19 July 2018 ~ 5 Comentarios

Las democracias contra la dictadura de Ortega y Murillo


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5 Responses to “Las democracias contra la dictadura de Ortega y Murillo”

  1. Octavio V Perez 20 July 2018 at 12:23 pm Permalink

    Amigo Montaner:
    Ortega esta aplicando el patron que ya Cuba puso en practica en Venezuela, y que se basa en dos maximas que yo escuche hace muchos años de parte de Fidel Castro a traves de la TV cubana:

    1. Cuando Giron ” …la revolucion la conquistamos por las armas, y solo por
    las armas nos la podran arrebatar, cuando no quede un solo
    revolucionario..
    bla, bla, bla…”
    2. Cuando Camarioca “…al enemigo puente de plata…”

    En Venezuela neutralizaron las protestas por la fuerza, y han desarticulado la oposicion y al pueblo disconforme con la ayuda del exilio, exportando sus consecuencias a otros paises de la region.

    Asi fue como actuaron en Cuba, con el paredon, las prisiones, el aniquilamiento de las fuerzas de Giron y el Escambray, y ademas separandonos en nuestro exilio casi sexagenario

    La unica solucion es la fuerza. Ellos han declarado la guerra a la Iglesia, pues es un poder alternativo y convocatorio que tambien tienen que eliminar, y que quizas es la unica fuerza moral autorizada para conseguir una solucion politica. Si logran neutralizar la oposicion, despues romperan rapidamente lo que resta de orden Constitucional, con el animo de completar su esquema de poder absoluto. Despues, pondran en practica lo de ” al enemigo, puente de plata.”

  2. Manuel 20 July 2018 at 6:21 pm Permalink

    a veces hay que decir “me voy”
    .
    https://youtu.be/x9RnWPv3sV0
    .

  3. Ramiro Millan 20 July 2018 at 6:47 pm Permalink

    Mi duda es ¿será que una vez superada la experiencia chavista en Venezuela, tendrá alguna oportunidad un nuevo período populista?
    ¿O superada una mas dura experiencia que la experimentada hasta ahora con Ortega, podrán volver los populistas allí?
    ¿No será mejor que el pueblo experimente en todo su potencial las calamidades del populismo para así de una vez dejarlos atrás mediante el aprendizaje “en carne propia” de lo que significan esos regímenes?
    Tal vez les pase lo que les sucedió a los países de Europa después de sufrir dos guerras mundiales, aprender a convivir y colaborar con el otro y con el Estado preocupándose por el bienestar general y dejar atrás ese individualismo que solamente genera oportunidades para el desorden, la corrupción, el atraso eterno al fin.
    A menudo creo que aún no nos convencemos de que repetimos una y otra vez el error en el rumbo que tomamos los latinoamericanos.
    Tal vez, hay que dejar a los pueblos que aprendan la lección dejándolos solos con sus problemas.
    Es cierto que eso significa ignorar probables pérdidas de vidas en el medio, pero aún así creo que podría ser la mejor opción.
    Si no queremos que después vuelvan con la arenga de siempre echando culpas al supuesto imperialismo que “chupa la sangre de las venas abiertas de América latina” que interrumpió un proceso de liberación nacional y progreso “del pueblo por el pueblo”, tal vez lo mejor es dejarlos que ellos mismos arreglen sus ‘cuentas”.

  4. Adolfo 21 July 2018 at 1:25 am Permalink

    Hasta ahora, no ha habido ni un solo caso de una dictadura marxista que termine por presión internacional. El fin de la dictadura sovietica en Rusia ocurrió porque hubo la guerra fria que la gano Estados Unidos gracias al liderazgo del Presidente Reagan. Cuando los comunistas quisieron apoderarse de Grecia y Malasia, fueron derrotados por la fuerza militar.
    Que ha ocurrido en Latinoamerica ? Luego de casi 60 años de presión internacional, en Cuba siguen en el poder los comunistas. Luego de casi 20 años de presión internacional, en Venezuela siguen en el poder los comunistas. Luego de 11 años de presión internacional en Nicaragua, siguen en el poder los comunistas.
    La logica conclusion: cuando los comunistas se apoderan de un país, la única manera de sacarlos del poder es por la fuerza militar.

    • Ramiro Millan 21 July 2018 at 11:54 am Permalink

      Soy un convencido de que todos los regímenes comunistas que cayeron (y los que aún existen caerán por el mismo motivo más tarde o temprano) fue por “su propio peso”.
      Es decir, por las enormes e insuperables contradicciones que se van presentando y superponiendo hasta hacer total y absolutamente incontrolable la dinámica económica de la Nación.
      Llega un momento en que las contradicciones van carcomiendo hasta la raíz de cualquier institución (tal vez puede exceptuarse a las instituciones de la educación y la salud, pero todas las demás se corroen como hierro viejo) hasta que las hace total y absolutamente disfuncionales.
      Llega un punto donde nada funciona y solamente es posible mantener el sistema por un tiempo con personalismos muy fuertes, pero el día que no encuentran ese lider, todo se desmorona como un castillo de naipes.
      Es imposible hacer funcionar la economía sin tener de aliado a la ambición y la codicia del homo sapiens.
      Menos aún es posible si se lo tiene como un enemigo, como el caso del comunismo que considera al origen del mal del capitalismo a la plusvalía producto de la ambición del hombre sin límites.
      Y como es absolutamente imposible anular un instinto humano, en este caso a aquel instinto que se expresa a través de la ambición y la codicia, busca las áreas donde su actividad es posible hacerla pasar desapercibida ya que en la económica tiene vedado el camino, especialmente el área burocrática y militar.
      La única conclusión posible es que todos los ambiciosos y codiciosos más insistentes y exitosos terminan en la facción política de la sociedad (militar después).
      Y un ambicioso o codicioso sin límites en el poder de un sistema comunista no puede generar otra cosa que no sean contradicciones e ineficiencias incontrolables.
      Lentamente, todo se vuelve contradicción.
      El que debe distribuir y ofrecer justicia social comunista al pueblo, termina siendo el multimillonario (los odiados burgueses son los políticos y militares).
      Y el que debe producir riquezas a través de bienes servicios, es el sometido al que se debe controlar cualquier intento tenga de expresar sus codicias.
      Las contradicciones van obligando a controlar y cooptar otras instituciones, como la de la justicia y las legislativas entre otras y los va obligando a centralizar más y más el poder hasta que todo es mentira.
      Nada es lo que se dice que es.
      El instinto que se quiere anular (algunos lo llaman naturaleza humana y yo lo digo con todas las letras, codicia) va carcomiendo el sistema como el cáncer el cuerpo humano.
      Pero con un agravante, contra la codicia no hay quimioterapia o radioterapia que funcione.
      Hasta que todo se hace insostenible y cae por su propio peso.
      _”El comunismo y su enemigo imbatible” razonvsinstinto.blogspot.com_


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