15 August 2011 ~ 24 Comentarios

Pablito Milanés entre el empujón y el abrazo

por Carlos Alberto Montaner*

Pablo Milanes

(FIRMAS PRESS) Me parece muy bien que Pablo Milanés cante en Miami y en donde quiera que exista un público que desee escucharlo. Eso forma parte del ejercicio de la libertad de expresión inexistente en Cuba. Tampoco censuro que quienes no estén de acuerdo con su presencia en los escenarios floridanos se manifiesten pacíficamente, como establece la ley o, simplemente, decidan no acudir.

Las protestas cívicas espontáneas de la sociedad civil son síntomas de que la democracia, la diversidad y la tolerancia viven y colean. En cambio, los actos de repudio organizados por la policía política, como ocurre en la Isla (como el que sufrió Mike Porcell, por ejemplo, orquestado por sus ex compañeros de la Nueva Trova), trufados de violencia y de injurias contra personas indefensas, son demostraciones repugnantes de la intransigencia de una dictadura de matones que impone sus ideas por medio de la fuerza y la intimidación.

Pablo Milanés, en una entrevista aparecida en El Nuevo Herald, asegura que es un revolucionario de izquierda que desea perfeccionar el muy defectuoso socialismo, dotándolo de un espíritu de inclusión y tolerancia que acepte otras voces y le dé cabida a la libertad. De esa conversación con el periódico se trasluce que no es un esbirro ciego al servicio de la opresión, sino un simpatizante crítico y condicional del régimen. No es la primera vez, por cierto, que en entrevistas realizadas fuera de Cuba el cantautor se ha quejado de los excesos represivos del castrismo y de la cúpula dirigente.

Magnífico. Esa posición es contraria al comunismo de mano dura que hoy preconiza Raúl Castro como antes hizo su hermano Fidel. Objetivamente, aunque no de una manera explícita, porque no se atreve, o porque supone que no puede, Pablo Milanés respalda el derecho de las las Damas de Blanco a protestar sin ser reprimidas o de Oscar Elías Biscet y Oswaldo Payá –entre otros buenos cubanos– a organizar grupos políticos que le disputen al Partido Comunista la representación de la sociedad y la forma de organizar el Estado. Eso forma parte del espíritu de tolerancia.

En lo personal, me gustan las canciones de amor de Pablo, pero las políticas me resultan indignas de su talento (Canción por la unidad latinoamericana, por ejemplo, me parece un untuoso adefesio). A veces olvida que las canciones políticas son válidas para protestar contra las injusticias, pero no para aplaudir a quienes las perpetran. Alabar a un tirano y dedicarle canciones es propio de cortesanos obsequiosos, no de artistas independientes que se respetan. Ni siquiera es aceptable que John Lennon le hubiera escrito una canción de apoyo al Primer Ministro británico o a la reina de los ingleses, aunque se trate de funcionarios de una democracia acreditada. Como admiro a Pablo, siento vergüenza ajena cuando escucho algunas de sus composiciones. Supongo que es muy incómodo cantar de rodillas y me da pena por él.

No obstante, celebro ciertas críticas a la dictadura de los Castro que Milanés ha hecho a lo largo de los últimos años. Ahí ha mostrado coraje y espina dorsal. Negarse a firmar la carta contra los 75 demócratas encarcelados durante la primavera del 2003 fue un acto encomiable al que no se atrevieron otros artistas como Silvio Rodríguez o Amaury Pérez. Pablo ha sido duro y claro contra la gerontocracia comunista y contra la falta de pluralismo. Esas críticas, muy divulgadas en el exterior, han tenido un indudable valor político, y probablemente han estimulado a otros reformistas a “salir del armario”. Estoy seguro de que sus palabras representaban el sentir de un sector mayoritario de los comunistas cubanos.

Sin embargo, haber formado parte de la Asamblea Nacional del Poder Popular en calidad de diputado durante cinco años, aunque nunca asistió a las reuniones (lo que revela la insignificancia de esa institución), avalando con su bien ganado prestigio de artista los atropellos del régimen, sin haber levantado la voz dentro de Cuba una sola vez para defender a las víctimas de la tiranía o para quejarse de la opresión, es un hecho de su pasado político del que seguramente no se sentirá orgulloso, especialmente tratándose de alguien que pasó dieciocho meses en los campos de trabajo forzado de la UMAP en los años sesenta.

