27 February 2021 ~ 18 Comentarios

El sentido de la vida

Por Carlos Alberto Montaner

Para Gustavo Coronel

En 1950 Ray Bradbury publicó sus Crónicas marcianas. Era un libro de cuentos que el autor unió en una especie de novela sobre la colonización de Marte. Fue una concesión a las finanzas. Los cuentos no se vendían, pero sí las novelas. Seguramente la leyó Wernher von Braun, un alemán que estaba gratamente refugiado en Estados Unidos, gran experto en cohetería, como dolorosamente sabían los británicos y los holandeses. Von Braun y otros 1500 sabios y técnicos habían sido rescatados de Alemania por los servicios de inteligencia de Estados Unidos al final de la Segunda Guerra mundial, en una operación que tenía el inocente nombre de “Paperclip”, organizada por Allen Dulles. Los soviéticos les pisaban los talones.

En 1952 Von Braun, ex oficial de las SS del ejército alemán y ex jefe del departamento de cohetería, le envió un proyecto muy detallado a Harry Truman, entonces “su” presidente, sobre cómo debía ser la colonización de Marte. Él fabricaría unos enormes cohetes capaces de transportar una expedición de 10 naves espaciales que pudieran llevar 700 personas a bordo, más tres aviones de pasajeros que servirían para “amartizar” en el planeta rojo. Por cierto, en la narración de Bradbury Marte estaba habitado por unos marcianos propensos a enfermarse de los virus que infectaban a los expedicionarios, como había sucedido en las colonizaciones en la Tierra. En esa época se pensaba que entre los millares de planetas semejantes a la Tierra habría vida como la que se encuentra en nuestro mundillo. Hoy la visión es otra.

Esta historia se origina en varias crónicas absolutamente terrícolas. La de Gustavo Coronel, un excelente escritor venezolano, publicada en su blog (Las armas del Coronel) también titulada como “El sentido de la vida”, y las vicisitudes de “Perseverance”, el vehículo que en estos días explora la superficie de Marte en busca de alguna forma de vida presente o pasada, y, además, evalúa si es un sitio colonizable, dado que, aparentemente, contiene agua líquida, requisito (por ahora) indispensable para la aventura de vivir.

En mi adolescencia, en los años cincuenta, había perdido irremisiblemente la fe en el cristianismo, como cuento en mis memorias “Sin ir más lejos”, pero no a buscarle un sentido a mi vida. Recuerdo que busqué una respuesta en Unamuno (El sentido trágico de la vida), pero fue infructuoso. Don Miguel sólo aportaba dudas y gritos filosóficos. Seguí con Víktor Frankl (El hombre en busca de sentido), mas no encontré nada que me devolviera la fe. Sólo hallé alguna coherencia en El fenómeno humano de Pierre Teilhard de Chardin, un jesuita francés, paleontólogo, que estudiaba la evolución, y llegaba a la conclusión de que algún día todos coincidiremos en el Punto Omega. A partir de ese estadio de la conciencia universal comparece el hombre de fe y el autor propone la segunda venida de Cristo etc. etc. con lo cual, al menos para mi, dejó de ser interesante.

¿Y qué tal si el sentido de la vida está en la lenta colonización del espacio sideral? En 1957 fue la primera vez que los seres humanos lograron escapar de la atracción de la Tierra. Le llamaron Sputnik a ese objeto cilíndrico lanzado por los soviéticos. En 1969 el astronauta Neil Armstrong, norteamericano, a bordo del Apolo 11, puso su pie en la luna por primera vez, a 300,000 kilómetros de la Tierra. Hoy estamos viendo las nítidas imágenes de Marte, nada menos que a 55 millones de kilómetros, gracias a las cámaras instaladas en “Perseverance”.

Al llegar a este punto siempre cuento la historia de mi abuela María Altagracia (dominicana, claro ¿qué otra cosa podía ser  con ese segundo nombre?).“Maricusa” para sus familiares y amigos, culta lectora de Spencer. Su niñez transcurrió a lomo de caballo a fines del siglo XIX. Pero, como vivió casi cien años, pudo ver, asombrada, a “los americanos” caminando en la Luna. Un siglo no es nada para las hazañas científicas o para el tiempo sideral. El Sol continuará dándole luz y calor a la Tierra por varios miles de millones años más, hasta que se apague como resultado del principio o ley de la entropía.

Naturalmente que podemos conquistar y colonizar Marte, e incluso escaparnos del sistema solar y hasta de nuestra galaxia. No importa si sólo hay vida en la Tierra. Mejor. Nuestra misión es llevarla hasta los confines del Universo. Tal vez ése es el sentido de nuestra vida.

