16 July 2013 ~ 27 Comentarios

Haroldo Dilla, el marxismo y otros errores

por Carlos Alberto Montaner

Carlos Marx

El profesor Haroldo Dilla se ha tomado la molestia de volver a responderme. Creo que debo agradecérselo. Su texto se titula Las tres tristes trampas de Carlos Alberto Montaner. Leo el artículo, como el anterior, en 7días.com.do y encuentro que tiene razón en un par de aspectos.

Acuerdos y discrepancias

Es verdad que él y yo habíamos disentido antes sobre las razones del desastre económico y social de Haití. Lo había olvidado. Al fin y al cabo eran opiniones escasamente demostrables sobre un tema muy subjetivo. La discusión, al menos para mí, tenía unos ribetes bizantinos que la hacían poco memorable.

Es muy difícil precisar por qué Barbados, con una composición étnica similar a Haití, pero con una historia y una cultura totalmente diferentes, es una de las más exitosas expresiones del Caribe, mientras sus vecinos haitianos han corrido una suerte diametralmente opuesta.

El señor Dilla resume bien las posiciones que entonces sostuvimos en torno a ese tema. Él, que piensa como marxista, suscribe la dudosa Teoría de la Dependencia y cree que:

“la pobreza haitiana estaba ligada a la desfavorable ubicación de ese país en la división regional del trabajo en función de la acumulación capitalista, mientas CAM prefirió explicarlo como resultado de la Revolución Haitiana y de los malos liderazgos generados desde ella”.

Dilla tiene su hipótesis y yo la mía. El toma en serio los escritos de Paul Baran, André Gunder Frank y otros economistas que postulan la descaminada Teoría de la Dependencia. A mí, en cambio, me parece que ésa es una forma absurda (y cómoda) de explicar el subdesarrollo.

Creo que nunca nos pondremos de acuerdo sobre el tema, pero no me importaría cambiar de opinión si alguien aportara algún argumento persuasivo. Todavía no ha sucedido.

También, es cierto que confundí la profesión del profesor Dilla. Lo hice sin intención. Pensé que era economista. Creo que no tiene importancia. Quienes lo conocen –yo no he tenido esa grata oportunidad– me escribieron dándome muchos datos de su vida y diciéndome que era geógrafo y sociólogo, es decir una persona con una buena formación en otro campo de las Ciencias Sociales. Enhorabuena.

No voy a volver sobre mis puntos de vista a propósito de la gratuidad de la enseñanza universitaria que piden a gritos los estudiantes chilenos y sobre sus exigencias de que se prohíban las instituciones lucrativas de nivel superior. Sería inútilmente reiterativo.

Un resumen de mis opiniones en este terreno ya aparecen publicadas en otros artículos recientes que pueden consultarse en www.elblogdemontaner.com: La educación y el cinismo, La buena educación y La arrogancia y el error.

Si algún lector, incluso, desea conocer más a fondo mis opiniones sobre la educación universitaria, lo invito a que revise varios ensayos en mi libro La libertad y sus enemigos. Es un tema que siempre me ha interesado. Me parece fundamental.

El problema es el marxismo

Voy a centrar mi respuesta en la parte medular del escrito del profesor Dilla. Cito su texto:

“A nadie oculto –no hay motivo para ello—que tengo una formación teórica fuertemente alimentada por el marxismo crítico, diría que soy fundamentalmente marxista, pero no sectariamente marxista. Tampoco oculto mi inclinación política socialista. Sólo que ni el marxismo ni el socialismo que reclamo son los muñecos de paja que CAM construye para poder luchar ventajosamente con ellos. CAM nunca contiende con el marxismo o el socialismo, que ni conoce ni entiende, sino con bagatelas que él mismo diseña para ofertar en los tianguis políticos que merodea”.

Lo siento por el señor Dilla. Es él quien no ha entendido nada de la historia del siglo XX. Marx creía y propuso ciertas cosas que el tiempo ha demostrado eran erróneas y, sobre todo, terriblemente contraproducentes.

De la misma manera que, desde hace varias décadas, ante el horror de la experiencia comunista, se abrió paso la expresión “socialismo real” para separarlo de la cháchara teórica, es vital referirse al “marxismo real”.

El marxismo real es un disparate que ha tenido muy serias consecuencias. Es el causante del socialismo real. No se trata sólo de una abstracta teoría de la historia, como uno puede encontrar en Spengler o en Ortega, sino que esas proposiciones han servido de base para la violenta remodelación de la sociedad de acuerdo con unos postulados desacertados.

Es como construir edificios con un plano equivocado. Siempre acaban desplomándose. Es verdad que Marx, muerto en 1883, nunca vio el triunfo de sus ideas, pero a partir de la revolución bolchevique en Rusia, en 1917, esa ideología se convirtió en formas concretas de gobierno que fueron, y son, tremendamente destructivas.

En las propuestas de Marx están las semillas de todo lo que luego sucedió en el mundo dominado por sus partidarios comunistas, comenzando por la reivindicación de la violencia para la toma del poder. Lo dice claramente el Manifiesto Comunista de 1848:

“Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Que las clases dominantes tiemblen ante una revolución comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar”.

