15 June 2020 ~ 20 Comentarios

La FIFA – por Fernando Londoño

Por Fernando Londoño

Vaya por delante la íntima confesión de que en estos días de cuarentena alcanza el tiempo para todo, hasta para ver series de AMAZON. Después de admitir que en eso andamos, valga recomendarles una que se llama EL PRESIDENTE, que al principio no admitimos ver con mucho entusiasmo, dicho sea con sinceridad. Apasionados desde niños por el football, nos entusiasma muy poco la cocina o trastienda en la que se prepara ese manjar, el que más multitudes apasiona en el mundo. ¡Pero qué serie! Qué revelaciones y enseñanzas!

No cabe duda de que está hecha con pleno conocimiento de que no puede engañar, mentir o exagerar, tales serían las acusaciones y demandas que en cualquiera de esos casos le caerían encima. Y el asunto va tan en serio como que los personajes llevan nombre propio, sin que escape uno solo. Nada se evade ni se morigera. Lo que dicen es para probarlo. Y para probarlo con pruebas judiciales que han tenido el efecto de llevar a la cárcel a varios de sus personajes centrales, como a nuestro Luis Bedoya, por ejemplo.

El deporte es fair play, como vale repetirlo en inglés, lleno de reglas y exigencias para que cada uno de los muchachos que salta a la cancha con su camiseta puesta, y entre el fervor de todos sus hinchas, tenga impecable comportamiento. Ni un tache arriba, ni un empujón por la espalda, ni una patada al adversario. Y todas esas exigencias, que comprenden a los fanáticos, las hacen una personas que no pueden ser más sucias, más indecentes, más ladronas ni tramposas. ¡Las paradojas de la vida!

En este drama no escapa uno solo del común denominador que las comprende. Son corruptos y sinvergüenzas sin atenuantes. Para ellos la cuestión no está entre robar o no robar, sino en discutir quién puede robar más. Y como en las más perfectas democracias, todo se resuelve por votos. Las sedes, los grupos, los derechos de televisión y el ascenso a LA FIFA, el premio gordo de esta asquerosa lotería.

Por una de esas sorpresas que la vida tiene, el drama se desencadena desde los Estados Unidos, el país donde menos importa nuestro football, que allá conocen como Soccer. El FBI entra en acción y los dos investigadores, sobre todo la muchacha que se lleva los máximos honores, logran penetrar en ese mundo obsceno, delirante, lamentable, en el que ni por casualidad asoma una persona decente,

Nuestro Luis Bedoya ocupa lugar preponderante. Su caracterización está muy bien lograda. Así se explican tantos años de Nueva York, posponiendo una sentencia que aplaza prometiendo más revelaciones de más mugre, de más arreglos, de más detestables conductas. Y Luis Bedoya no podía ser un accidente moral en la historia de nuestro football. No podía estar solo en el tránsito de ese camino deplorable. No pudo engañar a tantos que de cerca tenían que ver con sus hazañas, esto es, con sus robos. Bedoya, personaje tan insignificante como lo muestra la serie, es el exponente de ese mundo nauseabundo que lo hizo personaje nacional. Pero nadie dice una sola palabra. Nadie tira la primera piedra, siquiera para salvar las apariencias.

De las diez figuras de la CONMEBOL que trata el libreto, decíamos que no hay una sola que resulte honrada. El chileno, figura central de esta historia, se proclama el único inocente entre tantos malhechores. Y no es porque robara menos. Es porque los investigadores del FBI lo convirtieron en su informante. El héroe de la película era tan pobre diablo, que traicionaba a sus colegas.

El inefable Gorondona escapa a la pesca milagrosa que se ejecuta, a petición de la justicia americana, en Europa. ¿Y cómo, se preguntará cualquier entendido, si era el jefe supremo de esa organización delictiva? Pues porque tuvo el buen cuidado de morirse a tiempo.

Después de ver esta serie, se entienden muchas cosas. Por ejemplo, cómo se pudieron robar en el mundial el gol de Mario Alberto Yepes, que le daba el triunfo a Colombia sobre Brasil. Ese no fue un accidente ni la decisión errónea de un mal árbitro. Claro que no. Fue parte del libreto montado a tiempo y ejecutado sin escrúpulos. En LA FIFA, eso no existe.

Cuando se va a cerrar el drama y para que no quede duda de que la cosa va en serio y que la CONMEBOL no es la manzana podrida que sin daño podría extirparse, la serie tiene el buen cuidado de unir ese proceso con el señor Blatter, el director de toda la orquesta. Es el jefe de la banda criminal.

