12 July 2016 ~ 27 Comentarios

Hugo J. Byrne Vs Montaner

LLOREN POR AMÉRICA

Por Hugo J. Byrne

150px-HugoJByrneEl escritor Carlos Alberto Montaner es ponderado en sus opiniones y posee una cultura enciclopédica. Esas cualidades no definen a nadie como dueño absoluto de la verdad, sino como alguien quien la busca.

Procuro siempre distinguir las acciones humanas sobre las opiniones políticas y trato de enjuiciar al prójimo a través del mismo criterio que uso con mi persona. Desprecio profundamente las injurias en letra impresa y trato de conocer de primera mano las acciones que describo.

Cuando se organizaron las unidades de cubanos del US Army en los cuarteles de Fort Knox, Kentucky y después en los de Fort Jackson, South Carolina a fines de 1962, Montaner dio un inmediato paso al frente. Ese acto, más elocuente para mí que todas sus producciones literarias posteriores, fue testimonio de integridad. No estuvo en la misma compañía de Fort Jackson conmigo, pero supe de su presencia a través de Esteban Fernández, quien hizo su entrenamiento básico con él.

Con mucha frecuencia no comparto sus conclusiones. Hace muchos años Montaner escribió un ensayo ensalzando a ciertos capitostes de la tiranía castrista quienes en su criterio nos era menester cultivar, si aspirábamos contra toda esperanza regresar a la Patria, “poco más o menos” en nuestros términos. Dudo que mi respuesta, publicada en el desaparecido “20 de Mayo” llegara a sus manos y ni siquiera estoy seguro de que entonces ya existiera la maravilla electrónica del Internet. Además no me atrae el debate, no importa si verbal o por escrito. Los acontecimientos posteriores avalaron mi opinión contraria.

Por otra parte creo que como otros tantos (y en esto me incluyo), Carlos A. Montaner debe haber cambiado o modificado sus opiniones en diferentes temas a través de los años. Sin embargo su último artículo sobre “no llorar por América”, me anima a definir el futuro de Estados Unidos desde una perspectiva muy diferente. Yo sí creo que el barco se hunde. Es más, creo que empezó a hacer aguas desde el siglo pasado.

Empecemos por los “stats” de Montaner sobre la superioridad norteamericana: ojalá que tuviera razón en el tema económico, pero la solidez del dólar es hoy tan relativa como la de cualquier otra moneda cotizada internacionalmente. Dejó de ser absoluta en 1966 cuando el entonces Presidente Lyndon B. Johnson decretó el final de su certificación en plata. No existen garantías sólidas de su valor futuro. El ciclo hacia la declinación americana para muchos enterados empezó desde 1917, con la simultánea creación de la Reserva Federal y el “Internal Revenue Service”, organismos que estimulan los presupuestos deficitarios del estado y garantizan el pago de préstamos e intereses por la ciudadanía. ¿A quienes debemos? El 70% a la banca internacional y el 30% a China, quien compró parte de nuestra deuda. ¿Cuánto debemos? Casi 20 billones de dólares (trillones en inglés). En otras palabras, más que el BIP en 2016, usando las mismas estadísticas de Montaner. Concuerdo en que aún producimos mucho más que el resto del mundo, pero en proporción la diferencia era mucho mayor en el pasado y se reduce progresivamente. Matar la gallina de los huevos de oro sin que la gallina se revire toma tiempo.

El índice de desempleo se basa en la cantidad de trabajadores que solicitan la compensación. De ahí el 4.7%. Esa cifra no incluye a quienes por millones han desertado de la fuerza laboral, optando por vivir a costa de parientes o mediante los beneficios públicos, tales como los sellos de comida, etc. Nuestros impuestos pagan por todo eso. El real desempleo en Estados Unidos está cercano hoy al 12% y entre las minorías es aún mayor.

Hay una parodia de los diálogos de “Abbot y Costello” en el Net sobre la diferencia, entre “desempleo y falta de trabajo” que no tiene desperdicio, aunque para mí sea humor negro. Las nuevas formas de ganarse el pan, “apacibles y creativas” que según Montaner han “substituido a los empleos industriales”, son también menos remuneradas. No paga lo mismo confeccionar una hamburguesa que un “microchip”. Que los sueldos y salarios en Estados Unidos se han reducido en promedio durante los últimos siete años es un hecho indiscutible. El control arbitrario del 20 % de la economía por el gobierno federal mediante el incosteable “Obamacare”, está contribuyendo enormemente al desempleo real.

