28 November 2015 ~ 8 Comentarios

Gracias, dios mío, por el mercado y la libertad

por Carlos Alberto Montaner

Dia de accion de gracias

Fue el paroxismo del consumo. La noche del “Día de acción de gracias” (Thanksgiving)el último jueves de noviembre, decenas de miles de norteamericanos durmieron a las puertas de las tiendas para arramblar con todo lo que pudieron en el llamado “Viernes negro”(Black Friday). Luego siguió la fiesta durante un fin de semana en el que las rebajas de precio y la competencia entre tiendas y marcas incitaban sin tregua el insaciable apetito de los consumidores.

Entre Thanksgiving y las Navidades, los norteamericanos compran el 20% de todo lo que adquieren a lo largo del año. Por otra parte, se sabe que la extraordinaria vitalidad de la economía de Estados Unidos –que este año producirá más de 17 billones de dólares (trillions en inglés)– depende en un 70% de las compras de su sociedad. Cuando ese porcentaje disminuye sustancialmente, el país entra en recesión, aumenta el desempleo y la situación de los más pobres suele agravarse.

Los responsables de ese asombroso milagro económico son los apóstoles del mercado: los emprendedores que lanzan las empresas, los legisladores que las protegen con leyes justas, los tribunales que administran el derecho mercantil, los financieros que procuran los recursos, los capitalistas que arriesgan sus ahorros o parte de ellos, los abogados que le dan forma legal al empeño y lo defienden en los conflictos, los ingenieros que construyen los bienes u organizan los servicios, los comerciantes que los transan, los publicitarios que despiertan el interés de las gentes, los especialistas en marketing, los vendedores, y un sudoroso etcétera de gente febrilmente dedicada día tras día a producir y a innovar para poder competir.

De ese aguerrido ejército depende el bienestar del conjunto de la sociedad y una recaudación de impuestos que permita sostener a un Estado eficiente. Si hay beneficios y excedentes, son posibles la educación, la policía, la sanidad, las carreteras y alcantarillados, y el resto de los servicios públicos, incluidas las Fuerzas Armadas que nos protegen de los depredadores exteriores.

Si hay beneficios y excedentes, se multiplican las pulsiones caritativas y filantrópicas que permiten que florezcan las religiones organizadas y la miríada de oenegés que subsisten de la solidaridad ajena, aunque desprecien el aparato productivo del que viven, y le muerdan la mano al que les da de comer, acaso porque no entienden cómo se crea, conserva o malgasta la riqueza.  

En todo caso, es un acto de justicia poética que el Viernes negro sobrevenga a continuación del jueves de Acción de gracias. Como recuerda Kent Dillon en su artículo Thanksgiving Celebrated as the Birthday of Free Enterprise, los peregrinos del Mayflower se establecieron en America con el objeto de crear una gran comuna cristiana, una sociedad comunista, en la que todo fuera de todos.

Tal vez actuaban  influidos por la obra Utopía, escrita un siglo antes por Tomás Moro, aunque lo ocultaran por el carácter católico del excanciller inglés decapitado, entre otras razones, por oponerse a la Reforma de la que ellos eran partidarios.

Con el fervor religioso que les caracterizaba, los peregrinos trataron de desarrollar sus objetivos hasta que, debido al hambre, la improductividad de las cosechas, las muertes por escorbuto, y el resto de una infinidad de calamidades que casi los liquida a todos (exactamente como sucedió en Virginia), decidieron entregar la tierra a los labradores y establecer un régimen de propiedad privada en el que el individuo prosperara de acuerdo con su capacidad, iniciativa y responsabilidad. A partir de ese punto, comenzó, realmente, a materializarse el “sueño americano”.

Cuando nos preguntamos por qué Corea del Norte es veinte veces más pobre que Corea del Sur, la respuesta hay que buscarla en el colectivismo y la planificación centralizada. Son casi los mismos coreanos, unos instalados en la utopía totalitaria y los otros en el mercado libre. Lo de casi es porque el promedio de estatura de los del norte es tres centímetros menos que los del sur y, además, su esperanza de vida es 11 años menor (69 frente a 80). 

Cuando queremos saber por qué la infinita mayoría de los cubanos no tienen esperanzas racionales en las pseudo-reformas de Raúl Castro y continúan tratando de escapar del paraíso de los trabajadores, como los casi cuatro mil que hoy se agolpan en Costa Rica, y los millones que esperan su oportunidad en Cuba, es porque en esa Isla persisten los mitos del colectivismo, la planificación centralizada y la hegemonía total del Partido Comunista. La perspectiva, pues, es de hambre.

Démosles gracias, pues, al mercado y a la libertad, en estos días tan significativos. El capitalismo moderno, abierto y competitivo, como se ha dicho, es una prodigiosa máquina de hacer pan. Para los que lo tienen, claro.

