09 October 2020 ~ 43 Comentarios

Pirómanos

Por Alonso Correa

Hemos visto, a lo largo de estos diez meses, la peor cara de la sociedad. Hemos sido testigos del caos organizado, la ruptura de amistades y el odio generalizado. Estamos entrando en un terreno muy delicado, el de una comunidad rota. Nos acercamos al barranco de la antipatía social, del rechazo germinado desde el hogar, del sectarismo y de la pobreza moral.

Se ha destruido la unificación por los méritos, el deber de ganarse el respeto y el derecho de trabajar por conseguirlo. Han demolido la valía de la obligación, del honor y de la sensatez. Intercambiaron estas virtudes por la ofensa y la rabieta. Han dividido y catalogado a todo ser pensante por su color y su sexo. Ya no es necesario demostrar que se puede ser capaz de llevar acabo un trabajo, ahora solo hace falta llorar por ese trabajo y demostrar tu indignación en las redes sociales.

Porque han sido muy tibios con el grupo de los resentidos y estos han logrado implantar sus ideas en nosotros. Para ese grupo el talento, el compromiso y la seriedad son bondades lejanas a ellos. Han sido carcomidos por la envidia y ahora desean que se les premie el hecho de soñar. Pero al verse rechazados por algunos pocos que se rehúsan a aceptar estas directrices, han explotado.

Y su ira es casi divina, solo se calma con sacrificios y los adeptos de estas fétidas ideas han salido a la caza de nuevas ofrendas. Han saciado ya su hambre de atención y ahora buscan calmar su apetito de poder. Conseguir por fin el control del resto. Su sueño es poder decidir acerca de los demás sin contradicciones. Convertirse en los jueces únicos de la nación.

Los responsables del declive ético odian que se les lleve la contraria porque no saben cómo debatir, sus argumentos se desvanecen con un análisis lógico y sus contraargumentos son inexistentes. Detestan el pensamiento propio porque ellos mismos son pacientes de las masas. Aman el unánime grito de miles de lobotomizados regidos por un solo líder y resguardados por un solo lema. Se sienten cómodos y defendidos dentro de la multitud.

¿Y cómo hacen para calmar las vendettas de aquellos a los que acusan, aquellos a los que queman y a los que sacrifican? Utilizan la culpa como escudo. Saben que una acción firmada por la lucha contra el racismo es una excusa sólida e inamovible. Por ello todo lo que hacen está basado en la “pelea” contra esta vileza. Pero, de manera irónica, se convirtieron en los segregadores. Han traído de vuelta las leyes  Jim Crow sin quererlo.

Han empezado con la separación de la sociedad como si fuera una tabla Pantone.

Sus ansias de atención han hecho que su lucha se vuelva contra ellos y su ineptitud les ha impedido corregir el rumbo de esta. Pero las incongruencias no son problema para esta masa, son como polillas detrás de una lámpara que se tambalea. Para ellos lo que vale no es aquello por lo que combaten, si no lo bien que se vean haciéndolo. Porque eso es todo para la amalgama sin cerebro, la forma en que los vea su comunidad.

Pero al final, como todas las masas sin leyes que han aparecido a lo largo de la historia terminará desapareciendo y olvidándose. Lo que une a un grupo humano no es servir a un señor, ni alzar una utopía; es lograr la comodidad en una sociedad estable. Por eso los grupos regidos por pirómanos tienen un contendiente que nunca podrán derribar, el tiempo. Podrán retrasar su evaporación, pero jamás podrán evitarla y más habiéndose ganado la cólera de todos los que se negaron a sumarse a sus filas.

 

43 Responses to “Pirómanos”

  1. Julian Perez 9 October 2020 at 12:54 pm Permalink

    Tengo que aplaudir este artículo porque estoy completamente de acuerdo con el mismo y es algo que no me está ocurriendo con mucha frecuencia en este blog.

  2. Julian Perez 9 October 2020 at 12:58 pm Permalink

    Probablemente no sea así, pues es un apellido bastante común, pero tengo curiosidad por saber si Alonso Correa tiene algún parentezco con Arnaldo Correa (de una generación anterior a la mía), que fue un destacado autor de ciencia ficción cubano.

  3. razón vs instinto 9 October 2020 at 1:10 pm Permalink

    Buena columna. La verdad, aunque duela, no deja de serlo. Lamentablemente, al resentimiento la verdad nunca la convence. Nunca. Al zurdo resentido le podrás mostrar miles de pruebas de su error, pero jamás las aceptará.
    En Argentina vemos hoy a los zurdos en el gobierno de turno apoyar a Venezuela donde ni siquiera es necesario explicar las barbaridades que se cometen en ese pobre pueblo y sin embargo siguen más firmes que nunca en su postura.
    Allí no hay racionalidad alguna. Solamente pasión y resentimiento caben en esa postura ¿Qué duda cabe?

    • Macario Bravo 10 October 2020 at 10:05 am Permalink

      El que escuchó a CAM en el último comentario grabado se enteró que Argentina sorprendió en las Naciones Unidas.

      • razón vs instinto 10 October 2020 at 11:23 am Permalink

        Todo sorprende en Argentina Macario. Así que no se a que sorpresa se refiere. Si lo aclara, con gusto le respondo.

        • Julian Perez 10 October 2020 at 11:40 am Permalink

          Amigo Ramiro

          Hace poco usted posteó sobre los votos contradictorios de Argentina en la ONU y la OEA. Me imagino que ésa es la sorpresa.

