01 September 2011 ~ 3 Comentarios

La mujer del coronel

por Ángel Velázquez Callejas*

La Mujer del Coronel

Todos los comentarios hasta ahora aducidos sobre la novela La mujer del coronel ” (Alfaguara,”  2011) del periodista y escritor ” Carlos Alberto Montaner concuerdan en los mismos puntos. Erotismo, sexo, amores, adulterio y política. El propio autor se ha encargado deliberadamente ” delinear el tejido discursivo de la trama de la novela: entre sexo y política, el gobierno cubano usa”  viejas prácticas intimidatorias para preservar”  la “moral comunista”. Vendría a bien, entonces, a”  un estado con ínfula”  patriarcal y machista usar el peor e irreverente de los procedimientos y las fuerzas, como el inescrupuloso montaje de ” juntar evidencias ” clasificatorias sobre la sexualidad individual y espiar la privacidad mas intima para someter al escrutinio moral las fallas ideopoliticas de los ” dirigentes cuestionados.” 

Una forma, desde luego, de extorsión y control desde lo más intimo de la individualidad condena la libertad ” y el goce. De modo que este ” control sobre la libertad ” humana por medio de la vigilancia sexual”  pudiera delinear el tema central de esta novela, pero es al revés, de modo contra positivo: es el desafío ante ese “control impúdico” desde lo más individual, lo mas privado lo que en”  suspense”  queda advertido como meollo especular y existencial de la trama. Que en Cuba existe una “fuerza moral” subterránea a la presencia del régimen que lucha no enfrentada directamente a la política del Estado, pero si resistida así misma deliberando por cuenta propia lo que ” Rudolf Otto llama en Lo sagrado”  el mysterium fascinans, el sentimiento de ” espanto.

En Cuba hay miedo a la fascinación por la libertad. Ese es el gran dilema en Cuba: arde una gran ansiedad. De modo que puedes que nos demos cuenta que”  algo no encaja, que algo anda mal, que el ideal de que nos hablaron cada día, se prolonga más en lo utópico y lejano pero la realidad ” descargada debe ser encarada tal y como es. Pero es, paradójicamente, entre la realidad y la utopía donde vive esa fuerza, ese desafío que intenta asomarse con toda claridad pero no lo consigue. O abraza el espanto, o te enfrenta ansioso desde el propio ” discurso nacional a la realidad reinante.

A su viaje a Roma, para participar en el congreso”  a que fue invitada, Nuria revela la infinita posibilidad del recuerdo irracional de la niñez y comparaba el espanto de la experiencia sobre la gastada y cansada política de la lógica del racionalismo nacionalista cubano. “Yo me sentía libre en Roma. Libre de qué, me pregunté. Libre de todo. Libre de mi marido. Libre de mi trabajo. Libre de mis compañeros. Libre de mis vecinos. Libre de del gobierno. Libre de la rutina que se me había metido bajo la piel como un animal hambriento y amenazaba con devorarme el corazón.” Era un instante perceptivo nada más, porque de pronto cae en la cuenta de que es una ilusión, una falsa y regresa por empatía a su perenne estado anímico. La invadió la tristeza. No pudo soportar el “espanto de la libertad”.

De ahí la pregunta fundamental de la novela: “¿Tenía sentido mi vida?” Nuria nunca más a lo largo del relato se preguntó. No fue necesaria la pregunta”  porque Nuria después de su viaje a Roma daba cuenta que el sentido no radicaba en una entelequia, en lo que pudo extraer del conocimiento de la psicología humanista, de lo que ” intuyó de la “terapia centrada al cliente”, en una supuesta relación de libertad y respeto entre el terapeuta y el “cliente”. Ni más ni menos en sobrevivir la vida buscándole un significado. Nuria comenzó amar desde entonces las experiencias, las emergencias vitales desde que ” la relación de infidelidad –no de deslealtad- rozo los hombros con otro hombre le posibilitó borrar por un espacio de tiempo definido los presupuestos tangibles del leguaje y la política en la evocación humana. Lo que invocó el profesor Martinelli con el profuso experimento de que la intensidad del lenguaje erótico y la luz son directamente proporcionales a la intensidad de la recepción emotiva, demuestra que el lenguaje político obedece a la misma dialéctica del arte de la política. Nuria llega a Roma cansada, ataviada del discurso político en la isla, pero desconocía el verdadero sentido. Intentaba llevar a la “normalidad” a sus clientes desajustados, pero sin tomar en cuenta que ella era una pieza del juego, miembro del claustro de”  profesores de la facultad de psicología, militante del PCC y mujer de un alto oficial del ejército que cumplía misión internacionalista.

¿A qué se oponía Nuria? A sus cuarenta años padecía lo que un pueblo padece a treinta años de disonancia discursiva. Siente como que la vida hasta entonces vivida pierde sentido, se vuelve rutinario, siempre lo mismo. Su ponencia en Roma, “El lenguaje político, la disonancia cognitiva y la neurosis” sin embargo no le ayudaba completamente comprender la situación por la cual el régimen desarticulaba la emotividad de sus miembros. Nuria nunca pudo entender por qué el suicidio era una”  vieja curiosidad de lealtad ante el lenguaje. El suicidio de Arturo, su marido, cifraba la dicotomía especulativa de la esperanza. Si Nuria hallaba razones para un nuevo espacio, un nuevo sueño con Arturo, éste, contrario a lo que hizo, se sacrificaba por la moral establecida. La vida para Arturo había dejado de tener significado, había llegado al límite, no por la insatisfacción en la Revolución, sino porque el sexo en la mujer que amaba había eclipsado. En última instancia, el sexo determina la lucidez del significado de la vida. Del sexo nacemos y con el sexo morimos. Habría que esperar la reacción de Nuria, dividida en dos direcciones irreconciliables: o escoger el camino de Arturo, desaparecer, ” o padecer el maltrato del lenguaje. Lo sobrenatural, lo espantoso, ya no contaba como reacción, sino como virtud, felicidad y goce. Nuria se había liberado por completo.

*http://angelcallejas.wordpress.com/

3 Responses to “La mujer del coronel”

  1. Cuco 3 September 2011 at 3:32 am Permalink

    Gracias Angel por contarnos el final…Entonces, el tipo se suicida al final?….

  2. 'Barbarito, el lector cubano' 3 September 2011 at 9:08 am Permalink

    Por favor ¿alguien puede responderme cuando se publicará este libro en España?
    Un lector agradecido.


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