01 September 2011 ~ 1 Comentario

Despedida de Cayetano

por Carlos Alberto Montaner

Cayetano Llobet

(FIRMAS PRESS) Mi amigo Cayetano Llobet ha escrito su última columna, ya "en ansias de la muerte", como Cervantes redactó sus últimas palabras. Cayetano era, hasta hace unos días, el mejor columnista de Bolivia y uno de los mejores de América. Tuvo una gran formación académica y una larga trayectoria ideológica que lo hizo transitar de la defensa del comunismo en su juventud a la lucha frontal por la democracia y la libertad en su madurez intelectual y emocional. Su herencia política es la de una persona que batalló como pocas por el buen gobierno de Bolivia y la felicidad de sus paisanos. Usó una prosa lisa, clara, eficaz y agresiva que sus lectores amaban y sus adversarios temían. Cuando enfermó de cáncer optó por morirse en lugar de someterse a los devastadores tratamientos convencionales. Ya, decía, había vivido lo suficiente y había hecho lo que estaba a su alcance. Le dí un abrazo en casa de un amigo común, el Dr. Carlos Sánchez Berzaín. Sabíamos que era el último. Había venido a despedirse y todos los presentes así lo percibimos. Vivió y murió valiente y sabiamente. Merece honor.

MI DESPEDIDA… (por Cayetano Llobet)

Confieso que nunca pretendí desafiar a la naturaleza, pero admito que, sin reto previo –lo que me parece injusto- me ha dado una lección de su invencibilidad. Y de un modo cruel, porque ha atacado uno de los flancos en que yo creía ser mas fuerte desde 1991 -cuando Jorge Canelas en La Razón, me invitó a escribir mi primera columna dominical-. Hoy, por recomendación médica, estoy obligado a suspender esa tarea. Y los médicos tienen razón, porque lo que yo le ponía a cada artículo, a mi querido "Entre Paréntesis"…cada semana, era todo lo mío, toda mi intensidad, toda mi honradez, sin escatimar absolutamente nada.

Ésta es una hora de agradecimientos a todos los periódicos y a todos los directores que me acogieron sin ningún cálculo, sin ningún temor, con la mayor apertura, respetando escrupulosamente mi libertad de expresión, palabra por palabra, sin discutir una línea. Lo que me permitió siempre, sentir profundamente que yo era el único responsable de lo que contenía el artículo. Responsabilidad que me dio una sensación de libertad profunda que nunca me atreví a traicionar. Es también, la hora de inmensa gratitud a mis lectores que se expresaban unas veces en forma de desacuerdo y crítica y otras, con la amabilidad de sus comentarios favorables.

Si bien mi trabajo comenzó en la televisión y ocupó largos años, tengo que confesar que lo más gratificante ha sido mi columna dominical. Siento que en esas líneas han ido quedando mis protestas de fondo, mis rabias, mis gritos de impotencia ante todo lo que me ha ido tocando presenciar. Muy especialmente, ante la desaparición progresiva de un horizonte de esperanza.

Esta última columna es para reiterar cada una de las cosas que he escrito cada domingo. Para subrayar mi pesimismo y ratificar mi admiración a ese gran Alcides Arguedas -tan injustamente vilipendiado-, primero por los movimientistas, y ahora por los intelectuales de los movimientos sociales que viven condenando el pensamiento moderno a nombre de utopías regresivas, convencidos de que mirando atrás… “¡avanzan hacia adelante! ¿Habrá alguno de ellos que está realmente convencido que la modernidad y el progreso se han construido con velas invertidas o con espejo retrovisor?

Irónicamente, en nuestra mentalidad, hemos llegado al punto en el que los progresistas son llamados colonialistas.

Una revisión de nuestra historia resulta un paseo por la tristeza… “¡Porque nunca hemos sido capaces de hacer nada relevante! Y lo que es más grave, cada día que pasa, es más difícil que logremos hacerlo.

Cayetano no pudo escribir el último párrafo de este su último artículo, que, como siempre, habría pretendido dejar en sus queridos lectores algún impacto. Yo sé que hubiera deseado incluir un "gracias por su lealtad". Hoy se cierra su paréntesis… (Lastenia)

One Response to “Despedida de Cayetano”

  1. kay colon 6 September 2011 at 4:49 pm Permalink

    Creo que el haber abrazado el comunismo en un pasado y rectificar mas tarde al ver la desgracia que trae,es de humano,si es de humano cometer errores y es de humano corregirlos,mucho creimos en una revolucion justa y para el pueblo,unos nos dimo cuenta muy pronto de lo que se aproximaba otros tardamos un poco mas, otros aun creen que los dia buenos y felices estan por llegar, ese si es un grave error creer en una idiologia fracasada,maldita he asesina y que aun tengas una benda en los ojos,ahi si la cosa no marcha bien,comunistas del mundo si 52 años de hambre,fusilamientos y muertes causadas por buscar una mejor vida no es suficiente,te digo con serteza que tienen un problema muy grande de comprension.


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