          • razón vs instinto 10 October 2020 at 12:16 pm Permalink

            La sorpresa es lo que no debería sorprender.
            En Argentina gobierna un títere puesta por la líder política de izquierda extrema que apoya al régimen de Maduro.
            Resulta que el títere sabe que si no se alinea con EEUU, su gobierno inexorablemente fracasa y se tendrá que ir antes de terminar su mandato por el caos que se avecina. Así que un chupaculo de la líder primero apoyó a Maduro y pocas horas después el títere (presidente del país) desdijo al chupaculo de la líder (Cristina Kirchner) y cambió la posición de Argentina apoyando el informe Bachelet.
            Amigo Julián, si a UD le sorprende y asusta la izquierda en EEUU, si viviera en Argentina se “caería de culo”. Es impresionante la locura que estamos viviendo acá. Nada lejos de las locuras cubanas y muy pero muy parecida a locura venezolana. Es como si estuvieramos pasando la etapa de los últimos años de Chávez y los primeros de Maduro. Y vamos camino a pasar los años actuales de Venezuela. Por ejemplo, una hiperinflación ya es prácticamente inevitable en mi país.

      • razón vs instinto 10 October 2020 at 11:29 am Permalink

        Tanto sorprende que en mi caso, si hubiese estado lo suficientemente capitalizado 7 años atrás hubiera vendido todo y estaría viviendo en EEUU porque ya tenía absolutamente claro que vendría lo que hoy llegó (que es absolutamente independiente del tema pandemia, ésta apenas aceleró unos meses lo inevitable). Lamentablemente no es el caso y hoy que podría irme, no se puede vender nada y si te compran, se desvalorizaron los bienes un 200% en dólares por lo menos así que ya es tarde y me veo obligado a bancarme la basofia argentina.

  4. Atanasio Estévez 10 October 2020 at 12:16 am Permalink

    Tengo mis dudas de cómo hacer esto, pero de todas maneras me arriesgo (que conste que me contuve). De los cobardes no se ha escrito nada. ¿Cuántas veces será necesario repetir que el gobierno cubano no alberga simpatías maoístas? No, ni siquiera en privado. No soy apologista del castrismo tampoco, pero la acusación es simplemente absurda. Lo único que recuerdo con cierto énfasis acerca del tema son unas aburridas clases acerca de la Gran Marcha en el bachillerato a las cuales nadie les prestó atención (a diferencia de las relacionadas con la figura de Stalin, que era una presencia tenebrosa para nosotros, necesitados de demonios tangibles). “Que la mano de Stalin no te alcance” o, más frecuentemente, “por la mano de Stalin” se convirtieron en fórmulas habituales que comenzaron como parodia de un maestro y terminaron siendo el sello de una época. No, definitivamente Mao no estaba allí, lo siento. Su aparición fue más bien lenta y nada espectacular (en comparación con Stalin). Las cosas sucedieron más o menos así: se nos pidió a los estudiantes que valorásemos la “flexibilidad” del modelo chino en tiempos recientes. Alguno citó la frase de Zhou Enlai (quien trató de moderar el delirio de Mao por la industrialización de la noche a la mañana), “No podemos comer cañones y pistolas”, como un antecedente del carácter pragmático que luego Deng encarnaría. En aquel momento aquello me pareció muy cierto, sobre todo dicho por Zhou, pero también es verdad que era muy joven. Como dice la cita clásica, aún si se arroja con violencia a la naturaleza, ella siempre regresa. Había estado ajeno a muchas realidades hasta que comencé a ver a Mao por todas partes. Un buen día un amigo me confesó que ahora sabía que todo cuanto nos habían enseñado era falso. Intencionalmente había probado, me dijo, que era perfectamente posible comerse un fierro. Mea Culpa: “exactamente cómo hiciste eso”, le pregunté con incredulidad. Bueno, a esa edad uno no hace demasiado caso de las señales del universo, por eso pensé que debía tratarse de una broma: su descripción de los incidentes con cañones era totalmente disparatada. Observé que en la medida que las múltiples abstinencias a las que éramos sometidos se alargaban, crecía el club maoísta del bachillerato. Era evidente que me estaban ocultando algo, que algo muy feo estaba pasando a mis espaldas. Consulté a mi párroco acerca de las implicaciones espirituales de todo esto y, sorpresa, me recomendó, mientras posaba discretamente su mano en mi muslo, que la única forma de comprender era tener mis propias experiencias. En efecto, era un secreto a voces que el párroco era masón y aquel debía ser uno de sus “toques” especiales. Entonces reflexioné que necesitaba beber de la fuente misma y recordé al Sr. Chao. El Sr. Chao era una reliquia de otro tiempo, de otro mundo. Me recibió en el único salón operativo que quedaba del antiguo centro de la Colonia China, coronado por una enorme bandera del Sol Blanco y un retrato de Sun Yat-sen, los íconos más valiosos de su, por lo demás, nutrido altar nacionalista. “Luis”, como todos lo conocíamos, había venido a Cuba en los años treinta y, luego de enterarse de la invasión nipona de su país, fue uno de los motores de la emigración haciendo colectas por la causa bélica y propietario del periódico, impreso en cantonés, de mayor tirada nacional. Al principio la comunicación fue difícil: sólo nombrar a Mao lo hacía revolverse de rabia, pero después que le pude confiar mis dudas se quedó pensativo por largo rato. Me explicó que ya había sabido de estas cosas en su país y que, al igual que en Cuba, se trataba de una conspiración para confundir a los jóvenes. Antes, me dijo, podías estar seguro lo que era blanco o era negro, el que era republicano o comunista, pero ahora todo es más complicado. ¿Qué tienen que hacer Nixon en Pekín o Castro en Moscú? ¿Era Hoxha maoísta, era Castro comunista? “Verás, muchacho, son trucos de la mente, en realidad nada de eso tiene un significado, meras palabras. Si intentara explicarte con palabras lo que significa ser esencialmente Yue y haber emprendido el largo camino hasta aquí, probablemente puedas entenderlo, pero difícilmente vivirlo.” Me fui de allí con la convicción de que, fuera lo que fuera, no podíamos culpar a los chivos expiatorios de siempre. Nadie cree en los reformistas (Zhou, Deng), por eso la mayoría prefiere enfoques lineales (Mao). Mejor es asumirlos todos simultáneamente, es la belleza de la época. En el bachillerato se dio un choque entre un maoísta y un estalinista (cosa rara pues los estalinistas presumen de pureza) que devino en escándalo. Los encontraron en el baño, fundidos en un abrazo más o menos violento, en el cual se comprobó a un maoísmo profundamente penetrado de estalinismo. Mi compañero maoísta nunca fue el mismo por dos razones, primero había vivido una verdad fundamental acerca de sí mismo que antes se limitaba a presentir y segundo porque sufrió el inmediato desprecio del estalinismo ortodoxo (y del no tan ortodoxo que también coquetea con el maoísmo). Los occidentales están demasiado acostumbrados al despliegue de fuerza bruta, en lo cual son muy experimentados, pero a menudo olvidan que esta solo puede ejercerse de manera limitada. La virtud del maoísmo está en su cualidad pasiva (dejar que las flores florezcan), así mi compañero puede enfrentarse a todo un regimiento sin pérdida de energía, mientras que lo contrario no es cierto. Los occidentales típicos dirían que solo el que golpea y apuñala obtiene un beneficio de semejante encuentro. Es por eso que Mencio le reprochó a un rey de la antigüedad que solamente se expresara en términos de ganancia y beneficio, porque eso es sólo una parte y el rey tiene que ser más, mucho más. Es cierto que el estalinismo tiene una potencia fulminante, pero la receptividad es inagotable. Y el mundo solo lo es precisamente en el instante que se funde lo que antes estaba enfrentado y separado. Por eso sabemos que estamos vivos en este cada vez más interesante mundo.