Cuando apreciamos la fuga de capitales, industrias y negocios al extranjero, raramente hacemos referencia a la razón por la que ocurre esto. ¿Será quizás porque Estados Unidos es la nación con los más altos impuestos corporativos entre todos los países del primer mundo? Esos impuestos brutales son una realidad, lo afirme o no Donald Trump. La gente emigra de los ámbitos más pobres a los de mayor riqueza y el inversionista, hacia donde pueda establecerse con el menor gasto y la mayor garantía posibles. Por idéntica razón invertir en un país sin ley como Castrolandia, no tiene más futuro que el fracaso.

Desafortunadamente ninguno de los dos candidatos a la presidencia sugiere curas prácticas a nuestras enfermedades económicas, las que sin la ayuda de remedios efectivos serán terminales a la República. La señora Clinton promete más gastos, más regulaciones y más impuestos “a los ricos”. Para ella es imprescindible ganar la Casa Blanca, pues de lo contrario podría terminar en la “Casa Grande”. A pesar de la ayuda de Comey, de Lynch y de Obama, Clinton aún la teme, porque aún la debe.

Varios de los candidatos republicanos barridos por el cilindro de vapor de Trump en las primarias proponían una reforma racional de “entitlements”. Pero no Trump, quien insiste en que la ingobernabilidad de la nación reside en la incapacidad de Washington. Él afirma que puede cambiarlo todo y nos dice que se propone hacerlo, aunque apenas aclara cómo.

El poderío militar norteamericano, como el de otra nación cualquiera debe medirse objetivamente. La fuerza reside en el músculo, pero es efectiva sólo cuando éste se contrae, cuando existe la voluntad de usarse. La retórica es contraproducente. “Las líneas en la arena” de Obama en Siria y su retirada en Irak anunciadas a bombos y platillos nos están costando aún en vidas de nuestros soldados y en millones de nuestros dólares.

Incluso desde el punto de vista cuantitativo la administración de Obama ha erosionado la capacidad militar norteamericana. La Marina de Guerra denuncia continuamente la necesidad de canibalizar equipos y sus unidades de superficie son numéricamente inferiores a las que había al final de 1941, antes del ataque japonés a Pearl.

¿Puede desarrollarse adecuadamente nuestra capacidad militar mediante un proceso legal, o es necesario una casi dictadura presidencial, gobernando por decreto al estilo de Obama? La salvación de Estados Unidos se cifra sólo en la obediencia de la ley, lo que equivale a decir respeto estricto a la constitución. De acuerdo a ella la defensa nacional es una obligación legítima de Washington. No así los altruistas y fracasados multimillonarios programas de bienestar social.

No soy ultranacionalista y menos aislacionista, pero me confieso felizmente varón y blanco. Nunca he escrito una sola línea a favor de la candidatura de Trump, aunque ensayos como el de Montaner me tienten. A diferencia de Montaner no categorizo su ensayo como equivocado, sino de avanzar una opinión que no comparto.

A pesar de haberse presentado a los votantes como una autoridad en la constitución, el olímpico desprecio de Obama hacia los derechos que ella define es evidente. Este desprecio es apreciado incluso por expertos constitucionalistas adeptos a la tendencia política impropiamente llamada “liberal”.

Estados Unidos llegó a su preeminencia internacional a través de un proceso natural, muy diferente al de los imperios europeos u orientales del pasado. Su desarrollo en potencia mundial corrió a parejas con la revolución industrial y con su corolario histórico, el capitalismo. Todo ello se erigió sobre cimientos de profunda fe y determinación que caracterizaba a los americanos del siglo XVIII, tan elocuentemente descrita por Toqueville.

No creo que se equivoquen quienes reconocen hoy un evidente doble rasero en la aplicación de la ley por el Departamento de Justicia. Es una aberración del Poder Ejecutivo en mi criterio nunca confrontada antes en la historia de Estados Unidos y un síntoma inequívoco de descomposición social.

A pesar del poderío americano, el terrorismo Islámico amenaza seriamente nuestro futuro y nuestra civilización. Sus objetivos son idénticos hoy a los que sustentara su Profeta: nuestro total sometimiento por el terror. Como en Omdurmán, Lepanto y Tours, sólo su destrucción total garantizaría nuestra supervivencia en libertad.

Para ello sólo necesitamos a quienes tengan vocación de soldados. ¿Dónde están los voluntarios hoy?

No lloren por Estados Unidos todavía

por Carlos Alberto Montaner

U.S. Republican presidential candidate Donald Trump speaks during a campaign rally at the Century Center in South Bend, Indiana, U.S., May 2, 2016. REUTERS/Kamil Krzaczynski

El señor Donald Trump asegura que bajo su presidencia Estados Unidos volverá a ser un país extraordinario.

