29 February 2016 ~ 9 Comentarios

Derechas e izquierdas desde una perspectiva cubana

por Juan Antonio Blanco

Raul Castro u camarilla

(Diario de Cuba) Desde La Habana me llega un correo electrónico en el que  se intenta abordar los desafíos que enfrenta el país a partir del eje binario de "izquierdas" y "derechas". Imagino que dos factores inciden en ese interés. Uno es el inicio del repliegue regional del populismo. Otro es el congreso en abril del único partido legal en la Isla. El mismo que impone a los cubanos esta dudosa semántica y enfoque desde su monopolio sobre todas las instituciones del Estado.

El lenguaje de los jacobinos y girondinos en el siglo XVIII no permite entender lo que nos sucede en el siglo XXI, en ninguna latitud geográfica.

Los dilemas que hoy enfrenta la humanidad no pueden ser resueltos desde vetustos conceptos de izquierda y derecha. Tampoco permiten etiquetas  de socialismo o capitalismo. Como afirmé enTercer Milenio (La Habana, 1993) lo que hoy experimentamos es un cambio de época, no una época de cambios. Este período se caracteriza por la obsolescencia acelerada de todo lo que conocimos. Como nos recordaba en fecha reciente Moisés Naim, todo es insólito. Desde la caída de la URSS y el bloque del Este, hasta la ruina de Kodak por Instagram o la de los taxis por Uber. 

Discutir el futuro de Cuba —o de cualquier país— desde las coordenadas conceptuales del pasado siglo es un ejercicio fútil e incluso peligroso.  No es posible abordar y resolver los desafíos presentes si no se les nombra con claridad.

Cuba hoy es simplemente un país pobre, desconectado de los procesos globales, con pésima infraestructura física, de comunicaciones y financiera; con dos décadas de retraso en la adquisición de una conexión confiable y rápida a internet; con la calidad de sus servicios públicos (salud, educación, transporte, agua, electricidad, alcantarillado) en caída libre; con tierras degradadas y los salarios más bajos del hemisferio. También es una sociedad cerrada, donde no hay libertades básicas para el ejercicio de los derechos de libre expresión, asociación, movimiento, sindicalismo o elección política, de forma que los ciudadanos puedan cambiar, sin violencia, ese lamentable estado de cosas y alcanzar la prosperidad.

Las políticas con las que algún día se intente arreglar ese desastre no son socialistas ni capitalistas, sino buenas o malas, eficientes o ineficientes. Las que hoy allí están vigentes son pésimas y contraproducentes.

¿Revolución? La "revolución cubana" la comenzaron a asesinar desde la época en que se luchaba contra Batista, cuando un grupo de vocación totalitaria y caudillista comenzó a planear cómo liquidar a sus compañeros después del triunfo. Hablar de ella en 2016 es una gran estafa. Lo que existe en la Isla es un régimen totalitario de gobernabilidad en manos de un clan familiar. 

¿Soberanía? ¿Cómo es posible enarbolarla en el siglo XXI para oponerse a los derechos ciudadanos, cuando a la sociedad cubana en su conjunto se le priva del derecho a ejercer la autodeterminación?

¿Nacionalismo? Difícil defender la gestión gubernamental desde ese desgastado concepto, gestado a fines del siglo XVIII, cuando La Habana siempre prefiere negociar con potencias extranjeras y se niega siquiera a dialogar con sus ciudadanos.

No comparto la idea de que la "burocracia" es la Gran Culpable. El poder en Cuba lo detentan dos familias con el mismo apellido: Castro. En torno a ellos hay un selecto grupo de militares. Juntos representan una elite de poder permanente. Más abajo hay una burocracia que apenas sirve para "administrar"sus intereses, no para adoptar decisiones claves que beneficien al país.

Lage, Robaina —y  hoy Díaz Canel— nunca fueron miembros de la elite de poder. Son simples CEO’s, siempre descartables. Los verdaderos propietarios de Cuba ejercen sus privilegios como si la Isla fuera una empresa privada registrada bajo la marca de "revolución cubana". A ese "registro corporativo" han agregado calificativos de progresista, izquierdista, anticapitalista y otros, que solo sirven para distorsionar la comprensión de la realidad.  

