23 September 2017 ~ 21 Comentarios

El huracán María y el destino de Puerto Rico

Para Ariel Enrique Gutiérrez, que en medio del huracán inició una recaudación por medio de GoFundMe para auxiliar a sus compatriotas.

Por Carlos Alberto Montaner

La devastación es absoluta. El gobierno federal declaró a Puerto Rico zona de desastre total. Lo es con creces. Antes del ciclón la deuda puertorriqueña bordeaba los 120.000 millones de dólares, de la cual la mayor parte era del sector público. Tras el paso de este monstruo, la destrucción causada tal vez triplique esos costos. Solamente rehacer las infraestructuras eléctricas y viarias está mucho más allá de las fuerzas económicas isleñas.

No obstante, Puerto Rico tiene soluciones a medio y largo plazo. De acuerdo con el CIA World Facebook, el manual de estadísticas internacionales más visitado del mundo, posee, medido en poder adquisitivo, el mayor PIB per cápita de América Latina: US$ 38.400, pese a que el 13.7% de la fuerza laboral está desempleada. PIB per cápita más alto, por cierto, que los de España, Nueva Zelanda e Italia. Exporta 70 mil millones de dólares e importa 71 mil. El doble de lo que exporta Venezuela. Más que Argentina y Chile. En América Latina, sólo Brasil y México poseen un comercio internacional más intenso, pero no puede olvidarse que Puerto Rico apenas cuenta con 3.300.000 habitantes, mientras Brasil excede los 200 y México los 120 millones.

El presidente Donald Trump le prestará todo su apoyo a Puerto Rico. Ése es un buen síntoma. El Congreso, bajo cuya responsabilidad recaen los asuntos de la Isla del Encanto, seguramente responderá con largueza a los pedidos de ese territorio. Al fin y al cabo, desde hace 100 años los boricuas son ciudadanos norteamericanos.

Ésa es la clave. En 1917, cuando mandaba Woodrow Wilson y en la Isla vivían, más o menos, 1.250,000 personas, el Congreso aprobó lo que se conoce como Ley Jones o Acta de Puerto Rico. Si no se hubiera promulgado, Washington hoy hubiera podido otorgarle la independencia unilateralmente a los puertorriqueños y desembarazarse del problema, como hicieron con los filipinos en 1946. La Ley Jones les concede a los puertorriqueños toda la protección legal con que la Constitución norteamericana ampara a los suyos, y, naturalmente, las limitaciones que impone a los Estados de la Unión.

USA no declaró a Puerto Rico un Estado, como luego hiciera con Hawaii en 1959, porque –sospecho- tanto en Estados Unidos como en Puerto Rico prevalecía cierta indefinición con relación a la identidad de los habitantes de la Isla. Todavía en nuestros días, hace unos tres años, recuerdo una conversación con un diplomático estadounidense, nacido en Puerto Rico, absolutamente patriota y comprometido con la política exterior de Washington, que se refería a su (técnicamente) país como “ellos”, no como “nosotros”.

Probablemente, esta enorme catástrofe que le ha traído el huracán María a Puerto Rico contribuya a corregir ese desencuentro identitario que es, fundamentalmente, una cuestión de percepciones subjetivas. Los casi cinco millones de puertorriqueños avecindados en USA continúan clasificándose así en el censo americano, pese a que la mayoría ha nacido en EE.UU, algo que no sucede con otras etnias como los italianos, los irlandeses o los polacos.

Puerto Rico necesita la ayuda masiva que Estados Unidos les brinda a los 50 Estados regulares que conforman la Unión y no sólo la que les ofrecerá a los ciudadanos nacidos en un territorio controlado por el Congreso, por muy generoso que éste sea. Con toda probabilidad, dentro de la Isla aumentará sustancialmente el número de personas que se decantan por la estadidad, es decir, por convertirse en el estado número 51 de la Unión.

Es cierto que el gran argumento para estimular esa opción es de carácter económico, pero han sido los intereses y no el patriotismo abstracto lo que forjó a Estados Unidos. La creación del país como una suma de los 13 territorios originales fue el resultado del miedo al poderío de Gran Bretaña, aunque cada una de las porciones se dedicó a salvaguardar casi todas sus prerrogativas soberanas en la Constitución de 1787. Crearon una República de Estados confederados en la que Puerto Rico cabe perfectamente .

