06 June 2020 ~ 33 Comentarios

Disturbios para un perturbado

Por Carlos Alberto Montaner

Éramos doce y parió la abuela. George F. Will le enfiló los cañones a Donald Trump. Esto sucedió en medio de los disturbios por la muerte de George Floyd, de la pandemia por el coronavirus y de la súbita y astronómica cifra de desempleados. Will pidió, incluso, que se castigara electoralmente a los senadores republicanos eliminando su control de la cámara alta.

Will, estadounidense, quien obtuvo un Ph.D. en Ciencias Políticas en Princeton, New Jersey, es una especie de Edmund Burke revivido. Burke fue la más brillante cabeza del pensamiento liberal-conservador en el siglo XVIII. Will ha utilizado los periódicos, revistas y la televisión para difundir y defender los principios en los que firmemente cree. Lo ha hecho tan bien que mereció un Premio Pulitzer en 1977.

Luego le tocó el turno de golpear a Trump a Jim Mattis, ex Secretario de Defensa del gabinete del actual presidente. Lo hizo por medio de la revista The Atlantic. Mattis es un general de los marines con una magnífica fama entre sus subordinados y jefes, pese a su sobrenombre de “Mad dog” o “perro loco o rabioso”.  Le reprochaba a Trump que dividiera a la sociedad en lugar de unirla.

El reclamo del actual Secretario de Defensa, Mark Esper a su jefe Donald Trump era mucho más concreto: le advertía, públicamente, que no estaba de acuerdo con utilizar las tropas del ejército regular para enfrentarlas a los desórdenes generalizados que sufría el país. Incluso, dudaba que fuera constitucional semejante uso. Para eso estaban la Guardia Nacional y la policía.

El asesinato de George Floyd por parte de la policía de Minneápolis fue el detonante. Pero, mientras Trump, que cree en las conspiraciones, ve la mano peluda de los anarquistas, a los que llama terroristas, pese a que difícilmente ninguno de los saqueadores sepa quien fue Pierre-Joseph Proudhon o Mijail Bakunin, y mucho menos hayan leído una sola letra de ellos, no hay duda que algunos norteamericanos coinciden con la apreciación de Trump.

Por eso el estrafalario presidente de los estadounidenses se ha declarado el hombre de “la ley y el orden” en el país, y ha designado al grupo “Antifa” como “anarquistas”, pese a sólo ser violentos y primitivos “anti-supremacistas blancos” que convocan y participan en los desórdenes porque sienten que la policía los adversa y la justicia no existe para ellos.

Si Trump, hubiera mencionado al Ku Klux Klan como gente peligrosa –antinegros, antisemitas, anticatólicos-, y hubiera colocado a esa peculiar banda de odiadores al mismo nivel de los Antifa, habría ganado en popularidad, pero no lo hizo por mezquinas razones electorales. No todos sus fanáticos son supremacistas blancos, pero todos los supremacistas blancos lo apoyan en las urnas.

Desde luego, no todo lo que hace Donald Trump es malo per se. Sus medidas de gobierno latinoamericanas son esencialmente correctas y están en la mejor tradición estadounidense de impedir el tráfico de drogas y la acción de los terroristas, aunque acaso sea por influencia de Mike Pompeo.

Fue lo que hizo Bush (padre) cuando invadió Panamá y apresó al narcodictador Manuel Antonio Noriega. (Esta acción dio origen al Panamá democrático, próspero y sin ejército de hoy). Fue lo que hizo Bill Clinton cuando inauguró las “Listas Clinton”, o cuando firmó la ley Helms-Burton tras la artera destrucción sobre aguas internacionales de unas avionetas desarmadas de “Hermanos al Rescate”. Luego la invención evolucionó a las “Listas OFAC” y a la “Ley Kingpin”. El objetivo era cerrarles a los corruptos el santuario norteamericano para lavar activos, y, de paso, castigar a las empresas dedicadas a blanquear dinero sustraído al erario público.

Naturalmente, el Trump dedicado a defender Estados Unidos de sus dos grandes enemigos –el narcotráfico y el terrorismo internacional-, muchas veces coludidos, como sucede en la simbiosis entre Cuba y Venezuela, se da de bruces con la negativa a aceptar a los dreamers, o de no dictar, como hizo Reagan, una amnistía para los “sin papeles” que viven de su trabajo honrado, porque en sus países de origen las bandas de forajidos los matan o extorsionan.

