12 December 2015 ~ 10 Comentarios

La primavera latinoamericana

por Carlos Alberto Montaner

Socialismo

¿Brota, finalmente, la primavera latinoamericana? Tal vez. Hay síntomas. La duda la consignó Antonio Machado en sus Canciones: “la primavera ha venido, nadie sabe cómo ha sido”.

Todas las primaveras son diferentes.

La del Este de Europa, en la segunda mitad de los ochenta, fue posible porque los astros se alinearon sorpresivamente bajo un firmamento de hastío absoluto con el socialismo real, hundido en el fracaso económico y en el descrédito político. Fue el instante glorioso de Havel, Walesa, Reagan, Juan Pablo II, Sajarov y, sobre todo, de Gorbachev, iluso y melancólico enterrador de aquel mundillo siniestro forjado por el KGB y el ejército rojo.

La árabe fue más reciente y se frustró. En 2010, en Túnez, un joven vendedor callejero, Mohamed Bouazizi, desesperado por las extorsiones de la policía, que le negaba los permisos y lo acosaba, se dio candela “a lo bonzo” para protestar contra las arbitrariedades de la vieja dictadura de Zine el Abine Ben Ali, un militar de la corriente castrense del islamismo secular que había inventado Kemal Ataturk en Turquía hacía muchas décadas.

La llamarada muy pronto se extendió a Egipto, Libia, Siria y Yemen. Parecía que en el mundo árabe cuajaba el deseo de establecer regímenes de corte occidental, pero no era cierto. Lo que existía, realmente, era la voluntad de ponerles fin a unas tiranías militares corruptas e incompetentes que mantenían en la pobreza a una parte sustancial de la población. Al “pueblo” no le importaba sustituirlas por curacas procedentes del islamismo radical que impusieran la sharia y embutieran a las mujeres en burkas que impidieran la lujuriosa exhibición del rostro.

¿Cuáles son esos síntomas que nos permiten hablar del surgimiento de una primavera latinoamericana? Hay, por lo menos tres.

Primero, tímidamente, en octubre, los guatemaltecos optaron en las urnas por un actor de centroderecha, sin experiencia política, Jimmy Morales, antes que por Sandra Torres, una señora procedente de la izquierda. El lema de Morales era sencillo y contundente: “ni corrupto ni ladrón”. Con esa promesa, duplicó la votación de Torres. Morales no prometía hacer una revolución, sino volver a las raíces republicanas, buena gerencia, honradez, mercado, y combatir la pobreza liberando la energía productiva del país.

En noviembre le tocó el turno a Mauricio Macri en Argentina, otro político de centroderecha. Hizo algo que unos meses antes parecía imposible: derrotó al peronismo en su variante kirchnerista, aunque su contrincante, Daniel Scioli, tal vez era la cara más presentable de esa corriente, porque, en el fondo, resultaba ajeno a ella. Macri también prometió buen gobierno, sosiego, menos populismo, menos clientelismo, y, muy especialmente, luchar contra la corrupción y el narcotráfico.

El tercer síntoma de la primavera latinoamericana fueron las elecciones parciales del 6 de diciembre en Venezuela. La oposición democrática logró controlar los dos tercios de la Asamblea Nacional, con lo cual podrá frenar la deriva totalitaria del chavismo y comenzar a recuperar al país tras diecisiete años de estupideces y atropellos.  

Los electores castigaron a Maduro por el desabastecimiento atroz, por la más alta inflación del planeta, por la violencia asesina que ha convertido al país en un matadero, por la corrupción sin límites, por la patética ignorancia de un presidente que trina y es capaz de hablar con los pájaros, pero no con las personas, porque tiene su cabecita llena de millonas de penes y peces incontrolables, como si estrenara una variante cómica del Síndrome de Tourette.

¿Qué son, en definitiva, las primaveras? Son fenómenos políticos que trascienden las fronteras. Es el nombre poético de “la teoría del dominó” que postulaba que los países se comunicaban las sacudidas unos a otros, como fichas que iban cayendo por la acción y el peso de la anterior.