El mundo sigue su marcha y están las eliminatorias al mundial a la vuelta de la esquina. Ya debe estar todo listo, dispuesto, organizado y repartido. ¡Qué lindo deporte, éste que dirigen desde una porqueriza!

 

20 Responses to “La FIFA – por Fernando Londoño”

  1. Manuel 15 June 2020 at 4:35 pm Permalink

    como consecuencia del descongelamiento protagonizado por Obama en las relaciones de los EE.UU. con Cuba una avalancha de Jefes de Estado o de Gobierno comenzaron a arribar al país, Francia, Japón, España, Austria, etc. y se renegociación las viejas deudas soberanas incluidas las del Club de París con importantísimas quitas o condonaciones del 70 % y la posibilidad de obtener nuevos créditos y una importante condonación de deuda de la Federación Rusa que ascendió al 90 % de los $ 30,000 millones que se le debían. También los chinos hicieron lo suyo: nos concedieron 10 años de gracia, sin pago de intereses, para la abultada deuda que incluía la compra de los ómnibus Yuton.
    Ahora se nos viene encima una postpandemia que quién sabe si va a ser peor que la pandemia misma. Un país endeudado hasta el tuétano, descapitalizado, dependiente de la importación de alimentos en más del 80 % sin créditos importantes, ni inversionistas, ni prestamistas de última instancia

    • Manuel 15 June 2020 at 4:40 pm Permalink

      Jagger Zayas Querol el 15 junio 2020 a las 1:01 PM Responder
      O este país elimina el intento de reflotar el defenestrado socialismo estalinista sustituyéndolo por el socialismo democrático y participativo, o implanta sin ambages el capitalismo de estado de variantes china o vietnamita que terminara inexorablemente en un capitalismo corriente y bananero para traer el pasado servido en copa nueva. No hay otra alternativa y el crédito del Pacto Social se acaba, terminando en el triunfo de la marginalidad y la ingobernabilidad

  2. Julian Perez 15 June 2020 at 4:55 pm Permalink

    ¿Por qué series de Amazon? ¿A que se debe esa discriminación con Netflix, Disney+ y Hulu? 🙂

    Creo que aquí el soccer se va popularizando, pero más entre las chicas, que hasta ganan en las copas del mundo y los juegos olimpicos. Hasta existe el término ¨soccer mom¨ para la mamá que lleva a todo el equipo en el SUV o el Minivan 🙂

  3. razón vs instinto 15 June 2020 at 5:02 pm Permalink

    Todos roban en la serie y también en la realidad de la FIFA.
    Todos lo saben.
    La corrupción tiene una sola solución: el control y la pena de las instituciones de la justicia.
    Para la Pulsión que pugna por diferenciarnos y destacar nuestro ego, superar económicamente a los demás es una de sus formas preferidas. Y cuando un individuo tiene la posibilidad de robar fondos Institucionales para lograr esta primitivisima meta de nuestra naturaleza humana es difícil que dude en hacerlo si nada se lo impide. Es una fuerza demasiado poderosa para oponerse a sus caprichos.
    En las funciones de gobierno pasa exactamente lo mismo si no existen un sistema judicial que los controle, los juzgue y los condene si cometen el delito de corrupción. Más aún si son gobernantes de izquierda porque a la mayoría de ellos los que los motivó para iniciarse en la política es la posibilidad de competir con los más afortunados empoderándose, igualándose o disminuyéndolos toda vez que ven posible hacerlo, pero, lamentablemente como la verdadera meta era competir o al menos no ser superado, cuando tienen la posibilidad de “ganar o superar”, les resulta imposible evitar la tentación de lograr esta meta contando con tanto dinero a su disposición sin nada que se los impida (las excusas se cuentan de a miles para justificar esta acción y muchas de ellas muy bien elaboradas y las conocemos genericamente como socialismo detrás de una supuesta justa distribución de la riqueza y no existe ninguna otra teoría que explique este fenómeno en el que todos los socialistas justicieros sociales se vuelven corruptos ante escenarios como éste)
    Ante este escenario, la corrupción generalizada es prácticamente la norma. No hace falta molestarse en buscar pruebas de ello.
    Sin embargo, es evidente que no alcanza con tener Instituciones judiciales para evitar este drama que destruye toda esperanza de los pueblos que sufren esta pandemia mil veces más destructiva que el coronavirus. Todas tienen Instituciones judiciales.
    Hace falta otra institución que a su vez controle y juzgue a la institución judicial.
    Esta institución se llama institución ciudadano. Si ésta no funciona, no existe nada que impida que ésta peste se disemine con más facilidad que con las gotitas de saliva que utilizan los virus respiratorios.
    Lamentablemente, ésta institución es extraordinariamente difícil forjarla, formarla, construirla y lleva generalmente siglos lograr obtenerla.
    Solamente esta institución puede lograr que los políticos gobernantes no solamente no roben sino también que se preocupen por mantener a la institución judicial con un funcionamiento eficiente so pena de ser condenados al ostracismo político eterno.
    Eso que lleva siglos construir lo hace una herramienta de las sociedades exitosas llamada Cultura cívica Colectivista.
    Solamente las culturas que hace a sus ciudadanos cumplidores de las normas, reglas y leyes y responsables ante sus obligaciones civiles porque llevan incorporado en sus entrañas la condición de individuos pertenecientes a un colectivo social y no a un conglomerado de gente que el azar los llevó a compartir un mismo lugar y por tanto sin más compromiso que el de compartir un espacio mientras se hace lo que cada uno le plazca.
    Si no se tiene en cuenta estas dos fuerzas poderosas, codicia y cultura individualista, el progreso social, moral y político se convierte siempre en una quimera.

