31 March 2018 ~ 9 Comentarios

QUÉ VIENE EN CUBA DESPUÉS DE LOS CASTRO

Por Carlos Alberto Montaner

El jueves 19 de abril Raúl Castro le deja la presidencia del Consejo de Estado a Miguel Díaz-Canel. Cuba, formalmente, posee un gobierno designado por el Parlamento. En realidad es una dictadura familiar, pero el presidente es legalmente elegido por una cúpula (el Consejo de Estado), aparentemente segregada por la Asamblea Nacional del Poder Popular, en la que todo (supuestamente) está atado y bien atado. Cierta oposición trató de postular a algunos candidatos, pero le fue imposible. No permitieron ni siquiera a uno. Con la tiranía no se juega.

Díaz-Canel tiene 57 años, es ingeniero electrónico de profesión y llega a la presidencia por recomendación de José Ramón Machado Ventura, un médico de la total confianza de Raúl Castro, que durante muchos años estuvo a cargo del Partido Comunista. En esa nada artificial división entre fidelistas y raulistas, D-C es un raulista, seleccionado, en primer lugar, por sus características: es un apparatchik discreto, pragmático, y nada dado a las innovaciones, rasgo muy perseguido por los inquisidores en todas las épocas.

Hace pocos meses la Seguridad del Estado puso en circulación un video, supuestamente filtrado, en el que D-C comparecía recitando un catecismo colectivista absolutamente conservador, concebido para tres fines: comprometer al heredero con esas posiciones reaccionarias, tranquilizar directamente al pequeño grupo de estalinistas que rodea a Raúl, y rebajar las múltiples expectativas reformistas de la sociedad cubana para que nadie se entusiasme con el cambio. La fórmula gatopardiana mantiene toda su vigencia en Cuba: propiciar un cambio para que todo siga igual.

¿Qué pretende Raúl Castro con el no-cambio? Pretende viabilizar la inevitable llegada al poder de una nueva generación, nacida después del triunfo de la revolución (D-C es un “chiquillo” de 57 años), pero a condición de que no modifique nada sustancial del régimen creado por su hermano Fidel y un puñado de secuaces. Como todos los dictadores, Raúl quisiera que el tiempo se detuviera en el momento en el que ellos se entronizaron en la historia. Simultáneamente, trata de generar en los suyos, en su familia, en sus amigos, una cierta seguridad de que el destino será benévolo con ellos cuando él no esté para garantizarlo. Al fin y al cabo muy pronto cumplirá 87 años.

¿Es eso posible? Por supuesto que no. Están dadas todas las condiciones para que se produzca un cambio de régimen. En primer lugar, la sensación de fracaso es generalizada. La improductividad del sistema es terrible. Ninguno de los baremos con que se mide la calidad mínima de vida resiste el menor análisis: vivienda, electricidad, transporte, alimentación, agua potable, vestimentas. Cuba ha involucionado en casi todos los aspectos de la convivencia. A lo que se agrega el miedo pertinaz, la falta de derechos y la desagradable necesidad de mentir que tienen todos los cubanos para poder sobrevivir en una sociedad totalitaria. Ni material ni emocionalmente es grato vivir en Cuba. Por eso los jóvenes sueñan con escapar.

¿Cuándo comenzará el cambio de régimen? El primer paso es la asunción de D-C. Aunque jure y perjure que será leal al legado de los Castro, y aunque se lo crea, el entorno administrativo del país y el conjunto de la sociedad quisieran una transformación radical cuanto antes. ¿En qué consiste? Esencialmente, en liberar las fuerzas productivas de la nación, en desatarles las manos a los emprendedores para que creen y acumulen riqueza, inviertan y sean poderosos, aunque termine la empobrecedora superstición del igualitarismo.

La idea de un núcleo económico central, manejado por el Estado y administrado por los militares, en el que existen unas 2500 empresas generadoras de divisas, carece de espontaneidad, flexibilidad y es un camino seguro al desastre y a las mentiras contables, como se ha demostrado en las auditorías. El modelo de los “lineamientos” castristas no funciona. La idea de un sector privado de cuentapropistas dedicado a servirle al Estado como tributario, como colocador de empleados supernumerarios y contribuyentes al fisco, es una total imbecilidad.