¿Por qué sorprenderse, entonces, de que Lenin opinara que “la muerte de un enemigo de clase es el más alto acto de humanidad posible en una sociedad dividida en clases” o que el Che Guevara asegurara que “un revolucionario debe ser una fría y perfecta máquina de matar”?

¿No se deduce de las palabras de Marx esa justificación a la conducta homicida que propone la lucha de clases como el modo de cambiar la realidad? Se lo explicó el propio Marx a Joseph Weydemeyer el 5 de marzo de 1852:

“Lo que yo he aportado de nuevo [a la noción de la lucha de clases] ha sido demostrar: 1) que la existencia de las clases sólo va unida a determinadas fases históricas de desarrollo de la producción; 2) que la lucha de clases conduce, necesariamente, a la dictadura del proletariado; 3) que esta misma dictadura no es de por sí más que el tránsito hacia la abolición de todas las clases y hacia una sociedad sin clases”.

Los discípulos de Marx (léase el discurso de Engels ante la tumba de Marx pronunciado a los tres días de la muerte de su amigo), estaban convencidos de que el alemán había descubierto las leyes por las que se rige la historia y había dado con la clave de las injusticias económicas: la existencia de la plusvalía.

Los marxistas, a las alturas de hoy, especialmente tras el hundimiento del comunismo europeo, deberían entender que las crueles e ineficientes dictaduras comunistas surgen de tratar de implementar esas dos supersticiones, ya desmontadas en su época por pensadores mucho más solventes del campo de la Escuela Austriaca.

Las dictaduras comunistas surgieron de estos y de otros notables errores conceptuales, como la teoría marxista del valor, que inevitablemente conduce al establecimiento de una burocracia estatal dirigista dedicada a controlar los precios.

O la más grave: la convicción marxista de que a la humanidad le llegaría la felicidad definitiva cuando los medios de producción se colectivizaran y dejaran de pertenecer a unos pocos privilegiados.

Cuando ello ocurriera, suponía Marx, cuando cambiaran definitivamente las relaciones de propiedad, la Humanidad llegaría a forjar una sociedad comunista tan perfeccionada, que ni siquiera serían necesarios los jueces y las leyes porque las personas estarían gobernadas por impulsos altruistas.

¿Qué ocurrió cuando los revolucionarios intentaron poner en práctica esa delirante utopía? En todas partes, Cuba incluida, sucedieron, al menos, cuatro catástrofes sin parangón en la historia conocida:

“· Asesinaron a millones de personas y llenaron de presos los calabozos políticos. Cien millones de muertos se contabilizan en El libro negro del comunismo, sin contar los horrores del Gulag.

“· Para crear la “dictadura del (o para) el proletariado”, construyeron un partido único, vanguardia de los trabajadores, generalmente gobernado por un caudillo implacable, que liquidó las libertades tachándolas de “formales” y convirtió a los ciudadanos en súbditos de una nueva tiranía.

“· Empobrecieron sustancialmente a las personas hasta provocar hambrunas, destruyendo el aparato productivo surgido del orden espontáneo, sustituyéndolo por el raquítico tejido empresarial generado por la planificación centralizada. Ahí está Corea del Norte para demostrar a dónde puede llegar la utopía marxista. Ahí está Corea del Sur para probar las ventajas de las sociedades en la que los medios de producción permanecen en manos privadas. En el lado miserable, improductivo y abusador imperan las ideas marxistas.

“· Persiguieron, hasta liquidarlas o silenciarlas, a las personas emprendedoras, al extremo de que a los más creativos y rebeldes sólo les quedaba la opción de escapar. Por eso rodearon los perímetros de las dictaduras marxistas-leninistas con alambradas, muros, soldados armados, perros de presa y lanchas asesinas. Como tantas veces se ha dicho, las dictaduras marxistas-leninistas son las únicas en la historia que han creado fronteras para evitar que la gente se vaya, no que entre.

Tal vez el profesor Dilla y el resto de los marxistas, críticos o no tan críticos, no han reparado en el hecho muy significativo de que las ideas de Marx han fracasado en todas las latitudes y en todas las culturas donde las han tratado de implementar. En todas han terminado generando burocracias ineficientes y crueles.

Han fracasado en pueblos germánicos, eslavos, asiáticos, árabes, turcomanos, latinos.

Han fracasado en sociedades de origen católico, cristiano ortodoxo, islámico, confuciano, budista, taoísta.

Han fracasado bajo todo tipo de líderes: Lenin y Stalin, Mao, Ceaucescu, Honecker, Pol Pot, Kim Il-sung y su descendencia, Fidel y Raúl Castro, Hoxha, Rákosi y Kádár, Gomulka y Jaruzelski, Húsak. Todos.

¿Por qué ese fallo permanente de la ejecución de las ideas marxistas? Primero, porque eran disparatadas. Segundo, por algo muy sencillo que me respondió Alexander Yakolev cuando le hice esa pregunta a propósito del hundimiento de la Perestroika: “porque el comunismo no se adapta a la naturaleza humana”.