    • Julian Perez 10 October 2020 at 8:14 am Permalink

      Amigo Atanasio

      Que el estalinismo y el maoismo tengan simpatías mutuas o no palidece ante el hecho de que la política hace extraños compañeros de cama. A veces los enemigos se alian (casi siempre contra un enemigo común) y a veces se enfrentan. La historia está llena de ejemplos de ello. Estuvieron enfrentados, por ejemplo, en Angola. Savimbi fue entrenado por el Ché Guevara pero cuando los portugueses, al irse, le entregaron el poder a las FPLA, porque eran los que controlaban Luanda, los mercenarios cubanos estuvieron en guerra contra la UNITA de Savimbi.

      Ahora mismo la cuasialianza contra natura entre los comunistas y el fundamentalismo islámico se debe a que tienen un enemigo común: la civilización occidental. Si un día consiguen derrotarla lucharán entre sí, como los nazis y los japoneses en la novela de Philip K Dick, ¨Man in the high castle¨, de la que se ha hecho una serie.

    • Macario Bravo 10 October 2020 at 10:35 am Permalink

      Me da la impresión que con esta aportación Atanasio ha iniciado una nueva corriente literaria que podríamos llamar socialismo mágico ya que la potencia fulminante del estalinismo sumada a la masonería del párroco podría desbordar la capacidad de aguante del maoísmo, pero sería muy difícil que ésto ocurra dado que el Caballo demostró durante 57 años que si se mete y no se saca, al contrario de la tesis de Tres Patines, no sólo se queda bien, sino que en el vórtice del éxtasis al final de la larga marcha el maoísmo escuchará el himno a la alegría justo antes de la petite mort: “¡patria o muerte, venceremos!”

    • Julian Perez 12 October 2020 at 10:57 am Permalink

      Amigo Atanasio

      Es obvio que tenemos intereses comunes en ciertos temas. Se me ocurre que puede ser de su agrado el blog de mi amigo Ulises Castillo.

      https://temasmetafisicos.blogspot.com/

      • Julian Perez 12 October 2020 at 11:29 am Permalink

        Conste que la cosmología de Ulises no es coincidente con la mía, lo cual nunca ha impedido que tengamos buenos intercambios basados en lo que tenemos en común, que es significativo, pues estoy de acuerdo con el punto de vista de C.S.Lewis en ¨Mero Cristianismo¨.