La posterior adquisición sin grandes dificultades de Lousiana, Alaska y algunos de los Estados del Oeste fue la consecuencia del interés de sus habitantes en beneficiarse con los dones de la estadidad, sumado al interés de Washington de ampliar sus márgenes para proteger mejor las fronteras y enriquecer al país. Exactamente como sucedió con la incorporación de la República de Texas, frente a la cual, por cierto, hubo una gran resistencia.

A los puertorriqueños, sin duda, les conviene abandonar la indefinición de ser un Estado Libre Asociado y transformarse en un Estado más de la Unión, con sus dos senadores y siete u ocho congresistas que defenderían sus intereses en un Congreso muy dividido en el que ellos pueden inclinar la balanza.

Pero, ¿qué le conviene a Estados Unidos? Sin duda, lo mismo. ¿Por qué? Porque si los puertorriqueños no logran rehacer sus vidas en la Isla, emigrarán masivamente a Estados Unidos. De los tres y un tercio millones que hay en Borinquen, dos comprarán sus boletos y se largarán a Estados Unidos, y serán los dos millones mejor educados y productivos. Eso quiere decir que Washington, si no propicia la estadidad, sufrirá lo peor de ambos mundos: una Isla cada vez más empobrecida, y un torrente de inmigrantes a los que habrá que acomodar a un inmenso costo.

De nada vale lamentarse ahora de la guerra hispanoamericana de 1898 o de la Ley Jones de 1917, promulgada en el momento en que Estados Unidos entraba en la Primera Guerra y necesitaba soldados. Los países deben cargar con el peso de su historia. O Estados Unidos y Puerto Rico reconstruyen la Isla e inician una nueva etapa sobre bases definitivas y sólidas o las dos partes sufrirán terriblemente. Los puertorriqueños no emigran frívolamente. Lo hacen porque no consiguen una vida grata en su terruño. Eso es lo que hay que conseguir.

21 Responses to “El huracán María y el destino de Puerto Rico”

  1. Delfin sanchez 24 September 2017 at 5:46 am Permalink

    Usted como siempre brindando una catedra de sabiduria

  2. Julian Perez 24 September 2017 at 7:22 am Permalink

    Quizás yo sea un poco chapado a la antigua, pero prefiero llamarle a la guerra de 1898 hispano-cubano-norteamericana. Así me enseñaron a llamarla cuando estudiaba Historia de Cuba en la escuela primaria, antes de la revolución. (Cierto es que también me contaban algunos fantasías, como que la reina vendió sus joyas para financiar el viaje de Colón y que el Gran Almirante se dio cuenta de que la Tierra era redonda cuando vio, de niño, como los mástiles era lo último que se dejaba de ver cuando los barcos desaparecían en el horizonte, pero, en el caso de la guerra, me parece que denominarla tripartita es más exacto)

    • Lorenzo Rodolfo 24 September 2017 at 1:36 pm Permalink

      Creo que se le debe llamar hispano-norteamericana, porque USA le declaró la guerra a España y peleó contra ella y no contra Cuba o los patriotas cubanos que a su vez peleaban contra España. Existía ya desde mucho antes una guerra entre España y los independentistas cubanos. Estados Unidos no se alió con estos independentistas para pelear contra España, sino que lo hizo solo por su cuenta contra España. Tengamos en cuenta de que de no haber USA participado contra España para liberar a Cuba, los patriotas cubanos no hubiesen podido hacerlo, pues había un equilibrio de fuerzas que era favorable a España, que tenía en la isla en ese momento cerca de 300 mil soldados, bien armados, entrenados y alimentados. Muchas fantasías se han contado sobre los manbises y sus verdaderas posibilidades de ganar una guerra, que jamás fue secundada por las ciudades, donde la vida seguía su rutina diaria. Solo se peleaba en el campo y no en la totalidad de este. Los manbises cubanos estaban muy mal armados, vestidos y muy hambreados. Es cierto que las enfermedades diezmaban a los espamoles, pero lo mismo les pasaba a los luchadores cubanos (el cólera, la fiebre amarilla, etc) La entrada en la guerra de los Estados Unidos rompió el empantanamiento en que estaba ta guerra entre cubanos independentistas y españoles monarquicos. El hundimiento de la flota española a la salida del puerto de Santiago por la armada estadounidense fue la gota que derramó el vaso e hizo que España se apresurara a rendirse, pues su economía no podría resistir el esfuerzo bélico que era necesario realizar contra el coloso norteamericano.