Pudo ser de otra manera. Pudo ser más enérgico. Al fin y al cabo, otros famosos cantautores radicados en Cuba, como Carlos Varela o Pedro Luis Ferrer, aunque no se han sumado a la oposición, se han negado de plano a servir al régimen y han escrito e interpretado canciones críticas, mientras algunos valientes, como Gorky, que hasta ha pasado por las cárceles políticas, o Los Aldeanos, han tenido el valor de colocarse pública y notoriamente frente a la dictadura, como ha contado Yoani Sánchez en sus excelentes textos.

Sé que Ojalá es una canción de Silvio y no de Pablo, pero ojalá, cuando cante en Miami, que Milanés dedique unas canciones a la memoria de grandes artistas como Ernesto Lecuona, Celia Cruz u Olga Guillot, que murieron sin poder regresar a su patria. Ojalá que públicamente pida que los escenarios de la Isla se abran sin condiciones para exiliados como Paquito D”´Rivera, Gloria Estefan, Willy Chirino, Arturo Sandoval, Mike Porcell, Luisa María Güell, Marisela Verena, Carlos Gómez y tantos otros valiosos artistas. Ojalá que tenga la hidalguía de recordar a Gorky, a Los Aldeanos y a todos esos músicos que viven dentro de Cuba acosados por la policía política y alejados por la fuerza de su público natural.

En todo caso, haga lo que haga el día de su concierto, es conveniente que cante en Miami entre los exiliados y las víctimas de la tiranía que deseen escucharlo. Quienes queremos el fin de la dictadura cubana y el establecimiento de un régimen plural y democrático en el que se respeten los derechos humanos, cometeríamos un error estratégico si hoy no le tendemos la mano a Milanés dentro del mejor espíritu de cordialidad cívica. Queremos una Cuba en la que quepan todos y se respete a todos, independientemente de los detalles que nos separen.

Lo que la dictadura de los Castro secretamente desea es que se prohíba el concierto, o que las manifestaciones de oposición sean tan estridentes como las que ellos orquestan, para transmitirles a sus huestes el mensaje de que no son posibles la reforma política, ni la ampliación de los márgenes de participación de la sociedad cubana, ni la tolerancia o aceptación de quienes se oponen al régimen comunista, simplemente porque se trata de opciones excluyentes con las que no es posible ninguna clase de entendimiento. Nunca debe olvidarse esta paradójica premisa política: lo que ” desmoraliza y desconcierta a los totalitarios no es el empujón, sino el abrazo.” 

*www.firmaspress.com

24 Responses to “Pablito Milanés entre el empujón y el abrazo”

  1. José Antonio Arias 15 August 2011 at 4:51 am Permalink

    Creo que es estratégicamente válido pensar en “el abrazo” y no en el “empujón” pero no se puede desconocer la diferencia entre lo que representa Pablo Milanés cuando, como artista, canta en Miami o lo hace en otros escenarios. Ha sido -sobre todo recientemente- crítico, creo, sin embargo, que esta vez será muy cuidadoso y tratará de evitar serlo. Desde mi punto de vista, ser cubano, tener proyección internacional y seguir creyendo en las virtudes inexistentes de un socialismo suavizado y redentor y tratar de promoverlo en las actuales circunstancias, lo hace ininteligible para muchos que obviamente respetamos el derecho ajeno y pensamos que no deja de ser un buen poeta e interprete, nada más, y que le asiste el derecho de presentarse donde quiera; pero de seguro no habrá de inspirar idea alguna que pueda ser válida en el futuro de nuestro pais en el que la pluralidad será importante, sin oportunismo, ni doble moral. Deberá tratarse precisamente, de que los artistas desempeñen como condición primaria su oficio, aunque tengan su opinión; y dejen de ser defensores u opositores de ideas para las cuales y en condiciones normales, no suelen ser forzozamente convocados. Creo que ello debe establecer una gran diferencia.

