17 June 2018 ~ 10 Comentarios

El populismo es eterno, como las cucarachas

Por Carlos Alberto Montaner

Es el cuento de nunca acabar. ¿Está liquidado el populismo? No lo creo. Incluso, pienso que es muy peligroso dar por muerta esta tendencia política. Hace 20 años publicamos junto a Álvaro Vargas Llosa y Plinio Apuleyo Mendoza el Manual del perfecto idiota latinoamericano, con un magnífico prólogo de Mario Vargas Llosa, pero más adelante, cuando surgió Chávez, escribimos El regreso del idiota. Siempre surge una nueva hornada de populistas. Hay que admitir que son inmortales, como las cucarachas.

Este domingo 17 de junio Iván Duque y Marta Lucía Ramírez, los candidatos del Centro Democrático fundado por Álvaro Uribe, deben ganarle fácilmente las elecciones colombianas a Gustavo Petro, el exguerrillero superpopulista, pero el primero de julio probablemente triunfará AMLO en México. AMLO es el acrónimo de Andrés Manuel López Obrador, el equivalente parcial de Petro, aunque sus credenciales son menos tremebundas.

AMLO comenzó en el PRI, derivó hacia el PRD, donde hoy tiene a sus peores enemigos, fue alcalde de la capital y acabó fundando su propio partido, Movimiento Regeneración Mexicana, MORENA. En éste, su tercer intento, tiene muchas posibilidades de llegar a la presidencia al frente de una coalición que incluye a MORENA, en el centro, flanqueado por un pequeño grupo de izquierda, llamado Partido del Trabajo, y otro de centroderecha, el Partido Encuentro Social. Lo favorece el hecho de que en México no hay segunda vuelta y puede ganar con un 35% de los votos emitidos.

En realidad, AMLO tiene aspectos populistas y otros que no lo son. Es un aficionado al gasto público, como instrumento para superar la pobreza, pero no creo, dada su biografía, que se perciba como un outsider. Es la quintaesencia del político convencional, maniobrero, capaz de forjar una alianza con cualquiera con tal de llegar a Los Pinos. Menos el PAN, ha recorrido todas las grandes formaciones políticas del país.

Tampoco creo que intentará modificar la Constitución para quedarse en el cargo, como hicieron Hugo Chávez, Rafael Correa, Evo Morales o Daniel Ortega. Sabe que si hay algo arraigado en el ADN político de los mexicanos es el lema de la campaña de Francisco Madero en 1910:“sufragio efectivo, no reelección”. Todavía existe y reverbera el fantasma de Porfirio Díaz.

Cuando fue alcalde de la capital logró reducir las muertes violentas y los secuestros, pero no las extorsiones. Incluso, contrató a Rudy Giuliani (hoy en el entorno de Donald Trump) y le pagó cuatro millones de dólares para que estudiara la situación del D.F. y le hiciera las recomendaciones pertinentes. Giuliani y su grupo le hicieron más de 140 sugerencias, pero no dieron los resultados apetecidos.

¿Quieren la mayor parte de los mexicanos la regeneración de México? Es verdad que las mafias son cada vez más poderosas, debido a los beneficios del narcotráfico, pero lo más grave es que un porcentaje notable de la sociedad prefiere no combatirlas, y por eso condenan a Felipe Calderón, el panista ex presidente de México (2006-2012), por haber desatado la “Guerra contra el narco”. Creen que alborotó el avispero inútilmente.

Sospecho que existe una actitud parecida con relación a la corrupción. Los que no son políticos y altos funcionarios desean que se acabe el gran peculado, pero una parte sustancial de la sociedad no está dispuesta a renunciar a dar y recibir coimas para acelerar trámites, evadir sanciones, lograr algún beneficio u obtener ciertos privilegios. En México he escuchado definir la corrupción cínicamente  como “una forma de distribuir la renta y mantener a la gente contenta”.

Cuando Peña Nieto comenzó el último sexenio en el 2012, el porcentaje de la deuda pública con relación al PIB era 37.7%. Terminará cerca del 50%. Y en medio de esa debilidad financiera, AMLO propone la locura de aumentar los subsidios a los desempleados, a las madres solteras y a los 2.5 millones de jóvenes que ni trabajan ni estudian, lo que le crearía al Estado compromisos por miles de millones de dólares que sólo se pueden pagar con más impuestos o con una devaluación inflacionaria del peso mexicano.

