29 October 2015 ~ 3 Comentarios

ELOGIO DE LA EXCELENCIA , ELOGIO DEL LIBERALISMO

por Antonio Sánchez García
@sangarccs

Gramsci

 Un elemental recuento de las ideas que a lo largo de la historia de la civilización occidental, desde los orígenes del cristianismo hasta nuestros días, lograron imponerse, convertirse en lo que Gramsci llamaba ideas fuerzas – aquellas capaces de poner en movimiento los anhelos y empeños colectivos – y terminaran por arrollar a cualquiera otra que se asomara a competir con ella tiene que concluir necesariamente en que de todas ellas, la que terminó por aplastar cualquier otra, fue la de la igualdad.

No se entiende al cristianismo sin la pulsión existencial hacia la igualdad. Ni ninguno de los grandes movimientos sociales que sacudieran la Edad Media ni las revoluciones agrarias y corporativas de la Edad Moderna sin el trasfondo de la desesperada búsqueda de la igualdad. A cualquier precio. No se hable de aquellas desatadas a partir de la revolución francesa, que jalonan todo el siglo XIX de convulsiones sociales igualitaristas. Hasta culminar en el socialismo de todo signo: el revolucionario, marxista, bolchevique y todos sus derivados. Y el socialismo apaciguado por el peso de lo real: el de la socialdemocracia.

Esa idea fuerza enhebra como un hilo rojo las convulsiones sociales que han estremecido a la humanidad, por lo menos desde la caída del Imperio Romano y la ascensión del cristianismo en Occidente: la desesperada búsqueda por imponer la igualdad entre los hombres. Por cuya consecución se han derramado los mayores torrentes de sangre, se han librado las más espantosas guerras, se han sacrificado generaciones enteras.

En el otro extremo, y afincada en la realidad misma, lejos del barullo de idealismos y proyecciones utópicas, se ha impuesto una realidad que ha sido, sin embargo y por contradictorio que ello suene, el motor de esa desesperada búsqueda de la igualdad: la libertad. Motor de la historia. Pues abriéndose paso el hombre por los espacios de su libertad conquistada a la sombra de la generación de obras materiales, en la silenciosa y tozuda creación de riqueza, en la erección de monumentales obras de ingeniería y extraordinarias obras de arte, el hombre, no en expresión de su igualdad, de aquello común genéricamente a su especie, sino en su particularidad, en su genio único y exclusivo, en su subjetividad y no en su identidad colectiva, tribal, es quien ha hecho posible lo que hemos llegado a ser. Incluso igualitaristas.

Nada de lo que hoy somos se lo debemos al socialismo, que según sus teóricos debía ser la superación del capitalismo. La sociedad perfecta. Todo lo que somos se lo debemos al capitalismo. Basado primariamente en la libertad, y por derivación lógica, en la igualdad. Y en cuyo sistema ésta viene a ser el producto del esfuerzo individual sobre las potencialidades desatadas por la única igualdad verdaderamente provechosa: la igualdad de oportunidades. No la igualdad impuesta a macha martillo, estatal, policial, dictatorialmente, mediante la nivelación hacia abajo, la liquidación de los esfuerzos individuales y la aniquilación de las diferencias específicas que determinan la existencia del sujeto.

Siendo tan palmario que el motor de la riqueza es la libertad y no la igualdad, ¿por qué el hombre antes que la libertad persigue la igualdad, se nivela hacia abajo y no hacia arriba, detesta las idiosincracias y persigue  la colectivización, desprecia, persigue y hasta segrega y aniquila la excelencia – cultural, religiosa, política – y aprecia la mediocridad, privilegia la igualdad aún al precio de la libertad y es capaz de destruir sus mejores logros tras la ilusión de que la sociedad perfecta es aquella en donde impera el mínimo común múltiplo?

Pocos ejemplos más patéticos de esta pulsión igualitaria autodestructiva y mutiladora nos ha sido servida de manera ejemplar por el socialismo igualitarista de la medianía chavista al asalto de PDVSA. Mientras se rigió por la meritocracia – el incentivo de la excelencia como premio al esfuerzo individual – fue una de las mejores y más productivas empresas del mundo. Bastó que le cayera encima la peste totalitaria del igualitarismo para arrastrarla a la ruina, aquella miseria en que todos somos iguales: lo mismo un burro que un gran profesor, como bien dice el tango. La invasión y el predominio de muchos, para medrar del producto de unos pocos.

¿No estará llegando la hora de apostar a la libertad de oportunidades, al premio a la excelencia, del respeto a la meritocracia? ¿No habrá llegado la hora de ponerle atajo al asalto igualitario del totalitarismo? ¿No estará sonando la hora del liberalismo?

De la respuesta depende nuestro destino.

