22 May 2014 ~ 2 Comentarios

¿Por qué el Vaticano guarda silencio cómplice?
(Segunda parte)

por Manuel Castro Rodríguez

Blanca Reyes

En el extenso correo que el 7 de diciembre de 2013 les envié al portavoz del arzobispo de la Habana y a los obispos cubanos, también expreso: “Hace pocos meses el régimen de los hermanos Castro le impidió a la cubana Blanca Reyes que pudiese ver por última vez a su padre, el cual falleció sin que Blanca pudiese entrar a su patriaLes escribí a varios de los autores de este documento que publica Espacio Laicalpara que intercediesen con el Gobierno de Cuba, pero ni uno solo me respondió”.

Aunque el artículo 13.2 de la Declaración Universal de Derechos Humanos establece que “Toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso del propio, y a regresar a su país”, a decenas de miles de cubanos se nos impide entrar en nuestra patria. Por ejemplo, madres que se mueren sin volver a ver a sus hijos, nietos que no conocen a sus abuelos. ¿Esto no es una mostruosidad?

Hablo con conocimiento de causa, estoy sangrando por la profunda herida que hay en mi corazón de abuelo: no he podido conocer a mi nieta mayor, porque los hermanos Castro no me permiten entrar a mi patria y a mi hijo no lo dejan salir. ¿Eso no es una forma sofisticada de terrorismo? Con este tipo de represión nunca antes visto en Occidente, el castrismo pretende evitar que la diáspora cubana denuncie los crímenes de la peor tiranía que ha sufrido América. Es indudable que este castigo que sufrimos los cubanos que hemos emigrado siembra el miedo en un sector de la población que cada vez es mayor, dado que crece anualmente: la emigración del año 2012 fue la más elevada (46.662) desde 1994 (47.884), y la segunda después de 1980, cuando 125 mil cubanos se marcharon por el puerto del Mariel.

Para poder entrar a nuestra patria los cubanos necesitamos tener un pasaporte cubano ‘habilitado’ –es una autorización de entrada a los cubanos que hemos emigrado-, algo único en el mundo, una política que ha sido criticada durante décadas por diferentes organizaciones internacionales de DDHH, pero ante la cual la jerarquía católica cubana y el Vaticano continúan guardando silencio cómplice.

Además de que resulta humillante el tener que pedir permiso para poder entrar a su patria, el pasaporte cubano es el más caro del mundo: cuesta trescientos cincuenta dólares –por ejemplo el de Perú cuesta sólo quince dólares-. El pasaporte cubano sólo tiene un período válido de seis años contados a partir de la fecha de expedición, debiendo ser prorrogado cada dos años en dos ocasiones –también algo único en el mundo-; esa solicitud de prorroga tiene un costo de ciento sesenta dólares cada vez que se realice, si el trámite se hace personalmente.

Las prorrogas tienen vencimiento según la fecha de confección del pasaporte y no en el momento que usted la realiza. A partir de la fecha en que se confecciona el pasaporte (fecha de expedición), el pasaporte tiene una vigencia de 6 años y necesita dos prórrogas para estar válido”.

La ‘habilitación’ del pasaporte cubano se realiza mediante una pegatina que se le añade al pasaporte. Esa pegatina le permite a su titular abordar un avión con destino a Cuba, pero NO le garantiza que el régimen militar cubano lo deje entrar a su propio país. Conozco a decenas de cubanos que se lo han impedido; por ejemplo, el 15 de diciembre de 2014 a una académica cubana que viajó a La Habana para visitar a su madre de 74 años y recién operada de cáncer de piel, le impidieron entrar a Cuba. “Le llevaba las medicinas que ella necesitaba, pero ni siquiera me permitieron entregar el paquete a mi familia, que me esperaba en el aeropuerto”, dijo la Dra. María Elena Cobas Cobiella, profesora de Derecho de la Universidad de Valencia, en España. La Dra. Cobas Cobiella expresó: “Me sacaron de la fila, me interrogaron tres oficiales y me montaron de nuevo en el avión, como si yo fuera una delincuente”.

Conocí a la Dra. María Elena Cobas Cobiella cuando ella comenzó a impartir clases en la Facultad de Derecho de la Universidad de la Habana. Suhermana, María Eugenia, fue alumna mía en la Facultad de Economía. Ambas son excelentes personas, amantes de su progenitora.