¿Puede el establishment político estadounidense declarar loco o incapaz a Donald Trump y destituirlo aplicándole la cuarta enmienda al artículo 25 de la Constitución? Teóricamente pudiera, pero es muy improbable que suceda. Es más difícil aún que el impeachment. Afortunadamente, las elecciones están a la vuelta de la esquina.

33 Responses to “Disturbios para un perturbado”

  1. Emilio 6 June 2020 at 3:52 pm Permalink

    Carlos Alberto Montaner es por mucho el más ilustrado escritor y analista con que cuentan los cubanos en la Actualidad , yo estuve en sus conferencias sobre la historia de Cuba en la Universidad de Miami y quede impresionado de su cultura y sus conocimientos ,los demás son aficionados e imitadores con muchas limitaciones . Honrar honra

    • Julian Perez 6 June 2020 at 7:24 pm Permalink

      Honrar honra, sí, pero hay una frase… ¨Give credit when credit is due¨. No se puede ignorar la parte de ¨when credit is due¨.

      Hay dos CAM. Aplaudo al que se gana los aplausos, una indudable figura con autoridad, que de vez en cuando aparece para que sepamos que aún existe. No puedo hacerlo con el otro.

      La poción que hace que el Doctor Jekyll se transforme en Mister Hyde parece ser la palabra ¨Trump¨. Tanbién ¨Biden¨.

      • Julian Perez 6 June 2020 at 7:26 pm Permalink

        Suponer al presidente Trump loco o incapaz y apoyar a Biden es de una inconsistencia infinita.

  2. Julian Perez 6 June 2020 at 4:03 pm Permalink

    I plead the fifth.

    • Manuel 6 June 2020 at 5:28 pm Permalink

      cam en trance
      Inundando de ira
      Raining cats and dogs
      His hippos and whales

      Sin remedio el tipo ah?

      …El poder del CNNmoney
      Es descomunal

  3. Pedro Pablo Arencibia Cardoso 7 June 2020 at 10:52 am Permalink

    Sobre el artículo: Pobre Carlos Alberto Montaner !; no es ni la sombra de lo que fue !.

    Sobre la opinión que dió un lector sobre las conferencias de Historia de Cuba impartidas por CAM: En Cuba me leí un libro sobre Historia de Cuba de CAM y fueron tantas las observaciones que le hice al libro que entendí que a CAM sobre Historia de Cuba era mejor no leerlo; me di a la tarea de ver, hace años, en Youtube sus conferencias sobre Historia de Cuba para ver si había rectificado o cambiado con el tiempo pero ¨el cuartico estaba igualito¨ . He leido extraordinarios libros de Historia en que el análisis del autor no coincide con el mío, pero los hechos se encuentran en el libro para que cada cual lleve a cabo su análisis.

    • Víctor López 7 June 2020 at 11:54 am Permalink

      Don Carlos Alberto es por sobretodo un CRÍTICO DE ARTE. La política en cierta formaa es un arte, y en su interpretación el gran público lo hace de manera emocional. No escapa el buen hombre al pensamiento del rebaño. Cordial saludo.

      • Julian Perez 7 June 2020 at 3:12 pm Permalink

        Crítico de arte… Recuerdo las siete plagas bíblicas modernas, según un amigo mío (ya las enumeré una vez):

        Políticos
        Periodistas
        Abogados
        Médicos
        Mecánicos de auto
        Sicólogos
        Críticos de arte

        Cuando le dije que olvidó a los dentistas, aclaró que estaban incluídos en la categoría de los mecánicos de auto.

      • Pedro Pablo Arencibia Cardoso 7 June 2020 at 10:15 pm Permalink

        ¿No recuerda usted los artículos de CAM planteando a Raúl Castro como un pragmático y agente de cambio? CAM y Marifeli Pérez-Stable eran los abanderados de esa tesis que el tiempo y la práctiva han demostrado su falsedad.