      • Julian Perez 24 September 2017 at 1:55 pm Permalink

        Buen punto, Lorenzo. Pero recuerda la famosa ¨Carta a García¨, que se ha convertido en símbolo de la iniciativa y la independencia en el cumplimiento de un encargo. Al mismo tiempo esa carta simboliza el status de aliados de los cubanos y los norteamericanos en esa guerra.

        También el ataque a Pearl Harbor y la entrada de USA en la 2da Guerra Mundial fue un factor decisivo, como en este caso (dícese que cuando Churchill supo de Pearl Harbor se puso muy contento y dijo ¨Ahora sí que vamos a ganar la guerra, pues despertaron al gigante que estaba dormido¨, pero eso no anula la existencia de otros participantes.

        • Manuel 25 September 2017 at 4:39 am Permalink

          100% de acuerdo con Julian. No sé sin embargo de cual carta habla y por qué es tam importante dicha carta.
          la entrada de USA en la sda gran guerra no se le llamó Eje-norteamericana, ¿por qué llamar entonces su entrada en la guerra del 95 en Cuba, Hispano-norteamericana? Creo que sigue debe ser llamada únicamente “del 95”, al conflicto de USA con España se le puede llamar guerra Hispano – norteamericana pues esta es mas limitada el tienpo que la primera y más disgregada en la geografia (incluye a Filipinas). Son dos guerras que se superponen, no veo porque eliminar la existencia de una que venía andando por 3 años por motivos centenarios por superposicion de otra que empezó por motivos muy distintos. Tecnicamente Ingraterra y los que se le fueron sumando son Los Aliados y juntos enfrentaron al Eje por los mismos motivos. Es correcto llamarle Los Aliados contra El Eje. En el caso de la guerra del 95, cuba no tuvo aliados sino que su USA encontró oportuno sacar a España del juego en el Caribe y el Pacífico como parte de sus plan de seguir creciendo de manera facil como potencia mundial que de paso nos salvó de la barbarie del Eje en la mitad del siglo XX.

          • Manuel 25 September 2017 at 4:47 am Permalink

            la guerra Hispano – Norteamericana nos liberó de España y nos llevó a conocer qué era vivir bajo los EEUU y en el sistema “democrático” de 1902-1959. A partir de 1/1/59 ya es historia reciente aunque para muchos es Antigua, pués ven como muy lejanos aquellos años de Guerra Fria.

      • hector l Ordonez. 26 September 2017 at 8:21 pm Permalink

        Es cierto senor lorenzo asi mismo fue la Historia,ya eran pocos los cubanos que quedaban en pie de lucha,muchos de ellos enfermos,con los machetes rotos y pocos caballos que quedaban vivos,segun una anecdota de una persona,muchos caballos tuvieron que ser comido antes de morir de hambre,en el 1898 los espanoles llegaron con 100 mil hombres que eran tropas selectas en experiencia,o sea la desigualdad entre los cubanos o mambises,entre las fuerzas espanolas era abismal,hubiera sido una masacre entre los cubanos que quedaban en la lucha.

