10 January 2015 ~ 21 Comentarios

Rápido, llamen a Voltaire

por Carlos Alberto Montaner

Voltaire

Como se sabe, tres fanáticos islamistas penetraron en la redacción de una revista satírica en París, asesinaron a 12 personas e hirieron a otras tantas, algunas de ellas muy gravemente. Una verdadera carnicería.

Mientras disparaban gritaban que vengaban a Mahoma y aseguraban que Alá era grande. La revista, Charlie Hebdo, había publicado dibujos que los asesinos calificaban como blasfemos y ofensivos. Desde su perspectiva, estos criminales se percibían como instrumentos de la virtud religiosa en su lucha contra los infieles.

En realidad, Charlie Hebdo no era particularmente antiislámica. Como corresponde al género, era antitodo. El humor satírico siempre es contra alguien. Se burlaba de Mahoma, del Papa, del Presidente y del sursuncorda.

Bastaba con que fuera una criatura encumbrada, y más aún si proyectaba una imagen pomposa, para que la revista le lanzara sus dardos envenenados. Mucho más irreverente que la caricatura contra un Mahoma preocupado porque estaba rodeado de idiotas, era la del papa Benedicto XVI enamorando a un guardia suizo con un gesto lánguidamente homosexual.

El peor de los fanatismos es el religioso. Se basa en certezas absolutas. Cuando alguien está seguro de que tiene a Dios de su lado no le tiembla el pulso. Es lo que acabamos de ver en París. Y este peligro se acrecienta cuando existen libros sagrados de los que se asegura que tras su redacción está la inspiración divina. A veces el mismo libro sagrado, la Biblia, es el punto de partida de tres religiones hostiles y distintas, aunque engendradas por el padre Abraham: el judaísmo, el cristianismo y el islamismo.

Las tres religiones abrahámicas son monoteístas, lo que acaso las hace más riesgosas. Cuando hay muchos dioses, como en el hinduismo actual o en el clásico Olimpo griego, y cuando no hay libros sagrados, sino tradiciones orales borrosas, los seres humanos tienen más espacio para la diversidad y existen menos motivos para las persecuciones religiosas. Suelen matarse por otras cosas, pero no por ésa.

Los fanáticos religiosos pueden ser muy crueles cuando se trata de reprimir a los blasfemos. En la Europa cristiana, durante la Edad Media y el Renacimiento, era frecuente taladrarles la lengua a los blasfemos cuando la ofensa era general, pero se podía llegar a la ejecución, casi siempre mediante la hoguera, cuando se trataba de una blasfemia herética y se ponía en duda, por ejemplo, el dogma del Espíritu Santo.

A Cayetano Ripoll, la última víctima de las autoridades cristianas que perseguían las blasfemias, lo mataron en Valencia en 1826 acusado de “deísta”, medio siglo después de haberse iniciado la revolución americana y de que James Watts perfeccionara la máquina de vapor. La modernidad no acababa de entrar en España.

Ripoll era un maestro bueno y serio que despedía sus clases diciendo “Alabado sea Dios” en lugar de “Ave María purísima”. Para sus severos jueces era evidente que tenía que morir por decir cosas así. Como incinerarlo en la hoguera parecía excesivo, lo hicieron ahorcar, pero pintaron unas llamas en el barril en que lo enterraron. Los blasfemos debían consumirse en las llamas del infierno.

Pero esa barbaridad, al fin y al cabo, ocurrió hace un par de siglos. El código penal del Pakistán de hoy le depara la muerte a todo aquel que ofenda la memoria de Mahoma.

A la pobre campesina cristiana Bibi Asia la han condenado a la horca por beber agua en el mismo cazo que sus compañeras musulmanas, y por haber defendido a Cristo en la trifulca donde le reprocharon sus creencias: “Cristo murió en la cruz por salvarnos –gritó–, ¿qué sacrificio hizo Mahoma por la humanidad?”. A un Ministro y un gobernador que salieron a la palestra a defenderla y a pedir clemencia para la muchacha fueron asesinados. Allí no se andan con chiquitas.