Del caso de la Dra. María Elena Cobas Cobiella también les informé al portavoz del arzobispo de la Habana, a los obispos cubanos, a Mons. Thomas Wenski y a la sección del Vaticano que atiende las relaciones con América Latina.

Aunque para muestra con un botón basta, desgraciadamente existen muchos casos similares. Por ejemplo, el de Guadalupe Bustos -madre de Ernesto Hernández Bustos, editor del blog Penúltimos Días– que salió de Houston, Texas, EEUU, el 27 de noviembre de 2014 para tomar un avión en Miami que la llevaría a Cuba. Aunque toda su documentación estaba en regla, no pudo tomar el vuelo porque un funcionario del aeropuerto de Miami se lo impidió; al conocer el nombre de Guadalupe, este funcionario le dijo a una empleada: “No, detén su equipaje. Acaban de llamar de Cuba, de Inmigración; dicen que ella no tiene entrada por no cumplir con los ‘requisitos migratorios’”.

La Sra. Bustos declaró:

Yo inmediatamente me impacté. Hablé con ese señor y me dio el teléfono del jefe de los vuelos de Cuba, el que había recibido la llamada, y le dije que yo necesitaba que me explicaran cuales eran esos ‘requisitos’ que yo no cumplía y que, si lo consideraban así, por qué entonces no habían avisado a la agencia de viajes y me habían dejado comprar el pasaje; cosa que la propia agencia dice que no se explica, porque cuando una persona no tiene permiso para entrar tienen que comunicarlo antes de que compre el pasaje.

El gobierno cubano me ha impedido la entrada a mi país, a mi tierra, sin ningún basamento, sin poder esgrimir un solo argumento en mi contra, que estuviese establecido en la ley. Son una vergüenza para el mundo, actúan así por amparar su política de totalitarismo; contra todo deseo de cambio, de libertad, de mejoramiento para nuestro pueblo. Pero también pienso que no son los dueños de una tierra y de una historia de emancipación que data de muchos años. Ellos no son los dueños de los hijos de Cuba ni de sus sueños de libertad”.

De ello también les informé a los obispos cubanos, a Mons. Thomas Wenski y a la sección del Vaticano que atiende las relaciones con América Latina, pero la jerarquía católica cubana y el Vaticano continúan guardando silencio cómplice. ¿Por qué? ¿Dónde están los principios éticos de los obispos cubanos y el Vaticano? ¿Y la Doctrina Social de la Iglesia?

Mi pasaporte expiró en enero de 2010 y el régimen de los hermanos Castro no me da pasaporte nuevo, por lo que no puedo salir de PanamáEl 28 de noviembre de 2012, hace un año y medio, fui a ver al Sr. Christopher Jardine, oficial de Protección Asociado del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en Panamá, para que me facilitara un documento de viaje equivalente a un pasaporte, que me permitiera viajar a otro país donde yo pudiera trabajar. El 13 de diciembre de 2012 el Sr. Jardine me dijo que no podía ayudarme. Le respondí: “Sr. Jardine, al negarme pasaporte la tiranía de los hermanos Castrosoy un apátrida, aunque usted se niegue a reconocerlo, por lo que merezco la protección del ACNUR.

Aunque el comportamiento del régimen militar cubano es un flagrante atentado a la familia cubana y al artículo 13.2 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, el Vaticano continúa guardando silencio cómplice.

El Vaticano no me ha contestado ni una sola de las numerosas solicitudes que le he hecho para evitar perder la vida, como explicaré en la continuación de este artículo.

2 Responses to “¿Por qué el Vaticano guarda silencio cómplice?
(Segunda parte)”

  1. Alfredo Cerrillo 22 May 2014 at 4:49 pm Permalink

    La situación que relatas es lamentable. En general es lamentable lo que sucede en Cuba. Sin embargo,creo que el Vaticano no es una organización filantrópica, ni es su responsabilidad solucionar los problemas de los cubanos, por lo que no tiene obligación alguna de responder cuanta solicitud le sea enviada, mucho menos de leerla.
    Como dije en tu post anterior, antes de voltear a ver al Vaticano hay muchos otros actores internacionales en los que te deberías fijar, y que realmente sí pueden y deben ayudar a los cubanos en tu situación: para empezar, los organismos de la ONU, cuya misión supuestamente es velar por el cumplimiento de los derechos humanos en todo el mundo. Está Estados Unidos, que tiene los medios para obligar a los Castro a cambiar las cosas. Todo este resentimiento contra la Iglesia considero que está fuera de lugar.

