15 June 2014 ~ 1 Comentario

El escritor y periodista Juan Manuel Cao, “role model” el día de los padres en El Nuevo Herald

Juan M Cao

JUAN MANUEL CAO:
PADRE POR PARTIDA DOBLE

Entrevista Arturo Arias Polo
El Nuevo Herald

  • ¿Dónde piensan celebrar el Día de los Padres?

En casa. Porque en la medida que van pasando los años el hogar va tomando importancia en nuestras vidas, no sólo como refugio, sino como sitio de reunión para familiares y amigos. Por suerte tenemos un patio grande en el que los niños se sienten a gusto, donde pueden correr, jugar básquet, montar carriola, ¡y hasta bicicletas! Pero también tenemos una sala acogedora, con un piano como mueble central, a cuyo alrededor, cuando cae la noche, nos ponemos a cantar. Y luego, está la guitarra, que en mis manos es un arma peligrosa, pero en las de mi mujer, un instrumento divino.  A veces, si la cuerda es mucha, terminamos bailando.  Parecen placeres menores, “pequeñoburgueses”, pero la madurez es eso: descubrir que en tales detalles se esconde el secreto encanto de la vida; y que ni la más trepidante de las aventuras, se compara a la de forjar una familia. El resto es neblina. Viagra online http://www.sildenafilanswers.com/buy-generic-viagra-online/

  • ¿Cómo recuerdas tu reacción cuando supiste que tendrías gemelos?

Primero la sorpresa, y luego la ansiedad de darnos cuenta de que no sabíamos nada sobre el misterioso mundo de los gemelos. ¡Gracias a Dios que ya existía el internet, y pudimos aprender un montón de cosas que nos alertaron sobre lo que se nos venía encima! Y todavía seguimos aprendiendo, pues existen muchísimas creencias populares sobre  los gemelos, y la mayoría son erróneas.

  • ¿Hay herencia de gemelos en tu familia o en la de tu esposa?

Esa es una de las típicas creencias populares. Pero la verdad es que no nacen gemelos por herencia. Gemelos son los idénticos, como los míos, monocigóticos, y se dan apenas en el 0.4 por ciento de los embarazos. Se trata del mismo óvulo fecundado por el mismo espermatozoide, que hace, por razones desconocidas para la ciencia, una suerte de clonación natural. Luego están los mellizos que nacen el mismo día, pero provienen de óvulos diferentes fecundados cada uno por espermatozoides distintos, por eso no se parecen. Los gemelos en cambio siempre son del mismo sexo, tienen igual ADN y comparten huellas digitales. Los modernos tratamientos de maternidad han provocado una explosión de mellizos, pero los gemelos son, como dice la canción de Donato Poveda, un azar de la naturaleza.

Algunas personas me preguntan: ¿Y los jimaguas? Jimaguas le decimos los cubanos, y los venezolanos morochos, y los mexicanos, creo que cuates: esos son localismos, los términos universales son gemelos y mellizos, que son lo mismo, pero no igual.

  • ¿Cómo recuerdas el nacimiento de tus hijos? ¿Dónde fue?

Nacieron en el South Miami Hospital. En esa época yo hacía un noticiero matinal en la radio, de modo que aquella mañana de 2001, transmití desde el hospital, y por supuesto, fue inevitable que contara emocionado algunos pormenores del doble alumbramiento. Corrían tiempos de guerra, acababan de derribar las torres gemelas, y el país estaba muy alterado. Mi esposa contempló las imágenes como si se tratara de un mal presagio, y todavía hoy jura que el parto se le adelantó debido a la tensión creciente de esos días. Pero fue un día hermoso, que le dio a la palabra futuro un sentido concreto y a nuestras vidas, una razón extra. Tramadol 50 mg http://www.healthfirstpharmacy.net/tramadol.html

  • ¿Existe un “método” especial para criar gemelos?

