13 October 2019 ~ 15 Comentarios

La radicalización de Fidel Castro

Carlos Alberto Montaner

Lo contó el diario El País de MadridMario Vargas Llosa opinó, públicamente, que Fidel Castro acaso no se hubiera radicalizado si la CIA, en contubernio con la United Fruit, no hubieran derrocado al coronel Jacobo Árbenz mediante un golpe de Estado en 1954.

Fidel Castro, nos recuerda Vargas Llosa, suscribía entonces un programa socialdemócrata. Esto sucedió en la rueda de prensa en la que nuestro Nobel de Literatura presentaba su última novela, Tiempos recios, en la que cuenta la historia de aquel coup de´État, a juicio suyo punto de partida de la rebelión de muchos jóvenes e intelectuales contra Estados Unidos.

Supongo que, en general, es cierta la apreciación de Vargas Llosa, pero no estoy seguro de que el antiyanquismo latinoamericano se origine en este episodio. El Kremlin empleaba enormes recursos en estimular esta conducta por medio de los “Congresos por la Paz”, a lo que se agregaba la atmósfera de la Guerra Fría. Árbenz fue derrocado como consecuencia de este episodio.

No entro en el tema de la novela porque todavía no la he leído. Calculo que será espléndida, como las otras 18 que ha publicado el autor de Conversación en la catedral, unas más y otras menos, pero todas buenas. El hecho de que tenga 83 años de edad no le resta méritos al libro. Es al revés. Con el tiempo la prosa mejora (menos en el caso de Carlos Fuentes, que se fue haciendo ilegible año tras año).

En lo que discrepamos es en el momento en que Fidel Castro se radicalizó, algo que tiene cierta importancia lateral. No fue en junio de 1954, mes en el que Árbenz renunció a la presidencia tras los bombardeos aéreos secretamente organizados por la CIA. Sucedió algo antes, a fines de los años cuarenta, cuando Fidel estudiaba Derecho en la Universidad de La Habana.

Eso, al menos, es lo que dijera José Ignacio Rasco (Fidel lo llamaba “Rasquito”), su condiscípulo desde el bachillerato en el Colegio Belén, y luego en la Universidad. Para José Ignacio, y me lo contó personalmente, no había la menor duda: “fue seducido por las tesis leninistas; recitaba de memoria páginas enteras de ¿Qué hacer?, el ensayo en el que el ruso describe la toma del poder”. Incluso, el propio Fidel, tras estar seguro de que el gobierno no podía escaparse de sus manos, llegó a decir que “era marxista-leninista y lo sería siempre”.

Pero hay otros testigos directos. El abogado Rolando Amador, compañero, amigo de Fidel Castro y primer expediente de su curso, solía relatarlo con lujo de detalles tras abandonar Cuba a principios de la revolución.

En 1950 Fidel, para poder graduarse, le pidió que le repasara algunas asignaturas que llevaba por libre. Fidel era inteligente y tenía una gran memoria, pero había descuidado los estudios. De manera que ambos se recluyeron en un hotel para esos fines. Mientras estudiaban, llegó una delegación del Partido Socialista Popular (PSP), el grupo de los comunistas, formada por Flavio Bravo y Luis Mas Martín. Venían a informarle a Fidel que había sido aceptado en el Partido.

Había tres formas de militar en el Partido. La “abierta”, la del “acompañante” que generalmente “entraba” en otra formación política o institución del Estado para informar e influir, y la que recibía adiestramiento y órdenes directamente de los servicios de inteligencia soviéticos. Flavio Bravo y Mas Martín estaban en esa tercera categoría que dirigía en la sombra Osvaldo Sánchez. No puede olvidarse que la función de los Partidos Comunistas de todo el mundo era proteger y ayudar a la URSS. Por eso el Kremlin los financiaba.

Fidel era un “acompañante”. Su función era “entrar” en el Partido Ortodoxo, del que llegó a ser candidato a congresista, una formación socialdemócrata (y anticomunista), como sucedió con Eduardo Corona o Martha Frayde, y radicalizarlo desde dentro. La idea de que Fidel era demasiado “fidelista” para someterse a una disciplina partidista olvida la circunstancia de que Stalin era, ante todo, “stalinista”, y Mao “maoísta”, líderes destacados que al principio parecían dóciles, hasta que pudieron manifestarse tal cual eran y mostrar su verdadero caudillismo.

Fidel no se hizo antiyanqui por la mala conducta de Estados Unidos en Guatemala. Se lo contó en una carta a su amante y amiga Celia Sánchez escrita en la Sierra Maestra en 1958: pelear con sus vecinos gringos era su destino. Como en el cuento del alacrán: “era su carácter”. No podía evitarlo.