3 Responses to “ELOGIO DE LA EXCELENCIA , ELOGIO DEL LIBERALISMO”

  1. menendag05 29 October 2015 at 11:20 pm Permalink

    “La igualdad, entendida como igualitarismo es la peor de las desigualdades” Cicerón hace 2000 años.
    Tan vieja como la cita es la incapacidad del Homo Sapiens para obtener conocimientos y aprendizaje de las pasadas experiencias.
    La Meritocracia, como método de selección, resulta el parámetro fundamental para el progreso individual y a partir de este del de la sociedad en su conjunto, pero con demasiada frecuencia resulta relegado por la turbia conducta de los políticos y la insaciable codicia de los poderosos, en particular, los que dirigen los regímenes totalitarios que se preocupan más por hipertrofiar su megalomanía y conservar el trono que por el futuro de sus sociedades.
    Pericles

  2. johnny reday 30 October 2015 at 6:50 pm Permalink

    Hace más de 20 años buscaba la manera de formular una pregunta a mis amigos, más mara expresar mis temores que para pedir una respuesta.
    El concepto no era fácil de explicar. A ver si lo logro.
    Yo veía y veo el mundo dividido en dos grandes bloques: de un lado quien considera el trabajo “un derecho” y por el otro quien considera el trabajo “una esclavitud”.
    Es a dividión, bastante semplificada, se pone sobretodo en evidencia en Europa, y más en la Europa meridional. Los ejemplos abundan: el sur de Portugal no está idustrializado ni activo como el Norte, la misma situación se puede constatar en España, Francia, Bélgica, hasta Alemania, Eslovenia y Croacia con el sur de la desaparecida Yugoslavia, y sobretodo en Italia.
    Italia es un caso anómalo en tofdo el Universo.
    Fue un napoletano, alto funcionario en las istituciones, que afirmó que “El napolitano no nació para trabajar a una línea de ensamblaje”.
    Si fuera por eso, todo el mundo estaría feliz de cantar y quedarse en la playa todo el día… pero luego no tenga envidia si el obrero de la línea esa maneja un carro..y usted sigue a pié.
    Bueno. El caso Italia, decía, es anómalo. Mientras en el Sur la estafa, la corrupción, la delincuencia agarran nombres como mafia, camorra, n’drangheta, stidde, sacra corona unita…el Norte crea Ferrari, Maserati, Lamborghini, Beretta, Ducati, Vespa, Rex Zanussi, Ignis, Ariston…. o sea joyas a nivel mundial de reconocida y afamada calidad..
    El contraste entre las dos realidades no puede ser más estridente.
    Aunque la diferenciación pueda seguir por siglos, como es evidente en España, donde, a pesa de 500 años de unidad, toavía hay impulsos centrífugos en Cataluña, Países Vascos, Navarra y más, el constante flujo impuesto por el gobierno de gente del meridione hacia el Norte, para ocupar empleos en la Pública Administración, la Instrucción, las Fuerzas Armadas ha creado una fuerte presencia de sureño en el Norte de Italia.
    Ahora. Serán los sureños a integrarse a la cultura laboriosa del Norte, o el norteño a hundirse en el parasitismo estafador sureño? Lograrán mafia y camorra conquistar el Norte?
    Y esa pregunta se puede ampliar a todo el planeta.
    No es casualidad que los pueblos adelantados son de cultura anglosajona, más unas tigres del oriente asiático.
    Y con temor estamos viendo como inmensas masas de gente, que no conoce la cultura del trabajo, está invadiendo los países que sí cargan con esa cultura. Y eso espantoso en Europa, pero también se observa en América.
    Pregunta. El futuro será de quien considera el trabajo un derecho… o de quien considera el trabajo una esclavitud?
    Europa, Norte América van a seguir en su desarrollo, a van a retroceder hacia la barbarie?

    El aautos, el estimado Antonio Sánchez García, toca un nudo: igualidad. Somosm, o es correcto ser, iguales frente a la ley, o sea oportunidad iguales para todos. Hasta allí llega la igualidad.
    Nunca iris varela será una Madre Teresa de Calcuta, ni chavez un Adenauer.

  3. anna davis 31 October 2015 at 3:48 am Permalink

    Senores todo lo dicho sobre los exitos del capitalismo es real y la historia lo senala con absoluto merito la capacidad productive y de crecimiento del capitalismo y el desarrollo del ser humano eso no lo puede discutir nadie, solo los estupidos mediocres y oportunistas que se aprovechan de los bolsones de pobresa que se dan en los paises pobre y algunos otros donde la clase politica es torpe y hasta delincuente para estimular el odio de clese, tan danino a la sociedad y al ser humano, y estimula los peores intinto del hombre contra el hombre.
    Ahora con el desarrollo de la tecnologia, en todos los terrenos el capital ha crecido y se esta apoderando de todos los estados, comprando todos servidores publicos, entiendase politicos, administradores, jueses y hasta militares, lo que hace que el capital sea el que mande a los procesos democraticos esten pasando por crisis de sometimiento a intereses que no tienen nada que ver los ciudadanos y crean los descontento que dan vida a lideres populista que son improductivo y por ende desastroso. A lo anterior tenemos que sumar la fuersa descomunal del capital trasnasional que no se siente comprometido con ningun pais y que solo piensa en ganar mas sin sentido de responsabilidad, ya que piensa que como dan empleo donde se hubican, ya con eso es suficiente y que lo demas es de los gobiernos que en la mayoria de las casos esta atados de pies y manos, pues estan subordinos al mismo capital, ya que si no le sirven no le dan dinero para sus campanas de releccion y en ese momento se les termino la lucrative carrera politica. Este es un problema muy serio que mina la democracia desde su base ya que la frase de los padre de la patria del govierno del pueblo para el pueblo y por el pueblo esta muriendo en el olvido y la falta de accion. Hay que sacar el capital de las elecciones politicas, para que los electos se deban en sus funciones a los electors y no a los interes privados.
    Si no se regula esto, como estan tratando los Chilenos, la democracia sera una pantomina se circo de pueblo,(sin faltarle el respeto a los que trabaja en los circus) Es necesario menos palabrerias escamoteadora de la realidad y mas accion sobre una crisis que esta cerca, pues paises autoritarios como china tendran mas exitos que nuestra querida y vendita democracia.


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