01 September 2011 ~ 7 Comentarios

Milanés o la reconciliación a medias

por Rafael Rojas*

Rafael Rojas

(LA RAZÓN) Si alguien tiene dudas sobre lo difícil que será que los cubanos se pongan de acuerdo para avanzar en una transición a la democracia, que preserve la soberanía de la nación y, a la vez, lo mejor de la cultura producida dentro y fuera de la isla en el último medio siglo, que siga la polémica desatada por el concierto de Pablo Milanés en Miami.

Luego de que pequeños grupos radicales del exilio trituraran CDs del cantante en una céntrica calle de Coral Gables y de que se manifestaran en las afueras del American Airlines Arena, el trovador cubano dio su concierto ante unas 3,500 personas, en su mayoría exiliados, que, sin embargo, admiran la música de este ícono de la Revolución Cubana.

Como tantas veces en el pasado, ese evento reconciliador —el concierto de Milanés en la capital del exilio— se ve rebasado por un alud de posicionamientos políticos y maniobras mediáticas, fundamentalmente desde La Habana, que desvirtúa la reconciliación misma. Luego de invisibilizar el propio concierto y de destacar únicamente las minoritarias protestas en su contra, la prensa oficial se ha concentrado en atacar a líderes de la oposición y el exilio, como Carlos Alberto Montaner y Yoani Sánchez, por el respaldo que ambos han dado al concierto de Milanés, en contra de la intransigencia del exilio más tradicional.

Para la burocracia cultural cubana, por lo visto, el concierto de Milanés en Miami y su respaldo por parte de algunos líderes del exilio, no es algo que deba celebrarse. Que esos líderes apoyen el intercambio académico y cultural entre Estados Unidos y Cuba, impulsado por la administración Obama, que avanza en el sentido de la flexibilización del embargo, no es visto por La Habana oficial como una conveniente disminución de la intolerancia y el aislamiento, en las relaciones entre la isla y Miami, sino como una amenaza. El poder insular se siente amenazado por el reconocimiento que el exilio moderado da al trovador, porque supone que puede alentar las crecientes críticas de Milanés al socialismo cubano y, eventualmente, enajenar el apoyo del cantante al gobierno de la isla.

El avance de la reconciliación cubana, a la luz de este evento, es mínimo o parcial. Para el público que asistió al concierto y para la mayoría de la comunidad cubana exiliada, que defiende una mayor comunicación con la isla, el concierto es, sin duda, un logro. Pero para la ciudadanía de la isla, mayoritariamente privada de otra fuente de información que no sean los medios oficiales, la noticia de la actuación de Milanés en Miami no llega o llega mediada por las protestas de pequeños grupos intransigentes y por el apoyo que los “enemigos” dan al legendario trovador cubano. Para que este concierto sea un verdadero precedente, que fortalezca la tendencia a la flexibilización a ambos lados del estrecho de la Florida, no basta que se celebre en Miami, es necesario también que su éxito sea públicamente reconocido en La Habana.

rafael.rojas@razon.com.mx

*www.razon.com.mx

7 Responses to “Milanés o la reconciliación a medias”

  1. lazaro gonzalez 1 September 2011 at 3:43 pm Permalink

    y por que el concierto de pablo es reconciliador? segun la RAE/ reconciliar que proviene del lat. reconciliāre es:

    1. tr. Volver a las amistades, o atraer y acordar los ánimos desunidos. U. t. c. prnl.

    2. tr. Restituir al gremio de la Iglesia a alguien que se había separado de sus doctrinas. U. t. c. prnl.

    3. tr. Oír una breve o ligera confesión.

    4. tr. Bendecir un lugar sagrado, por haber sido violado.

    5. prnl. Confesarse, de algunas culpas ligeras u olvidadas en otra confesión que se acaba de hacer.

    6. prnl. Rel. Confesarse, especialmente de manera breve o de culpas ligeras.

    y segun mi modesto entender ninguna de esas acepciones del verbo se hizo presente antes, durante y despues del concierto, incluyendo el intercambio breteril entre el que nunca ha pisado las calles de la habana ensangrentada e inmundo garcia.

    por otro lado, las maniobras de la habana adquieren la connotacion que se le desea brindar como en este caso. que la “contratacion” de pablo para su concierto en miami es un reforzamiento del aislamiento de los “rockies” es un verdad de perogrullo con vistas a imponer la one way reunificacion, como supongo hayan entendido montaner, patterson y demas partidarios de la misma aunque no lo expliciten.

