25 December 2013 ~ 15 Comentarios

Otra vez, el Papa Francisco

por Alberto Benegas Lynch

Papa Francisco

(elcato.org) Esta es la sexta vez que me pronuncio sobre las ideas económico-sociales del actual Pontífice de la Iglesia católica: la primera vez, en diciembre de 2011 (“Mensaje del Arzobispo de Buenos Aires” en Diario de América de New York), la segunda en marzo de 2013 en un reportaje que me hicieron en CNN, la tercera en octubre de 2013 (“La malvinización del Papa” en La Nación de Buenos Aires), la cuarta en noviembre de 2013 (“Teología de la Liberación” en El Diario de Caracas), la quinta en otra entrevista en CNN en este mes de diciembre y ahora lo hago nuevamente a raíz de la Exhortación Apostólica “Evangelii Gaudium” recién promulgada.

En este último caso, el Papa Francisco lamentablemente vuelva a insistir con sus ideas estatistas y contrarias a la sociedad abierta reflejada en los mercados libres. Sin duda esto tiene una clara dimensión moral puesto que la tradición del liberalismo clásico y sus continuadores modernos se basan en el respeto recíproco y la asignación de los derechos de propiedad como sustento moral de sus propuestas filosóficas, jurídicas y económicas. De allí es que el primer libro de Adam Smith, ya en 1759, se tituló The Theory of Moral Sentiments, preocupación mantenida por los más destacados exponentes de esa noble tradición.

No quiero repetir aquí argumentos que ya consigné en mis antes referidos trabajos, solo me circunscribo a los aspectos más sobresalientes del nuevo documento del actual Papa en materia económico-social.

El aspecto medular del documento (que comentaremos brevemente puesto que el espacio no nos permite abarcar todos los aspectos) se encuentra en el segundo capitulo. Para darnos una idea del espíritu que prima, se hace necesario comenzar con una cita algo extensa para que el lector compruebe lo dicho en palabras del texto oficial.

“Así como el mandamiento de ‘no matar’ pone un límite claro para asegurar el valor de la vida humana, hoy tenemos que decir ‘no a una economía de la exclusión y la inequidad’. Esa economía mata. […] Hoy todo entra dentro del juego de la competitividad y de la ley del más fuerte, donde el poderoso se come al más débil. Como consecuencia de esta situación, grandes masas de la población se ven excluidas y marginadas: sin trabajo, sin horizontes, sin salida.

En este contexto, algunos todavía defienden las teorías del ‘derrame’, que suponen que todo crecimiento económico, favorecido por la libertad de mercado, logra provocar por sí mismo mayor equidad e inclusión social en el mundo. Esta opinión, que jamás ha sido confirmada por los hechos, expresa una confianza burda e ingenua en la bondad de quienes detentan el poder económico y en los mecanismos sacralizados del sistema económico imperante. Mientras tanto, los excluidos siguen esperando. Para poder sostener un estilo de vida que excluye a otros, o para poder entusiasmarse con ese ideal egoísta, se ha desarrollado una globalización de la indiferencia. Casi sin advertirlo, nos volvemos incapaces de compadecernos ante los clamores de los otros, ya no lloramos ante el drama de los demás ni nos interesa cuidarlos, como si todo fuera una responsabilidad ajena que no nos incumbe. La cultura del bienestar nos anestesia y perdemos la calma si el mercado ofrece algo que todavía no hemos comprado, mientras todas esas vidas truncadas por falta de posibilidades nos parecen un mero espectáculo que de ninguna manera nos altera”.

En verdad, las reflexiones del Papa resultan sorprendentes debido a las inexactitudes que contienen. En primer lugar y antes que nada, debe precisarse que el mundo está muy lejos de vivir sistemas de competencia y mercados abiertos sino que en menor o mayor medida ha adoptado las recetas del estatismo más extremo en cuyo contexto el Leviatán es cada vez más adiposo y cada vez atropella con mayor vehemencia los derechos de las personas a través de múltiples regulaciones absurdas, gastos y deudas públicas colosales, impuestos insoportables e interferencias gubernamentales cada vez más agresivas, todo lo cual no es siquiera mencionado por el Papa en su nuevo documento.

