23 February 2016 ~ 10 Comentarios

Pablo Iglesias. El que se engaña es porque quiere

Pablo Iglesias, grabado: "vosotros sabéis fabricar cócteles molotov, de los que estallan e incendian".

Posted by Ángel Llanos on Viernes, 19 de febrero de 2016

10 Responses to “Pablo Iglesias. El que se engaña es porque quiere”

  1. Sam Ramos 24 February 2016 at 8:01 am Permalink

    Yo creo que a los que les faltan bolas son a los del gobierno que no enjuician a este mamarracho comunista por incitacion a la violencia y al terrorismo. Recuerden el articulo sobre su abuelo. A este cabron de raza le viene su maldad.

  2. Hector L Ordonez 24 February 2016 at 10:17 am Permalink

    Este individuo al ser verdad,que dijo estas declaraciones,debe ser
    arrestado,quiere cometer actos terroristas,y llevar a España a un caos,con grandes calamidadaes para la sociedad Española.es como dice el dicho guerra avizada no mata soldado.

  3. PAZ 24 February 2016 at 12:02 pm Permalink

    Mas claro ni el agua con ese discurso incendiario y guerrerista ya sabemos hacia donde va y quienes son sus amigos OJO ESPANOLES teneis el enemigo en su propia casa y duermen con el cuidado que huele a peligro y si no quieren escuchar despues no digan que no sabian este personaje agresivo ya canto su jugada clarito y a tiempo ahora ustedes tienen la palabra y la accion Ustedes son los propios responsablen de su futuro sea el que escojan

  4. elCaos 24 February 2016 at 9:08 pm Permalink

    y todavia el pueblo espanol quiere vivir enganado por el chupa tintas este

  5. Eduardo Rodriguez 24 February 2016 at 10:21 pm Permalink

    Ahi es estoy de acuerdo cortar por lo sano, Estos individuos tan nefastos hay que eliminarlos como a un perro con rabia

  6. Sam Ramos 10 March 2016 at 8:14 am Permalink

    Deconstructing Mariano por Sostres

    SALVADOR SOSTRES / – 10/03/2016 a las 02:23:08h

    El marianismo es heroico y muchas veces estamos solos. Mariano Rajoy ha sido un buen gobernante, ha tenido la paciencia de confiar en sus reformas y de resistir frente el caos. Nos ha ahorrado el rescate que toda la oposición le reclamaba, y ha desesperado a sus enemigos, sobre todo a los independentistas, que creían que ya habían ganado y hoy andan sin rumbo cierto y hechos un lío.

    Pero en ocasiones -tal vez demasiadas ocasiones- ha pecado por defecto, y ha dejado a los suyos sin otro argumento que el mal menor, sin otra escapatoria que la de hacer de la necesidad virtud. El marianismo ha sido una nostalgia tan eminente, en el contexto de una mayoría tan absoluta, que no es del todo injusto que se le haya reprochado dejadez, e incluso cobardía.

    En el gobierno de Mariano Rajoy la derecha ha parecido una chochez de viejas que disecan el gato cuando se les muere. Se ha dedicado a tapar agujeros, como dicen que harán los que les toca el Gordo de Navidad. Los valores del centro derecha, que son los valores del mundo civilizado, han sido pisoteados por una izquierda absurda y radicalizada, pero siempre con la complicidad de un Gobierno que los ha asumido de modo vergonzante, o simplemente ha mirado hacia otra parte. Ha renunciado a nuestra superioridad intelectual y ha permitido que el debate público se instalara en las fraudulentas premisas del populismo; ha prescindido de la idea de excelencia, de la calidad, y ha interiorizado el elitismo como un insulto cuando tendría que ser el único horizonte de su autoexigencia. Ha desaprovechado una mayoría aplastante para impulsar una Ley de Educación que no condene a nuestros hijos a ser unos analfabetos, y unos burros; y el Estado es hoy el mismo mamotreto que heredamos del socialismo, y del franquismo, con un funcionariado blindado y por lo tanto mediocre, como todo aquel que no tiene que espabilar urgido por la competencia y por el mercado.

    Wert fue un ministro pésimo y al final de su nefasta etapa tuvo un premio que fue una burla al conjunto de la ciudadanía. El lenguaraz Margallo, torpe con Israel y de una condescendencia insufrible con Palestina, degradó la diplomacia española aceptando un debate televisado entre iguales con el presidente de un partido regional que basa su discurso en la idea de que si España no le concede la independencia a Cataluña, el Parlament la va igualmente a proclamar.

    Además, bajo la presidencia de Mariano Rajoy, al Partido Popular le han fallado los mecanismos de vigilancia sobre la corrupción, y aunque ningún partido, y menos el socialista, están en disposición de dar lecciones, es evidente que el PP habría podido haber hecho más por mantener limpia su casa.

    Pese a todo, pienso que las virtudes de este presidente son más relevantes que sus defectos, y la recuperación económica y su fundamental aseo pesan más en mi juicio que las mencionadas lacras. De modo que le voté en diciembre, y en caso de repetición electoral volvería a votarle; aunque sólo sea porque si bien somos todos mejorables, y también el presidente, en comparación con sus rivales la distancia es tan extraordinaria, que cualquier comparación fenece en los nexos.

