04 December 2011 ~ 13 Comentarios

La indignación y la ingratitud

por Carlos Alberto Montaner

Universitarios chilenos

(FIRMAS PRESS) Los estudiantes universitarios chilenos protestan porque el Estado se resiste a pagarles los estudios a todos. No quieren invertir recursos en su propio futuro. Quieren que otros lo hagan por ellos. En Colombia sucede más o menos lo mismo. Se les ha dicho, desde hace muchas décadas, que estudiar es un derecho, y han interpretado que, por lo tanto, debe ser gratis. Creen que no proporcionarles esos estudios es una suerte de “desposeimiento”, verbo que implica que nos han quitado algo que nos pertenece.

En realidad, el derecho a estudiar no implica la gratuidad, sino el acceso. Quien paga la factura depende de factores culturales -la historia, la mentalidad social- y, sobre todo, de la riqueza disponible. Durante siglos, los esclavos, las mujeres y los judíos no tuvieron derecho a estudiar. En algunas naciones islámicas todavía las mujeres no han conquistado ese derecho. En Cuba, un lema oficial advierte que “la universidad es para los revolucionarios”. En ese país, durante décadas los católicos, los homosexuales y otras peligrosas criaturas no podían ingresar en la universidad o, si les descubrían, eran expulsados mediante escandalosos juicios públicos.

No hay duda de que crece entre muchos jóvenes la certeza de que el Estado los ha traicionado. Esa convicción se palpa en cualquier manifestación de “indignados”, estén acampados en la madrileña Puerta del Sol o en Wall Street en Nueva York. La sociedad les da menos de lo que creen merecer, incluido un puesto de trabajo decente, un techo digno o estudios de calidad.

Es curioso que estos jóvenes furiosos sean capaces de ver lo que la sociedad no les da, acaso porque no puede, pero ignoren lo mucho que les entrega. Esos españolitos o chilenitos rabiosos no advierten la sangre, sudor y lágrimas que les costó a sus antepasados, desde los más remotos hasta sus padres, crear y mantener las infraestructuras que ellos disfrutan: puentes y carreteras, calles asfaltadas, hospitales, escuelas, parques, edificios, acueductos, puertos marítimos y aéreos o vías férreas. Ellos son los herederos privilegiados de esas infraestructuras pagadas con el trabajo de muchas generaciones que vivieron miserablemente porque ninguna de ellas consiguió el nivel de prosperidad que se ha alcanzado en Occidente a principios del siglo XXI.

Estos jóvenes, empeñados en sentirse ofendidos, son incapaces de valorar el capital intangible que reciben de sus mayores cuando abren los ojos: las instituciones de derecho que armonizan la vida en común y dirimen los conflictos, la existencia de redes comerciales y financieras apoyadas en buenos hábitos y prácticas comerciales, los lazos de colaboración espontánea, el conocimiento vivo en las cátedras universitarias o en los medios de comunicación, las sofisticadas normas de convivencia. Ellos no se imaginan cuánto dolor y sacrificio ha costado esa obra admirable que les han legado y a la que nada o muy poco han contribuido.

El Banco Mundial en el 2006 se atrevió a medir la riqueza de más de un centenar de naciones. Sus mejores expertos sumaron lo que valían las riquezas naturales de cada una de ellas –tierras de pastoreo, minerales, maderas, etc.–, le agregaron la riqueza producida -infraestructuras, artefactos, cosechas, etc.-, le añadieron el capital intangible y dividieron la cifra resultante entre el número de habitantes. Ese era el capital per cápita que disfrutaba cada ciudadano aportado por la sociedad en que vivía.

Los diez más ricos, con su intenso trabajo, habían logrado acumular entre US$ 650.000 y US$ 450.000 per cápita. Suiza, a la cabeza del planeta, ponía a la disposición de sus moradores un capital calculado en US$ 648.241. Es importante señalar que el factor más importante en esta fabulosa acumulación de riqueza es el capital intangible: más del ochenta por ciento.

Nueve de los diez países más pobres son africanos sub-saharianos. El más desdichado es Etiopía: apenas “vale” US$ 1.965 per cápita. Chile, por cierto, con US$ 77.726 está en el cuarto lugar de América Latina tras Argentina, Uruguay y Brasil. Los españoles alcanzan la nada desdeñable suma de US$ 261.205. Sería interesante averiguar si esos jóvenes, que tanto piden, son capaces de reconocer lo tanto que les han dado.

13 Responses to “La indignación y la ingratitud”

  1. Pedro 4 December 2011 at 8:57 pm Permalink

    por pedir que no sea, perro que no llora no mama, y a Dios rogando y con el mazo dando, así los han criado y así van por la vida.