Criar gemelos es más fácil que hermanos de diferentes edades. Primero, porque sales de todo a la misma vez. No tienes que repetir el ciclo, y volver a cambiar pañales. Segundo, porque se entretienen mucho entre ellos, demandan menos de los padres, es como haber nacido con tu compañero de juegos y confidencias. Al tener el mismo sexo y la misma edad, comparten intereses: juegan en común, pero también estudian en común, uno le repasa al otro y viceversa. Son un equipo muy poderoso. ¡Jamás los he visto pelear! Ni siquiera discutir. Están practicando la tolerancia desde que nacieron, son maestros en el arte de ceder y compartir. El egoísmo les es desconocido. Son sumamente dulces con el entorno familiar y muy solidarios con los amigos. ¡Eso sí, no te metas con uno de ellos porque te las tendrás que ver con los dos! Cada uno es el abogado defensor del otro. Cuando tenían tres años pusimos a uno de ellos en time-out, y el otro se sentó a su lado a cumplir también el castigo. No hubo modo de convencerlo de que él podía seguir jugando.

  • ¿Es cierto que los gemelos son demasiado interdependientes, que cuando a uno le duele algo, el otro siente los mismos síntomas, o son inventos de la gente?

Esa es otra leyenda popular. Pura fantasía. Pero a veces suceden cosas raras. Por ejemplo: cuando tenían cuatro años fuimos por primera vez a Disney, y en el hotel sentimos que uno de ellos se había dado un tremendo golpe en la cabeza; al virarnos, David lloraba a moco tendido, de modo que fue a él a quien le pusimos hielo y le consolamos. Mientras tanto el otro no se movía, como petrificado del susto. Mientras más hielo le poníamos a David más lloraba.  Al día siguiente nos percatamos de que era Javier, y no David, el que tenía un chichón enorme. Así que, como en el cuento de Álvarez Guedes, le habíamos puesto hielo al niño equivocado. Fue algo muy extraño: uno lloró por el otro.

  • ¿Cuántos años tienen David y Javier?

Doce años. Están locos por cumplir los trece para convertirse oficialmente en adolescentes. Es muy gracioso. Presiento que ahora viene para nosotros la etapa más difícil: la adolescencia es muy compleja, de modo que hay que prepararlos y prepararnos. Yo tuve en la adolescencia unas noviecitas gemelas, y lo digo en plural, porque la verdad es que algunas veces no me quedó claro si salía con una o con la otra. También había en la escuela unos varones idénticos. En cierta ocasión uno de ellos enamoró a una muchacha de otro colegio, pero luego se arrepintió; de modo que a la semana siguiente fuimos a la fiesta con el hermano. La chica nunca se enteró de que había estado con dos personas distintas. Nosotros nos divertimos muchísimo, pero a los niños hay que advertirles que aquí esas cosas no se pueden hacer porque bordean la ilegalidad. ¡Mira lo que le sucedió a José Canseco cuando envió a su hermano a suplantarlo en un evento deportivo! Lo descubrieron por un tatuaje y creo que los demandaron.
Dicen que ‘las hijas son de los padres’ y ‘los hijos de las madres’ ¿Se cumple la regla en tu familia?
Es posible. Pero yo me alegro mucho de haber tenido varones. Me he evitado tener que jugar a las casitas. Con ellos juego de manos, comparto aficiones deportivas, preferencias literarias y múltiples inquietudes que son propias del sexo masculino. Es muy divertido. La madre es la jefa, y cuando nos portamos mal nos pone a los tres en time-out. Yo me sublevo. Ellos la adoran.

  • ¿Cuál se parece más a ti y en qué?