    • Wilfredo Dominguez 19 August 2011 at 8:19 pm Permalink

      Pepe, como sabes, trato de no ser esceptico como regla general. No obstante, en el caso de Pablo, no puedo dejar de sentir un escepticismo incomodo mas bien fundado.
      La reaccion patriotera de una parte del exilio no merece ni un apice de nuestra atencion. Hacerlo es tan irracional como seguir arguementando sobre los 10 millones o el Cordon de la Habana.
      En cuanto a Milanes, bueno, la historia es diferente. Hoy en dia, corren aires de liberalismo y flexibilidad que, en mi opinion, exageran el valor de sus recientes declaraciones.
      Es cierto que el artista ha soltado alguna que otra critica contra el regimen. Sin embargo, y de aqui viene mi escepticismo, nada de lo que ha dicho o hecho Milanes ha sido en presencia de los medios nacionales. Esta de mas decir, entonces, que por mas que Milanes se rompa los pulmones criticando lo que le venga en ganas podremos contar con los dedos de la mano los cubanos en la isla que podran enterarse.
      No podemos pedirles peras al olmo, Pepe, asi que no es justo que le pidamos a Milanes que cometa suicidio al criticar al regimen desde adentro. Ojo, aqui vamos con el escepticismo nuevamente!!!! En lo anterior podremos estar de acuerdo, sin embargo, el Sr. Milanes no ha tenido ni tan siquiera el decoro de honrar publicamente, EN CUBA, a Celia Cruz, de artista a artista, politica aparte!
      Entonces, Pepe, sacame de mi duda: no crees que todas esas “criticas” podrian facilmente ser parte de una muy buena estrategia pensada para endulzar a la opinion internacional y crear una atmosfera de aceptacion para las exportaciones culturales de la isla?
      En resumen, cualquier cosa que diga Pablo es para consumo del extranjero. El pueblo de Cuba sigue y seguira recibiendo la imagen de Pablo cantandole Happy Birthday a Fidel!

  2. Cuco 15 August 2011 at 4:57 am Permalink

    Todo pudo ser de otra manera y todos pudimos ser más enérgicos…incluso ud. y todos nosotros.
    Ahora no es tiempo de juicios y menos desde alguna posición paternalista. Pablito cambió hace años igualito que muchos en el exilio..así es dialéctica de la vida. No hay justificación alguna para condenar este concierto al fracaso como ud. mismo dice.
    Y mucho menos de darle ese chance a quienes desprecian tanto a Cuba como a Pablo Milanés. Un abrazo.

  3. JORGE J. GASTON 15 August 2011 at 5:52 am Permalink

    Gracias Carlos Alberto por un analisis excelente de Pablito Milanes y las circunstancias que rodean su presentacion en la capital del exilio cubano. No hay dudas que esta jugando en las dos bandas y creo le saca mas provecho que si se mantuviera como Silvio,de un solo lado.
    Creo que si tienden la mano hay que tender la nuestra y demostrarle que nuestro lado es el bueno y no el de ellos…..como en mi escrito del otro dia en el NH: Hay que sumar y no restar

  4. José López Mera 15 August 2011 at 9:06 am Permalink

    Como siempre Montaner anteponiendo el derecho a la LIBERTAD INDIVIDUAL por encima de insluso sus preferencias personales. Pero yo, en ejercicio de MI libertad, jamás acudiré a oir a Milanés, ni lo escucharé en radio o TV o compraré un disco suyo… Los exiliados que lo hagan lo hacen con todo su derecho, por supuesto, pero me reservo el mío a juzgarlos…

  5. Jorge Ros 15 August 2011 at 9:38 am Permalink

    Excelentemente bien presentado. Ayer te dije que coicidia en mucho contigo… Hoy, te digo que me gustaria haber escrito ese articulo de tu blog y lo suscribo plenamente.
    A José Lopez Mera, cada quien es libre de escuchar la musica que desee… Esa es una de las caracteristicas de la libertad.
    Reconozco a Vigilia Mambisa su derecho a protestar y a expresarse, pero bajo ningun concepto tiene autoridad para tratar de prohibir que los que lo deseen vayan al concierto como lo han intentado algunos anti-democraticos como el grupo lidereado por elcuestionado David Rivera, que pidio que el condado cancelara el concierto… Como bien dice Gina, hay que ejercitar la libertad de expresion inexistente en Cuba.