Supongo que el profesor Dilla querrá decir que el marxismo y el comunismo son dos cosas distintas, pero eso es como suponer que el Credo no tiene que ver con el catolicismo. El marxismo es el presupuesto teórico de esos manicomios y así les va. No hay más vueltas que darle.

Liberalismo y neoliberalismo

El profesor Dilla no sólo supone que yo no sé lo que es el marxismo, sino, además, me explica lo que es el liberalismo y se sorprende de que yo niegue que el neoliberalismo exista.

Me imagino que debo agradecerle las lecciones. A veces, mira por dónde, la educación gratuita es conveniente.

Simultáneamente, Dilla tampoco entiende mi admiración liberal por el economista hindú Amartya Sen, alguien que ha explicado brillantemente la relación entre el desarrollo y la libertad, demostrando cómo las hambrunas se producen, precisamente, donde existe la planificación centralizada y en donde la prensa y las instituciones no son libres.

No sé cuáles libros y ensayos de Amartya Sen ha leído el señor Dilla, pero alguien que cree, como este notable Premio Nobel, en las virtudes del comercio internacional y ataca a los antiglobalizadores porque, en el fondo, defienden privilegios locales, está diciendo algo que sostenemos vehementemente los liberales, aunque en otros aspectos Sen se acerque al keynesianismo de la mano, también brillante, de Kenneth Arrow.

En todo caso, como al profesor Dilla, y tal vez a ciertos lectores, les interese el tema, dado que en estas páginas no hay espacio suficiente, lo remito a un viejo ensayo mío, del año 2000, que pueden hallar fácilmente en la red en Liberalismo.org: Liberalismo y neoliberalismo en una lección. De ahí entresaco este epígrafe:

El neoliberalismo una invención de los neopopulistas

“El liberalismo, qué duda cabe, está bajo ataque frecuente de las fuerzas políticas y sociales más dispares. Basta ver los documentos del socialistoide Foro de Sao Paulo o ciertas declaraciones de las Conferencias Episcopales y de los provinciales de la Compañía de Jesús, pero para los fines de tratar de desacreditarlo lo denominan neoliberalismo.

Vale la pena examinar esta deliberada confusión. En primer término, tal vez sea conveniente no asustarse con la palabra. En el terreno económico el liberalismo, en efecto, ha sido una escuela de pensamiento en constante evolución, de manera que hasta podría hablarse de un permanente "neoliberalismo".

Lo que se llama el "liberalismo clásico" de los padres fundadores -Smith, Malthus, Ricardo, Stuart Mill, todos ellos con matices diferenciadores que enriquecían las ideas básicas-, fue seguido por la tradición "neoclásica", segmentada en diferentes "escuelas": la de Lausana (Walras y Pareto); la Inglesa (Jevons y Marshall); y -especialmente- la Austriaca (Menger, Böhm-Bawerk, Von Mises o, posteriormente, Hayek).

Asimismo, también sería razonable pensar en el "monetarismo" de Milton Friedman, en la visión sociológica o culturalista de Gary Becker, en el enfoque institucionalista de Douglass North o en el análisis de la fiscalidad de James Buchanan.

Si hay, pues, un cuerpo intelectual vivo y pensante, es el de las ideas liberales en el campo económico, como pueden atestiguar una decena de premios Nobel en el último cuarto de siglo, siendo uno de los últimos Amartya Sen, un hindú que desmonta mejor que nadie la falacia de que el desarrollo económico requiere mano fuerte y actitudes autoritarias.

Sin embargo, en el sentido actual de la palabra, el "neoliberalismo", en realidad, no existe. Se trata de una etiqueta negativa muy hábil, aunque falazmente construida. Es, en la acepción que hoy tiene la palabreja en América Latina, un término de batalla creado por los neopopulistas para descalificar sumariamente a sus enemigos políticos.

¿Quiénes son los neopopulistas? Son la izquierda y la derecha estatistas y adversarias del mercado. El neoliberalismo, pues, es una demagógica invención de los enemigos de la libertad económica -y a veces de la política-, representantes del trasnochado pensamiento estatista, con frecuencia llamado "revolucionario", acuñada para poder desacreditar cómodamente a sus adversarios atribuyéndoles comportamientos canallescos, actitudes avariciosas y una total indiferencia ante la pobreza y el dolor ajenos.

Tan ofensiva ha llegado a ser la palabra, y tan rentable en el terreno de las querellas políticas, que en la campaña electoral que en 1999 se llevó a cabo en Venezuela, el entonces candidato Chávez, hoy flamante presidente [recuérdese que esto fue escrito a los pocos meses de su primera victoria electoral], acusó a sus contrincantes de "neoliberales", y éstos, en lugar de llamarle "fascista" o "gorila" al militar golpista, epítetos que se ganara a pulso con su sangrienta intentona cuartelera de 1992, respondieron diciéndole que el neoliberal era él”.

¿Qué clase de socialista es el señor Dilla?

El profesor Dilla, además de declarar que es marxista, se proclama socialista.