Me río al pensar que Bernie Sanders y Podemos hablan espantados de una casta que siendo el 0,1% de la población es propietaria de más de la mitad de la economía. En este tema, como en otros de derechos humanos, padecen de severa hemiplejia moral al seleccionar las víctimas que prefieren "defender". Cuando el trasgresor es de su misma camiseta política optan por callar. En Cuba unas 100 personas disponen a su capricho de la Isla entera. ¿Qué por ciento representan con relación a los 11,5 millones de ciudadanos en la Isla y los otros dos millones que están fuera?

En nombre de la abstracción "propiedad estatal sobre los medios de producción", los "accionistas" de esa dudosa corporación, y la familia que la preside, disponen de toda Cuba en calidad de usufructo permanente e ilimitado. No necesitan ser propietarios formales de centros laborales, recreativos, o inmuebles. También tienen poderes ilimitados para hacer lo que les venga en gana respecto al resto de los cubanos. El reclamo de libertades y derechos humanos es el único exorcismo que va al centro del problema.

La modernidad murió en los hornos de Auschwitz. El respeto absoluto a la soberanía sobre Alemania le permitió al Gobierno de Hitler, primero, acabar con las libertades y derechos ciudadanos, para luego, a la sombra de una sociedad cerrada, emprender el rearme que tenía prohibido. Los soviéticos y el Gobierno cubano pudieron secretamente instalar cohetes nucleares en la Isla porque ya no existían libertades básicas para denunciar a tiempo esa operación. El Jemer Rojo primero inició un genocidio nacional —que hizo imposible toda disidencia incluso al interior de ese partido— y luego agredió a su antiguo aliado y vecino Viet Nam. Hanoi, por cierto, no tuvo reparos en adoptar una política de "cambio de régimen" para instalar con las bayonetas de su ejército un gobierno que le fuese amistoso en Cambodia.

Los derechos humanos consagrados en la Declaración Universal de 1948 tienen como referente los adoptados por la Revolución Francesa, pero con una diferencia sustantiva: a partir de entonces se estableció que no son solo una incumbencia nacional, sino un bien que debe ser protegido por la comunidad internacional. No es asunto de moralismos. Que sean respetados es una necesidad de la estabilidad y seguridad internacionales. Los países signatarios de la Declaración Universal de Derechos Humanos y de los diferentes pactos internacionales para la protección de los derechos ciudadanos, han reconocido al suscribirlos que su soberanía en ese tema tiene límites.

Sin libertades y derechos ciudadanos la sociedad cubana no será socialista ni capitalista, de izquierda o derechas, sino continuará siendo una finca privada, desastrosamente administrada, que emplea mano de obra esclavizada, y cuyos dueños pueden de nuevo representar un peligro mortal a sus vecinos.

De eso, creo yo, es de lo que hay que hablar.

9 Responses to “Derechas e izquierdas desde una perspectiva cubana”

  1. menendag05 29 February 2016 at 9:19 pm Permalink

    ?Entonces que: Invadirla¿
    Y quien le pone el cascabel al gato.
    Las soluciones definitivas pueden buscarse por distintas vías, prueba de ello resultan las diferentes transiciones ocurridas en las últimas décadas, España, Chile, Uruguay y porque no, también la URRS con su Perestroika y su Glasnost.
    Porque negarle a los nuevos intentos, independientemente de sus motivaciones, la posibilidad de definir y utilizar las condicionales que marcan la geopolítica y la historia contemporánea.
    ? Es que en el momento actual puede valorarse otra opción ¿
    Las libertades y los derechos son fundamentales. Los cambios estructurales, políticos y sociales pueden ser consecuencia de su recuperación previa, pero también, estos últimos, en sus inevitables transformaciones pueden conducir a la recuperación de los primeros,
    Pericles

  2. Sam Ramos 29 February 2016 at 10:24 pm Permalink

    Excelente analisis.

