26 April 2020 ~ 87 Comentarios

“Las Brigadas de las Batas Blancas”: cuál es el verdadero rol de los médicos cubanos

por Juan Bautista «Tata» Yofre
Historiador. Ex Director de Inteligencia de Argentina

El largo y sinuoso camino de mantener a la revolución castrista con proyectos de “cooperación y humanitarios”

(INFOBAE) Hizo falta que se anunciara la llegada de una delegación de médicos cubanos a la Argentina para que se volviera a iluminar todo el largo proceso de sufrimiento que envuelve a la sociedad cubana, sojuzgada por una familia, una casta de militares y empresarios sin escrúpulos desde hace más de seis décadas. Para los que siguen de cerca el devenir de la declamada “revolución socialista” caribeña no hay nada nuevo bajo el sol. Una vez que Fidel Castro ocupo el poder en 1959 la cuestión era cómo mantenerlo, porque como bien dijo en reiteradas oportunidades, el poder no se entrega nunca. “Jamás me jubilaré de la política, de la revolución o de las ideas que tengo. El poder es una esclavitud y soy su esclavo” (septiembre 1991).

En todo caso, para conservarlo, la revolución evolucionó con los tiempos: cooperación de la Unión Soviética, guerrilla, luego brigadas solidarias internacionalistas, narcotráfico, Brigadas de Bata Blanca, etc.

Como bien dice César Reynel Aguilera, el autor de “El soviet caribeño” (Sudamericana, 2018) “los detalles sociales comenzaron desde la época de la Sierra Maestra. Una de las primeras cosas que los comunistas le subieron a Fidel Castro a las montañas, cuando solo tenía un puñado de hombres, fue a Julio Martínez Paz, un cirujano ortopédico que no parecía comunista, y al sacerdote que sí lo parecía Guillermo Isaías Sardíñas”, que sería comandante del Ejército Rebelde: “el padre de la sotana verde olivo”. Como aquí con el cura Jorge Oscar Adur, el capellán de Montoneros.

Tras la experiencia acumulada por Castro en la sierra, bautizando y curando guajiros, el médico (y a veces un cura) formó parte del manual del proyecto guerrillero que se desperdigó por América Latina. ¿O uno no recuerda las fotos del Che Guevara en la guerrilla de Bolivia?

Por el momento no había detrás de la ayuda médica un fin económico. Para eso deberían pasar unos años hasta llegar a Argelia, en los sesenta, y el beneficio que logró la brigada médica cubana. Contando con el apoyo económico soviético llegarían más tarde las intervenciones castristas en Angola y Etiopía que tan bien relatara el escritor cubano -ex castrista- Norberto Fuentes.

Para algunos estudiosos y memoriosos del tema, la idea de hacer dinero de manera directa con la salud comenzó con Saddam Hussein primero, y los árabes más tarde. A mitad de los setenta, el cirujano médico ortopedista Rodrigo Álvarez Cambra (discípulo de Martínez Páez) operó varias veces de la columna al líder iraquí. Como afirmó un riguroso observador de la cuestión, “Hussein no podía caminar y Cambra lo puso a bailar como si fuera Pérez Prado, el rey del mambo”.

El Che Guevara realizando obras sociales en la selva boliviana

El Che Guevara realizando obras sociales en la selva boliviana

Al finalizar la primera intervención quirúrgica, Hussein llevó al equipo médico a un gran hangar y les dijo que tomaran lo que quisiera. Tras una rápida reunión del Partido cada uno se hizo de un valioso reloj y a Álvarez Cambra le regalo un Mercedes Benz. Ya para esa época, Cuba, para sostenerse, comenzaba a vender en el mercado internacional parte del petróleo que le brindaba la Unión Soviética y así se inició la formación de una red de empresas internacionales en Panamá, Curazao, Canadá y Ginebra, entre otros motivos, para refugiar la fortuna de Fidel Castro.

Fueron los años en que el sol brillaba todos los días para Abraham Maciques, un empresario protegido por Fidel, que le administraba sus cuentas personales. Era más poderoso que Julio Lobo, el empresario privado de la época precastrista a quien lo despojaron de todos sus bienes. Estuvo en casi todas las transacciones y hoy preside el Grupo Palco que, como bien dijo en el diario oficial Granma el propio Maciques: “No ha habido suceso político, económico, social, etc. como las misiones internacionalistas, la Batalla de las Ideas, o las conversaciones del Diálogo de Paz de Colombia, en que el Palacio de Convenciones (que administra PALCO) no haya desempeñado un papel determinante”.

También apareció Cubatécnica, empresa encargada de vender el servicio de trabajadores cubanos, desde médicos hasta constructores, en el mercado internacional. Así comenzó a desarrollarse la “Brigada de Batas Blancas”. Para participar en la empresa los aspirantes primero debían pasar los filtros de la Inteligencia, fuerza controlante que Castro, siempre, se reservó para sí.

Comandante Raúl Castro Ruz

Comandante Raúl Castro Ruz

A grandes rasgos (luego de las esclarecedoras notas de Carolina Barros y Martín Dinatale del jueves pasado), los integrantes de esas misiones médicas se convierten en esclavos y la mayor parte del personal es obligado a reportarse a la Inteligencia y Contrainteligencia castrista en los países donde son destinados. Por lo pronto, les quitan los pasaportes como ocurrió con la “Operación Manuel” (1962 en adelante), en los que los aspirantes a terroristas latinoamericanos que se iban a entrenar en los campos PETI (Preparación de Tropas Insurgentes) debían dejar sus documentos en Praga y a la vuelta se los devolvían y volvían a sus países. Si no viajaban como médicos lo hacían como “ayudantes” como bien se vio en el Parlamento brasileño, tras analizar los documentos firmados en la época de la presidenta Dilma Russef. Nada sería gratis y mucho menos silencioso porque para Fidel “la propaganda no puede ser abandonada ni un minuto, porque es el alma de nuestra lucha”.

Todos estos enjuagues de ayuda humanitaria tampoco eran nuevos porque ya habían sido descubiertos, por los servicios europeos, como incentivados por los soviéticos en Egipto, cuando gobernaba el “Héroe de la Unión Soviética” Gamal Abdel Nasser Hussein (1954-1970).

En febrero de 1982, mientras el líder castrista se lamentaba en la cumbre de la Federación Sindical Mundial por “los errores en la construcción del socialismo” en Polonia (eran los tiempos de Lech Walesa y la Organización Solidaridad) y la Argentina se aprestaba a recuperar las islas Malvinas, durante una cita secreta el venezolano Adán Chávez introducía a su hermano menor Hugo Chávez Frías en las filas de las denominadas “Fuerzas Armadas Nacionales”. Como se informa en “Hugo Chávez sin uniforme” de Marcano y Barrera (Editorial Sudamericana, 2005), el histórico jefe guerrillero castro-comunista Douglas Bravo reconoció que “nos reunimos sobre la base de estructurar un movimiento cívico-militar que se preparara a largo plazo para una insurgencia revolucionaria”. En la clandestinidad Chávez sería conocido como “José María o Che María”. El alzamiento militar acaecido una década más tarde fue inspirado por Douglas Bravo según el “chavólogo” Alberto Garrido.

Los tiempos históricos pasan raudamente, como los huracanes que abaten a “la Perla del Caribe” (nombre en clave de Cuba, según el líder guerrillero salvadoreño Schafik Handal). En 1989 se derrumba el Muro de Berlín y en la Valeta, Malta, en diciembre de ese año, George Bush y Mijail Gorbachov se encuentran para conversar reservadamente. En esta oportunidad, Cuba fue tema de conversación, lo mismo que la obcecación revolucionaria del comandante Fidel Castro. La Perestroika ya no podía subsidiar al castrismo y Fidel, el 26 de julio de 1989, previene: “Si mañana o cualquier día (…) nos despertáramos con la noticia de que la URSS se desintegró, cosa que esperamos que no ocurra jamás, aun en esas circunstancias Cuba y la Revolución Cubana seguirían luchando y seguirían resistiendo”.

Comienza entonces el duro “período especial en tiempos de paz” que se extenderá hasta la llegada a la presidencia de Venezuela, por la vía electoral, de Hugo Chávez Frías en 1998. Era para Cuba un tiempo de crisis existencial y era necesario para su supervivencia ocupar Venezuela. Y Chávez sería el “Philippe Petain” del castrismo. Primero comenzaron a infiltrar al Ejército venezolano, corrompiéndolo en todos los estilos. Entre otros, con las misiones de visita en las que los venezolanos observaron que las FAR cubanas, prácticamente eran dueñas del país, administraban el Estado y así viraron hacia el castrismo. Como observan los analistas de la “Fundación por los Derechos Humanos en Cuba” (Informe 2019): “El gradual control cubano de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana general Antonio Rivero, ex amigo y colega de Chávez. Pero Cuba controla además el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN), la Dirección General de Contra Inteligencia Militar (DGCIM), la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) y los demás cuerpos armados (FAES) y paramilitares (Colectivos) venezolanos, además de sectores civiles estratégicos de comunicaciones y otros. La conducción de ese proceso está a cargo del Grupo de Cooperación y Enlace (GRUCE), integrado por altos oficiales cubanos y supervisado desde Cuba.”

Miembros de las Brigadas de las Batas Blancas

Miembros de las Brigadas de las Batas Blancas

Según Rivero la primera presencia de cubanos en Venezuela, asistiendo al chavismo, se remonta a 1997, cuando 29 agentes encubiertos se establecieron en la Isla Margarita y ayudaron a Hugo Chávez en su campaña electoral de 1998 en tareas de inteligencia, seguridad e informática. El primer grupo permanente de militares cubanos en Venezuela no pasaba de una decena, y llegó alrededor de 2002 para reforzar la seguridad del presidente Chávez. Desde el principio formaron parte del primer anillo de seguridad presidencial y tuvieron más autoridad que sus colegas venezolanos. Luego, en octubre de 2002, Chávez y Castro firmaron un Convenio Integral de Cooperación. Venezuela se comprometía a entregar diariamente 53.000 metros cúbicos de petróleo y, a cambio, recibiría apoyo técnico en educación, salud, deportes, ciencia y tecnología. Un tiempo más tarde, Cuba recibiría un suplemento importante de más petróleo.

El mismo Rivero, ex compañero de armas de Chávez, afirmó que tomó conciencia del rumbo del gobierno cuando escuchó de Chávez en 2006 que “en 1998 no hablaba de socialismo porque nunca habría ganado”. Lo mismo que Fidel Castro cuando se sacó la careta y dijo: “Si nosotros nos parábamos en el pico Turquino cuando éramos ‘cuatro gatos’ y decimos: somos marxistas-leninistas, desde el pico Turquino, posiblemente no hubiéramos podido bajar al llano. Así que nosotros nos denominábamos de otra manera, no abordábamos ese tema…”. (Fidel Castro Ruz, 22 de diciembre de 1961).

No fue hasta 2008, después de que Chávez resultara reelecto en los comicios del 2006 que, según Rivero, se suscribieron acuerdos militares secretos entre Cuba y Venezuela y empezaron a llegar de manera regular miembros de alta graduación de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de la isla (FAR) para llevar a cabo la cubanización colonial de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana.

Médicos cubanos reciben banderas cubanas e italianas durante una ceremonia de despedida antes de partir a Italia para ayudar con la propagación del brote de la enfermedad por coronavirus (COVID-19), en La Habana, Cuba. 21 de marzo de 2020. REUTERS/Alexandre Meneghini

Médicos cubanos reciben banderas cubanas e italianas durante una ceremonia de despedida antes de partir a Italia para ayudar con la propagación del brote de la enfermedad por coronavirus (COVID-19), en La Habana, Cuba. 21 de marzo de 2020. REUTERS/Alexandre Meneghini

Sin embargo, Rivero olvidó relatar que en diciembre de 2005, Carlos Laje uno de los hombres fuertes de ese entonces en el castrismo, dijo que en había Cuba “dos presidentes” y Chávez más explícito afirmó que Cuba y Venezuela eran “una sola nación” con una “sola bandera”. En otras palabras, Venezuela tenía dos presidentes. Fue en 2005 que los dos países firmaron un contrato para modernizar el área de identificación nacional y registros públicos. “El colmo es que son cubanos quienes controlan la entrega de cédulas de identidad, de pasaportes, y de toda información privada de los venezolanos sobre las propiedades que poseen, cuánto ganan, dónde viven y si son chavistas o no. Aparte, hay unos 34.000 médicos y profesionales cubanos de la salud entrenados militarmente”, escribió en Los Angeles Times, el 10 de agosto de 2017, el historiador cubano, ex redactor de “Granma”, Roberto Álvarez Quiñones.

Los supuestos médicos que fueron trasladados a trabajar en tareas sociales pueden, en caso de conflicto, activarse militarmente, porque reciben un severo entrenamiento militar como condición para obtener el diploma de graduados y se convierten en la “reserva” venezolana en caso de necesidad, además de operar como agentes de vigilancia e informantes del aparato de Inteligencia cubano. Un año antes de fallecer Chávez (2013) el número de los integrantes de las diferentes misiones llegó a 45.000 y luego habría bajado.

En el área de seguridad interna operan “las Avispas Negras”, un destacamento cubano altamente entrenado y aerotransportado si es necesario. En otras palabras, tras dos décadas de “colaboración” entre Caracas y La Habana, los cubanos lograron infiltrar todas las instancias del poder político, militar y económico venezolano con el que logra obtener cientos de millones de dólares. Venezuela es la “provincia de ultramar” de Cuba.