        >>Se me ha pedido que les diga en qué creen los cristianos, y
        comenzaré diciéndoles una cosa que los cristianos no necesitan
        creer. Si alguien es cristiano, no necesita creer que todas las otras
        religiones están equivocadas de principio a fin. Un ateo sí tiene que
        creer que el punto central de todas las religiones del mundo es
        simplemente un gran error. Si se es cristiano, se es libre de pensar
        que todas las religiones, incluso las más extrañas, contienen al
        menos un indicio de la verdad. Cuando yo era ateo, tenía que
        persuadirme de que la mayoría de la raza humana siempre ha
        estado equivocada en aquello que le importa más; cuando me hice
        cristiano, mi perspectiva se amplió. Pero, por supuesto, ser
        cristiano sí significa pensar que allí donde el cristianismo difiere de
        otras religiones, el cristianismo está en lo correcto y las otras están
        equivocadas. Como en aritmética: hay sólo una respuesta correcta
        en una suma, y todas las otras están equivocadas; pero algunas de
        las respuestas erróneas están mucho más cerca de ser correctas
        que otras.

  5. Manuel 10 October 2020 at 5:08 am Permalink

    “La novela latinoamericana en un momento dado tiene un crecimiento que no tenía antes, se traducen muchas novelas, y pasa a ser un fenómeno interesante en el campo de literatura, de la cultura en general. Es muy difícil imaginar lo que ocurre hoy en día con la literatura hispanoamericana, lo que era esa literatura hace 50-60 años: era una actividad realmente muy marginal. En Perú prácticamente no había editoriales, los libros tenían una circulación que era insignificante. La literatura no constituía una función social. Era muy difícil que alguien eligiera ser escritor, cuando la actividad literaria no permitía vivir de ella. Los escritores eran abogados, profesores, que dedicaban sus días libres a escribir; era una actividad más bien marginal. Había muy pocos escritores, salvo en países como Argentina, México, países más grandes que tenían editoriales”.

    Según explicó, ese panorama cambió “radicalmente” en la década del 60 a partir de una visita que realizó Jorge Luis Borges a Francia: “Los franceses quedan maravillados con este ser que hablaba un francés impecable; se publican muchos libros de Borges, se le hacen homenajes en las revistas. Por ahí entra la literatura latinoamericana en Europa; España contribuye muchísimo en eso, recibiendo escritores latinoamericanos. Llegaban sobre todo jóvenes, muchachas, muchachos, que iban a Barcelona, como íbamos nosotros a París, donde estaban las mejores editoriales. Esos cambios son una realidad. Hoy es mucho más fácil para un joven hispano decidir ser escritor, no digo que sea fácil, pero por lo menos es más posible, que hace 60 años”.

    Mario Vargas Llosa

  6. Manuel 10 October 2020 at 5:10 am Permalink

    “La novela latinoamericana en un momento dado tiene un crecimiento que no tenía antes, se traducen muchas novelas, y pasa a ser un fenómeno interesante en el campo de literatura, de la cultura en general. Es muy difícil imaginar lo que ocurre hoy en día con la literatura hispanoamericana, lo que era esa literatura hace 50-60 años: era una actividad realmente muy marginal. En Perú prácticamente no había editoriales, los libros tenían una circulación que era insignificante. La literatura no constituía una función social. Era muy difícil que alguien eligiera ser escritor, cuando la actividad literaria no permitía vivir de ella. Los escritores eran abogados, profesores, que dedicaban sus días libres a escribir; era una actividad más bien marginal. Había muy pocos escritores, salvo en países como Argentina, México, países más grandes que tenían editoriales”
    Mario Vargas Llosa

    Según explicó Mario, ese panorama cambió “radicalmente” en la década del 60 a partir de una visita que realizó Jorge Luis Borges a Francia: “Los franceses quedan maravillados con este ser que hablaba un francés impecable; se publican muchos libros de Borges, se le hacen homenajes en las revistas. Por ahí entra la literatura latinoamericana en Europa; España contribuye muchísimo en eso, recibiendo escritores latinoamericanos. Llegaban sobre todo jóvenes, muchachas, muchachos, que iban a Barcelona, como íbamos nosotros a París, donde estaban las mejores editoriales. Esos cambios son una realidad. Hoy es mucho más fácil para un joven hispano decidir ser escritor, no digo que sea fácil, pero por lo menos es más posible, que hace 60 años”.

    • Julian Perez 10 October 2020 at 9:49 am Permalink

      Nunca fui muy fan del boom. Creo que Borges no es considerado parte del mismo. Creo que el único que realmente me gustaba de los del boom era Vargas Llosa, sobre todo por ¨La ciudad y los perros¨ y ¨Pantaleón y las visitadoras¨, mis dos favoritas de él.

  7. Manuel 10 October 2020 at 5:19 am Permalink

    se suspende debate

    Ya es oficial:
    Cancelan próximo debate presidencial entre Trump y Biden que iba a ser en Miami
    .
    (CNN) –– La Comisión de Debates Presidenciales (CPD, por sus siglas en inglés) canceló este viernes el segundo debate entre Donald Trump y Joe Biden, que se llevaría a cabo en Miami. La decisión llega después de que el presidente se negara a realizar el evento de manera virtual a pesar de las preocupaciones sobre su diagnóstico de covid-19, dijeron los organizadores.
    https://www.google.com/amp/s/cnnespanol.cnn.com/2020/10/09/cancelan-el-segundo-debate-presidencial-entre-trump-y-biden-en-miami/amp/

    • Julian Perez 10 October 2020 at 7:58 am Permalink

      Con un debate virtual Biden podría tener un teleprompter delante sin que fuera detectado. Hay precedentes de que esto ha ocurrido en entrevistas hechas a él.

  8. bacu 10 October 2020 at 11:33 am Permalink

    Buen articulo. Sin meterse con ningún partido esta claramente explicado el proceder nefasto de esas fuerzas obscuras. Me acorde de un link puesto por Julian sobre aquel representante democrata afronorteamericano que hablaba sobre el tema y lo perjudicial que era para el pais y para ellos mismos.