    • Manuel 25 September 2017 at 5:51 am Permalink

      creo que a la entrada de USA en La Guerra del 95 no debe llamarse Guerra del 98 (hispano-cubana-norteamericana). Esa sigue siendo la misma guerra (Hispano-Cubana) por la descolonizacion, que encontró su fin al ser Cuba escenario también de esa otra guerra (Hispano-Norteamericana: H-N). Dos guerras que coincidieron en un momento en el mismo país. Los cubanos en guerra vieron el fin del colonialismo de 4 siglos como desenlace feliz de la guerra H-N.
      En el 98 en Cuba se llevaron a cabo dos guerras. EEUU no fue a Cuba a ayudar a los mambises, eso podría haberlo hecho por los últimos 30 años y nunca lo hizo.
      La Guerra del 95 tuvo su fin en la derrota de España, que encontró la derrota total en la isla al entrar en otro conflicto con USA.
      La guerra H-N tiene como resultado que España perdiera varias colonias (sumar Puerto Rico y Filipinas) y que USA aumentara su influencia geopolitica en dos areas del planeta.
      Veo infantil e inexacto hablar de Guerra Hispano-Cubana-Noteamericana. La presencia de los mambises en un conflicto mucho mayor fue de poca importancia. Los EEUU se aprovecharon de ellos al maximo como lo hicieron de cualquier otro elemento que les conviniera (la voladura del Maine, la geografia de Cuba, los errores militares de España, etc) pero nunca en 30 años fueron aliados de los Cubanos que como arroz morían en un conflicto de 30 años.
      El hecho que se hable de Guerra Hispano-Cubana-Norteamericana entraña la percepcion de que los mambises podría prolongar el conflicto por varios años y lograr la victoria. Es la idea que se nos ha vendido a todos en Cuba. Y que Cuba sería entonces totalmente independiente de cualquier potencia (!), como si a las potencias les faltaran modos para influir en nuestros países de manera tan aplastante para nuestras soberanías y derechos. Pero como bien dice Lorenzo en su buen comentario, el poder de los mambises era más de grupos que Nacional o militar. Aquí vemos en plena accion el hecho de que cada cual cuenta la Historia a su manera.

  3. Julian Perez 25 September 2017 at 7:54 am Permalink

    Manuel

    La carta a García es una carta que el presidente de los Estados Unidos envió a Calixto García para coordinar los esfuerzos de la guerra. El encargado de entregarla fue una persona de apellido Rowan. La importancia de la carta es que Rowan apenas tenía instrucciones, no sabía dónde estaría Calixto García y, sin embargo, se apañó para entregarla. Alguien escribió un libro sobre esto y creo que se ha llevado hasta al cine. Se ha convertido en un caso ejemplarizante de cómo alguien puede cumplir su cometido buscando la forma de hacerlo, venciendo los obstáculos y sin estar pidiendo constantemente instrucciones y supervisión.

    La tomé como ejemplo porque el hecho de que el presidente de USA se comunicara con Calixto García para la guerra implicaba que no era solamente entre USA y España.

    • Manuel 25 September 2017 at 8:48 am Permalink

      Gracias por la informacion!

  4. Julian Perez 25 September 2017 at 11:05 am Permalink

    El tema de si los mambises tenían posibilidad de ganar eventualmente de no haberse producido la intervención norteamericana solamente puede ser objeto de especulación. Nunca se puede saber qué habría ocurrido de haber mediado otras circunstancias.

    En mi caso, mi preferencia de llamar la guerra del 98 hispano-cubano-norteamericana creo que de debe más a mi espíritu conservador que a otra cosa: ése fue el nombre por el que la conocí. Belascoaín se llama en realidad Padre Varela, pero pocos la llaman así. Es común que los cambios de nombre no cuajen. Quizás todo el mundo empezó a llamarle Yara al cine Radiocentro porque Yara es un nombre corto y pusieron un inmenso letrero, muy visible, en la fachada del cine que decía Yara. Los indicadores en Belascoaín que dicen Padre Varela son pequeños. Y ni hablar de Carlos Tercero. ¡No hay quien se refiera a ella como Presidente Allende!

    • Manuel 25 September 2017 at 12:35 pm Permalink

      y la gente lo llama José Martí, no José Julian, etc etc

  5. Azpé 25 September 2017 at 2:05 pm Permalink

    “pero prefiero llamarle a la guerra de 1898 hispano-cubano-norteamericana”

    ¿Norteamericana? ¿Intervinieron Canadá y México en esa guerra? No, por lo que es harto equivocado llamarla de esa manera. Los United States of America (Estados Unidos de América) no se llaman de “North America”.

    Vaya confusión que hay con eso de los nombres de los países. Veamos, Norte América está compuesta de tres países, Canadá, Estados Unidos de América, y los Estados Unidos Mexicanos (por más que en España insistan en llamarlo Mejico.) Si nos referimos a la geografía, a éstos tres se unen Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, Colombia, Venezuela, Ecuador, las tres Güayanas y BRASIL, más todas las islas del Mar Caribe. Sí, todos esos países tienen territorio NORTE DEL ECUADOR TERRESTRE, lo que los pone claramente en NORTE AMÉRICA. Pero de todos estos países, ¿cuáles se llaman América, o tienen la palabra en el nombre? Solamente UNO, LOS ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA. Lo que les da el derecho a auto-nombrarse AMÉRICA, y sus ciudadanos AMERICANOS. Nada de “norteamericanos”.