Sin embargo, la emprende contra la competencia y los mercados libres que dice “matan” como consecuencia de la supervivencia de los más aptos, sin percatarse que los que mayores riquezas acumulan hoy, en gran medida no son los empresarios más eficientes para atender las demandas de su prójimo sino, en general, son los profesionales del lobby que, aliados al poder político, explotan miserablemente a los más necesitados. También omite decir que la desocupación es una consecuencia inevitable de legislaciones que demagógicamente pretenden salarios superiores a los que las tasas de capitalización permiten como si se pudiera hacer ricos por decreto. Tasas que desafortunadamente son combatidas por las políticas gubernamentales que prevalecen. Dichas tasas constituyen la única causa de la elevación en el nivel de vida de la gente. Si no somos racistas y nos damos cuenta que las causas no residen en el clima imperante ni en los recursos naturales (recordemos que África es el continente que exhibe la mayor dosis y que Japón es un cascote donde solo el veinte por ciento es habitable), podremos concluir que dichas tasas permiten incrementar salarios e ingresos en términos reales.

Si un pintor de brocha gorda de Angola se muda a Canadá percibirá un aumento en sus ingresos cuatro veces superior al que venía obteniendo. No es que el canadiense sea más generoso que el angolés, es que está obligado a abonar esos salarios debido a las tasas de inversión en su país. Es por ello que en lugares donde las aludidas tasas son elevadas, en general no existe tal cosa como “servicio doméstico”. No es que el ama de casa estadounidense no le gustaría contar con ese servicio, es que, salvo contadas excepciones, no lo pueden afrontar.

Llama la atención que el Papa se refiera a la compasión del modo en que lo hace, puesto que, precisamente, aquella contradicción en términos denominada “Estado Benefactor” es lo que no solo ha arruinado especialmente a los más necesitados y provocado la consecuente y creciente exclusión, sino que se ha degradado la noción de caridad que, como es sabido, remite a la entrega voluntaria de recursos propios y no el recurrir a la tercera persona del plural para echar mano compulsivamente al fruto del trabajo ajeno.

En resumen, los valores y principios de una sociedad abierta no matan, lo que aniquila es el estatismo vigente desde hace ya mucho tiempo. Es importante citar el Mandamiento de “no matar”, pero debe también recordarse los que se refieren a “no robar” y “no codiciar los bienes ajenos”. En este sentido, estimo de una peligrosidad inusual el consejo papal basado en una cita de San Juan Crisóstomo cuando escribe el Papa: “animo a los expertos financieros y a los gobernantes de los países a considerar las palabras de un sabio de la antigüedad: ‘No compartir con los pobres los propios bienes es robarles y quitarles la vida. No son nuestros los bienes que tenemos, sino suyos’”.

¿Ese es el consejo agresivo al derecho de propiedad que el actual Pontífice les tramite a los líderes políticos del momento? ¿No es suficiente el descalabro que vive el mundo por desconocer los valores de la libertad? ¿Está invitando a que se usurpen las riquezas del Vaticano o solo se refiere a las de quienes están fuera de sus muros y la han adquirido lícitamente?

A continuación el Papa escribe que “Hoy en muchas partes se reclama mayor seguridad. Pero hasta que no se reviertan la exclusión y la inequidad dentro de una sociedad y entre los distintos pueblos será imposible erradicar la violencia. Se acusa de la violencia a los pobres y a los pueblos pobres pero, sin igualdad de oportunidades, las diversas formas de agresión y de guerra encontrarán un caldo de cultivo que tarde o temprano provocará su explosión.  […] Esto no sucede solamente porque la inequidad provoca la reacción violenta de los excluidos del sistema, sino porque el sistema social y económico es injusto en su raíz”.