La verdad es que ninguno de los dos se parece a mí. Ni física ni emocionalmente. ¡Gracias a Dios! Yo fui un niño y un adolescente muy rebelde, y ellos son sumamente calmados, admirablemente disciplinados. Mi gran defecto es la temeridad, la falta de cautela, y ellos son extremadamente discretos. Tienen una paz interior que yo nunca he logrado. Son experiencias muy distintas. Yo pasé una infancia agitada, metido en esas becas del comunismo que eran como orfelinatos. ¡Peor! Porque te hacían gritar consignas políticas de la mañana a la noche, te ponían a marchar como nazis, y te hablaban todo el tiempo a gritos. Había mucha violencia en esos internados. En cambio estos niños han crecido rodeados de amor, en una familia estable, donde jamás se les ha alzado la voz ni levantado la mano.
¿Cuál se parece más a la madre y en qué?
Los dos son igualitos a la madre. Parecen trillizos. ¿En qué se parecen a ella? En todo. Basta mirarlos y escucharlos.

  • ¿En qué grado están?

Han terminado 6to grado. David con 99 puntos de promedio y Javier con 94. ¡Se merecen un buen viaje de vacaciones! ¿No crees? Me dijeron que quieren conocer la nieve, pero eso va estar difícil en el verano. Vamos a ver qué se nos ocurre. Por suerte ellos son bien conformes, sumamente comprensivos y considerados: nunca han tenido un ataque de antojo. Nosotros también nos hemos encargado de explicarles que las cosas no caen del cielo, y que ganarse la vida implica muchos sacrificios. Somos de los que creemos que a los niños no se les puede dejar crecer a la deriva, que hay que inculcarles valores y explicarles el precio de las cosas: el material y el espiritual. No somos una familia conservadora. ¡Para nada! Pero el juego tiene que tener reglas.

  • ¿Hablan español?

Han mejorado, pero queda mucho por hacer. Esa es una batalla difícil a la que tenemos que enfrentarnos todas las familias hispanas. Yo les digo que es mejor hablar dos idiomas que uno solo.

Juan M Cao
  • ¿Ya dicen que estudiarán en la universidad?

Les he preguntado pero me da la impresión de que lo ven como algo todavía lejano. Aunque mencionan cosas como la animación y la escritura, noto que tienen un gran apego a las ciencias.
¿Te gustaría que siguieran tu mismo camino?
No. Prefiero que escojan el suyo.
¿Qué estudió y a qué se dedica tu esposa?
Mi esposa es graduada de Relaciones Internacionales en FIU y trabajó durante 17 años para el Congreso Federal. Ahora trabaja en el Condado. Pero lleva un artista por dentro porque también estudió guitarra clásica. Ha sido ocasionalmente cantante, y si pones en YouTube: Ela Pestano El príncipe azul te aparecen varios vídeos musicales de ella.
¿Qué haces con tus hijos en el tiempo libre?
Jugar básquet, pasear, empinar papalotes, leer, viajar.

  • ¿Te consideras un padre estricto o consentidor? ¿Cómo te describes?

No soy estricto, pero tampoco consentidor. Soy un padre didáctico: me gusta explicar el por qué de cada decisión que tomo. A veces sueno como un profesor, me doy cuenta, pero ese es mi concepto de la paternidad: un buen padre, además del cariño filial, debe ser un educador, alguien que adelanta el camino y muestra a sus hijos las herramientas con las que se podrán abrir paso. Hay que aprovechar ahora que están en una edad en la que todavía escuchan con atención. Luego es más difícil.

  • En nuestro papel de padre tratamos de no repetir los errores que cometieron nuestros padres con nosotros. En tu caso, ¿te has impuesto conscientemente no hacerlo?

 

Creo que todo el mundo evita repetir en los hijos los errores de los que fue objeto de niño, y de darles la vida que no tuvimos, la atención y los consejos que no recibimos y que nos hubiesen ahorrado muchos contratiempos. Esas cosas se deben hacer conscientemente, no dejarse llevar por los impulsos. Hay que trazarse una hoja de ruta porque con los muchachos hay que tener mucho tacto. Yo procuro tener con ellos el tacto que no tuvieron conmigo. Los niños, y sobre todo los adolescentes, son muy susceptibles. Pero enseñando también se aprende: tal vez debería tratar a las demás personas con la misma delicadeza con que  trato a mis hijos. Ganaría mucho. Es gracioso, pero muchas veces me sorprendo haciendo recomendaciones, que si yo siguiera, me evitaría un montón de problemas ahora mismo. Pero uno ya está deformado. El propósito es evitar que ellos se deformen.