        • Manuel 8 June 2020 at 3:23 am Permalink

          Carlos Alberto Montaner, infatigable líder de su propia causa, ha ido ahora a parar tan lejos como Buenos Aires —lejos de donde estoy, quiero decir— para soltar sus últimas paletadas de sabiduría política: “El ejército de Cuba será clave durante la transición”. ¿Copiaron correctamente? Ha dicho: “Va a ser clave el papel del ejército y del aparato de inteligencia cubanos, que tienen el control social”. Tengo entendido que no se le ha movido un músculo de la cara para emitir el enunciado. Desde luego, no cita al general Rafael del Pino que lleva algunos años advirtiendo la posibilidad, además de vestirla con cifras y su profundo conocimiento de las instituciones armadas cubanas. Mucho menos me va a citar a mí, que cuando le dije lo mismo, él sentado en un sofá de la antigua casa de Jorge Dávila Miguel, el periodista, creyó que mis argumentos eran suficientes para animarlo a salir disparado por todas las calles de Miami y acusarme de estar enalteciendo a los esbirros de la Seguridad del Estado. Mi proclama a favor de tan brutales personajes —según su visión del personal— ocurrió en 1995, acabadito yo de llegar al exilio y cuando me creía que todos los cubanos que luchaban contra Fidel actuaban en hermandad y no esta fiesta de despiadado protagonismo y tumbadores de dinero. Así que ya saben, hermanos del otro lado, antiguos esbirros ahora designados por Carlos Alberto Montaner para que garanticen el poder postfidel, postraúl y hasta postmachadito (uno nunca sabe). Abran el camino, garanticen el despacho de la presidencia donde este caballón de la política va a sentarse y después, sólo después de que no exista el peligro de que asome ni un revólver de fulminante, lo llaman. Y tú, Norbertico, ¿cuándo vas a acabar de entender que el problema no es el esbirro, sino a quién sirve?

          Ver “Carlos A. Montaner: ‘El ejército de Cuba será clave durante la transición'”, Por Pablo Gaggero. La Nación, Buenos Aires, viernes 2 de noviembre de 2012.
          https://libretadenorberto.blogspot.com/2012/11/harto-ya-de-estar-harto.html?m=0

        • Julian Perez 8 June 2020 at 8:39 am Permalink

          No los recuerdo mucho, Pedro Pablo, porque sigo poco el tema de Cuba. Ni siquiera sé quién es esa Pérez-Stable A CAM lo seguía mucho cuando aún no me había escapado de la isla y él hacía comentarios en Radio Martí, la emisora que más escuchábamos. Eran comentarios muy buenos (al menos eso nos parecía) y era nuestro comentarista favorito.

          Y desde que sigo su blog he visto comentarios que me han parecido muy buenos sobre algunos temas (y todavía los encuentro de vez en cuando) Y otros… como éste 🙁 Es como si hubiera dos CAM. Con éste parece haber tocado fondo.

          • Julian Perez 8 June 2020 at 8:43 am Permalink

            Pero tiene un buen columnista invitado (para mi gusto), José Azel, y creo que algún otro (no muchos)

  4. Eusebio 7 June 2020 at 2:16 pm Permalink

    Julian, la batalla por el sexto grado hace rato que se gano; “Tambien” se escribe con m intermedia, no sea que se te vaya en uno de tus brillantes libros.

    • Julian Perez 7 June 2020 at 3:08 pm Permalink

      Je, je. Desafortunadamente, este blog no permite editar una vez que uno da send (el Patriot Post sí lo permite), y la m y la n están juntas en el teclado. Otras veces, tras uno de esos horrores (que van más allá de los errores) me he rasgado las vestiduras y mandado otro post con la fé de erratas. Lo de también lo vi, pero esta vez asumí que a estas alturas todo el mundo es fluente en typonés 🙂

      La otra opción es revisar antes de dar send, que sería lo ideal, pero estos posts uno los suele redactar y enviar con cierta prisa y pasan esas cosas.

      • bacu 7 June 2020 at 3:19 pm Permalink

        Julian, para serte franco son pocos los posts en que no cometo algun error ortográfico y muchas veces es por el autocorregidor que tiene el foro. Ya realmente, despues de posteado no les presto mucha atención porque supongo que los que leen tienen la suficiente madurez para entenderlo. Saludos

      • Víctor López 7 June 2020 at 5:51 pm Permalink

        …ahh nooo, difiero totalmente. Un escritor de élite no puede perpetrar esos resquicios.