En realidad, ésa es una palabra que no dice mucho. ¿Socialista como Fidel Castro, como Bettino Craxi, o como Carlos Andrés Pérez, cuyo partido, Acción Democrática, pertenecía a la Internacional Socialista junto al PRD dominicano de Peña Gómez e Hipólito Mejía?

¿Socialista como son los partidos de esa cuerda en Alemania, Holanda o Escandinavia, donde, con frecuencia, gobiernan junto a los liberales o se oponen a ellos?

Mi impresión es que el profesor Dilla vive en un mundo esquemático de ensoñaciones ideológicas y eslóganes que nada tiene que ver con la realidad, o, por lo menos, con la realidad que yo pude observar durante los 20 años que fui vicepresidente de la Internacional Liberal, donde se dan cita 80 formaciones políticas de esa cuerda, y los anteriores 15 en que me integré a los grupos liberales españoles y dejé, felizmente, de ser socialdemócrata, cuando entendí cómo se crea la riqueza, cómo se malgasta, cómo se conserva y cómo se lucha mejor contra la pobreza.

Aunque a Dilla le sorprenda, quizás porque se pasó su juventud militando en el Partido Comunista de Cuba escuchando, supongo que molesto, consignas vacías e insultos al adversario, y presenciando indignos actos de repudio, el liberalismo no es una ideología en el sentido marxista (realmente hegeliano) del término, y tampoco existe la ideología “neoliberal”, palabreja carente de sentido.

Lo que existen son algunos principios –en mi previa respuesta le señalé ocho—deducidos de la experiencia, a los cuales, con el tiempo, se ha agregado la postulación de ciertas medidas de gobierno propuestas por pensadores notables, entre los que comparecen los doce Premios Nobel que le mencioné anteriormente, número que fácilmente pudiera extender hasta el centenar de buenas y respetables cabezas.

Esas medidas de gobierno –o “políticas públicas”, como dicen en mal español—, no constituyen un dogma inflexible, como sucede con las supercherías marxistas, creadoras de regímenes irracionales en los que se va a la cárcel o al paredón bajo la absurda acusación de “revisionismo”, sino son propuestas abiertas y permanentemente revisadas, incluso dentro del liberalismo.

A los “austriacos”, por ejemplo, les parece erróneo el monetarismo de Milton Friedman, y no existe nada parecido a un acuerdo general sobre el nivel idóneo del gasto público con relación al PIB, o en torno al debate sobre la mejor forma de encarar los gastos de salud. Los liberales suizos creen y defienden la existencia de un seguro de salud universal y obligatorio, mientras los libertarios, en otras latitudes, horrorizados por cualquier clase de imposición, proponen soluciones diferentes.

No hay dogmas dentro del liberalismo. Nadie dentro de esta corriente cree que tiene la verdad en un puño y, por lo tanto, nadie se atreve a asegurar que conoce el destino de la humanidad y pretende guiar a la sociedad en esa dirección por medios coercitivos. Esas son peligrosas tonterías marxistas que, como advertía Popper, culminan en mataderos.

Los liberales somos, fundamentalmente, constructores de instituciones para que los individuos, libremente, forjen y modifiquen constantemente el destino que mejor les parezca de un modo pacífico. Afortunadamente, ni siquiera existe un credo común que nos unifique, porque sabemos que la sociedad cambia a cada momento, sujeta como está a sacudidas técnicas, demográficas y de otras mil índoles.

Si el señor Dilla acudiera a las reuniones de la Mont Pelerin o a los Congresos de la Internacional Liberal, comprobaría las saludables diferencias de criterio que existen entre los distintos partidos y pensadores que se denominan liberales.

Todos creemos, eso sí, en la libertad individual como el valor supremo del grupo, en la existencia de derechos humanos imprescriptibles, en la tolerancia como la virtud cardinal que debe presidir las relaciones entre las personas, en que el mercado es mucho más eficiente y moralmente justo en la creación y asignación de riquezas que la actuación de los comisarios guiados por los lineamientos del partido de gobierno, y en que la autoridad debe ser limitada y transparente y estar bajo el control de la sociedad.

A partir de esos puntos, comienza la discusión.

27 Responses to “Haroldo Dilla, el marxismo y otros errores”

  1. RL 16 July 2013 at 5:45 am Permalink

    Distinguido, lei el articulo del senor Dilla y no entendi que defiende, solo veo los ataques, lo que me parece gracioso que alguien fuera del manicomio diga que es marxista, yo pensaba que el aire acondicionado oxigenaba el cerebro, parece que cuando alguien se cree el cuento del proletariado hay que hacerle un transplante.

    • antfreire 18 July 2013 at 1:03 pm Permalink

      No se puede vivr una juventud escuchando, estudiando y parodiando las consignas del Castro-Marxismo_Leninismo sin que quede algo sembrado del que no se puede escapar……….o quizas el señor Dilla no ha querido escapar de nada y lo que esta haciendo es “labor revolucionaria” fuera de Cuba.