  •  ¿Qué haces para vencer la rutina del trabajo en el noticiero?

No hay nada más aburrido que tratar el tema cubano desde Miami. Durante muchos años perseguí a los funcionarios castristas por medio mundo: era mi modo, como exiliado, de estar en el epicentro de la noticia. Confronté a muchos: a los cancilleres Roberto Robaina, y Felipe Pérez Roque, al vicepresidente Carlos Lage, al ministro de cultura Abel Prieto, o incluso al propio Fidel Castro. Pero también me aburrí, porque siempre responden con los mismos soliloquios. Traté de entrar a Cuba, estuve renovando el pasaporte durante 10 años, pero también me cansé. Un día le pregunté al canciller Pérez Roque por qué no me permitían entrar a mi propio país, y, ¿sabes lo que me respondió? ¡Qué me lo tenía que ganar! ¿No te parece increíble? Sólo atiné a ripostar con una ironía: “¿Y cómo me lo tengo que ganar, haciendo trabajo voluntario?”.
Hay gente que me pregunta: ¿Y qué se van a hacer ustedes cuando se acabe el castrismo? ¿Qué noticias van a dar? Pero en realidad es todo lo contario: el castrismo es la falta de noticias, es siempre lo mismo. Hace medio siglo que no pasa nada en Cuba. Tras los primeros años de convulsión, el resto ha sido aburridísimo.  Los mismos protagonistas, el mismo conflicto, los mismos discursos, las mismas marchas, la misma intriga. Cuando se acabe ese tedio, empezarán las verdaderas noticias. ¡Te imaginas lo entretenido que será cubrir las primeras elecciones!

  • Hablemos del programa que conduces: El Espejo.¿Cuánto tiempo lleva en el aire?

El espejo apenas lleva un año en el aire. Es un programa difícil porque a las 10 y media de la noche ya se ha dicho todo. De modo que lo único que queda es reflexionar.

  • Ha cambiado mucho desde que comenzó.
Juan Manuel Cao

Sí. Al principio tenía ese elemento dramático de parar a los invitados frente al espejo, pero muchos se asustaron y no querían pasar por el trance, por lo que decidimos guardarlo sólo para casos especiales. Luego el programa se tornó una suerte de diván de psicólogo en el que nos hicimos preguntas tan freudianas como: ¿Somos chusmas los cubanos? ¿Somos cobardes?; ¿Estamos obsesionados con el sexo? O tan pueriles como: ¿Cuáles eran mejores, los muñequitos rusos o los americanos?

¿Cuáles son los mayores retos que enfrentas?
Tras un año de tanteos el programa empieza a madurar, pero no queremos que la rutina lo aplaste y por eso nos rompemos la cabeza cada día tratando de evitar los lugares comunes. Ese es el mayor reto. Tengo un equipo de producción multifacético, integrado por dos cubanos, un puertorriqueño, y una argentina: Sofía Baclini, que es la Productora Ejecutiva. Tengo también el apoyo de los jefes: de Leo Flores, Opy Morales, Andrés Reynaldo, y por supuesto de Omar Romay. Eso es importante.

  • ¿A dónde te gustaría llevar el programa?