        __________________________________

        Como comentario solamente. Mi esposa encontró su obra “El Estados Unidos que descubrí” y lo leyó (cosas de la cuarentena). Qué opinión te merece? le pregunté. “Está bien, da una idea de lo difícil que fue organizarse y hacer los Estados Unidos”, traspaso sus palabras textuales. Luego hizo algunas observaciones sobre el porqué de la insistencia sobre creer en Dios para ser ciudadano de los Estados Unidos (ella es católica). Cordial saludo.

        • Víctor López 7 June 2020 at 5:53 pm Permalink

          Jajaja *desquicios

        • Julian Perez 7 June 2020 at 6:19 pm Permalink

          ¿Insistencia sobre creer en Dios para ser ciudadano de Estados Unidos?

          Me imagino que no fue eso lo que quiso decir. Estoy seguro de que sabe que no es así.

          Me recordó a Danettee cuando decía que para estudiar una carrera universitaria en Cuba había que ser miembro del Partido Comunista (creo que para unas pocas había que ser al menos militante de la juventud comunista, pero para la mayoría no)

          Debo decir que no me extrañó demasiado que pensara eso, pues todo el que no ha vivido la experiencia cubana (ir de visita, como Vicente, no cuenta) tiene una idea muy distorsionada de lo que es aquello, tanto los defensores como los detractores del régimen. No es ni el paraíso que imaginan los defensores ni el infierno que suponen los detractores. Se acerca más a lo segundo, pero está bien lejos. La vida puede (o podía, sobre todo en los 70 y los 80) ser bastante normal. Sospecho que en el cuarto de siglo que llevo fuera puede haberse acercado más a las calderas de Pedro Botero.

  5. Víctor López 7 June 2020 at 6:31 pm Permalink

    Bueno, se sale del comentario que le traspasé. Esa fue la observación que hizo (me sorprendió también) y mi respuesta fue “que por el momento histórico, habría sido como negar las brujas en el siglo XIV”. Saludos.

    • Julian Perez 7 June 2020 at 6:51 pm Permalink

      Al menos dos de los fundadores (Jefferson y Franklin) no se puede decir que fueran cristianos, aunque sí creían en la existencia de un Dios, como es obvio en la Declaración de Independencia. Se puede considerar que eran deístas. Había muchos masones (lo cual es obvio con solo mirar el billete de un dólar) y la cosmología masónica es difícil de clasificar. El ¨Gran Arquitecto¨ tienen muchas formas de verlo.

      Es sabido que entre los colonos había gente de muchas denominaciones cristianas. Probablemente había también no creyentes. Algunas de las colonias sí tuvieron requisitos religiosos en un principio, pero la diversidad obligó a que se disiparan. De ahí la primera enmienda y, antes de el Bill of Rights, que en la Constitución ya se dijera que no podía haber ningún requisito religioso para ocupar un cargo público.

      Maryland comenzó católica y pronto dejó de serlo. Pennsylvania se suponía que fuera para los cuaqueros que la fundaron y no tardó en tener de todo. No dudo que hubiera ateos, tan ciudadanos como el que más, en todas las colonias. La supuesta brujería podía tener problemas serios, pero el ateismo no creo que los tuviera 🙂 La gente se puede sentir amenazada por las brujas, pero no por los ateos.

      Quizás su esposa se refería a que, al estar basado el país en principios bastante teológicos, intentar eliminarlos de la vida pública lo haría perder su esencia, pero eso de ninguna manera implica una obligación de creencia en Dios para la ciudadanía. Ni ahora ni entonces.

  6. Víctor López 7 June 2020 at 7:53 pm Permalink

    Interesante. En ese post de referencia a los ateos en las colonias del siglo XVIII, encuentro que le daban al tema un cariz “educativo”. Semejantes a las leyendas y sainetes como “el beso mortal” para atemorizar los adolescentes.