Después de 60 años de disparates los cubanos saben que no hay sustituto para el mercado, la libertad económica y la propiedad privada. Como saben que el único régimen, pese a sus imperfecciones, que puede garantizar la transmisión organizada de la autoridad, y que puede purgarse y transformarse sin violencia, es el Estado de Derecho salido de la Ilustración, ya sea como república o como monarquía parlamentaria. Por ahí irán los tiros. Aunque D-C se oponga. Por ahí va la historia.

9 Responses to “QUÉ VIENE EN CUBA DESPUÉS DE LOS CASTRO”

  1. Efraín Montero 1 April 2018 at 8:03 am Permalink

    Raúl Castro debe mirar con envidia a Corea del Norte, una monarquía comunista en la que no se discute la permanencia en el poder de los dependientes de Kim Il-sung, el fundador del Estado norcoreano Corea del Norte es, oficialmente, una “república socialista basada en la ideología Juche”, en verdad una monarquía comunista totalitaria. Kim Il-sung es considerado el Presidente Eterno de la República.

    Según la RAE monarquía es “la organización del Estado en la jefatura y representación supremas son ejercidas por una persona que, a título de rey, ha recibido el poder por vía hereditaria y puede transmitirlo del mismo modo”. En el 2018 eso es lo que es Cuba, Miguel Díaz-Canel es un regente a cargo del desastre que, por supuesto, no hará mucho mientras Raúl Castro siga con vida.

    ¿Qué se viene en Cuba después de los Castro? Muchos años duros de adaptación a ese bien supremo que es la libertad. La prueba son los alemanes orientales después de la caída del Muro el 9 de noviembre de 1989, En Alemania oriental, los pillados mayores de 20 años en 1989, no la tienen clara todavía, añoran al Estado que decida por ellos. En la isla puede ser peor. En Cuba carecen de cuadros que sepan navegar en la complejidad de las economías de mercado, en gestionar préstamos que tienen que pagar (no robar como lo han hecho con la Unión Soviética y Venezuela), manejar la deuda soberana. Los cubanos de a píe, ocupados en “resolver” el día a día, no tienen tiempo para pensar, por supuesto que no saben moverse en las múltiples decisiones que un ciudadano de una democracia liberar ejerce cada día.

  2. Brunilda Nunez Baeza 1 April 2018 at 10:29 am Permalink

    Yo creo que ya, con la crisis economica a las puertas, puesto que Venezuela no los puede ayudar, y la cercania geografica de los Estados Unidos y de los parientes cubanos que alli residen, a Diaz Canel le va a ser muy dificil mantener el control ferreo de los Castro. Los Castro quieren que Diaz Canel sea el “Maduro” de Cuba. Pero Maduro pudo gobernar este tiempo porque Venezuela es rico y tenia el asesoramiento de Cuba. Esta en las ultimas. Cuba siendo un pais donde el hijo del “maximo lider” se suicida, debe dar ya la pauta de la desesperacion de sus habitantes. Hablan mucho de el exodo de los Venezolanos hacia otros paises de la America. Pero nadie menciona el exodo que ha habido de Cubanos durante estos 60 largos años de dictadura castrista. Yo creo que ya llego la hora de que los que siguen al comunismo se den cuenta de que es una filosofia decadente, que no funciona, y que trae hambre y miseria a sus pueblos.

  3. Ricardo E. Trelles 1 April 2018 at 1:26 pm Permalink

    // La gran ventaja del castrismo, de siempre //

    Es la poca capacidad y ninguna efectividad de la “oposición” de que ha disfrutado y disfruta. Lo mismo sucede en Venezuela.

    Con tal oposición y su nivrel de insensibilidad humana (que, por cierto, parece tienen todos los políticos de algún nivel), puede y muy posibilemente va a haber “castrismo” para rato.

    Primero hay que situarse en la realidad para estar en buena condición para resoover un problema.

  4. Manuel 2 April 2018 at 8:05 am Permalink

    el socialismo, o chavismo, latinoamericano tiene su madre en la cuba de los ultimos 60 años: si los castro y compañia llegaron y se quedaron pa siempre, nosotros (chavez, evo, ortega, maduro) haremos lo mismo, 60 años de castrismo ante la indiferencia de todos, les permite soñar y llevar a cabo monarquias similares y repetirse a cada minuto “el capitalismo no es la solucion, la solucion es el castro-chavismo”. Y el que cree en algo sólo ve lo que le conviene, pero no podemos cansarnos de decir lo que son: -PUERCAS Y ASESINAS DICTADURAS DE IZQUIERDA-, punto