    • Julian Perez 16 June 2020 at 2:43 pm Permalink

      >>Esta institución se llama institución ciudadano.

      Me gustaría compartir una experiencia. Llegué a hacerme ciudadano español cuando vivía en España y aquí me hice ciudadano americano. La diferencia entre los dos procesos fue notable. La ciudadanía española fue puro trámite. Nada tuve que aprender acerca de España ni sus instituciones. Y el acto de recibir la ciudadanía fue frio, impersonal.

      Para hacerme cuidadano de USA tuve que pasar un examen, no solamente de un mínimo dominio del idioma inglés sino también de la historia e instituciones del país. Y la ceremonia más emotiva no pudo ser. Fue un día inolvidable.

      Aquí el momento de cantar The Star Spangled Banner:

      https://www.youtube.com/watch?v=0fbpNR_uPn0

  4. Manuel 16 June 2020 at 10:16 am Permalink

    America “spent the last couple of months being hectored by public-health experts” about the danger of gathering in public places, said Jonah Goldberg in TheDispatch.com. But now many of them say it’s “glorious and essential” for thousands of protesters to gather en masse in the streets for a “Great Awokening” about police and systemic racism.

    Isn’t it lovely?

    • Manuel 16 June 2020 at 10:17 am Permalink

      Win in November is more important than the live of
      Thousands to die due to these stupids crowds

    • Manuel 16 June 2020 at 10:18 am Permalink

      Win in November is more important than the live of
      Thousands to die due to these stupid crowds

      • Manuel 16 June 2020 at 10:21 am Permalink

        crowds of stupids

        • Julian Perez 16 June 2020 at 1:20 pm Permalink

          No creo

          • Julian Perez 16 June 2020 at 1:23 pm Permalink

            No creo que eso de ¨defund the police¨ le de muchos votos a los demócratas. Ese tiro les va a salir más por la culata que todos los anteriores. Me siento bastante optimista con las elecciones de Noviembre. Los estados que más mantienen el enclaustramiento y experimentan los mayores motines son precisamente estados demócratas. Pienso que todo esto va a terminar permitiéndole al presidente ganar en estados que no hubiera ganado.

          • manuel 16 June 2020 at 1:28 pm Permalink

            la desesperacion ha sido muy mala consejera,
            todas estas temporadas de tiros por la culata
            son comparables a los errores que usualmente
            comete la oposicion tratando de ganar espacio contra los totalitarios.

            En este caso ellos son los desesperados y son los totalitarios.
            Han totalizado una cadena importante de derrotas,
            y sumado estúpidos al por mayor.
            Derrota total.

        • Julian Perez 16 June 2020 at 3:19 pm Permalink

          Manuel, éste es un interesante artículo sobre el tema de la izquierda jugando mal sus cartas.

          https://www.americanthinker.com/articles/2020/06/the_lefts_premature_revolution.html

  5. Julian Perez 16 June 2020 at 1:32 pm Permalink

    Algo que merece ser compartido.

    https://www.youtube.com/watch?v=efeVzpMtt1Q&feature=emb_logo

  6. Manuel 21 June 2020 at 2:04 pm Permalink

    One important factor seems to be how well our neurons can talk to each other. The brains of more intelligent people seem to have more efficient networks between neurons – in other words, it takes fewer steps to relay a message between different regions of the brain. That could explain about a third of the variation in a population’s IQ. There are indications that Einstein’s brain had particularly efficient neural networks.
    Another key factor is myelin, the insulating fatty sheath encasing neuron fibres. Better insulation means that nerve impulses travel faster, and there is a significant correlation between the quality of myelination and IQ. ■


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