    Ya el ateísmo era frecuente en la antigua Grecia, y el desarrollo del conocimiento en la edad moderna lo hizo más común. Cuentanñ Borges (creo), haciendo referencia a antiguas tradiciones egipcias, que “cuando llegó Seshat (diosa de la escritura), los duendes huyeron al bosque”.

    En lo personal jamás tuve inquietud alguna sobre el “teos” lo que me definiría como agnóstico, pero en mi certeza absoluta de la no existencia de divinidad alguna considero una hipocresía definirme como así.

    Todo lo anterior es un comentario general, sin interés alguno de llevarlo a “un debate”. Gracias por el tiempo.

    • Víctor López 7 June 2020 at 7:59 pm Permalink

      Veo que se fue con varios errores ortográficos. Ando un poco disperso por mi trabajo y también por las circunstancias. Me disculpa.

      • bacu 8 June 2020 at 7:23 pm Permalink

        Victor debería venir por aca mas seguido. Con “…ahh nooo, difiero totalmente. Un escritor de élite no puede perpetrar esos resquicios.” y este de aqui ya me puedo ir a hacer otra cosa, ya me hicieron el dia. Saludos.

  7. cristobal 7 June 2020 at 8:48 pm Permalink

    Hola Carlos, no soy un economista, tampoco un escritor mucho menos un clarividente pero imagino lo que vendra despues de noviembre si Trump perdiera las elecciones como usted desea, la cifra de paro superaria los 50 millones de norteamericanos, las empresas seguirán huyendo a China porque Biden restablecerá las relaciones mal habidas entre ambos países, llegaran mas de 10 millones de latinoamericanos a la frontera de Argentina, venezuela, Cuba y Mexico que colapsaran los servicios en los estados fronterizos sobre todo Florida,la izquierda radical comenzara a tomar poder ,comenzaran las colas del hambre los precios a subir y la clase media casi desaparecida perderá el poder adquisitivo,habrá mas control informativo y mas derechos sociales y gastos que terminaran endeudando aun mas el pais,o sea un final catastrófico que luego no tendra solucion y sera el final del occidente libre que todos conocemos y el final tambien del sueño americano que tanta gente desea menos usted claro esta.

  8. manuel 8 June 2020 at 9:49 am Permalink

    estoy tranquilo:

    todo lo que se levanta artificialmente y sobre bases endebles, se viene abajo y no deja rastros, sin residuos queridos amigos aferrados a la militancia agresiva antitrump

    empezaron con rusia, les siguió ucrania con el episodio ME TOO con el que quisieron hundirlo y salio salpicado caballito viejo; luego el corona y la crisis encima de lo cual han querido encaramar una “crisis” por la “brutalidad sistémica” y sabe Dios cuantas cosas más tienen entre manos en medio del espanto que les resultó que trump sumara 2.5 millones de empleos el mes pasado y lejos de acercarce a 20 el desempleo se acerca peligrosamente a 10% en el mes en curso

    estan perdidos caballos

    están jodidos de la mente

    son unos estúpidos

    tienen bien merecida la derrota, como tuvieron la de noviembre de 2016

  9. manuel 8 June 2020 at 11:22 am Permalink

    Por Alexis Rodríguez-Rata

    El avance del gigante asiático en los países de la UE antes incluso de la emergencia sanitaria por el virus alimenta las suspicacias comunitarias.

    Esta tríada ha vuelto a poner sobre la mesa, de la forma más cruda, lo mucho que España, Europa y Occidente dependen de la fábrica del mundo. Y es que en China se fabrica una gran parte del textil, plástico, electrónica y todo tipo de utensilios que usamos en nuestro día a día; desde el más simple bolígrafo al más complejo iPhone. Sin embargo, la relación va más allá. No todo es el actual puente aéreo de material sanitario para afrontar la emergencia sanitaria. Tampoco la tradicional autopista marítima. Porque incluso antes de la pandemia global, Pekín ya pululaba sus intereses por lo que –visto desde el gigante asiático– no es más que el extremo oeste de Asia.
    El menú de China para Europa ya está aquí, con los mayores mercados del Viejo Continente como plato y los más relevantes sectores industriales como ingrediente principal. ¿El resultado? Hoy podrías comprar un coche made in Europe chino de chasis Volvo, ruedas Pirelli, motor Daimler y música del sello Universal Music por banda sonora.

