditions, skittish people at best, and certainly no English.
    The Cuban soul remains, though. In hushed conversations with people, they quietly expressed their displeasure at the government, and saw the direct American flights as the first step in a long process to improve relations and, hopefully, the economy of the country. When people found out that I was American, their reaction was universally positive, inquisitive and friendly.
    Because of the way the Internet is regulated in Cuba, it was impossible for me to communicate with the rest of the world at all. That meant no texts, no calls, and no Instagram for four days. In that way, my experiences there were completely insulated from everything in the United States. In some ways, it felt like a four-day dream. None of what happened in Cuba blended into my life in the United States.
    That final feeling of stepping off the plane in Atlanta, and being barraged with texts, e-mails, and social media must have been in some ways like the experience of exiles leaving the island. My grandfather left a repressive government and worked at Machlett Laboratories in Stamford for 35 years. My uncle left and became a Stamford police officer. With the changes brought this year, hopefully more Americans will travel to the island, improving contact and perhaps one day giving Cubans the economic and political freedom that they deserve.
    Stamford resident Daniel Dauplaise is a staff attorney for the International Institute of Connecticut in Bridgeport, where he specializes in asylum and human rights law. daniel.dauplaise@gmail.com

    • Humbeto 2 January 2017 at 10:10 pm Permalink

      hjdgqwh,…jhwdeiu12,..jydh; duyqwdb

    • Adolfo 9 January 2017 at 7:21 am Permalink

      Sorry to disappoint you, but the future of Cuba has never depended on what Americans or their government may or may not do. If anybody inside or outside Cuba believes that a few direct flights between Miami and Havana and a few American tourists are miraculously going to change the criminal gang that has been in power for nearly 6 decades, they are tragically mistaken. The communist regime controls everything and they are not going to voluntarily give up one ounce of power. The Castro regime has only increased its oppression and brutality since Obama made all of those unilateral concessions.

  12. George Felix. 2 January 2017 at 10:46 am Permalink

    Genial.

  13. Raudel García Bringas 2 January 2017 at 12:58 pm Permalink

    Cierto y brillante.
    Puedo equivocarme, no soy político, más bien analista; aun así, pienso que lo peor en Cuba está por verse y quisiera equivocarme. Veo que se avecina un periodo de anarquía. El terreno está listo, arado, y solo a la espera de un par de aguaceros. Tenemos un país con un sistema indefinido; no es capitalismo, ni socialismo. Fue fidelismo y eso sigue siendo a-morfo.Hay una Asamblea Nacional que solo afirma lo que el líder, el gallo que más canta en el gallinero; dicta. No existe la iniciativa ética que busca el sumo bien, el bienestar de un país hundido en la pobreza y carencias. Solo buscan quedar bien con el oficialismo y reafirmar un discurso gastado y predestinado al fracaso. No hay conciencia democrática.Los de mi generación y los que tienen aun unos diez años más, no conocen como se manejan elecciones libres, democráticas, justas. No hay conciencia ni respeto a la diversidad de pensamientos. El grupo terrorista, legalmente reconocido como G-2 o DGSE, y para los no tan identificados: como Villa Marista o Seguridad del Estado, se han ocupado de sembrar el terror en la isla dentro de la población, en las formas más bárbaras y brutales de las que hoy el mundo entero se escandaliza cuando se puede ver como se atropella barbaramente a un grupo de mujeres por el simple hecho relevante, de pensar diferente y pedir LIBERTAD. El anhelo más profundo que puede sentir cualquier persona en el mundo cuando se percata que todo a su alrededor carece de valor cuando se despoja de la misma.
    Luego queda el ejercito y un puñado de Comandantes. Estos últimos pueden actuar con Inmunidad. Son militares pero no se subordinan al general de ejército. Quieren lo que todo hombre en su condición anhela, MAS PODER.
    En el mismo renglón está el ejercito. No para defender una constitución desconocida y mucho menos el bienestar del pueblo. Está para enfrentar al eterno agresor; el Gobierno Norteamericano; la sempiterna excusa revolucionaria con la que se ha dopado a la gran mayoría de los cubanos en la isla que no se atreven a ver por sus propios ojos, puesto que desde muy temprano les dijeron que no era recomendable.
    De aquí volvemos al punto por el que comenzamos: ¿Que sucederá cuando la “guerra biológica” venza, y se vaya el último de estos fósiles? ¿A quien los antes citados darán su lealtad?: ¿A una constitución que no se conoce?, ¿A un nuevo dictador surgido entre la administración de ese “parque Jurásico? ¿A uno de los nuevos políticos que, casi seguro terminaran cayendo ante los historiales de guerras como les tocó en su momento a Manuel Urrutia y Osvaldo Dosrticós?¿Se repetirán nuevamente juicios ejemplarizantes como los de Ochoa y el Ministro Abrahantes?… ¿Que sucederá? ¿Quién será el nuevo jinete escatológico? No lo se. Por fuerza y con la gracia de Dios, un día Cuba podrá conocer la libertad de la que por tanto tiempo se le ha privado sin embargo, mi temor sigue siendo el mismo. La libertad, carente de derecho, es Anarquía.