La primavera latinoamericana se sustenta en el rechazo a la corrupción, como se ha visto en los tres países mencionados, y como se observa en Brasil y Chile. Se deja ver en la convicción de que el populismo, con las constantes violaciones de la ley, con el gasto público elevado, el clientelismo asistencialista, la demagogia constante, y ese obsceno lenguaje radical antimercado, antiamericano y antioccidental, conduce al desbarajuste económico, catástrofe que invariablemente desemboca en el ajuste doloroso.

América Latina está cansada de la cháchara incendiaria del Foro de Sao Paulo, de las locuras devastadoras del Socialismo del Siglo XXI, y de la secta de la ALBA lanzada por Hugo Chávez y financiada por los petrodólares de los venezolanos.

Esta primavera arrastrará a Evo y a su antirrepublicano invento plurinacional, al experimento ecuatoriano de Correa, al neosomocismo sandinista de Daniel Ortega, y dejará a Cuba íngrima, más sola que la una, consumiéndose en la pobreza, mientras van desapareciendo los líderes que hicieron posible esa crudelísima manera de mortificar a los seres humanos.Es la hora de la sensatez. Esta vez sí se sabe cómo ha venido la primavera.  

10 Responses to “La primavera latinoamericana”

  1. Lorenzo Rodolfo 13 December 2015 at 2:58 am Permalink

    Espero que tenga razón en sus predicciones, pero leyendo la prensa veo que el Club de París acaba de condonarle una deuda a Cuba de 8000 millones, a lo que contribuyó vigorosamente el actual presidente español Rajoy, que se supone es un político de centro derecha y amigo del pueblo cubano. Al mismo tiempo hemos visto como Barack Hussein, ese esperpento de presidente, pusilánime demagogo y bueno para nada ha estado “regalando” a los Castros ventajas, privilegios y colaboraciones para aliviarles lo más posible las penurias y tribulaciones que la isla va a enfrentar tan pronto el nuevo Congreso venezolano comience a restringir y detener el flujo de petróleo gratis y la financiación de la debacle castrista que milagrosamente recibió y recibe después del derrumbe comunista en Europa. Ni B. Hussein, ni Rajoy, ni el Club de marras han exigido absolutamente nada a los dinosaurios que mandan en la isla para ofrecerles obsequiosos las ventajas que les han dado. Tal parece que
    previendo la deriva venezolana, B.Hussein se adelantó a iniciar conversaciones con los Castros para sustituir a Venezuela por los USA en la asistencia económica al gobierno castrista, independientemente del deseo manifiesto de este fracasado de pasar a la historia, entre otras cosas por cambiar la política de USA hacia Cuba, a pesar de la Ley Helms-Burton, que preveia la exigencia de ciertas condiciones a la dictadura cubana antes de cualquier restablecimiento de relaciones y todo lo demás que esto trae aparejado. Quisiera ser tan optimista como Ud, mi estimado Sr. Montaner, pero en realidad no puedo. Si tenemos que esperar hasta la desaparición física de estos dos malnacidos y el resto de lo que queda de la gerontocracia cubana en el poder para comenzar a ver ciertos CAMBIOS ESTRUCTURALES, estamos en realidad muy fregados los cubanos de la isla y de la diáspora. ¿Cuanto más tiempo pueden vivir estos malparidos?. Por lo que parece, aún no piensan morirse en largo tiempo, para desgracia de Cuba. Había que haberlos obligado a comenzar el desmontaje de esa porquería de régimen y sistema ahora que se suponía que iban a empezar a pedir el agua por señas, pero B.Hussein, Rajoy, los socialistas franceses con el incapaz de Hollande y otros muchos más se están encargando de mantenerlos en el poder y fortalecerlos. No creo que haya primavera para Cuba aún en largo tiempo.

    • Sam Ramos 13 December 2015 at 3:07 pm Permalink

      Muy de acuerdo con Ud. Sr Rodolfo. Yo tambien soy muy pesimista por el rumbo que esta tomando la humanidad en general. Ayer mismo se concreto un acuerdo en Paris sobre el susodicho Calentamiento Global bajo el auspicio de la desacreditada Organizacion de Naciones Unidas.