    ¿Salía Cuba en el estudio que menciona?

  2. A. Vicente Vásquez S. 4 December 2011 at 8:58 pm Permalink

    Escribi a El Nuevo Herald informandoles que este artículo “¨La indignacion y la ingratitud”¨ es el mejor artículo que he leído.

    Espero pueda Carlos Alberto Montaner leer mi correo.

    Sería un honor y un placer para mí tomarme un cafecito con este articulista de lujo que escribe en El Nuevo Herald.

    Saludos

    A. Vicente Vásquez S
    vicento1947@gmail.com
    7865216477

  3. Carlos Alberto Montaner 4 December 2011 at 9:03 pm Permalink

    No, Cuba no aparecía. La información oficial no es fiable. Se puede acceder al estudio por Internet entrando al World Bank.

  4. Teresita 4 December 2011 at 9:40 pm Permalink

    Investiguen sobre las mejores universidades del Mundo y veran que ninguna es ” gratis ” pero si quieren vivir en la Mediocridad, vivan entonces de lo que nunca van a valorar pues ni saben lo que cuesta. La salud y los estudios son un derecho pero son responsabilidad de cada individuo asi como la toma de decisiones. Para que quiero yo un estado que plantea la falacia de que la educacion es gratis y te la cobra haciendo de ti un esclavo en cualquier lugar del planeta, ademas de que nunca tendras el derecho de decidir tu destino como en Cuba. Eso señores no lo quiero para mis hijos. Por eso vivo en USA donde tu llegaras hasta donde quieras pero formando parte activa de aquello que quieres alcanzar incluyendo su costo, el paternalismo te hace inutil.

    • Carlos Alberto Montaner 5 December 2011 at 5:01 am Permalink

      USA ocupa el cuarto lugar. Los tres primeros: Suiza, Dinamarca y Suecia. El per cápita de USA: $512,612. El estudio se titula Where Is the Wealth of Nations?

  5. Jadit Hernandez 4 December 2011 at 9:47 pm Permalink

    Excelente articulo. Lo del capital intangible es un concepto muy interesante. En Que posicion quedo Estados Unidos? Voy a echarle in vistazo al estudio porque vale la pena leerlo.

  6. José A. Arias. 5 December 2011 at 2:41 am Permalink

    Muy bueno el tema, muchas verdades que pocas veces se tienen en cuenta. Me gustaría recordar que en Costa Rica, por ejemplo, la educación es gratuita y obligatoria hasta el grado 11 y este pais se distingue entre sus vecinos de Centroamérica en todos los aspectos, obviamente no es por gusto. Sobre el caso cubano sólo bastaría agregar la involución que se observa, cada vez más acentuada, y que ni el propio régimen puede ocultar. La improvisación como causa y razón de la gratuidad genera atraso, incultura, confusión y caos:siempre lo barato sale caro.

  7. Sergio Botero 5 December 2011 at 8:06 am Permalink

    La gratuidad de la educación, al igual que muchos otros ámbitos públicos tienen tres serios problemas, siempre: En primer lugar, que tal como lo decía el premio Nobel Milton Friedman, los pobres terminan subsidiando a la clase media y a los ricos. El argumento para esto no es ideológico o teórico sino práctico: Es lo que se ve en cualquier universidad latinoamericana. ¿Porqué? Simple: todos, incluyendo los pobres, pagan impuestos directa o indirectamente. Los impuestos pagan los educadores, la infraestructura y otros gastos de la educación pública. La mayoría de los estudiantes de las universidades públicas vienen de familias que pueden pagar la universidad a corto o largo plazo. El otro problema es que en muchos casos es de peor calidad que las privadas. Al que no crea esto solo le basta comparar a la UNAM (siendo muy buena) con Harvard en ranking. Por último, las universidades públicas están más sujetas a los caprichos políticos e ideológicos del gobierno. Pero las personas deberían ir a educarse en lo que les gusta en vez de dejarse adoctrinar.

  8. Isabel 5 December 2011 at 2:10 pm Permalink

    En Venezuela la educación es gratuita pero ¿tienen acceso a ella todos? El régimen no invierte en educación pre-escolar, primaria, secundaria o universitaria. Los niveles de deserción son los más altos, históricamente; los profesionales deben huir por las condiciones paupérrimas de trabajo y salarios, a lo que hay que sumar la terrible inseguridad. Una joven, médico, dijo que se iba porque se cansó de ser abofeteada en la emergencia del hospital donde prestaba sus servicios. Aquí la educación es gratuita pero ¿se respeta?

