10 September 2017 ~ 5 Comentarios

LOS SILENCIOS DEL PAPA

Por Fernando Londoño

La visita del Papa se convirtió en una apoteosis, en el pleno y antiquísimo sentido de la expresión. Fue algo como Los Triunfos que llamaban los romanos a la bienvenida a sus héroes más preclaros.

Pero también fue la prueba plena de la diferencia que separa el mundo de los social, es decir, el Derecho, del mundo de la Moral.

Ambos son órdenes de conducta para el ser humano. Pero unidos en su raíz se separan irremisiblemente en su finalidad, sus alcances sus medios, su contenido. Es este uno de los capítulos más emocionantes y decisivos para los que nos hemos ocupado de la Filosofía del Derecho.

Así se explica la pesadumbre que se llevaron tantos que querían oír al Papa felicitando a Santos y a las FARC por sus 310 páginas de basura. Así se explica la desazón que les causó que el Papa hablara cien veces de la reconciliación como valor moral, sin definirla como valor jurídico y sin explicar entre quiénes quería la reconciliación, ni de que se trataba ella en el mundo de los accidentes políticos. Y así se explica que multiplicara su llamado al perdón, pero situándolo en el terreno de la conciencia individual, del alma, sin pregonar la impunidad y sin mencionarla.

El Papa no quiere que tengamos enemigos en el corazón ni quiere la venganza como medida de nuestros actos. Para la sociedad organizada, los delincuentes merecen y necesitan castigo, porque de otro modo quedaría en manos de los criminales. Y no impone penas por espíritu de venganza, sino por retribución necesaria del que ofende los principios esenciales de la convivencia. El valor retributivo y ejemplarizante de la pena son capítulos esenciales del Código Penal, pero no tienen que ver con el catecismo y los dogmas. Carrara no es un moralista ni un teólogo. Es el más grande criminalista de la Historia. Y Santo Tomás no escribió el Programa de Derecho Criminal, sino la Suma Teológica. Ambos son la cumbre del pensamiento humano en su materia, pero la materia de cada uno es por entero distinta. Carrara trata de criminales. Santos Tomás de fieles, de pecadores y de arrepentidos.

El Papa nos invita a vivir lejos de los odios, del espíritu de venganza, de los egoísmo y las ambiciones terrenales. Su condena a los automóviles de alta gama o a las casa lujosas no son un tratado de economía, ni una condena para nadie. ¡Qué tal! Como Jesús le dijo al joven que dejara sus bienes y lo siguiera, el Papa exalta la austeridad y la renuncia a los bienes terrenales. Pero también se duele de los pobres y sería infinito su número si no hubiera empresarios, creadores de riqueza, promotores de grandes inversiones.

El mundo de la Moral no se agota en ritualidades externas. Para un Fiscal, arrepentido es el que está dispuesto a denunciar compinches y a devolver lo que le encontraron como producto de sus tropelías. Le importa una higa la intención con que lo haga y la limpieza de corazón del que se confiesa. Ese no es su mundo. Para un Sacerdote, lo que vale es la contrición del corazón, el propósito de la enmienda, real, auténtico, profundo y la satisfacción de obra, donde el que se confiesa es el juez de si mismo.

El Derecho es esencialmente coercible. La Fuerza es de su esencia. El que no se somete a las buenas, se someterá a las malas, o la convivencia será imposible. En la Moral nada que se haga a la Fuerza es valioso. Nadie llega al reino de los cielos porque lo obligaron, a fuete y calabozo, a portarse bien.

El Derecho es esencialmente bilateral. Frente a un obligado o deudor hay uno que demanda. Robinson Crusoe nunca estuvo en el mundo jurídico, sino cuando Viernes llegó a su isla. Pero estuvo siempre ligado a Dios, a través de su conciencia.

Por eso es imposible este diálogo que quisieron tantos. El Papa hablaba de compasión y los bandidos, con Santos a la cabeza, querían que hablara de impunidad. Francisco recordaba la virtud Moral de la reconciliación y los de las FARC querían que les bendijeran su impunidad, sus curules gratuitas, sus concesiones aberrantes.

Por eso el Papa no habló de tantas cosas. Defendió de la naturaleza, pero no entró en la mecánica del narcotráfico, ni del contrabando, ni del lavado de activos, ni de las minas de oro ilegal, ni de la devastación de los bosques para sembrar coca; defendió la mujer, pero no entró en el detalle de las niñas abusadas, embarazadas, obligadas a abortar; se compadeció de los pobres, pero no juzgó el crecimiento del PIB, que es la inmensa fábrica de pobres; mencionó la corrupción, pero lo suyo no eran los cupos indicativos ni los Ñoños o los Musas; habló del perdón, pero nunca aconsejó cerrar las cárceles.

El Papa le dejó su palabra a millones de fieles sedientos de amor, de paz en el corazón, de aquella paz que nos dejó Jesús, de rectitud en la conducta y limpieza en las acciones. Y por eso nos dio la Eucaristía. De otra manera habría bendito, en lugar del cáliz, las leyes del FAST TRACK y la Comisión de Seguimiento. Pasó por Colombia un Pastor y no un Político.

5 Responses to “LOS SILENCIOS DEL PAPA”

  1. Ramiro Millan 11 September 2017 at 5:18 am Permalink

    Muy buena e instructiva columna.
    Felicitaciones al autor

  2. SANTIAGO CARDENAS 12 September 2017 at 9:09 pm Permalink

    ES EL REPRESENTANTE MEJOR CONOCIDO DEL RELATIVISMO MORAL, QUE TANTO CONDENA LA IGLESIA

  3. Augusto de la Torre Casaso 13 September 2017 at 3:17 pm Permalink

    Mucha retórica, pero el problema del Papa es simplemente que es un HP de marca mayor. Y punto…

    Augusto Lázaro

    pd: Si Cristo lo conociera, le entreba a latigazos

  4. j. Rosito 13 September 2017 at 7:19 pm Permalink

    El dia que uds comprendan que el enviado de Dios esta mas cerca de la Izquierda que de la Derecha, que lo esta mas aun de la Teologia de la Liberacion que de sus fieles y que no olviden con quienes Comulgo en nuestra America, mas bien quienes eran sus amigos, si es que aun no lo son, entonces entenderan su posicion.

  5. olga lavieri 17 September 2017 at 5:57 am Permalink

    El Papa argentino, si hubiera querido, habría usado su influencia moral global, en la solución de los problemasde de Venezuela. En cambio escogió la indiferencia y el silencio, para apoyar a la Teología de
    la Liberación, las ideologías trasnochadas de los años 50 a los 70, en América Latina, que tanto daño
    hicieron en nuestros países y en los que Fidel Castro se apoyó para expander su robolución.
    No es el Papa que nos ayudará, apoya y legitima a Raúl Castro y a Fidel como si fueran héroes y a Maduro
    le ha ayudado a ganar tiempo, obviamente dirigido por los hermanos Castros en su poderío en nuestro
    país. Los cubanos no pueden despegarse de la ubre venezolana, ya tienen 20 años pegados y como dignos
    parásitos que son, sin Venezuela no sobrevivirían. Como banda de oportunistas que son y quienes desde
    los años 60, Fidel ya le había puesto a los ojos a los recursos venezolanos. No pudo conseguirlo por la
    fuerza porque se encontró con un presidente cuatriboleado como Betancourt, pero con mucha astucia y
    siguiendo el guión de la la Alemania Oriental, llegó a apoderarse con la llegada de Hugo Chávez. Todo esto
    lo prepararon muy bien y se les dió de maravillas. Ahora tenemos el título de ser colonia cubana. ¿Qué tal?


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