05 May 2018 ~ 14 Comentarios

Por qué triunfan los israelíes y fracasan los árabes

Carlos Alberto Montaner

Hay que celebrarlo. Todo comenzó en 1948, tras el visto bueno de Naciones Unidas. No hubo veto. Washington y Moscú le dieron su aprobación, algo inusual en aquel tenso momento de la Guerra Fría. El gobierno de Truman, votó por la solución de los dos Estados por la legítima presión del lobby judío interno. El de Stalin, porque la URSS veía con cierta simpatía la experiencia socialista, aunque democrática, que entonces se forjaba con las leyendas de los kibutz.

Tras un final de infarto, el mandato de la ONU, después de una votación muy difícil, dado que requería las dos terceras partes del organismo internacional, entonces más de 31 votos, dispuso la creación de dos Estados independientes: uno judío y otro árabe. La buena voluntad de los latinoamericanos fue la clave. Entonces era el mayor bloque de naciones del planeta.

Hay que recordar a Guatemala y a su embajador Jorge García Granados, que lucharon dentro del Comité creado por Naciones Unidas para lograr el triunfo de la moción. Por la otra punta, tampoco puede olvidarse que el gobierno cubano de Ramón Grau San Martín, incomprensiblemente, se alineó con quienes se oponían a la resolución. Fue el único voto en contra de la creación de Israel en el bloque latinoamericano, el mayor de aquella ONU que recién comenzaba.

Parcialmente, voy a repetir por escrito lo que señalé en mis comentarios radiales. En ese breve periodo de 70 años, Israel se ha transformado en el mayor éxito social y político contemporáneo, mientras los árabes, empeñados en destruirlo, ni siquiera han conseguido crear su Estado. Lo que hoy existen son dos facciones enemigas que se entrematan frecuentemente: la Franja de Gaza, dominada por Hamas, y la Autoridad Nacional Palestina, cuya capital es Ramala, controlada por Al Fatah.

¿Por qué la diferencia tan notable entre el fracaso de los palestinos y el triunfo social y político de Israel? La pregunta es muy importante. Tanto, que los escritores musulmanes la han extendido al ámbito árabe y hoy debaten públicamente en sus diarios por qué Israel ha tenido un enorme éxito mientras los musulmanes continúan empantanados, no sólo en Palestina, sino en casi todas las naciones árabes.

Dori Lustron, una notable periodista judía que mantiene en Internet una página muy vista llamada PorIsrael, se ha tomado el cuidado de traducir y publicar lo que dicen los árabes de su propio fracaso relativo.

El trabajo es muy interesante, porque, al menos en la compilación de Lustron, han desaparecido los viejos y falsos argumentos árabes que le atribuían el éxito de los israelíes a los subsidios de Estados Unidos o al sionismo. Egipto ha recibido tanto o más de los árabes, e incluso de Washington.

Lo que ahora reconocen es que la fuerza del Estado israelí es la consecuencia de las instituciones de derecho y el combate abierto a la corrupción que ha permitido que un ex Primer Ministro israelí, Ehud Olmert, haya ido a la cárcel por haber recibido un soborno de unos pocos miles de dólares cuando era alcalde de Jerusalén.

Hoy los árabes admiten que las diferencias entre Israel y ellos son el resultado de la democracia para organizar la transmisión de la autoridad, el respeto a las minorías, y la libertad con que los ciudadanos examinan la obra de los gobernantes. Los más audaces se atreven a aceptar que las mujeres árabes-israelíes son las únicas realmente libres en todo el ámbito islámico.

Por otra parte, dicen los propios árabes, los israelíes invierten en educación y tecnología, que es una inversión en el futuro, lo que les ha permitido ser un pequeño gigante en materia industrial y científica, mientras los árabes continúan mirando obsesivamente al pasado.