  2. Augusto de la Torre Casas 16 July 2013 at 8:05 am Permalink

    Quizás el señor Dilla se considere a sí mismo un ILUMINADO que está solo tratando de salvar al mundo que no entiende (ni desea) esa salvación. Quizás ignore estos 3 puntos esenciales que no podrá refutar:
    1) Ningún país gobernado por comunistas ha progresado al nivel de los gobernados por tendencias democráticas
    2) En ningún país del mundo los comunistas han llegado al poder mediante elecciones libres y democráticas, sino por la fuerza
    3) En la difunta URSS había 25 millones de militantes del Partido Comunista que no movieron un solo dedo cuando Gorbachov de un solo tajo acabó para siempre con el sistema comunista de ese gran país
    Además, y esto sí debe saberlo el señor Dilla: cuando un país se divide, la parte que progresa es la no comunista: la comunista, como Corea del Norte y Cuba, se hunde en la miseria, la opresión, el abuso, la incapacidad, el disparate, etc.
    Saludos,

    Augusto Lázaro
    @augustodelatorr

  3. laz 16 July 2013 at 12:54 pm Permalink

    buena parte de la intelligentsia kubiche aislada, retirada, cuasi critica, emigrada o [auto]recluida es resultado de esa propia educacion universal y su “distanciamiento” con el regimen es condicional y se deriva solo de que fue excluida de sus parcelitas de poder seudo intelectual-burocratico. tal es el caso del cea de donde proviene el sr dilla, donde efectivamente coexistieron un grupo de talentosos profesionales [no decir que agentes de influencia y recopilacion y procesamiento de informacion de inteligencia y no solo academica], que fueron apartados de plumazo por el poder al que servian. muchos de ellos pretendian y se creian con derecho “intelectal” a ser miembros de la alta nomenklatura que sucederia a los historicos ya en los 90, coincidentemente poco despues de la caida del muro. sonaban con ser hoy los diaz-canel y bruno

    lo que no cuesta no se aprecia

  4. Juan Pueblo 16 July 2013 at 3:39 pm Permalink

    El fanático que se ha sacrificado toda su vida por una utopía, muere antes de reconocerlo, porque lo contrario es reconocer que su vida fue una farsa.

  5. Julian Perez 16 July 2013 at 3:50 pm Permalink

    >> las ideas de Marx han fracasado en todas las latitudes y en todas las culturas donde las han tratado de implementar

    Eso es cierto. Sin embargo, sin que ello invalide la veracidad de esa afirmación (pues una golondrina no hace el verano), es interesante recordar que existió un único experimento socialista exitoso… los kibbutz israelies.

    • antfreire 18 July 2013 at 1:08 pm Permalink

      Y si fueron tan exitosos por que entonces se deshicieron de ellos? Lo que fue exitoso no fueron los Kibbutz sino en estoicismo del pueblo que los puso en practica.

  6. cubana 16 July 2013 at 6:42 pm Permalink

    Sr Montaner mis respetos hacia usted pero no pierda su tiempo en darle clases gratuitas y disertaciones de sabiduria a este Sr Dilla porque este personaje es un engendro mas del hombre nuevo creado por el socialismo tropical de los Castros quien sabe que hace en Santo Domingo lo mas provable es adoctrinar y captar a nuestros vecinos para ir agrandando el poderio regional del nuevo imperio socialista que se esta engendrando para asi asegurar lla supervivencia del sistema en la isla Este personaje marsista socialista en Santo Domingo con libertades de todo tipo no es una buena senal Ojo con estos personajes que se van hacentado en Latino America

  7. Hector L. Ordonez 16 July 2013 at 7:01 pm Permalink

    No entiendo,la Filosofia o la linea politica de este senor Dilla,veo
    que hay una mezcla de sentimientos de diferentes ideologias!Los
    hombres Deben definir,su linea Ideologica,se es una cosa,o se es la otra,ese es el gran problemas de la Sociedad Cubana,los Cubanos tienen
    una Mezcla de sentimientos-el cubano actual y no son todos-yo he conversado con cubanos recien llegados,aman el sistema Capitalista,
    pero son Socialista y tienen algun concepto Marxista,que lo justifican
    en fin de cuentas,que ideologia abrazan?No lo se!.

  8. Güicho 16 July 2013 at 9:13 pm Permalink

    Apuesto a que el Dilla (suerte que no es una dama) no asimilará este dedicado texto. A su favor al menos queda, ya que el comunista es un socialista armado, la virtud del pacifismo.