En 2006, tras su participación en una cumbre latinoamericana en Córdoba, Argentina, Fidel Castro, luego de una severa intervención quirúrgica, delegó el mando provisoriamente en su hermano Raúl Modesto “Pulguita” Castro Ruz, comandante de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR). Dos años más tarde dejaría el poder de manera definitiva y, el 24 de febrero de 2006, Raúl fue electo por la Asamblea Nacional del Poder Popular y se convertiría en Presidente de Cuba. Fidel Castro, entre ese momento y el día de su fallecimiento, el 25 de noviembre de 2016, observo sin hesitarse como imperceptiblemente el poder de los negocios se fue deslizando hacia otros miembros de la familia Castro. En otros términos, de “Punto Cero” -residencia de Fidel- a “La Rinconada”, donde habita Raúl.

Para calificados analistas, las caras visibles del programa de “las brigadas de batas blancas”, médicos cubanos, son funcionarios grises y desconocidos del Ministerio de Salud, como también el propio Ministro de Salud. Los programas se llevan a cabo con la complicidad de la Organización Panamericana de la Salud y el visto bueno de la Organización Mundial de la Salud.

Sin embargo, el jefe máximo de la organización, del turismo militar y de otras tantas actividades carentes de transparencia, es el general de brigada Luis Alberto Rodríguez-López Calleja, Presidente Ejecutivo del Grupo de Administración Empresarial GAESA SA, el yerno de Raúl Castro, porque se casó con Deborah Castro Espin. Es considerado “Zar de la Economía” cubana y controla gran parte del Comercio Exterior, Puerto Mariel (costoso puerto construido por la brasileña Odebretch a un precio exorbitante) y empresas militares. Entre otros viajes, acompaño al actual Presidente Mario Miguel Díaz Canel a la asunción presidencial de Alberto Fernández en Buenos Aires. Para algunos Rodríguez López-Calleja ya no tiene todo el poder de antes luego de separarse de Deborah, tras varias infidelidades y violencia de género.

A pesar de los comentarios a media voz, el general Rodríguez López-Calleja es el padre de Guillermo Rodríguez Castro, alias “El Cangrejo”, uno de los nietos favoritos de Raúl Castro, tanto es así que en su momento lo nombro jefe de la poderosa Dirección General de Seguridad Personal. Y como muchas veces la importancia o el éxito se reconoce a través del poder recaudador, hay que decir que “El Cangrejo” está casado con Daliene Gómez Tomás y que su suegra Azucena Fátima Tomás Peláez controla desde Tegucigalpa, Honduras, el negocio de “la paquetería”, en otras palabras, el negocio de los envíos a Cuba de los residentes en el exterior. Un negocio que para muchos ayuda a estabilizar la decadente economía castrista.

Mariela Castro Espín, la otra hija de Raúl, es la sexóloga y política de la familia y dirige el Instituto Superior de Ciencias Pedagógicas “Enrique José Varona” de La Habana. También como a Deborah le fue mal en el amor. Se caso con el chileno Juan Gutiérrez Fischmann, más conocido como “El Chele”, fundador del grupo terrorista “Frente Patriótico Manuel Rodríguez” que asesino al senador chileno Jaime Guzmán en plena democracia. “El Chele” es hijo de un boliviano que peleó junto con Ernesto “Che” Guevara en la selva boliviana. Mariela, partidaria del “partido único” en Cuba, es una conocida activista de los homosexuales y los derechos LGTB en Cuba.

En manos de este tipo de gente se administran los réditos que les extraen a sus ciudadanos mandándolos a trabajar como súbditos lejos de sus familias, mientras se les roba la mayor parte de sus haberes. Por un tiempo llegaron a entrar en el Caribe, Ecuador, Brasil y Bolivia. Hoy sus líderes de ayer prefieren no hablar.

En medio de algunas voces disonantes un viejo general argentino exclama: “A esta altura de los acontecimientos –luego de la expulsión de tres mil “médicos” cubanos de Brasil y quinientos de Bolivia– nadie ignora que se trata de “agentes encubiertos” que La Habana emplea para obtener fondos y activar a la revolución. Sin embargo, hay un atronador silencio de gran parte de nuestro frente político opositor. El respeto que les inspira La Habana es inagotable. Si rechazan hablar de revolución, por lo menos que apelen ¡al ejercicio ilegal de la medicina!”. Aparte de esto, no hay más nada que lo explique.

 

87 Responses to ““Las Brigadas de las Batas Blancas”: cuál es el verdadero rol de los médicos cubanos”

  1. Manuel 26 April 2020 at 5:02 pm Permalink

    …Perdón, el flu mata 650k por año, según la OMS y otras fuentes

    https://www.who.int/news-room/detail/14-12-2017-up-to-650-000-people-die-of-respiratory-diseases-linked-to-seasonal-flu-each-year

    • Manuel 26 April 2020 at 5:03 pm Permalink

      en el invierno 2015-‘16 mató 75k sólo en EEUU

    • Manuel 26 April 2020 at 5:09 pm Permalink

      ¿alguien se enteró?

      December 13, 2017, 6:30 p.m. ET
      Contact: Media Relations
      (404) 639-3286
      According to new estimates published today, between 291,000 and 646,000 people worldwide die from seasonal influenza-related respiratory illnesses each year, higher than a previous estimate of 250,000 to 500,000 and based on a robust, multinational survey
      https://www.cdc.gov/media/releases/2017/p1213-flu-death-estimate.html

  2. Manuel 26 April 2020 at 5:36 pm Permalink

    ¿En qué quedó la rebelión liberal de 2019 en LA?

    recuperaron Bolivia y Uruguay
    Perdieron argentina y méxico

  3. Manuel 26 April 2020 at 5:40 pm Permalink

    Días después , la gente comenzó a sospechar que « aquello de la embajada » había sido uno de esos jueguitos ideados por la Seguridad . Ya se sabe que muchos rumores que crean expectativas falsas provienen de los oscuros mecanismos del aparato ideológico . El objetivo es claro : crear una esperanza relacionada con el mundo exterior . que luego es desmentida , lo que provoca el desaliento general . Cuando este estímulo se repite muchas veces , se va creando una especie de reflejo condicionado que pro duce sentimientos de inseguridad hacia todo lo que está « allá afuera » . La gente empieza a asociar ese mundo exte rior con el enemigo . Y la sensación de desasosiego , pro vocada por la repetición de la fórmula esperanza / fracaso , llega a ser sinónimo de « lo que nos espera si se acaba el sistema » . Aquello que se sale de la norma ideológica se convierte en algo inseguro y no confiable . Es una labor de años . Los más jóvenes , como han atravesado pocos condi cionamientos , suelen ser más rebeldes y se atreven a pen sar en la posibilidad de un cambio . Los de mayor edad – cobayos agotados que ya han participado en demasia dos experimentos son los más desanimados y se con vierten en portadores permanentes del desaliento .
    Otra variante para anular la rebeldía son los cambios arbitrarios : lo que hoy está permitido , mañana se con vierte en delito ; y viceversa . La repetición de ese modus vivendi produce la sensación de que uno vive sobre are nas movedizas , encima de un terreno que en cualquier momento puede devorarlo . La gente apenas se atreve a tomar una decisión porque ésta puede costarle la cárcel al día siguiente .

    Se vive en la incertidumbre , en una especie de con teo recesivo en espera de que algo suceda . Sólo unos po cos iluminados se atreven a pensar o a planear una posi bilidad distinta , porque para generarla , para luchar por ella , uno debe estar seguro de que el universo se rige por leyes fijas . Todo plan requiere de una lógica que permita anticiparse a un resultado . « Si marcho en línea recta por este camino , mañana llegaré al pie de aquella colina » , piensa quien se mueve en una dimensión aristotélica . Pero quien se ha criado en un universo ilógico , no eucli diano , sabe que la cadena de acontecimientos no fun ciona así . Yo puedo ir caminando en dirección a esa colina para descubrir mañana que llegué al fondo del océano .

    Cuando esa esperanza fallida se repite año tras año , la gente se vuelve escéptica y se anulan sus posibilidades de acción . Y con esa incertidumbre a cuestas no queda otra alternativa que la inacción absoluta o el escape hacia otro mundo donde las leyes naturales sean más previsibles . Cualquier criatura , advertida del peligro , se apresuraría a buscar protección contra este síndrome de muerte social ; pero no un pueblo desorientado que ter minó siendo sorprendido por el fuego que él ayudó a encender . O para decirlo en cubano , un pueblo que se mató él mismito como Chacumbele .

  4. Víctor López 26 April 2020 at 5:42 pm Permalink

    No, no me enteré, pero vengo de negociar con unos fruteros y verduleros para que me surtan los productos para la venta en uno de los “salones de eventos” jajaja, lo estoy transformando en un mercado. Es que en mis números no entran esos 75k teóricos, pero estran los de verdad, los que asustan, los que no son para que “se ría Julián”. En la primer semana de mayo cambian autoridades cantonales e inmediatamente abrimos (para que las nuevas autoridades no nos vayan a cobrar sus broncas con los salientes). Así es la vida real, chico. Un saludo.

    • Julian Perez 26 April 2020 at 7:49 pm Permalink

      Por cierto, he tenido noticias de que en diciembre, o sea, antes de que los chinos dejaran de esconder la bola, no uno sino tres amigos mios tuvieron ¨una gripe muy inusual¨, con síntomas que, cuando los recuerdan ahora, eran sospechosamente parecidos a los del corona. Uno en Canadá, uno en España y uno en USA (porque así es la diáspora cubana, posiblemente haya cubanos hasta en la Antártida)

      Puede que hayan tenido el corona y puede que no. Pero, dada la cantidad de tiempo de desinformación es casi seguro que la cantidad total de casos sea mucho mayor a la que se cree.

      Se recuperaron, pero también la cantidad de muertes puede ser falsa. Antes de que los chinos confesaran iban y venían por el mundo y seguro hubo de todo antes de que se supiera, así que no se puede deducir nada de lo que no se sabe.

  5. vicente 27 April 2020 at 6:10 am Permalink

    Los vinculos de Fidel Castro con el narcotrafico son mas que dudosos,que alguna lancha con drogas pasara por aguas territoriales cubanas es posible,pero no habia ninguna alianza con narcos,como si hizo la DEA con el cartel de Sinaloa.El esposo de Mariela Castro es italiano,no chileno.Que la inteligencia cubana asesore a Venezuela es normal,son aliados,no hace lo mismo USA de un modo mucho mas descarado en Colombia y en Chile

    • bacu 27 April 2020 at 8:57 am Permalink

      De todos es conocido el vinculo de los castros con la droga y con el Gabo de lleva y trae de Pablo Escobar. Popeye, lugarteniente de Escobar tiene todos los relatos. No vengas a defender esos criminales.

      • Julian Perez 27 April 2020 at 9:22 am Permalink

        Bacu

        Ellos mismos Reconocieron sus vínculos con el narcotráfico cuando las causas número 1 y 2 porque querían cargarse a Ochoa. Por supuesto, dijeron que esos se estaba haciendo a espaldas de los Castro pero eso en Cuba no se lo creyó NADIE. ¿Acaso el uno no iba a saber que el departamento MC, Moneda Convertible, era en realidad ¨Marihuana y Cocaina¨, como le puso la gente? Fue como Burt Simpson diciendo: “It was not me, I was not there and you can’t prove anything”

        Un amigo mío que conocía personalmente a Alina antes de que ella escapara, cuenta que cuando ella se casó, Fidel Castro, su padre, se apareció en la boda. Al verlo llegar, ella le dijo: ¨¿Qué tú haces aquí si yo ni te invité ni te dije de esto?¨ A lo cual él dijo: ¨En Cuba no pasa nada sin que yo lo sepa¨ (Por una vez dijo la verdad) A lo cual ella replicó: ¨Eso aumenta tu culpa¨.

        • vicente 27 April 2020 at 12:15 pm Permalink

          A Ochoa lo ejecutaron porque preparaba un golpe de estado contra Fidel,en el que incluso habia un español implicado-que fue indultado cuando el presidente de Galicia Manuel Fraga visito la Isla-preguntenle a Norberto Fuentes,que es el que conoce el tema de primera mano.

          • Julian Perez 27 April 2020 at 12:36 pm Permalink

            ¿Está suguriendo, Vicente, que las causas número 1 y 2, en las que el delito imputado fue el narcotráfico, fueron una farsa legal, teatro ICR? 🙂 ¿Estaban los hermanos De La Guardia implicados en ese complot para el golpe de estado? 🙂

      • vicente 27 April 2020 at 12:21 pm Permalink

        Popeye,recientemente fallecido era un sicario de Escobar,mentalmente era un retardado,no es una fuente fiable.Respecto a Garcia Marquez hizo de mediador para sacar algunos cubanos a USA,como a Norberto Fuentes,no tenia nada que ver con el narcotrafico.

        • bacu 27 April 2020 at 1:07 pm Permalink

          Vicente eres lo mas desastroso que oido, pero como dijo alguien es peor tener a un anormal cerca que a un HP, de los HP uno sabe de lo que tiene que cuidarse, pero de los anormales estaremos sujetos toda la vida a desastres difíciles de evitar.