8 Responses to “Gracias, dios mío, por el mercado y la libertad”

  1. SB 28 November 2015 at 11:33 pm Permalink

    A excepción de la familia y las amistades, casi todo en la vida contemporánea se debe principalmente al capitalismo con el trabajo honesto, el ahorro, la producción privada y una fiscalidad muy baja. Eso es, con muy pocas excepciones como el radar y la internet, que de todas formas estaba a punto de ser creada por el libre mercado. Difiriendo un poco de lo que dice CAM, hay muchos ejemplos teóricos y prácticos que demuestran que los servicios de educación, sanidad, carreteras, manejo de aguas y un largo etcétera pueden ser suministrados por la empresa privada, librando al público de la burocracia, la politiquería, el despilfarro y la corrupción de los funcionarios públicos. Las fuerzas armadas y el sistema judicial son de los pocos o únicos que son legítimos del estado y hasta eso es debatible.

  2. nestor 29 November 2015 at 6:51 am Permalink

    CAM es el hombre mas pre-claro q conocemos para los asuntos de la economia de mercado, sobre Cuba, etc. Este articulo es revelador de la maquinaria del mercado y del capitalismo en aras de una continuidad de futuro de una sociedad, de una de las vias naturales de desarrollo…….Todo lo contrario de lo q esta sucediendo por medio siglo en la Isla en q ya los cubanos buscan salir pues no tienen esperanzas algunas de q se logre un desarrollo dentro de la Isla, pobres hermanos cubanos profesionales, tecnicos y preparados pero sub-utilizados

  3. JUAN DDIOS 29 November 2015 at 9:21 pm Permalink

    No entiendo, como un hombre tan talentoso, al cual admiro y colecciono todos sus sabios comentarios, no toma en cuenta la ENERGÍA DIVINA QUE ESTÁ EN TODOS LOS SERES HUMANOS, EN EL CRISTO DE SU CORAZÓN ” AQUELLA LUZ VERDADERA, QUE ALUMBRA A TODO HOMBRE(o ser humano)QUE VIENE A ESTE MUNDO” JUAN 1:9″ Y que como en este caso refiriéndose al “SUEÑO AMERICANO” da la impresión que ha sido posible por el intelectualismo de lo hombres. Cuando el hombre utiliza correctamente los dones y frutos del ESPÍRITU SANTO solamente el bien es el resultado, pero cuando le hace caso a otros dioses que desgraciadamente este mundo está flotando en éllos, todas las cosas cada día van de mal en peor.

  4. aureliano buendia 30 November 2015 at 3:39 pm Permalink

    Si, gracias por el Mercado y la Libertad… de mercado! Y añado yo: de las oligarquias mundiales que nos venden lo que quieren y nos hacen cag*r tambien lo que quieren. Muy liberal es usted. Muy en su linea. Se olvido Ud. de mencionar a la Nacion a la hora de comprar, vender o legislar a favor o en contra. Y ya sabe Ud. que para el club Bilderberg esto seria intolerable! Sin Ira, Don Carlos!

  5. Jose Peña 1 December 2015 at 1:16 am Permalink

    “Nuestra civilización cristiana y occidental es un gigantesco fracaso porque transformó a la vida en una apelación para gastar, consumir y acumular y lo que está despilfarrando son horas de vida en el planeta”.
    “Ninguna época tuvo tanta mediocridad entre los líderes mundiales”.
    “Pobres no son los que tienen poco. Pobres son los que quieren más y más, infinitamente más, y nunca les alcanza”.
    “A los que le gusta mucho la plata hay que correrlos (alejarlos) de la política; son un peligro”.
    “Nunca tuvimos tanta riqueza como tenemos hoy; nunca tuvimos tantos medios; nunca tuvimos tantos instrumentos y estamos siendo infelices. Qué paradoja”.
    . “Un pueblo educado tiene las mejores opciones de vida y es muy difícil que lo engañen los corruptos y los mentirosos”.
    “Yo no soy pobre. Pobres son los que precisan mucho para vivir. Yo tengo lo suficiente”.
    “Los políticos tenemos que vivir como vive la mayoría y no como vive la minoría”.
    “No soy pobre, soy sobrio, liviano de equipaje, vivir con lo justo para que las cosas no me roben la libertad”.
    Pepe Mújica

  6. Perropaco 1 December 2015 at 9:54 am Permalink

    “Si los bienes se poseyeran en común, serían los hombres malvados e incluso los avaros y ladrones quienes más se beneficiarían. Sacarían más y pondrían menos en el granero de la comunidad.”

    Francisco de Vitoria (1486-1546)

  7. rafael 13 December 2015 at 5:11 am Permalink

    ¡¡¡Increíble artículo!! ¿El mercado de los indigentes?¿el mercado que domina a los países más atrasados?¿el mercado donde el 10% de los ricos domina a los pobres?¿el mercado que mantiene en la miseria a los pueblos de america latina?. Pensé que esta web era un sitio de debate sincero sobre la situación cubana que me interesa. Veo que es solo un burdo instrumento del capitalismo más rancio. Adios chicos buscaros otros compañeros de viaje

    • Sam Ramos 13 December 2015 at 3:12 pm Permalink

      Gracias Rafa por dejarnos disfrutar solos del desmerengamiento de la izquierda letrinoamericana, la francesa y muy pronto la Española, etc. etc. etc.
      Como se decia en Cuba: A llorar a Maternidad!!!


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