  3. Raulmanny 1 March 2016 at 8:25 am Permalink

    Por favor si pudiera ser traducido al Ingles!

  4. Samuel Smith 1 March 2016 at 1:44 pm Permalink

    Excelente análisis

  5. Sam Ramos 1 March 2016 at 2:20 pm Permalink

    DESDE EL ARCHIPIÉLAGO: RAÚL PRETENDE QUE PERDONEN SUS CRÍMENES Y DEJAR UN MEJOR LEGADO QUE EL DE FIDEL
    Por, Héctor Julio Cedeño Negrín

    Sin ordenarle a la historia que lo absuelva como procuró Fidel, Raúl pretende conseguir el perdón de Dios y la indulgencia de los cubanos, aunque continúa la represión a todo gas y sigue cometiendo las mismas fechorías de siempre. Se justifica con eso de que perturban su proyecto, que él desea continuar sin prisa pero sin pausa, aunque nadie confíe en él. ¿Quién puede creer en las “buenas intenciones” de un tirano?

    Imagina Raúl que haciendo algunas “obritas” puede sobornar a Dios, pero está equivocado, porque sus obras son falsas y no producen fruto y están llenas además de hipocresía. Las realiza para vanagloria y no valen para nada ante los ojos de Dios. Un católico renegado, convertido al comunismo, ateo que dice reivindicarse y retornar a Cristo después de haber perseguido y asesinado a centenares de hombres y mujeres, cristianos y no cristianos. Supone que al presentarse ante Francisco y conseguir la absolución papal se le abrirán las puertas del cielo, pero ni el mismo Papa tiene garantizado el Reino de Dios, él debe alcanzarlo con buenas obras.

    Algo le ha dicho Raúl a Barack Obama, aunque tampoco en Obama confiamos los cubanos. Le ha insinuado que después que termine su mandato y pasado un tiempo prudencial el país retornará a la institucionalidad, a las libertades y los derechos, como fuera antes de la intervención militar de Fulgencio Batista aquel 10 de marzo, el retorno de las instituciones democráticas. Recordemos que Batista era el padrino de Raúl y que Raúl tomó el poder como herencia de su hermano y de su padrino.

    Batista desactivó algunas de las instituciones democráticas con el golpe militar de 1952. Fidel Castro y su cohorte a la que pertenece también Raúl prometieron recuperar, íntegramente la institucionalidad. Aquella democracia republicana que aunque imperfecta respetaba las instituciones y a pesar de los males de la República se avanzaba y se procuraba el bienestar de la nación.

    En vez de rectificar aquel camino retorcido Fidel Castro y sus forajidos impusieron una tiranía feroz mucho peor que la de Fulgencio Batista que duró solo siete años. La tiranía castrista ha permanecido cincuenta y siete años en el poder y ha multiplicado por mil los crímenes cometidos por el batistato, solo que califica como ajusticiamientos a sus asesinatos y como accidentes a sus crímenes más aviesos, como los cometidos por ejemplo, contra Camilo Cienfuegos, Oswaldo Payá, Harold Cepero y Laura Pollán.

    Decía que Raúl insinúa que retornará el país al camino de la democracia, esto porque reconoce el rotundo fracaso de la revolución y del socialismo. Pero se consumaría después que él se aleje del poder, muy probablemente estando fuera de Cuba y en algún lugar seguro. Sería después de la muerte de Fidel, que deberá producirse en algún momento futuro, pero la familia de los Castro quedará muy bien posicionada junto a los herederos de sus amiguitos de la Sierra que serán los nuevos ricos, de hecho ya lo son.

    El “socialismo” desaparecerá paulatinamente, aunque puede demorar algunos años. Aun no lo pueden decir en voz alta porque el esperpento puede escuchar aunque sea por el aparatico y emberrenchinarse, pero dentro de poco ya no tendrá conciencia porque lo habrá vencido el Alzheimer. Morirá de muerte natural y no por aquellos atentados fantásticos que él mismo se fabricó.

