04 January 2021 ~ 80 Comentarios

Libertad de prensa: ¿Paraíso perdido?

Por José Azel

John Milton, poeta y hombre de letras polémico, es mejor conocido por su poema “El paraíso perdido”, de 1667. Pero es la Areopagítica de Milton (1644), la que destaca como la defensa más sincera e influyente de la historia por la libertad de expresión y de prensa. La influencia de Milton es evidente en la Constitución de los Estados Unidos, y los jueces de la Corte Suprema han citado la Areopagítica en varias decisiones que respaldan la libertad de expresión.

Milton se adelantó a su tiempo desarrollando argumentos que más tarde serían utilizados por los defensores de la prensa libre. En Areopagítica, Milton advierte que amenazar con censurar algo antes de ser publicado tendría un efecto inquietante sobre la libertad de expresión e interferiría con la búsqueda de la verdad. Argumentó enérgicamente contra una ordenanza que exigía que los autores tuvieran una licencia aprobada por el gobierno antes de publicar sus obras.  Y sostuvo que “la libertad de conocer, pronunciarse y discutir libremente según la conciencia, está por sobre todas las libertades”.

Avancemos casi 400 años hasta el estado de la libertad de prensa en nuestros tiempos. El Índice de Libertad Mundial, compilado por Reporteros sin Fronteras, evalúa cada año el estado del periodismo en 180 territorios. Su último informe de 2019 muestra que solo el 8 por ciento de los países evaluados pueden clasificarse con una “buena” situación de libertad de prensa, seguidos por el 16 por ciento “satisfactoria”, el 37 por ciento “problemática”, el 29 por ciento “difícil” y el 11 por ciento como “muy grave”. Solo el 24 por ciento de los países califican como buenos o satisfactorios, una disminución de dos puntos porcentuales respecto a 2018.

Noruega, Suecia, los Países Bajos, Finlandia y Suiza, ocupan los cinco primeros lugares, con Estados Unidos retrocediendo tres lugares hacia el puesto 48. En las américas, Jamaica posee la tasa más alta y Cuba la más baja, con la posición número 169.

Otro informe, La libertad de prensa (The Freedom of the Press), compilado por Freedom House, revela un patrón similar. Solo el 13 por ciento de la población mundial goza de una prensa libre; la libertad de prensa mundial ha disminuido a su punto más bajo en 13 años.

No sorprende que los regímenes autoritarios-totalitarios como Rusia, China, Corea del Norte, Cuba y otros, continúen teniendo un control completo o casi completo sobre los medios nacionales. Lo más preocupante es que los políticos de países democráticos acomoden las noticias, minando de esta forma los medios tradicionales. Las técnicas habituales incluyen ejercer influencia sobre las emisoras públicas, y alzar el perfil de los medios de comunicación privados que son amistosos con el gobierno.

Por ejemplo, el gobierno de Viktor Orbán en Hungría y el de Aleksandar Vučić en Serbia, han consolidado la propiedad de los medios de comunicación en manos de sus compinches. En Hungría, casi el 80 por ciento de los medios son propiedad de aliados del gobierno. Esto asegura el apoyo de los medios al gobierno y la difamación de los opositores.

En los Estados Unidos es conocida la guerra del presidente Trump contra los medios. Pero consideremos a continuación una lista de pronunciamientos de otros líderes elegidos democráticamente, según Freedom House:

Recep Tayyip Erdoğan, presidente de Turquía: “Deberían conocer su lugar… mujeres militantes desvergonzadas disfrazadas de periodistas”.

Jacob Zuma, presidente de Sudáfrica: “He discutido con [los medios de comunicación] que ellos nunca fueron elegidos, nosotros fuimos elegidos y podemos afirmar que representamos al pueblo”.

Roberto Fico, primer ministro de Eslovaquia: “Algunos de ustedes [periodistas] son prostitutas sucias y antieslovacas”.

Jaroslaw Kaczyński, quien se desempeñó como primer ministro de Polonia, afirmó que el periódico más grande de Polonia estaba “en contra de la noción misma de la nación”.

Benjamin Netanyahu, primer ministro de Israel, ha utilizado su página de Facebook para atacar a periodistas de investigación de alto perfil y ha sido acusado de pactar con los propietarios de los medios para recibir una cobertura favorable.

El presidente de Filipinas, Rodrigo Duarte, ha proferido insultos y amenazas de muerte contra periodistas.

La anterior no es una lista de declaraciones de dictadores, sino de líderes elegidos democráticamente que piensan que los ciudadanos no son capaces de utilizar su razón para distinguir el periodismo bueno del malo.

Un principio esencial de la democracia es que cuando las personas discuten abiertamente entre sí, prevalecerán los mejores argumentos. Como John Milton alegó, debemos tener acceso ilimitado a las ideas de nuestros conciudadanos en “un encuentro libre y abierto”. Para seguir siendo viables, las democracias deben promover un mercado de ideas, asegurando que la libertad de prensa no se convierta en el paraíso perdido de las democracias.

80 Responses to “Libertad de prensa: ¿Paraíso perdido?”

  1. Orlando 4 January 2021 at 10:47 am Permalink

    Diez ex secretarios de Defensa de los Estudios Unidos le dicen a Donald Trump que deje la majomía.
    ? Entienden?
    Saquen las conclusiones pertinentes, patriotas de este blog.

    • manuel 4 January 2021 at 10:59 am Permalink

      74 millones de votantes le dicen que no;

      mas su legado, tambien le dice que no:

      entiendes compa?

      • manuel 4 January 2021 at 11:00 am Permalink

        le dicen que No deje la ‘majomia’

      • manuel 4 January 2021 at 11:01 am Permalink

        una vez que ud se lanza a la vida publica, ud ya empieza apertener un poco a la gente, a su funcion social

        somos seres biologicos, sicologicos, pero tambien sociales. No lo olvide.

  2. Orlando 4 January 2021 at 11:05 am Permalink

    Tienes razón, Manuel. Pero esos 74 millones ahora perdieron. Que esperen 4 años.

    • manuel 4 January 2021 at 11:17 am Permalink

      es justo que se llegue al fondo de este tema, majomia

      acaso el otro bando no se paso 4 anos llegando al fonde de sus temas ‘los rusos”, luego ‘ucrania’

      con ayuda de los medios bloquearon la investigacion sobre el hijo de Biden:

      cono! esto es de Leon pa mono, y el mono amarrao!

      • Julian Perez 4 January 2021 at 11:38 am Permalink

        Amigo Manuel

        >>acaso el otro bando no se paso 4 anos llegando al fondo de sus temas ‘los rusos”, luego ‘ucrania’

        Amén

        Se me ocurre que, usando un razonamiento similar, se le podría decir a los dos millones de cubanos que viven en el exilio y a unos cuantos millones que viven en la isla en desacuerdo con el regimen, que ya hace 63 años que ¨perdieron¨ y que ¨dejen la majomía¨ de estar hablando de lo que pasa en Cuba. No hay evidencia de que el gobierno cubano sea dictatorial: es democráticamente electo en las elecciones del poder popular.

        ¿No te parece?

        Por otra parte, como bien señalas, aún nos faltan 3 años y 10 meses para empatar con el tiempo que mantuvieron los demóncratas similar ¨majomía¨ en las pasadas elecciones (la de la supuesta ¨colusión rusa¨)

        >>esto es de Leon pa mono, y el mono amarrao!

        No sé. Dices bien, pues tienen los colleges, los media, el big state y la big tech, pero veamos cuan amarrao está el mono. Quizás le pueda dar una mordida a un nudo. Dientes tiene (según la segunda enmienda, que aún no han conseguido derogar)

        • manuel 4 January 2021 at 11:56 am Permalink

          un ideal es un faro,
          sin faro no hay direccion,
          sin direccion no hay vida

          Tolstoy

        • manuel 4 January 2021 at 11:57 am Permalink

          un ideal justo
          desde el fonde de una cueva…

          que no sea la de Platon!

          • Julian Perez 4 January 2021 at 12:37 pm Permalink

            Manuel

            Ahora que mencionas la cueva de Platón, no sé si sabes que el Hillsdale sacó un nuevo curso sobre los derechos civiles. ¡Buenísimo! (Lo cual es un poco redundante cuando uno se refiere a cursos del Hillsdale, o ¨la escuelita¨, como le dice Víctor 🙂 : el listón lo tienen muy alto) Me enteré de un montón de cosas que no sabía.

          • manuel 4 January 2021 at 1:22 pm Permalink

            voy a sacar un rato mas tarde para escucharlo

          • Julian Perez 4 January 2021 at 1:25 pm Permalink

            Sé que tienes el link, pero de pronto se me ocurrió que otros aquí quizás no sepan de esos cursos y puedan ser de su agrado. Sobre todo los visitantes esporádicos que no han visto otras veces que han sido mencionados.

            https://online.hillsdale.edu/courses/civil-rights-in-american-history

          • manuel 4 January 2021 at 1:30 pm Permalink

            hablando como los locos (que es lo que somos 🙂 /

            por supuesto que estamos todos amaestrados
            sumamente amaestrados:

            yo sigo escuchando todas las canciones de los 80s
            leyendo la gente de los 80s
            ‘ochenteros’ nos dicen 🙂

            …y creyendo que un mundo mejor es posible,
            porque siempre lo ha sido

          • Julian Perez 4 January 2021 at 1:58 pm Permalink

            >>yo sigo escuchando todas las canciones de los 80s

            Ese es uno de los detalles en los que se manifiestan las diferencias generacionales 🙂 En eso (bueno, y en muchas otras cosas) soy bastante old fashioned.