Tan pronto triunfe en los comicios, afirma, recuperará los puestos de trabajo que, según él, se han trasladado a Asia o a México. Los inmigrantes ilegales y los terroristas no podrán franquear los muros erigidos en las fronteras. Las fuerzas armadas de su país serán otra vez imbatibles. Pulverizará a los enemigos islamistas. Los aliados tendrán que pagarle al gobierno federal por la presencia de tropas norteamericanas que impiden las invasiones extranjeras. Pondrá todo su peso como negociador experto en terminar o modificar los tratados de comercio libre que no favorezcan a Estados Unidos. El resto del planeta, en consecuencia, comenzará de nuevo a respetar y a admirar a su patria.

Se trata de un mensaje electoral efectivo, pero falso, con ciertos elementos de paranoia que pueden resultar contraproducentes. Stephen D. Reicher y S. Alexander Haslam (Scientific American Mind), advierten que no hay mayor estímulo al reclutamiento de terroristas islamistas que amenazarlos con el exterminio. No obstante, el discurso de Trump conecta con esa parte sustancial del censo que sostiene una visión pesimista de la realidad social y económica de Estados Unidos. Ocurre, sin embargo, que es una percepción equivocada.

La verdad es que Estados Unidos, pese a los problemas que presenta, y a las numerosas patologías sociales que exhibe, inevitables en una nación diversa y democrática de 323 millones de habitantes procedentes de todas las culturas, etnias y orígenes, es la primera e indiscutible potencia del mundo. No hay ninguna nación del planeta que, por ahora, le dispute la hegemonía.

En el 2016 su PIB está muy cerca de los 19 billones (trillones en inglés). Es el primero del mundo. Con menos del 5% de la población mundial, el país produce el 20% de los bienes y servicios que se generan en la Tierra, y su productividad es cinco veces mayor que la china.

El 86% de las transacciones internacionales se realizan en dólares. El dólar es la divisa más importante que existe, y moneda-refugio en épocas turbulentas (como ahora). El índice de desempleo, en torno al 4.7%, es de los más bajos del mundo desarrollado, y si bien es cierto que se han destruido empleos industriales, han sido sustituidos por formas más apacibles y creativas de ganarse la vida en el sector de los servicios y en la llamada economía de la información.

Diecisiete de las  20 mejores universidades del planeta son norteamericanas. Es la sociedad, con mucho, que patenta más hallazgos científicos y técnicos. El inglés es la lengua franca de la humanidad. El resto de las naciones imitan, fundamentalmente, a Estados Unidos. Visten como los estadounidenses. Se curan las enfermedades como ellos. Componen música como ellos. Bailan como ellos. Ven sus películas, leen sus libros, hacen sus carreteras, hospitales, aeropuertos, casi todo, como ellos.

Las fuerzas armadas norteamericanas disponen de un presupuesto que excede los 600,000 millones de dólares. Más que todos sus enemigos potenciales combinados: China, Rusia, Corea del Norte, Irán y Venezuela. Su potencial capacidad destructiva es asombrosa. Ese aparato bélico no sólo es militarmente temido por el resto de las naciones, sino probablemente contribuye a la admiración que despierta el país.

Según la empresa The Anholt-GfK Roper Nation Brand Index,  que encuesta seriamente el nivel de afecto que internacionalmente despiertan las cincuenta naciones más importantes del mundo, Estados Unidos está a la cabeza de todas. El 2014, por primera vez, fue Alemania, pero en el 2015 Estados Unidos recuperó la primacía.

Agréguesele a este cuadro la solidez institucional norteamericana. Hace pocas fechas la Declaración de Independencia cumplió 240 años. El país ha tenido presidentes extraordinarios y personajillos lamentables; periodos brillantes y  mediocres; recesiones y ciclos de crecimiento; esclavos, hombres libres y libertos; legisladores venales y probos; jueces estupendos e idiotas; etapas de guerras y de paz; mujeres subyugadas y otras que han conquistado su espacio social valientemente; minorías silenciosas y aguerridas. Pero todas estas transformaciones y confrontaciones, algunas verdaderamente revolucionarias, han sucedido sin que se interrumpiera la ordenada transmisión de la autoridad, dentro de una legalidad imperfecta aunque funcional, que le confiere una enorme solidez al país.