  7. Sam Ramos 10 March 2016 at 8:21 am Permalink

    Ya estan existiendo luchas internas en el partido de los Majaderos

    Leer aqui:

    http://goo.gl/wSxre3

  8. Julian Perez 11 March 2016 at 10:35 am Permalink

    El problema es que el mundo parece tener tendencias suicidas. Después de más de 30 años bajo la bota del castrismo me pude ir a España. 12 años allí… Demasiado izquierdistas para mi gusto. Y eso parecía ser así no en España en particular, sino en Europa en general. El fantasma del que hablaba Carlitos en su manifiesto seguía recorriéndola, como el padre de Hamlet las murallas de Elsinor.

    Estudié los documentos fundadores de USA. La Declaración de Independencia, la Constitución, los papeles federalistas… Y me dije, ¡esto es lo mío! Como el burgués gentilhombre, que hablaba en prosa sin saberlo, yo era Americano sin saberlo. Así que guardé mi miedo y mi ira y me vine para acá, porque no había libertad y sin duda no la habría…

    Pero ahora el fantasmín asoma su oreja peluda también por estos lares… Oh, oh… El mundo parece no tener remedio. Quizás los Testigos de Jehová tengan razón y el Apocalipsis no esté lejos. ¿Qué me queda? No sé. Si no se produce una secesión para poderme mudar a Dakota del Norte tendré que seguir considerando Australia. Van quedando poquísimas opciones.

  9. Sam Ramos 18 March 2016 at 5:33 pm Permalink

    La secta Gabriel Albiac5 

    Gabriel Albiac / – 18/03/2016 a las 04:23:45h. – Act. a las 09:08:05h.

    París. Era la primavera de 1936. Dos hombres deambulan por la plaza del Odeón. El más joven sueña aún con salvar al más viejo. Pero el cuadragenario ruso no quiere ser salvado. André Malraux, a los aún no 35 años, es el escritor de moda en Francia. Nikolai Ivánovich Bujarin ha tenido, a sus 48, la vida de aventuras y poder más colmada que un revolucionario haya podido soñar nunca. El francés ha hecho venir a París al ruso, con la coartada de unas conferencias. Nadie en Moscú se atrevería a hacerle un feo al influyente «compañeros de viaje»; ni siquiera Stalin. No es la primera vez que Malraux tercia por sus amigos rusos; un año antes, había conseguido el permiso de viaje para Pasternak, que regresó a Moscú, naturalmente. Pero el envite ahora era distinto.

    Los dos hombres que pasean entre los cascotes de la plaza del Odeón lo saben. Y Bujarin no engaña ni se engaña. Un Malraux aún estupefacto, al evocarlo treinta años más tarde en sus Antimemorias, da razón de ese perfecto instante de locura en tres líneas glaciales: «Bujarin antaño, paseando conmigo por la plaza del Odeón llena de tapas de alcantarilla arrancadas, me confía soñadoramente: Y ahora, él va a matarme…». Nada más que eso. Bujarin se sabe condenado y retorna a un Moscú en el cual Él, el Único, le aguarda para sacrificarlo en el altar del asalto al cielo. Y el francés sólo anota: «Así fue hecho». Como una determinación maléfica. Y, de la vieja guardia bolchevique, quedó ya sólo Él, Stalin.

    Si alguien espera que los ejecutados –políticamente ejecutados, porque aquí no hay, de momento, posibilidad de pasar a mayores– por Iglesias alcen la voz en contra del amo que los degüella, es que no ha entendido nada de esa primordial teología de la servidumbre que es el totalitarismo. Y quienes hoy aún juzgan que Iglesias es un cursi inofensivo deberían releer a Stalin; quedarían sorprendidos por el grado de cursilería melosa de ese que es uno de los dos monstruos mayores del siglo veinte, lo que equivale a decir de la historia humana conocida. Se pueden entonar los más pringosos cantos sentimentales mientras se hace asesinar a esos veinte millones que no eran más que ínfimo precio con que pagar el billete al paraíso.

    El modelo sobre el cual se depura Podemos nada tiene que ver con izquierdismo alguno. Y es tan ajeno a los usos éticos y estéticos del post-68, como pudiera serlo el de los peronistas de López Rega. Sin armas, por suerte. Mas con la misma religión del Jefe. E idéntico cinismo para arrojar a las tinieblas exteriores a todo aquel que objete en lo más mínimo. Podemos no es, en efecto, un partido. Es una secta. Eso les aportaron el magisterio peronista de Laclau y la práctica neofascista de Chávez: que sólo la unión sagrada en torno a un líder de derecho divino garantiza el triunfo. Ninguno de los creyentes que cayeron por el camino dirá nada. Sus mentes son parte de esa misma fantasía que sólo puede producir infierno: el caudillismo.