  9. Atanasio Estévez 10 October 2020 at 6:45 pm Permalink

    Creo que el amigo Julián tiene razón en parte. Aunque no soy precisamente experto en lides políticas sí soy consciente que, a veces, los camaradas pueden ser absolutamente contradictorios en carácter mientras trabajan hombro con hombro. Un caso interesantísimo es del fundamentalismo islámico. Dentro de estas corrientes, hago la distinción entre los movimientos surgidos con el nuevo milenio y los de estructuras más “clásicas” representadas por la Revolución Islámica y el deobandismo (Hezbollah). La alianza entre éstos y el comunismo es de un tácito utilitarismo, evidentemente, pero no descarto la posibilidad de que haya algo más. Hace años, cuando era adolescente aún, me cayó en las manos un librito titulado “La Revolución Española”, de Marx. Era un compendio de crónicas periodísticas acerca de la política española de mediados del siglo XIX, la figura de Prim y La Guerra de Marruecos, fundamentalmente. Fue, en general, una muy buena lectura que me descubrió el innegable talento y percepción excepcional del autor. Lo que más vivamente recuerdo, sin embargo, es una serie de vagas alusiones al espíritu de lo español, que él califica de “oriental” y que inmediatamente equipara al espíritu de lo ruso, que consideraba de la misma naturaleza. Según Marx, España y Rusia son las puertas del Oriente hacia Europa y explica buena parte de su desfase con respecto al resto del continente en clave de sociología cultural. Aunque el argumento era perfectamente plausible me pareció un tanto desatinado en ese entonces. Andando en el tiempo he llegado a saber un poco más. Personalmente, no creo que la alianza entre, digamos, Venezuela, Cuba e Irán sea contra natura. Existen precedentes para esto si consideramos que, como nos enseñaron en la escuela, los dos primeros países son hispánicos que entroncan, a través de España, con Occidente (aunque la mayoría de especialistas nos excomulguen de esa última categoría). La España de Felipe III ya había concertado una alianza con la Persia Safávida en la persona de su embajador, García de Silva y Figueroa, contra la común amenaza otomana. Tratar de encontrar una explicación religiosa es evidentemente absurdo. Anteriormente, en tiempos de Carlos V, tanto franceses como ingleses, impotentes ante una España rampante, buscaron el auxilio de Constantinopla. Retrocediendo un poco más, veremos cómo los maltrechos estados cruzados del Levante se aliaron con los mongoles. El mayor ejemplo de importación cultural en tiempos de incertidumbre es el alemán bajo la doctrina nacionalsocialista, que se proclaman descendientes de los arios (una rama de la familia indoeuropea a la que en realidad sólo pertenecen los iranios e indoiranios) y destinados a conquistar a los racialmente degenerados eslavos, que en realidad son más próximos culturalmente a ellos que los hindúes o iranios. Es posible que alemanes y japoneses se hubiesen enfrentado, pero eso supondría sólo dos jugadores donde había cientos. No creo que se pueda derrotar a Occidente en sentido superlativo, como también es improbable una colisión entre el Islam e Iberoamérica. Se pueden hacer predicciones en todos los sentidos, por ejemplo el Sheikh Nazim Al Hakkani, que predijo que el príncipe Carlos disolvería el Parlamento Británico.
    No es socialismo mágico. De hecho, intentaba ser realista. Uno nunca sabe de lo que es capaz hasta que lo intenta. Es posible que la inspiración venga de H.P. Lovecraft, más que de la literatura latinoamericana: “Que no está muerto lo que puede yacer eternamente, y en los eones por venir, aún la muerte puede morir” Eso fue lo que escribió el árabe loco después de buscar a tientas por el desierto. T.E. Lawrence encontró algo diferente por los mismos lares, aunque no le duró. Lo que encuentras no siempre se relaciona con lo buscado, sino contigo. Pero, si has perdido algo o a alguien, ¿no lo buscarías por todas partes? Más difícil fue incluir a Mencio dentro de la trama, en realidad es la única pieza que no encaja, pero era necesario para darle un toque de esteticismo más o menos verosímil. Sin duda Borges no pertenece al boom porque Borges no puede reducirse a lo latinoamericano o a la literatura. Sé que puede parecer injusto, pero casi todos los autores en lengua castellana son casquivanos en comparación con Borges.

    • Julian Perez 10 October 2020 at 8:35 pm Permalink

      >>Personalmente, no creo que la alianza entre, digamos, Venezuela, Cuba e Irán sea contra natura

      Me quedé pensando en eso… Califique a la alianza entre comunistas e islamistas de contra natura porque el comunismo es por definición ateo y el islam es una de las tres grandes religiones monoteistas (las tres Abrahamicas, por cierto).

      Pero me di cuenta que el comunismo en realidad se puede considerar una religión y que islam significa ¨sumisión a Dios¨ (a diferencia de Israel, que significa ¨pugna con Dios¨, pues es el nombre que se le dio a Jacob tras haber peleado con el ángel y está el ejemplo anterior de Abraham regateando la cantidad de justos que evitarían la destrucción de Sodoma, así como Moises regateó si era el indicado o no para la misión) y el comunismo significa sumisión al estado, así que son parientes por parte de sumisión.