¿Hasta cuándo? No se sabe. Tenemos la melancólica certeza de que todas las naciones hegemónicas algún día dejan de serlo. Así ha sucedido siempre, pero todavía no hay síntomas de que Estados Unidos entró en la fase de decadencia, aunque el señor Trump se empeñe en demostrar lo contrario, y aunque muchos de sus correligionarios, casi todos blancos, casi todos varones, casi todos ultranacionalistas y aislacionistas, coincidan en su percepción pesimista de la realidad. Sencillamente, se equivocan.

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27 Responses to “Hugo J. Byrne Vs Montaner”

  1. Sam Ramos 12 July 2016 at 5:43 pm Permalink

    Acabo de adquirir la admiracion por Hugo J. Byrne y con mucho pesar creo que la he trocado por la que le tengo al que antes llamaba el Gran CAM.

    • Daniel Vega 14 July 2016 at 8:30 am Permalink

      Pienso también que el sr Hugo es una de las pocas personas con sentido común que escriben por estos lares. Mejor respuesta no se merecía nuestro amigo CAM. Aunque a veces pienso que en el fondo CAM también piensa igual que Hugo pero al igual que muchos el debe complacer a una mayoría equivocada…..Veremos

      • Sam Ramos 14 July 2016 at 9:29 am Permalink

        Daniel, ya sigo la filosofia de: “Piensa mal y acertaras”

        La Fundacion Clinton tiene un brazo muy largo.

        Aclaro de nuevo que yo no simpatizo con Trump pero ante la disyuntiva que se nos presenta no me quedara mas remedio que votar por él.

        Nuestro amigo CAM no me esta pareciendo muy imparcial que digamos a la hora de hacer sus analisis. Sobre la “Extremely Carlesss”, como la califico el FBI no emite opiniones propias y se limita a citar a otras fuentes acerca de sus defectos y sin embargo con Trump-oloco utiliza su amplio y articulado verbo para enumerarselos.(escuchen el ultimo audio colgado hace unos minutos)

        • Daniel Vega 14 July 2016 at 2:35 pm Permalink

          Coincido contigo Sam Ramos y debo decirte que me entero a través de tus comentarios, siempre bien documentados, de muchas cosas interesantes para analizar. Gracias

    • Julio Grenier 14 November 2016 at 11:12 pm Permalink

      POR FAVOR, NO DEJEMOS QUE OPINIONES DIFERENTES NOS HAGAN PENSAR O RIVALIDAR ENTRE DOS GRANDES PATRIOTAS Y DOS MENTES PRIVILEGIADAS, QUE SERVIRAN MUCHO PARA NUESTRA FUTURA CUBA Y PARA NUESTRA SEGUNDA PATRIA QUE ES ESTE GRAN PAIS, LOS DOS MERECEN EL APLAUSO Y LA ADMIRACION DE TODOS LOS CUBANOS, QUE DIOS LES DE LARGA VIDA, PARA VER POR LO QUE TANTO HAN LUCHADO

  2. Maximiliano 12 July 2016 at 6:01 pm Permalink

    Los numeros proporcionados por el Sr. Byrne son errados: China posee el 6% del total de la deuda de EEUU, no el 30%.

  3. Lucien 12 July 2016 at 9:44 pm Permalink

    El articulo no esta mal pero el argumento de
    La marina es ridiculo. En 1914 no existian armas nucleares.

    • Javier 16 September 2016 at 9:41 am Permalink

      No sea rápido para escribir, ahí dice 1941

  4. cheito 12 July 2016 at 10:18 pm Permalink

    yo no poseo datos especificos,ya que no soyperiodista,el unico analisis que hago es que basado en los datos de byrne,imaginense el resto del mundo como esta,quizas china y unos pocos se encuentren estables economicamente.todos los periodistas hispanos que leo mantienen a estados unidos como potencia,es probable que sopesando muchos factores=en 15 anos ,la china sea la numero uno.esto son estudios que no siempre terminan siendo validos,por muchos anos sigue estados unidos en la preponderancia,del senor byrne si tomo a la letra sus palabras=montaner es toda una encyclopedia y es el faro y guia de todos los cubanos democratas y nuestros hermanos latinoamericanos,que siempre se asoman a su columna,el periodico =20 de mayo dende escribia orgullosamente el varon y blanco hugo byrne,simplemente es nostalgia de un grupo que nunca trascendio en la inmensa California y solo sus familias conocian por el cheque que les daban.como colophon montaner es periodista estrella en =cnn.por favor senor byrne,baje su cabeza frente al talent,pluma,credibilidad y respeto que se ha Ganado durante decadas el gran periodista,escritor y comentarista politico=el senor carlos alberto montaner.