      Esta campaña alarmista esta encabezada por los que siempre han tenidio como meta destruir el Capitalismo, penalizar las economias que prosperan y se enriquecen a traves del Libre Mercado, premiar las naciones que se han empobrecido por politicas y medidas que asfician el Mercado, y cambiar la imagen y conciencia del Mundo con sus pensamientos de izquierda.

      Todas esas cosas estan enfatizadas y tomadas en consideracion como metas de la politica de izquierda perseguida por decadas, todas requieren mas intervencion gubernamental en los asuntos privados y nacionales de cada pais por parte de organismos internacionales y su consabida buracracia improductiva.

      Esto es lo que asusta mas del calentamiento global. Esto no es el rescate de ciudades for la elevacion del nivel del mar, salvar poblaciones de sequias, prevenir las aguas sucias o proteger los osos polares, no señores, esto es dominacion de un gobierno global donde se premien a los perdedores y se castigue a los que prosperan.

      Que sistemas de gobiernos han sido los mas dañidos para el medio ambiente si no han dido los que han tenido y actualmente tienen regimenes totalitarios que no admiten criticas ni oposicion? La semana pasada hubo una alerta roja en Pekin por la polucion del aire. Lo que se hizo en la Antigua URSS es de proporciones catastroficas.

      Esa conciencia globalizada de ayudar a los que se han declarado en contra del Capitalismo es de lo que se ha aprovechado el Castrismo para siempre encontrar un cabo salvador cuando se estan hundiendo en el mar de sus errores y quien mejor que el POTUS al que por suerte le queda poco en el cargo, para con su politica de debilitar a los propios EE.UU. ayudar a la mafia que malgobierna a Cuba.

  2. Alfredo Milano 13 December 2015 at 9:05 am Permalink

    Esperemos que esa primavera llegue a Cuba y saque de una vez a los Castros, sembradores del socialismo mágico.

    • Sam Ramos 14 December 2015 at 3:11 pm Permalink

      Para los cubanos exiliados de verdad no los estomacales, que pusieron la bandera francesa en su retrato de Facebook, aqui tienen un ejemplo de lo lejos que los “buenazos” franceses nos estan poniendo la “Primavera” de Cuba:

      The Associated Press
      PARÍS — Diciembre 14/2015

      Cuba alcanzó un acuerdo histórico con sus acreedores extranjeros por deudas de miles de millones de dólares que datan de hace 25 años. El Club de París de naciones acreedoras anunció el lunes el pacto por el que los acreedores cancelaron 8,500 millones de dólares correspondientes a intereses vencidos, a cambio de la promesa de que Cuba pagará 2,600 millones de dólares de la deuda original en los próximos 18 años.

      Francia, el principal acreedor de La Habana, lideró las negociaciones.

      “Este acuerdo abre el camino a una nueva era en las relaciones entre Cuba y la comunidad financiera internacional”, dijo el ministro de Finanzas francés, Michel Sapin, en un comunicado.

      El ministro galo agregó que el pacto “ayuda a resolver definitivamente la cuestión de la deuda de mediano plazo de Cuba… que no se ha cumplido desde la década de 1980”.

      El gobernante cubano, Raúl Castro, ha estado trabajando para mejorar las relaciones con los países con los que tiene deudas a medida que intenta modernizar y abrir la economía comunista de la isla, que dejó de pagar su deuda en 1986 y fue devastada por el colapso de la Unión Soviética en 1991.

      Estados Unidos mantiene un embargo económico contra Cuba y no se encuentra entre los países acreedores, aunque el presidente Barack Obama y Castro han reanudado los lazos bilaterales.

      Como parte del acuerdo financiero, Francia canceló 4,000 millones de dólares por intereses atrasados, que representaban la mayor parte del dinero adeudado por Cuba. De la deuda restante, Cuba acordó pagar 240 millones en efectivo a Francia e invertir 230 millones en proyectos de desarrollo, dijo el Ministerio de Finanzas.

      Los acreedores del Club de París dijeron en un comunicado que estaban satisfechos con “los avances mostrados por Cuba hacia la normalización de sus relaciones con los acreedores y la comunidad financiera internacional”.

      El grupo de acreedores de Cuba incluye a Australia, Austria, Bélgica, Canadá, Dinamarca, España, Finlandia, Francia, Gran Bretaña, Holanda, Italia, Japón, Suecia y Suiza.