  9. Carlos Useche 5 December 2011 at 2:57 pm Permalink

    Excelente artículo, 100% de acuerdo. Estudie en una Universidad Pública, y puedo decir que algunos compañeros de familias muy pobres, se esforzaron sacaron su carrera adelante y hoy día son o empresarios o profesionales de éxito. Todo debido a su esfuerzo individual. La calidad de la Universidad mejoro el día en que se comenzó a cobrar una módica matricula (antes era gratis para muchos alumnos). El hecho de tener que pagar hacia que los estudiantes valoraran más y exigieran más lo que se les estaba proporcionando.

  10. Rene 26 December 2011 at 9:36 pm Permalink

    Es,muy cierto y real ese articulo del sr Montaner,en cuba antes del desgobierno que esiste ahora,la ensenanza era gratuita hasta la escuela de comercio,artes y oficios y aunque fueras pobbre,podias estudiar en la universidad,sucede es como todo tenias que sacrificarte,ahora yo si recuerdo yo naci en el 46,y yo conoci personas mayores que yo que se hicieron,medicos sin ser ricos,ademas se refiban becas casualmente yo gane una beca en el 58,y se paralizo,porque en esos meses triunfo el SATRAPA,pero es sumamente importante ese escrito de Montaner,pues realmente en los gobiernos totalitarios ellos e4sgrimen la educacion y es una falsedad,ellos utilizan los resintos universitarios para neutralizar y crear a sus mediocres intelectuales

  11. Eduardo 5 January 2012 at 1:55 pm Permalink

    Estoy de acuerdo con el articulo en el tema de la gratuidad de los estudios, no considero que deban ser gratis salvo becas especiales por estimulo a los mejores.
    Respecto al caso de Chile en específico considero el artículo superficial y alejado de la realidad de las protestas. Es muy cierto que algunos de los dirigentes y otros que han tomado protagonismo sin merecerlos hablan de la educación gratuita, pero en el 80% de los manifestantes lo que se ve es rencor al engaño.
    La constitución de Chile (confeccionada en el régimen de Pinochet) prohíbe el lucro en la educación, que para mi es una contradicción permitir un negocio que no de ganancia, pero así esta estipulado y hoy están reconocidas por el gobierno un sin numero de universidades que lucran y no solo eso, que el gobierno la subversiona, es decir le dan dinero publico para que sigan lucrando a costa de reducir el presupuesto en educación publica y de las universidades estatales y de mas prestigio. Claro mucha de estas universidades son de la familia del exministro de educación, de amigo de senadores, etc, etc y eso lo conoce todo el muendo, de hecho el Labin reconocio en la TV nacional que el había ganado dinero con su universidad.
    En el día de ayer se voto en el senado una ley para que eliminen la entrega de dinero del estado a las universidades con fin de lucro y excepto dos senadores, todo el oficialismo voto en contra, es decir públicamente reconocen la violación de la constitución de la republica y por otra parte dicen que apoyan el movimiento estudiantil. Es una burla a la inteligencia de eso “muchachitos”
    Soy cubano y si estoy aquí es porque mi país esta mucho peor, pero me ha molestado porque me recuerda al gobierno de cuba, que el gobierno haga oídos sordos a lo que se le piden y no es capaz de dialogar con la verdad y con seriedad cuando una escucha el discurso del presidente referente al tema o al exministro de educación me recuerda a Alarcón explicando en la UCI a los estudiantes porque los cubanos no se les permite viajar.
    Creo que si este movimiento tomo tanto vuelo es porque el gobierno no lo tomo con seriedad desde el primer momento y hasta algunos funcionarios públicamente llegaron a decir que eso se le pasa en pocos días. Una muestra de ello han sido las propuestas gubernamentales a los estudiantes, no dicen nada tangible, se reducen a comprometerse en trabajar para mejorar……igualito que en Cuba.
    Desde que tuve la oportunidad de conocer su obra lo he seguido con muchísima admiración, creo que es la persona que mejor entiende y explica la situación de los cubanos, como una vez lo escuche decir, que el hecho de que unos digan que es de la CIA y otro que es comunista es la mejor prueba de que esta en el centro y una posición muy correcta al menos para mi entender,
    Como le digo, en este tema, si bien con la base de lo que UD. Plantea estoy totalmente de acuerdo también, existen otros elementos subjetivos que han llevado a esta situación, es bueno conocer la historia y respectar los méritos, pero la juventud en todo momento trata de escribir su historia y al menos se le debe explicar con seriedad en que están equivocados.
    Yo no tuve la oportunidad o el valor para manifestar públicamente lo que sentía en mi país cuando estudiaba, por eso respecto al derecho a la critica de esos estudiantes (aunque no apruebo la violencia).
    Para mi seria un gran honor recibir una respuesta suya


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