  5. jose 12 July 2016 at 11:55 pm Permalink

    aqui lo hare luchare por este gran Pais lo q no hice en el mio pero todos los imperios mueren este no es la excepcion con gran dolor lo digo

  6. Ana 13 July 2016 at 2:16 am Permalink

    Los cambios sociales y económicos cuando se están viviendo, no se perciben igual. En el medioevo, cuando los campesinos comenzaron a dejar de cultivar la tierra para incorporarse como asalariados de la industria, tampoco percibieron el nacimiento de otro tipo de sociedad y otro comportamiento económico, como tampoco los 1ros estudiantes de ingeniería para ocupar las plazas que la nueva tecnología requería. Los tiempos de cambio, cuando se viven, no siempre se perciben como “tiempos de cambios económicos y sociales” sino como “crisis” y “debacles” y otras denominaciones.
    Yo sí creo que el mundo moderno está sufriendo numerosas transformaciones:ha surgido o se ha extendido una visión muy distinta del comportamiento humano a través del Couching y otras disciplinas parecidas, el Network Marketing ha invadido la economía de múltiples formas, el auto empleo se ha extendido aceleradamente y de múltiples formas, el número de nuevos empresarios también ha aumentado, en estos tiempos han aumentado exponencialmente los millonarios deportistas y artistas, hay muchas nuevas formas legales de ganarse la vida, la publicidad en redes sociales y el uso del computador personal han revolucionado también la economía, ni qué decir de la tecnología del celular, etc. En fin, son otros tiempos y como todo cambio, las crisis son inevitables en todos los sentidos.
    Es cuestión de opinión y cada quien tiene una mirada distinta para los mismos sucesos. Yo sí creo que aún EU es una fuerza poderosa a nivel mundial. Quizás haya entrada de alguna manera en una Fase de decadencia porque así son las crisis sociales, personalmente, no me lo parece a pesar de los pesares.
    El fanatismo musulman se empeña en destruir el estilo de vida occidental ya que lo considera contrario a sus creencias y a su visión dogmática, parece que a la historia le gusta repetirse un tanto. El imperio otomano destruyó lo que quedaba del imperio romano en el pasado pero son otros tiempos y el Islam es demasiado cruel y nefasto en su vertiente más fanática. Afortunadamente, aún EU no es Bizancio.

    • ERICK NOGUEIRA 13 July 2016 at 3:15 pm Permalink

      Muy de acuerdo!
      Se podría agregar que el imperio romano estaba condenado al fracaso mucho antes a las invasiones bárbaras del siglo III y IV AD, y de la partición y huida de Constantino a Oriente para crea Bizancio. El descalabro venía desde el siglo I BC (antes de Cristo) cuando Sila, temporalmente y luego más tarde Julio Cesar, se adjudicaron el poder absoluto destruyendo la democracia -encabezada por 2 cónsules y un senado- que había funcionado aceptablemente en la Republica Romana durante los 2 siglos previos y que había sido heredada en parte tras la conquista de Grecia.
      O sea que para el 476 AD, llevaban aprox 5 siglos de tiranías vitalicias. Bizancio fue solo una tregua en retirada que pospuso la debacle final unas pocas centurias extras.
      Estamos lejos de un cuadro similar. Aún no ha aparecido el primer Cesar en la historia de Norteamérica, esperemos no lo sea ni siquiera Trump, si es que sale electo.

  7. Guillermo 13 July 2016 at 5:58 am Permalink

    Efectivamente la decadencia ya está ahí. Probablemente solo la producción mercantil simple y la responsabilidad personal(no anónima)es sana y está libre de contradicciones antagónicas que se acumulan ad infinitum. La razón y la libertad mal entendidas por supuesto llevan a esta dinámica de acumulación , formas de producción y sistemas centralizados aberrantes (como esos bancos centrales)que espolean y necesitan lo peor del hombre, retroalimentándose…en ese ambiente no puede haber verdadera libertad. Por otra parte es un espejismo pensar que la productividad por sí misma solucionará los problemas pues este concepto lleva en su interior su algoritmo inverso (como debe ser) que genera su propio fracaso derrumbado o colapsado por el propio peso creado al absolutizarlo. Muchos de los valores de la sociedad occidental están vacíos de sentido pues solo los hombres que poseen la llama encendida de la verdad interior (como siempre ha sido) son generadores de algunas certidumbres válidas y nunca los tecnócratas, políticos y otros similares. Como resultado zombis apáticos y de débil voluntad ya invaden las naciones occidentales.