Una de las medidas más exactas de la calidad de una sociedad es la tolerancia frente a la irreverencia. Los tiranos no son capaces de aceptar las burlas. Hitler, Stalin, Franco, no permitían caricaturas que los ridiculizaran. En Cuba la primera publicación que clausuró Fidel Castro fue un semanario humorístico llamado Zig-Zag. A partir de ese punto se prohibieron los retratos humorísticos del Comandante y se liquidó cualquier vestigio de libertad de prensa.

El peor síntoma del extremismo islámico es la intolerancia. Se ha dicho muchas veces, pero es cierto: mientras en las sociedades islámicas no penetre y triunfe el espíritu de la Ilustración –suelto en el mundo desde el siglo XVII–, no hay nada que hacer. Necesitan urgentemente un Voltaire que les sacuda la conciencia.

21 Responses to “Rápido, llamen a Voltaire”

  1. Ernesto 10 January 2015 at 7:57 am Permalink

    Cierto que no todos los musulmanes son extremistas (ojalá fuésemos tan benignos con todos los cristianos) pero sí sería muy alentador ver que esa mayoría islámica no extremista se pronunciara con contundencia y anulara y combatiera con fuerza al extremismo dentro de sus comunidades. Eso no lo veo.

  2. antfreire 10 January 2015 at 8:53 am Permalink

    No se ve porque hay dos claese de musulmanes, los que arrancan cabezas y los que se alegran de eso.

    • Carlos 10 January 2015 at 11:50 am Permalink

      Uno de los policias a que asesinaron los terroristas, en el atentado contra las oficinas de la revista, era musulman. No hables idioteces.

    • Rosa Isidro 10 January 2015 at 12:26 pm Permalink

      Es verdad hay dos clases de musulmanes…

    • David 11 January 2015 at 8:35 pm Permalink

      Musulmán radical: si te burlas de mi creencias, te mataré. Musulmán moderado: si te burlas de mis creencias, él te matará.

  3. Alfred 10 January 2015 at 9:48 am Permalink

    De acuerdo 100% con el escrito muy bueno , como tambien estoy 150% con Ernesto en su comentario

  4. Cubana 10 January 2015 at 10:00 am Permalink

    Los árabes a pesar que en un tiempo fueros los más avanzados de su época parece se les congelo la sabiduría hoy día son un pueblo intolerante a todo Yo me asombro cuando dicen algunos que su religión es amor al prójimo a la familia etc etc yo pregunto se están burlando ? Amor a que ?ellos no aman ni a Ala porque matan y se matan para que Ala lo ponga en el paraíso con un grupo de Vírgenes para el solo , eso no es amor es un cange para su conveniencia Voltaire tenía mucha razón esa es una enfermedad ya incurable

    • OsoBob 11 January 2015 at 3:14 pm Permalink

      Señora, no confunda árabe con musulmán. Pienso que usted quiso hablar de los segundos, no de la cultura árabe que es mucho más antigua y amplia.

  5. Avanna 10 January 2015 at 5:52 pm Permalink

    Los paises arabes nunca condenaran el fundamentalismo islamico porque estos salvajes les hacen el trabajo sucio. La guerra en contra del terrorismo y del fanatismo islamico es cosa del Occidente, no de los paises arabes…Definitivamente hay algo en la naturaleza del Islam que insita a la violencia y la intolerancia y hasta que la religion no sea reformada de alguna manera, pues con cada generacion, la co-existencia se hara mas dificil.