    Cuenta Svetlana Alexiévich cómo familias con varias generaciones exterminadas en el Gulag seguían manteniendo floridos sus altares a Stalin. Eso diferencia el totalitarismo de una simple dictadura. Eso. 1938. A Bujarin no le fueron concedidos ni un papel ni un lápiz para escribir su testamento. Lo hizo memorizar a la joven que iba a ser su viuda. Su última línea sobrecoge: «Camaradas, sabed que en la bandera roja que llevaréis hasta la victoria final hay una gota de mi sangre». Tan feliz servidumbre.

  10. nomegustadarmimail... 5 May 2016 at 8:38 pm Permalink

    ·quedaría muy agradecida si todo el que pueda da difusion a la carta abierta que pego a continuación, creo que fueron unas ‘burradas’ de Pablo Iglesias algunas de las cosas que dijo sobre Otegi [como lo de que “era un hombre de paz”], y por ello creo que sería bueno para españa que se le de toda la difusión posible a esta carta:

    *Carta abierta de Pablo Abascal (presidente de VOX) a Pablo Iglesias (lider del partido Podemos):

    Pablo, permite que me ahorre lo de “estimado”, más que nada porque me gusta decir la verdad siempre. El caso es que el otro día reiteraste tu miseria moral alabando a un terrorista. Dijiste que “sin personas como Otegi no habría paz”. No leí tus declaraciones. Me las leyó mi padre. Me llamó por teléfono expresamente. Te ahorro la literalidad de la conversación porque es más virulenta aún que las letras que ahora escribo.

    Pero debes saber que, mientras tú vomitabas esa basura, el hombre que me llamaba no debía de tener a muchos metros a los escoltas que le vigilan desde hace veinte años gracias a las balas de los amigos de Otegi. Mientras tú pasabas tu infancia en Soria leyendo a Verne y a Salgari, yo la pasaba en tierra vasca –y española– viendo cómo mataban a los amigos de mi padre, como Jesús Velasco o Félix Galíndez, o como a Estanis Galíndez, cartero de mi pueblo, asesinado, como todos, por la espalda. Sello de tus admirados, valientes y perspicaces amigos.

    Mientras tu adolescencia empezaba a despertar con sueños húmedos con no sé qué actriz española –algo de eso dijiste hace poco–, la mía despertaba con las cartas que la ETA escribía a mi abuelo para anunciarle su temprana muerte: “Le buscaremos hasta ejecutarle”, rezaban las misivas de tus perspicaces amigos. Mientras tú te reunías con el enemigo en una herriko taberna y alababas la “perspicacia de ETA”, yo recibía a mis hijos en el paritorio acompañado por guardaespaldas.

    Mientras tú te entretenías en la universidad entre escrache y manifa, yo acudía a la universidad escoltado y veía mi nombre en un punto de mira pintado con spray en las mismas pizarras. Literal, Pablo. Mientras tú disfrutabas de tus becas y de tu vida facilona, yo llevaba una pistola al cinto por si podía evitar que me pegasen un tiro en la nuca, anuncio también literal de las paredes de mi pueblo.

    Mientras tú animabas a la afición que te jaleaba a salir a “cazar fascistas” o a pegar a un “lumpen”, y quizá mientrás tú leías cómo se hace un cóctel molotov, yo empezaba la madrugada apagando el fuego de la tienda de ropa de mi padre, arrasada por el fuego de los cócteles molotov de los amigos de tus amigos.

    Mientras tú te dedicabas a acosar a los que no piensan como tú en la universidad –me acuerdo ahora de Rosa Díez–, yo veía pasar el féretro de Gregorio Ordóñez entre vivas a España, o velaba el cadáver de Jesús Mari Pedrosa, asesinado a tiros en la puerta de su casa en Durango.

    Mientras yo rendía honores a Manuel Indiano, abatido a balazos en su tienda de golosinas de Zumárraga, tú cogías un vuelo para tu paraíso venezolano o iraní para aprender cómo jodernos más la vida.

    Tu paraíso es nuestro infierno. Tus amigos son nuestros enemigos.Y tus héroes, Pablo, son nuestros villanos. Y tú –siento decirlo y siento pensarlo– eres todo eso a la vez, sin matices, el enemigo, un villano y el infierno mismo.

    Por eso somos tantos los que te conocemos, cada día un poco más, los que vemos la gran mentira que se esconde detrás de alguna de tus verdades. Y por eso somos tantos los que te combatiremos, en las universidades si hace falta, en las urnas cuando toque, en los tribunales cuando la ocasión lo exija. En la cheka si ese es nuestro destino en la España soviética que querrías construir. Y en todos los lugares en los que pretendas dar tu pérfida batalla. Cuando quieras y donde quieras. Porque se trata de nuestra Patria y se trata de nuestra Libertad. Y no solo no crees en ninguna de las dos, sino que quieres destruir ambas.

    Lo tienes crudo, porque somos millones los que pensamos que representas lo peor. Lástima que los corruptos te hayan dado esta oportunidad para engañar a tanta buena gente. Porque es así, Pablo, tú solo eres una consecuencia de la corrupción de tantos dirigentes del PSOE y del PP. Gracias a Dios, la España decente os combatirá a ambos a la vez. Por una España más unida, más justa y más libre. Os combatiremos siempre.

    Santiago Abascal, presidente de Vox.


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