      Francia accedió a reanudar sus actividades a favor del desarrollo en Cuba después de que el presidente francés, François Hollande, visitó a Castro y a su hermano, Fidel Castro, a principios de este año.

      Read more here: http://www.elnuevoherald.com/noticias/mundo/america-latina/cuba-es/article49635870.html#storylink=cpy

      Yo no se que poder sobrenatural tienen esos mafiosos que gobiernan Cuba para poder engatuzar a tanta gente, gobiernos, inversores capitalistas y demas sonsobelicos, para que los sigan ayudando a perpetuarse en el poder. Que ejemplo estan dandole con esta medida del Club de Paris a los demas paises que le soliciten prestamos y decidan no pagarles por sus santos testiculos como lo hizo Castro?
      Con que moral pueden pedirle democratizacion a otros paises si con sus mezquinos intereses economicos realizan estas barbaridades sin sentido ni justificacion?

  3. Julian Perez 14 December 2015 at 10:59 am Permalink

    ¿Primavera latinoamericana? No me parece la mejor denominación para el fenómeno. Trae malos augurios. Ya sabemos lo que fue la Primavera Arabe y lo pronto que se convirtió en Invierno Islámico. Si el destino de la latinoamericana es similar, apaga y vámonos.

  4. Sam Ramos 14 December 2015 at 4:08 pm Permalink

    BACHATA OPTIMISTA
    Posted on December 14, 2015 by Nuevo Accion

    Por, Juan Martín Lorenzo

    Acostumbramos a poner etiquetas a todo. Movimientos sociales, derrotas políticas, o victorias electorales, «revoluciones de bolsillo» manufacturadas por desastres económicos o dictaduras sangrientas que corrompieron partidos políticos, derrumbes ideológicos y crisis de religiones estatalizadas.

    Vivimos en el mundo pegando etiquetas a personas, artistas, políticos, celebridades cuyo único talento es enseñar el largo trasero en Instagram, cualquier cosa. Esta vez le tocó a Carlos Alberto Montaner engancharle el «sambenito» a lo ocurrido en Venezuela, Argentina y Guatemala.

    Siento ser de los pocos que no sigue esa corriente, el coro de bailaores optimistas ante la bachata rosa del momento. Yo no veo el surgimiento de ninguna «Primavera Latinoamericana» en este continente, tal como Montaner acaba de etiquetar el momento. Más bien una «Primavera de Praga» latinoamericana. Busquen qué ocurrió en Praga en aquel 1968 y sabrán qué es lo que quiero decir.

    Que un comediante haya ganado en Guatemala ante la crisis de la izquierda. Que un ingeniero civil de éxito, fuera de todo el espectro del peronismo y del kirchnerismo, haya ganado las elecciones en Argentina, y solo por un estrecho margen. Que las elecciones parlamentarias en Venezuela hayan acabado con la mayoría chavista y terminado de instalar un Parlamento Opositor abrumador. Que haya sucedido todo eso no significa que estemos en una «primavera». A no ser la «de Praga».

    Tanto en Argentina como en Guatemala el signo que hundió el barco de la supuesta izquierda fue la corrupción. Cristina Fernández se fue de la «Casa Rosada» no solo con sus joyas y 100 millones en su cartera, hasta con la cuenta de Twitter del gobierno argentino y con la amenaza de hacer miseria la presidencia de Macri. ¿Se le olvida esto mi muy estimado, Carlos Alberto?

    En Guatemala Jimmy Morales hizo sucumbir a Sandra Torres por las mismas causas, corrupción. ¿Y qué diremos de Venezuela? Sobrinos de la primera dama, parientes, oficiales de gobierno, y hasta el presidente del parlamento chavista están salpicados de narcotráfico, y el muy fulgurante General Padrino, que en estos días gana estatura de héroe, también está salpicado del mismo síntoma.

    ¿Significa eso que caerá Evo Morales, Rafael Correa y Daniel Ortega? Entonces, ¿cómo interpretar la caída de Martinelli en Panamá por Juan Carlos Varela, que fue su Ministro de Relaciones Exteriores hasta el 2011? El propio Martinelli está acusado de corrupción y hoy ha sido declarado en desacato ante la justicia, algunos alegan que es una venganza política. Puede serlo.