  5. Vladimir 2 April 2018 at 10:10 am Permalink

    Coincido en que los cambios en Cuba vendran, la gran pregunta es cuando y pienso que el Sr Montaner se vuelve a equivocar al seguir analizando al Sistema existente en Cuba como un Sistema socialista (comunista). En Cuba siempre ha existido una narcodictadura monarquica y pienso que el cambio se iniciara gracias a pugnas por control y poder de diferentes grupos como siempre ha ocurrido con los carteles de la delincuencia organizada, desde la Mafia hasta los Carteles del trafico de drogas.
    En un escrito anterior titulado Por qué fracasan las reformas de Raúl Castro, Montaner dice “La pregunta que Raúl y los suyos se hacen: es por qué esas medidas no les han traído la prosperidad a los Cubanos” y yo le pregunto, cuando le ha interesado a Raul y los suyos la prosperidad de los Cubanos? Es que acaso usted piensa que el problema es que Raul y los suyos han tratado de darle prosperidad a Cuba y es solo que no han sabido hacerlo bien? Despues de casi 60 años, usted todavia no se ha dado cuenta que es exactamente lo contrario y la prosperidad de los Cubanos es lo que ellos han tratado (y logrado) evitar.
    Es interesante ver que va a pasar con el Coronel Alejandro Castro Espin y como ve el clan de Ramiro Valdez a la designacion de Miguel Díaz-Canel.

    • Maximiliano Herrera 2 April 2018 at 4:34 pm Permalink

      Tenes toda la razon sr Vladimir.
      Montaner es un PESIMO analista politico, despues de 60 anyos aun muestra que no sabe nada de Cuba y de como funcionan las sociedades.
      Diaz Canel va a ser un titere nada mas, Raul Castro seguirà al mando del partido comunista hasta 2021, asi que no se vislumbra absolutamente ningun cambio en el horizonte.
      Hace 30 anyos Montaner dice que el regimen cubano està a punto de caer, pero no hay ninguna senal de que eso ocurra en el corto plazo.

  6. Adolfo 2 April 2018 at 6:34 pm Permalink

    Durante toda la guerra fría el regimen castrista logro sobrevivir porque se convirtió en parasito de la desaparecida Union Sovietica. Por unos pocos años, entre 1992 y 1999 Castro se quedo sin tener a quien parasitar y entonces se vio obligado a llevar a cabo unas pocas reformas cosméticas que no sirvieron para nada. Para tratar de evitar un estallido social que terminaría en un baño de sangre, Castro hizo lo que siempre hacía cuando se encontraba en un aprieto: desatar una agresión demográfica contra Estados Unidos y tratar de exportar a Estados Unidos los graves problemas y conflictos creados por su regimen. Y como siempre, pudo contar con la ayuda de un presidente del partido demócrata, Clinton. Cuba desde hace 19 años es parasito de Venezuela, lo que le resulta mejor que cuando fue parasito de la URSS, puesto que Chavez, y ahora Maduro, le regalan al regimen castrista 13 mil millones al año. La URSS le regalaba solo 7 mil millones.

    Pero si se produce un cambio de regimen en Venezuela el regimen castrista ya no tendría a quien parasitar. Las dos condiciones para que se den cambios politicos y económicos de verdad en Cuba por tanto son un cambio de regimen en Venezuela y la muerte de Raul Castro (en ese orden). Raul Castro se percata de esto mejor que nadie. Por lo que esta decidido a hacer lo que sea, matar a quien haya que matar, enviar todos los espías y tropas que haya que enviar, enfrentarse con Estados Unidos o con Europa o con quien sea, para evitar un cambio de regimen en Venezuela.

  7. juan pueblo 3 April 2018 at 1:06 pm Permalink

    Los cambios en Cuba durante los últimos tiempos son una copia de los de Europa del este hace 30 años, aunque más lentos, quizás la nueva generación termine con esa utopía.

  8. Manuel 5 April 2018 at 9:38 am Permalink

    Old power works like a currency. It is held by few. Once gained, it is jealously guarded, and the powerful have a substantial store of it to spend. It is closed, inaccessible, and leader-driven. It downloads, and it captures.

    New power on the other hand, operates differently, like a current. It is made by many. It is open, participatory, and peer-driven. It uploads, and it distributes. Like water or electricity, it’s most forceful when it surges. The goal with new power is not to hoard it but to channel it.

    To start to see how old and new power work there are several examples:
    #MeToo vs. Harvey Weinstein is one, …the Arab Spring but Cuba and Venezuela could come next. Just wait.


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