  2. manuel 23 May 2014 at 3:33 am Permalink

    MENTIRAS Y DESILUSION

    En estos dias el tema uno en Cuba quiza sea el Fraude.
    Hace dos dias encontré esto que es parte de lo que alguien (“Camilo”) comento en periodico Granma online.
    Hablando con Una chica:
    “…yo le pregunté que porqué no había cogido pre- en vez de politécnico, porque así era más probable que estudiara más y luego cogiera una carrera universitaria. La muchacha me repondión muy campantemente (tranquila) que no había podido coger pre- porque no había podido comprar las pruebas para entrar, que sus padres no tenían dinero como para eso…”

    Segunda experiencia: Conversando con la mamá de una niña a la que repasaba
    “…me enteré que esta última le había dicho que en su pre- las pruebas finales de algunas asignaturas, tanto en 10mo, 11no como 12, se filtraban, y que los profesores las vendían”

    Termina el comentario:
    “Bien, estas son solo pistas. Que las investiguen a fondo esas personas a las que el estado cubano les paga por investigar. Luchemos, y reprimamos-castiguemos como sea necesario, para eliminar esta arista de la pérdida de valores en la sociedad cubana. Y por supuesto, buesquemos las causas reales de esta problemática, no nos quedeos solo en la fase del “castigo”. Por último quiero repetir nuevamente: esto que sucedió NO es un caso aislado de fraude”

    Fin del comentario.
    En este momento han habido en total mas de 300 interesantes comentarios en dos días, en los 3 articulos publicados sobre el tema online.

    http://www.granma.cu/cuba/2014-05-20/se-repetira-el-examen-de-ingreso-de-matematica-en-la-habana?page=3