Debe precisarse, por un lado, que en una sociedad libre la desigualdad de rentas y patrimonios es inexorable consecuencia de las compras y abstenciones de comprar que lleva a cabo la gente en los supermercados y equivalentes en la medida que considere lo satisface o no el empresario en cuestión. El comerciante que acierta obtiene beneficios y el que yerra incurre en quebrantos. Por otra parte, las desigualdades fruto del privilegio significan un asalto al fruto del trabajo ajeno por parte de ladrones de guante blanco a través de bailouts y otros fraudes con el apoyo de instituciones nefastas como el FMI, del mismo modo que ocurre con los gobernantes que roban al contribuyente para abrir cuentas numeradas en países más civilizados al efecto de poder salvar su patrimonio mal habido que surge de las políticas irresponsables que ellos mismos ejecutan.

Pero lo que resulta más preocupante es que, puesto todo en contexto, el Papa parece estar insinuando una justificación a la violencia como reacción a lo que estima es el sistema competitivo, de mercados abiertos y del respeto a los derechos de propiedad.

También es pertinente apuntar que la llamada “igualdad de oportunidades” es incompatible con la igualdad ante la ley. Si un jugador de tennis mediocre jugara con un profesional y se pretende otorgarle al primero igualdad de oportunidades, habrá que, por ejemplo, maniatar al segundo con lo que se lesionaría su derecho. La cuestión es que todos mejoren sus oportunidades pero no igualarlas desde que cada uno es diferente, único e irrepetible. La igualdad es ante la ley, no mediante ella.

En definitiva, la sana preocupación por la pobreza no se resuelve intensificando las recetas estatistas y socializantes sino en aconsejar el establecimiento de marcos institucionales por el que se respeten los derechos de todos. Si se hiciera la alabanza de la pobreza material y no la evangélica referida al espíritu, la beneficencia quedaría excluida puesto que con ello se mejora la condición del receptor. Y si se dice que la Iglesia es de los pobres, debería dedicarse a los ricos puesto que los pobres estarían salvados. Además, todos somos ricos o pobres según con quien nos comparemos. Desde luego que repugna y alarma sobremanera el observar la miseria en la que muchos viven, pero es urgente comprender que esa situación es consecuencia de los permanentes ataques al progreso que infringen los gobiernos que, en lugar de limitarse a garantizar derechos destruyen las posibilidades de elevar la condición de tanta gente herida en su dignidad a través de inflaciones monetarias, presiones fiscales inauditas y tremendos bloqueos a los arreglos contractuales pacíficos que no lesionan derechos de terceros. En la medida en que esas políticas empobrecedoras no han tenido lugar, en esa media es que se ha permitido mejorar la situación de miseria en cuanto a la producción de alimentos, de medicamentos, de educación, de vivienda y tantas otras manifestaciones de progreso que sacaron a nuestros ancestros de la condición original de las cavernas y la miseria que no se logra por arte de magia sino con trabajo, ahorro y perseverancia en el sistema de la libertad que incentiva la creatividad y el respeto al prójimo.

En esta línea argumental, es de gran importancia tener presente consideraciones bíblicas sobre pobreza y riqueza material para constatar el significado de estos términos en el contexto de los valores morales que deben primar sobre toda otra consideración, en concordancia con los dos Mandamientos antes mencionados que hacen referencia a la trascendencia de la propiedad privada, lo cual es del todo armónico con los postulados de una sociedad abierta. Así, en Deuteronomio (viii-18) “acuérdate que Yahveh tu Dios, es quien te da fuerza para que te proveas de riqueza”. En 1 Timoteo (v-8) “si alguno no provee para los que son suyos, y especialmente para los que son miembros de su casa, ha repudiado la fe y es peor que una persona sin fe”. En Mateo (v-3) “bienaventurados los pobres de espíritu porque de ellos es el reino de los cielos” fustigando al que anteponga lo material al amor a Dios (amor a la Perfección), en otras palabras al que “no es rico a los ojos de Dios” (Lucas xii-21), lo cual aclara la Enciclopedia de la Biblia (con la dirección técnica de R. P. Sebastián Bartina y R. P. Alejandro Díaz Macho bajo la supervisión del Arzobispo de Barcelona): “fuerzan a interpretar las bienaventuranzas de los pobres de espíritu, en sentido moral de renuncia y desprendimiento”  y que “ la clara fórmula de Mateo —bienaventurados los pobres de espíritu— da a entender que ricos o pobres, lo que han de hacer es despojarse interiormente de toda riqueza” (tomo vi, págs. 240/241). En Proverbios (11-18) “quien confía en su riqueza, ese caerá”. En Salmos (62-11) “a las riquezas, cuando aumenten, no apeguéis el corazón”. Este es también el sentido de la parábola del joven rico (Marcos x, 24-25) ya que “nadie puede servir a dos señores” (Mateo vi-24).