Este es un nuevo análisis de los intelectuales árabes y es fundamental que prevalezca. Mientras los árabes permanezcan bajo la autoridad moral de unos santones religiosos empeñados en revivir las fantasías medievales que los llevaron y llevan a enfrentamientos sangrientos, es muy difícil que esos países prosperen y compitan.

Mientras los árabes no sean capaces de crear instituciones de Derecho que protejan a los ciudadanos y combatan la corrupción, están condenados a fracasar. Pero es magnífico que los árabes, setenta años después de la creación de Israel, entiendan el por qué de las diferencias entre el desempeño de unos y otros. No es la gente. Al fin y al cabo los judíos y los árabes son primos hermanos. Son las instituciones de la libertad.

14 Responses to “Por qué triunfan los israelíes y fracasan los árabes”

  1. Ramiro Millan 6 May 2018 at 5:52 pm Permalink

    El Sr Montaner dice “no es la gente. Al fin y al cabo los judíos y los árabes son primos hermanos. Son las instituciones de la libertad”.
    Humildemente, no coincido.
    Los latinoamericanos tenemos las instituciones de la libertad y el fracaso es similar al de la mayoría de los países sin instituciones democráticas de Oriente.
    Los latinoamericanos también somos primos hermanos de los desarrollados europeos y no es necesario describir las enormes diferencias existen entre ellos y nosotros.
    Es la gente.
    Es la gente la que es capaz o no de constituir un gobierno adecuado, democrático y decente.
    Es la gente la que hace que las instituciones funcionen como deben o sean un desastre.
    La gente, el ciudadano, es la primera institución y si ella no funciona, las demás jamás lo harán.
    Igualmente, sean las instituciones o la gente (cultura) el problema, me parece que ya es hora de dejar atrás los diagnósticos y comenzar a buscar el “tratamiento”.
    Algunos dicen “hay cambiar las instituciones”. Okey estamos de acuerdo. Ahora propongan por favor qué hay que hacer para que eso suceda. Cómo ¿Aplicando una vacuna a los dirigentes contra la disfuncionalidad institucional? ¿No existe esa posibilidad? Bueno entonces busquen otra. Basta de diagnósticos. Hace falta el tratamiento ¿Como carajo hacemos sin hablar “al dope” para que el cambio, sea de la gente o de las instituciones o de la política económica, se haga una realidad?
    Los latinoamericanos llevamos más de 100 años escuchando y leyendo que hay que cambiar la economía o las instituciones o la cultura o lo que sea pero ¿Y después?. La democracia sola ya vemos que no es suficiente, la política económica liberal tampoco, menos aún la socialista, las instituciones democráticas las tenemos, pero no funcionan ningúna, etc.
    Me parece que les llegó la hora a los intelectuales de dejar atrás los análisis de sangre, tomografías computadas, RMN, etc y comenzar a pensar en el tratamiento.

    • Reinerio Ramirez Pereira 7 May 2018 at 4:51 am Permalink

      De acuerdo totalmente. Hace años leia a Nicholas Wade en sus dos magistrales Vademécum Académicos “Antes del alba, recuperando la historia perdida de nuestros ancestros” y “Una herencia incomóda”. El primero tuvo muchas ediciones en ingles pero, en castellano solo hizo justicia @BBuridan. De modo que en ese libro Wade criticaba – entre otros – al libro Armas, gérmenes y acero de Jared Diamond que intentaba convencer a los lectores que el problema de la desigualdad institucional y económica globalmente era una consecuencia de la geografía e institucional, Wade lo refuta y demuestra su insostenibilidad como la cosmogonía de Ptolomeo; inquietante su pesquisa sobre los genes MAO-A y HTR2B. De modo que Wade – entre otros- parangoneaba a Islandia y Haiti; yo he visitado Islandia y conozco el asunto. En consecuencia Wade demostraba que los genes cuentan. El segundo libro ” Una herencia incomóda” tuvo justamente muchas ediciones ( en Ingles) pero solo, dos ediciones en castellano. De modo que Wade citando los trabajos de genetistas y antropólogos desarrollaba la tesis que: los genes cuentan. Verbigracia, África recibe anualmente millones de donaciones en líquido y las visitas y sugerencias occidentales son copiosas. En consecuencia la respuesta de la comunidad cientifica, incluida la inculpación de racista a Wade, fue sucinta carta suscrita por 139 genetistas alarmados porque sus trabajos exponen sin doble racero lo que redactaba el hereje: la existencia real de las Razas. https://charlierose.com/videos/3385