    • Macario Bravo 10 October 2020 at 11:28 pm Permalink

      El árabe buscó a tientas en el desierto las glándulas mamarias de Halimah bint Abi Dhuayb hasta cumplir los dos años. Un poquito más grandecito, pero por los mismos lares, un virginal T.E. Lawrence encontró algo diferente pero que había anhelado siempre y con dejo nostálgico lo dejó plasmado en los Siete Pilares de la Sabiduría, recordando las noches del desierto en que, aterido de frío, sus compañeros le aproximaban al calor de sus tenazas. El jovencito quedó tan prendado de la experiencia que describió su deleite en una carta a Charlotte Shaw. La suerte del novicio la envidia el veterano, pues resulta que cayó prisionero del ejército otomano que desde la más remota antigüedad es muy eficiente en el uso del arma cuyo nombre deriva del latín rapere. Este episodio tuvo tan fuertes efectos psicológicos que eyaculaba de sólo recordarlo, y a partir de entonces abrazó el celibato con el único propósito de mantener incólume el recuerdo de tan exquisita experiencia.

      • Julian Perez 11 October 2020 at 3:28 am Permalink

        El árabe loco de Lovecraft Abdul Alhazred, autor del Necronomicón, era árabe, pero no musulmán, así que no creo que su búsqueda por el desierto tuviera que ver con las glándulas mamarias de la madre de crianza de Mahoma. Pero está buena la fusión de H.P. con T.E. 🙂 Aunque al final se podría agregar que, tras abrazar el celibato durante largos años, se le apareció una muchacha llamada Alibech y no pudo resistir la tentación de enseñarla a meter el diablo en el infierno.

  10. Atanasio Estévez 11 October 2020 at 1:35 pm Permalink

    Amigo Julián:
    Tiene mucha razón en eso que dice acerca de la raíz abrahamica de las “tres hermanas”. En efecto, el propio Toynbee calificó al comunismo como una fuerza espiritual. Más allá de los nexos históricos, en Occidente el público general ignora que los shias duodecimanos (como el resto de los ismaelíes), en su configuración actual, están alejados del islam mainstream en una serie de aspectos importantísimos. El origen del cambio cultural en el Irán del siglo XV hacia el chiismo hunde sus raíces en la revolución social de Mazdak, a finales del Imperio Sasánida, que reformó el zoroastrismo dhármico. La mayoría de las cofradías místicas, incluyendo el sufismo, hicieron un sincretismo que en el caso persa bebió no sólo de fuentes abrahamicas sino de las propiamente iraníes y aun de las indias. No en vano la piedra fundacional del sufismo, Al Hallaj, era persa de origen zoroastriano (mago, como les llaman los musulmanes a los adoradores del fuego iranios); el mismo que fue quemado por herejía en Bagdad con la vergonzosa complicidad de Mohammed Ibn Dawud por su famosa proclamación, casi cristiana, “Ana al Haqq”. Así también las cofradías beqtashi y qizilbash hicieron amalgama de ideas abrahamicas y dhármicas (como la metempsicosis), de funciones monásticas y místicas e incluso de ideas puramente científicas como las enunciadas en el Ikhwan al Safa. Esta enorme plasticidad dio origen a la dinastía Safávida (que recuperó los símbolos solares tradicionalmente iranios en su bandera, en oposición a los árabes) y finalmente desembocó en la Revolución Babí y Bahaí (espirituales) y en la Revolución Islámica. Teniendo en cuenta lo anterior, la experiencia nos señala que es menester tomarse en serio a una nación que pare profetas de profundo aliento con tanta frecuencia, en contraste con lo que hace hoy Occidente, tacharlos de fanáticos desde presunciones de superioridad. El Profeta Muhammad dijo: “Si la sabiduría estuviera suspendida en la cúspide más alejada de los cielos, los persas la alcanzarían.”
    En cuanto al comentario de cierta persona que aquí no voy a nombrar, es poco probable que Alhazred haya tenido contacto con la nodriza del Profeta, ya que Lovecraft nos dice que nació en la época Omeya, con un siglo de diferencia. Además, era de origen yemenita, entiéndase Qahtanita o sudarabico, a diferencia de los Adnanitas del Hiyaz (como Mahoma), que son descendientes de Abraham vía Ismael, el primogénito. Sin embargo, debo admitir que lo que es bueno para los niños también lo es para todo el género humano, así que no hay nada como una buena teta para empezar, pues hasta el más ilustre de los hombres ha mamado. La nostalgia de Lawrence es perfectamente comprensible, uno se ve movido a la conmiseración notando lo lejos que hubo de marchar para engullir su anhelo: algo con lo que está dotado aproximadamente la mitad de la población británica (él incluido). Esto está libre de controversias, pero el episodio al que después se refiere está sujeto a diversas interpretaciones. Comienzo por señalar que hay cosas peores en este mundo que ser ripiado por un turco (supongo que también las hay mejores), pero si nadie está seguro de qué quiso decir Lawrence en ciertos pasajes entonces no existen argumentos para afirmar que el episodio fuese traumático o que terminase disfrutándolo. Pero voy a ser flexible: supongamos lo peor (o lo mejor). ¿No es esto una suerte envidiable? ¿Cuántos soldados otomanos no hubiesen dado su consentimiento para aliviar el estrés bélico de esos absolutamente fabulosos, coronados en carmín (crimson), ataviados en provocativas faldas y perfectamente deseables highlanders escoceses? Por otra parte, es de todos conocido que la alta oficialidad otomana siempre demostró cierta proclividad hacia los tipos circasianos, que suelen tener el cabello castaño. La elección de Lawrence era difícil en verdad pues, entre el yatagán y la jambia, ¿qué diferencia cabe? Terminó optando por la jambia semítica y no podemos culparlo: son inmensas y con una ligera curvatura en la punta, óptimas para toda clase de acometidas (si usted quiere una hoja mejor mándela a hacer). Les digo, hay algo irresistible con los hombres en falda incluso para aquellos que no somos asiduos del arte. ¿Han visto a los gaiteros de Su Majestad en procesión o a esos hombres del Hadramawt? No sabes aun lo que esconden ahí abajo y ya se te hace agua la boca… Volviendo a Lawrence, creo que la hipótesis más acertada para su celibato es que en Arabia encontró el amor, para siempre. De lo contrario habría que suponer que practicaba aquella antigua doctrina de la gnosis que prohibía derramar el esperma, pero aún en este caso estoy seguro que sus pensamientos eran para aquel lozano pastorcillo que conoció en Carquemish y se enseñoreó de su corazón. Hay muchos hombres que hacen como María en la tradición islámica: mientras huía de Judá a Egipto con el niño Jesús se alimentaba con los dátiles de las palmeras que encontraba por el camino. La poetisa andalusí Muhya bint al Tayyani tiene una versión más vulgar, puesto que cualquiera puede agitar una palmera. El amor es sólo para los valientes y Lawrence lo era.

