16 April 2016 ~ 8 Comentarios

¿Fueron los rusos o los norteamericanos?

por Carlos Alberto Montaner

panama_papersEra como la primera escena de una película de espías. Hace poco más de un año, un diario alemán recibió un email sin firma, ofreciéndole once millones y medio de documentos en los que se describían los movimientos de cientos de miles de compañías offshore, totalmente legales, pero opacas, articuladas desde hace 40 años por una de las oficinas de abogados dedicadas a esos menesteres en Panamá.

Era el estallido de los Panamá papers. El periódico se dio cuenta de la tremenda importancia de la información y se puso al habla con el Consorcio Internacional de Periodistas Investigativos para abordar la tarea. Se trataba de 400 profesionales radicados en 80 países.

Habían abierto una nueva Caja de Pandora. En esa enorme masa informativa, seguramente aparecerían las pruebas del lavado de dinero procedente del narcotráfico; de la corrupción de políticos inescrupulosos coludidos con empresarios venales; de la venta ilegal de armas y de otras actividades prohibidas por las leyes locales e internacionales.

También, claro, aflorarían los datos anodinos de quienes intentaban proteger su patrimonio en medio de divorcios muy peleados. O de los que huían de las abusivas dentelladas fiscales a las herencias. Incluso, de empresarios que se cubrían contra las acciones legales de exsocios depredadores.

¿Quién filtró los documentos? Los expertos están de acuerdo en que se trata de la labor de alguna poderosa agencia de inteligencia.

Según Clifford G. Gaddy, en un análisis publicado por el Instituto Brookings, postula que el cerebro tras la operación fue Vladimir Putin y su instrumento de investigación los servicios secretos rusos, en los que existen muy competentes hackers.

Para Gaddy, el hecho de que algunos de los asociados al propio Putin aparecieran en los papers no le resta validez a su tesis. No se ha revelado nada que no se supiera, pero muchos de sus enemigos, como el Primer Ministro británico David Cameron han resultado afectados.

Bradley Birkenfeld, en cambio, aporta otra versión: fue la CIA. Este banquero norteamericano es el mayor soplón (whistleblower) financiero de la historia. Fue quien reveló los números de cuenta de muchos norteamericanos que ocultaban sus capitales en Suiza, cobrando por sus servicios más de 100 millones de dólares en comisiones al sistema fiscal norteamericano (IRS), aunque él mismo pasó un par de años tras la reja.

Los casos de Mauricio Macri, de Cameron, del Primer Ministro de Islandia, de José Manuel Soria –ministro de Industria de España hasta hace unas horas–, unos inocentes y otros culpables, todos pronorteamericanos y cercanos a Washington, serían las víctimas del “fuego amigo”. Estaban en la zona de combate cuando comenzó el tiroteo y resultaron heridos.

A mi juicio, al menos por ahora, me parece más creíble la participación de la CIA o de alguna otra agencia parecida. Desde hace unos cuantos años el gobierno de Estados Unidos –la CIA, el FBI, la NSA, la DEA– deambula febrilmente por los laberintos cibernéticos –Internet, teléfonos– en busca de pistas que le permitan conjurar, en primer lugar, el terrorismo, el narcotráfico y la proliferación de armas nucleares, y, en segundo lugar, la corrupción, el lavado de dinero y el robo de secretos militares o industriales.

Seguramente, en esa ciclópea labor los investigadores se tropezaron mil veces con las empresas offshore –unas entidades opacas creadas en decenas de países, con frecuencia desde los propios Estados Unidos, que obstaculizaban sus labores– y decidieron tirar de la manta, sin importarles que Delaware, Nevada o South Dakota participen en unas actividades semejantes a las que hoy le imputan a Panamá.

El resultado de este escándalo (que acaba de comenzar), a corto plazo va a tener consecuencias devastadoras en el terreno político, y muchas personas –culpables o inocentes– van a sufrir por el hecho de que sus nombres aparezcan en la prensa, porque ya han sido juzgadas y condenadas sin pruebas por la opinión pública, pero cuando se disipe el humo, incluso cuando ya hayan sido rematados los sobrevivientes con un disparo mediático en la nuca, se abrirá paso un mundillo más transparente.

Eso será positivo. Los políticos y los empresarios corruptos se lo pensarán dos veces antes de hacer sus negocios turbios. A los narcos y a los terroristas les resultará más difícil esconder sus huellas. Los abogados, los banqueros y los inversionistas tendrán que jugar sin cartas marcadas.

El mito griego relata que una curiosa mano femenina –la de Pandora– abre el ánfora prohibida que contenía todos los males de este mundo, y éstos escapan apresuradamente antes de que ella consiguiera cerrarla. Sólo permanece dentro un espíritu bueno, Elpis, asociado a la esperanza. Esperemos que esta vez Elpis también haya huido y el irremediable escándalo nos traiga un mundo más seguro y más decente. Sería deseable.

