28 April 2014 ~ 2 Comentarios

El arte no es excusa para ignorar las atrocidades

por Paquito D’Rivera

Paquito de Rivera

Alguien bien sabio dijo cierta vez que lo único que hace falta para que los malos se salgan con la suya, es que los buenos se callen la boca. Todo lo contrario viene haciendo Mario Vargas Llosa desde hace mucho tiempo ya, y todo el mundo intelectual (incluyendo a los músicos) debía seguir su ejemplo, en vez de hacernos los chivos locos y seguirles la corriente a los que están arruinando – aún más– a Latinoamérica, en nombre de una ideología caduca que no ha regado mas que represión, estanco y fracasos por doquier. El arte no es una buena excusa para ignorar las atrocidades, sino debe ser una herramienta para denunciarlas.

Someone very wise once wrote that the only thing necessary for the triumph of evil is that good people do nothing about it. Peruvian Nobel prize writer Mario Vargas Llosa, (against many odds) has been doing the opposite for the longest time, and the whole honest intellectual world (musicians included) should definitely follow his noble example, instead of turning a blind eye, and ride the now fashionable wave of those that are helping to destroy–even more– Latin America, in the name of an ideology long defunct, that has spread nothing else than repression and failures everywhere. Art is not a very good excuse to ignore atrocities, but a very fine tool to denounce them. 

2 Responses to “El arte no es excusa para ignorar las atrocidades”

  1. Jorge Carlos 28 April 2014 at 10:00 am Permalink

    Tan es así que, a los que hoy parecen haber “olvidado”…les recuerdo el deplorable cartel que pusieron en la entrada del edificio de la calle 26 cuando ejecutaban el despreciable sitio a Carlos Berenguer, con ofensas e improperios refiriendose a un hombre que solo prefirió escoger otro camino, sin dañar a nadie y que, duelale a quien le duela, ha llevado a su querida Cuba en el corazón y la ha engrandecido con cada nota de su magicamente eterno saxofón…Don Paquito….

  2. David 29 April 2014 at 12:19 am Permalink

    ¡El gran Paquito D’ Rivera! El hombre que vio en carne y hueso como el mito del revolucionario idealista, solidario y desinteresado que rodeaba a la figura del Che Guevara no era nada más que una mentira que se desmoronaba durante los oscuros días de su estancia en La Cabaña, el infierno en donde este demonio condenaba a las pobres almas inocentes a la perdición a través de “juicios” en donde él era juez, juzgado, fiscal y principalmente, el verdugo al mismo tiempo. Quién mejor que él para apuntar con el dedo acusador a los artistas e intelectuales hipócritas que permanecen indiferentes, o peor aún, niegan y/o justifican las cochinadas de los cerdos comunistas de los Castro, solo porque estos asquerosos chanchos son de su mismo chiquero. ¡Un gusto conocerlo, Paquito!


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