        • vicente 28 April 2020 at 5:55 am Permalink

          Yo no estoy inventando nada,Norberto fuentes-en declaraciones que estan en youtube- dice que fue una purga para sacar elementos reformistas del Partido-Aldana,Lage y Abrantes fueron purgados-Ochoa no tuvo nada que ver con el narcotrafico,Fidel no queria “perestroikos“,Tony de la Guardia fue ejecutado junto con Ochoa,fueron retirados cinco mil cuadros del partido Comunista en un proceso llamado rectificacion de errores-.

          • Manuel 28 April 2020 at 7:52 am Permalink

            Vicente cada vez c parece +
            al chota de Fuentes

            No me sorprendería que fuera Fuentes
            jugando a perder el tiempo

            Tenemos varios por acá en esa Faena

  6. Manuel 27 April 2020 at 7:27 am Permalink

    allá TODO es política, es decir, MIEDO

    Me asomo al balcón. Contesto un mensaje en el teléfono. El guardia de la boina negra me mira. Yo lo miro. Y como no nos conocemos ni nos caemos bien, no nos saludamos. Unos minutos después se presenta frente a mi casa acompañado por un oficial de la PNR: “Haz el favor, baja”, me tutea el de la PNR. Voy al cuarto a ponerme una camiseta y escucho que le dice al Viejo: “Dile que traiga el teléfono”. Bajo pero no abandono mi escalera. Legalmente, estoy aun dentro de mi casa.

    “Enséñame las fotos dentro de tu teléfono”, me dice el de azul.

    “Mire, le puedo enseñar las fotos de mi teléfono, no tengo nada que ocultar, pero usted no tiene derecho a hurgar en mi información privada sin la orden de un instructor o un fiscal. Yo estudié derecho”.

    “Tú podrás ser abogado, fiscal o lo que seas, pero yo soy tu jefe de sector, y nos vamos a seguir viendo”.

    El de la boina negra, detrás del nasobuco, me mira como quien está listo, inclusive deseoso, de que me ponga violento. Cuando uno practica un deporte de combate desde la adolescencia, sabe cuando el otro está ansioso porque uno rompa la postura defensiva, cree que eso es lo que necesita para mostrar sus dotes.

    “Le repito que usted no tiene derecho a solicitarme el teléfono”. Se hace silencio por un instante. Visualizo mi futuro inmediato. La discusión. Mi detención. El posterior registro en mi casa al no poder cortarme el dedo para que decodifique el teléfono con mis huellas dactilares. Pienso: “¿Tengo papeles de la cámara? Sí, los de la aduana. ¿Y de la bicicleta? También, la factura de la compra. ¿Y del aire acondicionado y el Televisor? También, las cartas de Aerovaradero…” Entonces recuerdo las palabras de un amigo abogado y militante del PCC: “Giordan, ándate al hilo estos días, mi socio, en este país donde comienza la política se jode el derecho”

    • Manuel 27 April 2020 at 7:29 am Permalink

      Mi tío en la Habana, jubilado del MININT que se jugara la vida en medio mundo como radista de la inteligencia, verá el reporte en el NTV y se preguntará con amargura cómo hemos llegado al punto de condenar en los medios a ciudadanos que ni siquiera han sido instruidos judicialmente. Y presentarlos como criminales ante la opinión pública sin haberles probado su causa en debido proceso, más o menos como hizo la prensa amarilla de Miami con los Cinco Héroes. Capaces que quieran decomisar la latop que me regalaron para cuando mi hija entre a la universidad. O algunos instrumentos de medición que El Viejo tiene en su tallercito desde hace más de 50 años.

      ¿Y todo por un par de fotos?
      ¿Un par de fotos de una cola resultante de la combinación entre el bloqueo y la mala administración? ¿Una cola donde se supone que los agentes de la PNR estén en función de que la gente guarde un metro de distancia entre cada uno y no preocupados por si tiro fotos o no? ¿Una cola donde lo mismo ancianos, jóvenes y madres trabajadoras están ahora mismo tirados sobre las aceras, casi uno encima del otro, esperando desde las cinco de la mañana que traigan el aceite? Sí, el mismo aceite que pudieron vender en cualquier TRD del centro de la ciudad, pero que llevan a mi barrio para decir que están cumpliendo con la indicación de acercar los productos a las personas, como si el molote y el riesgo de propagación no fuera el mismo aquí que en el paseo manzanillero?

      Entonces paso mi dedo por la pantalla del teléfono y le enseño las fotos. El de la boina negra, ante la decepción, va a preguntar algo sobre mi objetivo pero el jefe de sector recibe una llamada telefónica. La contesta. Me mira. Lo miro, y como no nos conocemos da la espalda y se va, y el de la boina negra junto con él.

      En la noche algunos vecinos y yo nos sentamos en un contén a intercambiar acerca de los sucesos del día. Me entero de la estudiante de medicina a la que obligaron a borrar imágenes de su teléfono. Del vendedor de filetes de pescado que pasó en bicicleta, pregonando sin nasobuco, “y lo fueron a detener y se dio a la fuga loma abajo, y el carrito de la patrulla con pirulo y todo le cayó detrás, y lo capturó, y luego lo trajeron para que la gente de la cola viera que lo habían cogido”. Alguien nos llama la atención porque estamos violando el aislamiento social. Miro el frente de mi casa donde desde esta madrugada la gente se arremolinaba en espera de que vendieran dos pomos de aceite, y pienso: “Total, si el virus hoy estuvo aquí”. En eso dan las 9 PM y comenzamos a aplaudir.
      LJC

    • Manuel 27 April 2020 at 3:37 pm Permalink

      “When you mix politics and science, you get politics.”
      Historian John M. Barry, quoted in PhillyVoice.com

      • Julian Perez 27 April 2020 at 3:44 pm Permalink

        Me gusta esa cita, Manuel. Es muy cierta y describe muchas de las cosas que vemos hoy en día.

        Pero en realidad, más que la ciencia, lo que se mezcla con la política es el ¨cientismo¨, la ciencia ideologizada. La ciencia es un método y no tiene ideología, que es algo ajeno a ella. Pero la ejercen personas, los científicos, que sí la tienen y comparten las debilidades humanas de cualquier hijo de vecino.

        Ese fue el error de los progresivistas, su fe ciega en ¨la ciencia¨.

  7. Julian Perez 27 April 2020 at 8:34 am Permalink

    Aunque sé que estoy arando en el mar (no solamente aquí encuentro oposición) me siento obligado a seguir en mi cruzada por mostrar que se está haciendo algo sumamente estúpido basado en predicciones poco fiables y que va a hacer un daño mucho mayor que el mal que pretende paliar.

    https://thefederalist.com/2020/04/27/why-no-covid-19-models-have-been-accurate-and-how-to-fix-that/

    • Víctor López 27 April 2020 at 12:51 pm Permalink

      De perogrullo y repetitivo (largo y al pedo) su post. Cuando se deben tomar decisiones, porque es peor no tomarlas, se debe trabajar con datos parciales, porque como de perogrullo repite su post, nunca los datos serán absolutamente exactos, salvo axiomas tan estúpidos como “todo objeto es idéntico a si mismo”.

      Será usted un matemático y de los mejores, podrá llenar las (ahora son bites) pizarras con ecuaciones exactas, pero le encuentro un faltante casi patológico a sus planteamientos, a todos sus planteamientos. En sus cálculos no entra EL TIEMPO. Saludos.

      • Julian Perez 27 April 2020 at 1:21 pm Permalink

        Víctor, lo siento, pero no me ha quedado más remedio que llegar a un convencimiento: la lógica de usted y la de Vicente son casi idénticas. Quizás sea peor usted que Vicente, porque es más pretencioso y puede ser que alguno se crea lo que dice, que no es el caso de Vicente.

        Durante mucho tiempo insistí en darle el beneficio de la duda, pero no creo que pueda seguir dándoselo. Hay algo que no funciona bien en su CPU.

        Por suerte se dedicó a la agronomía y no a la política y no toma decisiones que afecten a mucha gente.

        • Víctor López 27 April 2020 at 1:49 pm Permalink

          Jajaja está muy bueno. No encontró el “tiempo perdido” pero garroteó al mensajero. Respecto a “la política” creo haberla aprovechado siempre muy bien, para usufructuar la política la lógica me ha funcionado de maravilla. Me han construido puentes, dejado urbanizar, asfaltado y mucho más jajaja. Qué más debo saber de política además de que un foráneo no debe meterse en ella?

          Hoy tomé decisiones sobre proyecciones desde datos mínimos (negocios claro), y hasta con alguna oposición familiar. Todo eso me tiene muy contento y con casi seguridad sé que será productivo. Al fin de cuentas, y contestando de paso las existenciales dudas de Ramiro lacayo, de eso se trata.

          …de estar contento. Un saludo.

          • Julian Perez 27 April 2020 at 1:57 pm Permalink

            Realmente no lo culpo. Me imagino que su razonamiento lógico es una característica innata de su etnia y nada puede hacer al respecto.

          • Víctor López 27 April 2020 at 3:12 pm Permalink

            …pero los hechos, maestro. Los hechos dicen que mi lógica se la juega (aunque yo la sé impecable). Casi que soy un axioma más de la realidad (ya conoce mis pretensiones).

            Sí, se que entiendo distinto, al menos distinto a como entiende el entorno en que me muevo (y me he movido siempre). Para ellos solo es una suerte insólita, como la del Inspector Clouseau (de Peter Sellers) jajaja, y a todos les digo yo que sí (más me vale). Un saludo.

  8. Manuel 27 April 2020 at 11:21 am Permalink

    “ You have probably heard about reports of various countries ordering medical equipment from China, only to find upon delivery that the equipment is defective, poorly made, and unusable. What you probably don’t know is just how massive the scale of these botched orders is.

    Even by the Chinese government’s own numbers, they’re producing jaw-dropping quantities of medical equipment that aren’t up to the right standards: “As of last Friday, China’s market regulators had inspected nearly 16 million businesses and seized more than 89 million masks and 418,000 pieces of protective gear, said Ms Gan Lin, deputy director of the State Administration of Market Regulation, at a press briefing.”

    • Manuel 27 April 2020 at 12:19 pm Permalink

      Almost every country that is dealing with the SARS-CoV-2 outbreak has ordered masks, tests, or personal protective equipment from China, only to open the boxes and find that the deliveries are unusable. In some cases, the equipment was distributed and used before the poor quality was discovered — offering false protection to medical personnel and exacerbating the spread of the virus instead of mitigating it.

      Let’s begin closest to home, in Missouri: “Approximately 48,000 KN95 masks that were distributed to Missouri’s first responders are being recalled. The Missouri State Emergency Management Agency said it is recalling approximately 48,000 KN95 masks that ‘do not meet standards.’ SEMA said the recalled masks may bear the names ‘Huabai,’ ‘SANQUI,’ or be unmarked, with Chinese characters on the cellophane packaging, or other names.”

      Spin a globe, point your finger, and when the globe stops, there’s a good chance it will reach a country that received defective equipment when it needed functioning gear and tests the most.

      India tested nearly a half a million people before they realized that they can’t be certain that the tests they had obtained from China aren’t giving accurate results:

      According to the sources, teams constituted by ICMR are analysing the rapid antibody test kits, procured from two Chinese firms, to check their efficacy after some states reported that they are faulty and giving inaccurate results.

      The Indian Council of Medical Research (ICMR) on Tuesday had advised states to stop using the rapid antibody test kits for the next two days after it received complaints from states that they are not fully effective.

      “We have received complaint from one state and so far discussed the issue with three states. High variations ranging from 6 to 71 percent have been reported between the results of the rapid tests and RT-PCR tests. We will advise states not to use these testing kits for the next two days,” Dr Raman R Gangakhedkar, head of epidemiology and communicable diseases at the ICMR.

      Spain has all kinds of horror stories, one of which is finding that a huge batch of tests was faulty — a batch that was sent to replace a previous shipment of faulty tests:

      The Spanish government is trying to get back the money it paid for 640,000 antigen coronavirus tests that it purchased via a Spanish distributor from a Chinese company called Bioeasy. The move comes after the health authorities found that the kits – which were meant to replace another lot that was found to be faulty – don’t work either. As happened the first time around, these tests do not have the sensitivity required to detect the virus, meaning that there is a high chance that they won’t detect the coronavirus in a person who has been infected.

      Spain had distributed 180,000 tests to be used on health-care workers and the elderly living in nursing homes . . . before finding out the error rate was so high, the test results were meaningless.

      The Spanish Health Ministry had to recall more than 350,000 defective masks.

      After the defective masks were discovered, more than 100 health workers were forced to go into isolation as the pandemic raged through the country.

      The General Hospital of Alicante, Spain found cockroaches in a shipment of protective gowns.

      Belgium: “The University Hospital of Leuven (UZ Leuven) refused a shipment of 3,000 masks from China because the equipment was not reliable enough, Herman Devrieze, head of the prevention department at UZ Leuven, told local TV station ROBtv on Sunday evening.”

      In the Netherlands:

      The Dutch government has ordered a recall of around 600,000 masks out of a shipment of 1.3 million from China after they failed to meet quality standards. The defective masks had already been distributed to several hospitals currently battling the COVID-19 outbreak, news agency AFP and Dutch media reported. The Dutch Health Ministry has kept the rest of the shipment on hold.

      An inspection revealed that the FFP2 masks did not protect the face properly or had defective filter membranes. The fine filters stop the virus from entering the mouth or nose. The masks failed more than one inspection.

      “A second test also revealed that the masks did not meet the quality norms. Now it has been decided not to use any of this shipment,” said the Health Ministry said in a statement to news agency AFP.