    La historia de España con EEUU es más complicada de lo que se discute. EEUU trató varias veces de comprar Cuba y España siempre se resistió. Las masacres de cubanos perpetuadas por el ejercito español causó protestas y molestias en EEUU. El Evento del Maine fue la chispa final para la declaración de guerra de EEUU a España.

    Antes que se me acuse de ignorante, o peor de negar la historia, me apresuro a mencionar varios puntos acerca del Hundimiento del Maine en visita de buena voluntad y cortesía en el puerto de la Habana, Cuba. 1) el Maine era un buque a vapor que utilizaba carbón mineral como combustible. 2) No hay pruebas que el hundimiento fuese causado por su tripulación. y 3) El gobierno geriátrico-comunista de Cuba hizo “estudios” que indicaban que el Main fue hundido por un cañonazo disparado dentro de sus “bodegas”.

    Lo del cañonazo en la bodega es sencillamente falso. Los buques de guerra no tienen el mismo tipo de arquitectura que los buques mercantes con bodegas dedicadas a carga que pueden estar vacías y llevar un cañón. Lo que el Maine sí tenía era su bodega de combustible llena en pleno o parcial de CARBÓN MINERAL. ¿Cómo se puede disparar un cañón que atraviese todo el carbón y rompa el casco, y además explote el buque? Difícilmente. Lo que sí es factible y muy probable es que el Main tuviese un fuego indetectado en la bodega de carbón. Este tipo de fuego era común y mortífero en buques carboneros, y podían resultar en explosiones al producir y acumular gases combustibles exactamente igual a las explosiones en las minas de carbón.

    Al Sr. Montaner le recuerdo el hecho que los puertorriqueños SON CIUDADANOS de EEUU; que hay más puertoriqueños en New York que en la isla de Puerto Rico; que en los CINCO plebiscitos los puertorriqueños han votado NO a unirse a EEUU exceptuando el último en 2017; que por más millones de dólares invertidos por EEUU en escuelas, a un costo de $22 mil por alumno, los puertorriqueños tienen malísima educación y no hablan inglés; que más del 80% de la población recidente vive exclusivamente de los pagos del Gobierno Federal, la población en tierra firme más o menos recibe ayudas en la misma proporción; y que mientras puedan viajar libremente al resto de la nación, los puertorriqueños NUNCA arreglarán sus problemas. En Puerto Rico no se pagan impuestos federales, pero reciben dinero federal, además de subvenciones a empresas para que residan en Puerto Rico y den trabajo. Las industrias de Puerto Rico prácticamente han desaparecido por los impuestos socio/confiscatorios del gobierno local y por los sindicatos con demandas ruinosas. La industria azucarera desapareció cuando los trabajadores insistieron en vacaciones de 3 semanas a media zafra (fin de año,) lo que obligaba a los ingenios a mantener las calderas calientes usando combustible comprado (petroleo.)

    Puerto Rico no es Estados Unidos y Estados Unidos no es como Puerto Rico. Puerto Rico es como el resto de las colonias españolas.

  6. Julian Perez 25 September 2017 at 2:37 pm Permalink

    >>¿Norteamericana? ¿Intervinieron Canadá y México en esa guerra?

    Bueno, Azpé, por supuesto que no 🙂 Y más inexacto es llamar a los estadounidenses, ¨americanos¨, lo cual se usa muchísimo. Pero el problema es que hasta los latinoamericanos se refieren a los estadounidenses como ¨americanos¨, como si todos no fuéramos americanos 🙂

    El lenguaje lo hace el uso y no siempre es riguroso. Si fuéramos rigurosos nunca podríamos decir que ¨el sol sale por el este¨, sino que ¨vemos al sol por el este cuando la rotación de la tierra permite que se vea¨ 🙂

    En España, entre otros idiomas, hablan ¨castellano¨. Todos los nacionalistas consideran ofensivo referirse a ese idioma como ¨español¨ (Hoy en día la gente se ofende muy facilmente) Pero creo que donde único se habla castellano es en España. En toda Latinoamérica se habla español 🙂

    Lo gracioso es lo nada que había tenido que ver la discusión suscitada por el artículo con el tema del artículo en cuestión. Puerto Rico brillaba por su ausencia en los comentarios. Menos mal que Azpé recordó que de eso se trataba.