15 Responses to “La radicalización de Fidel Castro”

  1. Jorge Molina 13 October 2019 at 9:06 pm Permalink

    ya lo traia en la sangre malo por naturaleza

  2. Víctor López 13 October 2019 at 9:06 pm Permalink

    Jajajaja me pregunto qué le estará pasando a Carlos Alberto. Debería tener más criterio al publicar en su blog. Ahora resulta que el señor Fidel tiene una importancia histórica como no la tiene estadista alguno. A quién carajo le importa cuándo se hizo o deshizo de alguna opinión o ideología ese personaje, fue simplemente un delincuente que se aprovechó del cuento ideológico, tan de moda en el siglo XX, para hacerse dueño y señor de vidas y haciendas de los infelices cubanos. Francamente me tiene sin ningún cuidado el pensamiento (si así le quieren llamar) de ese o cualquier otro depredador de los que tanto abundan en América Latina. Saludos.

    (Esto se empobrece cada día más)

    • Maximiliano Herrera 14 October 2019 at 5:27 pm Permalink

      bueeeno ! pero ese fue el tema del blog. CAM publica miles de articulos. si uno de ellos te tiene sin cuidado, paciencia. no hay problemas. hay historiadores que se dedican al estudio de los personajes historicos y la historia amigo mio, la han hecho personajes buenos y personajes nefastos.
      No podes vivir en un mundo de fantasias.
      Que Fidel fuera un asesino, un delincuente, no quiere decir que no sea parte de la historia. La cambiò para mal, para muy mal para docenas o centenares de millones de personas del mundo (sus malas influencias llegaron a sudamerica, africa etc…) pero es parte de la historia carajo !
      si tuvieramos que evitar estudiar a todos los personajes nefastos tendriamos solo libros vacios.
      6 milenios de dizque civilizacion han pasado por sangre y muerte a lo largo y ancho de la historia.

    • Marlon Antonio Guillén Vásquez 15 October 2019 at 10:00 am Permalink

      Carlos Alberto solo trata de comentar el libro recién publicado por Vargas Llosa: “Tiempos recios”. Hace uso de sus fuentes para tratar de explicar que Fidel no se hizo comunista debido al golpe de estado que le dieron a Jacobo Arbenz, según sus fuentes fue mucho antes. Ese es el propósito de su escrito.

  3. Vicente Morin 14 October 2019 at 7:23 pm Permalink

    Hay gente que vive demasiado en el conditioner air.
    CAM está muy bien atinado, bien ganado su lugar en el periodismo.

  4. Manuel 14 October 2019 at 9:07 pm Permalink

    According to a literature review, lacking a social connection is considered more dangerous than smoking 15 cigarettes a day and deadlier than obesity. Thus it makes sense how feeling alone can translate into physical ailments. Humans are social creatures, which doesn’t mean we simply enjoy being social; it means we need to be. It’s how we survive—together, in groups, finding strength in numbers even if, unlike our ancestors, we wouldn’t literally starve to death if we didn’t have a go-to crew.
    Being socially isolated, by contrast, hurts emotionally and psychologically, and its stresses take a physical toll. Persistent loneliness (lasting longer than two weeks) is linked to high blood pressure, depression, heart disease, and stroke among other conditions, including Alzheimer’s disease. This appears to be due to increased inflammation; in excess, inflammation is associated with chronic disease.
    “People think of their relationships as related to emotional well-being; they don’t recognize the profound effect they have on physical health,” says Brigham Young psychology professor Julianne Holt-Lunstad, Ph.D. According to Holt-Lunstad’s research, lonely people have a 26% increased likelihood of early death. For those who have little or no social contact, that rises to 29%, and it jumps to 32% for people who live alone. “We need to take our social relationships as seriously as we take our diet, exercise, nutrition, and everything else that we know impacts our health,” she says

  5. Víctor López 14 October 2019 at 9:10 pm Permalink

    Claro que sí, Maximiliano. Podemos “estudiar” si así queremos llamarlo, su estrategia, proyectos, éxitos y fracasos. Pero extenderse en boberías como qué fue primero o lo que determinó su retorcida conducta, lo considero un error de Carlos Alberto. Le da una trascendencia mesiánica a un tiranzuelo que no supera a un Trujillo, un Gadafi o el gordito Kim (tan de moda hoy día).

    Francamente un error. Saludos.