  6. Jose P. Zaragoza 15 August 2011 at 11:57 am Permalink

    Muy bueno, la diversidad de criterio indica democracia, recuerdo perfectamente cuando se quemaron en la Habana muchos discos de artistas que de una u otra manera discreparaban del regimen.
    Debemos nosotros , que buscamos la libertad , imitarlos como se hizo no hace mucho con la aplanadora? No. debemos inculcarles que podemos hacer lo que a ellos le esta negado.
    El que quiera ir al concierto que vaya, el que quiera protestar que proteste eso es democracia, lo demas falta de ella.
    Creo que Milanes. hombre de izquierda al que se le debe respetar sus criterios, tiene el valor de criticar al regimen , mesuradamente, y volver a Cuba quiza pensando que pudiera pasarle, pero vira una y otra vez.
    No vinieron en su tiempo cuando la URSS el Bolchoi y de Viet-Nam artistas y espectaculos? porque no van a venir artistas de la isla sean o no opositores.
    Lo felicito por su articulo.

  7. Kiko 15 August 2011 at 12:40 pm Permalink

    Excelente, Carlos Alberto. Como a ti me gustaría que Milanés venga a Miami, se le respete su dignidad y que hagan demostraciones críticas tranquilas los deseen. Pero le agrego una coletilla: que el concierto quede vacío.
    Mi calificación a Milanés: 100 puntos como compositor y cantante, 40 como letrista (le quito 50 por las alabanzas y 10 por quererla compartida) y cero en política.
    Extraigo literalmente y comento algunas de las cosas que el Sr. Milanés dice en la entrevista reciente a la que alude Carlos Alberto:
    “Hay que hacer otro socialismo y una nueva revolución en Cuba”.
    ¿Más socialismo y más revolú? ¿Un nuevo socialismo tipo Milanés? ¿Algo desconocido por economistas, sociólogos y políticos? Algo brand new, distinto a lo que ocurrió en la URSS, China, Corea, VietNam, Cuba y República Democrática Alemana donde “las masas” derrumbaron un muro para huir del mejor de los paraísos socialistas? Milanés, por favor, explícame despacio esa nueva utopía. Pero por favor, si te van a hacer caso que la experimenten antes con animales.
    “No hay que juzgar a los dirigentes de la revolución cubana, hicieron lo que tenían que hacer en su tiempo”.
    No entiendo, ¿que sigan estando por encima de la ley? La miseria física y síquica en que está sumida Cuba en estos momentos es debida exclusivamente a que esos dirigentes a los que “no hay que juzgar” hicieron “lo que tuvieron que hacer en su tiempo”, entre otras cosas el hundimiento intencional del remolcador con 20 niños abordo.
    “Las conquistas antiguas están allí”
    En eso tienes razón, todavía están allí: Enseñarte a leer para prohibirte leer libremente; graduarte en la universidad para que trabajes de chofer de taxi, camarero, prostituta o te tengas que ir del país a tener una vida digna; darte servicios de salud gratuitos para que tengas que yacer en ripios de sábanas machadas de sangre, y que conseguir una aspirina sea un dolor de cabeza; y darte la soberanía de ser gobernado por un solo hombre durante 50 años, retrocediendo 500 en el progreso político logrado por parte de la humanidad.
    “Así como expresamos la gloria que vivimos en un momento”.
    Lo que experimentó el pueblo cubano en los primeros momentos no fue gloria, sino ilusión. Gloria la que viviste tú durante el infierno que vivieron tantos.

