27 June 2014 ~ 6 Comentarios

¡Es el castrismo!

por Carlos Sánchez Berzaín

Raul Castro

(DiarioLasAmericas) No equivocarse en la definición de quién es el adversario y en reconocer cuál es el problema principal, son las bases de una buena estrategia. Lo demostró James Carvell, el estratega electoral de Bill Clinton para ganar la campaña de 1992, cuando urgido de mantener la atención y concentrar el trabajo del candidato en el tema adecuado, pegó un cartel en la oficina de campaña en el que resaltaba “la economía estúpido!”, frase que después se popularizó como "¡Es la economía, estúpido!".

Cuando expertos, analistas, académicos, políticos, burócratas, perseguidos y los interesados en asuntos de América Latina trabajan sobre cuestiones políticas de la región o de un país específico, frecuentemente cometemos el error de no enfocar el principal factor de alteración de la normalidad política y democrática, que ejerce hoy importante influencia y es la amenaza mas grande contra la libertad, la democracia y la estabilidad institucional de los estados en las Américas: el castrismo. 

Castrismo es la denominación política del régimen dictatorial impuesto por Fidel Castro en Cuba desde 1959 y que somete sus habitantes hasta el presente. Es el movimiento político de ideología comunista en el que el régimen dictatorial de Cuba se funda. Es una variante del comunismo con contenidos nacionalistas, antimperialistas, de solidaridad latinoamericana y declaraciones de justicia social. Pero es fundamentalmente el sistema político dictatorial con fundamentos comunistas, pragmático, amoral y desarrollado con el principal objetivo de mantenerse indefinidamente en el poder. 

En estado de extinción, en el peor momento del denominado periodo especial el castrismo fue resucitado por Hugo Chávez y el dinero de Venezuela. Así Castro y Chávez construyeron lo que hoy denominan “socialismo del siglo XXI”, que solo es castrismo disfrazado, el foquismo armado de los 60 convertido en foquismo electoral. Con la misma ideología y método el castrismo ha logrado expandir su proyecto dictatorial a Venezuela, Ecuador, Bolivia y Nicaragua, controlar los países del Caribe y otros de América. Ha creado organizaciones de acción política internacional como el Alba, la Celac; controla la mayoría en la OEA para someterla y paralizarla; digita el G-77, el mas numeroso grupo de presión dentro de la ONU, al punto de lograr que la Cuba dictatorial sea miembro del Consejo de Derechos Humanos de la ONU. 

Desde que el castrismo tomó impulso con el dinero venezolano, el nivel de conflictividad interna en las democracias de las Américas se incrementó. Volvieron las conspiraciones y derrocamientos de gobiernos democráticos disfrazados de reivindicación como en Bolivia y Ecuador. Instauraron los “golpes blandos” sustituyendo la institucionalidad y creando una “legalidad ilícita”, para dar paso a las dictaduras del siglo XXI que hoy conocemos.

Impusieron el discurso antisistema de liquidación de los partidos políticos, creando la crisis de la política para generar la crisis del estado democrático y repusieron el discurso antiimperialista. El exilio cubano se volvió latinoamericano, proliferaron la persecución política, las masacres, los presos políticos y el asesinato de la reputación. El respeto a los derechos humanos quedó reducido a pretexto para acusar a sus víctimas. Las técnicas castristas se convirtieron en franquicia. 

Los gobiernos democráticos mas fuertes prefirieron la transacción que la confrontación con el castrismo y así bajaron el nivel de conflictividad interna alentado por los operadores castristas con dinero venezolano. De esta manera se instaló en La Habana un oráculo por donde pasaron los hijos, los aliados, los admiradores, los prudentes, los asustados y los sometidos por el castrismo (cada quien elija su lugar). Los presidentes democráticos “prudentes” se llevan bien con el castrismo pues eso garantiza controlar el nivel de conflictividad político-social interna, un buen pasar respecto a su imagen y tranquilidad cuando hayan dejado el poder. El precio parece razonable pues los males están en otros países.

El dictador cubano es ahora llamado presidente y recibe ese tratamiento por presidentes democráticos. La dictadura pasó a cumplir el rol de “mediadora” de los conflictos y guerrillas que ella misma generó y sostiene. Ningún gobierno de las Américas recuerda es signatario de la Carta Democrática Interamericana e ignora las violaciones y la pérdida de democracia en otros estados. Las embajadas cubanas en las américas son las mas influyentes. Así construyeron el “imperialismo castrista”, un fenómeno de un país inviable, sometido a dictadura, pero con el poder que describimos, toleramos y sufrimos. 