      In Austria, more masks that aren’t so protective: “A large delivery of FFP2 and FFP3 protective masks destined for South Tyrol, which were procured from China with the help of a sporting goods manufacturer and which were first transported to Vienna-Schwechat with an AUA machine, cannot be used . . . The Red Cross was taken aback during a visual inspection of the masks because gaps were visible in the area of ​​the cheeks.” The order was for 500,000 masks.

      United Kingdom: “Found to be insufficiently accurate by a laboratory at Oxford University, half a million of the tests are now gathering dust in storage. Another 1.5 million bought at a similar price from other sources have also gone unused. The fiasco has left embarrassed British officials scrambling to get back at least some of the money.”

      The Czech Republic: Doctors found an error rate of up to 80 percent in the tests they received from China. “Health-care authorities and some government members said the 300,000 quick tests purchased by the state only worked if patients had been infected for at least five days.”

      Turkey: “Turkish Health Minister Fahrettin Koca confirmed later on Friday that Turkey had tried some rapid antigen tests arrived from China, but authorities ‘weren’t happy about them . . . We didn’t release them for public use.’ Koca also said that Turkey had received a different and viable testing kits that are based on antibodies from China. ‘We have 350,000 of them now,’ he said. A member of the Turkish health ministry special science board on coronavirus said that the batch of testing kits were only 30 to 35 percent accurate.”

      Slovakia: “The 1.2 million Chinese antibody tests that the Slovak government bought from local middlemen for 15 million euros ($16 million) are inaccurate and unable to detect COVID-19 in its early stages, according to Prime Minister Igor Matovic, who only took office last month. ‘We have a ton and no use for them,’ he said. They should ‘just be thrown straight into the Danube.’”

      Canada: “The Canadian government says about one million of the face masks it has purchased from China have failed to meet proper standards for health care professionals and will not be distributed to provinces or cities . . . [Separately], the City of Toronto announced in early April it was recalling more than 60,000 faulty surgical masks made in China and provided to staff at long-term care facilities, and is investigating whether caregivers were exposed to COVID-19 while wearing the equipment. The masks were distributed and then recalled after reports of ripping and tearing.”

      Australia: “The ABC has learnt that in recent weeks, Australian Border Force (ABF) officers have intercepted several deliveries of personal protective equipment (PPE) that have been found to be counterfeit or otherwise faulty. One law enforcement official, who spoke on the condition of anonymity, estimated the ABF had already seized 800,000 masks with a combined value of more than $1.2 million on the Australian market.”

      The government of Georgia — the nation, not the state between South Carolina and Florida — canceled a contract for up to 200,000 rapid tests after concluding they weren’t reliable.

      Finland found two million masks ordered from China were unusable, and the head of the country’s emergency supply agency resigned. That country ordered its masks from “a payday lender and reality TV star” in China.

      Nepal determined that the 75,000 rapid diagnostic tests they had ordered from China were so faulty they were unusable.

      Finally, one Pakistani news channel says that hospitals in that country opened up boxes of masks from China, only to find they had been made out of . . . underwear.

      Add up all of these accounts and you get 10,276,000 faulty tests, masks, and pieces of personal protective equipment. And these are just the ones we know about. The stuff that was visibly unusable right out of the box, while frustrating, is the least damaging. It’s the tests that showed negative when they were positive and the non-protective masks given out to health-care workers that are catastrophic.

      On March 30, Chinese Foreign Ministry spokesperson Hua Chunyin contended that the coverage of the faulty equipment was driven by political agendas. “Our sincerity and assistance is real. If problems occur in this process, the Chinese side will talk to relevant departments. Problems should be properly solved based on facts, not political interpretations.”

      On January 23, China stopped all public transportation in Wuhan and all outbound flights. On February 3, China’s civil aviation authority urged domestic carriers to continue flying international routes. The country knew they had an outbreak of a contagious disease but made sure its citizens were still traveling the world.

      Then, as the outbreak accelerated, China was there to sell the suffering countries medical equipment — “demanding yes-or-no decisions from buyers with full payment upfront in as little as 24 hours.”

      In the Wall Street Journal, Spanish writer Jorge González-Gallarza Hernández thinks it is time for countries to ban imports of medical equipment from China, arguing that the complete lack of quality control makes their exports a menace to public health: “Because no other country matches China in the sale of defective equipment — and at a time when Beijing boasts about recovering from Covid-19 — countries facing steep contagion curves should err on the side of caution and look for the best equipment elsewhere. For all Beijing’s lofty talk of wanting to help the world, it has no export-restriction system to prevent the foreign sale of shoddy equipment.”

      Of course, it’s not just China. Back in March, Russian state media announced that the government was sending 600 ventilators, 100 military virologists and epidemiologists, eight medical teams, disinfection equipment, a field laboratory for sterilization and chemical prevention, and other similar tools to Italy to fight the coronavirus pandemic in that hard-hit country. “Italian officials speaking anonymously to La Stampa said as much as 80 percent of the delivered material was useless, and that the operation appears to be a public-relations stunt with little practical benefit to the country’s healthcare system.”

      How many times do Western countries need to learn and re-learn the same hard lesson? Authoritarian regimes are not your friend. They do not have your best interests at heart, they are not trustworthy, and they do not particularly care if you live or die.

      And under no circumstances should a free society be dependent upon an authoritarian regime for the medical equipment it needs to survive a crisis.

      ADDENDUM: Good news! In Michigan, Governor Gretchen Whitmer is finally willing to revise her sweeping restrictions: “Landscapers, lawn-service companies, plant nurseries and bike repair shops can resume operating, subject to social-distancing rules. Stores selling nonessential supplies can reopen for curbside pickup and delivery. Big-box retailers no longer have to close off garden centers and areas dedicated to selling paint, flooring and carpet.”

  9. Manuel 27 April 2020 at 11:48 am Permalink

    “Como Platón, admite el Veritas ideas tipos ó axiomas, emanados de la mente, no de los hechos; axiomas que son también representantes de las ideas universales de los escolásticos. El Verilas bebe, pues, constantemente en fuentes espi ritualistas. A través de todo el enmarañamiento y desfiguración de las várias partes de su conato de sistema, lo que siempre se vé ménos oscuro en él, es la propensión espiritualista y el deseo de que no lo parezca. La voz realismo no ha de tener mejor misión que la de encubrir el esplritualismo del Veritas. Digo esto, porque al desarrollar el Veritas sus opiniones sobre el sentido común, manifiesta, como yahe dicho, que este debe desdeñar los hechos por falaces, guiándose principalmente por los axiomas que emanan de su in mutable criterio.”

  10. Manuel 27 April 2020 at 11:50 am Permalink

    “Como Platón, admite el Veritas ideas tipos ó axiomas, emanados de la mente, no de los hechos; axiomas que son también representantes de las ideas universales de los escolásticos. El Veritas bebe, pues, constantemente en fuentes espiritualistas. A través de todo el enmarañamiento y desfiguración de las várias partes de su conato de sistema, lo que siempre se vé ménos oscuro en él es la propensión espiritualista y el deseo de que no lo parezca. La voz realismo no ha de tener mejor misión que la de encubrir el espiritualismo del Veritas. Digo esto, porque al desarrollar el Veritas sus opiniones sobre el sentido común, manifiesta, como ya he dicho, que este debe desdeñar los hechos por falaces, guiándose principalmente por los axiomas que emanan de su inmutable criterio.”

    • Manuel 27 April 2020 at 11:54 am Permalink

      Ahora bien; esto es idealismo puro, ó sea, precisamente lo contrario del ya olvidado realismo. Este se propone demostrar, por la realidad de las cosas, la veracidad de las percepciones intelectuales; y el idealismo, al revés, aspira á demostrar, por esta veracidad de las percepciones intelectuales, la realidad de las cosas. En una palabra: el realismo parte de las verdades de hecho, y el idealismo de los axiomas.
      El Veritas sostiene la supremacía de los últimos sobre las primeras, y á la vez dice ser realista. Es, pues, realista é idealista á un mismo tiempo.

    • Manuel 27 April 2020 at 12:05 pm Permalink

      Hasta la feliz aparición del Veriias sobre la tierra, se consideraban como verdades empíricas las nociones artísticas desprovistas del conocimiento de la naturaleza y causas de los hechos. Se deberá entender por verdad empirica la verdad científica, no axiomática, como justo castigo impuesto á esas odiosas verdades de hecho, que engañan y embaucan al candido sentido común, abusando de su bondad. También hace perfectamente el Veritas en decir pocas líneas más adelante, y á este propósito, que está seguro de expresarse al alcance de las personas más ignorantes; pero que también está seguro de que habrá más de un sábio de chicha y nabo (á la grosse) que no le ha de entender todavía.

    • Manuel 27 April 2020 at 12:07 pm Permalink

      Hasta la feliz aparición del Veritas sobre la tierra, se consideraban como verdades empíricas las nociones artísticas desprovistas del conocimiento de la naturaleza y causas de los hechos. Se deberá entender por verdad empirica la verdad científica, no axiomática, como justo castigo impuesto á esas odiosas verdades de hecho, que engañan y embaucan al candido sentido común, abusando de su bondad. También hace perfectamente el Veritas en decir pocas líneas más adelante, y á este propósito, que está seguro de expresarse al alcance de las personas más ignorantes; pero que también está seguro de que habrá más de un sábio de chicha y nabo (á la grosse) que no le ha de entender todavía.

  11. Víctor López 27 April 2020 at 11:55 am Permalink

    Bacu:

    Realmente nunca pregunte o me interese por conocer de donde eran en la India”

    Me parece muy adecuado de su parte, Bacu. También la gran mayoría de los lectores de periódicos los leen de atrás para adelante, porque en las últimas hojas están los deportes, y lo que es economía, política, noticias (salvo alguna morbosa) u opiniones, jamás las leen. Conocen todos los bemoles de las ligas, pero no saben ni les importa el precio del crudo, ni el dato más elemental de otra cosa.

    … y todo eso está muy bien. Lo que no es de recibo es no aprobar la curiosidad ajena. Me muevo en un entorno donde todo europeo es un “gringo”. No diferencian ni les importa si es americano, francés, inglés, etc. todos son lo mismo, y tampoco quieren saber qué hacen, ni nada. Con todo respeto hacia esas gentes poco curiosas, a mi no solo me interesan sus orígenes, sino su cultura, su historia, artes, etc. En una finca contigua viven unos japoneses, que por supuesto para todos los locales son “chinos”, y está muy bien que así les parezca.

    Sí, hindúes, claro. Un saludo.

    • bacu 27 April 2020 at 2:30 pm Permalink

      “Lo que no es de recibo es no aprobar la curiosidad ajena” Muchas veces todo depende del ambiente o el lugar donde uno se desenvuelve y las normas “culturales” de los que te rodean, por ejemplo en Canada “esas preguntas en general son de mal gusto” y a menos que sean muy conocidos, no se habla de ello, digamos que se consideran “preguntas impropias o inadecuadas”. Recuerdo que una vez regrese de un “largo viaje” a mi natal y sentado en un banco por la mañana temprano pasa una persona por mi lado y me dice “oye dime la hora”, me quede perplejo, porque del lugar que venia y que habia estado por mucho tiempo, nadie se atrevería a hacer una pregunta de ese estilo, en esa forma sin conocerte, por suerte reaccione a la situación y le dije la hora. Saludos y no pierdas tu curiosidad.

      • Julian Perez 27 April 2020 at 3:15 pm Permalink

        Bacu

        No tiene mucha relación, pero con tu anécdota recordé que a una amiga mía uno que estaban sentado en un banco (en Cuba) le preguntó la hora. Cuando se la dio, le dijo al que estaba sentado a su lado: ¨¿No te dije que estaba que daba la hora?¨

        Es una pena que hoy en día cualquier piropo se considere acoso sexual, pues hay piropos ingeniosos 🙂

        • Víctor López 27 April 2020 at 4:38 pm Permalink

          Muy fino, con una fuerte carga y de salón. Tal vez la chica no era “relojera” y solo lo entendió a medias jajaja. Una Argentina canyengue lo hubiera abofeteado. Aunque no lo crean es bastante común en las porteñas, confieso que he recibido más de un manaso. Al fin agarré el tino, y cuando los ojos les comenzaban a brillar con sadismo, me prevenía y las esquivaba bonito. La forma de lancear (soltar las cabras de las argentinas) es muy particular. Parecen damas del siglo XIX, mandan el flechazo que traspasa y siguen simulando desinterés como si nada jajaja, y se anotan a la billetera más que las de cualquier otra parte. Nocierto Ramiro?

          • bacu 27 April 2020 at 5:31 pm Permalink

            Julian y Victor muy buenos sus comentarios ya me hicieron la tarde y noche. Saludos

          • Julian Perez 27 April 2020 at 5:59 pm Permalink

            Recordé algo más relacionado con lo de dar la hora.

            La película ¨Paisaje después de la batalla¨ de Andrzej Wajda, trata de lo que pasa con los prisioneros de un campo de concentración tras terminar la guerra.

            Hay una escena en que uno de ellos está sentando en un banco de un parque, fuera del campo, y se acerca un alemán y muy cortesmente le pregunta la hora. El ex-prisionero al principio se queda muy desconcertado, pero acaba por dársela.

