04 September 2020 ~ 11 Comentarios

El empoderamiento del nuevo exilio cubano.

Por: Vicente Morín Aguado y Nelson Ruiz Reynaldo.

El 8 de enero de 1959, mientras la muchedumbre vitoreaba a Fidel Castro en el campamento militar de Columbia, sede del ejército derrotado, una paloma blanca se posó ingenuamente en un hombro del Comandante, entonces el orador le preguntó a un joven y fiel guerrillero, también de barba y estrella: ¿Voy bien Camilo? La respuesta fue: ¡Vas bien Fidel!

En aquellos días el exilio era la expectativa de muy pocos: Batista había escapado junto a sus colaboradores cercanos, solo unos cientos de agentes represores intentaban evadir el justo castigo por sus crímenes, el resto de los cubanos confiaba en los reiterados juramentos del líder guerrillero, prometiendo restaurar la Constitución, devolviéndole a la república su razón de ser.

La rapidez de Fidel Castro pasmaría a los admiradores de George Orwell, comparando los hechos reales con su imaginada Rebelión en la Granja. La carta magna vigente-año 1940-fue modificada, imponiéndose una “Ley Fundamental”, copia ampliada en dirección al comunismo de los Estatutos que había proclamado el dictador anterior en marzo de 1952.

Durante 17 años el país fue gobernado según el engendro legal creado por el Comandante y sus compinches durante un par de madrugadas insomnes en una casa junto al Río Almendares.

Camilo no alcanzó a rectificarle a su Jefe supremo la respuesta entusiasta, en octubre desapareció misteriosamente el Cesna en que volaba de Camagüey a La Habana.

El fusilamiento, la cárcel y la huida se impusieron, convirtiendo al exilio en el camino obligado de miles de frustrados con la inesperada traición del hombre que había personificado la esperanza de un país.

Comenzó el llamado “exilio histórico”, enmarcado entre 1959 y 1973, el cual sumó medio millón de opositores a la revolución.

Castro, el traidor, haciendo de villano perseguido, acusó de “gusanos traidores” a sus enemigos.

Estos emigrantes tenían una clara conciencia política del por qué se oponían al castrismo. Eran víctimas de la expropiación forzosa enarbolada ante el mundo por Carlos Marx y Federico Engels en 1848. De Lenin conocieron la destrucción del sistema democrático, considerado el “estado burgués”.

El enfrentamiento inevitable se dirimió a balazos y bombazos porque así mismo habían impuesto su poder los muchachones de la Sierra Maestra. Al paso de los años, aunque los fidelistas se proclamaron vencedores, la oposición siguió viva en el exterior, concentrada en los Estados Unidos, especialmente en Miami.

Parecía que Fidel Castro había ganado la apuesta por el Sputnik o al menos el Apollo no era suficiente para arruinar su partida. En el interregno hubo un acontecimiento significativo cuando Jimmy Carter enarboló los derechos humanos, iniciando una política de colaboración nada agradable al siempre belicoso adalid de la lucha armada.

El Mariel de 1980 introdujo cuestionamientos inesperados: Veinte años de adoctrinamiento parecían insuficientes para imponer la unanimidad, decenas de miles de cubanos demostraban total inadaptación al socialismo, el hombre nuevo no aparecía en el horizonte, el rechazo al empobrecimiento colectivo se manifestaba, como en todas partes, entre los humanos vivientes en el gran archipiélago tropical.

En algunas cosas diferían ya los 125 mil cubanos agregados de repente al medio millón anterior, ninguno dejó atrás grandes propiedades o puestos políticos en la desaparecida democracia republicana y, en buena medida desconocían la bonanza económica de una Cuba capitalista donde la moneda nacional se cotizaba igual al dólar, exhibiendo los últimos modelos de autos americanos, rodando vistosos por las ocho vías del amplio malecón habanero.