    • Julian Perez 11 October 2020 at 2:29 pm Permalink

      Por cierto Lovecraft y Blavastsky me parece que comparten algo más que las iniciales H.P. de sus nombres. Lo digo porque me resulta un poco más fácil asociar a Lovecraft con la Blavatsky que con Lawrence, pero puede que esté equivocado en esa mayor cercanía de contenido. No conozco lo suficiente a Lawrence y a la Blavatsky. Más a Lovecraft.

      • Julian Perez 11 October 2020 at 4:06 pm Permalink

        Amigo Atanasio

        No sé si ha visto la película sobre Lawrence dirigida por David Lean (un gran director) y protagonizada por Alec Guiness (igualmente gran actor) Un poco larga en una época en que las películas no solían ser tan largas, pero vale la pena. No veo que Netflix la tenga para streaming.

        Entre el binomio Lean-Guiness y Michael Curtiz-Errol Flynn no sé cual de los dos hizo más películas 🙂

        • Julian Perez 11 October 2020 at 4:07 pm Permalink

          (No me he leído Los siete pilares de la sabiduría. Solamente vi la película, en Betamax, hace más de 30 años)

          • Julian Perez 11 October 2020 at 4:11 pm Permalink

            Error. Busqué en Wikipedia porque la memoria me falla. Lawrence era Peter O´Toole. Guiness hizo de Faisal. Mi confusión es porque Guiness era casi siempre el protagonista en las películas de Lean. No en Oliver Twist, pero Fagin se puede considerar el protagunista entre los personages adultos.

    • Macario Bravo 11 October 2020 at 5:59 pm Permalink

      Al Hallaj…fue quemado por herejía en Bagdad con la vergonzosa complicidad de Mohammed Ibn Dawud…

      Muhammad bin Dawud al-Zahiri (nacido c. 868 CE y muerto en 909 CE) ya estaba muerto cuando ejecutaron a Al Hallaj (nacido en 858 CE y muerto en 922 CE).

      ¿O no?

    • Julian Perez 11 October 2020 at 8:56 pm Permalink

      De lo que si tengo el link y lo pongo, porque está relacionado con el tema, es el de la interesante entrevista de Candace Owens a Zuhdi Yasser.

      https://www.prageru.com/video/the-candace-owens-show-zuhdi-jasser/

  11. Atanasio Estévez 11 October 2020 at 2:02 pm Permalink

    Julián, la referencia a Alibech es de Chaucer o Bocaccio, la verdad no lo recuerdo. Pero espero por el bien de Lawrence que la anécdota no sea apócrifa. El infierno es un sitio apretado y superpoblado actualmente, meterse ahí no es nada fácil, ni siquiera para el diablo. Eso es lo bello de la sodomía medieval en comparación con la postmoderna: se trataba de un acto secreto y privilegiado, sólo reservado para los altos iniciados. Aunque más de un letrado musulmán se hizo famoso exponiendo las diferentes delicias según el género del amante sodomizado. La verdad yo no hallo ninguna.

    • Julian Perez 11 October 2020 at 2:22 pm Permalink

      Si, es un cuento del Decamerón titulado ¨El infierno de Alibech¨ y ¨el infierno¨ y ¨el diablo¨ no tenían nada que ver con sus homónimos.

      https://www.shmoop.com/study-guides/literature/decameron/summary/third-day-tenth-story

      Hice la asociación porque lo del celibato me recordó el cuento y quise meter otra cosa en el ajiaco. El árabe loco de Lovecraft, por supuesto, de ninguna manera podía estar buscando glándulas mamarias en el desierto. Me recordó ¨El péndulo de Foucaut¨ de Humberto Eco, cuyo ajiaco, que a duras penas pude terminar, me hizo renegar de lo que pude haber disfrutado de su Nombre de la Rosa.