Cuando la crisis de Cuba de la mano del comunismo y la corrupción- llegó a Venezuela, como llegará todas las dictaduras del socialismo del siglo XXI, el castrismo aplicó los implacables métodos de sostenimiento de su propio régimen dictatorial, demostró que el problema de la recuperación de la democracia en Venezuela no es un asunto entre venezolanos, es parte de la ocupación del imperialismo castrista. Y los presidentes democráticos continuaron con su política prudente de “No problems”. 

Quien no lo reconozca sufrirá las consecuencias. ¡Es el castrismo…!

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6 Responses to “¡Es el castrismo!”

  1. Humberto Mondejar Gonzalez 28 June 2014 at 1:35 am Permalink

    Mejor castrocomunismo.
    Un detalle histórico.
    El periodo especial comenzó en el ’89; comenzando por prohibir las revistas ruso/soviéticas. Y me lo sentí, lo sentimos peor, en 1993. De ahí comenzaron las tiendas por divisas para extranjeros, estudiantes extranjeros (nunca un africano, valió tanto en Cuba) y diplomáticos acreditados, la dolarización, empresas mixtas y el cambio del poco oro, porcelana,… que tenía la población; por baratijas. Estilo, trueque, colonizador espanol, indio nativo.
    Chávez fue más tardes, fue la lotería que se sacó Fidel; después del 2000. Aunque la hija de Fidel, dijo recientemente, que Chávez, era un albur de los castros, que siempre anhelaron colonizar Venezuela, por su petróleo (Angola estaba muy lejos) desde los ‘80.

    • Humberto Mondejar Gonzalez 28 June 2014 at 2:18 am Permalink

      Una anécdota, que tal vez no viene al caso para muchos que estaban fuera de Cuba en en período especial.
      “Y me lo sentí, lo sentimos peor, en 1993.”
      Yo estudie una carrera de ciencia un poquito dura, si a aquello lo puedo llamar así, y la universidad era uno de los sitios estratégicos, de prioridad del gobierno: ‘había menos apagones”.
      Solo decir, que el almuerzo y la comida durante casi todo el ano; era arroz con suerte, sopa de arroz y arroz con leche. Arroz con suerte, es un “saco” de arroz cocinado, con 9 o 10 “latas” de carne rusa adentro; porque tuve la oportunidad, de un dia verlo.
      Me daban unos dolores de cabeza, del hambre, que parecía que se me quería partir la cabeza en dos y que no me dejaban estudiar. Pero a quien te vas a quejar, si todos estábamos en la misma situación; así que me los tragaba. Recuerdo, que mi novia hasta lloraba, y quería quitarse su comida para darmela, cuando veía; que el agua con azúcar, no calmaban mis dolores. Milorditos, el salve de medianoche, la calabacita de los aductos; porque tenias que correr a dormir, antes que regresara el hambre, era uno de sus tantos nombres que adquirió el agua con azúcar.
      Después vino la neuritis periférica, por la falta de proteínas rojas; que le costó el puesto al ministro de salud, por dar esa evidente conclusión científica delante de Fidel, en un lugar público. Y te digo que era la falta de proteína roja; porque a mi no me dio la neuritis, pero a mi novia si; y estaba tomando en ese año, unas polivitaminas que le había mandado su abuela de EEUU. Así que no era por falta de vitaminas, sino por el desbalance alimenticio. Muchos se iban todos los fines de semanas para su casa, aunque no estudiaran y escapaban mejor; pero yo no tenía esa oportunidad.
      Que suerte la tuya Montaner, la de ser un intelectual de “Café con Leche”
      Yo soy un científico, “de arroz sin suerte”!
      http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1961/esp/f300661e.html

  2. David 28 June 2014 at 1:57 pm Permalink

    Fidel Castro es uno de los hijos de puta más grande que ha parido América. Es increíble que un solo hombre causara tanto daño.

    • Ernesto 28 June 2014 at 8:59 pm Permalink

      Bueno..en realidad cometiste el error de ubicarlo solo en América.
      Hay que decir que de la historia de la humanidad. Y nos tocó.

  3. David 29 June 2014 at 3:38 pm Permalink

    El mayor hijo de puta de la historia de la humanidad es Mao Zedong, quien mató a más de 50 millones de seres humanos y es de la misma camada de Fidel, al igual que Lenin y Stalin. Puede que Fidel no sea el mayor hijo de puta de la humanidad, pero sí es el mayor hijo de puta de América.

  4. Alfredo Milano 2 July 2014 at 4:35 pm Permalink

    Si Fidel Castro es un hijo de puta, todos los presidentes latinoamericanos que han comprado las fraquicia de los Castro, son unos hijos de la mamá de Fidel….


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