  9. Hector L. Ordonez 17 July 2013 at 4:08 am Permalink

    El Marxismo como tal o el Comunismo,son ideologias fracazadas!Lo ha demostrado la Historia!No hablaremos,de los paises que ya conocemos que fracazaron!Hablare de Cuba,mi pais!empezemos por nombrar,los barrios marginales de La Habana!Las yaguas,el Fanguito y quizas uno o dos mas a lo sumo!Barrios pobres estaban dispersos,en diferentes areas
    de la Capital Cubana!Ahora barrios de clase Media,La Vibora,Vibora Park,el Reparto California,Lawton,almendares,algunas areas del mismo
    Vedado,Marianao,y la lista es inmensa,como podran ver la clase Media
    Cubana,no era muy poca!Clase alta Vedado,Miramar,Biltmore,Ciboney
    y unos cuantos mas, con una poblacion que quizas no llegara al millon
    y medio,la Capital Cubana!Ahora cuantos barrios marginales,existen
    con la llamada Revolucion Cubana!Sobrepasan los 35 barrios Marginales
    y si alguien no me cree,lo pueden averiguar con,alguna fuente fidedigna!La misma Industria del Calzado,tomando un solo ejemplo,El
    Amadeo un calzado de calidad,no solo se exportaba a los Estados unidos,si no tambien a Europa,hoy posiblemente no exista,por persona
    que conoci que trabajaban en esa fabrica,por ultimo me entere,que
    estaban fabricando,zapatos de gomas,y por ciertas razones ha tenido
    que cerrar,por falta de materia prima!La misma Fabrica de Chocolate
    la estrella,casi todo se exportaba para Europa,y con la revolucion
    se importa el chocolate,para brindarles a los extranjeros,que se hospedan en los Hoteles de lujo!Se arruino la Industria del azucar
    el Tabaco mas o menos esta por el mismo estilo!El transporte Urbano
    estaba considerado uno de los mejores en toda la America,y con la Revolucion,es una pesadilla,tomar algun omnibus,si es que lo logra!
    y si es la parte del arte,no existen tiendas,que vendan instrumentos
    Musica,ni guitarras,Violines,etc,etc,Eso mismo les pasa a los dibujantes,no hay papel,brochas nada!El problema habitacional es un desastre,los bodegas vacias,con una libreta de racionamiento,hace 54
    anos!en fin,el dasastre total!Y hay quien defiende esta ideologia!
    De verdad no lo entiendo!.

  10. Maximiliano Herrera 17 July 2013 at 12:03 pm Permalink

    Los comunistillas son chistosos con sus absurdidades, algunos reconocen que el marxismo “practico” ha sido un fracaso, sin embargo el marxismo “teorico” si funciona. Jaja. Esto es un chiste, me parece que va en contra del sentido comun, de la logica y hasta del lenguaje.
    Las acciones nacen de pensamientos, como CAM justamente dijo toda variante posible de marxismo ha fracasado de Europa a Asia a Africa a las Americas en cada etnia, religion, lengua, cultura. No hay salvacion.
    ? Donde y como funcionaria ese marxismo “teorico” ? En el mundo real no, puesto que en la practica no funciona, entonces funcionaria solo en un sueno utopico. Yo puedo dormirme y sonar un mundo en que el Comunismo haya funcionado. Posible. Pero al despertar ya eso se ha disipado.
    El marxismo es un mundo de contradicciones. Quizas Marx dijo la unica cosa sensata que “las religiones son el opio del pueblo” pero su pretension de impulsar un dogma sin posibilidad de “revisionismo”, cae en una contradiccion monumental. Los comunistas pretenden ser praticos y no creer en supersticiones pero cuando Mao y Pol Pot afirmaban que para sembrar arroz o para construir una represa no hace falta preparacion tecnica, sino una buena preparacion politica y revolucionaria, demuestran cuan lejos de la realidad estan y cuan cerca esten de las supersticiones del fanatismo religioso.
    Hubo un marxista mas marxista que el mismo Marx, cuyo nombre era Saloth Sar, mejor conocido como Pol Pot que quiso cortar el camino hacia el comunismo sin pasar por el socialismo de la dictadura del proletariado. El resultado de esa cortada fue que el exterminio de la poblacion camboyana fue mucho mas concentrado en el tiempo porque se quiso ir al grano de ese sistema fallido.
    Pol Pot hizo eliminar toda persona educada y todos los profesionales. Un dia se construyo’ una represa con mano de obra “revolucionaria” armada solo de su “preparacion politica”. La represa “revolucionaria” se derrumbo en apenas pocos dias, inundo’ docenas de pueblo y mato’ a docenas de millares de personas. ? No es el marxismo un opio del pueblo ? El marxismo es un aborto porque desde el principio se contradice a si mismo. El marxismo “pratico” es el mismo marxismo teorico trasladado en el mundo real: un fracaso completo.

  11. Raulmanny 17 July 2013 at 3:01 pm Permalink

    Cuando Fernando de los Rios (dirigente socialista de España) se reunio con Lenin en el que este le planteaba todo lo que haria el estado sovietico con su pueblo, el español le pregunto: “Esta bien pero y la Libertad?”
    “La libertad?” respondio Lenin, “Para que?”

  12. Hector L. Ordonez 17 July 2013 at 3:37 pm Permalink

    Bueno en Realidad,POl Pot.no implanto,un Comunismo,impuso un sistema
    feudaldonde murieron de hambtre,mas de un millon y medio,de personas
    y las que no murieron de hambre,fueron fusilados Fue un sistema que fue apoyado,por Viet Nam!Recuerden,que estabamos en plena Guerra fria
    y si caia,Viet Nam del Sur,caeria,todo el sureste Asiatico!Por eso la Guerra de Viet nam,era un factor determinante,para los Estados
    Unidos!Una Guerra,que le dejaron,todo el peso de la carga,a los Norteamericanos,En Vidas y en Dinero!Si otros paises como Francia,
    Inglaterra,Alemania,hubieran sido participle tambien, de este conflicto,la situacion hubiera sido distinta!Pero por desgracia los
    Estados Unidos,se han visto solos en grandes conflictos!Donde no ha existido,la mano de los Aliados!La Guerra de Irak y Afganistan es otra
    Historia,para mi concepto y de otros muchos!Fue un gran error que jamas debemos repetir!.