    La lista no tiene fin: puertos y aeropuertos, parques eólicos y petrolíferos, equipos y estadios de fútbol, carreteras y vías de tren, rascacielos… China está en todas partes. Apunta a las infraestructuras básicas de Europa. A veces la divide. Ya hay quien teme sus consecuencias.
    “China es nuestro rival sistémico y un competidor estratégico”, decía Bruselas el pasado mes de marzo. Eso pese a que en la última década, en la de la crisis financiera, los recortes, las protestas, las reformas, los préstamos y los rescates, el Impero del Centro no dejó de aumentar la inversión en el Viejo Continente. Según un reciente estudio de Bloomberg, un 45% más que la que respecta a EE.UU. Y siempre en sectores clave o estratégicos.
    La República Popular en la sombra
    Más de la mitad de las inversiones chinas en Europa han ido a parar a las principales economías del continente. Reino Unido, Alemania, Italia, Francia y los Países Bajos, por este orden, completan el podio. Industrias básicas como la química, la energética, construcción, minería, las telecomunicaciones, finanzas o el sector automovilístico han sido su diana habitual. Inversión segura e influencia asegurada.

    Aparte, relevantes inversiones de origen chino han acabado en la periferia continental, especialmente en el Este y el Mediterráneo, con consecuencias que van de lo económico a lo político –tanto como para amenazar, visto desde el prisma de la Comisión Europea, con balcanizar Europa.

    ¿Será este el objetivo real de la estrategia del gigante chino?

    “El objetivo es conquistar mercados pero también todo lo que hay en estos mercados: tecnología, marca… lo que en principio es positivo para Europa como en su día lo fue que vinieran las empresas de EE.UU. o de Japón. No creo en absoluto en que haya un interés político. Es un poco exagerado lo expresado por la Comisión, porque, por ejemplo, Volvo era de Ford, se puso en venta y nadie tenía interés en comprarla. Geely se hizo con ella y mantuvo la empresa, el empleo, la sede, los directivos… la propiedad es china, la gestión está apegada al día a día europeo. Compañías que no tendrían futuro mantienen así los puestos de trabajo, porque no van a traer a los trabajadores de China”, indica Pedro Nueno, profesor emérito de Emprendimiento de IESE Business School y el presidente honorario de la prestigiosa China Europe International Business School (CEIBS).

    En los países sedientos de capital para encarar sus recientes estrecheces presupuestarias, China es vista como una oportunidad. Para el conjunto, quizá una creciente amenaza. Y es que, con 2016 como máximo exponente, las empresas chinas, líderes en sectores como las infraestructuras, han invertido billones de euros en el continente. Venden know-how. Pero las dudas sobre su fin real crecen al recordar que la República Popular es un país liderado por el Partido Comunista y enriquecido en las últimas décadas de la mano de una política de capitalismo de Estado, es decir, poniendo el dinero adquirido como fábrica del mundo en lugares de interés nacional, a veces de manera directa, otras mediante empresas privadas o semipúblicas de una forma más o menos abierta. Y según una reciente recopilación de Bloomberg, las compañías guiadas por los fondos de inversión públicos han asumido cerca de un 60% de la inversión total en el continente, y hasta un 80% de los principales compradores fueron empresas públicas o con apoyo de lo público en su accionariado sea estatal, regional o local.

    (Además, a ello se añade el que la relación entre las empresas privadas y públicas y el Estado en China es algo más complejo que en Occidente. La mayor de las veces, poco evidente. Y que como nos relatan diferentes expertos, son datos complicados de compilar toda vez las empresas chinas a menudo utilizan paraísos fiscales con el fin de obtener mayores ventajas en sus inversiones.)

    Es así que la UE vuelve al mapa y ve con otros ojos la presencia de China y su posición de fuerza en industrias y lugares simbólicos de la Vieja Europa y su cada vez mayor presencia en la Nueva Europa, en una carrera que la lleva a influir en la UE desde el interior a una velocidad creciente.