    en uno de esos 3 articulos del periodico, me quedo con la frase: ” No puede quedar fuera ningún es¬labón de la cadena en el análisis, porque tampoco puede quedar im¬¬pune algo tan denigrante y bo¬chornoso”
    tenia esperanza de que se abordara la verdadera dimencion del problema, pero no, hablaba de la cadena en el fraude en particular, no del fraude mas global.
    Silvio Rodriguez dijo que esto es una Metastasis. Me gusta la imagen del tempano: el problema es mayor de lo que la mayoria ve, y como dice Silvio viene de afuera, yo diria que viene de todas partes y hacia todas partes va (en estas jornadas dedicadas a injusticias y poesias), por tanto es un tempano helado, que nos tercia, que nos acorrala, es un tempano que crece hacia todas partes en el globo terraqueo en forma de naranja, en cada coagulo quedamos atrapados los humanos, frizados, impotentes, y gritamos cuando el escandalo es mayor, pero callamos cuando vemos el frio crecer y la tremula espeza corrupcion ocuparlo Todo.
    El problema tiene milenios, pero no vale hablar de tando devenir. Me limitare a hablar de toda esa masa fria telaraña sumergida que embarga Todo atrapandonos como a insectos. De la que pocos hablan, y lo hare desde mi perspectiva cubana, porque es la que tengo mas desarrollada, pues de mis 41 Abriles, 29 los vivi en Cuba (3 en Moscu, 2 en venezuela (2006-2007) y los 7 ultimos en Miami, por tanto no se cuanto de lo que diga pueda estar obsoleto ya en Cuba. Mientras mas obsolescencias mas alegrias, pero me parece que lo obsoleto del ayer solo ha tomado nuevas formas hoy, maquillajes de ocasion) Tambien perdonen mi mala ortografia, he luchado contra ello toda mi vida, y sigo siendo perdedor. Y por supuesto, reitero, NADA de lo que diga es patrimonio exclusivo cubano, TODO es absolutamente universal, tomando diferentes formas de acuerdo a las circunstancias en cada sitio del planeta.
    Cuando llegue a la ciudad (“y la trampa”) sabia muy poco, practicamente NADA. a punto de cumplir 11 años (1985) a penas si sabia de memoria lo que otros repetian, todos mensajes prefabricados, vacios: asi me llegaban y yo los repetia. Vacios y mutilados. Vine a saber que hubieron unos sucesos en la Embajada de Peru y que a ello siguio una crisis migratoria, cuando mi mama empezo a trabajar (1987) en Museo de la Marcha del Pueblo Combatiente. Entonces comence a ver caras cubanas diferentes, en fotos, fotos de los que luego se fueron por el Mariel, fotos yendose, fotos de presos. Aprendi leyendo lo que estaba escrito en cada area de ese Museo (antes en 5ta avenida y 72 calle, ahora hay un gran hotel, el Museo no se si continua existiendo). Alli estaba el relato de como en el fuego cruzado habia muerto uno de los custodios de la Embaja de Peru en 1980, cuando un autobus lleno de ese elemento se abalanzo sobre la cerca del lugar para ocuparlo.
    En ese Museo conoci a Manuel, chofer, Manuel La Luz Baez, el fue una de la primeras personas parlantes que conoci, hablaba sin pausa y yo trataba de seguile el hilo, de captar el mensaje, un mensaje Vivo, ya no eran frases prefabricadas y encartonadas, sin emocion, sin vida: Sus palabras hablaban de sus vida, de lo que veia y habia visto, era otro discurso. Al mismo tiempo, mi papa se hacia Heroe en Cuito Cuanavales, Angola, definiendo el final de una contienda de mas de 10 anos.
    Manuel hablaba de lo bello de la Vida en Cuba, pero tambien hablaba de las sombras. Manuel estaba distorcionado por el alcohol, su baja escolaridad y otros males, pero fue el primero en desvelar para mi un mundo que ahi estuvo, que ahi estaba, que ahi ha seguido y seguira: el mundo de las Sombras que acompanan al Sol que es la Revolucion. El mundo de la Mentira, del Fraude. Me abrio los ojos hacia esa dimension de la que fui no solo testigo: fui parte. Tenia un amigo que incapaz de aprender varias asignaturas, afinaba sus artes para fijarse en los examenes ya fuera de los demas o de sus chuletas (chivos): en la ropa, en las gomas de borrar (borradores), en papeles finos como la piel de cebolla, etc. Habian unos examenes llamados Extraordinarios, en el que todo el mundo podia participar para mejorar sus notas y los que habian suspendido el examen Ordinario tambien. A varios de esos examenes fui para ayudar a mi “amigo” a aprobar. En el extremo de la situacion (examen de Literatura) al ver que el no podria vencerlo de ninguna manera, ideamos que el aprendiera a escribir como yo y yo como el. En el examen el puso mi nombre en su prueba y yo el nombre de el en la mia. La profesora me dijo que no entendia por que yo habia hecho tan mal examen, ni tampoco por que habia ido a subir nota si tenia buen curso. A mi amigo le dijo, la misma profesora, que ese examen no lo habia hecho el. En la mirada de ella sentiamos, tal vez fue paranoia, que algo sospechaba. Al final, mi amigo no aprobo ese ano. Despues lo vi acudiendo a cursos no regulares para lograr tener su Diploma de 12 grado tan importante para su vida laboral. Siempre escuche historias y fui participe de similares, en las que algunos profesores eran famosos por dejar que todos se fijaran en los examenes. Algunos se ponian a conversar con alguien o salian del aula donde se desarrollaba el examen o incluso iban hasta los alumnos con mas dificultades y los ayudaban a responder preguntas, a veces a viva voz por si alguien estaba en el mismo problema. Era algo descarado. De ese mundo escolar sali en el 1991 para empezar la universidad.