      Lo del Necronomicón me recuerda una anécdota personal. Cuando Excilia, una amiga mía ya fallecida, ganó el premio UNEAC, fui con ella a la ceremonia de premiación y luego estuvimos en casa de una de las jurados (no voy a decir el nombre). Allí ella alardeaba de su nutrida biblioteca y se me ocurrió preguntarle si tenía el Necronomicón. Respondio ¨Lo tenía, pero lo presté¨. Excilia me dirigió una mirada asesina y me dijo bajito: ¨Hijo de puta¨.

  12. Atanasio Estévez 12 October 2020 at 12:56 am Permalink

    Es cierto, Julián. Al menos temáticamente, Lovecraft y Blavastsky comparten algo más que las iniciales, pero uno no es una máquina y hace relaciones de manera aleatoria y no algebraica. Mire usted, a mí me sucedió al revés: sólo he leído el libro. Desde luego que estoy seguro me encantaría ver la película, pues el tema y la figura me interesan sobremanera y además amo el desierto.

  13. Atanasio Estévez 12 October 2020 at 1:00 am Permalink

    Oliver Twist, leí primero el libro y luego vi al menos una versión de cine bastante reciente. Un texto un poco crudo para alguien de catorce (o a así me lo pareció entonces).

    • Julian Perez 12 October 2020 at 7:15 am Permalink

      https://www.amazon.com/Oliver-Twist-Robert-Newton/dp/B00ADHRCU6

      Toda película de Alec Guinness (Obi Wan Kenobe) merece la pena de ser vista. David Lean también llevó a la pantalla otra novela de Dickens (Great Expectations) en la que también actúa Guinness.

      Todavía recuerdo el molote que se formó en la cinemateca (todavía estaba en 23 entre 10 y 12) para ¨El puente sobre el río Kwai¨. No sé ni como pude entrar a verla.

  14. Atanasio Estévez 12 October 2020 at 1:15 am Permalink

    Macario, sus datos son correctos. La fecha exacta de la muerte de Ibn Dawud tiene una oscilación de dos años y medio según la fuente que se use, pero en cualquier caso ya había fallecido para el tiempo de la ejecución de Al Hallaj.Sin embargo, Ibn Dawud había emitido una fatwa en su contra en 901 A.D. declarandole takfir (apóstata). En ese momento no se tradujo en acciones concretas, probablemente porque Ibn Dawud sólo pretendía advertir, que no castigar, pues tenía poder para ello. En esa época era juez principal en uno de los distritos bagdadies y hubiera sido sencillo meterlo en la cárcel. Al parecer, ya muerto Ibn Dawud, se utilizó tanto su fatwa como la autoridad de su escuela Zahiri (la oficial en el Califato), para quitarlo del camino cuando el asunto se volvió político (cosa a la que se oposieron los Mutazila, eternos enemigos de los zahiries). En ese tiempo la Mesopotamia era un hervidero de sectas con poca o ninguna sintonía entre sí y el Islam Suní ni era siquiera mayoritario. Lo señaló como responsable porque lo fue, a pesar de la admiración que le profeso por su honestidad, pero ya lo perdoné. Gracias por llamar la atención sobre este punto y obligarme a repasar la biografía del erudito. Creo que este blog está viviendo un auténtico boom. Saludos.

  15. Atanasio Estévez 12 October 2020 at 1:33 am Permalink

    Julián, esa es una muy buena anécdota, pero no crea que es el único que ha hecho de una broma ingeniosa, una oportunidad. El mismo Borges, mientras fue director de la Biblioteca Nacional de Argentina incluyó al Necronomicon tanto en el catálogo cómo también físicamente. Le digo algo más, el mismo Lovecraft se delató en un pequeño detalle: Abdul es la forma turca del nombre árabe Abdullah y si asumimos como cierto que nació en Saná bajo los Omeyas entonces es imposible que pudiera portar ese nombre (los turcos selyucidas aun no habían migrado al Asia Menor, sino que estaban en el Asia Central). Aunque cabe la posibilidad de que Lovecraft lo hubiese tomado de alguna fuente turca que a su vez se remitiese a otras más antiguas escritas en árabe, pero también es poco probable o, en el mejor de los casos, Lovecraft no abunda en explicaciones. Mejor es dejarlo así y agradecer al autor por habernos regalado tantísimas horas de placentera y estimulante lectura. Saludos.

  16. Atanasio Estévez 12 October 2020 at 2:19 am Permalink

    Con El Péndulo de Focault me pasó exactamente lo mismo, pero decidí seguir adelante con la lectura porque a veces lo interesante es medir las asociaciones algebraicas que, aleatoriamente, terminan produciendo cosas únicas. También es verdad que leer es fácil; el proceso creativo de la escritura es un verdadero parto, largo y doloroso (si la imagen es permisible).

  17. Atanasio Estévez 12 October 2020 at 1:43 pm Permalink

    Julián, supongo que la cita que pone pertenece a Lewis. La suma cero, hace tiempo que no nos veíamos las caras… Una suma o incluso la ecuación más compleja es un cálculo finito y aquí estamos hablando de lo inconmensurable. Francamente ya no tengo nervios para doctrina, pero si se puede dialogar con respeto entonces no es tiempo perdido. Aun no lo he visto todo. Muchas gracias por recomendarme el sitio y el link de la película.

    • Julian Perez 12 October 2020 at 2:02 pm Permalink

      Si, es de C.S.Lewis en ¨Mero cristianismo¨, mi libro favorito de él, aunque he disfrutado de todo lo que ha escrito. Es uno de mis favoritos.


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