    De norte a sur, y de este a oeste
    Cosco (China Ocean Shipping Company Group) es uno de los mayores puntales en el transporte de mercancías, una corporación que opera como compañía privada pero con total participación pública. Está presente en Bilbao, Valencia, Zeebrugge, Rotterdam o en la gestión y expansión del puerto de El Pireo en Atenas. Las empresas chinas también construyen ferrocarriles en Serbia, Montenegro, Bosnia Herzegovina y Macedonia del Norte. Beijing Automotive Group se hizo con el 5% de Daimler. Y se habla de construir reactores nucleares en Bulgaria y Rumanía, comprar una terminal portuaria en Croacia, construir un puerto en Suecia, hacerse con la checa Skoda Transportation o con una corporación irlandesa productora de crudo y gas, construir puentes en los Balcanes, realizar la conexión ferroviaria entre Budapest y Belgrado, hacerse con un operador eléctrico alemán, la Compagnie des Alpes de esquí en Francia y un largo etcétera. El último, la entrada en la aerolínea Norwegian.
    Y es que las inversiones chinas en conjunto son menores a las de otros países. Pero han aumentado de forma rápida en la última década. Si según la Comisión Europea hasta un tercio de los negocios de la UE están en manos extrajeras, las que pertenecen o tienen presencia china (incluyendo a Hong Kong y Macao) han pasado desde un escaso 2,5% en 2007 al 9,5% hoy. Cerca de un 30% son norteamericanas, incluyendo las de EE.UU. y Canadá, pero eran el 42% en 2007. Y la guerra comercial, el Brexit o la inestabilidad del contexto no parecen detener esta senda inversa entre Oriente y Occidente.

    “Las empresas chinas buscan tres cosas: materias primas en América Latina, África, etc., porque no las tienen o no de forma suficiente; luego quieren aprender, buscan la tecnología, y por eso su interés en Europa; y, finalmente, China tiene tres billones de dólares en reservas y lo ha invertido en su mayoría en bonos del tesoro de EE.UU., pero quiere diversificar”, concreta Lourdes S. Casanova, profesora de Administración de Empresas y la directora del Instituto de Mercados Emergentes de la Universidad de Cornell (Ithaca, Nueva York).
    El palo y la zanahoria vs La estrategia envolvente
    Es así que China da pasos para asentar su posición en Europa. Y como en África, lo hace sin grandes condiciones previas como podrían ser la transparencia y el buen gobierno que suele acompañar a la ayuda y financiación pública comunitaria. La República Popular y sus corporaciones se limitan a obligar a contratar con empresas chinas las obras. Algo apetecible en una época de ajuste del cinturón presupuestario. Algo aún más relevante –más allá de la novedad, del sector, del volumen– en el Este, donde es un nuevo jugador entre Rusia y Occidente u Occidente y Rusia, los actores tradicionales.
    De ahí la existencia de foros como el 17+1, de Pekín con casi una veintena de Estados orientales europeos, que ya ha puesto en alerta a la UE y que hasta hace poco era el grupo 16+1 y en 2012, en la primera reunión del grupo en Varsovia, de once. El 17 se sumó por la unión de Grecia. Y ahora se extiende el dilema de si, como hizo en marzo de 2019 con la iniciativa de la Nueva Ruta de la Seda, Italia vaya más allá y también se una. La visión en Bruselas es que sólo desde la unidad se podrá contrarrestar la fuerza e influencia de Pekín. China prefiere lo bilateral, y la importancia con la que lo gestiona se denota si miramos apenas la presencia en su última reunión en Dubrovnik este pasado año del primer ministro chino, Li Keqiang.
    LOS MIEMBROS EUROPEOS DEL FORO 17+1
    Por eso la respuesta europea en algunos casos ha sido restringir a Huawei y a ZTE en ámbitos tan neurálgicos como el 5G. En otros, palabras gruesas. En otros, el veto. Es el miedo a sufrir la estrategia del divide y vencerás, favorecida por la trampa de la deuda, por las necesidades financieras que gran parte de estos países vivieron en años recientes.