  6. Frank Calzon 15 October 2019 at 12:22 am Permalink

    El artículo de Montaner es muy importante porque entre la prensa, la academia y mucha otra gente hay quienes le dan el beneficio de la duda a Castro, culpando a Washington. Han dicho que si Eisenhower lo hubiera recibido en vez de Nixon Fidel no se hubiera ofendido y la historia sería otra. Muy bueno que Montaner aclare el comentario de Vargas Llosa, quien además de ser un gran intelectual se ha opuesto valientemente al despotismo castrista. También hay el episodio del
    Bogotazo, y como el embajador cubano Guillermo Belt lo ayudó a huir, mandándolo en un avión con unas vacas de vuelta a la isla.
    Frank Calzon

  7. Manuel 16 October 2019 at 5:06 am Permalink

    .
    No es importante si Fidel era comunista desde el 54, o desde el 44, ni por cuales motivos lo fuera; lo importante es que se trataba de una persona que puso sus habilidades al servicio de Moscú, tal como ha hecho su hermano menos, Raul, desde esos tiempos hasta hoy.
    .
    Y esto es importante porque ud no puede ser fiel a Moscú y también a Marti. El hombrecito de Paula no creía en otro poder que en el de las fuerzas nacionales, dedico su vida a luchar contra Madrid, Washington, no para regalarle el país a otra capital de otro imperio.
    .
    Lo importante es que ese hombrecito quería revolucionarlo todo para ponernos en la avanzado, no cambiar a un grupo de poder por otro, no expulsar a los yanquis para traer a los bolos, no sacar al capitalismo para traer al stalinismo. Esto no es revolución, esto es engaño, traicion, crimen, ponga ud el epiteto que mas le plazca, pero revolución déjelo para los suficientemente tontos para creérselo, TODAVÍA!

  8. Adolfo 16 October 2019 at 3:15 pm Permalink

    Debatir cómo y porque una basurita con la cabeza llena de estiércol llamada Fidel Castro se “radicalizó” es una pérdida de tiempo, pero puede ser un entretenimiento ocioso por un par de minutos. Hasta bien avanzado el siglo pasado (la caída del muro de Berlín marcó un antes y después) abundaban en todos los países de América latina tipejos ambiciosos y gansteriles cuyas calenturientas cabecitas estaban sancochadas en delirios de grandeza, fantasías mesiánicas, y sueños revolucionarios de violencia y homicidio, pero con la “buena intención” de establecer la sociedad comunista utópica y el paraíso del proletariado. La mayoría de estos crápulas no tuvieron ni cinco minutos de fama, pero un tal Fidel Castro tuvo la enorme suerte de poder llevar a la práctica sus violentos delirios por una serie de circunstancias, en especial la debilidad institucional y casi inexistente tradición democrática, que se conjuraron para que logre apoderarse de Cuba con una facilidad pasmosa. La primera intentona la hizo en 1953 luego de que había ido a las salas de cine para ver al menos unas 30 veces la película “Viva Zapata”, en donde aprendió de Marlon Brando que los revolucionarios tienen que siempre fruncir el ceño. Luego era simplemente cuestión de eliminar a cualquier rival real o imaginario o cualquier obstáculo que estorbe sus violentos propósitos revolucionarios. Cuando se “radicalizó” Fidel Castro ? Muy precozmente, cuando se juntaron en su cabecita los delirios de grandeza, los disparates utópicos, la vileza y depravación moral, la admiración por genocidas socialistas como Lenin o Mao Zedong, y el obsesivo afán de instaurar, usando el homicidio desenfrenado y el terrorismo como armas, una colectividad comunista utópica y maravillosa en donde toda la sociedad le obedezca ciegamente, y que luego trataría de convertirla en plataforma de lanzamiento para la revolución comunista planetaria.

    • Víctor López 16 October 2019 at 5:19 pm Permalink

      Una pieza excelente su comentario, Adolfo. Tal vez se extendió mucho. El tipejo fue un pedazo de mierda del momento histórico. Sin la guerra fría y la inmadurez democrática de la isla (como usted bien señala) se hubiera dedicado a cualquier actividad criminal. Francamente encuentro deplorable el artículo de CAM. Hasta abre una rendija a la sospecha de tener cierta debilidad por el personaje. Es pena.

  9. joseluis 16 October 2019 at 4:07 pm Permalink

    Fidel Castro fue un payaso de múltiples caras.
    Un cobarde peligroso.
    Un engendro de una historia mustia.
    Mustia como el excremento seco de una vaca.

  10. Víctor López 16 October 2019 at 9:30 pm Permalink

    Frank Calzones.

    “El artículo de Montaner es muy importante porque entre la prensa, la academia y mucha otra gente…”

    Una estupidez será siempre una estupidez independientemente de quiénes y cuántos lo aprueben. El artículo desmerece a don Carlos Alberto. Se equivocó.

    Pero hace usted un aporte, Frank. Lo que menciona es lo más probable,debe ser una delicadeza para con Vargas Llosa que, dicho sea de paso, después de “Conversación en la Catedral” no tiene nada que valga la pena leer. Cordial saludo.

    • Víctor López 16 October 2019 at 9:34 pm Permalink

      Me equivoqué. El aporte fue hecho por Marlon Antonio. Me disculpo.


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