18 March 2018 ~ 11 Comentarios

ELEGIR AL QUE ME ROBÓ

Por Fernando Londoño

Sería incomprensible que una persona fuera hasta las urnas para elegir un ladrón. Pero dicho a favor o en descargo de ese sufragante anormal apuntaríamos que lo hizo por ignorancia o por desprevención o por olvido. ¡Y que votó por el ladrón!

La cuestión puede ser todavía más espinosa y alrevesada. Y es que nuestro fulano vote por el que le ha robado a él mismo. Y esto sí que es patológico, a fuer de absurdo e incomprensible. Pues mis queridos amigos, nada menos que eso pasó en las elecciones del domingo. Varios millones de colombianos votaron por los ladrones, por los que se metieron a su casa por la noche, o les hicieron el famoso “cosquilleo”, para quitarles lo suyo.

La prensa ha seguido de cerca lo que descubrió la Fiscalía en la casa electoral de la señora Aída Merlano, hoy electa senadora del Partido Conservador Colombiano. Y ese descubrimiento trata de lo que todos sabíamos desde hace tiempo, que en la Costa Atlántica no se depositan, sino que se compran votos. Allá la cosa es con billete, como diría un costeño desenfadado y hablador. Y si no hay billete, no hay voto.

El precio del negocio quedó establecido. Por cada voto a favor de la Merlano se recibían cuarenta y cinco mil pesos, infelices quince dólares de los Estados Unidos, dicho para nuestros pacientes lectores del exterior. Al parecer le daban de encima un mercado, en especie, sin mayores datos del contenido de esa bolsa, tan parecida a las que reparten en Venezuela a los amigos del régimen. Bolsa y quince dólares por cabeza, o si lo quieren mejor, por conciencia. Eso vale un colombiano en día de elecciones.

Lo injusto con la señora Merlano, y vaya nuestra protesta por esa discriminación, es que lo hicieron solamente con ella. Porque es cosa sabida que “hacer política” en Colombia significa eso: el arte de ir al Senado o a la Cámara pagando un mercado y unos pesos, tan poquitos como dejamos dicho. Con lo que estamos advirtiendo otra monumental injusticia, que consiste en poner ese estigma en la piel de los políticos costeños, cuando sabemos que lo hacen todos los de su oficio, en todos los rincones del país.

Y ahí está el secreto de lo que al principio dejábamos expuesto. Los electores votaron por los que les robaron cuanto tenían, declarándose satisfechos con la devolución de comida para una semana y de quince dólares adicionales.

De otro modo no se entiende ningún voto por los que cometieron con Santos el mayor latrocinio de los doscientos años de historia republicana.

El vendedor de su voto no se dio por enterado del robo en que su elegido concurrió, para echarse al bolsillo, con sus amigotes y cómplices, una bonanza petrolera que no volverá jamás. Solo por ese concepto el asalto alcanzó la suma de treinta mil millones de dólares, que hoy alcanzarían, de sobra y de vicio como se decía en mi tierra, para darles escuela de calidad a los hijos de todos los avispados que vendieron su voto; para que tuvieran todos hospitales decentes y atención esmerada y puntual; para que aliviaran la falta de techo que los aqueja; para que tuvieran redes de carreteras aceptables y para que sus hijos aspiraran a un trabajo digno, en una fábrica promisoria o en un campo bien cultivado.

Pero no para ahí las cuentas. Porque los ladrones no se contentaron con tan poco. Además de quitarle a sus infelices electores, y a los millones  que no alcanzaron siquiera ese grotesco desquite, les pusieron encima una deuda adicional de otros treinta mil millones de dólares, equivalente a la que habían tomado los Presidentes de Colombia desde Simón Bolívar, de  1819 a  1828 hasta Álvaro Uribe, de 2002 al 2010. ¡Nada menos que eso!

En esa turba de ladrones y cómplices caben todos los partidos políticos que recibieron votos y curules, con excepción del Centro Democrático, el de Uribe, el Mira y otro equipo de cristianos que al parecer sacan tres senadores cada uno. Todos los demás fueron actores y partícipes de esta atrocidad.

La señora Merlano no puede pagar sola semejante desvarío colectivo. Es una injusticia. Merece que le quiten la curul y la guarden muchos años en la cárcel. Pero no a ella sola. Es inequitativo y abusivo. A la cárcel deben ir cuantos acompañaron a Santos en esta locura, cuyas dimensiones solo empezaremos a conocer, en sus horrendos detalles, a partir del próximo 7 de agosto. ¡Pobre Colombia y pobre Presidente electo! Ese infeliz, acreedor de nuestra solidaria ternura, que tendrá que lidiar semejante quiebra, acompañado en el Congreso por los elegidos el domingo, a razón de un mísero mercado y quince dólares en efectivo por votante. Duelo para todos.