  6. Francisco Perez 10 January 2015 at 6:14 pm Permalink

    El terrorismo islamico es el resultado lamentable de una cultura oriental que se quedo’ dormida en el tiempo y cuyos integrantes psicologicamente aun viven en la Edad Media.
    Su filosofia sigue siendo la de la guerra eterna contra el Occidente cristiano, tal como era en la epoca de las cruzadas y su fin es la destruccion de Israel y de todo el Mundo Occidental.
    Estas sociedades viven aun como si estuvieran en los tiempos del reino mahometano del Al Andalus en Granada en el sur de la España medieval.
    El mas conocido de los terroristas islamicos, Osama Bin Laden y ahora el ridiculo y sangriento califato de ISIS, son tristes representantes de una forma de pensar y actuar que nos causa repugnancia a los que nacimos en el Occidente del planeta.
    Una sociedad feudal que ejecuta homoxesuales, crucifica cristianos, fusila disidentes politicos, discrimina cruelmente a las mujeres, obligandolas a vivir segregadas y a cubrirse de pies a cabeza por el humillante burka, una sociedad que recurre a metodos tan brutales como cortar las manos y los pies a los ladrones, castigar con latigazos en las plazas publicas y hasta asesinar por lapidacion, o sea, a pedradas, a infelices mujeres indefensas, a la vez que deguella y decapita prisioneros occidentales como si fueran simples cerdos, una funesta sociedad que sigue anclada y congelada en los tiempos de Saladino.
    Es tiempo ya de que en Occidente tengamos el valor de llamar las cosas por su nombre.
    Basta ya de querer tapar el Sol con un dedo.
    Basta ya de cubrirnos cobardemente con esa manta hipocrita de solo decir lo que se supone que es lo politicamente correcto.
    Reconozcamos ya de una vez por todas que nos encontramos en presencia de un verdadero choque de civilizaciones, estamos siendo testigos de una real guerra mundial entre el oriente musulman y el Occidente cristiano.
    Si no que le pregunten a los ciudadanos de New York, Madrid, Londres, Paris, Boston, Ottawa, Sidney,Buenos Aires, Tel Aviv, ciudades occidentales que han sufrido en carne propia el odio y los ataques terroristas de los fanaticos integristas musulmanes.
    Hace poco tiempo los asesinos militantes del Estado Islamico publicaron un fotomontaje en Internet donde se ve la negra bandera del califato terrorista ondeando descaradamente en el obelisco de la Plaza de San Pedro en el Vaticano.
    Como diria cualquier buen periodista: una imagen vale mas que mil palabaras…….

  7. Omar Sanchez 10 January 2015 at 9:37 pm Permalink

    Muchos de ustedes, la mayoría están en lo cierto, otros los menos siguen con la boberia de que no todos los musulmanes son iguales y no estoy de acuerdo con eso, cuantos países Islamitas han visto criticando lo que hicieron estos asesinos, hasta ahora yo no he sabido ninguno, hay un dicho muy viejo y muy verdadero que dice (EL QUE CALLA OTORGA)hay una verdad y es la siguiente {No todos los Musulmanes son terroristas-Pero todos los terroristas son Musulmanes}
    Como dice el amigo Francisco hay que dejar la estupidez y darse cuenta que estamos siendo atacados sin piedad por asesinos sin escrúpulos es hora de actuar pero como debe de ser sin piedad

  8. manuelcarbajal@mail.com 10 January 2015 at 11:06 pm Permalink

    el tema es la violencia desproporcionada, feroz;
    el tema es el fanatismo que no duda en hacer “justicia” del modo más injusto que pueda concebirse;
    es la locura, producto del dogma;
    es el mundo con muy corta edad.

  9. johnny reday 11 January 2015 at 1:14 am Permalink

    Yo se que en donde hay terrorismo, allí hay islámicos. De Filipinas (los morros) a Nigeria (Boko Haram), y transitando por Niger, Egipto, Pakístan, India, Irak, Israel, Líbano,. Bueno, en el Sudán la masacre duró 30 años, hasta cuando el sur s¿logró su independencia. El caso de Irak es emblemático: islámicos masacran islámicos: chíies hacen matanza de suníes….Y si se masacran entre ellos, que pueden hacer a nosotros? Como es la cosa? Si uno se quema con el agua hirviendo, luego tiene terror hasta a el agua fría…