Simultáneamente, promete elevar los salarios de los trabajadores de las maquilas para equipararlos a los de Estados Unidos, sin tener en cuenta la productividad de los empleados o la voluntad de los empresarios, que se irían con sus inversiones a otros destinos más hospitalarios.

¿Cómo con ese programa tan alejado de la realidad se puede ganar una elección? Claro que se puede. AMLO tiene a su favor la inmensa fatiga del país con el PRI y la desilusión con el PAN. Y ya sabemos que el populismo, como la materia, ni se crea ni se destruye. Sólo se transforma.

10 Responses to “El populismo es eterno, como las cucarachas”

  1. luis moreno 17 June 2018 at 12:50 pm Permalink

    No creo que México tenga ninguna solución a la vista. Es un estado, o mejor decir narco-estado o estado corrupto, fallido. El 99% de los mexicanos cree que la corrupción es una manera válida de equilibrar las profundas diferencias económicas y sociales. La impunidad es casi total, sobre todo para las grandes, medianas y pequeñas mafias de todo tipo que operan en ese “país”. Las “autoridades” están corrompidas en casi un 100%, lo cual incluye al ejército y la marina (esta última aún tiene cierta aureola de honesta y seria, pero no lo es en la realidad). La “mordida” es una muy poderosa y vasta institución arraigada profundamente en la psiquis de la población. Las instituciones son un verdadero asco de corrupción, estando a la cabeza de todas ellas el poder judicial, lleno de jueces, magistrados y funcionarios totalmente corruptos y venales, capaces de vender sus almas al mismísimo diablo si este existiese. Pero lo peor no es para los mexicanos, que ya están, desde hace más de 100 años, habituados a todo esto, sino para el vecino del norte, nuestro país, que es infectado por la afluencia (o sería mejor decir invasión) de mexicanos, no todos malas personas, pero si todos nacidos, criados, educados y partícipes por décadas de esta forma de vida en una sociedad corrupta y que no tienen otra manera de actuar y vivir dentro de una sociedad democrática altamente desarrollada, donde la impunidad y otras desviaciones y corrupciones son perseguidas y castigadas severamente, donde existen leyes que se cumplen y se hacen cumplir y que son acatadas de forma voluntaria por la inmensa mayoría de una población criada y educada dentro de parámetros de convivencia muy diferentes, etc. Será muy dificil sustraerse a este contagio, pero se deben realizar todos los esfuerzos posibles para intentarlo. El president Trump está muy claro en esto, aunque en otras no lo esté como debía (por ejemplo, creer que Irán va a cumplir los acuerdos a los que llegó Barack Hussein, que ha sido quizás el peor presidente que ha tenido nuestro país). AMLO, que muy posiblemente sea elegido president de México, será una aún mayor desgracia para su propio país, pero por suerte será electo durante la era Trump, que estoy seguro no le permitirá ninguna provocación a este neo-comunista.

    • Ramiro Millan 17 June 2018 at 4:46 pm Permalink

      Es tan evidente lo que ud dice que me cuesta horrores ver que no se hace nada para cambiar esa realidad.
      Es tan evidente que las costumbres y hábitos de los mexicanos hacen imposible tener instituciones adecuadas y que sin instituciones adecuadas no hay ninguna chance de progreso que me parece increíble que no se avisore una sola y maldita intención de cambiar esa cultura. No conozco ni siquiera una ordenanza municipal donde se intente encarar esta problemática central.
      Es tan evidente, como ud lo señala también, que los EEUU son lo que son por contar con una sociedad que respeta las normas y leyes y producto de eso cuentan con una institucionalidad envidiable que facilita extraordinariamente todos los logros obtenidos que es extraordinariamente increíble que no se haga nada desde México para intentar imitar a los EEUU.
      Es extraordinariamete increíble que no se den cuenta que debe ser una prioridad absoluta para cualquier gobierno tener como una prioridad total buscar el cambio cultural con las políticas y medidas necesarias para que se adopte algún maldito día las conductas, costumbres, hábitos y actitudes de los ciudadanos de países desarrollados.
      Es tan difícil entender porque no se intenta al menos que desconcierta ……..
      ¿Será posible que sean tan ignorantes o brutos como para no percatarse de una realidad tan evidente?
      Increíble

  2. Humberto 17 June 2018 at 5:25 pm Permalink

    http://humbertomondejargonzalez.blogspot.com/2017/02/389-definicion-de-populista-en-politica.html
    Un político populista es alguien que sabe identificar muy bien los problemas de un país, pero en su retórica no separa el banco de problemas de la soluciones a cada uno de esos problema para que se analice su viabilidad por el votante.
    Eso es todo.