            Después le dice a un amigo:

            ¨Me costó trabajo entender lo que decía. Solamente era capaz de comprender el alemán que se habla a gritos. Había olvidado que había otro¨

      • Víctor López 27 April 2020 at 3:38 pm Permalink

        Claro que las normas culturales varían, y lo adecuado en Oman puede no serlo en Canadá. Pero suponer que una norma por mayoritaria es correcta, no deja de ser una presunción poco inteligente. Tal vez el sujeto que lo agredió preguntándole así la hora, le vio cara de Cubano y quiso ser elegante. Es un chiste, claro, lo más probable es que fuera colombiano, ese es un estilo particular en ciertos estratos de Colombia. Se dará cuenta que en este último comentario estoy bateando, pero le aseguro que si pudiera comprobarse notaría que acerté (nocierto, chico?).

        Viví en Montreal, tienen una cultura extraordinaria pero también son aprennsivos e insufribles como los porteños argentinos. Si ha estado usted entre ellos sabe lo que significa allí no hablar francés (salvo que usted posea ese idioma). Saludos.

  12. Julian Perez 27 April 2020 at 12:47 pm Permalink

    Parece que la operación ¨cargarse a Biden¨ está en marcha. Me imagino que aupar a Biden fue solamente para cargarse a Sanders y ahora comienza la segunda parte. ¿Será Cuomo el que sustituya al gafe en la convención demócrata? Puede ser… También pudiera darles por poner a Michelle Obama 🙂 ¡Qué se yo! Tampoco me sorprendería si ponen a Whoopi Goldberg o a Oprah.

    https://patriotpost.us/articles/70232-is-the-leftmedia-sabotaging-biden-2020-04-27

  13. razón vs instinto 27 April 2020 at 12:48 pm Permalink

    Ya que Manuel acercó temas filosóficos, ayer o antes de ayer no recuerdo bien, en la TV creo que del canal Discovery ciencia, el final ya del programa que estaba tratando la duda existencial sin respuesta hasta ahora de: el sentido de la vida.
    Si alguien se anima a una respuesta puede llegar a ser interesante.

    • razón vs instinto 27 April 2020 at 12:58 pm Permalink

      Don López, sé que con el tema del sentido de la vida se la dejé picando como para rematarme (supongo que como argentino sabe que significa esa expresión) jajajaja.
      Tenga piedad. No sea malo….

    • razón vs instinto 27 April 2020 at 1:00 pm Permalink

      Acuérdese que somos compatriotas

      • Víctor López 27 April 2020 at 2:48 pm Permalink

        Si pudiera contestarle esa pregunta, tendría la suma del conocimiento jajaja. Comparto con los físicos teóricos (entiendo algo, pero de física aplicada, pobre Julián), que no existe razón alguna para nuestra existencia.

        Pero una casualidad maravillosa que el universo haya creado algo que lo piense a él mismo y “se piense también como creación . Algo más asombroso aún para mí, es la capacidad que tenemos de formar (auto crear, moldear, generar) nuestro propio cerebro, quiero decir que este se “crea” a sí mismo, y en consecuencia de algún manera, nos creamos a nosotros mismos (aahhhh).

        …y también las emociones, el amor, la sexualidad, la creación de las cosas y las artes. A lo que quiero llegar y ahí termina toda mi capacidad de comprensión, es que esta experiencia de existir es un privilegio fantastico. Un saludo.

        (ya va a venir “Vicente” y le agregará más al disparate. Nocierto Julián?)

        • Julian Perez 27 April 2020 at 3:01 pm Permalink

          No, Vicente tiene un rango más estrecho de disparates. Se limita a lo bueno que es el comunismo y lo malo que es el capitalismo. Lo demás no parece interesarle.

          • Julian Perez 27 April 2020 at 3:03 pm Permalink

            Yo diría que son conjuntos disjuntos de disparates pues en la dualidad capitalismo-comunismo su CPU funciona bien.

          • Víctor López 27 April 2020 at 3:44 pm Permalink

            …ahh bueno, no. Entonces los números de “Vicente” no cuadran como los míos o es que “Vicente” no tiene números?

            Porque que mis números cuadran, cuadran eh!

          • Julian Perez 27 April 2020 at 3:46 pm Permalink

            Vicente no tiene números 🙂 Y procure que a los suyos no vengan a hacerles una auditoría pues pudiera tener problemas.

        • razón vs instinto 28 April 2020 at 8:06 am Permalink

          Amigo López, escribí “se la dejé picando” esperando una respuesta algo así como: no sabría decirte que sentido tiene la vida sapucay lacayo Ramiro pero lo que si sé es que por lo que se puede observar en este blog, tú vida no tiene sentido jua jua jua.
          Ante su inesperada respuesta, debo decirle que suscribo cada palabra de su comentario. Increíble pero en esto evidentemente coincidimos.

  14. Víctor López 27 April 2020 at 1:53 pm Permalink

    Sí, nos tocó ser compatriotas.

    Esto acabó de postearlo para Julián, puede contestarle en parte. Ando con trabajo ahora.

    Hoy tomé decisiones sobre proyecciones desde datos mínimos (negocios claro), y hasta con alguna oposición familiar. Todo eso me tiene muy contento y con casi seguridad sé que será productivo. Al fin de cuentas, y contestando de paso las existenciales dudas de Ramiro lacayo, de eso se trata.

    …de estar contento. Un saludo

  15. Manuel 27 April 2020 at 3:41 pm Permalink

    “Madness is something rare in individuals—but in groups, parties, peoples, and ages, it is the rule.”
    Friedrich Nietzsche, quoted in The Daily Telegraph (U.K.)

  16. Manuel 27 April 2020 at 3:42 pm Permalink

    “ Silence is only frightening to people who are compulsively verbalizing.”
    Author William S. Burroughs, quoted in CountryLiving.com

  17. Manuel 27 April 2020 at 3:54 pm Permalink

    TWO AND A half weeks after Sen. Bernie Sanders (I–Vt.) slammed Michael Bloomberg for trying to “buy this election,” the former New York City mayor left the presidential race, having spent $570 million of his own money to win 58 delegates—3 percent of the number needed to secure the Democratic nomination. Tom Steyer, the other billionaire in the race, did even worse, abandoning his campaign after spending more than $250 million and earning zero delegates.

    ¿Qué opina vicente de este poco poder del dinero
    en esas elecciones?
    ¿No es que en el capitalismo criminal lo que importaba
    Era el cash?

    • Manuel 27 April 2020 at 3:55 pm Permalink

      Those spectacular failures should give pause to the politicians and activists who think money poses such a grave threat to democracy that the Constitution must be amended to authorize limits on campaign spending. Bloomberg and Steyer—who outspent former Vice President Joe Biden by factors of more than eight and nearly four, respectively—demonstrated that no amount of money can buy victory for candidates who fail to persuade voters.
      Bloomberg’s unprecedented ad blitz seemed to be effective at first, boosting his standing in national polls from around 3 percent in November to as high as 19 percent by early March. But when push came to shove, Democrats keen to replace President Donald Trump did not buy Bloomberg’s argument that he was the man to do it.
      The arrogance reflected by Bloomberg’s strategy of skipping the early contests and debates, flooding the airwaves and internet with ads, and swooping in to rescue a party he had joined the year before launching his campaign probably helps explain why primary voters found him so unappealing. His disastrous performance during his first debate surely didn’t help, and neither did his wooden demeanor or the generally uninspiring vibe of his TV spots, which one Democratic strategist described as “mediocre messaging at massive scale.”
      Steyer, a hedge fund manager who had previously spent many millions of his personal fortune to support losing Democratic candidates, saw almost no return on his investment in his own campaign. After polling at 0 percent last July, he climbed to 1 percent before dropping out in February.
      The Supreme Court has repeatedly held that caps on campaign spending violate the First Amendment. Yet Democratic legislators are so obsessed with the supposedly corrupting impact of money in politics that they’re ready to authorize such restrictions by fundamentally rewriting free speech law, as a proposed constitutional amendment— backed by every Democrat in the Senate and more than nine out of 10 Democrats in the House—would do.
      Contrary to the fears underlying that illiberal initiative, voters are perfectly capable of rejecting even the most powerfully amplified messages. Just ask Bloomberg and Steyer.
      Senior Editor JACOB SULLUM is a nationally syndicated columnist. ■

  18. Manuel 27 April 2020 at 4:00 pm Permalink

    Woodrow Wilson was, famously, one of the least libertarian presidents in U.S. history. Less famously, he hired several figures with quasi-libertarian pedigrees. From Creel, the censor against censorship, to Newton Baker, the borderline pacifist who became secretary of war, the Wilson years offer a cautionary tale about people’s ability to fool themselves into collaborating with the evils they claim to oppose.
    THE STORY BEGINS with Henry George, a 19th century reformer best known for his Single Tax plan: George wanted every tax—especially the tariff, which he particularly loathed—to be replaced with a levy on the unimproved value of land.
    Historians sometimes have trouble comprehending George’s place in the political landscape. He is often lumped in carelessly with the critics of laissez faire, though his own views tended toward laissez faire when the subject was not land. And the sheer breadth of his influence is easy to miss, since it cuts across conventional political boundaries. At one end of the Georgist spectrum was the public intellectual John Dewey, whose Single Tax roots did not keep him from endorsing a highly interventionist government. At the other end was Spencer Heath, an engineer and longtime Georgist who came to espouse a sort of landlord-based anarcho-capitalism: Instead of a government taxing land values and using the proceeds to provide services, private “proprietary communities” would charge rent and use the proceeds to provide services.
    A surprisingly large number of Georgists entered politics during the Progressive Era. The Progressives of the day are often sorted into two broad categories. One group favored “scientific” management of the economy, coercive moral reform, and a partnership between consolidated industry and the state. The other was skeptical of both big government and big business, favoring reforms that, as the historian Otis Graham put it, largely “stopped short at, and were designed to prevent, the growth of government.”
    The Progressive Georgists usually fell into the second group. They were happy to, say, replace a government-enforced franchise monopoly with direct municipal ownership, but they were less enthusiastic about changes that smacked of regulation and regimentation.
    That latter tendency was strong in Ohio, where several Georgists became mayors: Tom Johnson and then Newton Baker in Cleveland, Samuel Jones and then Brand Whitlock in Toledo. Many Progressives favored the strict regulation of personal habits, but these mayors with the partial exception of Baker) were inclined to cut back on policing and to oppose laws that restricted drinking, gambling, or the sex trade. “These libertarian undertones to Georgism gave Ohio progressivism a substantively different tenor than the rest of the country, where it often went hand-in-hand with Christian moralism,” the historian Christopher England wrote in his 2015 doctoral thesis on George’s influence.
    This reached its zenith under Jones, who was influenced not just by George but by the pacifist anarchism of Leo Tolstoy. Jones was basically a prison abolitionist: “If I could,” he said, “I would open the penitentiaries.” When the magistrate of Toledo’s police court was absent, Jones would appoint either himself or his assistant—future mayor Whitlock—as acting judge, then dismiss every case.
    JONES WAS LONG dead by the time Wilson became president in 1913. But Whitlock was eventually made Wilson’s ambassador to Belgium, and several other Georgists took posts in the administration, including Creel at CPI, Baker at the Department of War, and Louis Post as assistant secretary of labor. Albert Jay Nock, a protégé of Whitlock’s who later became a founding father of the modern libertarian movement, did some work for the Department of State. Outside the government, many Georgists had high hopes for the president. Even Spencer Heath was initially enthusiastic.
    When the U.S. entered World War I, Nock had already—in the words of the historian Kenneth Gregg—“left in horror over the directions that [Wilson’s] administration was going, never to return to politics again.” But he stayed in touch with his old comrades. “I think you have about the most detestable job in the world,” he wrote to Creel. But, he added kindly, “you are sincere and loyal to the core, and honestly and with splendid industry and diligence trying to make something out of your job that will reflect sincerity and loyalty…. If you do not succeed—and you won’t—it is because it isn’t in the job.”
    Post could credibly claim to have undermined the administration’s authoritarian policies, having used his position to block thousands of unjust deportations during the postwar Red Scare. It’s much harder to say anything like that about Creel, but he really does seem to have believed that he held back the illiberal tide. Years later, he recalled reading after the U.S. declared war “that some rigid form of censorship would be adopted.” Concerned, Creel “wrote a letter of protest to the President in which I explained to him that the need was for expression not repression.” Wilson hired him, and then…
    Well, then the repression began. Creel occasionally interceded to vouch for the loyalty of a group under suspicion, but he spent much more time fomenting paranoia. In a moment that anticipated those Birchite conspiracy theories in which Moscow was manipulating both the civil rights movement and racist vigilante groups, he wrote an article accusing German agents of both inciting whites to lynch blacks and planting “thousands of propagandists among the negroes.” And while Creel disliked the mobs that attacked German Americans and suspected pacifists, he didn’t take responsibility for producing propaganda that might have helped inspire such assaults. Those attacks, he claimed, were themselves incited by the wily Hun.
    Creel became convinced that the war itself could be bent to reformist ends, if only the president would make it an antiimperial struggle. “Before we got into it,” he wrote to Wilson, “our entrance had its chief impulsion from our most reactionary and least democratic elements.” But the president had transformed it from “a reactionary trade-imperialistic war” to “a war for democracy”—for the moment. If Wilson didn’t stand up for the war’s progressive principles, Creel warned, “the reactionary patrioteers will defeat the whole immediate future of reform.”
    Baker took a similar view. His appointment as secretary of war turned heads because of his pacifist reputation. But his anti-imperial and antiaristocratic impulses led him to see the Great War as a chance to overthrow the Old World’s hierarchies. Baker argued before the Cabinet for entering the conflict; England quotes him commenting the next day that “this king business is pretty near over.” Soon he was enforcing conscription and commandeering large swaths of the economy. Never as socially tolerant as Ohio’s other Georgist mayors—he had shut down Cleveland’s vice district in 1914—Baker now launched a crackdown on prostitution near Army and Navy camps, eliminating more than 100 red light districts.
    When Nock asked Baker if he could do something to stop the federal assault on the socialist magazine The Masses—“it seems a wretched contemptible business, even for a government,” Nock wrote—Baker agreed to help. But nothing came of it. Instead, Nock himself fell prey to the censors: In 1918, the feds temporarily banned The Nation from transit through the mail because of an anti-war article he had written. Thank goodness his friend Creel was guarding the freedom of the press.
    JESSE WALKER is books editor at Reason. ■