    Esperaba que el Congreso nominara nuevos dirigentes del Partido que no fueran Fidel, ni Raúl, tal vez el ceniciento Machado Ventura, que pudiera continuar con la “trans-sucesión”, pero algunos amigos me aseguran que Raúl continuará hasta el octavo Congreso y que para el 2018 se retirará del Consejo de Estado. Quiere decir que Raúl usurpará el poder hasta casi cumplir los noventa años, algo escandaloso. La Ley del Embargo indica que no puede ser levantado hasta que no se retiren Fidel y Raúl. Recuerdo como le gritaban ¡Viejo chocho! a Dwight David Eisenhower, cuando el Presiente no rebasaba los setenta años de edad allá por el año sesenta. Hoy Raúl tiene quince años más que Eisenhower y no se acaba de largar.

    Quien esté al frente del Partido es verdaderamente quien dirige el gobierno y a todas las demás instituciones. En la Unión Soviética por ejemplo el cargo de Secretario General del Partido Comunista era el más importante y quien tutelaba las demás instituciones. En Cuba debe funcionar de la misma manera, porque Cuba es copia fiel de la tiranía soviética.

    Solo ocurrió una vez que el Primer Secretario del Partido y el Presidente del Consejo de Estado estuvieron en manos diferentes. Esto al ser nombrado Raúl para el Consejo de Estado en el año 2008. La separación duró hasta el 2011 en que Raúl fue designado como Primer Secretario del Partido Comunista y terminó la dualidad de poderes. Hasta la ciudadanía tuvo esta confusión, pensaban que Raúl terminaría el edicto en el 2016 pero Raúl fue “elegido” para su segundo mandato de cinco años en el 2013 como Presidente del Consejo de Estado.

    Durante todo el tiempo de la dualidad de poderes Fidel se inmiscuyó determinadamente en las decisiones de Raúl y no lo hizo con mayor vehemencia porque se encontraba muy débil de salud. Raúl verdaderamente le propinó un golpe de estado suave a Fidel y el sátrapa tuvo que aceptarlo porque hasta su escolta la controlaba Raúl. Era Raúl por mandato del propio Fidel quien controlaba todos los hilos del poder, esto es Fidel no pudo retornar al gobierno porque Raúl se lo impidió. El burrito sorprendió por su inteligencia.

    Ahora toda la zona del centro de la capital está siendo remodelada y han sembrado palmas frente al Capitolio y recuperarán los jardines alrededor del edificio, algo totalmente nuevo, porque en ninguna época había sido así. Según me contó uno de los ejecutores, desde la base de cada palma se encenderán luces en la noche.

    Siete palmas han sido trasplantadas al centro de la Avenida y siete es un número mágico. No tengo ni idea de cómo será el proyecto porque no lo han expuesto, pero lo cierto es que parece ejecutado por una brigada de chapuceros. No habrá paseo pero habrá contenes adoquinados y no se permitirá el parqueo de automóviles, las palmas se encuentran contenidas en cubos de hormigón armado en una zona sumida permanente en la sequía como son Centro Habana y la Habana Vieja y deberán ser regadas con una pipa a modo de regadera.

    Han abierto zanjas por todas las calles, Prado, Dragones, Industria, Zulueta, Ejido, etc. para colocar tuberías plásticas de diverso calibre. Para agua, gas y un supuesto cable para la Internet, supongo que también para las aguas pluviales y los albañales, pero apuesto a que dentro de cierto tiempo habrá que romper nuevamente todas esas calles para repararlas, como hacen siempre, debido a la mala calidad del trabajo.

    La última noticia, por cierto decepcionante, es la consumación de la visita del Presidente Barack Obama a Cuba, por fin el Presidente satisfará su vanidad personal. Será nominalmente el segundo Presidente después del republicano Calvin Cary Coolidge en visitar la isla. Pero en realidad Obama es el primer Presidente norteamericano en visitar la ínsula esclava de los hermanos Castro, sojuzgada por los tiranos y su cohorte.