  10. Pandiame 11 January 2015 at 6:11 am Permalink

    Yo creo que el buenismo exagerado, absurdo (que raya a veces en la imbecilidad) y hasta sospechoso de los países de Europa, es el culpable de toda esta situación que se está creando con el islamismo radical.
    El sentido común nos dice que cuando uno vive o visita un país que no es el suyo, debe respetar las normas y las leyes de ese lugar. A todo en la vida hay que establecerle límites, también a la libertad, de lo contrario, sería una anarquía.
    ¿Cómo es posible que existiera muchísima información de las actividades de estas bestias y sin embargo hayan podido volver a Francia y cometer estos asesinatos?
    ¿Cómo es posible que el tercer implicado, que secuestró a varias personas en un supermercado, estuviera libre, despues de ser condenado, creo que en el 2013, por tratar de ayudar a escapar a un islamista preso?
    Estas, son preguntas lógicas que las autoridades francesas debieran responderles a su población, porque ahora ya es muy tarde para lamentos.
    La tolerancia y las libertades en las sociedades occidentales no pueden significar una barra libre para aquellos que odian nuestra forma de vivir, no pueden ser aprovechadas por aquellos que quieren nuestra muerte como civilización para imponernos la suya.
    Hay dos aspectos muy importantes que se tienen que imponer en nuestras relaciones con los países árabes, que son la coherencia y la reciprocidad. Bajo la bandera de la libertad de credo y religión, no se pueden seguir construyendo mezquitas en Europa, mientras se asesinan cristianos y se destruyen iglesias en algunos países arabes. Tienen que ser expulsados y encarcelados los imanes que llaman al radicalismo y el odio a Occidente, de la misma forma, todos los que no respeten las leyes y tradiciones del país que les ha dado una oportunidad para vivir y desarrollarse como personas libres, porque en realidad, no tendrían porque hacerlo.
    Que se tome buena nota de una vez y por todas, porque esto es una guerra contra nuestros principios y valores, y cuanto antes reaccionemos, mejor. Un saludo

  11. Sam Ramos 11 January 2015 at 10:52 am Permalink

    Para los que sepan Ingles, este dicurso del Presidente de Egipto estimo les resulte interesante tratandose de un Musulman:

    http://spectator.org/articles/61428/new-year-egypt-significance-president-sisis-speech

  12. Lazaro Echemendia 11 January 2015 at 7:11 pm Permalink

    Occidente tuvo su ilustración cuando “descubrió” que Cristo no mando a quemar infieles en la hoguera. El islam no tendrá la suya. Cristo vino a acabar con los horrores del antiguo testamento pero el Coran nació con su profeta, infalible, superior y lo peor, definitivo

  13. Etienne Somogyi 12 January 2015 at 10:47 am Permalink

    El título, ignoro si fue escogido por el autor del artículo o por La Nación, no pudo haber sido más desafortunado pues Voltaire fue un “anti-judío” virulento si no el más de su época (el termino antisemitismo aún no estaba acuñado) ;
    ver http://cvc.cervantes.es/lengua/hieronymus/pdf/11/11_133.pdf
    Esta mancha de su biografía,- en otros aspectos gran pensador, – durante mucho tiempo no fue muy publicitado y aún hoy creo que los nuevos “amigos” de los Judíos ( Francia fue entre las primeras naciones de Europa en expulsar a los Judíos) preferirían que quede en el olvido. Ya que se puso de moda ensalzar la libertad de prensa, pensamiento y expresión me apresuro a descubrirlo para no ser tachado de troglodita ni de simpatizante de los terroristas. Celebro que la Francia de hoy vista de ropajes nuevos. El autor de estas líneas es un sobreviviente del Holocausto.