  8. EZEQUIEL JETHMAL 13 July 2016 at 6:53 am Permalink

    Hugo J. Byrne analiza a los EU como una nación en steady state. Estoy convencido que los EU al igual que el resto del mundo está en un transient state: de la Revolución Industrial a la Revolución Digital. En “Lloren por América” el Sr. Byrne no dedica una sola línea al poderío cognitivo de las universidades norteamericanas. La Globalización del Conocimiento será una contraposición dual a nuestra realidad actual. Será la antítesis al control oligopólico capitalista y a las ilusiones colectivistas de los comunistas y los radicales del Islam. Una proporción significativa de la producción de commodities estará en manos de millones de seres creativos e innovadores de todo el mundo. Ya no creo que China llegará a ser la próxima potencial de la economía mundial. No habrá un centro o pocos centros hegemónicos de producción. La Revolución Digital generará millones de poderosos empresarios individuales y en pequeños conglomerados en todo el mundo. La producción de la Revolución Digital superará la producción de bienes actualmente en manos de poderosos bancos y multimillonarios propietarios de fábricas tradicionales. We´re already playing a whole new ball game.

    • Sam Ramos 13 July 2016 at 9:07 am Permalink

      Ezequiel, mira este video y veras lo que pasa en las universidades no solo en America:

      https://www.youtube.com/watch?v=JmAxrdgiJP4

      • EZEQUIEL JETHMAL 13 July 2016 at 11:57 am Permalink

        Gracias por traer este video a mi atención Sam. No viví semejantes cosas durante mi educación universitaria y en hospitales de New York, San Diego ni Miami. La Globalización del Conocimiento sepultará el odio irreflexivo de los radicales de izquierda y derecha. El cerebro humano tiene un componente intrínseco de evolución perpetua. Los radicales que prefieren restarse de la creatividad humana eventualmente sucumbirán. La historia lo ha demostrado una y otra vez. La Inquisición de la INSTITUCIÓN CATÓLICA sucumbió ante su torpeza por darle las espaldas al conocimiento. Galileo Galilei es nuestro héroe de esa nefasta época. La creatividad israelita y sus numerosos laureados con el Premio Nobel, son testigos del esfuerzo cognitivo supremo de ese pueblo que todos debemos imitar!! Saludos, Ezequiel

        • ERICK NOGUEIRA 13 July 2016 at 2:39 pm Permalink

          100 % de acuerdo!

          • Sam Ramos 18 July 2016 at 11:37 am Permalink

            Have anybody of you hear about this news? Another syntom of the decadence of the U.S.A.
            Click here:

            http://www.clickorlando.com/news/2-dead-in-titusville-hospital-shooting

            I feel sorry for our dear President. Now he needs to skip another day of playing golf to come to Titusville for the funeral of the victims and make another of his sorry speeches. Per sure he will be lamenting that a young and potentially productive and unprivileged Afro-American man is in trouble with the bias Judicial System because the proliferation and free access of those killing firearms.

            The Media coverage will be massive and we will be bombarded by expert explanation of the motive and what should be done to avoid those daily violent incidents and not be surprise if somebody mention the global warming as another possible culprit of those behavior by the perpetrators..

            Don’t hold your breath!!! It won’t occur…

  9. Manny 13 July 2016 at 8:38 am Permalink

    No soy ni remotamente politólogo, ni un vasto conocedor de las tensiones entre los factores hegemónicos internacionales. Eso se lo dejo a los grandes eruditos como son estos dos comentaristas. Pero hablar de decadencia es algo demasiado elástico e impreciso. Lo que sí creo que USA (como cualquier otro país políticamente sano) debe focalizar sus pretensiones desde la A hasta la Z en elevar al máximo la calidad de vida de sus habitantes. Por eso sí creo que USA ha ido en decadencia porque su población abrumadoramente mayoritaria (básicamente la que honradamente trabaja) es cada vez más pobre. Y esta progresión de la pobreza la he vivido a lo largo de estos más de 20 años que vivo en USA. Ya es hora que el imperio de la guerra con su máscara de gendarme internacional de la democracia se desmantele, porque devora las riquezas que debieran usarse en el bienestar de las personas que sanamente habitan y trabajan en este país. Incluso debe hacerse una profunda revisión delas “leyes” que promueven la vagancia y la ilegalidad. No es que me pronuncie contra el subsidio para con los factores que lo necesitan como son la ya quebrantada vejez y los discapacitados. Para mí es alarmante ver a tanta gente llena de juventud, fuerza y de buena salud que viven del subsidio, porque aseguran que da más que trabajando. Los tontos aseguran que se debe al buen corazón del Tío Sam, pero la grandiosa verdad es que es el hábil pretexto para poder ROBAR a manos llenas por los que deciden esas oficiales disposiciones. Lo mismo sucede con el encarecimiento de todo. En 1995 oía que con el desarrollo de la tecnología, el abaratamiento sería abrumador; pero no, hoy en este 2016 (un sencillo ejemplo) he pagado por un celular $800.00 USD, aparte de pagar adicionalmente $1,500 anuales por los servicios, cuando mi retiro es de $1,000.00 USD mensuales.
    Espero que con el gobierno de Donald Trump ciertos resortes cambien, o al menos empiecen a cambiar para el bien de TODOS y no de los millonarios.