            Mirando mi colección de CDs veo que los hay de los 50 (Elvis, Nat King Cole, Pat Boone…), de los 60 (los Beatles, Simon and Garfunkel, Creedence, the Mamas and the Papas…), de los 70 (Queen, Abba, Pink Floyd…) y algo de country, pues me gusta (creo que soy un poco red neck), pero nada de los 80, aunque no me molesta la música disco. La que no puedo ver (digo, oir) es el rap 🙂

          • manuel 4 January 2021 at 2:06 pm Permalink

            es que te tocaron 3 decadas prodigiosas!

            la mia no lo es tanto, pero es la de mi adolescencia: demasiados recuerdos que me vienen, y emociones

  3. Orlando 4 January 2021 at 11:24 am Permalink

    Deja ver cómo está mí crédito aquí en cuenca

    Estoy loco por (censurado) con la gritoncita. ? Crees que pueda venir hoy? Le doy para el taxi hoy y pagaré mañana llueva, truene o relampaguee.
    Jajaja. Sabes que tengo palabra
    Saludos

  4. -Rodolfo W. Aguilera Baques 4 January 2021 at 11:25 am Permalink

    “Majomia” Si esto quiere decir no permitir que te roben, lo que debe hacer el “titan patriota” es aumentar la “majomia”. No se puede permitir que un robo tan descarado,se
    realice sin la respuesta que merece.El pro
    ximo dia 6 veremos la respuesta de este gran pueblo, a los que quieren arrebarle,ro
    barle su estilo de vida y su libertad;esta respuesta en Washington DC sera tan arrolla
    dora como la del 3 de nov.

    VIVA LA LIBERTAD CARAJO”

    VIVA “DJT”⁹

    • bacu 4 January 2021 at 12:02 pm Permalink

      Si, hay que continuar con la MAJOMIA, no hay de otra. Es dificil entender a todos esos que vivieron bajo la bota castrista y no ven lo que se avecina en caso que Biden tome el mando. Las Estadísticas demuestran que es imposible que Biden haya ganado con esos números, y los que no lo ven les aconsejo que vayan a ver rápidamente a un oculista porque puede ser, si se demoran mucho, que se queden ciegos y no puedan ver el futuro mediato. Saludos

      • Julian Perez 4 January 2021 at 12:08 pm Permalink

        Amigos Bacu y Rodolfo

        En lo que a mi respecta, les aseguro que mis reservas de “majomia” creo que alcanzan para lo que me queda de vida 🙂

  5. Orlando 4 January 2021 at 11:50 am Permalink

    Copio de otro blog

    Al fin Trumpoloco se quita la careta de caudillo y el pentágono le pone freno. Que ser más detestable para la historia constitucional de los EEUU.

  6. Orlando 4 January 2021 at 12:05 pm Permalink

    Una breve historia.

    Un príncipe le pidió a una princesa. ?Te quieres casar conmigo? La respuesta fue un no rotundo. Historia con final feliz. El príncipe metía en su alcoba una más jovencita y más linda cada día. Bebía, fumaba porros, se iba de juerga con sus amigos. Y nadie le decía que subiera la tapita del baño para orinar. Jajaja

  7. Humberto Mondejar Gonzalez 4 January 2021 at 12:11 pm Permalink

    Tiene la ideología de géneros implicaciones sobre la Primera Enmienda?
    ………….
    Cuando asuman su mandato en nuevo Congreso Americano, en la Camara ya se prepara una votación para cambiar las reglas de comunicación basado en la controversial Ideología de Género:
    ……………
    El célebre pastor evangélico Franklin Graham advirtió que el nuevo “lenguaje inclusivo de género” en la Cámara de Representantes amenaza las relaciones humanas más fundamentales.

    Los representantes Nancy Pelosi (D-CA) y Jim McGovern (D-MA) anunciaron un conjunto de cambios a las reglas de la Cámara “para consagrar lo que ellos llaman lenguaje inclusivo de género”, escribió el Reverendo Graham en Twitter el domingo. “¿Puedes creer que realmente se proponen eliminar el uso de palabras que incluyen padre, madre, hijo, tía, tío y esposa?”
    “Estos cambios propuestos se votarán poco después de que la Cámara entre en la nueva sesión”, continuó el Rev. Graham . “Dios ‘los creó varón y hembra’ (Génesis 1:27). Es solo un hecho “.

    “Si a los que reclaman el nombre de progresistas se les permite salirse con la suya, ni siquiera reconoceremos a esta nación en muy poco tiempo”, concluyó.

    Como informó Breitbart News , el viernes pasado Pelosi y McGovern dieron a conocer las reglas “visionarias”, que contienen propuestas “centradas en el futuro” como la eliminación de términos de género, como “padre, madre, hijo e hija”.
    “Este paquete, que será presentado y votado una vez que se reúna el nuevo Congreso, incluye reformas éticas radicales, aumenta la responsabilidad del pueblo estadounidense y hace que esta Cámara de Representantes sea la más inclusiva de la historia”, dijo el Comité de Reglas de la Cámara en un declaración.

    Las reglas requerirían que el Congreso “honre todas las identidades de género cambiando los pronombres y las relaciones familiares en las reglas de la Cámara para que sean neutrales al género”.
    El representante Tom Cole (R-OK) del Comité de Reglas de la Cámara calificó el paquete como “un asalto descarado y cobarde a las voces y puntos de vista de la minoría republicana”, así como “un día oscuro para la preservación de un debate libre y reflexivo”.

    “De manera alarmante, el paquete incluye eliminar la antigua moción para volver a comprometerse en su forma actual y censurar las ideas opuestas”, dijo el congresista. “Claramente, esto prueba que los demócratas temen las ideas republicanas y no pueden defender eficazmente sus propios puntos de vista”.

    Cole continuó diciendo que tales propuestas confirman que “Pelosi sabe que no puede unirse y liderar efectivamente su propio caucus reducido”.

    “En lugar de unificar a sus propios miembros, su solución es castigar y silenciar a los republicanos volcando precedentes y tradiciones de la Cámara que ahora son inconvenientes”, dijo.
    https://www.breitbart.com/politics/2021/01/04/franklin-graham-if-progressives-rule-we-wont-even-recognize-this-nation/

    • bacu 4 January 2021 at 1:47 pm Permalink

      Si ya estan proponiendo eso, que sera si se adueñan de la presidencia y del senado.

  8. Orlando 4 January 2021 at 12:18 pm Permalink

    Hay que repetir la oración de la serenidad. Se la voy a recomendar a los Trumpistas. Jajaja

    Dios concédeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, el valor para cambiar las cosas que puedo, y la sabiduría para reconocer la diferencia.

    • manuel 4 January 2021 at 12:28 pm Permalink

      te has topao con una tropa dura.

      recita tu oracion sin cansancio, la vas a necesitas mucho 🙂

      • bacu 4 January 2021 at 1:49 pm Permalink

        Orlando, Manuel tiene razon, seria bueno que te busques una grabación con tu oración para que la oigas seguido.

  9. -Rodolfo W. Aguilera Baques 4 January 2021 at 1:55 pm Permalink

    “Cualquier involucrado en el fraude electoral, debe ser procesado y encarcelado”
    Senador Ted Cruz.

  10. Orlando 4 January 2021 at 2:37 pm Permalink

    Diez ex secretarios de Defensa en Estados Unidos advirtieron al presidente Donald Trump de que el tiempo para cuestionar la elección terminó. Cualquier esfuerzo para implicar a las fuerzas armadas en la controversia del fraude electoral, que aún sostiene, podría llevar al país a un “territorio peligroso, ilegal e inconstitucional”.

    “Nuestras elecciones se han realizado. Se han hecho recuentos y auditorías. Los tribunales han abordado las impugnaciones pertinentes. Los gobernadores han certificado los resultados. Y el colegio electoral ha votado. Ha pasado el tiempo de cuestionar los resultados; el tiempo del escrutinio formal de los votos del colegio electoral, según lo prescrito en la Constitución y el estatuto, ha llegado”, indicaron los ex secretarios en la carta.

    • manuel 4 January 2021 at 3:01 pm Permalink

      …y:

      por que exactamente hace falta que DIEZ expersonajes hagan una carta?

      jajaja

      • manuel 4 January 2021 at 3:02 pm Permalink

        Orlando en su laberinto,

        so funny! 😀

      • manuel 4 January 2021 at 3:08 pm Permalink

        Julian,

        como era la medida de la inteligencia en tares?

        • Julian Perez 4 January 2021 at 3:10 pm Permalink

          Resultó ser muy grande y le hicieron subdivisiones: los decitares, los centitares y los militares 🙂

          • manuel 4 January 2021 at 3:32 pm Permalink

            con diez hacen una carta,
            con cien un panfleto

            cuantos haran falta para escribir un libro?

      • Julian Perez 4 January 2021 at 3:13 pm Permalink

        ¿Quizás eran pastusos? (O de Lepe, según la versión española)

        ¿Cuántos pastusos se necesitan para poner un bombillo?

        Cinco: uno se para en la mesa con el bombillo levantado en la mano y cuatro agarran la mesa por las patas y la hacen girar.

        Puede que se necesiten diez para escribir una carta.

  11. Orlando 4 January 2021 at 4:22 pm Permalink

    Increíble!

    Ahora resulta que ustedes saben más y son más patriotas que diez ex secretarios de defensa de los Estados Unidos. Carlos Alberto Montaner debe estar súper contento de tenerlos aquí opinando en su blog.