8 Responses to “¿Fueron los rusos o los norteamericanos?”

  1. menendag05 16 April 2016 at 7:52 pm Permalink

    .
    Todos sabemos que aunque deseable no es posible.
    Los que crean, invierten, sostienen y mantienen en secreto estas fabulosas riquezas son los mismos que gobiernan, hacen las leyes y generan, de manera directa o indirecta los supuestos mecanismos de control para su supervisión.
    Esta Caja de Pandora, no era desconocida ni secreta. Era parte del lenguaje cotidiano y del tratamiento tradicional de las riquezas, casi siempre mal habidas o al menos puestas fuera del control de las haciendas públicas eludiendo su contribución. Mecanismo que el ciudadano común que no es poseedor de grandes capitales está obligado por ley a cumplimentar.
    Los participante con supuestos datos anodinos, no son menos infractores, por cuanto cometen el mismo delito.
    La honradez de Putin, por supuesto que no juega ningún papel en un análisis serio, lo que si me parece un tanto idiota es que siendo el “cerebro de la operación” aparezca como delincuente destacado.
    Primero, lo de inocentes o culpables, tiene teóricamente poco peso para el análisis, por cuanto la inocencia es poco probable cuando se cabalga en los mismos corceles y se persiguen metas semejantes.
    Segundo dudo mucho que algunos fueran las víctimas del fuego amigo …
    Es evidente que el fuego se origina y planifica desde otro sector, que muy probablemente busca una jugosa remuneración, que por supuesto recibirán, procediendo a desvalorizar y sepultar en el camposanto del olvido el enojoso contenido
    de estos incómodos papiros
    Con relación al futuro de estos engendros, en realidad soy pesimista. No creo que el desenlace implique una disminución de este tipo de delincuencia. Lo que si seguramente generará serán mecanismos más perfeccionados para que incidentes de este tipo no tengan posibilidad de repetirse.
    A Pandora, le tocará una buena parte, para que aprenda la lección.
    A Elpis, si lo encuentran, también buscarán el modo de comprarlo.
    Si son de origen humano, casi siempre tienen un precio.

    Pericles

  2. Lionel Lejardi 16 April 2016 at 11:33 pm Permalink

    CRITICA
    Articulo
    “Obama, verbo vs. boconería”

    © Lionel Lejardi. Marzo 30, 2016
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  3. Maximiliano Herrera Verdugo 17 April 2016 at 12:20 am Permalink

    Otra victima del fuego cruzado amigo fue el presidente de Ucrania Poroshenko.

  4. Sam Ramos 17 April 2016 at 9:01 am Permalink

    No tendría nada de raro que fuse la CIA la que sacó esto a flote. Fueron llos americanos los que develaron el escándalo de la FIFA y el del doping masivo del atletismo. A los rusos no les favorece en nada reveler esos tejemanejes porque ellos no les rinden cuenta a sus ciudadanos.

  5. Sam Ramos 17 April 2016 at 9:05 am Permalink

    Abundando en mi comentario anterior, ya varios eriodistas rusos han sido eliminados fisicamente por meter las narices en sus asuntos.

  6. Alvaro Orozco Carballo 17 April 2016 at 9:26 am Permalink

    Tambien la finalidad pudo ser debilitar la empresa privada ante el Estatismo populista.

  7. gerardo conde roa 18 April 2016 at 3:33 am Permalink

    Creo que , una vez superado el “susto de algunos” y depurado el sistema opaco de las finanzas globales, la codicia generará de forma inmediata nuevos sistemas de opacidad que sustituyan a los anteriores. ¿CIA o ex KGB? Por qué no ambos al alimón , puestos de acuerdo ( como tantas veces) en liberarse de algunos tipos molestos que alteran sus sistemas de gobierno con su poder económico o manipulan a la opinión pública ( aún en estados libres) con su poder mediático. A mi juicio éstos son los que se están reorganizando por haber sido previamente avisados. Si nos fijamos, del que podríamos llamas ” megapoder” financiero, político o mediático, no aparece nadie. Apenas unas figuras de segunda fila que sirven de purgante y lavacaras a los que ya están en el segundo escalón, del que hablaba al principio. Simplemente , si se ìensa con calma ésto era una auténtica chapuza que se dejó sobrevivir hasta que sólo resultó útil para volarla. ¿ Un bufete de Panamá, guardando secretos financieros de medio mundo al margen de sus agencias de inteligencia ? Por favor, ¿ Quién puede creerse semejante historia ?. Tal vez sólo los incautos que creyendose grandes financieros o poderosos políticos pudieron creerse la falacia del secreto de un despacho de Abogados frente a estados como los que cita el autor.Los grandes, como siempre, ya están en otra escala y gritan indignados como si se acabaran de caer del guindo. En el fondo , cuanta ingenuidad subsiste aún entre los “grandes de éste mundo”.Son como niños.

  8. gerardo conde roa 18 April 2016 at 3:39 am Permalink

    Creo que , una vez superado el “susto de algunos” y depurado el sistema opaco de las finanzas globales, la codicia generará de forma inmediata nuevos sistemas de opacidad que sustituyan a los anteriores. ¿CIA o ex KGB? Por qué no ambos, al alimón , puestos de acuerdo ( como tantas veces) en liberarse de algunos tipos molestos que alteran en ocasiones ,sus sistemas de gobierno con su poder económico o manipulan a la opinión pública ( aún en estados libres) con su poder mediático.Pero éstos no han caído, porque con ellos se pacta, no se les sorprende. A mi juicio éstos son los que se están reorganizando por haber sido previamente avisados. Si nos fijamos, del que podríamos llamar ” megapoder” financiero, político o mediático, no aparece nadie. Apenas unas figuras de segunda fila que sirven de purgante y lavacaras a los que ya están en el segundo escalón, del que hablaba al principio. Simplemente , si se pìensa con calma ésto era una auténtica chapuza que se dejó sobrevivir hasta que sólo resultó útil para volarla. ¿ Un bufete de Panamá, guardando secretos financieros de medio mundo al margen de sus agencias de inteligencia ? Por favor, ¿ Quién puede creerse semejante historia ?. Tal vez sólo los incautos que creyendose grandes financieros o poderosos políticos pudieron creerse la falacia del secreto de un despacho de Abogados frente a estados como los que cita el autor.Los grandes, como siempre, ya están en otra escala y gritan indignados como si se acabaran de caer del guindo. En el fondo , cuanta ingenuidad subsiste aún entre los “grandes de éste mundo”.Son como niños.


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