  10. antfreire 13 July 2016 at 10:38 am Permalink

    Estados Unidos comenzo su ascenso a potencia mundial tras el tiro de gracia que le dio al Imperio Espanol en 1898. Despues maniobro muy convenientemente en 1917 durante la PGM cuando financio la gerra de las potencias ganadoras tomando ventajas de la situacion debilitada en que quedaron y cobrando sus prestamos de guerra minuciosamente. Entonces en la SGM hicieron algo parecido y salieron de ese conflicto como los heroes salvadores de la civilizacion y con la unica industria que quedo sana en el mundo y el unico dinero que tenia valor. Esto duro un buen par de generaciones, pero hoy las potencias industriales se han recuperado y EEUU no puede beneficiarse de una guerra que comiencen otros y ellos intervengan cuando creen que les conviene pues como estan en todas partes cualquier guerra comenzaria con ellos como protagonistas. Por todo esto es que debemos acostumbrarnos a que El Faro de la Libertad, El Arsenal de las Americas, ya no sera como fue entre los cincuenta y setenta del siglo anterior. Todo lo que logremos desde ahora sera por nuestro esfuerzo y un cambio en nuestras costumbres de despilfarrar en la loca carrera de consumerismo en que vivimos actualmente.

  11. Sam Ramos 13 July 2016 at 12:42 pm Permalink

    Para refrescar:

    http://viewpure.com/Prls6Iz3B3E

  12. ERICK NOGUEIRA 13 July 2016 at 3:16 pm Permalink

    Se podría agregar que el imperio romano estaba condenado al fracaso mucho antes a las invasiones bárbaras del siglo III y IV AD, y de la partición y huida de Constantino a Oriente para crea Bizancio. El descalabro venía desde el siglo I BC (antes de Cristo) cuando Sila, temporalmente y luego más tarde Julio Cesar, se adjudicaron el poder absoluto destruyendo la democracia -encabezada por 2 cónsules y un senado- que había funcionado aceptablemente en la Republica Romana durante los 2 siglos previos y que había sido heredada en parte tras la conquista de Grecia.
    O sea que para el 476 AD, llevaban aprox 5 siglos de tiranías vitalicias. Bizancio fue solo una tregua en retirada que pospuso la debacle final unas pocas centurias extras.
    Estamos lejos de un cuadro similar. Aún no ha aparecido el primer Cesar en la historia de Norteamérica, esperemos no lo sea ni siquiera Trump, si es que sale electo.

  13. RL 14 July 2016 at 12:38 am Permalink

    muy de acuerdo con el senor Byrne, solo le agregaria que desde el 1913 cuando se creo la Reserva Federal que es un banco privado e inconstitucional el dollar a perdido 93% su valor asi que esa fortaleza no se donde esta.

