07 March 2013 ~ 5 Comentarios

Dictaduras del Siglo XXI

por Carlos Alberto Montaner
Books and Books – 7 de marzo de 2003 – Coral Gables

(FIRMASPRESS) Dictaduras del Siglo XXI, un”  magnífico libro del expresidente ecuatoriano Osvaldo Hurtado, político serio y honorable que procede del mundo académico, tiene como exergo una frase clave de Rafael Correa, actual presidente de ese país, pronunciada el 7 de marzo de 2009 en el Coliseo Abel Jiménez Parra:

“Porque el presidente de la República, escúcheme bien, no es sólo el jefe del Poder Ejecutivo, es jefe de todo el Estado ecuatoriano y el Estado ecuatoriano es Poder Ejecutivo, Legislativo, Judicial, Electoral, Transparencia y Control Social, superintendencias, Procuradorías, Contraloría, todo eso es el estado ecuatoriano”.

Es decir, en el mejor de los casos, el presidente Rafael Correa no tiene la menor idea de qué es una República, ni para qué se constituyó esa forma de gobierno.

Ignora que una República es un peculiar diseño del sector público, concebido para fragmentar y limitar la autoridad de los mandatarios, es decir, de aquellos a los que les hemos dado un mandato, con el objeto de proteger los derechos sociales y políticos de los individuos.

Correa no sabe que la conducta de un presidente republicano debe ceñirse al cumplimiento de la ley escrita, como establece el derecho público.

Ese presidente sólo puede hacer lo que la ley le autoriza o le exige.

En el modelo republicano, en cambio, la sociedad civil puede hacer todo aquello que la ley no le prohíbe.

Son dos ámbitos de actuación diferentes.

Pero hay otra posibilidad: que el presidente Correa sepa exactamente lo que es una República, mas no se perciba a sí mismo como un gobernante republicano constreñido por la Constitución y por las leyes, sino como un autócrata benevolente legitimado por el voto popular.

Es decir: más o menos el tipo de déspota ilustrado desplazado del poder cuando se sustituyó el llamado “antiguo régimen”, desde fines del siglo XVIII a la primera mitad del XIX.

O sea, los personajes contra los que lucharon Jefferson, Washington, Bolívar, San Martín, Sucre y el resto de los libertadores.

¿Por qué Correa no cree en la eficacia de la estructura republicana y ha vuelto al despotismo ilustrado, ahora santificado por la mayoría de los electores en las urnas?

Porque, ciertamente, en Ecuador y en casi todo el continente sudamericano las Repúblicas no rindieron los mismos resultados que, por ejemplo, en Estados Unidos o Canadá.

Cuando comenzó el siglo XX, los países latinoamericanos tenían, como promedio, entre un 10 y un 20% del Producto Interno Bruto per cápita de Estados Unidos.

Cien años más tarde, al despuntar el siglo XXI, la diferencia seguía siendo más o menos la misma.

América Latina, claro, había prosperado, pero su nivel de desarrollo continuaba siendo proporcionalmente similar con respecto a Estados Unidos o Canadá.” 

Ya sé que Canadá no es formalmente una República, sino una monarquía parlamentaria, pero esa diferencia tiene poca importancia.

Lo esencial es que se trata de un Estado de Derecho en el que los gobernantes ejercen su autoridad dentro de los límites impuestos por leyes forjadas dentro de los esquemas morales de las democracias liberales. Si el Jefe del Estado es un presidente electo o una remota reina apoltronada en Londres, es un dato menor.

Sigo.

¿En qué se equivoca Correa?

En que el atraso relativo de América Latina no se debe a la inadecuación del diseño republicano, sino a que muchos de sus antecesores en el ejercicio del poder también ignoraron la premisa básica e ineludible de las Repúblicas: todos los ciudadanos deben colocarse bajo el imperio de la ley. Ningún ciudadano está por encima de ella.

En nuestras repúblicas, con frecuencia, los gobernantes ignoraban este precepto esencial y con ello invalidaban las virtudes del modelo republicano.

La malversación, la apropiación indebida de los caudales públicos, el nepotismo, la venta de influencias, las presiones a los poderes judicial y legislativo, todo ello en medio de la impunidad total, dio como resultado el divorcio entre la sociedad y el Estado.

Nuestros pueblos dejaron de percibir al Estado como un instrumento libre y soberanamente segregado por las personas para administrar la convivencia, y pasaron a verlo como un surtidor de privilegios, generalmente enemigo de los intereses generales de las gentes.