  12. -Rodolfo W. Aguilera Baques 4 January 2021 at 6:10 pm Permalink

    Si los “activos” de la 4ta. Internacional,
    logran consumar el fraude, esta nacion, como el resto de los paises de occidente, pasaran a ser protectorados, dependientes de los designios de una elite supranacional
    que en interes propio,eliminaran paulatina
    mente, las tradiciones, costumbres y

    valores, judeo-cristianos, propios de occidente. Al caer el muro de contencion,
    que ha significado la actual administracion
    el resto de paises caeran como fichas de domino. De ahi la importancia para esta oli
    garquia de acabar con esta presidencia , em
    pleando cualquier tipo de ilegalidad e in-
    cluso crimen, si fuera necesario, que ya lo han hecho.
    Que Dios proteja America.

  13. Manuel 4 January 2021 at 9:43 pm Permalink

    “SO HOW DID we actually get this disease?

    Here’s what I think happened. In April 2012, in a copper mine in Mojiang, China, three men were given an awful job—they were told to shovel bat guano out of a mine shaft. They went to work and shoveled guano for seven hours a day in the confined, insufficiently ventilated space of the mine shaft, and by the end of the week, they were sick with a viral pneumonia of unknown etiology. Three more, younger shovelers were hired to replace the ones who were out sick.
    The viral load in their lungs was so huge, because of all the guano dust, that their lungs became a kind of accelerated laboratory passaging experiment, as Jonathan Latham and Allison Wilson have written, forcing the virus to switch its allegiance from bats to humans. SARS experts were consulted, and the disease was judged to be SARS-like but not SARS. It was something new. (Shi Zhengli told Scientific American that the guano shovelers had died of a fungal disease, but, as Monali Rahalkar pointed out, they were treated with antivirals, and their symptoms were consistent with viral pneumonia with attendant secondary fungal infections.) Although it was a severe disease, and in the end three of the shovelers died, there was no resultant epidemic. It was actually a case of industrial overexposure to an infectious substance—what we might call a massive OSHA violation. The bat disease that the men encountered wasn’t necessarily all that dangerous except in an environment of immunosuppressive overload.
    Peter Daszak and Shi Zhengli were interested, of course, because this unidentified coronavirus disease involved bats and people. Of the fragmentary bits of virus Shi retrieved from the mine shaft, one was SARS-like, and Shi sequenced it and called it BtCoV/4991 and published a paper about it. Several times—in 2016 and 2018 and 2019—this most interesting sample, a portion of what we now know as RaTG13, was taken out of the freezers in Shi’s lab and worked on in undisclosed ways. (Peter Daszak claims that these samples have disintegrated and can’t be validated or studied.) Samples of the nameless human disease also traveled back to the Wuhan Institute of Virology—few specifics about these valuable specimens have been released by Chinese sources, however.
    This is the period in the story that demands a very close investigation, when chimeric assemblages may have been created and serially passaged, using BtCoV/4991, a.k.a. RaTG13, and other bat viruses, perhaps along with forms of the human virus. It’s when Shi and Baric both published papers that were about what happened when you hot-swapped mutant spike proteins between bat viruses and human viruses.
    The link, via the renamed sample BtCoV/4991, to the copper mine is of exceptional importance because of the one huge difference between the unnamed guano shovelers’ virus and the SARS-2 virus that is now ravaging, for example, California: transmissibility. Airborne human-to-human transmissibility—the kind of thing that gain-of-functioneers like Ron Fouchier and Ralph Baric were aiming at, in order to demonstrate what Baric called “lurking threats”—is COVID-19’s crucial distinguishing feature. If six men had gotten extremely sick with COVID-19 back in 2012 in southern China, doctors and nurses in the hospital where they lay dying would likely have gotten sick as well. There might have been hundreds or thousands of cases. Instead, only the shovelers themselves, who had breathed a heavy concentration of guano dust for days, got it.
    The existence of bat virus RaTG13 is therefore not necessarily evidence of a natural bat origin. In fact, it seems to me to imply the opposite: New functional components may have been overlaid onto or inserted into the RaTG13 genome, new Tinkertoy intermolecular manipulations, especially to its spike protein, which have the effect of making it unprecedentedly infectious in human airways.
    This is where the uniquely peculiar furin insert and/or the human-tuned ACE2-receptor-binding domain may come in—although it’s also possible that either of these elements could have evolved as part of some multistep zoonotic process. But in the climate of gonzo laboratory experimentation, at a time when all sorts of tweaked variants and amped-up substitutions were being tested on cell cultures and in the lungs of humanized mice and other experimental animals, isn’t it possible that somebody in Wuhan took the virus that had been isolated from human samples, or the RaTG13 bat virus sequence, or both (or other viruses from that same mine shaft that Shi Zhengli has recently mentioned in passing), and used them to create a challenge disease for vaccine research—a chopped-and-channeled version of RaTG13 or the miners’ virus that included elements that would make it thrive and even rampage in people? And then what if, during an experiment one afternoon, this new, virulent, human-infecting, furinready virus got out?
    For more than 15 years, coronavirologists strove to prove that the threat of SARS was ever present and must be defended against, and they proved it by showing how they could doctor the viruses they stored in order to force them to jump species and go directly from bats to humans. More and more bat viruses came in from the field teams, and they were sequenced and synthesized and “rewired,” to use a term that Baric likes. In this international potluck supper of genetic cookery, hundreds of new variant diseases were invented and stored. And then one day, perhaps, somebody messed up. It’s at least a reasonable, “parsimonious” explanation of what might have happened.
    This may be the great scientific meta-experiment of the 21st century. Could a world full of scientists do all kinds of reckless recombinant things with viral diseases for many years and successfully avoid a serious outbreak? The hypothesis was that, yes, it was doable. The risk was worth taking. There would be no pandemic.
    I hope the vaccine works“

  14. Manuel 4 January 2021 at 10:14 pm Permalink

    nearly a dozen Senators announced on Monday they would join the effort unless an “emergency 10-day audit” of the election returns in the “disputed states” is completed.
    https://www.google.com/amp/s/amp.usatoday.com/amp/4042776001

  15. Orlando 4 January 2021 at 11:27 pm Permalink

    Uno está obligado a aprender de los que saben más.

    “Mi noviecita” a pesar de cuanto la adoro, cuando regrese a verme , según espero, se va a sorprender de que va a ser recibida con una frase genial que le he copiado a Diaz-Canel : Se acabó el plan de piquitos” je je je.

  16. Orlando 5 January 2021 at 1:29 am Permalink

    Yo espero que en algún momento, Trump desmaye eso. ?O quiere pasar el bichorno de ser sacado a la fuerza de la Casa Blanca?

  17. horacio 5 January 2021 at 3:37 am Permalink

    El articulista, menciona la guerra del Sr.Trump contra los medios, pero obvia señalar el de los medios contra el presidente. La prensa y medios actuales se creen con el derecho no a informar,sino a juzgar y condenar. El presidente Sr. Trump, tiene el derecho y el deber de hacer lo que esta haciendo. La justicia decidira. A una mujer lesionada, que dice que fue violada por alguien, no le dicen: ¿ Tiene pruebas? La prensa no publica: “mujer acusa sin pruebas”,en el interin, mientras se investiga, el hombre va preso. Amen!.

  18. Orlando 5 January 2021 at 6:29 am Permalink

    En la Joven Cuba, al igual que en otros blogs, no se admiten burlas ni jodederas. Jajaja

    Copio

    En la nueva telenovela cubana, “Vuelve a mirar” que se estrenará próximamente cuyo tema central es la tercera edad, además de presentar como los pobres ancianitos de la isla se estan comiendo un cable coaxial, deberían poner el contraste de los que, logramos escapar de Alcatraz, y todavia gracias a Dios, seguimos vivos. Aunque no somos millonarios, la estamos pasando en grande. Jeje Je

  19. Manuel 5 January 2021 at 6:55 am Permalink

    a Chinese Foreign Ministry spokesman tweeted a fake image of an Australian soldier holding a knife to a child’s throat, a reference to the recent scandal over alleged Australian war crimes in Afghanistan. A furious Prime Minister Scott Morrison called the tweet “repugnant” and demanded an apology—which he did not get. How did it come to this? The trouble started in 2017, when an Australian government report exposed the extent of Chinese interference in our politics, including bribes to politicians to get favorable business deals. Parliament passed a law to curb that influence, a law later used as a model by other countries. Then, Australia banned gear made by Chinese tech giant Huawei from its 5G network, citing national security, and other nations followed. Those two measures made China believe “Australia was getting too big for its boots.” Beijing imposed punishing tariffs and restrictions on Aussie beef, coal, and wine. Last month, Chinese diplomats presented their Australian counterparts with a list of 14 grievances. “If you make China the enemy,” one official warned, “China will be the enemy.” It looks like we’re in for “an extended diplomatic conflict.”

  20. Manuel 5 January 2021 at 6:59 am Permalink

    Russians are gulping antibiotics in a misguided attempt to ward off Covid-19, said Evgeniya Danilova. Hospital purchases of antibiotics are up nearly 50 percent this year compared with 2019. The coronavirus is, of course, a virus, and antibiotics can’t stop it. But Russians don’t do anything by halves, and when they’re sick, they don’t just want one medicine, they demand the whole pharmacopeia. If a doctor “does not prescribe a mountain of pills and mixtures,” said cardiologist Yaroslav Ashikhmin, the patient assumes “he is incompetent and does not know anything.” Many Russian doctors, therefore, simply oblige. One patient who had a positive Covid-19 test but no fever was given “a list of 11 drugs and four types of physiotherapy.” This trend is dangerous, because the more antibiotics are taken unnecessarily, the greater the risk that superbugs—for which there are no treatments—will evolve. While the mortality rate in Russia from Covid-19 is about 2 percent, if a drug-resistant bacteria got loose in a hospital, it could kill up to 30 percent of patients. Even before the pandemic, such superbugs were forecast to kill 10 million people worldwide every year by 2050

  21. Manuel 5 January 2021 at 7:02 am Permalink

    said John Ratcliffe in The Wall Street Journal: “The People’s Republic of China poses the greatest threat to America today, and the greatest threat to democracy and freedom worldwide since World War II.” Beijing’s goal is nothing less than “to dominate the U.S. and the rest of the planet economically, militarily, and technologically” and “to reshape the world” in its own authoritarian image. Untroubled by “ethical boundaries,” the Chinese are on a mission to steal our “research-and-development secrets,” our defense technology, and our companies’ intellectual property. Addressing this existential threat requires “a shift in thinking” for intelligence officials focused on Russia and counterterrorism. All of Washington must “work across partisan divides to understand the threat, speak about it openly, and take action to address it.”