  19. Manuel 27 April 2020 at 5:01 pm Permalink

    Biden had won by rejecting Sanders’ brand of socialism, but he had also compromised with it. Biden didn’t become a revolutionary or develop a hidden love for the authoritarian regimes to which Sanders has sometimes been attracted. But he could compromise because of something he already believed in: the power of government, big government, as a force for good and a tool for solving nearly every imaginable problem.
    In his announcement speech, Biden made this abundantly clear. “Well, folks,” he said. “I’m going to say something outrageous. I know how to make government work—not because I’ve talked or tweeted about it, but because I’ve done it. I’ve worked across the aisle to reach consensus. To help make government work in the past. I can do that again with your help.”
    It wasn’t just that Biden had spent his whole life in office. It’s that for Biden, serving in government had been an act of personal redemption at his moment of greatest personal pain.
    In December 1972, just weeks after he won his first Senate race, Biden’s wife and 1-year-old daughter were killed in a car accident. In the immediate aftermath, a distraught Biden wasn’t sure if he would take office. But under gentle pressure from the late Montana Sen. Mike Mansfield, then the Senate majority leader, he did.
    Biden found a place and a purpose in the U.S. Senate. It became his surrogate family, the institution he loved most, carrying him through the vast majority of his adult life. The Senate—and by extension the government it represents—was there for him when he needed it.
    This is why he constantly complains of a politics that’s meanspirited, divisive, and polarizing. It’s why he constantly champions compromise, working across the aisle, and bipartisanship more than any specific policy outcome. For Biden, that’s what politics is, and that’s what government can do. He sees endless potential for government to bring people together—and even to bridge his own divides with a fierce rival such as Bernie Sanders.
    In advance of the March debate, Biden announced that he would back two new policies. The first was a proposal from Elizabeth Warren that would allow for the elimination of student loan debt through bankruptcy. The second was a plan to make public universities free for lower-and middle-income families. His plan didn’t go quite as far as Sanders’, but it went out of its way to meet him in the middle. Even as its likely presidential nominee, Biden wasn’t leading the party. He was revealing where it already was.
    THE VIRAL FUTURE
    BUT THAT STILL leaves the question: Where will the Democratic Party go next?
    Once again, Sanders provides a clue. Sanders’ 2020 campaign had a number of problems. He overrated his own success in 2016 against Hillary Clinton, who elevated his candidacy with a poorly run campaign of her own. Polls found that although Democratic voters were sympathetic to much of his agenda, they were skeptical that a cantankerous self-described socialist could actually beat Trump, their highest priority.
    But the fundamental problem for Sanders was demographic. “It’s not just that he ran up the numbers with young people,” says Kristen Soltis Anderson, a GOP pollster and co-founder of the firm Echelon Insights. “It’s also that he got crushed by old folks.” Sanders targeted young voters, but although they have an outsize presence in political discourse, especially online, there just weren’t enough of them to outweigh the older voters who make up the party’s base. “The loudest and most vocal people in the Democratic Party are not the majority,” Anderson says.
    But young voters—the second party within the Democratic Party—aren’t going away. Over time, they are likely to exert more influence. And unlike baby boomers, who became somewhat more conservative as they aged, they show no signs of moderating.
    “Young voters have never known a good economy,” Anderson says. “They graduated into the Great Recession, moved to cities with high housing costs, and were saddled with unprecedented student loan debt. That makes them up for something different.”
    Something like socialism. For the last several years, polls have consistently found that young adults have more favorable views of socialism than do their elders; voters under 40—roughly the age of the oldest millennial—also say they’re far more willing to vote for socialists. Those voters don’t comprise a majority of the Democratic Party now. But without some major, trajectory-altering event, their influence will grow over time.
    Which brings us back to COVID-19. Just as it looked like Biden had locked up the nomination, America was struck with a global pandemic—and embarked on an unprecedented economic shutdown in response. As infection numbers and body counts grew around the globe, American states and cities forcibly shuttered major parts of their economies. By the second week in April, more than 16 million people had filed for unemployment insurance, making the downturn worse than the Great Recession. The Senate passed an emergency $2 trillion recovery bill, the largest on record. By April 8, there were roughly 78,000 confirmed cases, and 4,111 deaths, in New York City alone.
    In one sense, this played into Biden’s hands. Federal health care agencies had failed to manage the development and rollout of mass testing for the virus, leaving policy makers operating in the dark. Biden’s argument—that he had the experience necessary to make government work—seemed newly relevant. In his pandemic response plan, Biden emphasized bureaucratic competence, calling for the Centers for Disease Control and Prevention to build “real-time dashboards” to manage supply chains, to use “sentinel surveillance programs” to manage testing deployment, and to stand up multiple mobile testing centers in every state.
    Yet Biden struggled to adapt to the new, mostly online campaign environment: His first attempt at a virtual town hall was plagued by technical glitches, starting three hours late and delivering virtually unintelligible audio. Later attempts to sit for broadcast news interviews were foiled when local networks in major cities cut in to cover press conferences by mayors and governors.
    Sanders, who had always thrived online, continued to do so, using the nationwide lockdown as an opportunity to broadcast multiple streaming events that received well over a million views. The cratered economy, meanwhile, meant that the misfortunes of young voters would continue. In April, when he finally suspended his campaign, Sanders boasted in a livestream that he was “winning the ideological battle and winning the support of young people.”
    Between the two candidates, an observer could glimpse the Democratic Party’s past and present as well as its future: Biden, the avatar of the establishment, was focused on bureaucratic competence but struggled to remain relevant, while Sanders, the insurgent, pressed for sweeping policy changes while criticizing the powers that be. Biden had won the battle, but Sanders was winning the war. The revolution would come, just more slowly than expected. And normalcy, whatever that meant, might never return.
    PETER SUDERMAN is features editor at Reason

    .

  20. Manuel 27 April 2020 at 5:34 pm Permalink

    Srinivisa Ramanujan’s mathematics seemed to come from a parallel universe and we are still trying to understand it today, say Ken Ono and Robert Schneider
    SRINIVASA RAMANUJAN was a mathematician like no other. He had almost no formal training yet produced some of the most stunning mathematical results of all time.
    This month marks the 100th anniversary of Ramanujan’s death. Yet his extraordinary ideas and remarkable life story are still highly influential in mathematics, including in inspiring both of us to pursue mathematical research.
    Ramanujan was born in 1887 and became obsessed with mathematics as a teen. He spent so much time making original discoveries in mathematics that he flunked out of college – twice!
    In 1913, he sent a now-legendary letter to G. H. Hardy, a mathematician at the University of Cambridge. In pages upon pages of dense formulae, Ramanujan seemed to report from a parallel universe. He later said he saw the equations in his dreams.
    The formulae lacked explanations. Some were well known, yet presented as original results; some claims were impossible but displayed a wildly creative flair; and some formulae were so breathtaking that Hardy wrote: “They must be true because, if they were not true, no one would have had the imagination to invent them.” Hardy was beyond intrigued, and invited Ramanujan to join him in Cambridge.
    When Ramanujan arrived in the UK, Europe was at the edge of war, and seismic shifts were taking place in the spheres of art, music, literature and civil rights.
    f0021-01
    (JOSIE FORD)
    Over the next five years, Ramanujan and Hardy would introduce a host of groundbreaking ideas in the field of number theory. From advances in our knowledge of partitions – ways to split up numbers, which is surprisingly complicated – to the powerful circle method that is now a ubiquitous tool for mathematicians and physicists, the pair’s results sent shock waves through mathematics.
    For his advances, Ramanujan became the first mathematician from India to be elected a fellow of the Royal Society, in 1918.
    Ramanujan returned to India in 1919 a national hero, but he was in failing health, diagnosed with tuberculosis, which is now believed to have been a misdiagnosis. Reunited with his family and wife, the 32-year-old number theorist made his most profound discovery, even as his health worsened.
    In a letter to Hardy dated 12 January 1920, Ramanujan sketched details of an enigmatic, previously undreamed-of theory of “mock theta functions” – strangely symmetric equations. Before Hardy could reply, he received the news that Ramanujan had died.
    In the century since Ramanujan’s final letter to Hardy, mathematicians have stretched their collective mind to understand the underlying theories he didn’t write down. In probing the consequences of Ramanujan’s work, Jean-Pierre Serre and Pierre Deligne discovered Galois representations, and the latter was awarded a Fields medal – a sort of maths Nobel prize.
    Work in this direction sparked a chain reaction of advances in 20th-century mathematics, culminating in the 1995 proof by Andrew Wiles and Richard Taylor of the almost 400-year-old conjecture known as Fermat’s last theorem.
    The sphere of Ramanujan’s influence continues to expand: modern fields building on his formulae range from signal processing to black hole physics. It is only in the 21st century that his mock theta functions have come to be understood and appear to describe stringy black holes.
    Contemporary mathematicians are still fleshing out the details of the theories in Ramanujan’s dreams.
    f0021-02
    f0021-03
    Ken Ono is at the University of Virginia and Robert Schneider is at the University of Georgia ■