El mafioso de la Plaza de la Revolución había aceptado el reto del premio Nobel de la Casa Blanca, propiciando desde 1978 un intercambio bajo su control con una selección de cubanos destacados residentes en los Estados Unidos. El éxodo inmediatamente posterior le sería favorable al soltar vapor de su caldera revolucionaria, y de paso sembrar gente suya en las ricas tierras del norte.

Fue solo una breve tormenta de verano sobre el caribe socialista, hasta que, finalizando la década, el terremoto este europeo vino a complicarle las cosas de verdad.

Como los peces, en silencio, los cubanos siguieron emigrando hasta que, interrumpido el flujo soviético, sostenedor de los despilfarros de Fidel Castro, el capo di tuti capi de la izquierda mundial se vio obligado a buscar nuevas fuentes de dinero porque sabía que su socialismo era incapaz de producirlo.

Los cubanos pasaron del maleconazo al éxodo masivo en cualquier cosa capaz de flotar sobre las aguas de la peligrosa corriente del golfo. El exilio volvió a ganar protagonismo, a los apellidos “histórico” y “Mariel” vino a sumarse “balseros” y me atrevo a escribir “caminantes”, considerando el ataque último a las diversas fronteras del siempre deseado imperio del norte.

Las cifras sobrepasan cómodamente 800 mil personas, tanto o más que toda la diáspora anterior. Europa acumula 243 mil y América Latina, 121 mil. Los totales arrojan 2 millones 432 mil compatriotas en 129 naciones, según reporta el Centro de Estudios Demográficos de la Universidad de La Habana (CEDEM) para 2019, citando registros del Ministerio de Relaciones Exteriores.

Una minoría no precisada, tal vez el 15 %, obtuvo el premio de vivir en libertad por la vía de un pasaporte, el resto se ha jugado la vida entre tiburones, alimañas venenosas y traficantes de personas. Ahora mismo hay 20 mil cubanos en varios países al sur del Río Bravo, esperando un permiso de residencia salvador. Los opositores de Fulgencio Batista sembraron la idea macabra de 20 mil asesinatos perpetrados bajo el mandato del malévolo tirano, quien diera paso al régimen de los hermanos Castro.

Después de años de exhaustiva investigación, Archivo Cuba, una prestigiosa institución dirigida por la meticulosa investigadora María Werlau, ha documentado 1588 víctimas del Batistato y 6814 del castrismo. Jamás serán contados los huesos de miles de prófugos en busca de la libertad, yacientes en las profundidades de la Corriente del Golfo.

Ha surgido un nuevo exilio cuyo empoderamiento es el mayor reto que enfrenta ahora la dictadura castro comunista.

Un reciente estudio-encuesta, bajo la denominación FIU-POLL, (Florida International University), nos acerca al diagnóstico que deseamos compartir. Copiamos de OnCubaNews las referencias citadas por Elaine Acosta al resumir qué opinan cubanos de nacimiento o herencia familiar sobre su país:

“Perdura el sustrato político, aunque se presente de manera entremezclada o resignificada a través de la familia, como referente aglutinador de sentido”. Al valorar sus antecesores expresan “un reconocimiento y una deuda social con dichas generaciones y los representantes políticos que de ellas han resultado, en tanto habrían facilitado para los cubanos de las recientes oleadas un conjunto de privilegios que otros grupos migratorios no poseen en los Estados Unidos. Estamos aquí gracias a ellos”.

De mayor interés resulta el despertar del exilio después del obligado envejecimiento de la oleada fundacional, que no escatimó la pólvora enfrentando a sus enemigos jurados de la Plaza de la Revolución. El protagonismo de las redes sociales, cuya expresión visible y audible son los llamados influencers, quedó plasmado en las respuestas:

“El líder de opinión que más se menciona es el influencer Alex Otaola, con su programa Hola Ota-Ola. Aunque recibe opiniones diversas, la mayoría de los entrevistados lo conoce o lo sigue. En las opiniones puede interpretarse que con su programa (y campañas) está movilizando la opinión política de un grupo considerable de las recientes oleadas migratorias de cubanos en Miami.”