Por eso a la mayoría de los electores, con frecuencia, no le importaba que los golpes militares demolieran los fundamentos republicanos o las guerrillas y los terroristas de izquierda atacaran por el flanco contrario.

Es una lástima que el presidente Correa no haya entendido que su mejor aporte al pueblo que lo eligió no es fomentar un modelo asistencialista-clientelista que inevitablemente acabará empobreciendo al país, sino echar las bases para que, realmente, fructificara la República.

Si no fuera una persona tan arrogante le recomendaría que leyera atentamente este libro de su compatriota Osvaldo Hurtado. Aprendería unas cuantas cosas fundamentales.

5 Responses to “Dictaduras del Siglo XXI”

  1. Augusto de la Torre 8 March 2013 at 8:23 am Permalink

    Si aceptamos que en América Latina ya no hay dictadores (los que hay han sido elegidos libremente por sus pueblos) aceptamos que cada país tiene el gobierno que sus pueblos han elegido, mal que nos guste. Es lo que hay y ante eso, ¿qué podemos decir? También Hitler fue elegido libremente. Al menos en A L ya no quedan dictadores autoelegidos sin elecciones, con la “honrosa” excepción de los Castro, que a pesar de todo se mantienen y se mantendrán, y lo mejor de todo: morirán en sus camas, plácidamente. Es el mundo de hoy. Lamentable, pero es. Augusto Lázaro

    • antfreire 9 March 2013 at 12:27 pm Permalink

      Augusto, se ve que no vives en ninguno de esos paises donde los dictadores han sido elegidos por “el pueblo” Si lo tuvieras que sufrir no estarias tan tranquilo como pareces estar. Los dictadores son elegidos por el voto de “el pueblo” la primera vez. Despues ellos se encargan de que “el pueblo” siga eligiendolos de una manera u otra. Donde te delatastes fue en lo de “honrosa excepcion”

  2. walterjohn 8 March 2013 at 1:35 pm Permalink

    Sé que soy una persona poco ilustrada, sin embargo me doy cuenta, que los primeros responsables de este renacer,de lo que bien calificas de despotismo ilustrado, de nueva generación, son los politiqueros, de todos nuestros paises, que diciendo ser servidores publicos, lo que hacian era servirce del público, del pueblo, para sus fines personales y lucrar desde sus posiciones de gobierno, siendo la corrupción algo tan cotidiano que se apreciaba como algo normal y la gente dejo de creer en esa `”especie”, de políticos, que ya no los engañaba y por eso ante el discurso demagógico y muy populista de Chavez y comparsa, agrupadaos en el ALBA, logran vencer en las elecciones y comienzan a crear un modelo que les permita perpetuarse en el poder, como hicieron los Castro.
    Con la muerte del nuevo “santo” venezolano, se constata en ese sufrido pueblo, hasta donde cala el discurso populista y las acciones de limosnas,a través de las llamadas misiones, en las mayorias más humildes y desposeídas en una sociedad, desfilando por cientos de miles ante el cadaver, de quien sembró para el futuro del país, la dependencia economica, a pesar de lo rico que son, y una deuda que les hipoteca el futuro a las proximas generaciones, pero eso no lo entiende ni le llega al populacho, que son mayoría, lo que les interesa son los bolibares que le dan sin trabajar, algo que de esa manera , nunca, ningún gobernante hizo, y ahora hasta una momia de él tendrán, para que el fanatismo, en todo caso aumente. Muy triste lo que les ha pasado a los venezolanos, les espera una muy larga noche, como la de los cubanos.

  3. Jorge 8 March 2013 at 1:46 pm Permalink

    Realmente Correa es el sofa en el cuento del marido celoso, el problema no son los gobernantes autocratas sino los pueblos latinoamericanos que carecen de cultura democratica y son tribales en su comportamiento.

    Correa -como el resto de la fauna populista de gobernantes que hoy son mayoria a lo largo y ancho de Latinoamerica- seguira abusando del poder mientras su pueblo masivamente salga a votar por el. Las dictaduras no solo se sufren, tambien se merecen.

  4. raulmanny 11 March 2013 at 8:36 pm Permalink

    Los pueblos crean sus gobiernos. El gobierno es fruto de los anhelos y deseos de sus pueblos. Los gobiernos no crean pueblos.


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