11 August 2019 ~ 12 Comentarios

La Revolución Sandinista nunca fue importante

Por Ariel Montoya*

Nunca. Aunque ahora Daniel Ortega ande a través de voceros empresariales —como ha aparecido en declaraciones filtradas—, diciendo que él y su tal revolución lo fueron.

Nicaragua al triunfo del sandinismo gozaba de una economía robusta, su per capita andaba por el 8 por ciento muy por encima de otros países latinoamericanos. Y aunque parezca desfasado remozar cifras y anécdotas de su moneda, el córdoba, este valía casi a la par del dollar en centroamérica e incluso en sitios mas lejanos como en El Callao, gracias al buen manejo de la administración Somoza, que, pese a sus errores de continuidad en el Poder, fue un sistema visionario, aunque primitivo en lo político, como lo demuestra Knut Walter con cifras contundentes

No así el sandinismo, el cual con su inoperante maquinaria fascista y su escalonada inmoralidad pủblica y privada, llevó al derrumbe dichos logros económicos; dividió a la familia, continủa arrastrando al país al exilio mas brutal de su historia, pulverizó la independencia institucional de los Poderes del Estado y se aferra al Poder con una violencia generalizada nunca antes vista, salvo por la misma de su régimen en los 80.

Pero los mitos caen. Y caen con mas fuerza en el esplendor naciente del Siglo XXI, no solo con la imaginación portentosa de los nuevos tiempos, sino con el despliegue informático y tecnológico que penetra inclusive a las ciencias sociales y a los registros de toda historia oficial, esa que nos han vendido siempre los vencedores.

En ese estricto sentido, se están desmoronando los sucios afluentes de las revoluciones tercermundistas, que han traído mas muerte y desolación que todos las dictaduras de derecha, de las cuales y sin justificar ningủn crimen, quedan absueltas hoy en día sus luchas contra el comunismo inyectado en nuestras ciudades y montañas por Fidel Castro y su falsaria venta de un “hombre nuevo”, perdido en la desfachatez y el crimen y su engendro de mentiras.

La revolución sandinista no era necesaria. Necesario era que Somoza dejara el Gobierno, propiciar una leve transición y convocar a nuevas elecciones dentro de los parámetros del sistema político existente, que aunque viciado, tenía intentos de renovación con fuerzas ideológicas que venían surgiendo junto a las existentes paralelas históricas liberales y conservadoras, somo la social cristiana y partidos como el liberal independiente de ese entonces (PLI).

Y si antes no era importante esa revolución (Sandino incluso es otro de los mitos a desclasificar, comenzando por su posición separatista), menos ahora que Nicaragua vuelve a teñirse de sangre, quienes crean lo contrario que vayan con Ortega a seguir hundiendo al país.

*El autor es poeta y periodista nicaragűense exiliado en Estados Unidos. Su nuevo libro lleva por título “Poeta Autoconvocado”.

12 Responses to “La Revolución Sandinista nunca fue importante”

  1. Víctor López 11 August 2019 at 9:40 pm Permalink

    La “revolución sandinista”… Cuál revolución? Simplemente se cambia a un dictador por otro y ese será siempre su destino. Nicaragua no presenta el suficiente porcentaje caucásico para otra viabilidad política.

    Se vive de falacias, casi que el grado de credulidad y estupidez de un hombre se mide por la adaptacion y alineamiento irrestricto con su cultura.

    Para ejemplo, todos los nicaragüenses son “poetas”. Simplemente porque Rubén Darío fue nicaragüense, y este pobre comentarista no puede sustraerse a identificarse con su héroe (solo por eso ya sabe uno que repetirá solo sandeces).

    Así, todos (o casi) los cubanos se creen a Martí (ni dudan de su hombría). Los venezolanos a ese criminal de guerra, Bolivar (así les va). Los mexicanos a sus sanguinarios Villa y Zapata, este último gay (lo que lo hace más grande todavía) y los dos asesinos de mujeres.

    …me atrevo a afirmar que es más humano, caritativo y confiable el “Chapo” Guzmán, que aquel par de “revolucionarios”. Al menos este último es un apacionado y atento servidor de las damas.

    Acaba de hablar Macri… este será siempre nuestro sino. Nosotros, la chusma, votamos otra vez por la ruina. El caso es simple, Cristina gobernó con la bonanza de los comoditis (como Chávez) y duplicó el sector público por clientelismo, así vivieron de bonanza unos millones de vagos y quedó el agujero que tuvo que taponar Macri con 50.000 de los grandes.

    Bueno… ya me dio por las pelotas toda esta mierda. Saludos.