  14. Jose Gonzalo Chirino Ramadan 3 January 2017 at 6:20 am Permalink

    Ese es el gran sueño de los gusanos, pero la Revolución es indestructible y ha dado fe de eso. El pueblo cubano resiste y no tiene miedo ni al imperio ni a las necesidades VIVA FIDEL VIVA RAUL
    Master en Ciencia. José Gonzalo Chirino Ramadán. Profesor Universidad de Sancti Spiritus. chirino@uniss.edu.ec

    • Oswaldo Montoro 3 January 2017 at 11:55 am Permalink

      Un Máster en Ciencia no puede ser tan agresivo insultando a las personas como gusano
      Seguramente se siente insecto

    • Manuel 3 January 2017 at 12:54 pm Permalink

      ¿Master, qué sabes tú ni nadie del pueblo cubano? ¿Dónde está lo que opina ese pueblo orpimido, en el Granma o en el Menticiero Nacional de TV?

    • Manuel 3 January 2017 at 12:55 pm Permalink

      *oprimido

    • Humbeto 3 January 2017 at 3:54 pm Permalink

      Jose Gonzalo Chirino Ramadan
      No lo tomen a mal, es que si no digo eso, me podría pasar como al resto, que quitan la internet. Y para mi la internet vale más que el pueblo de Cuba.

      • Manuel 3 January 2017 at 4:20 pm Permalink

        sólo un pequeño grupo, apenas un 0.1% tiene acceso a internet. Se hacen llamar El Pueblo de Cuba. Por el motivo que apunta Humberto o porque cumplen órdenes, o porque son unos imbéciles (como pueden ver la educación en cuba es tan bárbara q cualquier rata tiene un Master)

    • Luis Moreno 10 January 2017 at 6:33 pm Permalink

      ¿En que ciencias es Ud master?. Ciencias ocultas o ciencias inexactas o ciencias esotéricas o ciencias espiritistas, etc.. El que Ud sea profesor en una universidad cubana (me imagino que la suya no aparece ni siquiera en la lista de las 100 peores del planeta) explica en parte el porque los “universitarios” cubanos que llegan en estos tiempos a USA y otros países capitalistas desarrollados del mundo, no pueden pasar las pruebas de clasificación a las que deben someterse para optar por un empleo o una beca. Según las estadísticas, están “out” no solo en matemática, física, química y otras disciplinas científicas y técnicas, sino que no pasan ni siquiera las pruebas de gramática, ortografía, sintaxis, etc. de la propia lengua castellana. Lo único que saben hablar es un nuevo dialecto, denominado por un brillante editor de libros en USA, como “asereñol”, una nueva jerga inintelegible para hispanohablantes no cubanos. Así estarán los “niveles” científico-técnicos de los actuales egresados universitarios cubanos, que los médicos cubanos “internacionalistas” son empleados como enfermeros en ciertos países con cierto grado de desarrollo. Ejemplos de ello son Brasil, la propia Venezuela, Argentina, etc. Vergonzoso, pero cierto.

  15. gerardo morales 3 January 2017 at 1:18 pm Permalink

    pienso que los castros no abre la sociedad cubana por miedo.sus manos estan embarrada en sangre y temen que la justicia un dia toque su puerta….no quieren verse como pinoche…kadaffi….sadan…

  16. Julian Perez 3 January 2017 at 3:03 pm Permalink

    Muy buen articulo excepto por el detalle de que asume cierto comportamiento de la administración Trump. Me parece una suposición muy fuerte. Lo único seguro de la administración Trump es la incertidumbre: no hay quien sepa cuál será el resultado de todo esto. Puede ser cualquier cosa o exactamente lo contrario con casi igual probabilidad.

    Ojalá sea para bien…

    • Humbeto 3 January 2017 at 3:51 pm Permalink

      Si, hace unos días llegué a la misma conclusión; hay que dejar de hablar tanto de Trump, solo hacerlo en casos imprescindibles; porque eso todavía está por verse y estamos especulando sobre la nada y rso conduce siempre al error o el fanatismo.

  17. Bruno Tovar 4 January 2017 at 12:26 pm Permalink

    La razon principal por la que el regimen comunista se haya mantenido todos estos anos con los Castro al mando, se debe a la necesidad de evitar que cualquier otro grupo o forma de gobierno en la isla atienda el reclamo de las victimas de prisiones y fusilamientos extrajudiciales que se dieron en Cuba por muchos anos. Los hermanos y sus revolucionarios secuaces estarian hoy en prision por delitos de lesa humanidad.

  18. Manuel 4 January 2017 at 8:45 pm Permalink

    http://www.businessinsider.com/is-there-internet-in-cuba-2017-1
    .

  19. Reinerio Ramírez Pereira 9 January 2017 at 3:56 am Permalink

    Magnífico

    http://www.docucuba.us/


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