  2. Juvenal Freites 7 May 2018 at 1:16 am Permalink

    De acuerdo con la réplica de mi primo (por mi Millán materno).
    La gente. La gente crea y operacionaliza las instituciones. Las instituciones regulariza a la gente.
    La vieja y circular discusión de quién fue primero ¿la gallina o el huevo?
    Excelente los dos.

    • Ramiro Millan 7 May 2018 at 12:56 pm Permalink

      La cuestión, primo, me parece que ya no pasa por averiguar si es el huevo o la gallina.
      Ya hacen siglos que se discute eso.
      Es hora de que se pase a un nuevo paradigma intelectual, la de las soluciones.
      ¿El problema son las instituciones?
      Bueno, ahora es el turno de descubrir cómo se llega a la obtención de esas instituciones en cada pueblo o civilización en particular.
      ¿Es la cultura, la gente?
      Bueno, llegó la hora de proponer medios e ideas para cambiar las culturas.
      Ya deberíamos hartarnos de las explicaciones y las teorías sociales.
      Debemos exigir a los que en toda la historia han sido los que dieron inicio a grandes cambios de paradigmas para después iluminar el camino a seguir, me refiero a los intelectuales, que dediquen su tiempo para que su influencia (más de lo que uno cree) comience a servir al “hombre de a pie”.

      • Ramiro Millan 7 May 2018 at 1:08 pm Permalink

        Si fuera gobierno http://razonvsinstinto.blogspot.com/2018/01/si-fuera-gobierno.html

        • Reinerio Ramirez Pereira 7 May 2018 at 2:54 pm Permalink

          cito: ” Esto debe ser así por la sencilla razón de que cualquier otro objetivo que se ponga un gobierno, no lo logrará hasta que no se cumpla este primera fundamental y fundacional meta, cambiar la cultura individualista que caracteriza a los pueblos subdesarrollados y asimilar las costumbres, hábitos y conductas comunes todo lo posible a las que caracterizan a las culturas colectivistas”.fin de cita

          Con deferencia, pienso lo contrario; la cultura individualista caracteriza a los pueblos desarrollados. Ejemplos: propiedad privada primero de nuestro cuerpo. Derechos individuales refrendados en los iniciales 21 art. de la D.U.D.U.Por consiguiente la cultura colectivista y las leyes consuetudinarias son – considero – la remora pegatina del atraso humano, el freno de la evolutiva creatividad que prescinde de metas. En suma: el colectivismo solo ha raptado mas de 100 millones de homosapiens y rellenado los cementerios con el slogan Socialismo. Ahora bien, el gobierno lo pienso- en suelo pluralista- y por consiguiente con un sistema estructurado sobre la separación de poderes, con una constitución donde se respeten los derechos civiles y sociales y la observancia de la ley que, protege al ciudadano de los excesos del poder, donde se limita el trabajo del presidente sujeto a la carta magna, donde el ejército solo se aparece en casos de emergencia nacional como catástrofes naturales ( contiendas de football ) y guerra, donde la policía asoma o esconde solo para regular el tránsito o controlar el delito que lacera la buena convivencia social, o sea que ni el ejército ni la policía responden a la preferencia ideológica del presidente (que puede no estar adscrito a ningún partido) ni responden a credos o ideologías, ambos cuerpos sirven a la nación y se ajustan al gobierno por venir como resultante de la elección popular. Evoco el libro ” Capitalismo el ideal desconocido” de Ayn Rand y su novela https://vimeo.com/172126675