    • Maximiliano Herrera 17 July 2013 at 6:51 pm Permalink

      Disculpe amigo Hector pero sobre Pol Pot tal vez Usted no esta’ bien informado.
      Pol Pot era un comunista que de joven se fue a estudiar a Francia gracias a una beca y milito’ en grupos de extrema izquierda en donde decidio de implantar el comunismo en su pais natal.
      Pol Pot aplico’ el comunismo cabal sin preocuparse de pasar por el socialismo. Abolio’ la moneda y transformo’ su pais en una sociedad rural. Digamos que fue una version asiatica-campesina del comunismo basada mas en los campesinos en lugar de los obreros, asi tal y cual lo hizo Mao. Tal y cual lo hizo Mao durante la Revolucion “incultural” se encargo’ de exterminar a los intelectuales y hasta los profesores llegando al extremo de destruir escuelas y hospitales, en esto puedo coincidir que fue algo mas alla del marxismo en si’ ,aun mas radical pero siempre DENTRO DE LA NATURALEZA del comunismo, nada mas aun mas exasperado. La diferencia con Mao es que Pol Pot llego’ al extremo de abolir la moneda y no cultivo’ un culto de la personalidad (los camboyanos siquiera sabian quien era) ,en eso mas marxista que Mao y Stalin cuyo culto de la personalidad no cuajaba con la dictadura del proletariado marxista.
      Un punto donde Usted esta mal informado es sobre el rol de Vietnam.
      Pol Pot ODIABA a los vietnamitas y extermino’ docenas de millares de ciudadanos de origen vietnamitas hasta incursionando dentro de Vietnam. El odio de los Khmeres rojos mas fuerte era en contra de los Vietnamitas , que al final invadieron el este de Camboya y derrocaron el regimen , arrinconando los reduces de Pol Pot en la selva occidental. Pol Pot era sin duda un comunista, en su version local exasperada.

    • SB 17 July 2013 at 8:16 pm Permalink

      No debería intentar justificar el comunismo, ni siquiera le queda bien tratar de hacerlo exaltando los errores de los gobiernos democráticos y los crímenes particulares de algunos desadaptados en el sistema, que es lo que siempre hacen los marxistas. El socialismo en cambio, cualquiera que sea su grado, denominación o país donde se impuso, es un atentado a la vida y la libertad de las personas. Por favor no insista, mejor observe cómo la gente vota con los pies y prefiere largarse con sus seres queridos y lo que puedan cargar, lejos de esos manicomios-mataderos irremediables.

  13. José 17 July 2013 at 8:54 pm Permalink

    Estimado Carlos Alberto

    Sigo todos sus artículos y vídeos con profundo interés, pues son una fuente de conocimientos y aportan ideas precisas, muy claras.

    Todos podemos leerle y estar más o menos de acuerdo con usted; pero es innegable que sus conocimientos de la realidad mundial y de la cubana en particular, le sitúan como el cubano mejor preparado para encausar un proceso de transición sensato, pacífico y efectivo hacia una democracia real y progresista en nuestro sufrido y humillado país.

    Quiera Dios que en ese ansiado tránsito hacia la reunificación de hermanos, de hombres que reconstruyan la Patria martiana tantas veces prometida y tantas veces mutilada, se cuente con usted para dirigir tan complicado y a la vez, soñado proceso.

    Siga aportándonos sus ideas, sus valoraciones. No se deje provocar por los corifeos del absurdo, por los nostálgicos de las utopías fracasadas. Déjelos que opinen, que le ataquen. Los respetaremos (algo que jamás harán ellos)y usted será el ejemplo, no ellos.

    Me despido de usted con afecto y respeto.

    José

  14. Hector L. Ordonez 18 July 2013 at 1:27 am Permalink

    Maximiliano!Si has estudiado,el sistema feudal,te daras cuenta,que el sistema,que impuso Pol-POT,no es mas ni menos,un sistema Feudal Autentico!Claro en pleno siglo 20!Una barbaridad,No Cabe Duda!Pero
    su sistema,se bazaba en la agricultura!El negocio era por trueque y
    no habia Dinero!PolPot,Cobraba,grandes impuestos a los campesinos,
    que tenian que entregar,la mayor parte de sus cosechas!Al Estado,No
    se si habian vasallos o no!Pero la base de su Economia era Feudal!
    Con esto no estoy diciendo,maximiliano1Que PolPOT,no haya sido Comunista!Claro que lo era!Pero que implanto un sistema Comunista,
    Claro que no!Te sigo insistiendo,fue,un sistema Feudal!
    No estoy justificando el Comunismmo,como sistema,sabemos que fracazo,
    fracaza y fracazara!DE eso estoy claro!El unico sistema,donde todos
    podemos caber,es en un Gobierno SocialDemocrata!Lo demas es cuento!