  22. Orlando 5 January 2021 at 7:02 am Permalink

    Converso con una chica.

    ——
    Soy romántico. Dice un amigo que me enamoro de las putas. Jajaja

    Ella.

    Vaya…ese seria un problema. No nos permitimos al amor

  23. Orlando 5 January 2021 at 10:33 am Permalink

    ? Alguien sabe que falta para que Trump desmaye eso del fraude?

    No creo sea tan torpe de pasar el bochorno de ser sacado a la fuerza de la Casa Blanca.

  24. Orlando 5 January 2021 at 10:37 am Permalink

    Un cubano activista pro Trump de losProud Boys, fue arrestado este lunes en Washington DC por un presunto delito de vandalismo de connotaciones racistas y posesión de armamento no autorizado.

    De que los hay, los hay

    Tarrio viajó a Washington con la intención de participar en las manifestaciones convocadas para el 5 y 6 de enero en apoyo al presidente Donald Trump y para denunciar el resultado de las pasadas elecciones estadounidenses, según informa el New York Times.

  25. Orlando 5 January 2021 at 10:43 am Permalink

    Los de la Joven Cuba me tienen un poco harto . Plañideros, casi ruegan para que la mafia que controla el país, entre en razones

  26. Julian Perez 5 January 2021 at 12:23 pm Permalink

    Manuel, creo que este video le haría reir a Harari 🙂

    https://www.youtube.com/watch?v=fn3KWM1kuAw&feature=youtu.be

    • manuel 6 January 2021 at 3:01 pm Permalink

      muy bueno, le voy a decir (a harari)

  27. Julian Perez 5 January 2021 at 12:32 pm Permalink

    Ya más en serio (sé que te gusta este tipo de información)

    https://www.youtube.com/watch?v=R-PdPtqw78k

    • Julian Perez 5 January 2021 at 1:08 pm Permalink

      Disclaimer:  Obviamente mi simpatía ideológica con Savage es del 0%. Pero eso no me impide apreciar estos logros técnicos.

      Lo mismo que me ocurre con Spielberg: desapruebo sus opiniones y admiro su cine.

      Si fuera a descartar gente por sus posiciones políticas no podría ir al cine, escuchar música ni hacer casi nada.

      A la mayoría se le puede sacar su lado bueno porque lo tienen. No ocurre así, por su puesto, con las brujas Pelosi, AOC y las del squad, His Fraudulency Biden y Dolores Kamala Umbridge.

  28. Julian Perez 5 January 2021 at 4:34 pm Permalink

    Hoy es 5 de Enero. Esta noche es noche de Reyes… En mi carta a los Reyes Magos de este año lo que les pedí fue al menos un senador decente en Georgia. Si me porté suficientemente bien a lo largo del año, quizás me complazcan. Pero puede que me haya portado mal y me dejen dos senadores demóncratas. Lo consideraré el clásico saquito de carbón.

    • Julian Perez 6 January 2021 at 12:21 am Permalink

      Bueno. Definitivamente me porté mal el año pasado y los reyes me van a traer un saquito de carbón. Es cierto que Perdue aún tiene una ligerísima ventaja con solamente dos counties por completar su conteo, pero son dos counties que pertenecen a Ossoff y ya saqué la cuenta de que aún el pequeño porciento que queda por contar, será más que suficiente para borrar la diferencia y darle la victoria a Ossoff (dada la diferencia porcentual en las boletas ya contadas) y los dos escaños a los demócratas.

      Así que me voy a acostar a dormir. Esto no es la nacional, en la que a partir de medianoche ocurre una magia que borra hasta las diferencias más insalvables.

      Mala cosa. Era más importante lo del senado que la presidencial. Que Dios nos coja confesados.

  29. Orlando 5 January 2021 at 4:59 pm Permalink

    Funcionarios electorales de todo el país y el exsecretario de Justicia de Trump William Barr han dicho que no hubo fraude generalizado en las presidenciales. Los gobernadores republicanos de Arizona y Georgia, estados indecisos claves en la victoria de Biden, han defendido también la integridad del proceso en sus estados.

    Hasta la fecha, casi todos los reclamos legales presentados por Trump y sus aliados fueron desestimados, incluyendo dos en la Corte Suprema, donde hay tres jueces nominados por Trump.

    (Tomado de AP)

    • bacu 6 January 2021 at 12:16 am Permalink

      El Fiscal de Georgia no deja examinar las maquinas que han sido probadas que pueden ser hackeadas, eso es raro porque si no la debes no la temes. Orlando, haz visto algunos de los video donde se ve claramente a las personas haciendo fraude? Tal vez no, haz visto las estadísticas del triunfo de Biden? Supongo que no, porque al hablar tanta cascara junto a algunos otros denota una enorme falta de mente, una mente idiotizada o una mente mentirosa, no se por cual de las cuales te vas a decidir. Saludos y mañana sera el empezar de un nuevo amanecer, sera tu dia de reyes para que aclares tu mente, al menos se inicie la clarificación.

  30. Julian Perez 5 January 2021 at 6:57 pm Permalink

    Mira esto, Manuel.

    https://www.theblaze.com/op-ed/horowitz-with-no-lockdown-or-mask-mandate-florida-has-roughly-same-hospitalization-level-as-2018-flu-season

    Una cosa llamativa es el gran descenso de los casos de gripe este año. ¿Por qué será? Quizás la mortalidad por otras causas también haya disminuido. ¡Algo bueno tenía que traer esto del COVID!

    • manuel 6 January 2021 at 3:02 pm Permalink

      2020 ha sido un desmadre.

      …haran falta decenios para comprender completamente todos sus vericuetos

  31. Orlando 5 January 2021 at 9:17 pm Permalink

    Un juez federal de Georgia falló este martes contra del esfuerzo del presidente Donald Trump por anular la certificación de los resultados electorales de ese estado horas antes de que el Congreso se reúna para contar los votos del Colegio Electoral.

    La decisión del juez de distrito Mark Cohen pone fin a las opciones legales de Trump para descertificar el resultado electoral de Georgia, que dio sus 16 votos al candidato demócrata Joe Biden por un margen cercano a las 12,000 boletas.

  32. Orlando 6 January 2021 at 3:12 am Permalink

    Según Bacu. No creer en un fraude generalizado me ubica entre
    hablar cascara, tener una enorme falta de mente, idiotizada o ser mentiroso.

    Cómo diez ex secretarios de defensa de los Estados Unidos y otras muchas personalidades opinan lo mismo, que Trump perdió en buena lid, estoy en buena compañía.

    Saludos.

  33. Víctor López 6 January 2021 at 1:58 pm Permalink

    Orlando no es demócrata ni es nada. Pertenece a los que se montan (eso dicen siempre) en el vagón de cola. Si Trump fuera al frente, no pararía de joder felicitándose de su trumpismo. Son tan maricones que siempre han “votado a ganar” jajaja, es la mierda mayoritaria que proviene de Latinoamérica. Basura como Orlando, trastornados como Manuel, siga contando… Saludos

    • Manuel 15 January 2021 at 5:28 am Permalink

      Julián y bacu

      Me aman las clarias
      Tanto como victor 🙂

      • manuel 15 January 2021 at 7:20 am Permalink

        se fue el Niño

        lo recogieron

        veamos cdo le vuelven a liberar

  34. Manuel 15 January 2021 at 5:26 am Permalink

    el problema de algunos es creer que porque carlos
    Alberto Montaner alguna vez ha escrito y trabajado
    Para los cubanos anticastristas el tipo es un
    Convencido de “derecha”
    Con la edad la única “derecha” que el ahora aprecia
    Es la mano con la que busca el que paga mejor
    Su mente es la de un vividor, no la de un patriota.
    Piensa en el dinero.

    Cuando Jayme Bayly escribe sobre él, escribe de
    Dineros.

    Como se relaciona un escribidor, un muelero, con el
    Dinero:
    next book probably won’t make enough money to buy yourself a private island. That’s always been true. Making millions of dollars from writing has always been as easy and as predictable as winning the Powerball lottery, and the gold rush of the early self-publishing days is completely over. We’re back to having to write good books to make money. (This is great news, honestly.)

    • Manuel 15 January 2021 at 6:22 am Permalink

      ¿Se acuerdan esto en la aurora de la primera ola de esta pandemia?

      Un año después de que Fidel Castro capturase a tiros el poder en Cuba, y cuando ya empezaba a perfilarse su deriva de sátrapa comunista, dos jóvenes de diecisiete años, todavía menores de edad, Montalván, apodado El Filósofo, y Benítez, alias El Tuerto, fueron capturados por la policía política del régimen, acusados de distribuir panfletos anticomunistas, sometidos a una charada de juicio sumario y encarcelados en una prisión para menores en las afueras de La Habana.