11 Responses to “ELEGIR AL QUE ME ROBÓ”

  1. Ramiro Millan 18 March 2018 at 10:19 pm Permalink

    Es necesario entender que solamente una cultura cívica que no tiene incorporado la responsabilidad civil es la única responsable capaz de lograr que los ciudadanos sean capaces de cambiar su voto democrático por 15 dólares, aún sabiendo que estaban “bendiciendo” para que conduzca su país a un ladrón (créanme, todos saben que estaban votando a un ladrón como bien lo dice el autor de la columna)
    Y que el único responsable capaz de hacer robar decenas de millones de dólares a cada uno de los funcionarios y políticos que tienen en sus manos el futuro de MILLONES de ciudadanos es la codicia.
    Codicia cuyo origen está en una pulsión que nos presiona para superar al otro. Y como siempre hay alguien a quien superar, los montos a robar no tienen límites y a las pruebas aportadas acá me remito.
    “Envidia y codicia, los dioses de nuestro Olimpo”
    razonvsinstinto.blogspot

  2. Manuel 19 March 2018 at 3:11 am Permalink

    Muy buen artículo, explica muchas cosas a pasan hoy en casi todas partes: el mundo sigue siendo muy primitivo, sólo muy pocos milloncitos de los casi 8 mil millones han logrado organizarse decentemente y este estado de cosas va pa largo.

  3. Efraín Montero 19 March 2018 at 6:41 am Permalink

    Don Fernando Londoño nos regala otra historia netamente colombiana, la recién elegida senadora, doña Aída Merlano, en Costa Atlántica de Colombia, no lejos de Macondo, pues allí “se compran votos. Allá la cosa es con billete, como diría un costeño desenfadado y hablador. Y si no hay billete, no hay voto”.

    En todo caso, el bello país colombiano es esencial para detener primero, luego derrotar a los aventureros marxistas-leninistas afincados en Venezuela. El futuro de América Latina está en juego en Colombia, no lo dudemos.

    • Ramiro Millan 19 March 2018 at 7:43 am Permalink

      Yo creo que lo primero que tienen que derrotar los colombianos es esa brutal incapacidad cultural que padecen que los hace capaces de votar a delincuentes ¡¡¡¡a cambio de 15 dólares!!!!!!
      Si no son capaces de superar estas deficiencias cívicas, nada se puede esperar de una sociedad así, los oportunistas populistas persistirán y dominarán otros 100 años más.

      • Efraín Montero 19 March 2018 at 12:23 pm Permalink

        De acuerdo, Ramiro. Son “electo tarados” en lugar de electorado.

        Un matiz. Los “Afroamericans”, “Mexicanamericans”, puertorriqueños votan por los candidatos del Partido Demócrata por que les prometen ayudas gubernamentales. Las que, sabemos al estudiar la manera cómo progresan los “Afroamericans”, “Mexicanamericans”, puertorriqueños, no les sirven mucho. Al contrario, los mantienen sin dignidad, con la mano extendida y haciendo cola para recibir las ayuda

        • Ramiro Millan 19 March 2018 at 2:54 pm Permalink

          Los afroamericanos llevan 200 años intentando dejar atrás lo “afro” de sus conductas y costumbres que hacen a su cultura cívica para adoptar lo “americano” que es en definitiva lo que les permite incorporarse en plenitud a esa maravillosa civilización (se debe recordar que es una cultura que los llevó a los “americans” a la cúspide de la historia del progreso humano y por tanto nunca será fácil colocarse a la “misma altura”). La mayoría de los afroamericanos considero que lo han logrado aunque muchos aún no y son a los que seguramente ud se refiere (recuerde que las características culturales se transmiten de generación en generación).
          El mismo camino deben recorrer los “mexicansamericans” o los “colombianamericans” que llegan a EEUU. Los mismos colombianos que votan a un delincuente a cambio de 15 dólares en Colombia, son los que emigran a EEUU y así como los afroamericanos, también deben cambiar sus actitudes y conductas cívicas si quieren integrarse al ‘sueño americano”. Muchos lo logran porque es fácil imitar al vecino cuyo comportamiento es evidente que es muchísimo más favorable para todos, sin embargo también es evidente que gran parte mantiene sus viejos hábitos que hacen muy difícil favorecer la organización social óptima para el desarrollo.
          Tan difícil que los colombianos, los paraguayos, los guatemaltecos, los bolivianos, los brasileños, los venezolanos, los nicaragüenses, los etcétera etcétera, después de más de 200 años de independencia siguen manteniendo las mismas miserables actitudes que los lleva hasta a dejar su propia dignidad a cambio de unos miserables dólares y manteniendo en un eterno ostracismo y atraso sus pueblos (a pesar de haber pasado por cuánta política económica se ocurra o con políticas dictatoriales o democráticas (pseudo democráticas en realidad como lo acaba de demostrar Colombia).
          El resultado siempre es el mismo.
          El mismo que termina en subsidios en EEUU.