    Obama será el primer mandatario de la nación más poderosa de la tierra en reconocer a un régimen esclavista que practica una esclavitud moderna. Un régimen militar que alquila forzadamente a sus profesionales, sus obreros, sus soldados y sus deportistas para el beneficio de una casta encumbrada en el poder y el primer Presidente en legitimar el moderno esclavismo; denunciado por Herbert Spencer y por José Martí en 1884 y profetizado entonces como la “Futura esclavitud” ese es el socialismo que hoy padecemos los cubanos.

    Raúl recibirá al Presidente Obama con una ceremonia despampanante que mataría de envidias a Rafael Leónidas Trujillo, aleas “Chapitas” quien no consiguió, jamás ser recibido por Fulgencio Batista y menos con una ceremonia militar tan fastuosa mientras, hoy el pueblo cubano muere en la indigencia. Antes habíamos escuchado al Secretario de Estado John Kerry expresar; “Cuba está cambiando positivamente”. Ellos mismos inventan las mentiras para justificar su actuación, parece que la falsedad no tiene parangón.

    Y esto de la visita del Presidente parece místico; resulta que Barack Obama llegará a Cuba con el equinoccio el 21 de marzo día en que comienza la primavera, el otro equinoccio será el 23 de septiembre día en que comienza el otoño que ya ha comenzado para los Tiranos. El 13 de agosto el sátrapa mayor cumplirá sus noventa años y el hermano cumplirá el 3 de junio sus ochenta y cinco.

    El día 21 de marzo no coincide precisamente con la primavera de Barack Obama, tal vez si con su otoño porque en ese instante le quedarán trescientos cuatro días en la presidencia, menos de diez meses. Obama también es Leo como el tirano mayor porque nació un 4 de agosto, un parecido zodiacal. Ese día cumplirá sus cincuenta y cinco años, exactamente treinta y cinco años menos que el decano de la satrapía. Acompañarán además a Barack Obama dos cometas que pasarán cerca de la tierra; uno el día 21 y el otro el 22 de marzo.

    La visita coincidirá además con la “Semana Santa” y será “Lunes y Martes Santos”, un verdadero sacrilegio para los cristianos que fueron fusilados por esos mismos tiranos al grito de ¡Viva Cristo Rey! Hacer coincidir esa visita con una fecha tan sagrada demuestra ser la obra del “Anticristo”. El bautismo, la comunión y la legitimación de un tirano fratricida de su pueblo; conciertan perfectamente con el asesinato de Jesucristo.

    Es evidente que se trata de la consumación de la apostasía, del apuñalamiento traidor contra el pueblo cubano. Como Cristo asesinado en la Cruz el pueblo de Cuba vive hoy crucificado por los tiranos y por su cuadrilla sanguinaria, ahora además con la complicidad de Pilatos, que hoy lo vemos representado por Barack Obama lavándose las manos en la sangre derramada por los cubanos, vertida en estos cincuenta y siete años; de crímenes y de ignominias.
    Se podrían cumplir las profecías de Nostradamus con la legalización del Maligno, la autentificación de Satanás. Vana gloria, Señor Presidente, sus obras son malísimas como las de Raúl, tal vez deseen bajar juntitos al abismo para solazarse en la vanidad y dorarse abrazaditos con el aceite hirviendo en los calderos de Lucifer, el Príncipe de los demonios.

  6. Alex F. 2 March 2016 at 12:48 pm Permalink

    Este articulo es lo mas realista que he leido sobre lo que ha sucedido y esta sucediendo en Cuba.Tendriamos que ser ciegos para no verlo.

  7. Hector L Ordonez 3 March 2016 at 9:31 am Permalink

    QUE LOS CUBANOS NO CREEN EN OBAMA,YO SOY CUBANO Y CREO EN EL PRESIDENTE,Y CONOZCO A MUCHOS CUBANOS QUE TAMBIEN CREEN EN OBAMA.
    NO NOS METAN A TODOS EN EL MISMO SACO.POR FAVOR!.


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