      Montalván, El Filósofo, ya se había casado y era padre de una niña, a tan temprana edad. Benítez, El Tuerto, era su mejor amigo desde los tiempos del colegio. Montalván era un gran lector, un joven dotado de una poderosa curiosidad intelectual, una mente inquisitiva y brillante. Por eso sus amigos le decían El Filósofo. Benítez era muy listo para las cosas del dinero, un negociante avispado, pero había nacido lastrado para el raro oficio de pensar: no le interesaba leer, cuestionarse el sentido de la existencia. Le decían El Tuerto porque, cuando jugaban al béisbol, jamás le daba a le pelota.

      Desesperado por reunirse con su esposa y su hija, El Filósofo comprendió que debía escapar de la cárcel de menores, antes de que cumpliese dieciocho años, se convirtiese en mayor de edad y fuese trasladado a una prisión más estricta, en la que previsiblemente sería fusilado, como habían sido fusilados varios de sus amigos, un año o dos años mayores que él. Mientras fuese menor de edad, no lo fusilarían. Pero apenas cumpliese dieciocho, lo llevarían al paredón. Gracias a su esposa, quien le deslizó a hurtadillas algunos dólares, Montalván le compró a otro preso adolescente una hoja fina, una segueta, de unos veinticinco centímetros, y se propuso serrar los barrotes de la ventana de su celda, con la ayuda de su entrañable amigo, El Tuerto Benítez. Acordaron escapar un sábado a medianoche, cuando la vigilancia se hacía más laxa y los guardianes oían música y bebían licor. El Filósofo y El Tuerto serraron los barrotes hasta que les sangraron las manos, consiguieron cortarlos a duras penas y escaparon de madrugada, una noche de luna llena. Unos kilómetros más allá, los esperaba, en un auto prestado, la esposa de El Filósofo. Escaparon de la prisión de menores. Salvaron la vida. De no haberse fugado, habrían sido fusilados. La esposa de El Filósofo los condujo a una embajada, donde pidieron asilo. Meses más tarde, El Filósofo y El Tuerto, con salvoconductos expedidos por la embajada que los protegió, llegaron a la libertad, a Miami. El Filósofo se reunió con su familia. El Tuerto tuvo una epifanía: se quedaría en Miami, se dedicaría a vender joyas y relojes de lujo, se haría rico, muy rico, y algún día tendría una avioneta, un yate y un auto de presidente o dictador. El Filósofo, intelectual, hombre de ideas, decidió que se mudaría con su familia a Madrid.

      Con un dinero prestado por su familia, El Tuerto se asoció con dos parientes y abrió una joyería, relojería y casa de empeño en el centro de Miami. Se juró no volver a Cuba mientras aquella isla fuese un campo de concentración, la finca comunista de los hermanos Castro. El Filósofo se instaló en Madrid con su familia, ganó una beca para estudiar en una universidad de prestigio y, al tiempo que descollaba como estudiante y luego asistente de cátedra, ejerció sin quejarse diversos oficios alimenticios en la propia universidad: chofer de los profesores renombrados, lavaplatos y mesero de la cafetería, empleado de la biblioteca. Este último oficio, el de bibliotecario, le permitía leer mientras trabajaba, y así pudo familiarizarse con los libros de los grandes novelistas, dramaturgos, poetas, cronistas y ensayistas españoles. En unos años, El Tuerto comenzó a prosperar. El Filósofo comprendió que su felicidad se hallaba en los libros, entre los libros, y que cada libro era un viaje a la mente, al espíritu y al corazón de su autor, una manera de conversar con él, viajar con él, cultivar su amistad.

      Tan pronto como se graduó, El Filósofo fue contratado como profesor titular de la universidad donde había estudiado y trabajado. Era muy querido por los profesores. Le asignaron la cátedra de Literatura Latinoamericana. Montalván era un profesor brillante y jovial, sabio y ameno, memorioso y divertido. Sus alumnos lo querían tanto que al final de cada clase lo aplaudían y, cuando cumplían años o se casaban, lo invitaban a la fiesta. El Filósofo era un hombre bueno, generoso, extranjero a la vileza, la ruindad y la perfidia, de un gran corazón.

      Unos años después, aconsejado por su esposa, una mujer sumamente astuta y laboriosa, El Filósofo tomó una de las decisiones más audaces de su vida, de la que no habría de arrepentirse: pidió un préstamo a su suegra, una comerciante libanesa, y fundó una imprenta pequeña con el propósito de editar los libros de textos académicos que su universidad y muchas otras compraban. Guiado por su esposa y su suegra, iluminado por ellas, El Filósofo vio la gran oportunidad de su vida: editar los libros que su universidad compraba y vendérselos a un precio mejor que el de la editorial que, hasta entonces, poseía el virtual monopolio del negocio. Gracias a su don de gentes y a la calidad de sus libros, Montalván persuadió a los directores de su universidad para que le comprasen a su editorial, y ya no a la competencia. En su pequeña editorial, El Filósofo trabajaba de sol a sombra, junto con su esposa y dos refugiados cubanos. Editaban libros de química, biología, matemáticas, como también de historia y geografía. Pero aquellos en que más ilusión volcaban eran los de literatura, textos que luego leerían los alumnos de El Filósofo. Al mismo tiempo que ganaban dinero, Montalván y su esposa sentían que estaban haciendo una contribución al mundo de la cultura: era el negocio perfecto para ellos.

      Con el paso de los años, El Tuerto se convirtió en uno de los joyeros más exitosos de Miami y El Filósofo pasó a ser editor y proveedor de libros para varias universidades y escuelas de España. Ambos cumplieron su juramento de no pisar la Cuba comunista. El Tuerto no solo vendía joyas y relojes de alta gama: también compraba a precios de corsario las joyas y los relojes de las señoronas caídas en desgracia y los señorones venidos a menos. Además, como su apellido se asociaba a la riqueza y al lujo, El Tuerto expandió su negocio: fundó una financiera que recibía los ahorros de sus principales clientes, prometiéndoles un rendimiento anual, en dólares, que oscilaba entre ocho y doce por ciento. Así, muchos de sus clientes acaudalados, que le compraban joyas y relojes, y tenían millones en el banco ganando nada o casi nada, y no se atrevían a comprar acciones en la Bolsa, pues les parecía una inversión demasiado riesgosa, le confiaban a El Tuerto sus ahorros de toda la vida, o parte de ellos, y El Tuerto, fiel a su fama de millonario honrado, de palabra, les pagaba los porcentajes de ganancia acordados. El éxito de El Tuerto como financista predilecto de los ricos de Miami fue de tal envergadura que, como había soñado siendo joven, pudo comprarse una avioneta, un yate y un auto de presidente o dictador.

      Cuando El Filósofo visitaba Miami, no se alojaba en un hotel: su amigo El Tuerto de toda la vida lo recibía con los brazos abiertos en su mansión de Coral Gables y lo atendía como si fuera un rey. Cuando El Tuerto pasaba por Madrid, dormía en el cuarto de huéspedes del piso que El Filósofo había adquirido, frente al parque del Retiro. Seguían siendo grandes, entrañables amigos. Hablaban de política, solo de política. El Tuerto era un conspirador incansable, quería contratar sicarios y matar al dictador cubano. El Filósofo se oponía de plano a la violencia y era partidario de visitar a los líderes de las democracias occidentales para sensibilizarlos con el espantoso calvario de los cubanos, despojados estos de sus libertades y sometidos a la miseria más abyecta. Por eso El Filósofo se había hecho amigo de los más grandes escritores en lengua española, de importantes políticos españoles, y de presidentes y jefes de Estado en América Latina, a quienes obsequiaba los libros de ensayos que publicaba a menudo, deslumbrándolos con su inteligencia, locuacidad y sentido del humor.

      Tanto le gustaba escribir y viajar a El Filósofo, que se propuso convertirse en un escritor a tiempo completo, no solo un escritor de ensayos, también de ficciones, de novelas. Después de décadas de ejercer como profesor, renunció a la universidad y anunció que vendería la editorial y el edificio donde funcionaba la imprenta, en el centro de Madrid. Recibió ofertas que debió pasar por alto. Esperó pacientemente. Aunque menos rico que su amigo El Tuerto, El Filósofo también se había convertido en millonario, editando libros escolares y universitarios. Un día cualquiera, unos emisarios del Vaticano se presentaron en la editorial de Montalván y le dijeron que deseaban comprar el edificio y la imprenta, para editar libros religiosos. El Filósofo era ateo y, sin embargo, pensó que era un pequeño milagro que los curas vaticanos aceptasen pagarle lo que él pedía por el edificio y la imprenta: diez millones de euros. Semanas después, El Filósofo vendió su edificio y su imprenta al Vaticano y depositó los diez millones de euros en un banco español.

      Entonces su amigo de toda la vida, El Tuerto, enterado de que El Filósofo disponía de tantos millones en efectivo, se ofreció a cuidarle y multiplicarle ese dinero, pagándole una tasa de diez por ciento anual en euros, es decir un millón de euros al año, solo por concepto de intereses. El Filósofo caviló, meditó, dudó. Era un intelectual, un pensador: no le tenía miedo a la duda, estimulaba la duda, la pregunta, la reflexión. Su esposa le sugirió que dejasen el dinero en el banco, o en varios bancos. El Filósofo le dijo que, si lo dejaban en el banco, no ganarían nada. Habló con dos bancos de inversión, los bancos de los más ricos, pero sus ejecutivos no quisieron comprometerse a darle un rendimiento fijo de intereses: así no operamos nosotros, le dijeron. El Filósofo no quería comprar acciones ni bonos, le parecía demasiado riesgoso, había visto a muchos amigos perder fortunas en la Bolsa por codiciosos, por ignorantes. Al final, decidió, contrariando a su esposa, confiarle el dinero, los diez millones, el patrimonio de toda su vida, a su gran amigo El Tuerto Benítez, el favorito de los ricos de Miami, el hacedor de la lluvia, el que invertía sagazmente y multiplicaba los dineros de sus clientes, que siempre, siempre, eran sus amigos y hasta sus familiares, gente que lo conocía la vida entera. La esposa de Montalván le pidió que le dieran a Benítez la mitad, cinco millones de euros. Pero El Filósofo no quería parecer medroso, pusilánime, y transfirió los diez millones de euros a una cuenta de El Tuerto en las Islas Vírgenes Británicas.

