04 February 2011 ~ 4 Comentarios

La lógica torcida del policía cibernético

Esta nota termina con un link. Vale la pena verlo. Se trata de un joven oficial del Minint, especialista en guerra cibernética, que durante una hora les explica a unos militares y a otros “compañeros” cómo los “contrarrevolucionarios”, de la mano de Estados Unidos, utilizan las nuevas tecnologías para tratar de desestabilizar a la revolución y cambiar el sistema comunista. Su enemigo principal es Yoani Sánchez y dice sobre ella cosas tan peregrinas como que los premios en metálico que ha recibido o las distinciones periodísticas y académicas que le han otorgado han sido orquestados por Estados Unidos que así “blanquea” el dinero asignado a esta valiente bloguera.
Yoani no es la única enemiga. Se refiere a Penúltimos Días y alude a Ernesto Hernández Busto, ataca a Raíces de Esperanza, percibe al cantante Juanes como un adversario coludido con Raíces de Esperanza, asegura que convirtieron el concierto en una derrota para la contrarrevolución y revela que el gobierno cubano ha desplegado en el campo de batalla virtual a más de mil periodistas. Durante toda la charla asume que está en una guerra y recurre constantemente a la jerga militar. Para él la estrategia de Estados Unidos es obvia: la oposición convencional crea artificialmente los conflictos mientras los comunicadores tipo Yoani y el resto de los blogueros difunden la información con el objeto de generar el caos.
Como prueba de la racionalidad de su planteamiento muestra la información pública (y publicada) del dinero destinado por Washington para promocionar la democracia en Cuba: laptops, teléfonos, viajeros, adiestramiento y acceso a Internet por vía satelital que no puede controlar el gobierno.
Lo interesante de la charla es que este policía de Internet no es capaz de examinar las premisas básicas sobre las que se asienta su planteamiento. ¿Qué defiende y para qué lo defiende? Como los perros de presa, los toros de lidia y los gallos de pelea, el policía ataca, pero no se cuestiona por qué lo hace o cuáles son las razones de sus adversarios para tratar de cambiar un sistema tan escandalosamente fracasado.
Por supuesto que Yoani Sánchez, Oswaldo Payá o las Damas de Blanco quieren cambiar el sistema por otro que funcione mejor. ¿Cuál? El que le da sentido y forma a las 30 sociedades más ricas y felices del planeta. Quieren que Cuba se parezca a Holanda, a España, a Canadá, a Estados Unidos, incluso a Costa Rica o Chile (ya hay más de 20,000 cubanos viviendo en Chile). Quieren que Cuba se asemeje a esos países en los que los cubanos desean vivir y hacia los que escapan cada vez que pueden.
Tampoco se detiene a pensar que el problema no puede estar en que un país suministra medios de comunicación para que otra sociedad difunda informaciones y exprese sus frustraciones, lo que habría que agradecer, sino en un sistema consagrado a impedir que las personas se informen y, si lo creen prudente, se quejen. ¿Advierte este oficial del MININT que su verdadero trabajo es cerrar ventanas, colocar alambradas, arrancar antenas, censurar libros, impedir que las personas se informen libremente y expresen sus opiniones?
¿Sabe que todo el sistema político cubano tiene como objetivo principal el miserable propósito de impedir que las personas se reúnan libremente, intercambien libremente, se asocien libremente? ¿Y por qué? Porque ya todas las opiniones trascendentes y veraces han sido reveladas por medio de la palabra sagrada de los hermanos Castro. Porque ya todos los cauces participativos han sido segregados por la revolución. ¿Cómo no se muere de vergüenza defendiendo semejante adefesio moral? .
Este gendarme cibernético no se da cuenta de que el pecado no está en que Estados Unidos intente subvertir el orden en Cuba, algo perfectamente predecible tratándose de un país enemigo al que el gobierno cubano ha tratado de perjudicar incesantemente desde 1959, lo que motivó, entre otras cosas, un embargo parcial que va a cumplir medio siglo, sino en que ese orden decidido por los hermanos Castro hace cincuenta años, que ni siquiera los comunistas pueden cambiar, como se ve en el Congreso de abril próximo, donde ya están cocinadas todas las recetas, ha generado una forma de convivencia que hace terriblemente desdichados a los cubanos. Sería totalmente imposible que Estados Unidos subvirtiera el orden en Cuba regalando laptops y acceso a Internet si ese orden no estuviera profunda y radicalmente podrido por el descrédito. Ése es el problema.
¿Para qué quiere silenciar o aplastar a Yoani Sánchez este policía del espacio virtual? ¿Para que nada cambie y continúen la miseria, la improductividad, la falta de libertades, el deterioro creciente de las ciudades, la desilusión de los jóvenes, la tragedia de los balseros, la represión típica de las dictaduras comunistas de partido único, palo y tentetieso? Ante esto: ¿son más patriotas los blogueros y los demócratas de la oposición que aceptan la ayuda de Estados Unidos, de España o de Suecia, de cualquiera que desee echar una mano para tratar de cambiar una situación injusta y fallida en la que ya se han consumido tres generaciones de cubanos, o los policías obcecados que dedican todo su esfuerzo a mantener ese status quo fallido? ¿Qué virtud hay en insistir tozudamente en el error?
Ahora vea con calma el video de marras. Vale la pena: es una obra maestra de irracionalidad y ceguera.