  8. Iliana Curra 15 August 2011 at 1:36 pm Permalink

    “Lo que más admiro de Fidel son sus cojones”. “Soy antimperialista por excelencia”, son las frases de Pablo Milanés más populares en cuanto a su afiliación política. Me encanta ver a un “antimperialista” cantando en el imperio. Admirar eso de Fidel y venir a cantar en Miami es una inongruencia. En cuanto a los “puentes” tendidos, prefiero pagarle la carrera de Arquitecto haciendo colectas en Miami. ¿Abrazos con un comunista? Eso se lo dejo a Dios, si es que lo perdona, porque para eso, tendrían que arrepentirse…y NO lo han hecho. Vamos, Carlos Alberto. Te faltaron muchos detalles por mencionar sobre Milanés.

  9. Elsa M. Rodríguez 15 August 2011 at 1:52 pm Permalink

    El público de Miami tiene como usted dice la libertad y el derecho de asistir al concierto de Pablo Milanés. Lo trágico de este concierto como tantos otros de artistas llegados de la isla es que nos sigan pidiendo a los cubanos del lado de acá que seamos consecuentes, que abramos nuestros brazos, que no tengamos “odio”, etc. No creo que el exiliado no sea consecuente, no abra sus brazos ni tanga odio por aquellos que vienen de la isla porque se sienten bien junto a los exiliados. Pero a nosotros se nos ha dicho que este cantante viene a cantarle a su público tanto cubano emigrante que vive en Estados Unidos (no a los exiliados) como a miembros de otras comunidades que viven también aquí. Si este señor tiene vía abierta para salir de Cuba a Miami, y luego regresa allá sin problemas, tendrémos que pensar que el régimen está en plena apertura, cosa que todos sabemos que no es verdad porque continúan las represiones contra las Damas de Blanco y contra cualquier opositor que trate de expresarse libremente e inclusive existe uns lista negra de miles de cubanos que no puden viajar a la isla, tal como nos dice el Nuevo Herald en su portada del lunes 15 de Agosto, o lo que en realidad pensamos, que este señor no tiene problema al regresar a la isla porque es miembro de ese grupo que gobierna. No será soldado de traje verde, no tendrá grado militar, pero él representa al régimen de los Castro desde el momento que les canta y los alaba. El que quiera que haga como Cristo y ponga la otra mejilla, pero creo que habemos mucho que después de tantos años tratando de tomarnos el pelo, ya no creemos ni en Santa Claus.

  10. Orestes 15 August 2011 at 2:06 pm Permalink

    Es indudable que el articulo de CAM sobre Milanés que examina su presentación en Miami es atinadaoy sensato. Lo que no me explico es que después de haber pasado PM dieciocho meses en la UMAP (personalmente conocí esos terribles campos de concentración se haya pasado a las filas del socialismo y, por ende, en un mensajero musical de los Castro, condición que todavía no ha abandonado, permitiéndole su enriquecimiento patrimonial.

    De lo que si estoy persuadido es que Milanés es un discipulo de las atrucias de los Castro consistente en saber tomarles el pelo a la gente.

  11. Orestes 15 August 2011 at 2:08 pm Permalink

    Es indudable que el articulo de CAM sobre Milanés que examina su presentación en Miami es atinado y sensato. Lo que no me explico es que después de haber pasado PM dieciocho meses en la UMAP (personalmente conocí esos terribles campos de concentración se haya pasado a las filas del socialismo y, por ende, en un mensajero musical de los Castro, condición que todavía no ha abandonado, permitiéndole su enriquecimiento patrimonial.

    De lo que si estoy persuadido es que Milanés es un discipulo de las argucias de los Castro consistente en saber tomarles el pelo a la gente.

  12. Migdalia Jorge 15 August 2011 at 2:10 pm Permalink

    Pienso que el vivir en este pais me ha ensenado lo que es una veradera Democracia, fui una admiradora de las buenas canciones de Pablo como tantos muchos jovenes cuando viviamos en Cuba y no nos dejaron oir a otros muchos y buenos artistas especialmente de E.U. porque estaban prohibidos. Por tanto no me pondria en la misma posicion de los que mucho me hicieron sufrir y de los que por falta de libertad me hicieron un dia decidir salir de mi bella Cuba.El que no este de acuerdo con Pablo que lo manifieste por eso vivimos en libertad , pero a los que le gusta que lo oigan y lo disfruten.Han pasado 52 anos y seguimos en lo mismo sin darnos cuenta el dano que nosostros mismo nos hacemos.Nada que no aprendemos lo que realmente significa vivir en libertad.