          • Efraín Montero 19 March 2018 at 9:12 pm Permalink

            Esperemos que “wise up” (to become aware of what is really happening) algún día. Si quieren vivir (sin dignidad del Gobierno) que se queden en Cúcuta, Iquitos, Caracas, San Pedro Sula, Monterrey.

  4. Ramiro Millan 19 March 2018 at 7:36 am Permalink

    Lo que sucede en Colombia, donde la ciudadanía tiene enormes dificultades para sostener la democracia se repite en prácticamente toda Latinoamérica.
    De hecho, si no fuera porque pertenecemos al área de influencia de Occidente, sin duda alguna seriamos otra región más donde la democracia no se la ve ni en los sueños.
    Si cayeramos bajo la influencia de la política China o Rusia, por ejemplo vía inversiones para mantener una mínima actividad económica (los políticos locales no dudarán un instante en dar la bienvenida a estos intereses económicos y geopolíticos a cambio de mantener de manera indefinida el saqueo de las arcas públicas) no tengan la menor duda de que estas potencias buscarían un líder autoritario y dictatorial para mantener el control de su área de influencia quitando cualquier posibilidad de subsistencia a nuestra muy dibil democracia (exactamente lo que hace hoy Cuba con Venezuela, y estoy seguro que detrás de Cuba está Rusia y probablemente China).
    Llamativamente, Europa se muestra absolutamente desinteresada de la región y EEUU apenas si disimula algún interés.
    Probablemente esté delirando, pero si no estoy muy equivocado, este peligro puede volverse muy real desde el momento que China supere a EEUU como primera potencia económica (en 20 años se calcula que será un 30-40% superior) y la necesidad de controlar áreas estratégicas dónde colocar sus productos (como hacia la antaña Inglaterra vía mercantilismo) y desde donde abastecerse de materias primas será inevitable.
    En fin….

    • Angel 20 March 2018 at 9:47 pm Permalink

      Muy buen analisis. Solo por añadir algo a este valioso comentario, es bueno mencionar que en estos, y en pasados tiempos fueron esos presentes y posibles futuros corruptos quienes utilizaron el bajo nivel educacional y de de información, y el alto nivel de desatención por los gobiernos pasados y posibles actuales, quienes llenaron de falsas esperanzas a las llamadas masas oprimidas, solo con el simple motivo de enriquecerse a costa de las arcas de sus pueblos. Luegoentonces, alguien se sublevará en aras de emancipar a los pobres campesinos, a los analfabetos, a los pobres obreros, y a quien escuche semejantes cantos de sirena de librarlos del mal por la susodicha, y probada corrupción. Entonces llegaran alabanzas con todos esos bellos sonidos y promesas incalculables e imposible de lograr cultivando la esperanza inalcanzable. Creo que es hora que Latinoamerica se revierta con el mas sentido de derecho de exigencia a sus gobernantes, y que la justicia en nuestros paises sea pulcra e independiente del gobernante de turno. Que se exija contabilidad en proyectos pagados por y en favor de los conciudadanos. Mas aún, que impere la honestidad. Creo, en mi humilde opinión, que el buen vecino del norte no tendrá ninguna excusa para cerrar fronteras, y sí para abrirlas en aras de un intercambio conveniente “con todos y para el bien de todos”.

  5. danette 19 March 2018 at 9:18 am Permalink

    https://youtu.be/4iIbBoDRXlU

    elegir al que me robo
    ya eso paso

    pero como decia mi padre eran my poco
    los cubano que no apollabn a el barbudo

    pero mucho con su mente celetivade los cubano
    ya no se acuerdan
    cualguier mentiroso y hablatin
    puede enganar a el cubano
    =================================mire a el pueblo cubano
    que orgulloso se encuentra en este video

    quien en cuba no era fidelista
    fidel esta son tus calle
    y si ere comunista ponga me en la lista

    ———————-

    Y TIENE VALOR LOS CUBANO DE COMENTAR DE COLOMBIA
    elegir al que me robo

    por favor


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