Se que el Papa está imbuido de las mejores intenciones, pero las intenciones y la bondad de la persona —como es el caso— no son relevantes, lo importante son las políticas que se llevan a cabo. En este cuadro de situación, por último, es de interés tener presente lo estipulado por la Comisión Teológica Internacional de la Santa Sede que consignó el 30 de junio de 1977 en su Declaración sobre la promoción humana y la salvación cristiana que “De por sí, la teología es incapaz de deducir de sus principios específicos normas concretas de acción política; del mismo modo, el teólogo no está habilitado para resolver con sus propias luces los debates fundamentales en materia social […] Las teorías sociológicas se reducen de hecho a simples conjeturas y no es raro que contengan elementos ideológicos, explícitos o implícitos, fundados sobre presupuestos filosóficos discutibles o sobre una errónea concepción antropológica. Tal es el caso, por ejemplo, de una notable parte de los análisis inspirados por el marxismo y leninismo […] Si se recurre a análisis de este género, ellos no adquieren suplemento alguno de certeza por el hecho de que una teología los inserte en la trama de sus enunciados”.

Los fanáticos que siempre dicen amén a todo son cómplices del problema, puesto que como ha dicho el actual Papa refiriéndose a los cortesanos: "son la lepra de la Iglesia". Si fuera por ellos —salvando las distancias— todavía estaríamos con los Borgia.

15 Responses to “Otra vez, el Papa Francisco”

  1. ateo666666 25 December 2013 at 12:32 pm Permalink

    Que el jefe de la mayor multinacional mundial, reyezuelo de un estado teocrático medieval, que vive en uno de los palacios más decadentemente ostentosos del orbe, dueño y señor de inimaginables propiedades, riquezas, tesoros e inversiones repartidas por todo el mundo en tal cantidad que nadie se atreve ni siquiera a intentar cuantificar, declare en un país con decenas de millones de personas muy pobres que no tiene “oro ni plata” es tan ofensivo como si lo hubiera declarado Carlos Slim o Bill Gates en un campo de refugiados de Darfur frente a esos desesperados que lo han perdido todo y se encuentran al borde de la inanición. http://diario-de-un-ateo.blogspot.com.es/2013/07/el-hombre-mas-rico-del-mundo-hace.html

  2. Sergio Hernandez 25 December 2013 at 1:42 pm Permalink

    Es muy peligroso que el Papa se pronuncie sobre materias que desconoce, por educación y medio en que ha vivido, porque sus palabras son tomadas como sagradas y fuente de inspiración por millones. Afortunadamente su ignorancia sobre cómo se produce la riqueza y cómo opera el respeto a la propiedad privada tienen un mínimo eco en el motor del desarrollo mundial (los Estados Unidos), pero, Lamentablemente, puede tener un efecto muy negativo en la América Latina.

  3. Alfredo Milano 25 December 2013 at 2:46 pm Permalink

    Lamentablemente para Latinoamérica, su primer Papa es comunista. Así como en USA su primer presidente negro es socialista.

  4. el inagotable 25 December 2013 at 3:36 pm Permalink

    Comenta Alberto Benegas

    En primer lugar y antes que nada, debe precisarse que el mundo está muy lejos de vivir sistemas de competencia y mercados abiertos sino que en menor o mayor medida ha adoptado las recetas del estatismo más extremo ..

    Pero con tanta info contradictoria, ya no se sabe a quien creer.