  14. Catón 12 January 2015 at 6:21 pm Permalink

    Señor Montaner no repitamos clichés improbables sobre un pasado lejano, en todo caso ya superado (crueles fanáticos religiosos taladrando lenguas de blasfemos en la Europa cristiana del Medioevo y del Renacimiento). Hablemos de los hechos sucedidos en la Francia ilustrada a lo largo de la Época Moderna y Contemporánea. La revolución francesa implantó la república y también el terror ilustrado, antes, durante y después de Robespierre. Rodaron miles de cabezas de nobles y curas en la Plaza de la Concordia (¡¿?!), a los ojos de los jacobinos ellos encarnaban el obscurantismo del Antiguo Régimen. Pero eso no le bastó a los iluminados defensores de los derechos humanos. En la guerra genocida de la Vandée exterminaron a los católicos, porque los consideraron “contras”. Aún así, los ilustrados adalides de las viejas libertades impusieron dos dictaduras militares napoleónicas y esta vez liberaron a Europa entera a sangre y fuego, siendo cientos de miles los muertos en esas guerras libertarias. Todo eso no fue suficiente para los campeones de la tolerancia y en un paroxismo civilizador (afirmaron luchar contra la barbarie de la autocracia y de la extrema derecha) precipitaron a Francia en dos guerras mundiales y entonces los muertos franceses y otros se contaron por millones. Los herederos de los próceres de la “libertad, fraternidad, igualdad” habían llegado a sentirse seguros. Después de todo erradicaron de Francia y volvieron historia al catolicismo porque amenazaba su poder político y era un muro de contención para sus ambiciones desmedidas. Al fin habían impuesto allí y en el resto de Europa su materialismo relativista y desalmado. Ese triunfalismo no duró, ellos importaron el islamismo de hecho o potencialmente yijadista desde África del Norte y el Oriente Medio, sus ex colonias. Como no podía ser de otra forma sobrevino el terror islámico, los sucesores de los antiguos terroristas de la plaza de la Concordia son los aterrorizados de hoy, que descubren que su mundo es una pura ficción. Estos fanáticos de la cristianofobia y del descreimiento quieren ahora obligar a los cristianos (verdaderamente perseguidos e inmolados y ese si es un hecho) que aún sobreviven en Europa, en el Levante y en el resto del mundo a coexistir con el islam integrista que ellos mismos sembraron y difundieron (el horrendo ataque a los humoristas políticos parisinos es el Islam, nos guste o no). En el colmo de la paradoja y la ironía, entremezclados con la multitud conmocionada que se manifestaba ayer en París contra el terrorismo islámico y los ilustres políticos compungidos, aparecieron los musulmanes moderados ellos diciendo también “Je suis Charlie”. No señor Montaner, no llamemos rápido a Voltaire. En todo caso, llamemos rápido a san Luis Rey de Francia y a santa Juana de Arco.

  15. Jova Santos 13 January 2015 at 2:16 am Permalink

    El antiguo testamento de la Biblia es la Torah judia, por eso el cristianismo y el judaísmo son hermanos, no así el musulmanismo que es un robo que Mahoma hizo de las enseñanzas de los libros sagrados cristianos y judios. El profeta Mahoma no hizo ningun milagro ni expuso idea alguna que llevara a la convivencia y a la armonía como lo hizo Jesus, por el contrario, las enseñanzas del profeta dieron lugar a la creación de los injustos países musulmanes donde los hombres tienen derechos y las mujeres no y los líderes son déspotas y tiranos. Pero lo peor es que en el Corán Mahoma maldijo a los judios ordenando a los musulmanes exterminarlos. También el profeta ordena imponer el musulmanismo en el mundo entero por la fuerza asesinando a quien no quiera convertirse. Lo que vemos hoy en Nigeria donde los musulmanes han masacrado más de 2 mil personas para impedirles votar en las próximas elecciones ya que su religión prohibe la democracia, es una muestra de la gran diferencia entre las ideas judeo-cristianas y las musulmanas. El cristianismo creó las sociedades más justas pero el musulmanismo las más injustas. El musulmanismo no es una religion abrahanica solo porque un lunático racista llamado Mahoma asi lo dijo, el musulmanismo es anticristiano, antisemita y demoniaco.

  16. José Manuel 13 January 2015 at 8:22 am Permalink

    La religión no es sólo fanatismo. También hay peligrosos fanáticos liberales que quieren liberalizar la prostitución, las armas de fuego o privatizar el agua y el aire. La religión también es paz y amor al prójimo. Dios, en las tres religiones monoteístas, es sobre todo amor y misericordia.

  17. Jere Jode 25 January 2015 at 8:44 pm Permalink

    El Islamismo es una ideologia totalitaria. Quienes hemos leido El Coran o El Sunnah (biografia y dichos de Mahoma) sabemos muy bien que no existe un Islam moderado u otro radical y fanatico. Lo que Isis, Hammas, Al Qaeda, Boko Haram, vienen haciendo no es mas que aplicar a pie juntillas la sura 9 (at-Tawba) de El Coran. Es el capitulo de la Jihad. No existe en ella el minimo de compasion o misericordia frente al projimo no-musulman. Lo que alli se dice no es matanza alegorica…, es literal y confesa. Occidente, en las actuales circunstancias, mi estimado Carlos Alberto, dista tener un Carlos Martel. Mas bien, los gobernantes actuales de Eurabia, al decir de Oriana Fallaci, se pelean para ver quien se parece mas a Daladier o a Chamberlain. El personaje de los bigotitos esta bien encarnado por los seguidores del Islam.


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