13 November 2011 ~ 8 Comentarios

Nicaragua, trampa, victoria y percepciones

por Carlos Alberto Montaner

Daniel Ortega

(EL NUEVO HERALD) Daniel Ortega ganó las elecciones nicaragüenses e hizo trampas. Las dos cosas.

Ganó, porque la oposición se presentó dividida y amargamente peleada. Ganó, porque ya hay una generación de jóvenes nicas a los que la guerra civil de los ochenta y los desastres provocados por los sandinistas en aquella época de crímenes y pasiones colectivistas les parecen fenómenos remotos y ajenos. Ganó, porque Ortega utilizó hábilmente los petrodólares remitidos por Chávez para reclutar clientela política.

Ganó, porque el Daniel Ortega de hoy se parece más a Anastasio Somoza que a Fidel Castro: ortodoxia en el manejo de las variables macroeconómicas –como recomienda el FMI–, espacio para que el sector privado gane dinero, especialmente si los empresarios “no se meten en política”, la bendición de parte del clero –el sorprendente cardenal Obando–, y alianza estrecha con las fuerzas armadas, al extremo de llevar esta vez como candidato a vicepresidente a un general retirado, Omar Hallesleven Acevedo, quien, hasta hace poco, dirigió al estamento militar.

Hizo trampas, porque no triunfó con el 62% de los votos, sino tal vez con un 10 a 25% menos de sufragios, a juzgar por los patrones de conducta electoral de los comicios de los últimos veinte años, fraude que han denunciado con energía Dora María Téllez, ex comandante de la revolución, y Carlos Tunnermann, ex ministro de educación del sandinismo, además del candidato derrotado Fabio Gadea (la gran víctima de la estafa) y algunos observadores imparciales como el eurodiputado socialista Luis Yáñez, el Centro Carter y la ONG Transparencia y Ética.

¿Por qué Daniel Ortega forzó la mano y estiró su victoria (si realmente ganó) despojando a sus adversarios de la cuota de poder que les correspondía de acuerdo con la voluntad popular? Bastante obvio: porque quiere toda la autoridad para perpetuar su gobierno. Ya lo hizo descaradamente en las elecciones municipales de 2008, cuando comprobó que podía robarse decenas de alcaldías, entre ellas la de Managua, sin pagar el menor costo por su felonía. Si entonces pudo salirse con la suya, ¿por qué se iba a inhibir de repetir el mismo atropello en estos comicios, que eran notoriamente más importantes? Por eso el prestigioso educador Carlos Tunnermann tituló su análisis “Crónica de un fraude anunciado”. Se veía venir.

Ortega ahora dispone, además de la presidencia, de 60 diputados –las dos terceras partes del parlamento– y tiene el control del Poder Judicial y del Poder Electoral. Tras la máscara de la democracia, podrá gobernar a su antojo y aprobar una ley que permita su reelección indefinida. También es probable que convierta los Concejos del Poder Ciudadano, hoy manejados por su propio partido político, en una institución del Estado que se sostenga con fondos públicos.

Como hicieron fascistas y nazis en el primer tercio del siglo XX, ya Ortega posee todas las riendas institucionales para crear un régimen totalitario en el que Estado, gobierno, partido y caudillo se fundan y confundan en una sola entidad. En ese punto, muy cercano, no quedarán vestigios de los ideales republicanos con que se creó Nicaragua.

¿Hay alguna prueba objetiva del fraude? A mi juicio la hay, aunque indirecta. Existe una amplia y reciente encuesta de Latinobarómetro, una notable ONG chilena, hecha en toda Hispanoamérica, que da algunos datos muy interesantes sobre 18 países, y entre ellos Nicaragua. Ésta es la nación del continente que peor valora a “los políticos” cuando se solicita que consignen al grupo “que menos cumple con la ley”. Y los nicas están en el pelotón de los que “más se oponen” a la reelección presidencial junto a México, Honduras, Guatemala y Perú (dato que explica el rechazo al continuismo de Ortega). Al mismo tiempo, Nicaragua es, con mucho, la nación de América Latina que más valora la economía de mercado como “único sistema” capaz de lograr el desarrollo. Simultáneamente, de los 18 países, en esta escala de expectativas, Nicaragua es el número 15 en creer que su Estado es capaz de solucionar los cuatro problemas cruciales de la región: “delincuencia, narcotráfico, pobreza y corrupción”. Mientras Argentina alcanza un nivel de esperanza de 75 en la capacidad del Estado para enfrentarse a estos flagelos, y mientras el promedio latinoamericano es 57, los nicas apenas llegan a 39.

Con una sociedad que tiene esas percepciones, ¿quién puede creer que Daniel Ortega obtuvo el 62% de los sufragios? Imposible.

8 Responses to “Nicaragua, trampa, victoria y percepciones”

  1. WIlfredo Marrero 13 November 2011 at 7:26 am Permalink

    Yo estoy de acuerdo contigo, las elecciones en Nicaragua no creo hayan sido limpias; todavia no conozco de elecciones en paises hispanos con gobiernos izquierdistas en las cuales las elecciones se hayan efectuado sin trampas.

  2. Pablo Vijil 13 November 2011 at 4:35 pm Permalink

    Soy un Nicaraguense lector de su columna. No estoy de acuerdo esta vez en su afirmación de q Ortega gano. Nadie sabe, ni ellos mismos los resultados reales. Fue tal la magnitud del fraude q nunca se conocerá la voluntad del pueblo en estas elecciones. Otra falla de su articulo e sobredimencionar a tres o cuatro curas como parte del clero el cual muy valientemente ha venido denunciando las anomalías del gobierno orteguista.