  14. menendag05 15 July 2016 at 9:49 am Permalink

    Sobre el artículo de Hugo J. Byrne

    En realidad, yo, frecuentemente, tampoco coincido con Montaner, en particular en los dos últimos años en que, en mi opinión a girado un tanto a la derecha en su apreciación de muchos temas, sin embargo…
    Tengo la sensación después de leer su artículo, que con Ud. No voy a coincidir casi nunca.
    -Es posible, que como sucede en casi todas partes, índices como los del desempleo, se manejen frecuentemente con un interés de promoción política, tanto en uno como en otro sentido No obstante, comparados con los existentes en muchos otros países. estos no son precisamente de los peores. Después de su estrategia para abortar la crisis económica de años recientes, a mi me parecen en realidad bastante buenos y directamente relacionados con las medidas puestas en práctica por el gobierno de Obama.
    Sería absurdo, e incluso reñido con el modelo capitalista que percibieran el mismo salario un especialista altamente calificado y un fabricante de croquetas. De veras no estoy en el bando de los que aceptan que el Obamacare fuera tan malo, incluso pienso que en muchos aspectos se queda corto. Podía intervenir más en el arbitraje de la distribución de los réditos, no precisamente porque piense como marxista sino porque resulta más que evidente que la proporción, aunque mejor que la existente en la época de la primera revolución industrial, sigue siendo sumamente desfavorable para el productor y excesiva para el inversionista.
    “Por idéntica razón invertir en un país sin ley como Castrolandia, no tiene más futuro que el fracaso.”
    Esta afirmación le ubica a Ud., ideológica y políticamente. Por supuesto que estará en contra de la fórmula de buscar una solución razonable a un viejo problema, que el 99% de los países que votan en la ONU critica cada año a USA. Y coincidiendo con los “Mambises”, eternos aspirantes a la sucesión, sueña con los atrasados intentos bélicos que impusieron durante décadas las soluciones cruentas, en las cuales, por supuesto no participaban, exponiendo el pellejo, la mayoría de ellos.
    La dialéctica, esa vieja ciencia, que muchos proclaman y pocos practican, sugeriría, que las transformaciones de la geopolítica imponen la necesidad de cambiar las estrategias, de lo contrario se corre el riesgo de quedar desfasado. Creo además, que un por ciento no despreciable de inversionistas americanos, sin contar los euro-asiáticos no comparten sus temores.
    A pesar de modestas dudas, da la impresión que su héroe es Trump. Se explica. .Evidentemente, como afirma usted “la defensa nacional es una obligación legítima”. Pero negar, a cualquier administración, la implantación y mejoría progresiva de los altruistas y multimillonarios programas de bienestar social, realmente resulta una afirmación tan clasista y desfasada, que como programa político no le serviría a ningún aspirante al más humilde y modesto de los cargos públicos.
    Se puede luchar, con todos los recursos disponibles contra el totalitarismo islámico, es un deber para con la sociedad, pero ello no implica la renuncia ni la degradación a un segundo plano de los derechos del ciudadano a una vida más plena, aunque ello implique una modesta contribución del inmenso poderío económico que no solo surge de la iniciativa, la inteligencia o las habilidades del inversionista sino además, del esfuerzo de los que la producen.
    Pericles

    • Daniel Vega 15 July 2016 at 10:14 am Permalink

      Menendag05 Cuanto tiempo el mundo entero ha invertido en Cuba bajo el gobierno de los Castros con los resultados actuales?
      La dialéctica fue explotada por los comunistas cubanos para explicar sus acciones, y si eso explica el cambio por eso se necesitan los demócratas fuera de la casa blanca por un tiempo al menos.

      • Sam Ramos 15 July 2016 at 3:38 pm Permalink

        Daniel, no gastes neuronas con este individuo que se ve que se aprendio de memoria el libro de Nikitin en la escuela del PCC.

        Cuando ese virus se les incrusta en el cerebro ni con un transplante se les puede eliminar.

        Prueba de ello es que no son capaces de comprobar que donde se ha experimentado esa formula economica mal llamada progresista no ha dado buenos resultados sin importar la latitud geografica, cultura, o epoca de la historia.

        Sin embargo el Capitalismo por el contrario se autorectifica despues de cada crisis que afronta porque responde a la naturaleza humana que es individualista.

        El colectivismo solo es applicable en las conductas sociales de convivencia que es necesaria en todo organismo vivo.

        Cuando se enfatizan las diferencias entre clases el Sistema se destruye porque no avanza por motivo de las luchas internas entre los miembros del grupo, que aunque dicen trabajar para el bien comun, en su fuero interno quieren o sobresalir y diferenciarse del resto y es cuando surgen las elites gobernantes que viven mejor que el resto de la poblacion que subyugan y les exigen esfuerzos cada dia mayors por la ineficacia que provocan.

        • menendag05 15 July 2016 at 10:51 pm Permalink

          En ningún momento se habla de colectivismo, creo que el modelo capitalista ha demostrado su capacidad para estimular la productividad individual, condición que conduce al progreso económico, por lo cual no puede excluirse, simplemente, se señala que es evidente que la distribución de los réditos debe tener un balance más justo, cosa que materialmente puede hacerse, no para lesionar al capital, ni adoptar tareas de papá estado, simplemente para hacer justicia.
          Lamentablemente parece que el que tiene “un virus incrustado” es UD que solo le permite mirar en una sola dirección y desprecia la realidad objetiva que impone la sustantividad.
          Pericles


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