    Tanto en Nicaragua, como en Bolivia y Ecuador se arregla la constitución para la reelección indefinida, siguiendo el precedente de Venezuela. Y al parecer seguirán por ese camino, no hay signos evidentes de que lo contrario ocurra.

    Lo que fue de la «revolución sandinista» en Nicaragua y de la «revolución indigenista» en Bolivia ya nadie lo cuenta, pasó a la memoria de reescritura de la izquierda. El caso de Correa parece acercarse mucho más al tipo de personalidad de Castro. Tiene todos los ingredientes. Saque conclusiones a cambio.

    ¿Y en Venezuela? Bueno, digámoslo de una vez. El mayor peligro de lo ocurrido en Venezuela no es el chavismo, sino la propia oposición, la MUD. Podemos encontrar los signos del peligro si leemos entre renglones de las declaraciones de los principales cabezas de esa «mesa de unidad».

    Capriles ya habló de su esperanza presidencial. El «eterno candidato» no deja de soñar con la presidencia, y ya dijo «estar preparado». Usted saque sus propias conclusiones también aquí. Yo solo le digo esto, Capriles sería una desgracia para una Venezuela en transición de un sistema al estilo cubano hacia la democracia. En cambio, sería un modesto presidente en tiempos de democracia y estabilidad política. No quiero decirlo todo ahora, en algún momento lo diré.

    Hoy mismo en una entrevista que publica «ProDavinci», Borges, que ha ganado el 68% de la simpatía para ser el próximo presidente del parlamento venezolano opositor, ya ha asegurado que «La Salida» fue un error y es hora de pasarle la cuenta. Ni menciona a Leopoldo López. (¿?)

    Nadie menciona quitar a Maduro, lo cual, al parecer, está más allá de las posibilidades de la mayoría alcanzada por la MUD en el parlamento. Creo que hacen bien porque a Maduro hay que desgastarlo al punto de que lleve al chavismo a su extinción. ¡Nada menos! Pero cuando usted mira los devaneos de algunos de los componentes políticos de la MUD, lo primero que le asalta a la mente es la duda de que el balance de fuerzas se mantenga estable por demasiado tiempo, y ya comienzan a haber resquebrajaduras.

    Elegir a Borges presidente del parlamento sería un gran error, y yo me inclino más por Henry Ramos Allup. En mi beneficio acudo a Nelson Bocaranda, quien dijo del muy vocal político: “Para un gobierno abusador, alguien con sobrado burdel político”. Muy cierto.

    Pero las cosas en Venezuela están muy lejos de tocar el punto de ser una «primavera latinoamericana». Lo más esencial que tendría que ocurrir para que de verdad existiera esa «primavera» es algo que está a años luz de suceder: la transformación democrática de Cuba.

    Dejémonos de soñar. Lo que está ocurriendo en Cuba es la acreditación a perpetuidad de la dictadura por parte del «establishment» político internacional, con la apertura de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba. Y también el económico, con las negociaciones y el condonamiento de las deudas castristas con el Club de París. Con lo último llegan definitivamente las aspiraciones de crédito financiero que tanto necesita el gobierno castrista. Lo cual puede poner en una gran ventaja a ese gobierno de frente a las negociaciones del litigio de las expropiaciones realizadas por la dictadura a inicios de los sesenta.

    Con el embargo en un tilín, a merced de las elecciones presidenciales norteamericanas. Literalmente. Lo que sucede en la isla es la prolongación del «postotalitarismo», como lo sentenció Vacláv Havel en «El poder de los sin poder».

    Para los que no han leído el muy esclarecedor libro de Havel – se los recomiendo –, les aclaro cuál es su definición de «postotalitarismo», no vaya a ser que se les trabe el lenguaje en sus conciencias: un régimen construido en la mentira colectiva, cuya coartada es un elaborado ordenamiento jurídico y social, con un aparato represivo temible y temido.