  3. Jonás W. Castillo 13 November 2011 at 6:18 pm Permalink

    Soy nicaraguense y en mi país solemos decir que “Al mejor mono se le cae el zapote” y esta vez se le caído mi estimado Montaner. Muchas de las aseveraciones aquí vertidas son absolutamente falsas.

    El dinero de Chávez no le ha granjeado la simpatía de nadie -fuera de sus seguidores- al señor Ortega. Fue claramente derrotado en las urnas y él lo sabe bien.

    Los nicas no somos idiotas y sabemos bien que el comandante sólo busca su propio beneficio y el de sus allegados más cercanos.

  4. Humberto santamaria 14 November 2011 at 1:17 am Permalink

    Soy un Nicaraguense que considera que en su articulo faltan muchas variables del fraude, como por ejemplo desde meses antes de la eleccion las cedulas de identidad, documento indispensable para votar se le entregaba unicamente a los Orteguistas, la negativa de acreditar observadores nacionales e internacionales confiables, la manipulacion de los empleados publicos que si no apoyaban al regimen perdian su empleo y muchisimas variables mas, le aseguro Señor Montaner, que si este hubiese sido un proceso limpio Daniel JAMAS hubiese ganado estas eleccion

  5. Jorge 14 November 2011 at 1:41 pm Permalink

    Otro elemento que nadie menciona aqui y que el mismo Montaner toca en su serie de libros sobre los idiotas latinoamericanos es la falta de cultura civica generalizada en America Latina, eso es lo que explica muchas veces que las encuestas son irreales, es casi imposible saber como va a votar un alto porciento que no tiene cultura politica.
    Los Nicaraguenses como los Peruanos, Ecuatorianos, Bolivianos, etc no son ni Suizos ni Noruegos.
    Lamentablemente, la limitada clase intelectual de cualquier pais Latinoamericano no es barometro, el abstencionismo siempre es alto y los movimientos populistas en cualquier lado son mas eficientes en sacar a la gente sin cultura politica a votar que la razon y las buenas normas.

  6. Maximiliano Herrera Verdugo 14 November 2011 at 4:15 pm Permalink

    Obvio que hubo fraude masivo, todavia hay alguien que se cree que existen las condiciones en Nicaragua para elecciones limpias ?
    Bienvenido al pais de los ingenuos !
    Ortega tiene en la mano la Comision electoral, el poder judicial y practicamente todas las riendas del poder.
    NO se ha permitido obviamente algun observador independiente internacional y los pocos localas han quedado horrorizados ante un fraude de tal magnitud que ni siquiera en Nigeria o Kenia se le ocurriria hacer, tal vez Obiang de Guinea Ecuatorial puede llegar a ser tan descarado. Basta de bla bla bla por favor, hablemos las cosas con su nombre: DICTADURA ABSOLUTA, eso es lo que hay en Nicaragua, dejemonos de juegos y hablemos “al chile” come decimos en Costa Rica, esa no fue una eleccion, fue una burla, un “show”.

  7. Miguel 18 November 2011 at 6:30 pm Permalink

    Estuve en Nicaragua el pasado mes de junio. Desde ese mismo momento percibi que el excomandante tenia ganada las elecciones. No porque es un personaje popular o unico en el pais. Sobran los comentarios en su contra, junto a su esposa. Solo los adultos se recuerdan de los desmanes cometidos por los comandantes, los jovenes estan prendidos de sus celulares, la ropa y todo lo que representa la nueva tecnologia. Muchos de ellos esperanzados en llegar al pais del tio Sam. Muchos de ellos tienen familiares que le envian dolares y otro tipo de remesas. Se le conocen como “remeseros”. Este impresentable personaje, esta demasiado apoyado por su par venezolano, le coge la ayuda a los americanos, deja invertir en el pais. Una serie de circunstancias que le son favorables, la mas importante es que la oposicion esta dividida y no convence, su principal estorbo es el gordo Aleman, quien quisiera obtener la primera magistratura para seguir desfalcando el dinero del pais. Una lastima porque los nicas en sentido general son buenas personas, es un pais bellisimo y puede tener un futuro promisorio. Les deseo suerte.

  8. carlos gadea 7 December 2011 at 2:14 pm Permalink

    Es lamentable que el Sr Montaner, teniendo tantos amigos en nicaragua,
    y ademas con solo leer los editoriales de La Prensa de la cual es
    articulista,escriba un articulo sobre las elecciones en Nicaragua tan
    lleno de falsas apreciaciones como decir que el clero apoya a Daniel y
    a su gobierno y ademas decir o poner en duda el fraude y mencinar al Crter como obserbador cuando ni fue invitado. Sr. Montaner, para su conocimiento,el Sr Roberto Rivas, presidente del CSE es un funcionario
    ilegal, protegido del Cardenal, millonario propietario de dos aviones ymansiones en Cota Rica y Nicaragua, todo esto, dice el, comprado
    un sueldo de 5000 Dolares mensuales. El y el cardenal son reenes del frente y por eso, el apoyo de estos señores a Daniel, que controla todos los poderes del estado, gracias a que un politico “astututo y sagas”, le elimino a nuestra constitucion, el candado del 45% (que Daniel nunca ha superado), a tan solo el 35%.
    Talvez en una visita que haga a Nicaragua, pueda comprobar todo lo que le he expresado.

    Siempre con mi respeto para Ud.


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