El asunto trasciende al sur de la Florida, se expresa en Texas o Kentucky, al norte se han organizado los “cubanos canadienses por una Cuba democrática”, en España Karlito Madrid, Árbol invertido y otros grupos dan la talla, desde Tamaulipas responden varios miles de obstinados a través del llamado Canal del Exilio Cubano Reynosa, junto a la frontera, tratando de cruzar el gran río.

Rememorando al fundador de la nación, José Martí, estos patriotas rezan “Cuando un pueblo emigra, los gobernantes sobran”.

Los dos millones y medio de emigrados constituyen la palanca ineludible del anhelado cambio dentro de la Isla. Viven en libertad, pueden organizarse sin temor a represalias, aunque el brazo peludo de la dictadura utiliza todos los medios para impedir su peligroso empoderamiento.

Los exiliados van entendiendo el poder que les asiste: Son el refugio seguro y soporte de quiénes se rebelan en el interior de la Isla; proporcionan a sus familias de Cuba la subsistencia en un país quebrado, alimentando de paso el inmenso aparato burocrático de la dictadura y su élite parasitaria, creando una dependencia que puede llegar a convertirse en factor insoslayable de influencia política.

Falta conseguir el milagro nada imposible, logrado por el apóstol Martí hace 128 años.

En el 516 de la calle Duval de Cayo Hueso existe la Casa Cuba, antiguo Club San Carlos, donde el Maestro de los cubanos entrelazó las ramas de los pinos viejos y los pinos nuevos, al decir de un acompañante suyo cuando el anciano tabaquero José Francisco Lamadriz, veterano de las guerras anteriores contra España, abrazó al líder de 39 años en diciembre de 1891.

Los patriotas se retratan con nostalgia infinita junto a la boya que señala el fin de los Estados Unidos. Justo al lado un cubano, empuñando un caracol propio de las aguas que debieran unirnos y no separarnos, sopla el fotuto natural invocando la nación amada.

11 Responses to “El empoderamiento del nuevo exilio cubano.”

  1. Manuel 6 September 2020 at 8:57 am Permalink

    Hace 400 años zarparon los peregrinos,
    Los separatistas, 102.

    5 días después de embarcar en Plymouth estaban en otro puerto en el que Antes de desembarcar, 41 pasajeros varones – jefes de familia, hombres solteros y tres sirvientes – firmaron el famoso Pacto de Mayflower, acordando someterse a un gobierno elegido de común acuerdo y obedecer todas las leyes promulgadas por el bien de la colonia. Serían 77 días de viaje a bordo de este buque y desembarcarían en lo que hoy Massachusetts.

    Al año había muerto la mitad.
    El resto hizo un pacto con los nativos y estos
    Les ayudaron a sobrevivir. Ellos prosperaron
    Hacia una colonia naval y pesquera.

    • Manuel 6 September 2020 at 8:59 am Permalink

      *luego prosperaron
      Hacia una colonia naval y pesquera

  2. Julian Perez 6 September 2020 at 9:36 am Permalink

    La foto de Cayo Hueso me recuerda cuando lo visité. Me llamó la atención lo hippie que es. De España sabía que el último reducto de hippielandia era Ibiza. Aquí parece ser Cayo Hueso. (San Francisco es un reducto gay, no hippie)

  3. Julian Perez 8 September 2020 at 7:57 am Permalink

    Me mandaron esto…

    Un señor que va en coche y se percata de que está perdido, maniobra y pregunta a alguien en la calle:

    – ¡Disculpe!, ¿podría usted ayudarme? He quedado a las 2:00 con un amigo, llevo media hora de retraso y no sé dónde me encuentro!

    – Claro que sí -le contesta- se encuentra usted en un coche, a unos 7 Km. del centro de la ciudad, entre 40 y 42 grados de latitud norte y 58 y 60 de longitud oeste.