  3. Ramiro Millan 17 June 2018 at 6:51 pm Permalink

    Para mí populismo no es otra cosa que el resultado de la utilización de políticas socialistas, demócratas o no, en pueblos con una cultura cívica inadecuada para ellas que lleva todas las buenas intenciones buscadas, como la distribución de la riqueza, el desarrollo industrial propio, la participación del estado como conductor del proceso, etc, en todas las degeneraciones que bien conocemos y definimos como POPULISMO.
    Y el porqué no podemos deshacernos de semejante plaga, por más que pasen siglos, está en la insistencia sin pausa de la ciudadanía en buscar que se lleven a cabo las ideas socialistas (por suerte no comunistas mayormente en la actualidad).
    No importa cuántas veces fracasen, los pueblos insisten una y otra vez con los López Obrador ahora o Madero antes o con los Chávez o con los Perón o con el que sea que prometa la ansiada justicia social.
    ¿Por qué se insiste una y otra vez en algo que se sabe que una y otra vez ya fracasó y volverá a fracasar?
    Porque a las ideas en la enorme mayoría de los ciudadanos no las decide la razón, sino nuestras pasiones e Instintos.
    Y, desde que existimos como especie, las pasiones e instintos seguirán insistiendo en sus intenciones por lo que deshacernos de su influencia y determinación es imposible.
    Es por eso se Montaner que vuelven y seguirán volviendo por más que circulen cientos de millones de manuales del perfecto idiota latinoamericano.
    “Porqué insistimos en fracasar” razonvsinstinto.blogspot

  4. guillermo 18 June 2018 at 4:06 am Permalink

    El populismo es, en última instancia, la reacción inconsciente ante la paulatina sustitución del individuo concreto, su libertad, su responsabilidad y las formas antiguas de delegación de autoridad por entelequias abstractas insufladas de vida falsa sin responsabilidad y con toda la autoridad. Es en definitiva un grito de desesperación de una civilización que se extingue o mas bien se suicida. Es la consecuencia de escoger el mundo a Dios.

  5. Manuel 19 June 2018 at 6:44 am Permalink

    el populismo es eterno, pero controlable, ha estado bajo control en los lugares más avanzados del planeta. Quedamos estos lugares en los q por suerte aún podemos tener un Duque, que ojalá sea capaz de echar la pelea q le espera ante el Petrismo, mucho mas peligroso que el Chavismo-Madurismo hoy en la región (los 8 millones de colombianos q votaron por él así lo ponen de manifiesto)
    .
    Mientras tanto en cuba siguen apretando todos los cercos:
    .
    http://cartasdesdecuba.com/cartas-alcanza-record-de-visitas/#comment-203813

  6. Humberto 20 June 2018 at 10:32 am Permalink

    http://humbertomondejargonzalez.blogspot.com/2018/06/472-la-ideologia-de-eliecer-avila-y-las.html
    472-La ideología de Eliécer Ávila y las fisuras o los loophole del proyecto de elecciones de su movimiento Somos+.

  7. Rafael 20 June 2018 at 8:02 pm Permalink

    Los populistas son iguales al flautista de Hamelin, en donde el pueblo al igual que las ratas terminan en el rio ahogándose.
    Y lo interesante de esto es que es una copia de otra copia; hay veces que pienso que es un suicidio social como venganza a las frustraciones e impotencias colectivas.

  8. vicente 28 June 2018 at 2:04 pm Permalink

    en lugar de criticar el populismo,podrian plantear alternantivas al modelo extractivista basado en exportacion de recursos naturales,ningun pais asiatico ni europeo se ha desarrollado solo con extractivismo.


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