  2. Carlos Perdomo 1 September 2011 at 4:21 pm Permalink

    Creo que catalogar el concierto de pablo, o cualquier otro, como reconciliatorio es ir demasiado rapido y aspirar a eventos que no se dan necesariamente en un teatro. Baste decir que fue positivo y abre caminos de entendimiento y discusion. Para Miami fue sufiente para entender que hay un exilio cambiante que se atempera a los nuevos tiempos y realidades.
    Para La Habana, es un reto a todos los que dentro de ella asumen en sus hombros o lapices o computadoras el deber de hacer notar que hay una realidad que vas mas alla del discurso oficial.
    Si cada cual hiciera su parte, cada cosa iria encajando en un todo mas solido.
    Como dijera el propio Pablo en su reciente Carta Abierta, no mas lamentos silenciosos a nivel de hombro. A Pablo le toca cantar y asumir o rectificar posturas, a Joany, en su blog, hacerle saber al mundo lo que sucede en las calles de Cuba, y cada cubano independiente de lo que sea y donde este, le toca asumir responsabilidad con su tiempo y su familia.
    Cuando eso suceda, la reconciliacion sera saludable y marchara por buen camino.

    Carlos Perdomo

  3. Visionario 2 September 2011 at 11:03 am Permalink

    Solo hay reconciliacion despues que el regimen desaparezca y los que cometieron crimenes paguen por ellos. Yo no recuerdo que hubo reconciliacion con los alemnas desdes de la segunda guerra mundial. Ni con Sadam Hussein. Esa reconciliacion del olvido de los crimenes llevo a Rusia a elegir de presidente al ex-jefe de la KGB!
    “…Luego de que pequeños grupos radicales del exilio trituraran CDs del cantante en una céntrica calle de Coral Gables”: eso se llama libertad de expresion y tiene que existir como parte principal de la nueva Republica de Cuba. Las facciones son un producto directo de la libertad.

  4. Carlos Pires 3 September 2011 at 3:29 am Permalink

    Yo no soy Cubano, pero queiro este pais como se fuera mio.Los Cubanos deven unir, para el dessarrolo del futuro que no tarda a venir.Todos son hermanos, la pelea no sirve para nada.

  5. CUBASI YANQUYSI 6 September 2011 at 11:00 pm Permalink

    “A mi modesto entender”…que Pablo Milanes diga que vino a cantarle a los cubanos de miami,como hermanos…y llamara a la union y el entendimiento entre el exilio y los que siguen en cuba y subrayo -los que siguen en cuba-porque de 10 cubanos 11 quieren emigrar aunque sea para Burundi o Haiti,considero que si es una actitud conciliadora que no es digerible para el gobierno cubano ni para los intransigentes del exilio historico,ambos segmentos del problema cubano saben que no tienen chance en una cuba sin odios…los dirigentes cubanos saben que el pueblo no les va a perdonar 50 años de mentiras y consignas que hicieron de cada cubano en el exilio un traidor y vil gusano,como tampoco les va a perdonar al llamado exilio historico el hecho de ver en cada cubano que se quedo en la isla un comunista que debia ser decapitado…todos ellos octogenarios hoy estan fuera de juego en una cuba sin odios ni rencores,una figura de la estatura de Milanes hablando de acercamientos y dialogos no encaja en la Habana ni en Miami

  6. Martin 19 September 2011 at 11:05 pm Permalink

    http://martinguevara.over-blog.es/article-sombrero-de-guano-84215131.html

  7. Angel Calzadilla 14 December 2011 at 12:42 pm Permalink

    Acabo de leer la carta de Pablo Milanes en respuesta a la exacerbada frustracion de Edmundo Garcia por entrevistarle sin el mas mínimo logro, y no puedo apartar mi consciente pensante de una imagen que al parecer ha estado aguardando por este momento para salir de algun archivo olvidado en mi subconsciente, que por razones biológicas del cerebro humano no podemos borrar tal cual hacemos en el disco duro de un computador. Sucedió en una esquina habanera, el lugar es lo de menos dada la proliferación de la actividad…….Eran dos jineteras, articulando un enfrentamiento con frases propias de su género pero con cierta influencia literaria de escuela secundaria de la que nunca trascendieron porque el oficio de la calle les supeditaba el instinto de supervivencia por el camino mas fácil en una sociedad hostil gobernada por un régimen no menos hostil …Una, aparentemente con mas rango que la otra , por sus años de dedicacion ininterrumpida al servicio de “El Chulo Mayor” y con mas logros adquiridos por sus excepcionales méritos en el arte de la adulación musical , le espetaba a la otra que ella era ingobernable e incuestionable en sus andares internacionales y que tenía mucho kilometraje a su favor…..La otra, una blanquita venida a menos, envidiosa, recalcitrante, y apabulladoramente pendenciera , no podia soportar que la mulata jacarandosa a pesar de estar muy entradita en años , aún sabía de como agenciárselas para ganarse un buen billete sin darle cuentas a nadie y a última hora querer escapar de las fauces de “El Chulo Mayor” antes de que este reciba la estocada final. Quizas sea una coincidencia demasiado cruel o una analogía de lo absurdo, pero la realidad siempre supera a la ficción y no es nada ficticio lo que está ocurriendo ahora mismo en La Habana y en muchas otras partes de Cuba, en que mientras simples mujeres de pueblo, con toda la valentía y el arrojo que las enmarca, exponen sus vidas en aras de una Patria libre y democrática, dos “mujerzuelas” en Miami se disputan en una bronca epistolar la inquebrantable lealtad y admiracion por “El Chulo Mayor”


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