  13. Adriana Bosch 15 August 2011 at 3:16 pm Permalink

    Eres verdaderamente el punto final. La libertad de expresión por sobre todas las cosas, pero tampoco tirar “la toalla” a todos los que se posicionan de alguna forma en contra de lo absolutamente inexculsable. Lo que Pablo dice es decente, pero los que se niegan a cruzar la simbólica bandera de la Cuba comunista que cubre la acera del American Airlines tienen su derecho y sus razones. Gracias por tu elocuencia que nunca falla y por siempre dar en el clavo.

  14. Sergio Botero 15 August 2011 at 4:28 pm Permalink

    Lo importante aquí es que aunque el arte pueda mandar un mensaje político de protesta o de opinión, la expresión artística y el tratamiento al artista no se politicen, en otras palabras, ni Silvio Rodríguez ni Pablo Milanés, ni Amaury Pérez tienen la culpa de que un fosilizado régimen comunista gobierne a Cuba en tanto los haya apoyado; en muchos países latinoamericanos suena su música y hay que abrirles las puertas, de lo contrario es rebajarse a la misma actitud discriminatoria de sus mentores totalitarios, y lo peor de todo, al tomar el mismo papel de censores políticos se legitima a esa podrida gerontocracia que desde hace cincuenta y dos años aprieta el puño sobre los cubanos.

  15. Fernando J Milanes MD 15 August 2011 at 5:43 pm Permalink

    Respuesta a un amigo, que da mi opinion del tema y su formidable articulo. El preguntaba cual era la diferencia de los que quieren controlar las calles de alla y los de aqui.

    Esta es la diferencia;

    La diferencia de los que gritan aquí o allá para que las calles sean exclusivas de los que piensen como ellos, no está en la calidad de lo que dicen, ya que todos piden exclusividad de ideas, sino consiste en el lugar donde se expresan. En Cuba los “gritones”, no están ejerciendo su derecho democrático y a lo mejor ni siquiera lo que realmente piensan, solo son peones de una tiranía que los estimula, les paga y no les pone freno. Aquí están representando una de las bases más importantes de este País, el derecho de expresión garantizado por el artículo # 1 (amendment) de la constitución, derecho que solo está limitado por las leyes criminales y civiles. Esta protección está basada en lo que diferencia esta (EEUU) republica de otras “democracias”, donde se evita la “tiranía de la mayoría” protegiendo los derechos de la minoría. Si queremos en Cuba establecer una Republica como la de acá, y como la descrita por nuestra Constitución del “40, tenemos que entender esto. Cuando vamos a tener unas calles que sean para todos los Cubanos? Simplemente cuando aceptemos que “todos” define al 100% de los ciudadanos y tenemos que compartir nuestras libertades hasta con el 1% que actúa de modo repugnante. Como sabes aquí se acepta quemar la bandera del País, insultar a los muertos en las guerras, y otras “barbaridades”. Los creadores de esta, nuestra Patria nueva, comprendieron muy bien que la censura de uno arriesgaba la censura de muchos. La ley aquí protege a Pablito y los muchos que representan ideologías antitéticas a las nuestra al igual que a los mal llamados “mambises”. A Pablito, por razones que conoces, lo ignoro como también hago con los radicales que se oponen. Lo hago porque esto garantiza que tengo plena libertad y a diferencia de Cuba nunca seré atacado física o verbalmente por agentes del gobierno.