    – Es usted ingeniero, ¿verdad? -dice el del coche

    – Sí señor, lo soy. ¿Cómo lo ha adivinado?

    – Muy sencillo, porque todo lo que me ha dicho es “técnicamente correcto”, pero “prácticamente inútil”: continúo perdido, llegaré tarde y no sé qué hacer con su información.

    – Usted es Socialista, ¿verdad? -pregunta el de la calle.

    – En efecto -responde orgulloso el del coche- ¿cómo lo ha sabido?

    – Porque no sabe dónde está ni hacia dónde se dirige, ha hecho una promesa que no puede cumplir y espera que otro le resuelva el problema. De hecho, está usted exactamente en la misma situación que estaba antes de preguntarme, pero ahora, por alguna extraña razón parece que la culpa es mía…

  4. Atanasio Estévez 8 September 2020 at 9:17 am Permalink

    No quisiera descorazonar a los compatriotas ni demeritar a los que trabajan por una nueva Cuba, pero creo se necesita mucho más de lo que estos influencers son capaces de dar en la empresa de juntar un pueblo. La tecnología y las redes sociales hacen que hoy la mera gestión sea algo fácil, quizás demasiado fácil. Martí, por ejemplo, difundía su pensamiento a golpe de mano y a la velocidad del correo de la época, cuando no lo hacía personalmente en las reuniones patrióticas del exilio. Su éxito, sin embargo, se asienta sobre esa sensibilidad espiritual que le permitió interpelar al corazón de una Nación. Cuba es esta realidad precisa y naturalmente definida por el mar, pero no nos engañemos, eso también es demasiado fácil. Es necesario ratificar por opción personal aquello que la naturaleza ha conferido. Cómo se definen esos cubanos cuya realidad ya no está tan demarcada por el mar? Que hay con los que aborrecen la realidad insular sin que el asco los mueva a la acción creadora? Decía bien Martí en esas líneas donde evocaba, a falta de mejores alternativas, a los espíritus guerreros de los primeros pobladores, hacia la vorágine revolucionaria que entonces se vivía. Unifiquese al exilio y se habrá completado una facción. Derribe una facción a una facción y resultaremos, nuevamente, tiranizados por facciosos. Una golondrina no hace primavera. El proceso es más que el nombre. Los medios no son la comunicación. Que la próxima revolución en Cuba sea la de la creación espiritual para que el corazón de la Nación no muera de aburrimiento. Por ello influir es un verbo que ha de tratarse con suma cautela. Es algo que nadie tiene derecho a hacer. Lo que viene por su propio acuerdo es un fenómeno sustancial y creíble. Los fantasmas conjurados con desesperación nunca serán más que eso. En el seno de la Nación cubana hay un alma con características propias; quienes sepan dirigirse en su lengua también podrán estrecharla entre sus brazos.

    • manuel 8 September 2020 at 11:27 am Permalink

      la evolución de la nación cubana no es predecible:

      ese pais tiene mas de un quinto de sus elementos, 3 millones, viviendo por todo el mundo, la mayoría de ellos indiferentes a lo que sucede en “su” archipiélago caribeño, pero que llegado un momento se pueden activar y generar una influencia que puede ser muy deseable para la prosperidad material y espiritual de todos, pero también puede degenerar en mas fascismo, como bien ud alerta

  5. Humberto Mondejar Gonzalez 10 September 2020 at 12:11 pm Permalink

    Por que nadie de esta administración, ni ningun congresista cubanoamericano supuestamente anticomunistas tambien, habla de la C-40 como nuestra constitución soberana y el modelo que escogió el pueblo de Cuba, como mismos ellos escogieron el suyo hace 244 anos?
    Por que no hablan de cerrar la sede del Partido Comunista en Washington?
    Sera que Trump tambien ya escogió su dictadura Birmana para los cubanos
    Todo este silencio de Trump esta muy sospechoso. O esta muy mal asesorado sobre el caso cubano o aquí se esta tramando algo a espaldas de los cubanos.
    El Movimiento Constitucionalista no va ha permitir nigun truco ni imposición externa como en 1901.
    Como nos pide explicitamete el Art, 9 y el Art. 40 de la C-40; seguiremos usado la violencia contra todo el que este ilegalmente en el poder despues de los castros.