    • SB 21 July 2013 at 8:56 pm Permalink

      Socialdemócrata no. Solo observe lo que está sucediendo en Grecia y está en serio riesgo de suceder en Portugal, Italia, España y Francia. Gobiernos “socialdemócratas” que parten de la base del gasto social están en la ruina y a punto de no poder cumplir con las obligaciones artificialmente adquiridas en el pasado como privilegios en subsidios a ciertos sindicatos y grupos sociales. Eso es inviable en el largo plazo. Peor aun el comunismo tipo Pol Pot en el que el gobierno controla a las personas como si fueran ganado llevándolas de un lado a otro como cosas, y ordenándoles qué hacer, mucho peor que el feudalismo. Por eso lo que usted llama “neoliberalismo” es la única solución, la libertad económica. Otra cosa más, haga un esfuerzo por mejorar su ortografía, a veces es difícil comprenderle.

  15. La molécula 18 July 2013 at 1:51 am Permalink

    Magistral Carlos Alberto Montaner. Ejemplos demoledores. Muchas gracias por poner a disposición de todos esta magnífica cátedra sobre los catastróficos resultados de los experimentos llevados a cabo por los Frankensteins de la hoz y el martillo.

    Leí el artículo del señor Dilla. Escandaloso. Desde el primer párrafo se nota que este señor no puede ser coherente ni con él mismo. Como todos los aduladores y defensores (a distancia, siempre a distancia) del marximo-comunismo-leninismo-stalinismo, el señor Dilla tiene un permanente un conflicto con la verdad. Típico marxistapuntocom, el comunista de moda: con smartphone, ipod, tablet, acceso directo a la web, a wikipedia, twitter… Todos los inventos capitalistas a disposición de Dilla para, no obstante, seguir abogando escandalosamente por “el derecho a la miseria equitativa de los pueblos y la sumisión de estos a esa eterna esclavitud que es la dictadura del proletariado” (entendiendo, por supuesto, que “proletariado” no es más que “la voluntad del Máximo Líder”). En el caso de Dilla, queda claro que su líder sigue siendo la momia que habita Punto Cero. Aunque, claro, Dilla, como todo buen geógrafo, supo trazar sus coordenadas con la precavida distancia. “¡Hipócrita!

  16. antfreire 18 July 2013 at 1:20 pm Permalink

    Que suerte me ha tocado, la de vivir en una sociedad donde se puede leer a Carlos Alberto Montaner y a un idiota fracasado como en Camarada Dilla en igualdad de condiciones.

  17. Cubano-Americano 18 July 2013 at 8:50 pm Permalink

    Dear CAM…Espero que Dios le de salud para que pueda encaminar el futuro de Cuba…sin los castros,,,GOD BLESS YOU!!

  18. FH 19 July 2013 at 12:35 am Permalink

    Estimado Montaner, cuando estos debates se abren muchas personas esperan impacientes sus escritos para analizar sus enseñanzas y su lúcida forma de pensar. En mi caso reviso el Blog cada dia para leer sus comentarios y puntos de vistas. Saludos y Gracias por las mismas.

    Al señor Dilla, por favor utilice sus estudios de Geografía para establecer su ubicación y si es tan ferviente defensor de las ideas socialistas las coordenadas están en Cuba, todos los que piensan como él tienen las puertas abiertas, a, eso si, no puede disentir como lo hace en RD ya que termina en un calabozo.
    Arriba alguien plantea que el señor Dilla seguro no asimila lo disertado por Carlos Alberto Montaner y tiene razón, este tipo de persona no puede cambiar su forma de pensar ya que el ódio que predica el socialismo lo ciega para tener una pizca de razonamiento lógico.

  19. Y.R.Yzquierdo 19 July 2013 at 12:16 pm Permalink

    Sumándome a lo expuesto por Jose hago constar que desde ya tiene mi voto si algún día decide y puede postularse para presidente de Cuba.

    • Hector L. Ordonez 2 August 2013 at 6:48 pm Permalink

      No vayas tan lejos!hay figuras dentro de Cuba que no Deben ser ignoradas!respeto a Montaner,aunque a veces discrepamos,Claro no en todo!.

  20. Jorge Portal 21 July 2013 at 6:25 pm Permalink

    este senor Dilla esta defendiendo lo indefendible ,el Marxismo y el Comunismo ya han desaparecido ,porque son un disparate ,lo que queda de esas ensenñanzas son regimenes authoritarios que estan bajo la sombrilla de esas ideas estupidas.L apersona que se declare aiertamente Marxista o Comunista esta fuera de la historia o fue devorado por ella.

  21. Hector L. Ordonez 2 August 2013 at 6:45 pm Permalink

    Eso mismo,le esta pasando,a los Liberales-Republicanos en EE;UU-estan escribiendo,sus ultimas pagina de la Historia!.


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