    Mientras la antesala de cualquier «primavera» siga siendo la misma, el postotalitarismo cubano, no habrá un verdadero cambio de fuerzas en Latinoamérica. Dejémonos de cantar victorias, etiquetar fenómenos parciales y sucesos electorales momentáneos con la melodía romántica bachatista del optimismo desmesurado. No conduce a nada, por lo contrario, nos lleva al callejón sin salida de los paradigmas del Socialismo del siglo XXI.

    En Argentina los Kirchner de Cristina le harán la vida imposible a Macri, saben que se juegan la vida con el nuevo flamante presidente. Guatemala, digámoslo con claridad aunque moleste, no cuenta mucho para el balance político de este continente. Venezuela, bueno, ¡ese sí es un pez gordo!, es la banca de toda la inestabilidad política castrista de este continente y de otras partes del mundo. ¿Es que ustedes creen que el castrismo se la dejará quitar con tanta facilidad? Realmente, ¿lo siguen creyendo?

    El populismo y sus consecuencias no cesarán hasta que caiga totalmente el chavismo, de una vez por todas, o deje de existir el postotalitarismo cubano.

    Cualquiera de las dos variantes es dificil que suceda… de momento.

  5. Francisco Porto 15 December 2015 at 1:12 pm Permalink

    Siempre hay quien confunde la gimnasia con la magnesia, dejandose manejar como marionetas de los que de verdad tienen poder y nos dejan saber lo que les interesa que creamos. Si alguien quiere ejemplos ahi tenemos al Gran Encantador Fidel Castro,el Farsante Supremo que ha hecho realidad todas las fantasias de George Orwell.
    Pero esta manipulacion no es monopolio de la derecha ni de la izquierda, sino “bien comun” de todos lo extremistas de un signo u otro. Ser del Centro es un lujo suicida en politíca.
    La necesidad de efrentar el Calentamiento Global es una verdad mas grande que la Muralla China, pero no conviene a los intereses de unos cuantos poderosos. Eso es suficiente para que se intente negar.
    La corrupcion en Latinoamerica ha sido añeja y rampante, pero no se quiere reconocer en ello la génesis de los movimientos populistas, demagógicos por cierto, pero que dan alivio y esperanza temporal a los mas oprimidos hasta que muere agotada la gallina de los huevos de oro. El Socialismo Real es la otra cara del Capitalismo Salvaje: al final llega para muchos la miseria y la desesperación.
    Los analisis simplistas son el velo que oculta la realidad y nos impide buscar las soluciones NO perfectas, sino FACTIBLES y SOSTENIBLES.
    ¿Mi propuesta?: hagan un poco mas de caso al Papa Francisco.
    Gracias

    • Sam Ramos 16 December 2015 at 3:10 pm Permalink

      OK Panchito, tambien habra que hacerle caso al ex-guerrillero uruguayo Mujica segun la logica que tratas de explicar?

      Cada vez que un gran volcan en el mundo hace una erupcion expele en la atmosfera mas monoxide de carbon que todo el producido por la Humanidad desde que se comenzo a quemar petroleo y carbon.

      Tambien algunos treehuggers quieren que no se coma carne vacuna porque el metano que producen las vacas con su digestion causa huecos en la capa de ozono. De hacerle caso, seremos los humanos los que comiendo solo vegetales seamos los que afectemos el ozono con pedos globales.

  6. kluis 25 April 2017 at 10:40 pm Permalink

    Por qué la Primavera Árabe fracaso #Hipocrita_Gobierno_EEUU

    concluyeron que funcionaria lo misma politica que usaron, depues de la caida del muro de berlin, las dictaduras latinoamericanas y el Apartheid en Sudafrica
    Estados Unidos y otros países europeos, de que ese apoyo está a favor de la democracia, en realidad sólo sirve a sus intereses económicos y políticos, para imnponer el poder corporativo de la extrema derecha.

    Donde las mafias,militares,policias y politicos corruptos, hacen el trabajo sucio de las grandes corporaciones
    -después de la caída del Muro de Berlín, Europa fue invadida por mafias criminales.
    -Las dictaduras latinoamericanas crearon mafias racistas, como una politica de prevencion y control poblacional indigena.
    -Margaret Thatcher sus políticas derechistas la alinearon con algunos de los regímenes más represivos y antidemocráticos incluida la Sudáfrica del apartheid y el Chile de Pinochet.

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