En medio siglo de exilio, yo soy el primer cubano nacido y crecido bajo el comunismo, que conduce un programa de opiniones políticas en la televisión de Miami. Y por lo tanto me parece que tengo algunas cosas diferentes que decir. Pertenezco a esa generación que nunca ha tenido voz. Tampoco representación legítima. Aspiro a que el programa se convierta en la voz de esa generación sin voz.
¿Por qué no sueles dedicarle más espacio al quehacer teatral de Miami? No establecería la diferencia con respecto al resto de los programas?
El teatro me encanta. Le he dedicado tiempo varias veces en el programa. Y también a la música, a la pintura, y al cine. Pero no olvidemos que se trata de un espacio fundamentalmente político. Para eso el canal tiene otras plazas: como, AQP, Arrebatados, Happy Hour, TN3, La mirada indiscreta de Alejandro Ríos, y los segmentos de Marlén González, María Salas, o Adriana Navarro.  Hay que tener cuidado de no meterse demasiado en el terreno de los demás. Los de la televisión son animales muy territoriales. Ya una vez Omar Mohinelo me dijo con sorna que estaba convirtiendo El espejo en TN4. Me reí con la ocurrencia, pero anoté el mensaje.
Después del estreno del cortometraje La duda ¿tienes algún proyecto similar, otro libro, por ejemplo?
Yo vivo lleno de planes.  Espero, efectivamente, que en pocos meses aparezca mi segundo libro. Lo están editando en España. Son unas crónicas llenas de acción que terminan por leerse como una novela de aventuras.
También, una maravillosa cantautora argentina está grabando una canción de mi autoría. Mostraremos el proceso en El espejo, ya verás. Será un reality que irá desde el instante de la composición, pasando por la grabación en el estudio, instrumento por instrumento, hasta la realización del video clip.
¡Y hablando de teatro! Después de muchos años me he reencontrado con mi profesora de dramaturgia en la escuela de cine: Miriam Lezcano Brito. Ella está montando un monólogo escrito por mí. Como ves, ejerzo de músico, poeta y loco.

  • ¿Quiénes han sido las personas más influyentes en tu trayectoria? 

Las personas más influyentes siempre hay que buscarlas en las lecturas. Uno es lo que lee. Pero esa sería, afortunadamente, una lista larga. Sin embargo, en la vida real hay una persona que quisiera mencionar porque los castristas me echan en cara su influencia creyendo que me molestan, pero no saben que me honran. Hablo de Carlos Alberto Montaner, quien empezó siendo mi maestro, y ha terminado siendo mi amigo. Montaner es un cubano excepcional, culto pero sencillo, profundo y divertido a la vez, astuto pero honrado, de una generosidad inacabable. Conozco a decenas y decenas de intelectuales y políticos que consultan permanentemente a Montaner sobre los más disímiles temas, pero no lo confiesan porque los cubanos no somos alumnos de nadie, todos somos profesores. Alejandro Magno proclamaba con humildad ser epígono de Aristóteles, Martí de Mendive, Mañach de Ortega y Gasset, pero hoy en día todos son autodidactas. Nacieron sabiendo.
¿Algunos sueños por realizar?

Muchos: me gustaría hacer un largometraje, publicar un libro cada dos años, escalar los Apalaches con mis hijos, hacer el bojeo a Cuba en un pequeño velero, sentarme un día en la escalinata del capitolio habanero después de haber votado en las primeras elecciones libres de mi país.

One Response to “El escritor y periodista Juan Manuel Cao, “role model” el día de los padres en El Nuevo Herald”

  1. Humberto Mondejar Gonzalez 17 June 2014 at 11:49 am Permalink

    Bueno, Montaner, no se como un demócrata liberal como usted, puede escribir para un periódico; tan antidemocrático como el Nuevo Herald. Imagino que será una combinación económica/biológica; porque te pagan y cada vez que terminas, puedes ir al baño y vomitar.
    -Para hacer un comentario, hay que pagarle. Conocen otro igual en este mundo?
    -En todos los periódicos digitales, los comentarios permanecen de por vida. Allí, los borran cada una hora, sean de quien sean. Conocen otro diario, que le falte el respeto a sus lectores de forma tan descarada?


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