          • Ramiro Millan 7 May 2018 at 3:49 pm Permalink

            Creo que ud confunde política colectivista con cultura colectivista.
            La política colectivista ortodoxa o de extrema izquierda o comunismo o como quieran llamarla está inevitablemente condenada al fracaso -“el comunismo y su enemigo imbatible” razonvsinstinto.blogspot- no tiene chance alguna de éxito y por ello coincido con ud en cuanto a política se refiere.
            La cultura colectivista es aquella que mediante sus innumerables costumbres, hábitos, conductas y actitudes subrepticias y subconscientes predisponen a la mayoría de los ciudadanos al cumplimiento de las normas, reglas y leyes. Al respeto por el otro y por el Estado, a asumir sus responsabilidades civiles. Los pueblos que tienen la suerte de contar con estas características culturales cívicas tienen muchísimas más facilidades para hacer eficientes y funcionales a las instituciones.
            Hasta pueden acceder a las políticas verdaderamente progresistas como observamos en Europa Occidental con Noruega o Islandia como paradigmas sin que degeneren en nuestros conocidos populismos latinoamericanos.
            Justamente, la cultura individualista, aquella que prioriza el interés individual y descree, subconscientemente, del Estado o comunidad como un aliado, sino más bien como algo que puede ir en contra de sus intereses personales, es la que lleva al fracaso cualquier intento de políticas social demócratas. Es esta cultura la que hace extraordinariamente difícil crear la instituciones adecuadas y más difícil aún, hacerlas eficientes funcionalmente.

  3. Reinerio Ramirez Pereira 7 May 2018 at 3:49 am Permalink

    ¡Magnífico!

  4. Reinerio Ramirez Pereira 7 May 2018 at 6:03 am Permalink

    Del capitulo 8 (Adaptaciones judías) del libro “Una herencia incómoda” de Nicholas Wade; cito: ” Pero muchos investigadores se resisten furiosamente a la idea de que pudiera haber diferencias genéticas significativas entre grupos humanos. Se aferran a la idea de que la mente es una página en blanco en la que solo la cultura, no la genética , puede escribir , y rechazan la posibilidad de que la evolución pueda haber efectuado ningún cambio reciente en la mente humana….”.” El CI de los europeos septentrionales es, por definición , 100, y en esa población cabe esperar que 4 personas de cada 1.000 tengan un CI superior a loa 140 puntos. Pero entre los azquenazí es, si se toma el CI medio 110, entonces 23 azquenazíes de cada 1.000 superarán los 140 puntos, según calcula el equipo de Utah, que es una proporción casi seis veces Mayor que la de Europa del Norte. Esto ayuda a explicar por que la población judía, a pesar de su pequeño tamaño, ha producido tantos ganadores de premios Nobel y otros galardones de distinción intelectual….” fin de cita. https://www.amazon.es/Troublesome-Inheritance-Genes-Human-History/dp/1594204462

  5. Humberto 7 May 2018 at 10:27 am Permalink

    https://www.meneame.net/story/colonos-israelies-amenazan-cristianos-ciudad-vieja-jerusalen
    Colonos israelíes amenazan a los cristianos de la Ciudad Vieja de Jerusalén
    Las iglesias explican que se enfrentan a un ataque que tiene tres frentes distintos: una guerra de desgaste librada por colonos radicales, exigencias fiscales sin precedentes por parte del Ayuntamiento de Jerusalén, y una propuesta para permitir la expropiación de tierras eclesiásticas vendidas a promotores privados. “Hemos sido testigos de la profanación y actos vandálicos de iglesias y lugares sagrados y sabemos de sacerdotes y fieles que han sido atacados”.”Para las autoridades, este comportamiento no es investigado ni castigado”.


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