    Un abrazo,

    Fernando

  16. Rita Fleitas 15 August 2011 at 8:28 pm Permalink

    Creo llegó la hora de poder intercambiar nuestro verdadero sentir e identidad, con personas, deseosas de la la libertad y el derecho de
    todos los individuos en el mundo a ser respetado. Solo deseo expresar
    cuanto me regocija, escuchar su comentario, intitulado entre el empujon y el abrazo, pues amo el ideario de Marti, quien solo de su pluma
    salían palabras de amor y no de odio, como el famoso verso “cultivo una rosa blanca. Estuve refugiada en Francia y creo en una ocasion hable con usted, hermano Montaner. Soy periodista y defendí el
    derecho de los artistas cubanos a manifestar el arte libre de ataduras,
    al fundar la Asociacion Pro Arte Libre. Creo usted escogió el abrazo

    porque cada quien da lo que tiene en su corazón. Basta ya de rencores
    entre los cubanos, es sabio refrenar tantos resentimientos, muchos
    entendibles, dada la crueldad de los sistemas totalitarios, pero
    inútiles, a mi juicio, para sanear el viciado aire y protagonismo de
    algunos hermanos fuera y dentro de Cuba. Si amamos la democracias
    para nuestro pais, empleemosla. Un cordial saludo para usted y familia.
    Rita Fleitas

  17. Félix José Hernandez. 16 August 2011 at 12:41 pm Permalink

    En 1980, cuando fui expulsado de la E.S.B. en donde era profesor de GeografÍa, mi esposa tuvo que salir huyendo por la calle San Rafael para no ser linchada por las “compañeras” del Ten Cent de Galiano en donde trabajaba y mi hijo de cuattro años expulsado del Círculo Infantil por “escoria”, Pablo Milanés cantaba “YO ME QUEDO”. El”heroico” CDR de mi cuadra (SOLEDAD ENTRE ZANJA Y SAN JOSÉ) lo puso por los megáfonos después del mitin de repudio. Nuestro delito fue sólo el de querer partir hacia la Libertad. Que vayan a ver a Pablo Milanes los que lo deseen, ellos son libres de hacerlo ode comprar sus discos , pues viven en Miami, pero yo… “YO ME QUEDO EN CASA”.

  18. Mirta Iglesias 16 August 2011 at 4:59 pm Permalink

    GRANMA
    Personalidades de la cultura envían mensajes a Fidel
    La Habana, 4 de agosto 2006

    Fidel querido:
    Te deseo lo mejor en tu convalecencia. Tengo que cumplir compromisos ineludibles en el extranjero y te prometo representarte a ti y al pueblo cubano como merece este momento: con unidad y coraje ante cualquier amenaza o provocación.
    Un abrazo,
    Tu Pablo Milanés

    En una entrevista con El Nuevo Herald el pasado 13 de agosto, y con respecto a sus arriba mencionadas declaraciones Milanés respondió: que “era un momento de crisis y los hombres revolucionarios en momentos como esos echan a un lado las diferencias. No podíamos permitir que por la enfermedad de Fidel Castro, el país cayera en un caos.”,

    Por si esto fuera poco, firmó cartas y documentos legales pidiendo la libertad de los “cinco espías”, uno de ellos cómplice de asesinato de los cuatro jóvenes de Hermanos al Rescate, pulverizados en el aire por Migs castristas. Mi esposo estaba en la tercera avioneta.

    A las dictaduras también se les apoya con la pluma, el bate, el piano, la guitarra, etc.

    Que les empiece a cantar a las Damas de Blanco, víctimas de una represión brutal.

  19. Lourdes 17 August 2011 at 10:56 am Permalink

    Me ha gustado mucho el artículo del Sr. Montaner, que como siempre ha puesto el listón muy alto.

    También encontré muy valioso el primer comentario (de José Antonio Arias).

    Hay un punto que convendría aclarar: hasta qué punto los ingresos de artistas como Pablo van a parar al régimen. Creo que todo el mundo en Miami piensa en esto, y no sin razón, puesto que Castro siempre se ha beneficiado de los cubanos que “suelta” al exterior (los médicos esclavos, artistas, los que manda al sur de la Florida para cometer fraude contra el Medicare –véase el programa de 60 Minutes al respecto–que luego los vuelve a acoger en Cuba, etc.). El que tenga más información, por favor compártela.