    . Copio del libro de Joel Bakan:

    …los ultimos annos del siglo se han caracterizado por un paulatino retroceso de los gobiernos. Presionados por los mecanismos corporativos y la globalizacion, los gobiernos han adoptado politicas netamente inspiradas en las teorias del neoliberalismo. Se han eliminado de un plumazo restricciones legales que molestaban a las corporaciones y la privatizacion las doto con el poder necesario para dirigir areas de las sociedad antes excluidas (Pone como ejemplo la seguridad y las prisiones, entre otros)

  5. Ramon 25 December 2013 at 9:59 pm Permalink

    Bueno las teorias del Papa se estan poniendo en practica en Venezuela, donde Maduro esta copiando lo que dice el Papa, o el Papa esta diciendo lo que hace Maduro, en poco tiempo veremos como terminan esos pobres de Venezuela, sin el Capitalismo (el resultado Yo lo conosco, Soy Cubano)

  6. Luis Guembes 26 December 2013 at 3:13 pm Permalink

    ¿Qué tanto son estas ideas propias del mismo Papa y no una sopa de sus “asesores” más cercanos?…
    En realidad preocupa bastante que el Papa se exprese de manera tan ignorante acerca de temas bastante sencillos de entender y que mezcle en la misma taza componentes que terminan en nitroglicerina inestable.
    Supongo que era necesario que salga con una epístola de ese tamaño y defienda lo que quiera defender, pero no me parece lo más inteligente insultar la inteligencia de los demás propagando una arenga que llama a la acción a los actores menos preparados en los temas que menos les competen.

  7. el inagotable 27 December 2013 at 9:01 am Permalink

    Comenta Rouslyn:

    …Lo que me da es tremenda rabia la especulación a que se someten juguetes que el Estado vende baratos, ciertas personas los acaparan y les suben el precio para revenderlos en la calle, por cueta propia, incluso cuando no están autorizados para hacerlo. Me molesta la impunidad,
    —–

    Rosy toma como blanco de sus frustraciones a la victima en lugar del victimario. MIra Rosy, cuando yo tenia siete annos como tu ninnito y aun no habia hecho su aparicion quien todos sabemos tratando de imponer su capricho basado en doctrinas absurdas y extranjerizantes; la mujer cubana; las viejas como esa infeliz contra la cual arremetes no necesitaban- como parace ser hoy la norma de los timbiriches – montar una tarima para vender pacotilla al aire libre.

    Algunos ejemplos con nombres supuestos para proteger la privacidad de las personas.

    Luisa, que hoy vive en el N W de Miami a todo meter financiada por nuestros impuestos, nunca tuvo necesidad de trabajar ni aqui ni alla Su marido era farmaceutico y la mantenia holgadamente con casa pagada y carro (un viejo Dodge)

    Nena, que tambien salio al exilio y ya murio, tenia una farmacia junto a su hermana y la regentaba de manera rentable. Isabel tenia unas caballerias de tierra en las Villas que les fueron legalmente arrebatadas. Tanto ella, como su administrador vivian confortablemente de ellas, pagaban impuestos y generaban empleos, -Empleos no muy bien pagados, pero eso era lo que habia por la zona de Mordazo
    hasta que se las quitaron para llenarlas de aromales y marabu.

    Mercedes tampoco vendia chucherias a la entrada del Zoo. Era la flamante mujer de un tio que tenia una pequenna carpinteria donde trabajaban el y su hermano y generaban una decena de empleos. (Idem. Se la nacionalizaron))

    Estrella tenia en un confortable local anexo a su casa un salon de belleza.

    Mi madre era mantendida por su marido que trabajaba con el viejo Victoriano Sabala que en la calle Monte poseia la Casa de los Tres quilos
    (Idem, Idem, Idem) El edificio de la calle Monte no logro sobrevivir a un reciente aguacero.

    Orestes, antes de irse en una lancha, mantenia a su mujer con una cafeteria- bar que tenia una vitrola donde escuchabamos aquellos boleros dicen que “del mal vivir”

    La munnequita que canta- Blanca Rosa Gil, vivia de su talento… Ja Ja
    No ella no era de mi barrio,, pero tambien hoy vive exiliada.

    Mas o menos por ahi venia la cosa. Y si te atreves a decir que algunas mujeres se veian forzadas a putear para vivir hasta que la revolucion erradico la prostitucion de cuajo, te cuelgo unos videos que circulan en youtube sobre prostitucion infantil en el malecon habanero que estan como para cortarse las venas en esta etapa de deprecion navidenna.