  2. joseluis 12 August 2019 at 8:15 am Permalink

    Las ponencia del articulista son bastantes nítidas; pero la mayoría los votantes nicaragüenses tuvieron una visión bastante turbia al ser anestesiados con retoricas de un mundano arrepentido de sus mundicias. La imagen de Daniel Ortega parecía un excesivo pecador arrepintiéndose ante un sacerdote de una parroquia de un apartado pueblito místico. La verborreas demagogas vendan la vista de los ingenuos para que ellos solo lleguen al precipicio y se lancen al mismo.
    Hay países que fueron escogidos, para que Estados Unidos lo sacaran del atolladero, como Nicaragua, lo único que los nicaragüense quisieron probar de nuevo: un mas puritano veneno. Hay otros países que fueron salvados, y mucho de sus habitantes reniegan de los Estados Unidos: los dominicanos, los señalos por que los conocí en el norte y eran bastante anti americanos, no sé si han cambiados, aunque estos son bastante tercos.

    • Julian Perez 12 August 2019 at 10:44 am Permalink

      José Luis

      Los dominicanos y los no dominicanos.

      Desafortunadamente el antiamericanismo es la regla, no la excepción. Lo viví en España y eso me hizo sospechar que lo iba a encontrar dondequiera que fuera. Haberlo haylo hasta aquí en USA. Comenzando por las 4 brujas del squad. Hemos tenido hasta un presidente antinorteamericano (sabemos cuál, no tengo que decir su nombre para no molestar a algunos devotos de él que andan por aquí)

      Parece que el excepcionalismo norteamericano (y el del pueblo hebreo) va aparejado con el destino de ser odiados.

      • joseluis 12 August 2019 at 1:30 pm Permalink

        julian Perez: Los españoles son la madre de la envidia o del anti americanismo.
        Un día yo estaba irritado con los españoles por la mierda que hacen, y mi hermano, y mi cuñada (hija de un gallego) estaban de vista aquí en Estados Unidos y dije: Los españoles son unos mierda todos, dice mi hermano. Coño José Luis no diga eso, que papi era español y el padre de Nancy también era español.
        Le dije, está bien. Menos el papa de Nancy(mi cuñada) y papi, todos los demás son una mierdas, y mi cuñada comenzó a reírse a lagrima viva y dijo: este José Luis tiene cada cosa.

      • joseluis 12 August 2019 at 1:30 pm Permalink

        julian Perez: Los españoles son la madre de la envidia o del anti americanismo.
        Un día yo estaba irritado con los españoles por la mierda que hacen, y mi hermano, y mi cuñada (hija de un gallego) estaban de vista aquí en Estados Unidos y dije: Los españoles son unos mierda todos, dice mi hermano. Coño José Luis no diga eso, que papi era español y el padre de Nancy también era español.
        Le dije, está bien. Menos el papa de Nancy(mi cuñada) y papi, todos los demás son una mierdas, y mi cuñada comenzó a reírse a lagrima viva y dijo: este José Luis tiene cada cosa.

        • joseluis 12 August 2019 at 1:40 pm Permalink

          Pensé que estaba frisada… y pinche dos veces

          • Julian Perez 12 August 2019 at 1:44 pm Permalink

            José Luis

            Hay muchísimas diferencias entre los castellanos, los gallegos, los andaluces, los vascos, los catalanes, los extremeños, los isleños…

            Aquí mismo poco tiene que ver un newyorkino con un red neck.

  3. Víctor López 12 August 2019 at 9:51 am Permalink

    Viví de cerca, muy cerca, la revolución sandinista. No ayudaron en nada los Estados Unidos, simplemente se abstuvieron de sostener a Somoza. Fue otra de las estupideces de Carter (o de su señora esposa). Seria como afirmar que Iran se sacudió al Sha con la ayuda americana.

    Vivía en Diablo Highs en la zona canalera, y entraba a Fort Clayton a diario, era entonces un convencido de que el army intervendría, pero no fue así. Luego me asusté y fijé residencia en EEUU, creí que centroamerica se caería completa, fue un error que me costó bien caro. Apareció luego el “Llanero Solitario” y nos salvó a todos. Qué felicidad!

    Buen escrito el suyo, José Luis.

    • Bacu 15 August 2019 at 2:46 pm Permalink

      Lo mismo paso en Cuba con Batista. Los USA le abrieron la puerta a Fidel Castro.

  4. joseluis 12 August 2019 at 10:29 am Permalink

    Ronald Reagan con los contra obligó a Daniel Ortega hacer elecciones, y perdió ante la Chamorro

  5. Víctor López 12 August 2019 at 10:51 am Permalink

    Sí, fue un acto histriónico, “la Violeta” fue un espectáculo decorativo, como probablemente el que se fragua en Caracas. Los sandinistas siguieron controlando el ejército y por consiguiente el país (o lo que eso sea).

  6. Manuel 12 August 2019 at 1:57 pm Permalink

    esto lo publica para Victor, no se equivoca
    Ya ha comentado 3 veces


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