  20. Wilfredo Dominguez 19 August 2011 at 5:52 pm Permalink

    Pablo Milanes vino y dijo lo que dijo y creó su revuelo chauvinista dentro de las huestes “patrióticas” del exilio; pero, al final del cuento, que pasó? Nada, a no ser por el hecho de que Fidel sigue viejo y enfermo, Raúl no sabe aun como va a terminar todo este enredo, Milanes se va a casita un poco más rico y el exilio anda a la caza del próximo show.
    Mientras tanto, el pueblo de la isla, aun desesperanzado, ni tan siquiera sabe que nosotros perdemos el tiempo hablando toda esta bobería mientras la carne se cocina a fuego lento!
    Quiza cae un rayo y parte por el medio a ambos, Fidel y los “patriotas”!

  21. HAYMEL DE LA VEGA 22 August 2011 at 10:23 pm Permalink

    Yo naci en el 73, era muy chica cuando paso lo del 80 donde tiraban huevos a los vecinos. Nunca comprendi porque habia q ser pionera, ni usar panoleta ni adorar al che. Pero cuando uno es chiquito no se da mucho de cuenta de lo q pasa. Los questionamientos empezaron en mi edad de 14 anos en adelante. Quiero decir que cuando yo naci, ya los castros estaban ahi. Los que estaban en desacuerdo se marcharon. Y los mayores que quedaron no supieron peliar el juego. Pero una cosa era la politica y la otra era el arte.
    No pude escuchar a los beatles porque eran prohibidos, y me toco escuchar la musica nacional. Como no querer a pablo milanes? ! pablo y sus canciones nos ensenaron a amarnos entre los jovenes.
    yo voy al concierto porque a mi me gusta la musica de pablo pero comprendo sus opiniones

  22. Lionel Lejardi 25 August 2011 at 5:45 pm Permalink

    Ni cardos ni ortigas
    Si en Nüremberg los fiscales hubieran leído como introducción un poema reconciliador como “La Rosa Blanca” de José Martí, los judíos los hubieran colmado de trompetillas o se los hubieran hecho tragar. Es que ha veces nos aflora lo humano, ya lejos de las ofensas, y obviamos que la naturaleza del comunismo es intrínsecamente perversa. El atravesar el Estrecho de la Florida con rumbo al exilio, desde cualquier dirección, implica compromisos con los altos principios. Ello, es insustancial en los comunistas. El “Pablito” no es tal “ito”, y no lo tildo de sinvergonzón; dado que cumple una orden partidista (ellos le dicen “tarea”); por lo que a este enemigo cierto no hay que regañarlo por cumplir su trabajo. Es como las plumas viles al servicio de tiranos, solo ver el zoo latinoamericano. El tipo, al igual que Ortega, son calcomanías diversionistas, para hacernos creer que se puede ser comunista y además, buena gente. Falso. Los servicios de inteligencia consideran a los agentes enemigos, homólogos, sólo que están en el lado opuesto. Para ser miembro de la Asamblea del Poder Popular en Cuba (el coro de los Castro), es ser sine qua non un fanático obediente de los Castro. La condición fundamental para ser comunista, es ser envidioso. No hablamos de un gobierno, sino de una mafia. Este pícaro con sandalias, esta diseñado, estructurado y programado para montar sus shows con su carita de tiotom. Es para dejar en la retirada gente confiable al exilio. Se trata de otra de las variantes de quienes blablotean sin que nadie los apalee. ¿Entenderemos alguna vez o es que nos estamos haciendo los Bobos de Abela?. Los comunistas, aseveró Tibor Dubček, son lo más parecido a los homosexuales, que después que aceptan la penetración, jamás se arrepienten. Con ellos no vale cultivar rosas blancas, seria ofrecerles hendijas tan redentoras como distópicas.

  23. Martin 30 August 2011 at 7:27 pm Permalink

    Sr. Montaner, le honra esa paciencia de tanto tiempo luego de los sucesos de la protesta contra la visita de Mikoyán, tomandoselo como el título del documental “el pasado es prólogo” mezclado con una visión futurista y siempre sumando en lugar de dividir, un saludo desde siempre y desde el deseo de que puedan los Montaner los Muller y hasta los Lesnik coincidir con toda esa masa deseosa de cambios y un tanto temerosa de lo que les han dicho que les puede venir encima si “llega el capitalismo”, y crear un espacio, a la sazón , de lo más rico en horizontes nuevos y debates que se pueda encontrar hoy en día. Un saludo.


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