    • Julian Perez 10 September 2020 at 12:32 pm Permalink

      Mondejar

      Con todo respeto, casi nunca hago esto con este tema pero, a riesgo de ser comido vivo me voy a arriesgar, por una vez, a dejar clara mi opinión. Dicen que el que calla otorga.

      Me gustaría un poco más la C-40 si en el artículo primero del título primero no apareciera mencionada la ¨justicia social¨. La unión de esas dos palabras me produce profunda desconfianza. En nombre de ellas se han cometido muchos crímenes o se ha alcanzado mucha miseria.

      Otra cosa que no puedo evitar que me produzca recelo es la presencia de Blas Roca, Juan Marinello y otros miembros del PSP en la Asamblea Constituyente. Hay varios artículos en los que su influencia es evidente. Y cuando los socialistas y comunistas consiguen introducir su cuña en algo, esa cuña inevitablemente se va ampliando: es un plano inclinado. No se les puede dar un dedo porque terminan apoderándose del cuerpo entero.

      Si se fuera a adoptar después de la dictadura sería saludable hacerle algunos cambios. La mayor parte es, en efecto salvable.

  6. vicente 12 September 2020 at 9:46 am Permalink

    En Cuba la gente puede estudiar,sean hijos de militares o de campesinos,en otros paises de America Latina solo la clase alta o media-alta puede ir a la universidad,respecto de la migracion,tambien los centroamericanos y dominicanos emigran en masa,por no hablar de los mexicanos.

  7. Manuel 14 September 2020 at 10:10 am Permalink

    Biden’s vulnerability
    The latest New York Times/Siena College poll showed Joe Biden to be leading President Trump in four important swing states. But it also showed how Biden could lose the election.

    If the campaign is a referendum on the coronavirus, Trump will probably lose. The U.S. has suffered more than almost any other rich country, as many voters realize. When new outbreaks were exploding this summer, Biden’s lead grew to almost 10 percentage points.

    But the other issue that’s dominated the news in recent months — the combination of police violence, racial injustice, peaceful protests and rising crime in many cities — is more politically complicated. It has the potential to hurt both Trump and Biden, in different ways. And so far, Biden has not managed to send voters a persuasive message that protects his vulnerabilities.

    Perhaps the most surprising finding from the poll was this: In the four swing states — Minnesota, Nevada, New Hampshire and Wisconsin — a larger share of voters said “addressing law and order” was a more important campaign issue to them than said “addressing the coronavirus pandemic” was.

    Remember: Most Americans have already made up their minds about the election. Their answers to poll questions about which candidate they trust on specific issues are almost meaningless at this point. The bigger issue is how undecided and uncommitted voters feel.

    Biden’s problem is that, on the broad issues of crime and policing, he appears to have a larger group of soft supporters — people who could flip — than Trump does. As Nate Cohn, a Times reporter who helped oversee the poll, told me, “There is definitely some Biden support with worry about crime.” Those worries span Black, Latino and white voters.

  8. Julian Perez 14 September 2020 at 10:49 am Permalink

    Ahora Fauci dice que aunque haya vacuna las restricciones deben de seguir. No era eso lo que repetían hasta que, al parecer, va a haber una vacuna pronto. Al principio era para suavizar la curva. La curva se suavizó y entonces fue hasta que hubiera vacuna. Después de la vacuna, ¿hasta cuando va a ser, Sr. Fauci?

    Recuerdo cuando decía al principio que las máscaras no hacían falta y luego cambió la bola. Ha dicho muchas cosas…


Leave a Reply