      Durante cuatro años, El Tuerto cumplió con transferir a la cuenta bancaria de El Filósofo un millón de euros redondos cada año, por concepto de intereses. Era tanto dinero que a El Filósofo no le alcanzaba el tiempo para gastarlo. Viajaba muy a menudo, se hospedaba en los mejores hoteles, se daba una vida regia, desahogada. A la vez, escribía sin desmayar. Publicó tres novelas maravillosas, tres obras maestras, que fueron éxito de crítica y de ventas. Se convirtió en un escritor consagrado, respetado por los grandes maestros.

      Hasta que, de pronto, El Tuerto desapareció.

      No contestaba llamadas. No respondía correos. Nadie sabía dónde estaba, cuál era su paradero. Sus clientes millonarios, que le habían confiado fortunas, se hartaron de buscarlo y lo denunciaron a la policía. El Tuerto había desaparecido, pasado a la clandestinidad, con más de trescientos millones de dólares de sus clientes. Durante años, les había pagado intereses para cimentar su buena reputación y conseguir nuevos aportantes. Ahora había fugado con el botín, estafando a sus mejores amigos de toda la vida, incluyendo a El Filósofo, que se hundió en una feroz depresión cuando comprendió que su amigo El Tuerto lo había embaucado y se había quedado con su dinero. Porque, por supuesto, el millón anual que había recibido El Filósofo como pago de supuestos intereses, lo había gastado todo o casi todo, asumiendo que el capital, los diez millones de euros, estaba a buen recaudo, rindiendo frutos tan jugosos.

      Ahora El Filósofo se encontraba arruinado, triste, sin ganas de escribir, de leer, sin ganas siquiera de hablar con su esposa. No podía creer que el Tuerto lo hubiese traicionado. Estaba quebrado. Tenía que vender el piso frente al Retiro y comprar algo más pequeño. Lo puso a la venta. Pero pasaban los meses y nadie hacía una oferta firme para comprarlo.

      Unos años después, llegó el coronavirus. Una mañana El Filósofo amaneció con fiebre, tosiendo. Su esposa lo llevó al hospital. Le hicieron la prueba. Lo llamaron dos días después. Tenía el coronavirus. Como El Filósofo, ya con setenta y tantos años, se ahogaba y tenía grandes dificultades en respirar, su esposa lo llevó al hospital y lo condujeron a la unidad de cuidados intensivos.

      Fue entonces cuando El Filósofo vio aparecer, como salido de una niebla espesa, como un zombi inanimado, a El Tuerto, sentado en una silla de ruedas empujada por una enfermera. El Filósofo pensó en darle una trompada, pero, como buen intelectual, dudó, reflexionó y se abstuvo. El Tuerto le sonrió a su amigo de siempre, pero este le devolvió una mirada inamistosa, severa. El médico de origen rumano les dijo que debía conectarlos a sendos ventiladores, para facilitarles la respiración. Primero conectó a El Tuerto, que no podía caminar ni hablar y estaba gordo, hinchado, demacrado. Luego entubó a El Filósofo. El destino había obrado tan improbable reunión entre los dos viejos amigos, ahora tendidos en camas de urgencia, a pocos metros uno del otro. Cuando el médico y las enfermeras se retiraron, El Tuerto se hundió en un sueño profundo, con una respiración cavernosa, pedregosa, como una ballena varada en la orilla, boqueando. Entonces El Filósofo se puso de pie, pensó en desconectarlo, pero se detuvo, no lo hizo, no pudo hacerlo. Sesenta años después, los dos amigos cubanos volvían a estar en una cárcel, ese malhadado hospital de Madrid, de la que, por desdicha, ya no podrían escapar. Al día siguiente, El Tuerto estaba muerto. Desde su cama, El Filósofo lo vio morir

      • manuel 15 January 2021 at 7:20 am Permalink

        filosofo de bolsillo

        • Julian Perez 15 January 2021 at 8:47 am Permalink

          Huele a Norberto

          • manuel 15 January 2021 at 9:52 am Permalink

            Bayly

  35. Manuel 15 January 2021 at 5:37 am Permalink

    Barclays le preguntó su apellido, le escribió un cheque generoso y le dijo:

    -Acá te dejo un dinerillo para que compres tus condones, tu maquillaje y tus toallas higiénicas.

    Todos soltaron una carcajada. Charles recibió el cheque con agrado.

    -Me has caído bien -le dijo Barclays al joven abogado-. Espérame. Voy a bajarte unos regalitos.

    Silvana miró consternada a su esposo:

    -Y ahora, ¿qué carajos le va a regalar? -pensó.

    Barclays subió a su habitación, entró en su closet y sacó tres prendas para Charles, que le había caído muy bien: una camisa Tom Ford que ya no le quedaba porque había engordado mucho, una chaqueta de cuero negro Saint Laurent que había comprado en París y una campera liviana Burberry que le quedaba apretada. Bajó, sintiéndose muy generoso, casi un filántropo, y le entregó las prendas a Charles, al tiempo que le dijo:

    -Pruébatelas, a ver si te quedan, a ver si te gustan.

    -¡Cómo le vas a regalar ropa usada a Charles! -protestó Silvana.

    Patricia, por su parte, miraba todo con absoluta perplejidad.

    -¡No está usada! -dijo Barclays-. ¡Está como nueva! ¡Y me costó una fortuna!

    -¡Mentiroso! -le dijo Silvana-. ¡Yo te compré esa camisa y esas casacas!

    Patricia se relajó, riéndose, mientras su novio se probaba la ropa de Barclays y sentenciaba:

    -Me encanta. Me queda todo perfecto.

    -Te queda perfecto porque eres flaco. Y eres flaco porque tienes veinticinco años -observó Barclays.

    Luego prosiguió:

    -Espérate a que tengas cincuenta y cinco, como yo. Ya verás que seguir siendo flaco es imposible.

    Patricia comentó:

    -Quizás si no fumaras tanto cannabis, no comerías tanto, papá.

    -Puede ser -dijo él.

    -¡Cómo se te ocurre regalarle ropa usada a Charles! -le dijo Silvana a su esposo-. ¡Eres un desubicado, eso no se hace!

    -Relájate, mi amor -dijo Barclays-. Estás muy tensa. Échate unas gotitas de Rivotril.

    Pero Silvana odiaba el Rivotril porque la deprimía y le daba temblores.

    Barclays se puso de pie, sacó la panza enhiesta y anunció:

    -Voy a hacer el salto Charly García.

    -Oh no -dijo Silvana-. Va a saltar de su balcón a la piscina.

    -¿Es peligroso? -preguntó Patricia.

    -No, en absoluto -dijo Barclays.

    Luego subió al segundo piso, mientras su esposa, su hija y el novio de esta salieron a la terraza, para presenciar el salto intrépido del dueño de casa, quien lo llamaba “el salto Charly García”, en alusión al músico argentino del mismo nombre, que, veinte años atrás, en un hotel de Mendoza, Argentina, había saltado desde el piso nueve hasta la piscina, sin lastimarse: en el caso de Barclays, solo tenía que saltar desde su balcón del segundo piso, lo que parecía bastante menos arriesgado.

    Encantado de que todas las miradas se posaran sobre él, sintiéndose un divo incomprendido, Barclays se despojó de la bata, las medias, las sandalias, se persignó, pronunció una plegaria por su alma y gritó:

    -¡Adiós, mamagüevos! ¡Adiós, soplapollas!

    Enseguida saltó con las piernas abiertas y cayó en el centro mismo de la piscina, mientras su esposa, su hija y el novio reían a carcajadas.

    Barclays salió de la piscina, sintiéndose un héroe.

    -Papá, se te han salido los calzoncillos -le dijo su hija Patricia.

    Barclays soltó una risotada impúdica al verse desnudo, orondo y desnudo, y volvió a la piscina, sumergiéndose para buscar sus calzoncillos.

    -Mejor ya nos vamos -le dijo Patricia a su novio.

    -¡Nadie se va! -dijo Barclays, tras ponerse los calzoncillos-. ¡Tenemos una torta de chocolate exquisita! ¡Vamos a atacarla!

  36. Manuel 15 January 2021 at 5:46 am Permalink

    Al presidente actual.

    No cobraré un centavo mientras sea presidente. Será un trabajo honorífico.

    Sus sicofantes y botafumeiros en la prensa local no se molestaron en preguntarle de qué viviría, con qué dinero pagaría sus cuentas. De hecho, antes de ser elegido presidente, el señor Fernández vivía en una casa opulenta que le había prestado un amigo:

    -Mi casa se la quedó mi exesposa cuando nos divorciamos. Por suerte tengo un gran amigo de toda la vida que me ha prestado su casa, una casa que tenía desocupada.

    -¿Por cuánto tiempo se la ha prestado? -preguntó un reportero, cuando Cristiano Fernández era candidato, arriesgándose a una respuesta malhumorada.

    -Indefinidamente -respondió el candidato presidencial.

    Ahora, ya elegido presidente, Fernández vivía en la vetusta mansión reservada a los jefes de Estado. Extrañaba la casa que le prestaba su amigo. Era más cómoda y moderna, estaba mejor ubicada, tenía extensos jardines y una piscina. Pero no podía seguir viviendo en aquella casa prestada. Era presidente y debía dormir en la casona presidencial.