    Saludos.

  8. jaime Rosito 27 December 2013 at 2:08 pm Permalink

    Siendo pragmaticos, es cierto que con la Iglesia, se obtienen mas beneficios que con el Populismo y ni hablar del Socialismo.Como diriamos en buen cubano, de dos males, el mejor o por ser mas exactos, el menos malo. Lo que no veo muy claro es la extension del pensamiento del enviado de Dios en la Tierra. Repartiria el Vaticano sus riquezas?..
    Recuerden que hasta no hace mucho, se consideraba la Primera Potencia Economica del Mundo; porque indudablemente “No se puede predicar moral en calzoncillos”. el Sumo Pontifice sabe que de no existir el Capitalimo, la Humanidad estaria aun transitando por un “Feudalismo Democratico” por llamarlo de alguna manera y seguramente, la Iglesia estaria jugando un papel no muy loable en tal situacion.. Sr. Papa, apliquese este refran…”Zapatero a su zapato”.

    Jaime.

  9. El pescador 28 December 2013 at 1:41 pm Permalink

    Hay dos parábolas evangélicas que también nos explican el uso del dinero y de los bienes: la del administrador corrupto y la del rico Epulón y el pobre Lázaro.
    http://eltestamentodelpescador.com/2013/09/28/dos-parabolas-de-jesus-sobre-como-usar-el-dinero-seamos-administradores-corruptos-no-ricos-derrochadores/

  10. El pescador 28 December 2013 at 2:08 pm Permalink

    Comentario del Padre Robert Sirico sobre el pensamiento económico del Papa en la Evangelii Gaudium

    http://www.youtube.com/watch?v=FSk9Bn7NYFI

  11. Alberto Lovera 28 December 2013 at 4:42 pm Permalink

    Es la primera vez que comento en su blog, Sr. Montaner, por lo que comienzo con un cordial saludo a su persona.
    Con todo respeto debo decirle que erró usted en el análisis de las palabras de Francisco, pues es evidente que éstas tienen que hacer con la Ética y no con la Economía. Sería una búsqueda sin sentido, tratar de hallar en la Encíclica instrucciones para levantar empresas o hacer negocios, lo cual es ajeno a la dimensión espiritual de su contenido. El documento, en la búsqueda de las causas que generan la desigualdad social (que ha sido una preocupación de la iglesia católica desde la publicación de la Rerum Novarum, punto de partida de su doctrina social) indaga en las motivaciones de los actores del hecho económico, con el solo propósito de plantar en sus corazones una conciencia, fundada en el amor, que trascienda el solo afán de lucro y conduzca a la solidaridad. Si esa motivación (adicional y no sustitutiva del lucro, por supuesto) pudiera lograrse (recordemos que para la iglesia la eternidad es la medida) no se repetirían situaciones globales como la reciente crisis de los bonos inmobiliarios.
    Reciba mis mejores deseos para el año por comenzar.
    Alberto Lovera V.

  12. Alberto Lovera 28 December 2013 at 5:24 pm Permalink

    P.D. Ahora vengo a caer en cuenta que el columnista no es el bloguista, sino el Sr. Alberto Benegas Lynch, quien sólo por su nombre ya me parece buena persona. Sean dirigidos a él mis comentarios, pues. Y disculpe mi descuido el Sr. Montaner.

  13. Maximiliano 30 December 2013 at 12:14 am Permalink

    Yo creo que el Papa habla de cosas que no conoce y termina confundiendo el capitalismo con el consumismo, que no tienen nada que ver una con la otra.
    Si moralmente nos dice que caer en el consumismo excesivo nos hace mas superficiales y materialistas puedo estar parcialmente de acuerdo,pero ya hablar de conceptos economicos es otra historia. Se esta misusando la palabra capitalismo , se le esta asociando una mala imagen totalmente equivocada de su significado economico. Yo creo en la buena fe y en la confusion e ignorancia economica del Papa.

  14. Aymee 4 January 2014 at 4:45 pm Permalink

    Al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios, recuerde esto su Santidad y sera mucho major.


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