    Porque la UE teme la historia de China y su estrategia envolvente. La misma que tras la Segunda Guerra Mundial usó Mao Zedong para dominar los centros urbanos liderados por el nacionalista y rival Chang Kai Chek. Es decir, evitar las grandes batallas, dominar los campos y recursos de los que se nutre para controlarla sin que ésta se percate. Lo mismo que hoy aplica en el mar de China Meridional, iniciando la defensa de sus reclamados dominios desde el exterior, yendo hacia su epicentro poco a poco, primero con el envío de barcos de pesca, luego barcos de vigilancia marítima, solo en última instancia de guerra.

    ¿Será la UE una nueva víctima de esta estrategia, empezando por su sur y este?
    Qué respuesta dará la UE
    Una nueva ley europea de febrero de 2019 buscaba supervisar las inversiones de terceros en los países de la UE –aunque no pueda evitarlas ni incluya, por no pertenecer al club comunitario, a la mayoría de los países de los Balcanes: ni Serbia, ni Montenegro, ni Macedonia, ni Kosovo ni Albania, la puerta de entrada por el sur a territorio de la UE, candidatos naturales de futuras ampliaciones y condicionados por la estrategia reformista del palo y zanahoria comunitaria que les lleve hasta la UE –pero que con la competencia de China resulta a priori menos efectiva.
    Y así, ahora que la OTAN incluso se pone en cuestión, a la UE parece no quedarle otra que preguntarse: “¿qué hacer?”

    “China puede querer una UE que le sirva de barrera con EE.UU., pero no necesariamente la veo favorable a dividir Europa –aunque el divide y vencerás sea una política de toda la vida… Ellos invierten a medio y largo plazo, por ejemplo en Brasil y Portugal, en su red eléctrica, que creen que pueden optimizar con tecnología propia para hacerla global como ya lo es el world wide web”, incide Casanova. Con todo, el “tira y afloja” y las “reticencias” en la relación sino-europea, según lo describe Xulio Ríos en un reciente Vanguardia Dossier dedicado a Europa (Núm. 72, abril/junio 2019), es creciente.
    ¿Reducirá la UE los fondos que destina a la Hungría de Orbán o a Polonia por seguir, como se denuncia, con las políticas que expertos como Michael Ignatieff tildan de iliberales o autoritarias dejando vía libre a China? ¿Permitirá la UE que China divida la posición común entre los socios comunitarios y balcanice la postura europea y por tanto su capacidad de gobernanza e influencia? ¿O a la UE le dará resultado su política del palo y la zanahoria, como parece indicar el que Macedonia cambiara su nombre a Macedonia del Norte para facilitar su integración en Europa –que por una cuestión nominal Grecia siempre rechazaba?
    La expansión global china acompaña al siglo XXI y se impulsa tras la última crisis financiera global en un momento lleno de oportunidades. Hoy China avanza en Europa. Y la UE se divide, por ejemplo en una votación en Naciones Unidas sobre los derechos humanos en el gigante asiático.

  10. Manuel 8 June 2020 at 1:15 pm Permalink

    no se trata de desarrollar una especulación abstracta o metafísica de la cual se derivaran axiomas, sino que las proposiciones deben entenderse en el sentido de una racionalidad práctica.
    Si bien pueden encontrarse referencias a autores y escuelas filosóficas en parte de sus numerosos escritos, la potencialidad de su pensar se revela en el tratamiento de los problemas concretos que surgen de una situación vital. Más que la adscripción a una corriente determinada de ideas, el acceso a la comprensión de sus reflexiones hay que buscarlo en la relación con las circunstancias a las que se enfrenta en su trayectoria biográfica e intelectual, debido a lo cual tienen que evaluarse sus aportes filosóficos respecto de la forma en que profundizó en el conocimiento de la realidad derivada del contexto histórico en que se inscribe, no desligado de un compromiso práctico visible en él, así como, en un sentido asociado a lo anterior, en los posicionamientos que establece respecto de un entramado cultural en que se distinguen sus ideas respecto de las que corresponden a otros autores con los que mantiene un diálogo crítico

  11. Julian Perez 8 June 2020 at 5:13 pm Permalink

    Y esto es importante también. Este artículo de CAM me tiene ¨alzao¨.

    https://www.facebook.com/prageru/videos/577149443209141/?v=577149443209141

    Esto me lo mandó un amigo. Yo no visito FB y sospecho que no va a durar ahí.


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