  21. Manuel 27 April 2020 at 5:41 pm Permalink

    correlation doesn’t imply causation. A simple example illustrates why. Data from seaside towns tells us that the more ice creams are sold on a day, the more bathers are attacked by sharks. Does this mean that ice cream vendors should be shut down in the interests of public safety? Probably not. A more sensible conclusion is that the two trends are likely to be consequences of an underlying third factor: more people on the beach. In that case, the rise in ice cream sales and shark attacks would both be caused by the rise in beachgoers, but only correlated to each other.
    What’s going on?
    This analysis seems simple enough. The trouble is that the data alone can’t point us in the right direction. We need some external knowledge – in this case, that a surge in people enjoying the beach on a hot day can adequately explain both trends – to correctly distinguish correlation from causation. As the data at hand gets more complicated and less familiar, however, our ability to distinguish between the two falls short.
    These subtleties were lost on some of the early pioneers of statistics. One notable offender was Karl Pearson, an English mathematician and prominent eugenicist of the early 1900s. Pearson believed the mathematics of correlation was the true grammar of science, with causation being only a special case of correlation, rather than a separate analytical concept. The statistical tools he developed remain part of the bedrock of scientific practice, and are taught in every undergraduate statistics class. As a result, for over a century, many scientific discoveries have been based on flimsy correlation rather than firm causation. This has implications far beyond the seaside. Data and correlation can tell you which of two treatments led patients to recover faster, but not why. They also can’t tell you how to make treatments better, or even what to prescribe a given individual.
    f0032-01
    (MICHAEL HADDAD)
    “If you want to actually cure a disease, or make it less likely someone gets a disease, you need to have a causal understanding,” says Jonas Peters at the University of Copenhagen in Denmark. The importance of understanding causality can’t be overstated, says Elias Bareinboim at Columbia University in New York. “I don’t think there is any way of doing science without causality,” he says. “It is the code running the system.”
    At the same time, science is poorly equipped to deal with questions of cause and effect. Since Galileo, modern science has been communicated using the language of algebra and equations. Physicists can write an equation describing the relationship between atmospheric pressure and the reading on a barometer, but this equation says nothing about whether it is pressure that causes the barometer reading or vice versa. The language of algebra is completely agnostic to the question of which came first.
    In the early 1990s, dissatisfied with this state of affairs, Judea Pearl at the University of California, Los Angeles, set out to give science the causal language it desperately needed. His solution was to introduce a new mathematical language of “doing”, allowing us to distinguish between cause and effect. If I “do” by intervening to force pressure to change, then the reading on the barometer will shift. But if I “do” a change in the barometer reading, the pressure doesn’t alter as a consequence. Intervening on the cause will change the effect, but any intervention on the effect won’t change the cause.
    To convey this in mathematical terms, Pearl invented a new operation to sit alongside addition, subtraction and the others. Just like the other operators, his “do operator” can manipulate variables – like the number of ice creams sold – in specific ways. Whereas addition combines the value of two or more variables, the do operator sets a variable to a specific value, irrespective of anything else.
    To see why this is needed, let’s head back to the seaside. If we wanted to establish the true relationship between ice cream eating and shark attacks, the scientific best practice would be to carry out a randomised control trial. This would involve randomly assigning beachgoers into two subgroups of equal size. One group would be given ice creams and the other wouldn’t. Both would then be let loose in shark-infested waters, and the number of shark attacks on each group compared.
    The composition of the subgroups is random, so all other potentially confounding factors, such as age, height and tastiness of flesh, are controlled for. Any remaining correlation can be explained only if there is a direct causal relationship between eating ice cream and being attacked by a shark. Pearl’s do operator mathematically simulates changing the amount of ice cream someone eats, regardless of any confounding factors that would influence both the eating of ice cream and being attacked by a shark. By changing ice cream consumption alone, and keeping everything else fixed, any corresponding change in shark attacks must be due to eating ice cream, as it is the only variable that changed.
    Pearl’s great insight was to show that with the do operator you could effectively simulate a randomised control trial using only observational data and extract causal connections. This was a game changer, because performing real-world randomised controlled trials can be expensive and complicated, not to mention unethical. To perform a controlled trial to examine the link between pneumonia and asthma, for example, half the group would have to be infected with pneumonia.
    The work won Pearl the Turing Award in 2011 – the computer science equivalent of a Nobel prize – and formed the foundations of what has come to be known as the theory of causal inference.
    Besides putting science on a firmer causal footing, this mathematical framework is helping to solve problems in many disciplines, says Bareinboim, chief among which is the replication crisis that has plagued medicine and the social sciences. In the past decade, doubts have arisen about many headline-grabbing studies in these fields – from the notion that maths problems are easier for students to solve if written in a fuzzy font to the idea that willpower is a finite, exhaustible resource – because the results of their underlying experiments couldn’t be replicated. In 2015, a massive replicability study in psychology found that results of 60 per cent of studies couldn’t be reproduced, casting a vast shadow across the discipline.
    Bareinboim believes causal inference could help clear these problems up. In many cases, he says, the original tests were susceptible to confounding factors that the experimenters may have been unaware of, and subsequent replication attempts might have dragged new causal relationships into the mix. One classic example concerns the effect of happiness on economic decisions, which was originally measured by showing participants footage of US comedian Robin Williams. By the time the replication experiment was conducted, Williams had died, potentially skewing the participants’ response. In addition, the subjects in the original study were from the US, but those in the replication one were British. By not controlling for such confounding effects, the replication study cannot legitimately comment on the original finding.
    f0034-01
    (PLAINPICTURE/E COENDERS)
    “If you don’t understand the causal process, you are susceptible to bias”
    The applications extend well beyond science. “As soon as you’re looking to improve decision-making, you want to understand cause and effect. Which is, if I were to do this, how would the world change?” says Suchi Saria at Johns Hopkins University in Maryland. Economists in particular were early to the party, realising that many of the problems they wished to solve required a causal toolkit.
    Such tools could determine the effects of specific policies, such as whether an increased tax on cigarettes reduces the health impacts of smoking. For such a complicated issue, however, Pearl’s mathematical tools become incredibly challenging. The relationship between smoking and health is influenced by a panoply of confounding factors, including age, sex, diet, family history, occupation and years of education. To home in on the causal connection we care about, we can look only at parts of the data where the other factors are constant. But for each confounding variable we control for, the corresponding data set gets smaller. Eventually, we are left with so little data that no robust conclusions can be drawn at all.
    To overcome these difficulties, Susan Athey at Stanford University in California and her colleagues have developed techniques to approximate Pearl’s methods while still holding on to as much data as possible. They aren’t alone. Tools of this kind are also having a big impact in healthcare, an area where understanding cause and effect can be life‑saving. Knowing that a disease is highly correlated with certain symptoms, or that a drug is highly correlated with recovery, isn’t enough, and basing medical decisions on such information can be dangerous.
    Saria is using causal inference to create tools to help doctors make decisions by comparing the effect of different medical actions. However, working with medical data comes with challenges. “We may be reflecting back biases that are not the true underlying phenomena in nature,” she says. For example, unequal access to treatment means that the US spends less money caring for black patients than for white patients. Some algorithms conclude from such data that black patients are healthier than equally sick white patients, which is patently false.
    For Kira Radinsky at the Technion-Israel Institute of Technology, causal understanding is key to a more equitable health system. “If you don’t understand the causal processes, you are susceptible to bias in the data,” she says. “As soon as you do understand them, you can clean out the bias.”
    This highlights one problem that causal inference can’t solve. Before Pearl’s techniques can be employed, the causal relationships need to be known. Left to analyse shark attack and ice cream sales data, for example, they wouldn’t be able to determine the connection between the two without knowing that an increase in beachgoers could explain both trends.
    f0035-01
    Shark attacks may rise along with seaside ice cream sales, but are the two trends linked? (DEEPOL BY PLAINPICTURE/ASHLEY JOUHAR)
    To quantitatively compute the effect of treating someone’s symptoms with a certain drug, we need to know that a causal relationship between that drug and those symptoms exists. The standard approach to this is to find out from experts on the subject.
    But getting this causal knowledge from experts can be difficult and takes time, says Radinsky. The approach she and her collaborators have taken to streamline this process is to mine causal relationships from medical papers that actually verified their existence through experiments. By applying this causal knowledge to drug repurposing – using existing medicines in new ways – they have already found new treatments for hypertension and diabetes.
    Learning from the data
    This is a fruitful and powerful approach, but not every field has a large collection of online research papers with proven causal links just waiting to be exploited. This has led researchers in other disciplines to wonder if causal relationships could be discovered from purely observational data. The age-old difficulty of distinguishing correlation from causation would seem to rule this out. Yet a new generation of researchers bold enough to investigate the problem is starting to realise that it might not be as impossible as it sounds.
    One approach gaining ground involves looking for patterns that hold true regardless of circumstances. Increased atmospheric pressure always causes a barometer reading to change, for example, regardless of whether you are in London or New York, on Earth or Mars. Likewise, physicians in different hospitals or countries may differ in how they treat people, but the underlying causal relationships between diseases and symptoms don’t vary. The key idea behind new work being led by Peters and others is that this consistency can act as a signature of the underlying causal process, allowing Pearl’s tools to be deployed.
    To put this principle to the test, he and his colleagues dived into a complex sociological question: the true causes of a country’s total fertility rate. These rates vary dramatically around the world, and understanding the factors determining them could be a boon for governments seeking to support their populations. By looking for consistent patterns in data from multiple countries, Peters and his colleagues found that mortality rates of young children were important drivers of fertility rates, a finding that tallied with previous studies from around the world. “When child mortality is high, families tend to have more children, even if none of their own children have died,” says Adrian Raftery, a sociologist and statistician at the University of Washington in Seattle. “This may be proactive, to try to make sure that they do have a family.”
    Bareinboim is very excited about the group’s ability to obtain causal insights from observational data alone. “When that work came along, it was amazing,” he says. Peters and his collaborators are now using the invariance principle to paint a causal picture of biosphere and atmosphere interactions, with potentially dramatic consequences for our understanding of climate change.
    But like Pearson’s statistical analysis over a century ago, it isn’t a silver bullet. To truly disentangle cause, effect and correlation, scientists will always need extra contextual information. Without knowing how beachgoers behave, for instance, or how doctors treat people with pneumonia if they have asthma, no analysis in the world could correctly parse even the largest data set. “The problem is the data-generating process,” says Athey, “not the limits of our brains.”
    f0035-02
    Ciarán Gilligan-Lee is a senior researcher at University College London and Babylon Health. Follow him @quantumciaran ■

  22. Manuel 27 April 2020 at 6:11 pm Permalink

    Every year, 800,000 children die of pneumonia, a well-known but often-neglected disease. Though effective treatment and preventive vaccines exist, pneumonia remains the leading infectious cause of death for children.
    Keith Klugman

    Director, Pneumonia, Bill & Melinda Gates Foundation
    Despite the high death toll, bacterial pneumonia – which is particularly serious for kids – only receives about 2% of global funding for neglected disease research and development.1 Access to diagnostic tools and treatments like X-rays, antibiotics, or oxygen also remains a challenge, particularly in low-income countries where most pneumonia deaths occur. The best option for children in these areas is to prevent them from getting sick in the first place by giving them the vaccines they need.
    Pneumococcal conjugate vaccines have had major success in high-income countries
    One particularly important tool in the fight against pneumonia are pneumococcal conjugate vaccines (PCV), which have reduced rates of severe pneumonia by more than half in the high-income countries that have used them for nearly two decades. But, while this important tool exists, many communities in low- and middle-income countries still don’t have access to the vaccines, leaving millions of children without protection against this deadly disease.
    Thankfully, a new vaccine will soon be on the market that will help reduce this disparity and make PCVs available to more children. The availability of this vaccine will help alleviate one of the biggest barriers to sustainable access to PCVs that countries face – price.
    A new pneumococcal vaccine from the Serum Institute of India was recently approved for use by the World Health Organization and is expected to be 30% cheaper for low-income countries than existing vaccines.
    Lower-priced vaccines
    With the support of organisations like Gavi, the Vaccine Alliance, poor countries will be better placed than ever before to introduce these vaccines into their routine immunisation programmes. Gavi helps increase access to vaccines in low-income countries and has already supported 59 low-income countries to introduce PCVs, reaching more than 183 million children.
    Thankfully, a new vaccine will soon be on the market that will help reduce this disparity and make PCVs available to more children.
    With the availability of a more affordable vaccine, countries will have more options to choose from. The lower price means they can free up valuable resources for other health or development priorities.
    There are encouraging signs of progress. Indonesia announced in January that it would make PCV part of its routine immunisation programme and committed to vaccinating four million children each year. Rolling PCVs out in a country like Indonesia, with a large population and a high burden of pneumonia, is a major step forward.
    Pneumonia prevention must be a priority
    Reducing deaths from pneumonia in the long-term will require putting pneumonia at the top of the global agenda and keeping it there.
    High-burden countries must make protecting children from pneumonia through well-functioning primary healthcare systems a top priority.
    Donor governments must continue to generously fund organisations like Gavi to ensure countries have the support they need to introduce PCVs and sustain their use in every community.
    To create a world free of preventable disease, we must ensure every child can access these life-saving vaccines – no matter where they live.

    REFERENCES:
    1. Policy Cures Research. G-FINDER 2019: Neglected Disease Research and Development: Uneven Progress, Jan 2020. https://s3-ap-southeast-2.amazonaws.com/policy-cures-website-assets/app/uploads/2020/01/30100951/G-Finder-2019-report.pdf

  23. Manuel 27 April 2020 at 6:14 pm Permalink

    Cada vez son más los sectores donde la robotización y la inteligencia artificial (IA) desempeñan un papel clave. La medicina no es ajena a los avances que se están dando en este campo. De hecho, la IA ya se usa en los diagnósticos y el análisis de los historiales clínicos. No obstante, ahora, gracias a un sistema de aprendizaje automático, un equipo de investigadores de la start-up británica Exscientia y la compañía japonesa Sumitomo Dainippon Pharma ha logrado obtener una nueva molécula, denominada DSP-1181, que podría ser útil en el tratamiento de enfermos con trastorno obsesivo-compulsivo. Para ello, un software examinó la información disponible en una base de datos sobre esta dolencia y estudió la eficacia de distintos compuestos. Aunque el desarrollo de un fármaco lleva unos cinco años de pruebas, en este caso bastaron doce meses.

    EN MANOS DE ROBOCIRUJANOS. La primera intervención quirúrgica asistida por un robot tuvo lugar en Vancouver en 1985. Desde entonces, las prestaciones de estas máquinas han mejorado mucho. Versius, una de las más punteras, cuenta con unos apéndices modulares que emulan los movimientos de las manos y las muñecas de un cirujano. Los responsables de la compañía CMR Surgical, que la ha fabricado, aseguran que puede llevar a cabo suturas, exploraciones mediante cámaras 3D del interior del organismo e intervenciones mínimamente invasivas.
    Además, en los próximos años asistiremos a la introducción del big data en la medicina predictiva, con lo que los médicos podrán conocer las circunstancias genéticas y ambientales de los pacientes, y a la puesta en marcha de un sistema de salud totalmente conectado, que facilitará el estudio de los casos en tiempo real. ■