18 Responses to “El sentido de la vida”

  1. Julian Perez 27 February 2021 at 6:08 pm Permalink

    Cronicas Marcianas no es para nada una novela. Al igual que El Hombre Ilustrado, es un libro de cuentos enhebrados por una idea. Cuando Bradbury incursionó en la novela, casi siempre lo hizo fuera del género de la ciencia ficción, como en El vino del estío. Fahrenheit 451 es mas bien una excepción.
    Y sobre lo del sentido de la vida, el grupo Monty Python tuvo bastante que decir al respecto. Le dedicaron una película.
    Conseguí no llegar a 12 lìneas 🙂

  2. razón vs instinto 27 February 2021 at 7:46 pm Permalink

    Hay preguntas que no tienen respuesta y una de ellas es ¿Cuál es el sentido de la vida?
    La realidad es que vivimos una fantasía que creamos para hacer sostenible nuestra supervivencia y hacer viable el único cometido del homo sapiens conocido hasta ahora, exactamente igual al de cualquier otra especie del reino animal o vegetal: perpetuar el genoma.
    Capitalismo, socialismo, catolicismo, islamismo, Democracia, dictaduras, riquezas o pobrezas más un enorme etcétera de metas y valores que acompañan nuestra existencia no son más que herramientas para hacer posible la continuidad de la vida y con ello del ADN humano.
    Y en esta realidad, cada uno adopta la fantasía que mejor le cabe para darle sentido a su vida.
    Y en el cometido que nos tiene reservado nuestro ADN, probablemente esté el buscar cuántos medios alcancemos para aumentar posibilidades de persistencia. Y colonizar otros mundos seguramente nuestro ADN debería ver con muy “buenos ojos”.
    Lamentablemente tengo entendido que un planeta habitable está fuera del alcance de hasta de miles de generaciones durante el supuesto viaje. Solamente podrían llegar robots humanoides autosustentables durante milenios (la velocidad de la luz es nuestro límite conocido y a esa velocidad no llegamos muy lejos.
    Aunque no tenemos cómo saber cómo será el mundo dentro de 10.000 años, sí es posible saber que en los 10.000 años de historia conocida del homo sapiens (la proto historia y la prehistoria tienen otros 40.000 años) aún no hemos podido evitar el hambre de millones de niños y sacarnos de encima a nada más y nada menos que a la realpolitik. Exactamente el mismo determinante político que regía en el mundo hace 10.000 años atrás.
    Es decir, ni siquiera aún sabemos si somos capaces de construir eso que conocemos como progreso humano.
    https://razonvsinstinto.blogspot.com/2017/10/progresamos-o-solamente-vamos-tras-un.html

    • Julian Perez 6 March 2021 at 1:00 pm Permalink

      Parece que la onda es terraformar Marte, por lo de la distancia. Al menos ese parece ser el plan de Elon Musk. En uno de los capítulos de The Big Bang Theory Sheldon y Amy se apuntaron en la cola para ir a Marte 🙂

  3. Eduardo 28 February 2021 at 6:20 am Permalink

    Coincido con usted plenamente agregando que también nosotros, los terrícolas, somos el resultado del “sentido de la vida”de otros…

  4. Manuel 28 February 2021 at 3:34 pm Permalink

    Probando

    • manuel 3 March 2021 at 11:37 am Permalink

      Julian, descubri como llego mi foto aqui

      • manuel 3 March 2021 at 11:38 am Permalink

        ya somos tres con foto

        • razón vs instinto 4 March 2021 at 8:23 pm Permalink

          Te hacía con cara de malo (argel le decimos acá) 🙂
          Saludos

        • Julian Perez 5 March 2021 at 10:01 am Permalink

          Es una pena que hayas descubierto lo de la foto cuando ya este blog está ¨in articulo mortis¨. Si la memoria no me falla, el tercero es Johnny Reday.

          • Manuel 6 March 2021 at 12:18 pm Permalink

            Ese mismo, q parece un actor de holliwood 🙂

          • Julian Perez 6 March 2021 at 12:54 pm Permalink

            Porque la foto no es de él. Es de un actor. Una vez dijo cual, pero no recuerdo. Asi que los únicos que posteamos y “damos la cara” somos tú y yo.
            Humberto también tiene problemas con los 12 renglones, no es solamente Ramiro.

          • razón vs instinto 9 March 2021 at 8:04 pm Permalink

            No controlo cuántos renglones suman mis post. Si supera el límite permitido por el blog y no se publica seguramente dejaré de participar.
            Sin embargo creo que es más probable que no me publiquen por escribir tonterías que por la longitud del texto 🙂

  5. Apurimaq 1 March 2021 at 6:00 am Permalink

    También sería útil que vayamos más a Venus para ver si podemos convertirlo en nuestro vertedero de basura, a ver si podemos darle aunque sea un pequeño respiro a la Tierra.

  6. Orlando 2 March 2021 at 4:14 pm Permalink

    Sigue Joe Biden portándose contrario a los pronósticos de los trompistas de este blog. Dijo que primero se vacunaban los estadounidenses antes de compartir la vacuna con otros países. MAGA no es solo el lema de Donald Trump


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