4 Responses to “La lógica torcida del policía cibernético”

  1. Eugenio Tuya 4 February 2011 at 8:25 pm Permalink

    Excelente Carlos.

  2. Jesus 4 February 2011 at 9:48 pm Permalink

    Me pregunto como se autojustifica “resolviendo” (robando) para completar lo que el gobierno no le da para vivir. ¿O su sueldo si le da?

  3. marco antonio chea rodriguez 6 February 2011 at 5:03 pm Permalink

    creo que la internet es el peor enemigo de los castro y acolitos,sindemeritar todo lo que han hecho y hacen la otra oposicion,con la internet cada vez en mas expancion en cuba,los cubanos de adentro conocen cada vaz mas las atrocidades que han cometido y cometen los castro y seguidores en detrimento del pais e inclusive de muchos paises del mundo.GRACIAS INTERNET POR ENTRAR CADA VEZ MAS EN CUBA

  4. Segismundo 5 March 2011 at 5:00 pm Permalink

    Aunque soy español, sigo sus bien estructurados y razonados artículos.También leo varios “blogs” del interior de Cuba: unos y otros nos hacen ver la realidad de Cuba, tan lejos de la propaganda del Régimen que pastorea a la sociedad cubana, que el tiempo y las circunstancias en que vive han demostrado que esa sociedad fue la verdadera perdedora, aunque se pretenda presentar al pueblo como triunfador de la Revolución.
    A juzgar por los comentaristas cubanos de esos “blogs”, la mayoría son del exilio y no del interior de la isla. De ello se deduce que el eco y la voz de blogueros y periodistas independientes no llega a quienes necesitan ser concienciados de aquella realidad, ya que al exilio no es necesario convencerlo de lo que está convencido por si mismo. La labor de “blogueros” y periodistas citados es vituperable, pero ¿cuantos en la isla pueden asimilarla?. Su acceso a internet es muy limitado; una computadora cuesta dinero y subscribirse a Internet, aunque se tenga linea telefónica, también; además el explotador del servicio, el Estado, tiene la facultad de autorizar o no. Acudir a un hotel para conectrse por una hora, cuesta entre 6 y 8 CUC, lo que equivale a un 25% ó 30% del salario mensual. ¿Quien puede permitirse eso?.
    Esto no quiere decir que se dé por perdida la batalla cibernética, ni mucho menos. Mantener la llama viva es deber de “blogueros” y periodistas independientes, apesar de las dificultades. Gracias a ellos el mundo se ha enterado de muchos de los desafueros que el Régimen comete y el miedo de éste ante su descrédito internacional, ha contribuido a frenar tropelías, haciendo que se mese las barbas antes de seguir más adelante en sus atropellos. Para lavarse un poco la cara han permitido las excarcelaciones de presos políticos con destierro incluido (“salida definitiva”) aplicando la táctica de “enemigo que huye, puente de plata”. Aunque no sea la solución ideal, al menos pueden vivir fuera de una mazmorra con sus familias, con más o menos dificultades, pero en libertad.


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