    Nadie se atrevía a preguntarle si tenía ahorros, cuánto dinero tenía en los bancos, si había abierto cuentas en el exterior. Nadie osaba preguntarle cómo pagaría la educación de sus tres hijas que asistían a la universidad. Nadie se animaba a preguntarle con qué dinero viviría todos los años que ocupase la presidencia, por lo pronto cuatro, quizás ocho, con qué plata compraría su ropa o pagaría sus visitas a restaurantes, con qué fondos solventaría sus gastos personales y los de sus hijas, que viajaban frecuentemente. El presidente Fernández no se rebajaba a hablar de esos temas tan mundanos y nadie, ni sus amigos, sus confidentes, sus ministros, ni mucho menos los reporteros, se atrevía a hurgar en sus bolsillos y descubrir cómo Cristiano Fernández obraba el prodigio de vivir tan cómodamente sin cobrar un centavo de la patria.

    El presidente escondía un pequeño y abultado secreto, que le permitía sufragar sin sobresaltos los gastos más o menos onerosos en que incurrían sus hijas universitarias y las cuentas mínimas, inescapables, que él debía pagar: en un convento de monjas en las afueras de la ciudad, la madre superiora, María Maleva, su amiga de toda la vida, una mujer que se proclamaba de izquierda socialista y revolucionaria, le había escondido, debajo de su cama, cuatro valijas negras, de material rígido, dotadas de cierre numérico, no muy pesadas, con un millón de dólares cada una. Cuando Cristiano Fernández le pidió a su amiga, la madre superiora, que por favor le guardase esas maletas, le dijo:

    -Son mis ahorros de toda la vida, María. No puedo meterlos en el banco porque acá los bancos están dominados por una pandilla de ladrones. No confío en los bancos. Confío en ti, madrecita querida.

    ¿Cómo el astuto abogado Cristiano Fernández había ahorrado cuatro millones de dólares? ¿Ejerciendo la noble profesión del derecho? ¿Litigando en tribunales, defendiendo causas justas? No exactamente. Había amasado ese dinero siendo jefe de gabinete de un presidente ladrón que robó decenas de millones de dólares y tuvo la cortesía, o el gesto dadivoso, de obsequiarle esas cuatro valijas, una por cada año que Cristiano Fernández fue su jefe de gabinete, en vísperas de las navidades.

    No dudó la monja en recibir y esconder los dineros de su amigo, entonces retirado de la política, debajo de su cama y en los pliegues de su colchón. No tuvo problemas éticos en ocultar el dinero. Porque además su amigo le dio un sobre manila con cien mil dólares de regalo para ella y el convento, lo que facilitó grandemente que la monja recibiera las cuatro valijas y dijera, conmovida:

    -No te preocupes, Cristiano. Cuidaré cada valija como si fuera una de mis novicias.

    La monja Maleva había cumplido su promesa. Cada mes, su amigo pasaba por el convento y retiraba discretamente un fajo de dólares: diez mil, doce mil, quince mil, veinte mil dólares. Ahora, ya siendo presidente de la nación, Cristiano Fernández continuaba visitando el convento, orando con la madre superiora y llevándose una plata en efectivo para cubrir sus gastos y los de sus hijas.

    Secretamente, sin embargo, Cristiano Fernández pensaba que esas cuatro valijas no le alcanzarían para solventar sus gastos de toda la vida que le quedase por delante. Pensaba que debía organizar una manera sigilosa de proveerse de más valijas, más dólares, porque la vida del político era incierta, azarosa, brutal, y porque no se podía hacer política profesionalmente sin tener dinero: era algo que había aprendido de su exjefe, el presidente ladrón, al que sirvió con diligencia, viéndolo robar con una temeridad, una codicia y un rigor impresionantes, robar tanto dinero que ya no tenía dónde esconderlo y entonces lo metía en barriles y los enterraba él mismo en los jardines de su casa en el campo.

    Fue entonces cuando el presidente Cristiano Fernández diseñó un plan malicioso para hurtar dineros del gobierno y acrecentar su fortuna. Quería tener más dinero que el expresidente ladrón al que había servido con la obediencia cómplice del apandillado, con la callada lealtad que el miembro de una banda mafiosa le debe a su padrino y protector, al capo. Ahora ese expresidente ladrón estaba muerto, había expirado en el exilio tras un cáncer prolongado, y sus dineros se hallaban enterrados sabía Dios dónde, quizás ni su viuda atrabiliaria conocía todos los escondrijos, las madrigueras, los recovecos, las cuevas y los albañales donde aquellos dineros mal habidos habían sido ocultados con celo paranoico, y Cristiano Fernández quería tener más dinero que la viuda de su exjefe y, sobre todo, más dinero que los jefes políticos rivales de su país.

    Las instrucciones que el presidente Fernández dio a su ministro de Economía fueron precisas: todos los meses había que enviar al embajador en el Vaticano, en Roma, una valija diplomática secreta e inviolable, con cuatro millones de dólares en efectivo, en billetes de cien, pesando unos cuarenta kilos la valija con clave numérica de seguridad, para que luego dicho embajador, cumpliendo órdenes del presidente, entregase esos dineros al Vaticano, en gesto de profunda admiración al Sumo Pontífice y su trabajo evangélico.

    Así, pues, cada mes el embajador en el Vaticano recibía la valija diplomática inviolable con cuatro millones de dólares. Pero ese dinero se desviaba por extrañas bifurcaciones eclesiásticas y no llegaba al Vaticano. Porque el presidente Fernández le había pedido a su embajador en el Vaticano, Carlo Canaglia, un íntimo amigo de toda la vida, su compadre, el padrino de una de sus hijas, que entregase la valija mensual a un prelado, monseñor Manolunga, en una abadía en las afueras de la ciudad. Dicho monseñor Manolunga, le dijo el presidente Cristiano Fernández a su embajador en el Vaticano, se ocuparía de entregar las donaciones mensuales a los responsables de la tesorería y la contabilidad del Estado Vaticano. Ingenuamente, el embajador Canaglia cayó en el embuste. Pero monseñor Manolunga, viejo cazurro, se había coludido con Cristiano Fernández, antiguo amigo de un viaje en tren por Europa cuando eran jóvenes (compartieron una prostituta en el barrio rojo de Ámsterdam), para defraudar al Vaticano, sin que el Papa ni sus ministros consejeros se enterasen: con rigurosa discreción, Manolunga llevaba las valijas a su despacho, introducía la clave numérica que Fernández le había dado y retiraba el cinco por ciento, doscientos mil dólares, para sufragar los gastos crecientes de la abadía y sus monjes, y de paso comprarse zapatos y relojes de alta gama. ¿Dónde escondía el pícaro monseñor los dineros de ultramar? En las doce celdas monásticas reservadas a los antiguos frailes, ahora desocupadas, cuyas llaves de acceso solo tenía él y nadie más en el monasterio. A menos que ocurriera un terremoto, el botín estaba a buen recaudo.

    Cada tres meses, cada cuatro meses, cada seis meses, el presidente Cristiano Fernández viajaba en jet privado a Europa para presentarse en algún foro socialista, anticapitalista, antiimperialista, en el que, con su verbo caudaloso y florido, fustigaba a los individuos egoístas con desmedido afán de lucro, y luego se daba tiempo para visitar la abadía de su amigo, monseñor Manolunga, quien le entregaba discretamente las valijas millonarias (tres, cuatro, seis valijas), unas maletas que los guardaespaldas de Fernández acomodaban en los autos y las camionetas de la comitiva, y luego en la bodega del avión presidencial. De modo que, al llegar a la ciudad donde mandaba como si hubiera nacido para ocupar naturalmente el poder, Cristiano Fernández, sin pasar controles aduaneros, llevaba las valijas al convento de su amiga, la madre superiora Maleva, que ya no sabía dónde esconder tantas maletas, tantos millones. Como el convento les quedaba pequeño para ocultar su botín, el presidente instruyó a la monja Maleva que comprase la casa vecina, con el pretexto o la coartada de que la usaría como casa de huéspedes para las monjas visitantes de provincias o de otros países, pero, en realidad, la madre superiora usó aquella casa deshabitada para guardar con más comodidad y holgura los tesoros de su amigo, el presidente de la nación.

    En un cuaderno pequeño que había hurtado a una de sus hijas universitarias, Cristiano Fernández llevaba las cuentas prolijas de sus ahorros, a expensas del tesoro público: tenía ya más de cuarenta millones de dólares, y eso le parecía poco, y quería más, mucho más, todo el poder, todo el dinero, toda la gloria. No pensaba entregar el poder a sus adversarios, qué ocurrencia: si tenía que maquinar y ejecutar un fraude electoral, no vacilaría en hacerlo, porque el gobierno tenía que estar al servicio del pueblo, no de la oligarquía cleptómana. Si tenía que encerrar en hediondos calabozos a sus enemigos, así lo haría, no le temblaría el pulso. Si tenía que sacar del aire a un canal díscolo o clausurar un periódico hostil, sus abogados encontrarían los atajos legales para silenciar esas voces críticas. Todo se negocia, menos el poder, pensaba Fernández, pero no lo decía, claro: simulaba ser un demócrata, un republicano, un moderado, un hombre de buena entraña, incapaz de un crimen, una maldad.