    En el Instituto de Ciencias Basicas y Preclinicas “Victoria de Giron”, no vivi nada de lo arriba descrito, ni escuche nunca de que existiera Fraude. Siempre habia alguien que usaba sus chuletas o intentaba robar del de al lado durante un examen. Los profesores eran intachable y si te veian hablando o en algun movimiento estrano, inmediatamente te sacaban del aula de examen. Sin embargo, muchos decian que algunos profesores ayudaban a estudiantes estranjeros a aprobar por “lastima”, muchos eran chicos que venian de la pobresa y de otras lenguas e inspiraban lastima verlos padecer ante cada pregunta. De esto ultimo no tengo certeza.
    Luego trabaje de medico en Centro Habana. Algunos otros medicos me habian dicho que falsificaban informacion en la documentacion que llevaban (historias clinicas, fichas familiares, hojas de cargo, y demas documentos de las decenas de programas que debiamos llevar para controlar decenas de enfermedades y riesgos para la salud) con el objetivo de “cumplir”, tener buenas calificaciones, optar por especialidades, post grados, viajes al exterior, etc. Esos companeros, casi todos, me estimulaban a hacer lo mismo, que no fuera “tonto”, corria el riesgo necio de “quedarme atras”. En aquel policlinico teniamos que aplicar unas encuestas a la poblacion. Nos dijeron que esas encuestas eran parte de un convenio con el pais bajo (Holanda) en el que ellos nos donaban computadoras y otros medios y nosotros colaborabamos en esos estudios. En los estudios cientificos se selecciona muy bien la Muestra que se va a estudiar. Producto de que estabamos atrasados en las encuestas, la directora del policlinico en un momento de desesperacion, nos dijo que hicieramos las encuestas como fuera, que si alguno vivia en un edificio que se la hiciera a todos los de ese edificio: Fraude. Yo me senti mal y decidi ir a la Plaza de la Revolucion. Alli me dijeron que un tal Santiago, me atenderia. El señor fue muy amable (año 2000) y me pidio que pusiera por escrito mi denuncia. Asi lo hice. Al siguiente dia el director provincial de Salud tuvo un pequeño encuentro conmigo y me dijo que todo se arreglaria y que le dijera si alguien tomaba replesalias conmigo. Luego me cito a su oficina el director municipal de salud, quien fue menos amable. Mis colegas en el policlinico me miraban como si yo fuera el Diablo, pero ninguno se atrevia a agredirme. Durante las siguientes semanas hubieron varias inspecciones, la directora no siguio trabajando en aquel lugar, pero NADA MAS CAMBIO. Todo siguio igualito. Yo gane muchos enemigos, la directora fue sustituida Y NADA MAS, Y NADA MAS. Eso me hizo desencantarme del sistema. Yo habia ido a la Plaza a quejarme apenas unos dias despues de que Fidel dijera en esa misma plaza (mayo 1ro de 2000) que la Revolucion era no Mentir jamaz, y yo fui a probar que habia de Revolucion y encontre que habia NADA. Que tenia que seguir viviendo en la Mentira. Ese fue el comienzo del final, de la decision que un dia tome de dejar ese pais (en Abril 2007). La lista de “razones” para sentir que habia injusticia y mentira crecia con los meses: que no me dejaban viajar fuera del pais, sin una Carta Blanca (carta de libertad como si fuera un esclavo) y que esa carta se demoraria hasta 5 anos en darmela; que las Tesis de post grado estaban llenas de mentiras, pues asi como mentian los medicos en cuanto documento llenaban, mentian en todo lo que ponian en esas Tesis para graduarse de especialistas; y mentian en los articulos que luego salian publicados; y mentian a los pacientes cuando les decian que su tratamiento era adecuado cuando sabian que mejores alternativas habian pero no dentro de Cuba. Cuendo empiezas a ver mentiras por todas partes, empiezas a desconfiar de TODO. Todo empieza a perder valor, todo deja de ser digno, martiano, revolucionario. Empiezas a sentir rechazo, caes en una espiral de desconfianza hacia todo, que llevas contigo a todas partes. Luego ves que cambian en todas partes, no solo en Cuba, funcionarios de todos los niveles, pero pocos cambios ocurren para que esas situaciones no se repitan. El castigo y el estimulo son una pequena parte de la solucion. Hay un mar de mentiras que nos envuelve a todos, que crea mareas cuyas crestas decollantes queremos decapitar y dejar que esta sea La Medida magica, la vara magica. En este tema como en el resto, no hay Vara Magica, sino cambiar muchas cosas que tienen que ser cambiadas a veces barrer con todo y levanter una estructura menos corrupta o corruptible o que se deje mejorar: no un lago turbio e inmutable, sin solucion ni esperanza.


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