05 December 2011 ~ 4 Comentarios

El escritor vs el político

por Rodolfo Martínez Sotomayor

Carlos A. Montaner
FOTO: Ernesto G.

Siempre he tratado de escapar de los prejuicios, me parece que son una aberración definida como tal desde su semántica. Su significado, juzgar de antemano, viene del latín praejudicium. Es la causa indirecta del racismo, y de cualquier tipo de discriminación; su consecuencia por tanto ha sido el crimen, el asesinato en masa en nombre de una ideología superior. Junto a la intolerancia y el miedo, son tres gérmenes que trato de arrancar de raíz.

Pero como dice el refrán, el hombre propone y Dios dispone. Mi reticencia para leer la más reciente novela de Carlos Alberto Montaner, La mujer del coronel,estaba motivada por el prejuicio. En este caso se trataba de no concebir que un hombre político, con una ideología definida, podía ser un escritor que se despojara de esos límites estrechos que impone el partidismo y abarcara múltiples facetas a través de personajes que escandalizarían a quienes comparten su misma filiación, en este caso, conservadores de una derecha católica.

Mi primera sorpresa fue asistir a la presentación de la novela y escuchar la defensa de la libertad absoluta del individuo, incluyendo una insinuación del derecho de la mujer sobre su cuerpo, el derecho al aborto. Me había asombrado con anterioridad que Montaner, durante el gobierno de Bush, defendiera en un artículo el derecho de los cubanos a visitar a sus familiares en Cuba, sin que el Estado tuviera la potestad de imponer a tres años el límite de esas visitas y decidir a la vez quién era o no familia. Una medida que apoyaban los círculos de poder cubanoamericanos.

Más recientemente, en referencia a la propuesta del congresista cubano americano David Rivera, de erradicar la Ley de Ajuste Cubano, Carlos Alberto Montaner me sorprendió al declarar que en estos tiempos, en que se alimentaba cierta xenofobia por algunos grupos de poder, era más humano, en vez de erradicar los beneficios de una minoría, buscar crear una ley que favoreciera de igual forma a todos los inmigrantes.

Cuando decidí entrar en las páginas de La mujer del coronel, pude percatarme que, más allá de los valores como novela o como denuncia política, sobre la intromisión del gobierno cubano en la intimidad del individuo, había una capacidad de atrapar al lector, una habilidad para seducirlo y provocar placer al degustarla, hecho éste para el que también fue creada la literatura, y que algunos escritores parecen olvidar. Creí encontrar la razón, entre otras, de esa lucidez del político en sus declaraciones (estoy conciente que llamamos lucidez a todo punto de vista que coincida con el nuestro) y me pareció que se trataba de una dicotomía entre el escritor y el político.

Con las cartas del profesor Martinelli, sus descripciones eróticas y la irreverente narración de sus posibilidades amatorias con Nuria, la protagonista, Carlos Alberto debe de haber provocado el sonrojo de múltiples seguidores que veneran a la figura del elocuente político y no conocen esas pulsaciones, esos matices de la literatura con los que la realidad se hace creíble y no un panfleto en blanco y negro, como es a veces la Historia.

Cuando la política suele matar a un escritor, hecho que ocurre con frecuencia, se fabrica un demagogo y se pierde un buen artista. Cuando esa misma batalla, al estilo de Dr. Jekyll y Mr. Hyde, suele ser vencida por el escritor, crece un político honesto y un buen artista.

Creo que por las declaraciones de los últimos años y la aparición de La mujer del coronel, Carlos Alberto pertenece al segundo grupo.

4 Responses to “El escritor vs el político”

  1. Almeira 5 December 2011 at 2:17 pm Permalink

    Creo que este artículo hace evidente un problema de la mayoría de los latinoamericanos; confunden Liberalismo con Conservadurismo y Socialismos con Progresismos, llamándolos la derecha y la izquierda. No hay ningún Dr. Jekyll y Mr. Hyde, simplemente ser liberal no descarta ser progresista. También existen grandes socialistas que históricamente han sido conservadores como es el caso de Fidel Castro.
    Siendo liberal y agnóstico -como lo es C.A. Montaner- es totalmente coherente ser pro-aborto. No existe batalla alguna entre dos personalidad opuestas. C.A. Montaner es alguien que tanto en sus opiniones políticas como en sus relatos de ficción es consistentemente en su apelo por la libertad individual.

    • Espartaco 6 December 2011 at 2:26 pm Permalink

      El artículo no se refiere a la izquierda ni a la derecha, sino a la actitud común de un politico de buscar el apoyo de la mayoría y a la decencia de Montaner de emitir juicios impopulares entre muchos seguidores sin miedo a perderlos. Se habla de la honestidad de Montaner como escritor al no temer ruborizar a seguidores y al final se habla de que pueden confluir, tomando como ejemplo a Montaner,el escritor honesto y el politico honrado. Hecho que demuestran sus declaraciones y su novela. De eso se trata amigo Almeira

  2. joseluis 7 December 2011 at 5:01 pm Permalink

    Carlos Montaner coincide o se acerca más aquellos que han vivido gran parte de su vida o toda su vida bajo el régimen de los Castro, y estos se alejan un poco de aquellos que salieron de Cuba al principio de lo sesenta, ya que estos conocieron al régimen en muy poco tiempo y no vivieron los constantes cambios del régimen, no experimentaron en carne propia los rigores de ese mediocre dictador, y no el gran socialista conservador como dices.

  3. Manuel Rodriguez-Leiva 8 December 2011 at 12:28 am Permalink

    Estimado Sr Montaner: Mi nombre es Manuel Rodriguez-Leiva. En dias pasados llego a mi la noticia, a traves de un amigo, que EL Testimonio(Danger don’t read) escrito por mi madre (Nilda Leiva Gonzalez), la cual reside en Cuba, habia sido includio en una compilacion de obras de artisitas y escritores independientes residentes en la Isla titulada “Puertas a La Imaginacion”, en la misma usted escribe el Prologo titulado: Las voces que faltaban. Me dirijo a usted para que me oriente en el modo de como poder comprar 2 ejemplares de este libro, pues hace varios dias contacte a traves de la Internet a la Editorial El cambio y no he recibido respuesta alguna.Yo vivo en Miami (gracias a Dios)y soy el protagonista de la historia narrada por mi madre.En espera de su respuesta, con agradecimiento y admiracion infinitas,
    Manuel.


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