    Hasta que ocurrió una desgracia impensada que sorprendió a Cristiano Fernández: la madre superiora Maleva, su amiga y cómplice de sus rapiñas, fraudes y trapacerías, enfermó de coronavirus y murió a los tres días, víctima de una neumonía que llenó de agua sus pulmones. Por supuesto, Fernández acudió a su sepelio, sin saber que, mientras él despedía a su amiga religiosa, la nueva madre superiora, asqueada del colchón viejo y oloroso en que dormía la finada monja Maleva, ordenó que el camión de la basura se lo llevase y adquirió un colchón nuevo para ella. Los basureros se llevaron el vetusto colchón, sin advertir que dentro de él había dos millones de dólares. Cuando el presidente Fernández se enteró de que había perdido parte de su botín, casi le da un infarto. Pero se repuso cuando comprobó que en la casa vecina al convento aún estaban las valijas negras enterradas en el jardín, con la mayor parte del tesoro. Receloso de la nueva madre superiora, Fernández ordenó a sus custodios retirar aquellas maletas polvorientas, extraídas del subsuelo de la casa contigua, y, sin saber qué hacer, adónde ir, cómo esconderlas, resolvió que, de momento, le pediría al Nuncio Apostólico, su amigo, el arzobispo Mangiatutto, que se las guardase, pues eran dineros que, le dijo, se destinarían a los más pobres, los más necesitados, los desposeídos y desheredados de este valle de lágrimas. El presidente y el Nuncio pronunciaron una oración sentida y luego el arzobispo metió todas las valijas en el cuarto de huéspedes y lo cerró con llave y doble candado.

    -Cuídeme bien ese dinero -le pidió Fernández, sin decirle la clave de seguridad de las maletas-. Es dinero del pueblo. Y guárdeme el secreto.

    Encantado de conspirar, el Nuncio Mangiatutto respondió:

    -Todo sea por el bien de los pobres.

    Fue así como el presidente Cristiano Fernández se convirtió en un hombre muy rico, aunque no tenía una casa a su nombre, un auto a su nombre, una cuenta bancaria a su nombre.

    -Estamos saliendo de la pobreza -decía a menudo, ante las cámaras de televisión, pero, en realidad, se refería a sí mismo, no a sus compatriotas.

    • manuel 15 January 2021 at 7:19 am Permalink

      actual presidente de un pobre pais

      que todos los dias sufre esta plaga

      peor que cualquier otra

  37. manuel 15 January 2021 at 7:18 am Permalink

    Un repartidor de pan se paró el primero de enero de 2021 delante de mi casa y comentó a varios vecinos que a la panadera se había quedado la mitad del pan sin vender. También leí las noticias «no oficiales» de que en determinadas zonas del país está teniendo lugar la misma reacción. Pienso en esos niños que dependen del tal alimento mal elaborado para poder merendar en sus escuelas y recordé mi propia niñez en los años sesenta del pasado siglo.

    Yo era la única estudiante que se quedaba en el aula de primer grado a la hora de la merienda. La maestra me llamaba cada día, depositaba en mi mano una moneda de cinco centavos y para que me comprara un masarreal. Han pasado cincuenta y ocho años de ese pequeño gesto cotidiano y llevo a esta educadora en mi vida como unas de las personas que me enseñó que la ética no se aprende en un aula con un discurso plano de categorías como el bien y el mal. Asimilé que lo que puede ser mostrado no puede ser dicho, que hay una forma de conocimiento además del alfabeto aprendido en ese curso: el de ver con el corazón.

    En estos momentos transitamos a no sé qué modelo de sociedad a través de cambios demoledores. Escuché a un dirigente explicar, con motivo de la discreta reducción de la anunciada tarifa eléctrica, que alguien le había comentado que quienes consumían en Cuba alrededor de nueve CUP de electricidad vivían en las cavernas. «Bueno –respondió uno de los artífices del ordenamiento– un 22 % de la población se encuentra en esa condición». No me asombra la altanería con la que se refieren a las capas más humildes de la población cubana.

    Deseo recordarle a ese dirigente –que no se conmueve porque un estrato determinado de familias no tengan ahora acceso a un triste pan, que desconoce las penurias que pasan ancianos y personas vulnerables para buscar alimento ahora que el precio de los comedores a los que acudían se ha vuelto impagable para sus pensiones, que no tiene la menor idea del impacto social de esta terapia de choque eléctrica para los que viven, como peyorativamente expresó, en las cavernas– que fue imposible hacer un museo con las pertenencias de José Martí, porque nada poseyó que pudiera dejarse materialmente. Solo nos dejó lo que era y no lo que tuvo. Y lo que fue el Apóstol forma parte del patrimonio moral de la nación.

    El pelo largo de Martí quedó para la posteridad, pues poseía dinero del Partido Revolucionario Cubano, pero no lo empleó para cortarse el cabello.

    Al buen Pedro

    Dicen, buen Pedro, que de mí murmuras

    Porque tras mis orejas el cabello

    En crespas ondas su caudal levanta:

    ¡Diles, bribón!, que mientras tú en festines

    En rubios caldos y en fragantes pomas,

    Entre mancebas del astuto Norte,

    De tus esclavos el sudor sangriento

    Torcido en oro, bebes descuidado,

    —Pensativo, febril, pálido, grave,

    Mi pan rebano en solitaria mesa

    Pidiendo ¡oh triste! al aire sordo modo

    De libertar de su infortunio al siervo

    Y de tu infamia a ti!—

    Y en estos lances,

    Suéleme, Pedro, en la apretada bolsa

    Faltar la monedilla que reclama

    Con sus húmedas manos el barbero.

    ***

    Mientras muchas casas y edificios en Cuba se derrumban, mientras miles y miles de cubanos no pueden vivir de una manera decente debido a la crisis económica estructural, el flamante Estado acaba de destinar una cantidad impresionante de materiales de construcción para crear el Centro de Estudios «Fidel Castro». Me pregunto si es racional ese desbordamiento para una institución que podía haberse concentrado en un lugar mucho más modesto. ¿Hay que asistir a un palacete para estudiar un pensamiento? Para estudiar la obra del Padre Félix Varela, de José Martí, de José de la Luz y Caballero, de Enrique José Varona, de José Lezama Lima, por solo poner algunos ejemplos, solo se necesitan sus escritos y silencio.

    Olvidó la burocracia estatal que representantes de la gran burguesía criolla abandonaron en la época colonial su riqueza para ir a la manigua con el objetivo de lograr la libertad de Cuba. Parece que ignora que existió un bayamés, Francisco Vicente Aguilera (1821-1877), uno de los más ricos hacendados de la región oriental que renunció a todo y murió en el frío de Nueva York, casi congelado, con los zapatos rotos.

    Volvieron a las cavernas nuestros burgueses por amor a la Patria.

    Julián del Casal, uno de los grandes poetas del siglo XIX cubano, fue un intelectual que vivió en cuartos de hoteles, –en la calle Prado hay una tarja que destaca la cuartería en que permaneció– y remendaba él mismo sus trajes. Perdido en sus paraísos artificiales, le llamaba a la bañadera de latón de zinc «mi tina de mármol de rosa». A menudo frecuentaba la casa de empeños y malamente pudo vivir de su labor periodística.

    El poeta Lezama, fundador del Grupo y la revista Orígenes, el autor de Paradiso, subrayó en su Diario un lunes 13 de agosto de 1956 lo siguiente: «Faltan tres días para que nos paguen la quincena. No sé si pedir anticipo, o pasarme tres días sin dinero, entonces mamá me dará veinte o treinta centavos. Así me siento niño. Antes con esos 20 centavos compraba libros; ahora, tabacos».

    El creador de La Isla en peso, Virgilio Piñera, en carta dirigida a su hermana desde Buenos Aires, el 31 de agosto de 1947, escribió: «…salí del paisaje habanero (…) de las intriguitas, del hambre, de los harapos… Para mí la vida no es mejorar o empeorar…Es solamente pasar, ser, asistir. (…) No hay una vida mejor que otra; lo que hay es un baño mejor que el otro, una comida mejor que la otra, y en este sentido es el único en que la persona puede sentirse más afortunada o más desvalida». En su autobiografía Vida tal cual afirmó: «Aprendí que era pobre, que era homosexual y que me gustaba el arte».

    Señor economista –uno de los responsables del ascenso del precio del minúsculo y magro pan que come la gente de pueblo, nuestra población de las cavernas–, con mucho respeto le sugiero que lea los poemas de Gastón Baquero, ese poeta ocultado por décadas. Allí podrá encontrar la mirada de la pobreza, porque parece insinuar en sus palabras que la humildad y la inocencia del mirar del pobre es la única capaz de ver el tesoro de la realidad. Por ello se detiene en Coloquial para una elegía en «el misterio del pedazo de pan sobre la mesa» y en Primavera, es el poeta «al mismo tiempo príncipe y mendigo».

    Es importante comprender la importancia de poseer riquezas, dinero, poder y ser a la vez «pobre de espíritu». «Felices los que tienen el espíritu del pobre», es una idea que pertenece al evangelio de Mateo.

    Hoy descubrí que la frase «ser pobre de espíritu» la entendía totalmente al revés. Captar esa tesis de civismo creo que es un proceso que debemos asumir. En su historia y esencia, esta Isla es «pobre de espíritu» y ahí radica precisamente su gran riqueza. Aclaro que este escrito no es un mensaje de apología de la miseria, al contrario. Sí lo es en el sentido de defensa de la humildad.

    Solo me queda callar y sonreír como una habitante más de las cavernas ante el punto de la verdad, de la verdad sin más.

  38. departamento cerca eje 3 oriente 9 July 2021 at 1:02 pm Permalink

    Muchas personas tienen este aspecto como algo prioritario e incluso definitivo para tomar la decisión de comprar una casa. Muchos prefieren un espacio donde puedan compartir con su mascota a un lugar donde establecer una familia.


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