  24. Manuel 27 April 2020 at 6:22 pm Permalink

    El póquer es muy atractivo para las personas con una mente matemática, porque es un asunto de números, en el que puedes aplicar la teoría de juegos, estadísticas y probabilidades. Para ser bueno has de seguir una estrategia científica. Pero, por otro lado, tiene que ver con la capacidad de leer la mente de los otros, de descifrar su carácter. Si hablamos de estilos de vida, el trabajo de un investigador es a tiempo completo. Tienes tu laboratorio y tu oficina y allí pasas la mayor parte del día. Pero en el póquer profesional eliges cuándo y con quién jugar. No es un mundo estructurado y hay muchos riesgos. Puede provocarte estrés emocional, aunque eso también ocurre con la ciencia. Pero depende de cada uno. Algunos lo encuentran excitante, otros aburrido.
    ¿Cómo se descubre si alguien va de farol en la mesa de juego? ¿Por su comportamiento, por el lenguaje no verbal…?
    En el póquer cada jugador tiene que averiguar qué cartas lleva el adversario. Para averiguar si el rival se está marcando un farol debes estudiar la forma en la que apuesta y cuánto, el tipo de cartas que descubre… Y luego hay otro tipo de información más difusa, que es el lenguaje corporal y verbal: cómo respira, qué palabras usa…
    muyintes2005_article_024_01_02
    Clases de póquer en una escuela de Osaka (Japón) para futuros profesionales de este juego, en el que es de gran ayuda tener conocimientos matemáticos.
    (GTRES)
    Imagina que juegas conmigo y que voy de farol. ¿Qué cosas verías en mí que me delatan?
    No hay patrones comunes. Se habla por ejemplo de los movimientos de los labios, pero no creo mucho en eso. Es mejor examinar si el oponente parece cómodo o incómodo. Si percibo que mi rival aparenta estar muy relajado y respira tranquilo, que se repantinga en la silla y sonríe pero muestra cierta tensión, quizá esté yendo de farol. Pero cuidado, a lo mejor se ha puesto nervioso porque lleva una buena mano, y es fácil que eso te confunda, porque el miedo y la excitación se parecen. Algo que ayuda es saber siempre que sea posible cómo se comporta esa persona cuando no juega, conocer su lenguaje corporal fuera de la partida. Es difícil, pero tu trabajo como jugador de póquer es averiguar con quién te enfrentas, y hay todo tipo de adversarios: muy buenos, pero también inexpertos o con dificultades para controlar sus emociones y tomar decisiones basadas en la lógica. O con mucha experiencia pero malos hábitos. A veces te encuentras con rivales que han estudiado de forma concienzuda las matemáticas del juego… Debes hacerte un modelo mental de los contrincantes, y eso es algo que requiere bastante práctica.
    ¿Qué te ha enseñado el póquer acerca de la toma de decisiones en la vida?
    “El mundo es mucho más complejo que hace diez milenios, pero tenemos un cerebro con idénticas emociones a las de entonces. Necesitamos usar más la razón”
    Cuando se trata de decisiones muy importantes debes acudir a todas las herramientas disponibles. Normalmente tenemos dos maneras de determinar lo que vamos a hacer. A partir de cálculos y lógica, y a partir de la intuición. Tienes que escuchar lo que te dicen los sentimientos, pero también a tu cabeza. El problema surge cuando la intuición y los cálculos no casan. El instinto resulta válido en momentos críticos, como cuando conduces y se te cruza alguien en la carretera, y decides inconscientemente qué hacer. Y también sirve para situaciones comunes. Si eres un vendedor con años de experiencia en el trato con los clientes, dejarte llevar por el instinto puede ser lo mejor.
    ¿En qué tipo de decisiones resulta aconsejable dejar a un lado las emociones?
    En aquellas que tomas raras veces en la vida: qué carrera estudiar, qué casa comprar… En esos casos la gente suele cometer el error de creer que sus tripas o los consejos de un amigo son mejores que la razón y el cálculo, y eso es una tontería. No estoy diciendo que no debamos prestar atención a las emociones, pero cuando nos enfrentamos a una decisión vital y que tendrá consecuencias importantes, debemos considerar cuidadosamente los costes y los beneficios, por incómodo que resulte.
    El desarrollo del pensamiento abstracto permitió a nuestros ancestros planificar el futuro e incrementar sus posibilidades de supervivencia. Pero en nuestro mundo, mucho más complejo que el suyo, tendemos a obsesionarnos con el porvenir. ¿Es un error?
    Cierto, la vida resulta más compleja hoy que hace diez mil años. Pero nuestra habilidad para predecir lo que va a pasar ha mejorado mucho. El método científico es un instrumento de conocimiento de la realidad. Y cuanto mejor la retrate, más precisas serán las predicciones que nos permita hacer. Un mundo más complejo exige herramientas de decisión más sofisticadas. ¿Pero son las nuestras lo suficientemente avanzadas? Esa es la cuestión. Tenemos el mismo cerebro que diez milenios atrás, con idénticas emociones e instintos. Por eso es tan importante que nos esforcemos en utilizar más la razón.
    La tecnología puede echarnos una mano.
    Desde luego. La inteligencia artificial, por ejemplo, es una gran ayuda. Podemos construir máquinas que nos permitan anticipar con mayor exactitud el futuro, e incluso desarrollar dispositivos que potencien nuestro cerebro. ¿Sobrevivirá la humanidad a lo largo de los próximos cien años? Dependerá de si mejoramos nuestra capacidad para prevenir los riesgos que afrontamos como especie.
    muyintes2005_article_024_01_03
    Liv Boeree imparte conferencias en las que explica cómo tomar buenas decisiones en un mundo incierto por definición.
    (CORTESÍA DE L. BOEREE)
    Como astrofísica, ¿crees que estamos solos en el cosmos?
    He pensado mucho sobre esta cuestión tan compleja. Disponemos de telescopios muy potentes, podemos observar porciones enormes del universo y no hemos encontrado signos de vida. Todo el mundo tiene móviles con cámaras de alta definición y no circulan por ahí vídeos de visitantes extraterrestres, y los testimonios antiguos sobre ovnis son probablemente falsos o confusiones causadas por aviones, luces en el cielo… Si examinas las simulaciones informáticas que se han hecho, compruebas que la existencia de vida inteligente en el universo resulta muy improbable. Quizá seamos la excepción –al menos en nuestra galaxia, la Vía Láctea–, el único planeta en el que se ha desarrollado una civilización. Si la vida fuera un fenómeno común en el espacio ya la habríamos detectado. Tal vez sí surjan con relativa frecuencia organismos sencillos como las bacterias, pero se enfrentarían a grandes obstáculos evolutivos que se superaron en la Tierra, pero que pueden resultar insalvables en otros mundos. Si tuviera que apostar dinero, me decantaría por esta hipótesis. Quizá haya mucha vida en el universo observable, pero creo que en la Vía Láctea es extremadamente improbable que encontremos alienígenas inteligentes.
    muyintes2005_article_024_01_04
    La doctora Deborah Birx, coordinadora de la respuesta al coronavirus en EE. UU., explica con un gráfico la progresión de la epidemia en su país. Una de las cosas que limitan la capacidad de tomar decisiones es la dificultad de interpretar bien los datos, que a menudo contradicen nuestra intuición.

    En el momento de esta entrevista la gente se encuentra confinada en su casa en gran parte del mundo. ¿Qué le aconsejarías para que lo lleve lo mejor posible?
    Depende por completo de las circunstancias de cada uno. Muchas personas no tendrán el lujo de disponer de tiempo para sí mismas porque deberán atender a sus hijos o a personas dependientes, y teletrabajar. Pero a quien pueda le recomendaría que utilice esta cuarentena para hacer cosas tranquilizadoras: que lean ese libro para el que nunca encuentran un hueco, que empiecen ese proyecto que nunca arrancaba por falta de tiempo. Que se dediquen a aquello a lo que antes no podían prestar atención. ■

    • Julian Perez 27 April 2020 at 6:46 pm Permalink

      El poker es más sicología que matemáticas. El blackjack es más matemática porque se basa en probabilidades, no en la sicología del dealer.

      • vicente 28 April 2020 at 5:22 pm Permalink

        El blackjack es como el capitalismo,la banca siempre gana.

  25. razón vs instinto 27 April 2020 at 7:20 pm Permalink

    Manuel esto creo le resultará interesante
    https://youtu.be/hxuKo_VdM9o

    • Manuel 27 April 2020 at 8:49 pm Permalink

      el mundo cambiara profundamente
      no por el miedo
      ni por la crisis
      ni los muertos

      cambiara por que se ha detenido a pensar

      y las consecuencias de ese acto
      que ya demora meses,
      seran incalculables
      nadie, no hay persona alguna,
      que pueda llegar a comprender
      las repercusiones
      que esto tendra al menos en la decada que comienza

      espero por el proximo libro de harari
      en el que ajuste sus motores de la historia

      • Manuel 27 April 2020 at 9:04 pm Permalink

        ha sido las dos cosas: guerra y carcel;
        dos de los motores mas formidables de la humanidad

        que despiertan todas las vias obstruidas por la rutina e indolencia
        de las vidas orientadas en la mediocridad de nuestras necesidades contidianas
        y la comodidas de pensar llevados por la dulce inercia de las autoridades
        que nos llenan de estafas la mente y el corazon

      • razón vs instinto 27 April 2020 at 9:17 pm Permalink

        “espero por el proximo libro de harari
        en el que ajuste sus motores de la historia”
        Coincido.

      • Manuel 27 April 2020 at 9:18 pm Permalink

        some know of battles at Verdun or Stalingrad without comprehension, sitting in a comfortable armchair, with their feet beside the fire, preparing to go about their business the next day, as usual. …Those who read about Verdun or Stalingrad battles without any real relevant threat going on in their present and expound the ones later to friends, over a cup of coffee haven’t understood anything

  26. Manuel 28 April 2020 at 8:18 am Permalink

    El 28 de abril, a las 16:10, el líder partisano Walter Audiso leyó un breve manifiesto que actuaba como condena a muerte en el nombre del pueblo de Italia y abrió fuego contra Mussolini y Petacci. La joven amante murió intentando proteger con su cuerpo al dictador y Mussolini cayó con cinco disparos en el pecho y un tiro de gracia justo en el corazón. Ese mismo día ambos cuerpos fueron trasladados a la plaza Loreto de Milán, donde una muchedumbre descargó toda su ira ultrajando al fallecido tirano y a su compañera. La policía de la ciudad colgó los cadáveres boca abajo en una gasolinera de la plaza

    • Manuel 28 April 2020 at 8:35 am Permalink

      The essential elements of our poetry will be courage, audacity, and revolt.
      — Filippo Tommaso Marinetti, “Manifesto of Futurism,” 1909

  27. Manuel 28 April 2020 at 8:23 am Permalink

    People with these symptoms or combinations of symptoms may have COVID-19:

    Cough
    Shortness of breath or difficulty breathing

    Or at least two of these symptoms:

    Fever
    Chills
    Repeated shaking with chills
    Muscle pain
    Headache
    Sore throat
    New loss of taste or smell

  28. Julian Perez 28 April 2020 at 9:05 am Permalink

    Salió la edición en papel.

    https://www.amazon.com/dp/B087L6VH8G?ref_=pe_3052080_397514860

  29. Manuel 28 April 2020 at 9:28 am Permalink

    Hay, sin embargo, ocasiones solemnes en que puede anteponerse á esos preceptos como al axioma moral ++primum non nocere; más para esto se necesita una inspiración suprema, á pocos hombres concedida, como la de A. Pareo en el sitio de Metz, donde arrostrando el asombro agresivo de los demás cirujanos, sustituyó la ligadura de los vasos á la incineración que doctrinalmente se practicaba en las amputaciones y heridas: ó bien la del ilustre cirujano español Virgili, en el sitio do Gibraltar, haciendo la bronco-traqueotomía en una asfixia inminente.
    …o simplemente nuestro doctor de la Mayo, haciendo la primera cirugia cardiaca corrigiendo una Tetralogía de Fallot frente al amezante claustro completo de cirujanos arriesgando su fama y puesto en ese Hospital.

    ++Doctors are different by nature. One kind adheres to the old principle: first, do no harm (primum non nocere); the other one says: it is better to do something than do nothing (melius anceps remedium quam nullum)

  30. Víctor López 28 April 2020 at 11:15 am Permalink

    Hay más átomos en el universo que una sola oportunidad de que tres amigos de Julián (en diferentes partes del globo), y antes de que hubiera pandemia contrajeran el coronavirus. Pero nada limita a este pobre “estadístico” de seguir rebuznando ese disparate. Lo digo así de forma clara porque si la intención del tipo es hacerme entender que aquí no hay un solo comemierda que piense para que me largue de una vez, ya tuvo su respuesta. (igual ya pronto me voy)

    Claro que los muertos serán millones, solo en Brasil serán unos cuantos millones, y por cada muerto en el tercer mundo deben suponerse dos muertos que no van en la cuenta. Solo en Guayaquil se calcula que por cada muerto computado van dieciséis por la libre. Pero el desastre económico será muchísimo mayor y cambiará todas las reglas de juego, entrará en el inventario el temor y las probabilidades de futuras pandemias terroristas. China habrá perdido todo el prestigio ganado en décadas y enfrentará cargos imposibles de compensar. Casi con seguridad el tal Xi Jinping será destituido, y mucha suerte tendrá si logra salvar su cabeza. Cambiará todo, hasta la jurisprudencia, se legislará sobre esta y nuevas clases de accidentes o crímenes.

    La izquierda no será ya un problema, porque hoy no hay ninguna izquierda en el mundo. Solo es autoritarismo, y en los países cuya población es mayoritariamente caucásica nunca habrá espacio para el autoritarismo. No podrán sobrevivir los estados autocráticos porque al desvirtuar el libre mercado dejan de existir sus economías. China ni siquiera es un caso mixto, porque su economía es absolutamente de libre empresa y capitalista, su discurso es un camelo marxista para garantizarse privilegios una cúpula que ahora con la tragedia kaput.

    El tema se me resbaló desde la merecida puteada a Julián, hasta proyección geopolítica. A todos nos pasa a veces . Saludos.

  31. razón vs instinto 28 April 2020 at 1:03 pm Permalink

    Otra pregunta interesante para don López ¿Qué quiso decir con igual ya pronto me voy?

    • Julian Perez 28 April 2020 at 1:05 pm Permalink

      No se haga ilusiones, amigo Ramiro. Recuerde el final de la canción ¨Perdónala¨, de Les Luthiers.

      https://www.youtube.com/watch?v=RbRSEY2f7Yo

    • Víctor López 28 April 2020 at 6:45 pm Permalink

      Trabajo, Ramiro. Con las lluvias y las pequeñas aperturas económicas tengo que trabajar mucho. Usted sabe “el ojo del patrón engorda el ganado” y además debo servir de “espejo” no solo al personal sino a la familia. No puedo hacer recortes y exigir sacrificios sin dar el ejemplo.

      Por suerte estoy fuerte, y le confieso que me agrada poder reorientarlo todo y hacer mi mejor esfuerzo. Es un nuevo paradigma que me permitirá a mí y a todos una nueva experiencia de vida. Saludos.


Leave a Reply