    Por cierto, hablando del Maine… No puedo resistir la tentación de mencionar que, de no haber ocurrido eso, un antepasado mío (mi segundo apellido es Ruiz de Ugarrio) pudo haber sido el detonante de esa guerra. Este artículo lo cuenta:

    http://www.historyofcuba.com/history/ruiz1.htm

  7. Roberto J Pique 26 September 2017 at 11:18 am Permalink

    Me ha ayudado mucho este articulo suyo, Sr. Montaner. Que motivos económicos hayan motivado a muchos territorios unirse a la Union, no se me había ocurrido y lo ignoraba porque nunca había leído tal cosa. Pero, yo, que soy partidario de que Cuba sea un estado de la Union, esta revelación pone el dedo en la llaga. Me parece que es eso lo que he venido diciendo pero no sabia expresar mi idea. He sonado escribir un libro al respecto pero me siento incalificado y no sabia como empezar. Todos los libros que he leído de pro-estadistas siempre lo han enfocado como que la el pueblo americano es superior al nuestro. Yo no creo eso. Lo que creo que la “soberanía compartida” que es el eje del federalismo ayuda a pequeñas naciones a poder defenderse mejor. Muchas gracias de nuevo. Saludos de mi esposa y yo.

    • Julian Perez 26 September 2017 at 12:56 pm Permalink

      Roberto

      Tres comentarios…

      El primero es que la excepcionalidad americana, que para mí es muy real, no significa superioridad, sino diferencia. El pueblo norteamericano (o estadounidense, para complacer a los puristas) no es superior a ninguno. Pero tiene un sistema diferente al de otros países que lo hace más eficiente y próspero.

      El segundo es que creo que, antes de la revolución, hubiera sido difícil generar un fuerte movimiento anexionista en Cuba. Pero creo que, paradógicamente, la revolución ha conseguido incrementar drasticamente el porciento de la población (dentro y fuera de Cuba) que aprobaría una anexión.

      Y la tercera observación es que si España adoptara el modelo federal no tendría los problemas que tiene con las nacionalidades. Me parece que Cataluña y el País Vasco estarían satisfechos con los derechos que tienen aquí los estados

      • Manuel 26 September 2017 at 4:59 pm Permalink

        Yo creo que el movimiento es hacia el desorden y que el gobierno cubano seguirá manteniendo todo en su lugar por 20 años más. ¿Qué sucederá entonces, allá por 2040 en cuba?? Eso sí que nadie lo sabe. Me sorprendería mucho otro resultado en cuba en estas dos décadas que vienen.

      • Roberto J Pique 27 September 2017 at 3:18 pm Permalink

        Gracias, Sr. Perez. Si, me parece también que el movimiento vendría desde dentro de Cuba. El “exilio histórico” no parece estar interesado aun cuando tienen hasta biznietos bilingües y se identifican como cubanos. El nacionalismo o mejor dicho “jingoism”, es muy contraproducente. Conoce a una persona que a los 103 anos y décadas en el exilio todavía siente orgullo de tratar de quemar una tienda norteamericana haya por los anos 20. Ahora que ha pasado el huracán, muchas personas van a emigrar de Puerto Rico. Si Puerto Rico fuese un paiz independiente la crisis humana fuese todavía peor.

  8. Manuel 27 September 2017 at 11:11 pm Permalink

    el mundo caminaría hacia mejores escenaRios, si en vez de palAbras se enviaran decenas de miles a ayudar en los desastres. Pero hay estân esos miles de brazos cruzAdos porque a sus jefes no les interesa ayudar. Les interesa la politiquería y la guerra, osea la basura y guardAr el dinero, gentes y recursos pa otrAs cosas

  9. Manuel 29 September 2017 at 10:06 pm Permalink

    alrededor de 125 millones han donado en dos meses por los huracanes: http://money.cnn.com/2017/09/29/news/corporate-donations-hurricane-maria/index.html


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